"Aló, ¿Bobby?", dijo Sam casi gritando, "¡no te escucho bien!"
La recepción era mala pero Sam creyó escuchar un par de disparos y ruidos de lucha.
"¿Ruidos de lucha?, Sam, ¿qué pasa con Bobby?"
"No lo sé, quizá la narradora nos lo diga. ¡Hey, ¿te importaría decirnos qué pasa con Bobby?!", gritó Sam hacia el cielo.
"¿Por qué crees que está en el cielo?", preguntó Dean riendo.
"Tú también miras arriba cuando hablas con ella.", dijo Sam defendiéndose. "Maldición, se cortó la comunicación"
"Será mejor que vayamos donde Bobby, no está muy lejos y puede estar en problemas. ¿Nada que decir al respecto?", dijo Dean gritando hacia arriba. Al no encontrar respuesta ambos muchachos recogieron sus cosas y subieron al auto recorriendo a toda velocidad el camino hacia el taller de Bobby.
"Hey, no es cualquier auto, no hables de ella como si fuera cualquier cosa", dijo Dean molesto.
Cuando los muchachos llegaron al taller de Bobby lo encontraron en la puerta despidiéndose de un muchacho de unos 20 años a quien no habían visto nunca antes.
"Ten más cuidado la próxima vez", dijo Bobby.
El muchacho vio a Sam y Dean aproximándose así que se apresuró en darle las gracias a Bobby, despedirse y subirse a su moto, marchándose antes que Sam y Dean pudieran verlo mejor.
"¿Quién era ese tipo, Bobby?", preguntó Sam preocupado.
"Bueno, no sólo ustedes vienen a pedir mi ayuda y meterme en problemas. Ese es el sobrino de un viejo amigo, también es cazador."
"Es bastante joven", dijo Sam pensativo. Sin duda le recordaba a sí mismo. Un muchacho con todo un futuro brillante por delante y sin embargo atrapado en ese mundo sobrenatural.
"¿Atrapado? ¿Cómo sabes que a él no le gusta cazar? No veo que haya nadie presionándolo.", dijo Dean.
Bobby los miró extrañado, definitivamente algo estaba pasando con los hermanos.
"Quedamos en que no íbamos a creerle, ¿cierto?", dijo Sam.
"¿Creerle a quién?, ¿qué pasa con ustedes muchachos?", dijo Bobby mientras los invitaba a entrar. "Conociéndolos, no creo que hayan venido a decir 'Buenos días' así que díganme, en qué problema se han metido ahora"
Los hermanos se miraron sin saber cómo explicarlo, finalmente Dean habló.
"Escuchamos una voz, una mujer, una narradora", dijo Dean acentuando la palabra narradora. "Sí, sí, la acentúo porque en realidad iba a decir una bruja, una perra, una…"
"Hey, hey, Dean, ya basta, no logras nada insultándola".
"¿Se puede saber a quién están insultando?", dijo Bobby mirándolos como si hubieran perdido la cordura.
"¡Bueno, tú también perderías la cordura si tuvieras todo el tiempo la voz de esta mujer en tu cabeza!", gritó Dean.
"Escucha Bobby, esta mañana despertamos y escuchábamos a esta mujer. Es como si ella estuviera contando una historia sobre nosotros. Todo lo que hacemos, ella lo dice en el mismo instante en que lo hacemos. Incluso sabe lo que pensamos.", explicó Sam.
"¿Me estás diciendo que ella los controla?", preguntó Bobby preocupado.
Los hermanos se quedaron pensando por un momento. ¿Ella los controlaba o simplemente narraba lo que hacían?
"No nos controla. Por lo menos, no he sentido que haya hecho nada que no quisiera hacer."
"Y cuando hablamos, ella no dice nada. Es como si se tratara de un libro y ella sólo leyera la parte del narrador, por eso la llamamos 'la narradora', aunque yo había pensado en un nombre más llamativo pero Sam no quiso que lo usara."
"¿Y los persigue todo el tiempo?", preguntó Bobby mientras buscaba entre sus libros.
"No, no todo el tiempo. Por ejemplo, cuando subimos al auto para venir hacia aquí, ella dijo que habíamos subido al auto y luego dejó de hablar en todo el camino. Recién cuando llegamos volvió a empezar.", explicó Sam.
"Es interesante", dijo Bobby, "lamentablemente, nunca había oído de nada parecido y no sé si pueda ayudarlos."
"Perfecto, ahora voy a tener que vivir con la voz de esa mujer en mi cabeza en lo que me queda del año", dijo Dean molesto, pero entonces se dio cuenta que lo que había dicho le había recordado a Sam lo poco que le quedaba del año y se arrepintió de sus palabras. Sam miró a Dean preocupado, Así que después de todo mi hermano sí se da cuenta cuando mete la pata, sólo que no le gusta admitirlo.
Sam miró molesto hacia arriba, estaba molesto con la narradora por la invasión a su privacidad. Estaba molesto porque ahora su hermano también sabía lo que pensaba. Por otro lado, Dean también estaba molesto por las mismas razones. Los hermanos se miraron resignados. Parecía que por un tiempo ambos tendrían que aceptar que el otro se enterara de sus pensamientos y sentimientos.
"¿Sabes qué?, mejor vamos a hablar porque si nos callamos ella va a seguir hablando y hablando y ya me cansé del sonido de su voz. Ni siquiera suena sexy.", dijo Dean pensando en lo diferente que sería la historia si una narradora sexy le susurrara al oído.
"¡Dean, eso es enfermo! Y si eso pasara entonces la tortura sería para mí. No quiero tener que escuchar tus fantasías en mi cabeza todo el tiempo", dijo Sam disgustado.
"Bueno chicos, definitivamente no sé de qué están hablando", dijo Bobby riendo. A pesar de todo, esta situación era cómica y ya que parecía que los chicos no estaban en peligro, podía darse el gusto de reír un poco.
"Así que esto es gracioso para ti, ¿eh Bobby? No te parecería tan gracioso si estuvieras en mi lugar." Dean sabía en el fondo que si esto no le hubiera pasado a él también le parecería gracioso, pero ahora que era la víctima no le gustaba que otros disfrutaran de su desgracia. "Vámonos Sam, de repente se calla si volvemos al auto"
"Voy a preguntar si alguien sabe de algo parecido, si descubro algo los llamo.", dijo Bobby sonriendo. Esta iba a ser una buena anécdota.
"Gracias Bobby.", dijo Sam.
Los hermanos regresaron al auto y se alejaron del taller sin rumbo fijo. No tenían ni idea de cómo había ocurrido esto y no sabían a dónde ir ni a quién preguntar.
"Sería de mucha ayuda si nos dieras algunas pistas.", dijo Dean.
"¿Tú crees que ella sea real?, quizás es sólo producto de nuestra imaginación."
"Sam, no estoy loco. Tú quizás pero yo no."
Y subiendo la música a todo volumen Dean aceleró y continuaron el viaje.
