-¿Qué paso?- dijo Edward acercándose al lugar donde estaba.

No sabía, que decirles, con cada segundo que pasaba el agujero de mi pecho se iba agrandando y sabía que en pocos segundos varias lágrimas traicioneras rodarían por mis mejillas….

-¡CHICOS! ¡BAJEN!-dijo René interrumpiendo mis pensamientos, pero esas palabras fueron la campana que avisaba mi retirada y Salí como alma que se la lleva el diablo.

-Hola hija ¿Dónde están los otros?-pregunto Charlie.

-Ya bajan-dije sentándome en el sofá como si nada hubiese pasado

Pasaron unos cuantos segundos y los cinco bajaron por las escaleras y sentándose en los sillones que estaban alrededor de la chimenea.

-Chicas…-comenzó René pero fue interrumpida por el ruido de la bocina de un carro.

-¿Quién es?-pregunto Rosalie.

Me levante del sillón y me dirigí a la ventana, para saber quién era. Cuando me asome pude ver un Audi rs5 negro, sentí como me las lágrimas volvían y el agujero se abrió por completo, ese era su auto, pero esta vez tendría que ser fuerte no iba a dejar que me viera destruida por su culpa.

-Ya vengo-dije caminando hacia la puerta, pero una mano atrapo mi brazo, sabía que era Rose.

-Bella no tienes por qué ir-dijo mirándome con suplica y cariño.

-Rose TENGO que ir- dije zafándome de su agarre y caminando hacia la puerta.

Al salir vi como el Audi estaba estacionado en frente de la casa y él estaba ahí afuera de su auto recostado en la puerta, con su hermosa cabellera negra que parte de ella cubría su ojo derecho, su piel alvina que hacia resaltar su ojo izquierdo negro y llevaba puesto uno pantalón, zapatos, una camisa y una chaqueta todo negro.

-Hola mi pequeña-dijo con su voz tan suave que te producía un escalofrió que te recorría toda la espalda.

-¿Que mierda quieres Lucas?-dije ignorando su saludo.

-Que humor…Pero creo que es obvio lo que quiero ¿no crees?-pregunto alejándose del carro y llegando hasta donde me encontraba, yo por pura inercia di un paso hacia atrás.

-Creo que no estas siendo específico Lucas-dije mirándolo con todo el odio del mundo

El dio un corto suspiro y me miro con sus ojos que parecían la noche y luego desvió la mirada hacia el bosque.

-Aunque no lo creas...Vine por ti, YO quiero tenerte de vuelta, Bella por favor vuelve a ser la misma, la Bella que no le tenía miedo a nada… MI Bella- dijo mirándome con suplica y tristeza.

-Sabes que nunca y grábatelo bien NUNCA voy a volver.-dije con un nudo en la garganta y sintiendo como las lágrimas se acumulaban en mis ojos.

-Bella por favor-dijo Lucas de nuevo con un tono en su voz de sufrimiento.

-Dime una solo UNA maldita razón para volver contigo-dije secándome con la manga de la chaqueta una lagrima que se había escapado.

-Porque...-dijo con nerviosismo.

-¡¿PORQUE QUE LUCAS HABLA?!-dije ya al borde de la histeria, solo quería que se largara.

-¡MALITA SEA PORQUE TE AMO!- dijo mirándome a los ojos.- Bella te amo y no puedo vivir sin ti vuelve por favor-dijo llorando y abrazándome.

Yo también había comenzado a llorar y me aferre a él. Sus palabras resonaban tanto en mi cabeza "Bella te amo y no puedo vivir sin ti".Había esperado tanto para escuchar esas palabras de su boca, estaba a punto de decirle que lo perdonaba y que iba a volver con él pero recordé todo lo que yo sufrí por su culpa y también mis hermanas.

-Lucas- dije separándome de él y mirándolo a los ojos.- No sabes cuánto espere para escuchar esas palabras...yo también te amé y aun te sigo amando pero no como antes que estaba dispuesta a dar mi vida por ti...pero tú no hacías nada Lucas ¡NADA! me lastimaste, no sabes cuánto sufrí, lloraba todas las noches. Quiero que te grabes esto, porque no lo voy a repetir… entiende que tu y yo no vamos a estar juntos. No quiero que me hables, ni me busques, ni nada, imagínate que yo no existo, porque yo voy a hacer lo mismo.-dije con varias lagrimas rodando por mis mejillas.

- Bella… ¿Porque mierda no entiendes que yo no puedo olvidarte, que mi vida no están miserable si tú estás conmigo?, ¡¿PORQUE MALDITA SEA NO ESNTIENDES QUE TE AMO Y QUE DARIA TODO PARA REMEDIAR LO QUE HICE?!- dijo llorando, me partía el corazón verlo así pero ya no podía hacer nada eso ya era definitivo y no iba a dar mi brazo a torcer no iba a volver a estar con él.

-¡LUCAS METETE ESTO EN LA CABEZA! ¿SI? ¡NUNCA EN MI VIDA VOY A VOLVER A ESTAR CON TIGO AHORA LARGATE!-dije con toda la ira del mundo pero también con toda la tristeza. Solo pude ver como Lucas se daba media vuelta y se metía a su carro y este desaparecía.

Me quede hay parada viendo el lugar por el que había desaparecido Lucas, mientras todas las lágrimas que había contenido salían a flote y como sentía que en cualquier momento iba a caer de rodillas al piso, solo veía la lluvia caer, pero no me importo, seguí llorando sacando todo lo que tenía guardado, hasta que quede sin ninguna lagrima por derramar y decidí entrar a la casa, di media vuelta y con toda la dignidad que aún me quedaba camine con toda la lentitud del mundo hasta la puerta principal donde estaban mis hermanas que al verme me abrazaron y me empujaron hasta el interior de la casa.

Al entrar todos me miraba como si tuviese un tercer ojo, menos mis padres que me miraban con comprensión.

-Hija ¿estás bien?- pregunto mi madre mirándome para saber si Lucas me había hecho algo.

-Si mama Lucas es capaz de todo menos de lastimarme.-dije tratando de sonreír.

-Dilo por ti, ese hombre está demasiado loco-dijo Rosalie mientras me inspeccionaba de pies a cabeza.

-Bueno porque no suben las tres, Bella te bañas con agua caliente y todas se cambian-dijo mama sonriendo, pero no llegaba hasta sus ojos.

-¿A qué te refieres? Estamos cambiadas-dijo Alice confundida al igual que Rose y yo.

-Chicas tienen puestos los uniformes del colegio-dijo papa conteniendo la risa.

Mis hermanas y yo nos miramos entre nosotras y era cierto aun teníamos puestos nuestros uniformes. Lo único que se escucho fue el grito de Alice y las risas de Rose y mías, ya que nuestra pequeña hermana nos había cogido por las muñecas y nos llevó arrastrando hasta nuestros cuartos, que quedaban al lado y se dividían por una gran sala de estar.

Entre a mi baño y llene la tina con agua tibia, al entrar sentí como el agua relajaba mis músculos, estaba a punto de sumirme en un profundo sueño cuando sentí los golpes en la puerta por parte de Alice, así que decidí secarme y salir de la ducha. Encontré encima de mi cama unos jeans Negros y una camisa de color Azul con zapatillas a juego, me termine de vestir y me puse una manilla y un collar de color Azul y unos aretes Negros.

Al salir me encontré con...