TITULO: Descendientes.

AVISO: Historia basada en la película de Disney con el mismo nombre. Los personajes no me pertenecen, son de la gran autora Stephanie Meyer y de Adam Horowitz y Edward Kitsis.

Aclaraciones: La historia es narrada por Bella, el cabello de Bella no es morado.

Gracias a todos(as) por los comentarios del capítulo anterior y a quienes agregaron a favoritos.

Las palabras en Cursiva son contadas por otro lado.

Capítulo 7:

Segundo, tercer, y cuarto golpe.

Toma aire mientras corro alrededor de la cancha, son las ocho de la mañana, las clases ya han de haber comenzado. Hubo un gran cambio de horario, pero eso no es importante. Hoy no hay clases, hoy es el día de visita familiar. Muchos ya se fueron desde ayer. Algunos de mis... cercanos se fueron desde ayer con sus familias: Jasper fue recogido ayer en la noche por sus primas quedamos que mandarían a su chofer por mí, Jacob se fue con su abuelo, Jace se fue de pesca con su padre, Tanya se fue con su padre desde ayer al mediodía (El príncipe encantador vino por sus hijos a esa hora) nos veremos en su castillo, Rose se fue con su padre de campamento el chofer de los de Arendelle la recogerá al medio día, Alice se fue a la isla de las hadas con su madre; creo que fue por polvillo, el Hada Azul se va a penas hoy pero por Clary vino su papá. Y de las personas que no son tan cercanas creo que quedó así: Garrett se fue con mamá a su castillo, Tessa se fue desde el miércoles, no soporto la realidad de que ha Edward no le importo el rompimiento de su relación. Si no que le valió. Y de Edward, bueno de él no sé si se vaya a ir pero si sé que se acerca corriendo hacia mí.

Bajo la velocidad y para esperarlo. Me voy quitando los audífonos mientras troto.

—Bella...—Dice jadeante mientras llega a mi lado, asiento con la cabeza. —Qué bueno que te encuentro.

— ¿Qué quieres Edward?—Le preguntó un poco brusca, él mira de arriba a abajo. Hace una mueca, me pongo nerviosa y miro mi atuendo: tenis marca NIKE de color degradado, pants como de cuero sintético, una sudadera tipo capa, debajo de ella traigo un top, traigo puestos mis guantes, y mis audífonos BEAT están conectados a mi IPhone 6 plateado.

—Pensé que en la isla no hay mucha tecnología. — ¿En serio solo por el celular y los audífonos?— ¿De dónde lo sacaste? —Le ruedo los ojos y cruzó mis brazos, luzco indignada, y eso quiero que crea él. — ¿Acaso tú, tú lo robaste?—Abro mi boca un poco sin creer sus palabras, bueno tal vez si las creo un poco pero esto es demasiado. Yo no robo, nunca lo he hecho... Bueno, si lo he hecho pero la voz de Úrsula no cuenta.

—Estas desconfiando... ¿De mí? —Pregunto haciéndole creer que tengo un nudo en la garganta; su mirada se vuelve de arrepentimiento y su posición de afloja un poco.

—Yo... Bueno, es que... Mira... Yo... Como... Oye es que... —Balbuce sin sentido, lo miro fingiendo que su acusación me duele en lo más profundo de mi ser.

—Todos creen eso de mí, no pensé que tú lo hicieras. —Finjo poner los ojos cristalinos. —Un día el Príncipe Encantador, llevo tres IPhone a la Isla: Uno rojo, uno morado y uno plateado —Al decir lo último señaló mi celular. —En la isla no hay internet, ni muchas cosas. Pero cuando llevan regalos no los pueden confiscar. —Paso por su lado y él me detiene con su mano en mi brazo.

—Lo siento, es que me dijeron no tenías celular y bueno pensé que... Bueno tú me entiendes—Asiento. —Pero yo vine a invitarte al castillo de mi familia, es visita familiar y pues pensé que quizá...— ¿me está invitando a pasar el día de hoy con su familia?— ¿Vendrías conmigo a mi castillo? —Mi mirada ha de ser todo un poema.

—no creo que sea lo mejor. —Está a punto de hablar pero lo detengo—Eres muy amable, pero es que... Hoy voy a conocer a las primas de Jasper, a los padres de Tanya y quizá vayamos a la mansión de Cruella—Él asiente con una sonrisa, que se vuelve una mueca después.

—No sabes cuánto me gustaría que pudieras entrar al castillo de tu padre. —Lo volteo a ver con una ceja alzada, ¿él que sabe?—Bueno, pero también quería decirte que el Jueves de la semana que entra es el día oficial de la familia. Cada año se hace: 13 de Agosto. —Asiento sabiendo a dónde quiere llegar—Me gustaría que vinieras como mi novia, te quiero presentar oficialmente con mis padres. —Trago fuerte y asiento. —Tienes que ir con falda o vestido, la mayoría de las chicas va con vestido.

—Yo... No suelo utilizar vestidos—Digo en un susurro él asiente y traga fuerte.

—Bueno, es que es un evento formal. Y pues me gustaría que pudieras asistir... Bueno tú sabes —Pobrecito ni siquiera sabe cómo decirme que es obligatorio.

—Es obligatorio asistir con vestido—Termino por él, asiente todo rojo. —Está bien Edward, no te preocupes. Yo le diré a Rosalie... ¿Pueden ir mis amigos?—Le preguntó un poco temerosa.

—Claro que sí, van a venir todas las familias: Arendelle, Robin Hood, Cenicienta, Blanca Nieves, mi primo y mi tía. Absolutamente todo el reino

—Tenía que ser—Susurro en voz baja, él me sonríe y me toma de los hombros, acerca su rostro al mío. Oh no, no no. Bajo la cabeza antes que nuestros labios se rocen; vuelve a depositar un beso en mi frente. Escucho su suspiro, me suelta los hombros con delicadeza y se empieza a hacer para atrás.

—Me tengo que ir a ver lo del traje de la ceremonia. —Le sonrió, la ceremonia. —Recuerda ir tú también, no sé si te podrías dar una vuelta. Tenemos a muchísimos diseñadores a nuestra disposición. Puedes ir a ver a cualquiera, solo di que vas de aporte del príncipe Edward y ellos te atenderán te dar...—Pongo uno de mis dedos en sus labios.

—Edward, ya. Ya entendí y no te preocupes por ello, ya veré yo como me las arreglo. Ellos han de tener mucho trabajo y no quiero que me den prioridad solo porque soy tu novia, no me colgaré de tu título para ganarme cosas. —Eso parece sorprenderlo ya que abre mucho los ojos— ¿De acuerdo?—Asiente todavía en shock—Me tengo que ir, el carruaje vendrá por mí y tengo que tener las cosas listas...

Salgo corriendo sin esperar su respuesta, no escucho que venga detrás de mí. Entro al castillo y veo que varias personas se están hiendo a penas. Puedo sentir la mirada de los padres y de los hijos sobre mí, me incomoda esa mirada. No se me hace nada linda ni agraciada. Es como si me estuvieran inspeccionando, pasó con rapidez esquivando, empujando y evadiendo gente. Me urge llegar a mi cuarto, al entrar en el me encuentro con el silencio absoluto; siento incomodidad me falta la música de Tanya y la voz de Rosalie, no pensé que las fuera a extrañar. En la Isla siempre estamos discutiendo o peleando.

Me quito mi sudadera, quedándome solo en top; doblo la prenda para depositarla en el cesto de la ropa sucia. Empiezo a caminar por el cuarto en busca de varias cosas que llevare, me acerco a los cajones de las chicas y empiezo a sacar todo:

Espejo mágico, Rosalie lo dejo para que su padre no sospechará.

Uno de los libros de Maléfica, aquí está el hechizo que encontramos para quitar la protección del ala de su madre.

Polvo para dormir gigantes de hielo y a lo que sea que tengamos que enfrentar.

Y si toda la magia falla para abrir una cerradura, mi kit de llaves.

Dejo todo en un bolso blanco, entro corriendo al baño. Abro la regadera mientras me desprendo mi ropa de mi cuerpo. Entro en la regadera, el agua está fría. Pero no me importa, no es la primera vez que me baño con agua en estas condiciones, en la isla había ocasiones en las que fallaba y salía de igual manera, es algo con lo que te acostumbras. Al inicio es difícil pero con el tiempo se vuelve sencillo. Dicen que en esta vida a todo te acostumbras. El agua fría sigue para relajar mis músculos, yo siempre estoy fría así que eso lo siento normal de todos modos. Una vez me dio temperatura, Jasper me hizo una pequeña capa de hielo en la frente, él hielo se tardó en derretir cinco horas y la temperatura no se me bajó hasta el siguiente día, mi papá me dijo que era normal por lo que soy. Cosa que no entendí, soy su hija; así que no entendí a lo que se refería.

Salgo de la regadera, jalo una bata utilizando mi magia. Desde que llegamos a Forks he practicado muchísimo, cada vez lo hago mejor. Aunque utilizo guantes como los que mi padre le dio a Ingrid en su tiempo, el hechizo venía en su libro así que solo lo pongo en guantes negros, blancos, grises y azules que son los que utilizó. Tanya está muy contenta con su clase de "Fuego eterno". Jace ya controla mejor a las bestias y Jasper está muy bien en su clase de Frozen 2, mientras que Rosalie acudió a mí a pedirme que le enseñara a hacer magia como mi padre le enseñó a su madre. Desde entonces hemos estado practicando varios trucos sencillos.

Sacar fuego de las manos.

Arrancar un corazón.

Me ha ayudado a hacer varias opciones de mi clase.

Rosalie ha sido de gran ayuda, nunca pensé decir esto, pero si lo ha sido. Me ayuda a muchas cosas, ella me lee las instrucciones mientras presta atención a las cosas que hago; eso me ayuda mucho. Rose no es tan tonta como lo hacía en la isla y eso es digno de admirarse, todos hemos cambiado. Pero el cambio en ella es más notorio, creo que está estudiando con el hijo de Blanca Nieves, son muy amigos. Lee más libros, presta atención a clases, un cambio completo en Rose.

Me seco el cuerpo y pongo la ropa, Rose me diseño algo sencillo. Unos pantalones, una blusa de manga larga, una capa, y unas botas todo en colores blancos. Yo diseñé unos guantes a los que adapte para que saliera mi magia pero que no se saliera de control, me aliso la ropa justo en el momento en que mi puerta suena. La voy a abrir despacio.

Cuando la abro me encuentro con uno de los lacayos reales.

— Señorita, el carruaje de los Arendelle la espera en los jardines —Le sonrió al lacayo.

—Gracias—Él asiente y se va. Me aliso el atuendo, tomo la bolsa y salgo caminando con la elegancia que mi padre me enseñó. Muchos s eme quedan viendo, escucho varios comentarios "Esa de blanco..." "Si tienes frío yo te caliento" esos comentarios son de los chicos que no fueron con papi y mami este fin de semana.

Ignoro sus comentarios, mi padre siempre dice que si alguien habla mal de ti a tus espaldas; es porque te tiene envidia. Y bueno, aquí es palpable la envidia entre todos.

Solo sea por sus joyas, por el cargo que se ocupa; o ahora la novedad es que se envidie el cabello alguien.

Llego al jardín y veo que el carruaje es del reino de Arendelle a más no poder. Todo está decorado en tonos azules y tiene copos de nieve a los lados. Rose ya se encuentra arriba de él mirando a la nada, por lo visto le sigue doliendo que James esté saliendo con Tessa, tan concentrada está en no sé qué; que cuando me subo no se da cuenta si no hasta que suelto uno de mis malos chistes.

—Esto parece el carrito de helados de Ingrid—Ella me voltea a ver y veo un poco de risa en sus ojos, pero es opacado por la tristeza.

—Sí, se parece—El chofer arranca sin decir nada, noto que es... Un muñeco de nieve, órale.

Rose sigue viendo hacia los jardines, oh no ahí es donde conoció a James. Esto es duro para ella.

—Bella... ¿Qué tiene ella que no tenga yo?—No, se está sintiendo menos por la idiota de Tessa. Eso no lo permitiré, Rosalie siempre ha sido muy egocéntrica y superficial, y a veces cae mal... Pero es mi amiga.

—Rosalie, ella no te llega ni a los talones—Ella me voltea a ver sorprendida. —Ya quisiera Terry saber coser, cocinar, trapear, verse linda después de hacer todo eso. Te apuesto que ni siquiera va a pasar el primer examen de química de Gordon—Ella me sonríe, le tomó la mano. Esto es algo que nunca hago—Eres una mujer fuerte independiente, y esa bola de estúpidos creen que eres lo contrario. No les hagas caso Rose, tú eres mucho más que una cara bonita. Haz estado leyendo, me pediste que te enseñará magia, estás aprendiendo muchas cosas que en la isla nunca hubieras hecho—Ella me sonríe.

— ¿De verdad crees eso?—Asiento con una sonrisa.

—Rose... ¿Cuándo me he quedado callada cuando se algo que los demás no?—Ella se ríe, yo nunca me quedo callada.

— ¿De verdad soy tan talentosa?—Asiento.

—Realmente lo eres.

Llegamos al palacio de Arendelle y ambas nos quedamos con la boca abierta, es hermoso; una combinación del castillo original pero con la nieve del de Elsa. Todo un castillo de invierno. Las puertas del castillo se abren y por ellas sale Jasper con una sonrisa. Rose y yo bajamos del carruaje, Jasper viene sin suéter pero al ver salir a Anna sé que si hace frío, viene con una capa, con un vestido de mangas largas y con guantes. Antes que alguno de los tres pueda decir algo ella se adelanta.

—Hola es un placer conocerlas, nunca hemos escuchado hablar de ustedes. Pero es algo normal, digo no vemos muy a menudo a Jasper y cuando lo vemos está un poco distraído o simplemente se la pasa platicando con Elsa. Ya saben cómo son los que tienen hielo en las venas, no me refiero a que tengan hielo literalmente; me refiere a su poder de congelar las cosas. —Todo eso lo dice sin respirar, Rose y yo nos volteamos a ver mutuamente—Y bueno sacar hielo de sus manos y de todo su cuerpo de hecho, pero en fin. Me llamo Anna, soy prima de Jasper—Rose y yo asentimos, estamos un poco en shock.

—Anna, por favor no las alteres—Volteamos a ver a Elsa, trae puesto un vestido azul sin mangas, que buena suerte. —Chicas bienvenidas a nuestro humilde reino. —Nos volteamos a ver mutuamente, Rose levanta una de sus cejas. De humilde el reino no tiene nada, nada.

—Muchísimas gracias Elsa, hemos escuchado mucho de ustedes—Digo cuando hemos entrado al castillo, Elsa se pone sus guantes... Son los que mi padre le hizo a Ingrid.

—Nosotras somos las que hemos escuchado mucho de ustedes. —Me sonríe, nos invita a pasar el salón informal.

Es bonito, aún por la fachada de afuera, el castillo por dentro es un poco cálido. Pero no tanto como para quitarse los abrigos que traemos puestos. Nos sentamos en unos sillones color jade, acaricio las costuras doradas.

—Que hermoso castillo tienen—Les digo a ambas, los chicos me voltean a ver. Ya he comenzado la siguiente fase de mi plan.

—Eres muy amable Bella. —La sonrisa de Elsa es hermosa.

—Jasper nos ha dicho que te gusta hacer ropa Rosalie—Ella asiente feliz. —Eso es estupendo, nosotras necesitamos ropa muy a menudo, a veces tenemos que salir a un lugar caliente o a veces a eventos. Como el del día de la familia que se llevará acabo el jueves.—Rose asiente todavía más feliz—Y Bella, también Jazz nos dijo que tú eres así como "cositas", que puedes hacer muchas cosas.—Volteo a ver a Jasper, el nombre de cositas me lo gane cuando tuvimos que exponer sobre un volcán que sacara lava. Yo hice una maqueta en donde había hasta una playa en donde el agua se movía y toda la cosa. Y también por qué, gracias a mi papá; aprendí a tocar el piano, violín y guitarra, hacer manualidades (que no me gusta hacerlas) y diferentes cosas más. —Pero lo que más te gusta a hacer es dibujar. —Wow, Jasper si me conoce bien—Y bueno, quería saber si me podrías enseñar. Claro después de la coronación y todo ese show.

Los chicos y yo nos volteamos a ver, Rose baja la vista y Jasper la aparta. Yo me vuelvo a dirigir hacia Elsa.

—Claro que si—Sé que esas clases nunca llegarán, sé que mi padre será cruel con todos aquellos que rechazaron hacer un trato con él. La Reina se vengara de aquellos que la desafiaron y se burlaron de ella cuando trato de ser buena. Maléfica hará pagar a Aurora y a Cenicienta, una por roba maridos y otra por ser solo un estorbo. Ingrid... Ingrid tratara de ganarse el corazón de Elsa y Anna. Cruella hará montones y montones de abrigos de dálmata. Úrsula recuperará su voz y podrá seguir atrayendo gente a su trampa mortal. Todos los villanos tienen un motivo ahora salir de la isla, y ninguno es lindo y estoy segura que todos van a querer completarla inmediatamente.

—Elsa, Anna. Quiero mostrarles el castillo—Jasper se levanta de donde se sentó y se acerca a mí. Me levanto llevándome a Rose en el acto. —Vamos. —Jasper empieza a caminar hacia un pasillo.

—Elsa, Anna. Un hermoso salón informa. Quizás usando terminemos de recorrer el castillo podamos continuar la plática sobre el arte—Elsa y Anna me sonríen.

—Ojalá sea antes de la merienda, porque bueno es un castillo enorme y quizá se pierdan. —Anna nos ocasiona una risa a Rose y a mí antes de salir tras de Jasper, lo seguimos hasta que llegamos lo que parece ser su cuarto. Entra él, entramos segundos después. El cuarto es hermoso, tonos azules tienen los muebles y las paredes son blancas.

—Lindo cuarto—Dice Rosalie, Jasper le sonríe y asiente.

—Elsa lo decoro cuando se enteró que íbamos a hacer aceptados aquí. —Parece que se siente bien con su familia y no creo que eso sea bueno. —Anna ayudo a los adornos de los copos. Ambas son geniales, Anna se casó el verano pasado. Pero su esposo está en las islas del Norte haciendo no sé qué.

Asiento, cada vez que Jazz habla se le iluminan más y más los ojos. Me da gusto ver así. Pero tengo miedo, miedo de que no pueda cumplir su tarea.

—Eso es extraordinario, pero ahora a lo que veníamos—Jasper asiente con una mueca en el rostro.

—Mientras dormí estuve merodeando el castillo. El ala sur no está custodiada por nadie. Para ser que fue movida al ala norte. —Todo eso lo dice sin voltear a vernos.

—Rosalie—Digo y ella inmediatamente saca el espejo.

—Espejito, espejito en mis dedos. La Urna de Ingrid anhelo —En el espejo rápidamente aparecerá urna en un armario, se empieza a alejar y vemos que está en el ala Este. Está siendo custodiada por un enorme monstruo de nieve.

—Vamos. —Dice Jasper saliendo de su cuarto, Rose y yo le seguimos de cerca.

Corremos por un pasillo hasta que llegamos al ala en la que debemos estar. Hay un enorme monstruo observando a los lados. Jasper murmura una grosería entre los dientes.

—Bella un plan —Me pregunta y yo asiento hacia Rosalie.

—Busca un escondite cercano y corre, llama su atención—Le aclaró, ella murmura al espejo, cuando encuentra el escondite le lanza algo al monstruo.

—Intruso—Dice automáticamente y se acerca a Rosalie, Jasper y yo somos inadvertidos.

Esperamos unos dos minutos antes que corramos hacia las puertas de la recámara, entramos cerrando la puerta con cuidado. Jasper intenta prender la luz. Pero el interruptor no sirve.

Saco la linterna y alumbró, para esto sirven las cosas no mágicas.

Vemos a los lados, todo está cubierto con sábanas azul cielo, Jasper se acerca a varias y las quita. No hay nada aquí, empiezo a buscar la urna con polvo mágico. No hay nada.

—No hay nada—Digo lo que mi mente piensa. —No puede ser, pero si el espejo...

—Bella está aquí, eso es seguro. Pero ha de estar bajo un hechizo muy poderoso—Veo un ropero, me empiezo a acercar a él—Un encantamiento quizás, o en un...

—Ropero—Digo cuando abro las puertas y veo la urna en el piso de este. Me agacho y la tomo.

— ¿Cómo vas con Edward?—Esa pregunta me deja sin palabras. No me la esperaba.

—Supongo que bien, él sigue bajo el encantamiento. —Limpio la urna con una sábana, trae el escudo de Arendelle.

—Supongo que ¿Te quiere presentar a sus padres?—Lo volteo a ver y le tiendo la urna, él la toma con cuidado.

—Me invitó a pasar el día de hoy con él y su familia. —eso lo sorprende y lo sé por su mirada. —No la vayas a abrir, recuerda que cuando se abre rastrea la magia y la encierra aquí.

—Sí, mi madre me comentó eso. —Luce trastornado. — ¿Porque no aceptaste?—Sus palabras me confunden un poco.

—Quedamos que hoy serían los demás golpes, no iba a faltar solo para ir a comer. —Él sonríe.

—Bueno, pensé que tan solo en estos dos días ibas a lograr amarlo. —Lo veo como si le hubiera salido un tercer ojo.

—Jazz, no sabemos lo que es el amor. No puedo saber si es amor lo que le estoy guardando a Edward. No conozco el amor. —Asiente.

—Me gusta Alice, esta semana salimos un poco—Le sonrió.

—Eso es genial. —Por un momento imagino que todo se queda así como esta. Alice con Jasper, que yo amara a Edward, todos con pareja y felices. Peor no va a hacer posible, nuestros padres ya tienen sus planes y nos ostras los seguiremos al pie de la letra. Y un futuro feliz junto con los buenos no es posible.

—Aunque sé que en un momento todo acabara, mi madre junto con tu padre y todos los demás llegaran aquí y someterán a todos los buenos —Asiento de acuerdo, ya no digo nada y solo me acerco a abrir la puerta. Veo a los lados el monstruo todavía no llega, salimos corriendo por el lugar por el que vinimos. Llegamos a su cuarto y veo a Rosalie tirada en la cama.

—A la próxima, tu corres—Dice cuando me ve. Se levanta. —La consiguieron. —Asentimos ambos, Jasper se la enseña. —Supongo que ya nos deberíamos de ir.

—Le prometí a Elsa que se quedarían a merendar. —Eso es un problema. El carruaje del Príncipe Encantador pasara por los tres en una hora, justo a las dos de la tarde.

—Solo café. —Dice Rosalie. —Dijiste que lucieras encantadora. —Le ruedo los ojos y asiento.

—Bien, pero solo un café. —Jasper sonríe. Alguien toca la puerta. —La urna—Jasper se acerca a su maleta y la mete ahí,

—Abre. —Me dice seguro, me acerco a la puerta, tomo un dos tres respiros y abro la puerta con una sonrisa en el rostro. En la puerta se encuentra Anna.

—Bella, Rose, Jazz es hora de la merienda.

—Vamos en un momento.

—Los esperamos. —Elsa se va y cierra la puerta. Jasper suelta un suspiro. Cierra la maleta con cuidado.

Nos quedamos viendo unos cuantos minutos. Hasta que Jasper decide que eso hora de salir. Jasper sale primero y ambas detrás de él. Parecemos los típicos chicos populares cuando caminamos de esta manera. En la isla todos nos tenían miedo cuando nos veían así. Llegamos a una terraza en donde están Elsa, Anna y el esposo de esta. Nos acercamos a ellos lentamente.

—Bella, Rose les presento a Krisfot —Nos presenta Elsa. —El esposo de Anna.

—Un placer conocerlas al fin. Pero faltan más. ¿No es así?

—Tanya está con su papá al igual que Jace. Jacob está con su abuelo de pesca. —Digo cuando tomo asiento.

—De aquí iremos con Tanya, después iremos a la mansión de Cruella en donde nos veremos con Jacob —Demonios, cierra la boca Rose. —Jace nos quiere enseñar el interior de su casa, aunque tenemos un poco de dudas sobre cómo entraremos—Pareo a Rose y le hago una señal para que guarde silencio.

—Eso es... Asombroso—Dice Elsa con una mirada de interrogación a Anna. —Pero coman, mande a hacer tú té favorito Bella. Mora Azul—Estoy a punto de preguntar cómo es que sabe ese, pero ella le sonríe a Jasper. —Rose, Jazz nos dijo que te gustan las tartas de fresa. Nuestro chef hace una de las mejores, no puedo decir que las mejores... Porqués la chef de Cullen's es el mejor. —Su comentario nos hace reír, tomo una taza, Jasper toma la tetera y me sirve.

— ¿Ya saben que se van a poner para la coronación? Nuestro costurero hace unos diseños increíbles, si quieren se lo presentamos—Rose me voltea a ver con interrogación.

—Rose sabe cocer de maravilla y sus diseños son fantásticos. Solo necesitamos un poco de telas para que haga los diseños. —Le explicó a Anna. —Pero eres muy amable. —Le digo con una sonrisa.

—Tenemos una tela morada, creo que les podría servir. —Rose asiente por las palabras de Anna—Y supongo que sí tienen zapatos.

—Uno de los tiempos favoritos de maléfica es hacer zapatos. Creo que tenemos más que ustedes—Ellas se ríen por mi comentario, yo no le noto gracioso. Enserio son demasiados zapatos.

Seguimos tomando té y platicando de cosas triviales, fue divertido. Quedamos para tomar té dentro de dos semanas, pero los chicos y yo sabemos que eso nunca va a suceder.

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El carruaje nos deja justo en la entrada del castillo del príncipe encantador. Es realmente enorme, es como lo imaginábamos pero mucho más frio. Luce más helado que el Arendelle.

— ¿Esto… es lo que Tanya podría heredar?—Asentimos a la pregunta de Jasper.

—Así es—Suelto un suspiro. —Vamos—Subimos las escaleras bajo la atenta mirada de los guardias, Jasper toca la puerta. Rose y yo nos ponemos detrás de él para cualquier cosa. La puerta se abre y esperando a que por ella este Cenicienta o alguno de sus hijos; nos sorprendemos cuando vemos a Tanya.

—Qué bueno que llegaron. Ya no soporto estar entre tanto rubios—Jasper junta sus labios, Rose levanta una ceja y yo me carcajeo.

—Amiga no se si te habrás dado cuenta, pero Ingrid y tu madre son rubias—Le digo con trabajo gracias a las risas.

—Sí, pero no son tontas—Se acerca a nosotros—Dicen puras estupideces, es enserio—Susurra, va a decir algo mas pero aparece su padre.

— ¿Por qué no los dejas pasar Tan?—Abre ambas puertas. — ¿Qué tal chicos?—Rosalie me voltea a ver y me golpea para que diga algo.

—Príncipe Encantador —Digo a modo de saludo—Hemos venido a ver a "Tany", espero no le incomode—El niega con la cabeza.

—Los amigos de mis hijos siempre son bien recibidos en esta casa—Asentimos ante su chiste mientras el muere de risa. —Pero bueno, pasen. No hay de ser descortés. —Se hace a un lado para que entremos. Tanya nos mira con temor, le hacemos señales para que se calme. —Pueden estar en el jardín si lo desean. Pero por favor, no interrumpan en la sala de estar—Y ahí se fue la amabilidad del príncipe Encantador.

—Claro—Dic Jasper con una sonrisa.

—Bueno, entonces nos vemos chicos—Sin decir más da media vuelta sin volver la mirada, vemos como su figura se hace cada vez más pequeña Hasta que por fin desaparece doblando la esquina. Las puertas se cierran a nuestras espaldas con un enorme estruendo. Todos brincamos en nuestro sitio, Rose es la primer en reír y de ahí todos le seguimos. Esperamos unos segundos para detenernos.

—Vamos al Jardín, no aguanto estar aquí dentro ni un minuto más—Corre y todos la seguimos.

Doblamos al lado contrario que el príncipe Encantador, unos guardias abren la puerta para que todos salgamos. El jardín es hermoso, pero no tenemos tiempo de admirar esa belleza. Tenemos cosas que pensar.

Llegamos a una especie de muebles, Tanya se sienta en una de las sillas y suelta un suspiro.

—Es algo horrible estar aquí—Dice dramáticamente, nos sentamos en las demás sillas—Ceni no nos deja platicar, intenta ser buena onda. Pero es una maldita, tengo prohibido estar en la sala de estar. Mis hermanos me detestan y dicen puras tonterías cuando estoy cerca.

— ¿Qué tal la relación con tu papá?—Le pregunto y ella sonríe.

—Es lo único bueno de aquí, es bueno. Siempre estamos hablando de cosas triviales, me consuela cuando le digo que extraño a mamá. Creo que eso es lo que hace un padre —Rose y Jasper me voltean a ver.

—Eso hacen los padres en Cullen´s, no todos son iguales—Digo viendo a la nada—Eso lo tengo muy en claro, no tienen que guardarse nada—Volteo a ver a Tanya. —Pero hagamos nuestro deber—Les pido, ellos asienten. Tanya saca de sus pantalones su celular, lo pone en la mesa y abre algo que hace que se vea en tres D, un holograma.

—La puerta está cerrada con llave. El hechizo ya se lo he quitado, pero necesito tiempo para abrirla. —Nos enseña con un zoom de lo que está hablando— ¿Traes el hechizo?—Asiento y saco de mi bolso los dos frascos de poción se los doy a Tanya

—La mitad cada uno—Les digo, Rose y Tanya se toman uno. Jasper se toma la mitad del otro y cuando estoy a punto de tomar lo mío pero una voz me hace frenar.

— ¿Qué están haciendo?—Es Cenicienta, guardo rápidamente la poción.

—Vamos a entrar a mi cuarto—Dice Tanya con sorna—Si nos permites. —Todos nos levantamos, pero cuando estoy a punto de dar los primeros…

—Necesito hablar con Isabella—Loas tres me voltean a ver, Tanya está apunto de replicar.

—Está bien—Les digo—Yo puedo quedarme aquí, después me vienen a buscar. —Ellos asiente, salen corriendo a la entrada del castillo.

Cenicienta y yo nos vemos por unos largos minutos, azul contra morado. Ella es la primera en apartar la mirada.

—No me agradas para nada. —Me dice con sorna.

Hago una expresión de dolor, y me toco el corazón.

—Eso no me importa, —Le aclaro, ella levanta la ceja y se ríe.

—Igual que tu padre, arrogante. —Toma asiento en una de las sillas. —Eres muy parecido a él en todos los sentidos.

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—Soy su hija, debe ser por eso ¿No?

— ¿Sabes? Yo tuve un encuentro con tu padre. Gracias a él conocí a Andrew— ¿Quién es ese? Ella me vuelve a sonríe—El Príncipe Encantador. Sabía que Rumple me iba a pedir algo a cambio. Pero no importaba, yo quería ser algo más en la vida que una simple sirvienta.

—Y el Príncipe Encantador era una buena opción—Ella levanta una de sus cejas.

—Así es, yo ya sabía que estaba con Maléfica. ¿Sabes que le pedí a tu padre?

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Corremos en busca del ala de Maléfica, Tanya se para enfrente de una puerta. Le paso rápidamente el paquetito que Bella me dio con sus herramientas.

Ten cuidado con la cerradura—Le digo en un susurro, Tanya abre con cuidado y sonríe con entusiasmos.

Lo hice, lo hice—Dice con entusiasmo, Rose empuja la puerta y los tres entramos. —

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—Un hechizo de amor—Ella asiente.

—Así es, eso fue lo pedí. Andrew estaba locamente enamorado de Maléfica. Pero no me importo.

—Así que no eres la dulce chica que todos cuentan—Ella niega con la cabeza.

—No, no lo soy. Soy avariciosa y codiciosa… Como tú—Levanto una de mis cejas.

— ¿A qué te refieres?

—No me veas la cara de estúpida. Se a lo que vinieron.

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Es fantástico—Dice Rose, y es cierto. Es enorme y de todos morados. Verdes y negros, es algo sensacional.

No pensé que fuera tan…

Mágica—Termino por Tanya.

Ella asiente, se acerca rápidamente a uno de los estantes, abre uno de los cajones y saca el libro.

Aquí esta, es el libro—

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—Soy consciente que los villanos se quieren vengar de los héroes. Ustedes son los peones y ellos los reyes y reinas. Sé que buscan algunas cosas de Maléfica. —Eso me deja tiesa pero me recompongo.

— ¿Y porque no lo evitas? O más bien, ¿Por qué no te desiste de todas su cosas?

— ¿Crees que no lo intente? Lo hice, pero Andrew no me dejo, no quiso que tocara esas cosas nunca. Y fue cuando me di cuenta… Los hechizos de amor no sirven. —Se levanta—Son basura, el siempre seguirá enamorado de Maléfica, y yo solo seré la otra.

—Solo fue pasajero ¿No?—Lo del hechizo ya me intereso.

—Claro, pero para la mala suerte de Andrew. Se dio cuenta ya que habían mandado a Maléfica y a su bastarda lejos.

Nos quedamos en silencio unos minutos.

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Vámonos ya—Le digo cuando guarda el libro en un bolso.

Ella asiente y salimos corriendo, este hechizo de Bella es genial; necesitamos más.

Llegamos al jardín y vemos a Bella pálida como el papel, es mi hermanita no me gusta verla así. Debo averiguar qué pasa, me acerco lentamente.

Bella…

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—No es genial.

— ¿Qué es genial?—Pregunto.

—Como una mentira entera puede destruir el más puro amor.

—Bella…—Me llama Jasper, volteo a ver eso fue rápido. Cenicienta se levanta de su asiento.

—Con su permiso—Observo el lugar por donde se va, los chicos empiezan a hablar entre sí. No les prestó atención sigo procesando todo lo que me dijo Cenicienta.

—Bella, tenemos que ir a donde Jace—Los volteo a ver, no sé cuánto tiempo me he perdido. Pero ha de haber sido el suficiente para que Jasper me haya zarandeado.

—Sí, vamos—Nos despedimos de él papá de Tanya. En ningún momento he visto a sus hermanos.

Nos subimos al carruaje, siguen hablando entre si y yo me empiezo a sentir mal. No puedo ir a una misión así, podría arruinar todo.

—Chicos, ¿Me podrían pasar a dejar al colegio? No me siento bien

—Pero…—Intenta hablar Tanya.

—Podrán hacer lo de Jace. Es un trabajo sencillo, necesito tomar un descanso. No quiero arruinar nada. ¿Okay?—Rose me mira preocupada pero asiente.

—Está bien—Jasper le pide al chofer que vaya directo al colegio.

En todo el camino no cruzo una palabra no tengo ganas. Ellos están muy alegres de haber conseguido lo de Maléfica. Cuando llegamos al castillo Tanya me da la bolsa en donde guardo todo y Jasper la que contiene la urna. Quedamos en que yo seré la que guarde las cosas.

Nos despedimos con una sacudida de mano, no quiero caminar de aquí mi cuarto. Alguien podría preguntar, así que con un chasquido de dedos aparezco en mi cuarto.

Dejo las maletas debajo de mi cama, me dejo caer en mi cama y pienso en todo lo que Cenicienta me dijo.

Ella solo es una máscara, no es como nos han hecho creer. No es tierna y dedicada a su familia, simplemente es una cara bonita llena de avaricia y codicia. Pero sobre todo mi papá me mintió cuando me dijo que Cenicienta pidió.


Lamento la tardanza, pero aquí esta le nuevo capítulo. Es un poco más largo que los demás. Espero lo hayan disfrutado. Espero sus reviews.

Besos, BellaGreyHerondale