Capítulo 3: Encuentros en la habitación y algo más.

Un tenue rayo de luz solar le llego en pleno rostro a la morena, provocándole despertar.

Abrió sus ojos y vio la hora. Aún era temprano, sus amigas no la pasarían a buscar hasta mucho más tarde.

Con una plena sonrisa producto de un reconfortante sueño se puso en pie y abrió las cortinas de su ventanal, topándose con un hermoso día de verano. Fue entonces como nuevamente recuerdos de la noche anterior llegaron a su mente, y decidió a hacerles caso omiso.

Fue hasta la cocina a prepararse algo de desayunar, para luego bañarse, vestirse e ir a hacer las compras al mercado.

-Buenos días Señorita Hermione! Hoy se ve francamente preciosa.

-Ahorrate los halagos Tom, no es necesario –dijo la morena al vendedor de frutas con una amplia sonrisa de conformidad en su rostro.

-Bah! Pero si yo solo digo lo que mis ojos ven.

-Hablas por ellos ahora?

-Siempre lo he hecho.

Hermione rió.

Y efectivamente esa mañana se veía deslumbrante. La chica no era de las que bañaban su rostro con un kilo de maquillaje, sino que era de las que mostraban su belleza natural. Llevaba su cabello recogido en una trenza con algunos mechones que caían a los costados de su rostro y por su frente; llevaba puesta una falda rosa pastel larga y algo arrugada con algunos encajes, las mismas sandalias del día anterior y una polera del mismo color de la falda y haciéndole juego una pequeña cadenita de oro muy fina que llevaba un diminuto Ángel.

-Llevará algo más aparte de las frutas habituales señorita?

-Mmmm… si tienes cerezas me gustaría un kilo.

-Muy bien.

Así la chica llegó a su auto cargada de bolsas con vegetales y frutas.

-Siento que algo me falta… Claro.

Al rato volvió a llegar con un enorme ramo de flores de varios tipos, olores y colores. Adoraba tener flores en la casa, su madre siempre lo hacía, y le daba un toque mucho más alegre y vivo.

Finalmente montó su auto y se fue a su casa.

Descargó las cosas para llevarlas dentro y comenzar a cocinar. Hace un par de días había querido probar una receta nueva que la mamá de Ginny le había dado.

Cuando se disponía a cocinar, el timbre había sonado.

-Quien podrá ser?

-Creo que llegué justo a tiempo.

-Viktor!... pero…

-Pero nada! No recuerdas acaso que me habías invitado?

-Si, pero te pedí que me avisaras para poder esperarte.

-No, no, así la sorpresa ya no sería sorpresa.

Hermione rió.

Desde cuarto año que ambos chicos habían entablado una muy linda amistad y desde entonces que nunca perdieron el contacto, ella lo iba a visitar a veces a su casa y el iba también a su casa en pleno Londres.

-Te traje algo.

-Con que me sorprenderás ahora?

-No, no es nada fuera de lo común, apenas tuve tiempo para comprarlas… el entrenamiento no me ha dejado si quiera respirar en paz.

-No es para menos si ya se acercan los mundiales y el señor Krum es el astro mundial del Quidditch.

-No es para tanto –dijo con un color rosa imponiéndose en sus mejillas.

-No, claro que no lo es, ya que también me falto que eres el jugador de Quidditch con el fan club de chicas más grande que hay en todo el globo!

El color rosa de Viktor se hizo mucho más fuerte.

-Esta bien, esta bien… cambiemos el tema… me ayudas en la cocina?

-Claro!... sabes que me gusta experimentar.

La morena volvió a reír, lo cual hizo que Viktor se sintiera tremendamente dichoso al poder presenciar aquel hermoso cuadro, llevaba tanto tiempo amándole, como ella no podía haberse dado cuenta de ello… eso tenía que acabar ahora.

-Bien, emmmm… mira, la señora Weasley me dio esta receta y quisiera hacerla.

-Aaah! Pero si lo se hacer!

-En serio?... Genial, ayúdame entonces… aquí dice… ¡pero que haces!

Hermione quedó algo sorprendida cuando Viktor tomó la receta y la quemó con la punta de su varita.

-La mejor forma de aprender a cocinar es experimentar con ella. Ven a mi lado, así se aprende.

Hermione temerosa fue hasta donde estaba Viktor, quien la tomó por la cintura y la puso delante de el, esto hizo que la muchacha se estremeciera un poco.

-Descuida que sabes que no te haré nada.

-Lo se –dijo la chica con una nerviosa sonrisa.

-Muy bien… ahora yo te guiaré, cierra los ojos y ya verás.

No sabía por que su corazón latía tan apresuradamente, pero le hizo caso y cerró sus ojos dejándose guiar por el moreno y guapo jugador de Quidditch. Pronto a sus fosas nasales comenzó a llegar un aroma embriagador, un aroma que horas atrás la había hecho temblar por completo… y sin quererlo pensó en el.

-Ya estamos casi terminando. –le dijo el moreno muy cerca de su oído, que pudo sentir como el aspiraba profundamente su aroma. Pero luego no sintió las manos de Viktor guiándole como lo había hecho al principio, sino que ella misma movía las manos.

-Para ahora –dijo en un susurro. –Y abre tus ojos.

Hermione así lo hizo y no pudo creer lo que veía frente a ella. Un hermoso plato justo como lo había visto en la mesa de la señora Weasley la noche de navidad. Lo había logrado.

Incrédula y con una amplia sonrisa dio media vuelta para mirar a Viktor a los ojos, fue entonces cuando la sonrisa se comenzó a desvanecer al notar que tenía al chico muy cerca suyo, tanto que sus narices se podían rozar. El moreno no lo pudo aguantar un segundo más, llevaba aguantando días, semanas, meses, AÑOS!... no, no podía más, ese era el momento. Juntó sus labios con los de la morena que le miraban expectantes. Ambos cerraron los ojos y el beso se hizo cada vez más profundo. El chico llevó sus manos alrededor de la pequeña y acentuada cintura de la morena, mientras que ella llevaba sus manos alrededor del cuello de el. Comenzaron a necesitarse y estar más cerca el uno del otro. Hermione volvió a sentir el aroma embriagador que Malfoy tenía la noche pasada y con más deseo comenzó a besar a Viktor.

Pero un ruido de algo quebrándose fuertemente los sacó a los dos del momento. Hermione asustada dio un pequeño sobresalto.

-Que fue eso? –dijo mientras miraba a Viktor.

-Provino del living… pero, a donde vas! Es peligroso, deja que vaya yo.

-Ya me conoces Viktor. –le dijo ella con una sonrisa.

Hermione tomó su varita y se dirigió al living en donde apreció que el ventanal del lugar estaba completamente roto y en el suelo, un poco más allá de los vidrios esparcidos había una gran piedra.

-Reparo! –apuntó hacia el ventanal y los vidrios se volvieron a poner en donde estaban. La chica se acercó entonces al ventanal ya reparado y su corazón dio un brinco al percatarse de que había alguien allá abajo.

Viktor llego justo tras ella.

-Una piedra? –se extraño al tomarla entre sus manos haciendo que Hermione ya no le prestara más atención al tipo de afuera. –No se supone que la playa que está abajo es privada?

-Lo es… pero yo no soy la única que vive aquí, hay 3 casas más.

-Y crees tu que haya sido alguno de tus vecinos?

-Probablemente los niños. Pero no importa, después veo que hago… vamos a comer ahora.

Viktor volvió a rodear a Hermione por la cintura y se fueron a la cocina, mientras ella pensaba en como iba a volver a hablar con Malfoy… el era el que estaba ahí abajo y había arrojado la piedra.

-Cual es su maldito problema! –pensaba.

Después de haber tenido una agradable comida con Viktor, y justo como se lo habían dicho sus amigas el día anterior, llegaron en la tarde con todo listo para bajar a la playa… pero, con 2 invitados más.

-Vaya, vaya, vaya! Potter! Un gusto volver a verte. –dijo Krum estrechándole la mano.

-Ejem, ejem.

-Oh! Ron, como estas?

-Gracias por darte cuenta de que existo Herms.

-De nada… aún idolatras a Krum?

Esto hizo que las orejas del colorín se pusieran tan rojas como sus cabellos.

-Viktor, no se si recuerdas a Ron Weasley.

-Claro que lo recuerdo! Como has estado!

-Yo??… b.. bi… bien, gracias.

-Bien, y que se supone que harán? –preguntó Viktor.

-No Viktor darling, la pregunta es, Que se supone que haremos, o sea, todos.

El rostro al chico se le iluminó.

-Herms, por que no nos contaste de que Viktor iba a venir? Haber sabido tal traigo mi otro traje de baño.

-Porque ni yo lo sabía Ginny… pero bueno, ahora voy a cambiarme, así que bajen mientras en unos minutos nos encontramos abajo.

-Bien, pero no te demores tanto- Y con estas palabras el moreno le deposito un dulce beso en los labios a la ahora "su" novia. Todos quedaron tan atónitos como Ginny que segundos antes había reprochado a Hermione por no haberle dicho que el vendría, tenía que hablar con ella para disculparse, pero antes.

-POR QUE NO NOS DIJISTE! –preguntó Ginny a Viktor mientras comenzaban a bajar las escaleras, todos los amigos lo acosaban en preguntas, mientras que Hermione los observaba por el ventanal de su habitación con una sonrisa en sus labios.

Tenía que apurarse, así que fue hacia su armario y sacó un traje de baño de 2 piezas, uno blanco que se amarra por el cuello. No tardó mucho en ponérselo, así que fue por su toalla, bronceador y un libro. Estaba lista para partir.

-Mis lentes!

Volvió a su habitación por sus lentes, pero de pronto todas las cosas que llevaba en sus brazos cayeron al suelo.

-Que… que… que…

-Shhh… no digas nada.

-Como entraste!? Que te crees que estas haciendo Malfoy! Sal de mi casa!

-Sabes algo Granger? No me gusta Krum.

-Y?... a mi que? Que te pasa Malfoy, en serio! Este no eres tu!

El chico se levanto del sillón que estaba cerca de la cama de la chica y se dirigió hacia ella. La observó de pies a cabeza, con tan poca ropa, aquellas piernas bronceadas perfectas, su cintura, toda ella.

-Que tanto miras depravado.

-A ti. –articulo sin vergüenza alguna.

-Malfoy, vete de aquí! Por favor vete. Y agradece que te lo estoy pidiendo cordialmente gusano.

El chico se acercó a ella, cada paso que daba eran centímetros menos de distancia, y la morena se ponía nerviosa, tanto que comenzó a retroceder hasta que más no pudo, sintió la fría pared a su espalda. Draco apoyó un brazo a un costado de Hermione y con la otra sacó su varita.

-Debería acabar con todo esto, por que ya no lo aguanto más! –dijo en un susurro mientras depositaba su cabeza en el cuello de Hermione y aspiraba todo su aroma a flores silvestres que emanaba y la sintió temblar, estaba nerviosa, y el lo sintió.

-Que vas a hacer Malfoy?

-¡Quiero, quiero, quiero! Pero no puedo, Maldita sea que no puedo!

-¡¡De que estas hablando¡Aléjate de mi! –trató de forcejear.

Draco comenzó a hacer presión con su cuerpo contra el de la morena.

Que demonios era lo que estaba pasando! Por que ese comportamiento, a que era lo que quería darle fin!

Finalmente la chica sacó fuerzas y lo empujó lo más fuerte que pudo con sus manos; el rubio fue a dar de bruces al suelo.

-Que te pasa Granger?

-Me pasa imbécil, que no se que mierda estas haciendo aquí! En mi casa, acosándome y hablando estupideces. Ahora te lo pediré amablemente por última vez… Sal de aquí! O te juro que te arrepientes… Accio Varita!

La varita de Hermione cruzó una corta distancia y fue a parar a las manos de su ama. No espero un segundo más para apuntar directo hacia el corazón de Malfoy.

-Vaya! Sabes pronunciar hechizos sin la varita.

-Estoy esperando Malfoy… márchate de aquí!

-Bien, me marcho, pero no para siempre.

-A que te refieres con eso?

-Escúchame Granger… estoy rompiendo lo que nunca más debí hacer… pero no te preocupes que pronto, muy pronto todo volverá a ser como antes y tendrás tu vida ultra feliz.

-Mi vida ultra feliz? JA! En serio, me gustó ese chiste… no se supone que sabes todo de mi?

-Se lo de tus padres… y lo siento.

-Tu? Sentirlo? YA! ESTO FUE SUFICIENTE! TE MARCHAS AHORA! TE DIJE QUE TE ARREPENTIRÍAS!... CRU…

-Herms? Dónde estas? Con quien estás hablando?... Ah! Aquí estas!... pero por que empuñas tu varita.

Hermione volteó a mirar a Luna que en vista de que la morena no bajaba la fue a buscar y la sorprendió justo apuntando hacia Malfoy… pero el…

-Ya no está –dijo cuando volteó la mirada hacia el suelo en donde supuestamente estaba Malfoy.

-Por que empuñas tu varita? Sucedió algo?

-No, no, todo está bien… solo que la acababa de encontrar y la iba a llevar.

-Pero y para que?

-Por que uno nunca sabe lo que pasa.

-Bien, entonces si tienes todas tus cosas…

-Si, vamos.

-Por que demoraste tanto?

-Por que no podía encontrar mi varita.

-Y para que quieres tu varita.

-Lo mismo que le dije a Luna, Viktor, uno nunca sabe lo que pasará.

-Hablas como si aún estuviéramos en los tiempos del Innombrable.

-Se que no lo estamos, pero nunca está demás andar prevenido.

-Es por eso que te adoro tanto.

-Solo por eso? –articulo la morena con una sonrisa malvada.

-Y por muchas cosas más.

Viktor la tomó por la cintura y la acercó a su cuerpo (que en aquel momento solo llevaba su traje de baño) y unió sus bocas en un beso.

-Vayan a un hotel! Por favor!

-Ginny! –reprochó Luna a la colorina por el comentario, como si aquel tema aún fuera un tabú.

-EH! Porque no jugamos volleyball! –sugirió Harry.

-Volavol? –exclamó Ron con un semblante de confusión total.

-Volleyball Ron! Es un juego de muggles que consiste en pasar una pelota al otro lado de una red alta usando solo las manos.

-Hay algo que no sepas Hermione?

-Eso es cultura general! –le reprochó la morena.

-No, no lo es.

-Entonces debiste haber puesto atención en las clases de Estudios Muggles.

-No las tomé.

-Entonces no jodas!

Hubo una risa en general.

-Juegas Herms? –preguntó Ginny.

-No, no, jueguen ustedes, yo leeré un poco.

-LEER! ESTAS LOCA!

-No Ron, estoy bien cuerda te diré, aparte leeré una novela. –dijo mientras tendía su toalla y se recostaba en ella.

-Como gustes.

Harry, Luna, Ginny, Ron y Viktor comenzaron a jugar, lo que fue solo motivo para reír a carcajadas, pues el colorín era tan mal jugador que como cuando comenzó a jugar en el equipo de Quidditch en 5to grado de Hogwarts.

-A Weasley vamos a coronar… -comenzó a cantar Ginny.

-Ja, ja, ja, que graciosa que es mi hermana.

Pero a los 5 segundos de que Ginny comenzó a cantar la tan famosa canción de Slytherin, todos los demás comenzaron a hacerle coro, lo cual provocó que Ron también lo hiciese; al menos ahora se lo tomaba a bien.

Mientras los chicos jugaban, Hermione leía y no se dio cuenta cuando el sueño comenzó a invadirla, haciendo que finalmente se quedara dormida bajo la sombra del quitasol. Lentamente una serie de imágenes y palabras inundaron su mente…

Ojalá les les haya gustado este capítulo ) ... personalmente me gustó como quedo. Revelé cosas, si, pero no se dejen engañar facilmente por algunas de las palabrerías, lean entre líneas tmb ;) jeje

Agradezco los reviews y espero más, jeje. Así me alegran la vuelta a casa después del trabajo xX ..

Besos a tods!!

Angellore..