TITULO: Descendientes.

AVISO: Historia basada en la película de Disney con el mismo nombre. Los personajes no me pertenecen, son de la gran autora Stephanie Meyer y de Adam Horowitz y Edward Kitsis.

Aclaraciones: La historia es narrada por Bella, el cabello de Bella no es morado.

Gracias a todos(as) por los comentarios del capítulo anterior y a quienes agregaron a favoritos

Hope11: Muchas gracias por tu comentario, enserio siempre busco cosas de otras historias y hago como un conjunto de todas las demás que he leído. El hechizo glamour es sacado de Cazadores de Sombras.

RoxySanchez: Tendrás que leer para descubrirlo,

Sofitkm: Es genial que te haya gustado el casi tipo, gracias por leer.

saraygarcia08: Si con el otro sentiste ganas de llorar, espera a leer este.

AraVM: Lamento decir que no es así, si son primos.

danielamelo: Gracias por seguirme en Facebook y por aquí.

El tiempo de responder a los Reviews ha terminado. Ahora sí con el capítulo.

Capitulo final:

La balanza del Bien y el Mal.

Sigo mirando al piso, lo único que se escucha en la sala son las respiraciones de la gente,siento una mano tocando mi hombro. Volteo a ver al dueño de la mano, es mi padre.

Su semblante es de compasión, pero sus ojos me demuestran burla. Niego con la cabeza una y otra vez, quitó su mano de mi hombro con asco. Él frunce levemente el ceño.

—No vengas con que te duele saber lo que me ha pasado. —El hace un gesto de ofendido—Tu no sientes compasión por mi, no quieras hacerme creer que me comprendes.—Niego con la cabeza sonriendo—Por qué no es así—Me giro hacia los chicos, ellos se ponen en la posición en que les dije.

—¿Será el A o el B?—Me pregunta Jasper, sonríe con arrogancia, mi mano se dirige a la parte trasera del vestido; tomo lo que busco con cuidado

—La que siempre debió ser—Le aclaró, él asiente y le hace las señales a los chicos. Me giro hacia mi padre aún con la mano en la espalda.—Hemos seguido tus órdenes al pie de la letra. —Le digo con una sonrisa, que comience el juego.

—Lo primero que conseguimos fue la voz de mi madre —Me pongo a la altura de mi padre para ver cómo Jacob le pone la cadena con la caracola alrededor del cuello.

—Lo segundo fue la Urna—Jasper saca la urna, se la tiende a sus madre quien la toma en brazos; escucho un pequeño grito de las hermanas Arendelle.

—Y justo a la mitad le tocó el turno al libro de hechizos de mi madre, de la cual quiero utilizar uno ahora—Se vuelve hacia algunos invitados, les lanza el hechizo con el que quedamos ayer.

—El abrigo de mi madre fue el cuarto artículo que conseguimos —Jace se lo quita y se lo pone a Cruella, esta le sonríe con suficiencia. Se lo abrocha y pasa sus manos por el.

—Bella me enseñó a hacer magia—Rose se acerca a otro lado y lanza otro hechizo a los presentes.

Edward me ha estado viendo todo ese tiempo con la boca abierta, niego con la cabeza y trago fuerte.

—Yo conseguí la daga, justo ayer en la noche—Mi padre sonríe. Rodeo el pedestal acariciando ambas dagas con la mano.—Fue un hechizo de sangre. Padre, pensé que Maléfica era la de ese tipo de hechizos. —Tomo mi daga y la suya una en cada mano.

—Soy fanatico de algunos de esos hechizos —Muevo las dagas en mi manos, da un paso hacia adelante y yo uno hacia atrás—Isabella, dame las dagas.

Suelto una risa muy parecida a la suya, se retuerce en su lugar, volteo a ver sobre mi hombre. Los Reyes se toman de las manos, a su lado Miss Belle está siendo tranquilizada por Garrett. Vuelvo la mirada hacia mi padre.

—¿Tienes miedo?—Le digo levantando su daga.—No debes de temer, al menos no de esta—Rompo la daga, escucho los gritos de todos incluyéndolo. Le aviento los pedazos, él se agacha a recogerlos.

—¿Qué es lo que haz hecho?—Me grita, su cara se llena de furia. Se levanta y con una mano sube su mano a la altura de mi cuello. Empiezo a sentir la presión de la fuerza ahí, lo miro con los ojos dilatados, subo mis manos a la altura de mi cuello y lo intento apretar para que la fuerza no sea tan intensa, de nada sirve.

—Rumpelstiltskin —Escucho que ladra Edward, veo como se lanza a mi padre con espada en mano, mi padre se desconcierta y vuelve su mirada hacia Edward, haciendo que la presión en mi cuello disminuya, saca a Edward volando. Su madre suelta un grito, su tía un gemido y yo un jadeo. Intentó correr hacia Edward pero mi padre levanta una de sus manos.

—¿Porque demonios lo hiciste? —Me quedo callada.—Maléfica.—Llama a la madre de mi amiga, de reojo veo como alza el centro hacia uno de los grupos de personas que han protegido Rose y Tanya, mi padre me mira de manera desafiante. Enderezó la espalda y levanto la cabeza.

—Hazlo—Digo seriamente.

—Ves te lo dije Edward.—Escucho el grito de Terry, lanzó una mirada hacia dónde está, ella se queda blanca al verlo.

—Si así lo quieres—Dice mi padre, hace la señal y Maléfica lanza el hechizo. El destello verde choca contra la pared invisible que forma el hechizo.—Regina—La reina malvada se queda en su sitio y niega con la cabeza. Mi padre frunce el ceño—Cruella—Ella sonríe con suficiencia y se acerca a los perros reales. Intenta utilizar su hechizo con ellos, por supuesto falla por completo. Se gira hacia mi padre y niega con la cabeza molesta—Ingrid, Ursula—Ambas se voltean a ver entre sí, Ursula da un paso hacia adelante.

—Hija...—Se queda como estatua y gira la cabeza solo un poco para ver su padre.—No lo hagas.

—¿Por qué debería de hacerte caso? Hace muchos años tú me convertiste en esto—Él niega con la cabeza.

—Yo te quite la voz, pero nunca te convertí en la villana que tú quisiste ser.—Ella se queda tiesa por sus palabras—Puedes cambiar eso hija, por favor. Piensa en Jacob.—Ursula voltea a ver a su hijo, los ojos se le inundan de lagrimas, su padre se acerca a Jacob y toma su mano; ambos se acercan a ella temiendo si reacción.

Ella se queda de una sola pieza cuando Jacob le toma la mano y la pone encima de la de su padre. Ahí es cuando todo sucede, Ursula sale a abrazar a su padre, ambos lloran mientras Jacob ve con una sonrisa en la cara, se gira hacia mí y me sonríe.

—Ingrid—La reina Helada vuelve la mirada hacia mi padre y después a la escena que ha presenciado. Jasper se acerca por atrás para ver la reacción de su madre, levanta una de sus manos, Elsa y Anna dan un paso hacia adelante, Ingrid niega con la cabeza y baja la mano.

—No puedo.

—¿Qué?—Pregunta mi padre sorprendido por la reacción de Ingrid.

—Si hago lo que tú quieres, nunca podría tener la familia que siempre he deseado—Niega con la cabeza—No puedo destruir a la familia que mi hijo ama.

Muchos se quedan con la boca abierta y sueltan una exclamación.

—¿Es enserio?—Pregunta mi padre—Después de todo lo que nos ha costado llegar hasta aquí.—Me toma del brazo y me gira hacia él—Mira lo que han hecho tus amigos, traicionado a sus madres. A quienes los cuidaron cuando eran pequeños, e indefensos. Cuando ninguno de sus padres los quiso —Levanto la mirada para verlo directamente a los ojos—Espero que tú no hayas hecho eso. Te recuerdo que yo te crié, cuide de ti cuando ella...—Señala a la tía de Edward.—No quiso saber nada de ti, ni siquiera si estabas bien, o si habías nacido con alguna deficiencia.—Miro fijamente a Miss Belle, de alguna manera mi padre tiene razón, ella no me quiso... Pero si quiso a Garrett, solo porque él no tenía magia.

—No voy a traicionar a mi padre.—Digo mirándola fijamente, ella abre su boca. No alcanza decir nada cuando me giro a mi padre de nuevo—Tienes razón, ella no me quiso, no se preocupe por mi salud...—Bajo la mirada—En cambio tú sí, por mi bien, por si me faltaba algo. —Vuelvo a subir la mirada—Te preocupaste por tu boleto de liberación de la isla, sabias que si algo me pasaba. Tú no podrías nunca salir de ahí, me convertiste en tu perfecta arma.—Él frunce su ceño—Sabias que ninguno de los hijos de ellas podría ser lo suficientemente fuerte para aceptar el rechazo de los habitantes de Cullen's, que se encariñarían rápidamente. Necesitabas a alguien que ya fuera lo que es el rechazo y la negación, por eso siempre me rechazaste cuando era niña. Cada uno de tus desplantes, cada clase de defensa, cada insulto hacia todo lo que hacía. Solo era preparación—Respiro una bocanada de aire muy fuerte antes de contestar. —No traicionaré a mi padre, traicionaré al hombre que...—Hago una mueca.—Me ayudó a mi formación.—Saco la verdadera daga, él abre mucho sus ojos.

—Tu...—Esta apunto de soltar uno de sus insultos cuando alzo una de mis manos para que guarde silencio.

—¿Te mentí? ¿Te traicione? Si, si lo hice ¿Y sabes que?—Él niega con la cabeza.—No me arrepiento de nada—Eso lo hace enojar, levanta una de sus manos. Estoy preparada para cuando intente ahorcarme. Nunca sucede.

La habitación se llena de gritos de espanto.

—¡Reina Esme!—Grita el hada madrina, me giro rápidamente y veo a la reina retorciéndose de dolor. Carlisle intenta calmar su dolor con palabras de aliento, no funciona.

Volteo a ver a mi padre, empezando a retroceder, puedo notar que Edward se mueve al mismo tiempo a que yo.

—Dame la daga, o lo parto el cuello—Niego con la cabeza; me levanto la falda del vestido.

—Si la quieres, ven por ella—Doy media vuelta y hecho a correr, escucho las pisadas de todos los chicos a mis espaldas (Rose, Tanya, Jace, Jacob, Jasper, y creo que Edward y Garrett).

Con un movimiento de mano abro las puertas del castillo, los guardias al verme correr y ver la multitud que llevo de tras se hacen a un lado aventándose entre sí.

Corro sin voltear a ver si mi padre viene detrás de mí. Porque sé que es así, quizá no corriendo. Pero lo hace, ha de tener una leve idea de adónde voy. Detengo el paso cuando llegó a la división de los caminos, cada uno de ellos lleva a un castillo diferente; levanto la mirada... El castillo Cullen. Miro fijamente mi destino, y hecho a correr de nuevo.

Cuando era niña mi padre me contó que en uno de los muchos castillos que había en el reino había una celda especial para él; para que su magia no pudiera salir de ahí. Escucho explosiones a mis espaldas, ve giro un poco y veo que en la tierra hay un pequeño agujero de donde sale un humo, Jasper está tirado en el piso se apoya en sus manos y logra ponerse de pie nuevamente, Edward y Garrett logran esquivar la siguiente explosión, a lo lejos veo a mi padre con la vara en la mano lanzando una luz verde, lo que provoca que los chicos se llenen de tierra y esta misma se les pegue al cuerpo por el sudor que corre por su frente.

Lanzó un hechizo haciendo que mi padre salga disparado hacía atrás, vuelvo a retomar el camino y aminorar la marcha. Me tropiezo con una parte del vestido, escucho la tela rasgarse; no me detengo a pensar en que me dirá Rosalie, solo lo tomo de nuevo con mis manos y empiezo a correr.

Escucho las respiraciones de cansancio de los chicos, estamos apunto de llegar a la entrada del castillo, Tanya y Rose corren hacia una de los lados laterales. Jacob, Jaspe y Jacob hacia el otro extremo. Garrett y Edward siguen el camino detrás de mí.

Las puertas se abren permitiendo que entre, corro hacia uno de los pasillos; es el que lleva hacia él área del calabozo; bajo las escaleras rápidamente cuidando de no tropezar.

Ya se me ha desecho el peinado por completo, el cabello me da en la cara, intentó quitarlo con un movimiento de cabeza, este se enreda en una de las bases de las antorchas, un mechón de pelo se queda ahí cuando me jaló para no perder tiempo. El vestido se atora en picos que hay alrededor haciendo que la tela se quede ahí atorada. Ya no escucho las pisadas de Edward o Garrett, ahora solo son ecos de las mías.

Llegó al final de las escaleras, hay tres pasillos, trato de recordar un poco las palabras de mi padre.

La última y única celda a la derecha.

Recuerdo y salgo corriendo a la derecha, la puerta de la celda está abierta; la abro empujando la puerta con mucha fuerza. Entró en ella con ambas dagas en mano; empiezo a observar a mi alrededor.

—Pensé que serías más inteligente—Me volteo sorprendida al escuchar la voz de mi padre. Intentó retomar mi respiración tranquila.—No creí que serías capaz de traicionarme.

—No se trata de traición, se trata de lo que es correcto y de lo que no lo es.—Él ríe de manera maniaca.

—Lo correcto era que el mal triunfará, que yo triunfara sobre todos ellos—Niego con la cabeza.

—Tu querías mover la balanza del bien y el mal a tu antojo—Caminamos en círculos.—No lo iba a permitir, no podía dejar que eso sucediera.

—¿Por qué no? Eres mi hija, se supone que deberías de hacer lo que te ordeno—Niego con la cabeza.

—No, no es así. Todo iba a hacerse como tú me dijiste, pero hace unos días recordé lo que me dijiste, "El amor concede a otros el poder de destruiste"—Mis ojos se llenan de lágrimas—Entonces comprendí, tú no me amas.—Él abre sus ojos al darse cuenta que lo he descubierto.

—Amaba a tu madre, y por eso te amo a ti—Niego con la cabeza.—Al igual que ame a tu hermano cuando nació, los amo a los tres con todo el corazón.

—Deja de mentir—Digo fuertemente—Tu amabas a mi madre y a Garrett porque significaban una salvación, tu puerto seguro. Pero necesitabas esa chispa de adrenalina, esa magia en tu vida. La magia que a ti se te había negado, es cuando empezaste a dejar de amar a Garrett, él no tenía tu magia; pero era tu hijo. Cuando mamá resultó embarazada nuevamente, utilizaste el hechizo que robaste a la bruja que veía el futuro para poder ver si tu hijo tendría magia... Y así fue, y por eso me amaste. Porque tendría magia...—Bajo la mirada y la vuelvo a subir.—Tu magia. Cuando fuimos expulsados a la isla, me amaste porque te recordaba a mi madre, y comenzaste a dejar de amarme cuando empecé a fallar en cada una de las pruebas que me imponías. Lo único que mantuvo esa pequeña pizca de amor hacia mi, fue el parecido que tenía con mis madre —Éñ niega con la cabeza.

—Tu eras demasiado buena, al igual que que ella. Eras muy bondadosa de chiquita, te gustaba alimentar a los perros de la calle. Eras idéntica a ella, por eso te amaba. Pero conozco demasiado bien ese sentimiento de amor. El amor lleva a la destrucción, no podía dejar que eso te pasara a ti. Debías de dejar de sentir eso, tuve que moldearte a mi imagen y semejanza. Pero me equivoque, tú no eras lo suficientemente fuerte. —Mira a otro lado de la celda, sus palabras me han dolido más de lo que piensan—Supe que no ibas a hacer lo que yo te dije, siempre lo supe. Pero tenía esa leve esperanza. Pero tú no eras lo que yo necesitaba, ni lo que amaba—Contengo las lágrimas que quieren escurrir por mis mejillas. Asiento incapaz de responder.

—Espero que algún día puedas perdonarme— Salgo de la habitación, enfrente de mi están los Reyes Carlisle y Esme, al lado derecho está su hermana. Detrás de ellos los chicos.—Te amo, padre—Camino pasando a los Reyes.

Rose y Tanya corren a abrazarme, no les devuelvo el abrazo. Me zafo e intentó hacer una sonrisa, sale ,as como una mueca. Se ven mutuamente y me dejan andar, los chicos me tocan los hombros de manera alentadora. Llego enfrente de Edward.

-¿Porque Bella? ¿Porque?-Veo su mirada de desesperacion, está lleno de tierra por todos lados.-Tenias elección.

Niego con la cabeza con una mueca triste

-Ese es el problema Edward... No tenía Elección.—Cruzo mis brazos sobre mi pecho.—Si haz intentado hacer sentir orgulloso a tu padre, sabrás que no tenía elección—Se queda mudo, Garrett me mira con lágrimas corriendo por su rostro. Intenta abrazarme, doy un paso hacia atrás.—No estoy preparada... Para tener un hermano—Sus ojos se abren con tristeza, me giro sobre mis talones.—Ni una madre—La tía de Edward nave un gesto de dolor, doy un paso hacia los Reyes.—Lo que acabamos de hacer es considerado alta traición. Simplemente pido que no juzguen a Jasper, Tanya, Jace, Rosalie y Jacob. Ellos solo seguían indicaciones mías, yo merezco el castigo no ellos—Tomo un respiro fuerte—Aceptaré cualquier pena que se me sea asignada.

Los Reyes intercambian un par de miradas, la reina Esme es la que se acerca. Me ve de pies a cabeza, niega con la suya y se abraza fuertemente; siento la necesidad de llorar en sus brazos pero me contengo por completo; no hay que mostrar debilidad.

—No habrá sanción alguna, todos cometemos errores.—Dice el rey Carlisle. Eso me sorprende mucho.—Solo necesitaremos ver qué sucede con un pequeño inconveniente.—Notó que mira fijamente a Edward, su mirada se regresa a mi. Sé a que se refiere, a los sentimientos que se refieren a los sentimientos que tenemos entre nosotros; los sentimientos que se tienen dos primos.

Ahora sé que la siguiente decisión será la más complicada que he tomado en toda mi vida. No será solo la decisión del bien o el mal, esta vez está será decisión del corazón. Volteo a ver a Edward, vuelvo a tomar una decisión. Y esta vez estoy segura que es la mejor, para todos los del reino. Pero no estoy segura que lo sea para mí.

Y este es el final; por estas semanas estaré publicando el Epílogo, ya sé que muchas están llorando por qué es el final de esta grandiosa historia. Y créanme es más duro para, es mi bebé.

Dejen sus reviews con críticas, sugerencias, a quien le gusto, a quien no, si les dolieron las palabras de Rumpelstiltskin a Bella, si es lo que esperaban, en fin.

Nos vemos la próxima.

BellaGreyHerondale