N/A: Hola queridos lectores. Sí, lo sé, hace más de un año que empecé este fic y seis meses desde la última actualización así que os pido disculpas por la demora, pero este capítulo no ha sido fácil de escribir ya que es el cierre de Sesiones de cine y he cambiado de película como tres veces antes de volver a elegir la que tenía pensada en un principio, con lo cual reescribir este capítulo me ha quitado mucho tiempo. ¿Qué le voy a hacer? "Lo que queda del día" podría ser la película favorita de Emily pero no es tan famosa como para que la reconozca el lector medio y "Love Actually" era buena opción pero me eché para atrás por el exceso de azúcar (aunque es una de mis favoritas). También pensé en "Sentido y Sensibilidad", que era muy buena opción, pero no salían diálogos que me gustaran... Por cierto, ¿adivináis que tienen en común esas tres películas además de ser británicas? ;)
Llegados a este punto he de decir lo mucho que he disfrutado escribiendo esta historia que aúna mi gran pasión por el cine con una de mis series favoritas, eso sí aviso de que este capítulo será algo más emotivo, dado que es el último. Os agradezco de todo corazón vuestros comentarios y seguimiento. Espero que al final del capítulo me dejéis un review diciendo lo que os ha parecido y cuál es vuestra película romántica favorita. Yo como me identifico bastante con Prentiss comparto la suya. Abrazos gigantes y... ¡Acción!
Capítulo 6: Lo que siempre nos queda
Hay películas que marcan nuestra vida, historias que nos calan muy hondo o que significan para nosotros mucho más de lo que parece. Esto puede deberse a dos cosas: la película en sí o el recuerdo de haberla visto en un momento determinado o con alguien especial. Aaron Hotchner tenía varias películas en esa lista: El exorcista, Tiburón, Crepúsculo, Wall-e y Armageddon. El hecho de haberlas visto con su equipo y de haberse reído con los ingeniosos comentarios de sus amigos había convertido a películas que no le gustaban o que no consideraba especiales en momentos impagables y recuerdos inolvidables. Porque, para ser justos, ahora veía todas esas películas de una manera distinta.
Parecía que se había instaurado una tradición sin precedente en la Unidad de Análisis de Conducta. Ya fuera si estaban atrapados en las instalaciones por culpa del temporal, agobiados por el papeleo o aburridos por la falta de trabajo; la idea de ver una película le aportaba a Hotch un momento único, un respiro entre tanta maldad y el descubrimiento de las emociones que causaba una determinada película en cada uno de sus compañeros. Y es que ¿Quién hubiera imaginado que Rossi se echaría a llorar con Wall-e o que a Morgan le aterrara El Exorcista?
Era cuanto menos curioso que pese a conocerles y dedicarse a hacer perfiles criminales nunca hubiera visto venir esas reacciones.
Por otra parte, la renuncia de Prentiss había entristecido a todo el equipo y el plazo de quince días antes de que se fuera al otro lado del Atlántico se agotaba. Hotch nunca pensó que ese periodo se hiciera tan corto.
-¿Los puentes de Madison? –Oyó que le preguntaba Garcia a la morena cuando fue a servirse un café.
-No está mal…
-¿Qué no está mal? –Cuestionó JJ. –Es uno de los mejores dramas románticos que se han hecho nunca.
-No me pareció para tanto…
-¡Es Clint Eastwood!
-Le prefiero de Harry el Sucio… -Dijo apuntándolas con los dedos como si fueran una pistola.
-¡Con Meryl Streep! –Exclamó Garcia ignorando la contestación de su amiga.
-Soy más de Sigourney Weaver.
-Definitivamente no tienes corazón... Vale, ¿qué me dices de El paciente Inglés? –Emily simuló un bostezo. Hotch se acercó a ellas.
-Hotch, ayúdanos. Intentamos encontrar un drama romántico que le guste a Emily.
-No puede ser tan difícil… -Dijo analizándola.
-¿Eduardo Manostijeras? Esa te tiene que gustar… Te parecías en el instituto… -Emily le lanzó a Garcia una mirada asesina.
-Era una relación destinada al fracaso. ¿Te imaginas la masacre que hubiera sucedido en la noche de bodas?
Hotch pensó en películas que no fueran ñoñas o excesivamente dramáticas, dado que eso era precisamente lo que no le gustaba a su futura ex-compañera.
-Quiéreme, si te atreves. –Pensó en voz alta haciendo que las tres le mirasen.
-¿Es tu manera de intentar que me quede? –Se burló ella con su habitual sarcasmo. Eso pilló totalmente desprevenido a Hotch.
-Me refería a la película… la francesa… -Resolvió vacilante ante las caras divertidas de las tres mujeres.
-No está mal, pero no me pareció nada realista y no me gustó el final.
-¿Amelie? ¿El piano? ¿Moulin Rouge? ¿Match Point? ¿Memorias de África? –Dijo JJ de carrerilla haciendo que Hotch se perdiera en la lista.
-Un rollo. La niña se carga la película. Muy pastelona. Tramposa. Me dormí. –Respondió como si nada.
-¿En serio? No me puedo creer que no haya una película romántica que te guste. Es imposible.
-Bueno, digamos que no es mi género favorito…
Eso había sido hacía tres días y a Hotch todavía no se le había ocurrido una película que pudiera despertar el lado romántico de Emily.
-Aaron. –Dave entró en su despacho. –Estoy aburrido de tanto papeleo.
-Es parte de nuestro trabajo… -Que se lo tuviera que recordar precisamente a él…
-Lo sé, pero… había pensado en tomarnos un par de horas de descanso y despejar nuestras mentes con un buen clásico. –A Dave le encantaban los clásicos de cine. –Además, Erin estará reunida toda la tarde…
-¿Qué tienes en mente? –La carátula que le mostró le hizo sonreír: el clásico de los clásicos.
Unos minutos más tarde todos se reunieron en la sala de juntas con provisiones –esta vez sin alcohol- para las dos próximas horas.
-¡Cómo agradezco tener un descanso por fin! –Dijo Morgan estirándose en su asiento. -¿Qué vamos a ver?
-Ha elegido Dave, así que supongo que Fellini o algo muy dramático… -Opinó Reid.
-Que tenga raíces italianas no quiere decir que me guste Fellini… -Se quejó el mayor. –Además, hoy voy a daros una lección de cine. –Aseguró mostrándoles el DVD.
-¡Oh, venga! ¿No puedes elegir algo más moderno?
-Morgan, las cosas si son buenas no importa los años que tengan. -Aseguró el más mayor.
-¿Eso también va por ti? -Se burló ganándose una mirada de fastidio. -¡Además esa la ha visto hasta Reid!
-Claro que la he visto.
-No podemos ver una película que ya haya visto Reid, pierde toda la gracia…
-Morgan, si no quieres verla siempre puedes volver al papeleo. –Intervino Hotch para que todos guardaran silencio. –Tú ya elegiste la anterior…
Dave puso el DVD. Poco después aparecieron una música y un mapa de fondo con los créditos iniciales al más puro estilo clásico: Casablanca.
Los créditos dieron paso a una explicación sobre la situación de los refugiados, que huían de la Segunda Guerra Mundial e intentaban conseguir un visado a Lisboa en la ciudad marroquí de Casablanca, para luego poder cruzar el océano hasta Estados Unidos.
"-Documentación.
-No la llevo encima.
-En ese caso será mejor que nos acompañe.
-Creo que la llevo aquí."
-Odio cuando me hacen eso en la vida real… -Se quejó JJ.
El hombre al verse acorralado huye y le disparan.
-Eso ha quedado muy falso para ser la película más grande de todos los tiempos…
-Eran los años 40 ¿Qué esperabas? –Replicó Dave ante la apreciación del moreno.
-Morirse sigue siendo igual en los años 40 que en el siglo XXI.
Mientras Morgan ponía cara de aburrimiento veían una escena en la que un hombre le robaba la cartera a un turista mientras habla con él.
"-Qué hombre tan simpático…"
-Pues cuando veas lo que ha hecho te dejará de caer bien… -Murmuró García divertida, no mucho antes de que los Nazis llegaran a Casablanca. -Ahí están. La mayor escoria de la historia de la humanidad.
-Si pudiera viajar atrás en el tiempo creo que me cargaría a Hitler. -Comentó Morgan sacando una chocolatina del bolsillo de su chaqueta.
-¿Sabes lo que podría conllevar eso? Cambiarías la historia por completo… -Reid ignoró el "ya empezamos" de Rossi antes de embarcarse en una disertación sobre cómo podría afectar la muerte de Hitler a la época actual. -Imagina que en el Holocausto murió un hombre que poco después emigraría a América y mataría a tu madre. ¡Tú no habrías nacido!
-Y por tanto no estaríamos escuchando esta conversación… -Se burló Emily mirando a Morgan con complicidad.
-Venga guaperas, era una situación hipotética, no quiero que te pongas a hiperventilar como en el final de Armageddon. -Rió el moreno. Por su parte, los Nazis llegaban a Ricks, el bar del protagonista.
"-Dígale que yo soy el segundo director del banco de Amsterdam." Dijo un personaje al ver que el dueño no le quería recibir.
"-¿El segundo? No creo que eso le interese. El primero es ahora nuestro cocinero… y su padre es el portero."
-Zas, en toda la boca. -Garcia estaba encantada, aunque sus ojos no brillaban tanto como los de Prentiss al ver por fin a Humphrey Bogart en pantalla.
-Creo que a nadie le queda el traje tan bien como a Bogart. -Susurró con una sonrisa y luego pareció caer en algo. -Con tú permiso, Hotch. -Él sonrió por el cumplido.
-Y el de Colin Firth…
-Y el de George Clooney… -Oyó que decían las chicas.
-Y el de David Rossi… -Dijo el propio Dave en un tono más alto haciendo que rieran.
-¡Oh, Peter Lorre! Creo que es el actor más feo y entrañable del cine. -Dijo Garcia mirando a JJ.
-Sabes que no es verdad. Steve Buscemi es mejor y más entrañable. -Por la expresión de JJ no era difícil adivinar que adoraba a Buscemi.
-Yo me quedo con Christopher Walken.
-Bueno, Emily, Walken tiene de entrañable lo que yo de asiático… -Opinó Dave.
-Sí, yo diría que es más bien siniestro…
"-¿Me desprecias, verdad , Rick?
-Si llegara a pensar en ti probablemente sí."
-He de reconocer que es elegante hasta ignorando a los demás. -Dijo Morgan, que parecía haber olvidado su odio por la película.
-Y qué bien queda en cámara… -Reid parecía impresionado por la presencia del actor.
"-Donde estuviste anoche?
-¿Anoche? No tengo la menor idea."
-Le digo yo eso a una de mis exmujeres y me echa de casa.
"-Y qué harás esta noche?
-No hago planes por anticipado."
-¡Esa me la apunto!
"-Yo no me juego el cuello por nadie.
-Eso es una sabia política exterior."
-Sí, pero ese no es el estilo de la UAC. -Comentó Morgan chocando su puño sutilmente con el de Hotch.
Bogart recogía el dinero de la caja mostrado en una silueta mientras el oficial le interrogaba.
"-Rick, yo sé que en este bar se venden visados, pero también sé que usted no los vende. Esa es la razón por la que le permito seguir abierto.
-¿No será porque le dejo ganar a la ruleta?
-Eso también."
-Otras de las cosas que siguen igual en el siglo XXI que en los años 40… -Se quejó Rossi.
"-Dele al Mayor Strazzel la mejor mesa.
-Tendrá la mejor mesa. Siendo alemán la cogería de todos modos…"
-Eso sí que es un zas en toda la boca. -Opinó Reid inclinándose hacia adelante en su silla con interés a la vez que detenían al personaje de Peter Lorre.
Rick se sentó con el mayor del tercer Reich para mantener una conversación.
"-¿Cuál es su nacionalidad?
-Soy borracho."
-Creo que no hay una película con tantos diálogos memorables en tan poco tiempo. -Se atrevió a decir Hotch. Acto seguido todos miraron a Reid.
-¿Qué?
-¿No tienes una estadística para eso? -Preguntó Morgan haciendo que el más joven pusiera cara de confusión.
-Eso es algo totalmente subjetivo…
-¡Tchsss que llegan! -Avisó Emily interrumpiendo al joven genio. Los personajes de Laszlo e Ilsa aparecían.
"-Rick es el hombre del que yo me enamoraría si fuese mujer…"
-Todos los que hemos visto la película sabemos que estás enamorado de él… -Hotch sonrió ante el comentario de Dave.
"-Tócala Sam, toca El tiempo pasará…" Todos sonrieron al oír la emblemática canción.
-No es por nada, pero Ingrid Bergman es muchísimo más guapa que el pequeño Bogart. -Comentó Morgan haciendo que todos los hombres asintieran.
-Y sin embargo él hace que no dejes de mirarle. -Afirmó Prentiss sin quitar la vista de la pantalla. -Bogart tiene la mirada más triste del Hollywood clásico, una mezcla del cinismo de sus personajes y la ternura del actor que hay detrás.
-Eso es muy romántico, viniendo de ti. –Respondió JJ ligeramente sorprendida.
-¿Qué? No, es solo su manera de actuar… -Intentó decir en su defensa.
"-De todos los cafés y locales del mundo aparece en el mío."
-Hay que ver lo bien que le queda esa iluminación y el humo del cigarro. –Dave se cruzó de brazos. -Esa elegancia se ha perdido en el cine actual.
-Gracias por la aportación, Sinatra. -Bromeó JJ al tiempo que transcurría la escena del flashback de París entre Ilsa y Rick.
"-Un franco por tus pensamientos.
-En América no dan más que un penique y no creo que valgan ni eso." (Se besan)
Hotch llevaba un rato observando a Prentiss y no le pasó desapercibido como su respiración variaba con cada escena; parecía tranquila, pero centrada en ocultar lo que le provocaban las miradas y palabras de los dos protagonistas.
Los alemanes llegaban a París.
"-El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos."
Hotch permaneció atento a las reacciones de su subordinada, que por otra parte parecía haber notado la atención que él había desarrollado por ella durante el transcurso de la película, con lo cual evitó hacer comentarios de ahí en adelante, pese a que Ilsa se viera maravillosa con su pañuelo bajo la tenue luz del bar de Rick o lo dramático de la situación del protagonista.
"-Si es amiga de Rick tenemos un descuento especial. ¿Dije 700? Ahora son 200… Para amigas especiales de Rick el precio lo dejo en 100."
-Con esos descuentos no me extraña que todas quieran ser amigas especiales de Rick. -Comentó la analista con gracia.
La escena de la Marsellesa no tardó en llegar.
-¿Sabéis que las lágrimas de los actores en ese momento eran totalmente reales? -Informó Reid. -Por entonces los Nazis habían ocupado París y había mucha incertidumbre acerca de lo que sucedería en Europa, con lo que se emocionaron al entonar el himno de su país por ese gesto de rebeldía y patriotismo que tiene Laszlo. -Rossi arqueó las cejas.
-Aunque Rick sea el mejor personaje de la película, Laszlo no se queda atrás.
-Sí, yo quiero que Ilsa se quede con Rick, pero me da pena por Laszlo, es un buen hombre. -Estuvo de acuerdo Garcia.
"-No vayas a la reunión de la Resistencia
-Debo ir. Me gusta parecer un héroe ante los ojos de mi mujer."
-Hombres… -Murmuraron las dos rubias al unísono.
Minutos después Elsa y Rick se volvieron a reunir. Ilsa le intentaba convencer de que le diera los salvoconductos para escapar con su marido, pero al negarse Rick ella le apunta con un arma. Finalmente se declara y se besan, para contarle después porqué le abandonó en París.
-Oh, venga preciosa, no llores. No soporto verte llorar. -Morgan le entregó un pañuelo a Garcia.
-Es que es tan injusto que tenga que elegir entre sus dos grandes amores.
-¿Qué esperabas? ¿Qué hicieran un trío? -Preguntó JJ tratando de hacerla entrar en razón.
-No, pero son buenas personas y tienen derecho a ser felices.
Bogart le tiende una trampa a Laszlo con el capitán. Laszlo e Ilsa acuden a por los salvoconductos y el Capitán les pilla como tenían acordado, pero en contra de sus planes, Rick le amenaza.
"-Llame al aeropuerto y no olvide que le estoy apuntando al corazón.
-Ese es mi punto menos débil."
-Otro gran personaje.
-Menos mal que se pasó un poco de moda lo de ir de tipo duro… -Todos rieron ante el comentario de JJ. Ante el momento que se avecinaba, Hotch puso toda su atención en Emily.
"-Los nombres son Victor e Ilsa Laszlo.
- ¿Por qué mi nombre Rick?
-Porque te vas en ese avión.
- ¿Pero es que tu no vas a venir?
-Yo me quedaré aquí hasta ver que el avión despega.
-Pero anoche dijiste…
-Anoche dijimos muchas cosas. Dije que tenía que pensar por los dos y eso es lo que he hecho. Y sé que tienes que subir a ese avión con Víctor que es a quien perteneces."
-¡Ninguna mujer pertenece a nadie! -Se quejó JJ.
"-Si ese avión despega y no estás con él lo lamentarás. Tal vez no ahora, tal vez no hoy ni mañana pero más tarde, toda la vida.
-¿Nuestro amor no importa?
-Siempre tendremos París. No lo teníamos, lo habíamos perdido hasta que viniste a Casablanca, pero lo recuperamos anoche."
-¡Oh, venga! ¡Quédate con él! ¡Es a quien realmente amas! -Las peticiones de Garcia llamaron la atención de Emily.
-¿Pero no te das cuenta que es el gesto de amor más desinteresado de la Historia del cine? -Preguntó con un aire que Hotch nunca había visto en ella.
El final se acercaba con la muerte del oficial alemán a manos de Rick. Como bien sabían todos, Louie no le delata y juntos ven como el avión despega antes de ponerse a caminar bajo la espesa niebla.
"-Louie, presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad."
Varios aplausos se oyeron en la sala de juntas.
-Podréis decir lo que queráis, pero no hay duda de que ese es el mejor final de una película. -Declaró Rossi con una sonrisa de orgullo.
-¡Vamos hombre! -Se notaba que Morgan no era muy fan de Casablanca. -Si lo interesante venía ahora. Entre esos dos sí que va a haber tema.
-Me sigo quedando con el final de Seven… -Opinó JJ.
-Lo que tú digas, pero esta es la mejor historia de amor que se ha rodado. -Todos miraron curiosos a Emily.
-Creía que no te gustaban las películas románticas… -Hotch se sentía orgulloso de haber descubierto la película que sacaba ese lado oculto de su subordinada.
-Y no me gustan, pero el guión es realmente bueno y no ha habido pareja con más química que la formada por Ingrid Bergman y Humphrey Bogart. -Reid se levantó y acarició la cabeza de la morena como si se tratara de una niña pequeña.
-Sabía que incluso Emily tenía su lado romántico.
-Pues yo no la veo para tanto, además esa tía no era de fiar. -Repuso Morgan. -Primero se lía con Bogart cuando su marido acaba de morir y luego le abandona rompiéndole el corazón. Pero cuando se vuelve a encontrar con él vuelve a sus brazos, pese a estar con Laszlo.
-¡Eso no es así! -La voz de García se debía escuchar en el bullpen. -Ilsa se sentía culpable al enamorarse de un hombre que no fuera su marido, pero ¿qué culpa tiene de enamorarse? Además, lo creía muerto. Buscó consuelo en los brazos de otro hombre y se enamoró. Los sentimientos son complicados…
-¡Pero lo abandonó en París! ¡Sin ninguna explicación! -Mientras los dos agentes discutían y los demás trataban de calmar la conversación, Hotch se acercó a Prentiss y muy cerca del oído le susurró imitando una de las frases de la película.
-Bajo tu apariencia de Agente cínica eres una sentimental. -Ella se volvió y le dedicó una sonrisa.
-Suerte que me voy en unos días y en Londres no lo saben. -Contestó en voz baja para que quedara entre ellos.
-Nadie de la Interpol se enterará. Lo mantendré como un caso totalmente confidencial.
-Entonces tendré que decirles a mis jefes ingleses que ninguno de ellos será la mitad de bueno que el que tengo aquí.
-¿Es tu forma de decirme que me echarás de menos? -Ella le miró con los ojos brillantes.
-Bueno, siempre nos quedará Quantico. -Ambos sonrieron ignorando los gritos de sus compañeros, que todavía discutían acerca de la película sin percatarse de que una persona había entrado en la estancia.
-¿Se puede saber a qué viene este alboroto? -La voz de Strauss resonó por encima de la discusión. Al parecer su reunión ya había acabado y la visión de lo que estaba sucediendo allí no debió hacerle ninguna gracia. -¿Estaban viendo una película durante el trabajo?
-Una película no, señora, Casablanca. -Resolvió Emily ganándose una mirada de advertencia.
-A mi despacho, todos.
Hotch sonrió mientras veía como uno a uno sus compañeros seguían a la jefa de sección al despacho, pero antes de salir apagó la pantalla con una extraña sensación de nostalgia. El líder de la Unidad de Análisis de Conducta desconocía que tipo de reprimenda o castigo les impondría Erin Strauss, pero lo que sí sabía era que a partir de entonces el equipo no estaría completo, por lo que ese maravilloso y casual entretenimiento que le servía como evasión frente a las atrocidades que veía a diario, no sería nunca más lo mismo.
Y aunque no se encontraba bajo el manto nebuloso de un aeropuerto de Marruecos se sintió como Rick Blaine dejando marchar a una persona que quería. Sin duda, Emily debía irse por su propio bien y todos se alegraban de que eso la hiciera feliz, pero seguía doliendo el hecho de tenerla tan lejos cuando era parte de aquella familia.
-Vamos Aaron, no hagas esperar a Erin a menos que quieras que te destine a Casablanca… -Le apremió su viejo amigo. Hotch le puso una mano sobre el hombro y empezó a caminar junto a él.
-Presiento que este es el final de una hermosa tradición...
