Me encontré con mis dos hermanas que iban vestidas casi igual que yo a diferencia de los accesorios y el color de las zapatillas y de la camiseta, el de Rosalie era rojo y el de Alice verde.

Las dos estaban enfrente de mi puerta y estaban en total silencio algo raro en ellas.

-Alice tienes que dejar de vestirnos iguales-dije tratando romper el hielo.

-¡Bells solo quiero que combinemos y estemos a la moda!-dijo la aludida cruzándose de brazos y haciendo un puchero.

-¡Claro señorita Gucci!-dije sonriendo

-Bella… ¡Deja de fingir! Sabemos que estas mal... ¿Quieres hablar?-dijo Rose mirándome de forma cariñosa.

-No Rose...solo quiero olvidar esto y necesitare TODO su apoyo...creo que es hora de que Charlie y Rene se enteren de todo lo que paso en estos años, ¿no?-dije caminando hacia las escaleras.

-Bella pero ahí están los Cullen... ¡No puedes decirles eso enfrente de ellos!-dijo Alice/Gucci interponiéndose entre el primer escalón y yo.

-Alice prefiero que se enteren por mí y sepan cómo fue la historia en realidad a que se enteren por los chismosos de este pueblo y les digan cosas totalmente equivocadas y que piensen que tengo tendencias suicidas-dije mirándola a los ojos.

-Estoy de acuerdo, Ali déjala pasar.-dijo Rose cogiéndome la mano para darme apoyo, Alice solo se limitó a sonreír y a bajar las escaleras con su andar de Bailarina.

Al bajar vimos que todos estaban sentados nuevamente, pero esta vez no estaban conversando, si no que unos estaban mirando el fuego, otros el bosque por medio de las ventanas y otros viendo el suelo como si fuese lo más interesante de este mundo.

-¡Hola!-dijo Alice llamando la atención de todos mientras se dirigía hasta el sofá más cercano a la chimenea.

-Hola-dijeron todos de vuelta, Rosalie y yo nos fuimos hasta el sofá donde estaba Alice.

Toda la sala quedo nuevamente sumida en un profundo silencio que me hacía poner cada vez más nerviosa... y ya de por sí tenía todas estas preguntas por mi cabeza ¿Qué dirán mis padres?, ¿Qué tal si me envían a vivir con mis Tíos en Italia?...Todas estas preguntas y más rondaban por mi cabeza...

-Bueno…Creo que todos se están preguntando quien era Lucas, y que tiene que ver conmigo- Comencé rompiendo ese silencio que rondaba en la sala.

-Bella no lo tienes que hacer-dijo Rose mirándome con miedo ya que ella sabía que mis padres no iban a reaccionar del todo bien

-¡Rose!-dije mirándola a ella para después mirar al resto. -Bueno esto lo cuento enfrente de los Cullen porque no quiero que se enteren de la historia equivocada...Empecemos...Cuando mis padres se fueron a Europa cuando tenía 13, comencé a sentir un vacío en mí...ya que sentía que nadie me amaba y que...era una clase de bicho raro...Comencé a juntarme con gente equivocada, creo que tratando de buscarme y formar mi identidad. Empecé a imitarlos en todo lo que ellos hacían...No llegaba a dormir a la casa, hasta llegue una vez a estar 24 horas en una celda-Reí con amargura al recordar eso.- Empecé a salir con uno de ellos, se llama Ian, poco después me entere que me estaba engañando, lo que provoco que dejara de estar con ellos y termine con el.-Mire a las personas que se encontraban en la sala, todos guardaban silencio a la espera que continuara.

-Pasaron los años y siempre me encontraba compañía diferente y no eran las mejores, pero siempre se presentaba una situación similar...me engañaban o llegaban hasta pegarme...Pero cuando tenía 15 encontré mi lugar, con gente que me hacía sentir segura y que podía descargar todo ese dolor... me integre rápido...con el tiempo la historia se volvió a repetir...me enamore de Lucas... el mismo que vino acá...Él fue el único que no me engaño...pero si me lastimo, pero esa herida nunca ha curado...Por su culpa casi muero...El tenia estas extrañas marcas en los brazos.. me decía que eran marcas de guerras que aliviaban el dolor, empecé a imitar esa costumbre, en ese tiempo tenia tanto dolor, rencor y demás sentimientos retenidos que no me importaba nada así que no veía por qué no intentarlo, pero un día, estaba con él en mi cuarto, no caí en cuenta de me corte en un lugar que se encontraba muy cerca de la vena y que el corte que me había hecho era muy profundo...me comencé a desangrar y el no hizo nada solo se fue...después de eso no recuerdo nada...solo sé que mis hermanas me encontraron casi muerta y llamaron a una ambulancia y que estuve muy cerca de morir... y después decidí terminar con Lucas y alejarme, y eso es todo-dije agachando la mirada ya que no quería ver las miradas de todos.

-Mi pobre hija-dijo René abrazándome...lo único que yo hizo fue devolverle el abrazo ya que ella estaba llorando al igual que mis hermanas- Hija pero ¿porque hiciste eso?-dijo ella separándose de mí.

-Porque no me sentía amada, era muy pequeña...Me dolía ver como todos las personas de nuestro instituto salían con sus padres y ellos venían a verlos en las presentaciones...mientras que a nosotras solo venia nuestra nana...Y no tienes idea cuanto sufrimos nosotras.-dije llorando, ya que ellos no sabían todo lo que pasamos las tres, yo conté parte de mi historia… pero habían cosas que ellos aún no sabían y que no podrían saber nunca, lo mío viviendo acá no fue ni es nada comparado con lo que les paso a mis hermanas.

-Perdónenos...Sabemos que hemos sido descuidados y que es nuestra culpa que hayan pasado por esto...- empezó Charlie, pero Rose lo corto de inmediato.

-Papa no hay nada que perdonar...Bueno al pasado pisado-dijo con una sonrisa y limpiándose las lágrimas que aún quedaban en su rostro.

Tiempo después, todos volvimos al mismo ambiente en el que estábamos, antes de que llegara Lucas, mis padres y los de los Cullen subieron al despacho, para hablar de cosas del trabajo, mientras que nosotros seis nos quedábamos abajo, ellos 3 en una esquina y nosotras en la otra.

-Oigan ¿qué tal si vamos a hablar con ellos?-dijo Allie levantándose del sofá.

-Al, no creo que quieran hablar-dije yo mientras me acercaba más al fuego, por la tormenta estaba haciendo más frio de lo normal.

-Estoy de acuerdo con Bella... No se ven muy amigables-dijo Rose

-Pues yo si voy, par de amargadas-dijo dando media vuelta y caminando hacia donde estaba el trio.

-Alice debería dejar de ser tan confianzuda-dijo Rose sonriendo.

-Sí pero no podemos detenerla…es casi tan imposible que deje de ser así, como que deje de comprar todos los días.-dije riendo al igual que Ross ya que ella era la persona más aficionada a las compras. Pero nuestras risas fueron interrumpidas por el grito de Alice.

-¡CHICAAAAAS! ¡ADIVINEN! ¡ELLOS VAN A SER NUESTROS COMPAÑEROS EN EL INSTITUTO!-dijo la duende saltando de alegría.

-¡¿QUE?!- dijimos Rose y yo ya que no nos gustaba tener compañero…pero pensándolo bien creo que podríamos llevarnos bien.

-¡SIP! ¿Se acuerdan que nuestros profesores nos dijeron que íbamos a tener nuevos estudiantes y que teníamos que trabajar con ellos?- dijo Alice dejando de brincar.

-Ok, entonces creo que seremos muy buenos compañeros-dijimos Ross y yo a la vez.

Todos seguimos conversando trivialidades, hasta que llegó la hora de la cena, en la cual casi Alice me mata por no querer comer, así que me vi obligada a hacerlo…Luego nos fuimos todos a dormir, no sin antes escuchar la pataleta de Alice porque no pudo ir a comprar.

Lo que no sabíamos era que los Cullen iban a dormir en nuestra casa… pero no les pusimos atención. Al llegar a mi cuarto me puse mi pijama, pero cuando me iba a dormir se escuchó el grito de Alice.

-¡SALGAN AHORA!-dijo Alice golpeando la puerta.

-¿Que pasa Alice? ¡QUIERO DORMIR!-dijo Rose enviando dagas por los ojos.

-¡Ya no te cuento!-dijo Alice sacándole la lengua a la rubia.

-Allie… ¡habla YA!-dije mirándola de forma asesina.

-¡Ash! Bueno lo que pasa es que… ¡YA TRAJERON A NUESTROS BEBES!-dijo dando brinquitos al igual que Ross y yo. Extrañábamos tanto a nuestros autos, Rose los había mandando a una revisión y se habían demorado meses.

-¿Eso era todo?-pregunto la vos cortante de Jasper atrás de nosotras, ya que a ellos les había tocado dormir en nuestra sala mientras los cuartos estaban listos, ya que solo habían preparado la habitación de Carlisle y Esme.

-Si ahora pueden ir a dormir-respondí de igual manera entrando a mi habitación y cerrando de un portazo.

Al apagar todo, me metí inmediatamente a la cama y caí a los brazos de Morfeo.

-Bella ¡levantateeeee!-escuche como gritaba Alice golpeando la puerta.

-Alice déjame dormir- dije tapándome la cabeza con las cobijas.

-¡BELLA SON LAS OCHO, VAMOS A LLEGAR TARDE!-dijo Rose histérica y me levante tan rápido que me dolió la cabeza y me metí a la ducha y me bañe en tiempo record, al salir del baño vi encima de mi cama mi ropa y un papel encima de esta, lo abrí y comencé a leer.

Querida Bella:

Lamentamos haberte dicho que eran las ocho en realidad vamos a tiempo, pero te teníamos que despertar de alguna forma, aquí tienes tu ropa y te esperamos en el comedor para desayunar las 3

Atte.: tus queridas y hermosas hermanas

Al terminar de leer la nota la deje encima de la cama y me vestí, nuestro uniforme consistía en una camisa blanca con una corbata azul oscuro, del mismo todo de la falda, junto con unas medias y zapatos que quisiéramos, Alice había escogido unas medias pantalón del mismo todo de la falda y unas baletas blancas, me maquille con unos suaves tonos y no me peine, antes de salir cogí mi maleta negra y baje al comedor.

-¡Hola dormilona!-dijo Alice antes de tomar su jugo de naranja.

-Hola demonios, agradezcan que estoy de buen humor porque si no ustedes 2 estarían más que muertas- dije dejando la maleta en el piso y sentándome al frente de Rosalie.

-Ayyy Bellita…-empezó Ross pero fue interrumpida por el timbre del teléfono.

-Yo contesto-dijo Alice caminando hacia la mesa del teléfono.

-Hola residencia Swan habla Alice-dijo con una sonrisa cuando contesto.

-Si aquí esta… ¿de parte de quién?-dijo hablando con la persona al otro lado del teléfono.

-Bella es para ti…es una tal Cristal-dijo pasándome el teléfono…ya sabía de quien se trataba.

-Aló ¿qué quieres Cristal?-dije de mala gana, ya que sabía que Lucas la había obligado a que me llamara, Cristal era una de las personas más cercanas a él y fue mi mejor amiga

-Bella, necesitamos hablar-dijo con un tono de preocupación.

-¿Sobre qué si se puede saber?-dije con curiosidad.

-Es sobre Lucas…Es urgente-dijo llorando…en ese momento todo mi mundo se vino abajo.

-¿Que le paso a Lucas?-dije parándome de la silla en la que me encontraba.

-Él está…