Capítulo 4: Lagunas?
-…y recordaré por mí… como lo haré por ti.
-NO! Yo quiero recordar por mi propia cuenta!
-Lo siento… no tengo opción.
-No sientas nada… tiene que haber…
-Te amo…
-NOOOOOOOOOOO!!!
-Que te sucede por Merlín mujer.
Ginny estaba al lado de Hermione con cara de preocupación, mientras que Viktor tenía cara de miedo pensando que algo le había sucedido. Harry estaba al lado de Ron con la misma cara de Ginny, y Luna estaba a los pies de la morena observando la situación.
-No me sucede nada… solo tuve un sueño.
-Pesadilla diría yo por la forma en como gritaste. –le informó Harry.
-Grité?
-"NOOOOOOOOOOOO"… fue lo que dijiste –dijo Ron imitando el grito de una mujer en apuros.
-Que chistoso que es mi hermano –dijo Ginny fulminándolo con la mirada y de pasadita a Harry que se aguantaba la risa por lo bajo.
-Estas bien? –preguntó finalmente la rubia.
-Si, claro que lo estoy, solo me quede dormida y tuve una pesadilla.
-Bien, por que ya es hora de irnos, comienza a oscurecer.
-Comida en casa de Hermione! –gritó Ron. –Ella invita!
-No sabía que había dicho eso –dijo la morena.
-Ahora lo sabes… y me muero de hambre.
-Bien, bien. Suban mientras. Yo les sigo, tengo que ordenar aquí.
Los chicos subieron salvo Viktor que se quedó sentado en una roca mirándola ordenar las cosas con solo leves movimientos de su varita.
-Que sucede –dijo ella cuando ya hubo terminado las cosas.
-Quería saber si estas bien… es decir…
-Lo estoy Viktor, gracias. –le dijo mientras le dedicaba una cálida sonrisa.
-Me alegro… y bueno… yo… estem…
Hermione dejó el quitasol en el suelo y se amarró un pareo a la cintura. Lentamente se dirigió hacia donde estaba Viktor en la roca. El chico tenía la cabeza gacha, por lo que la morena tomó sus manos y las entrelazo con las suyas; esto hizo que él levantara la vista y sus ojos pardos chocaran con los color miel de la morena.
-Sí –dijo ella como única respuesta a una pregunta que no necesitaba ser formulada.
Viktor puso cara de incredulidad y luego la reemplazó por una de completa alegría con una sonrisa extendida de oreja a oreja. Se levantó de un salto de la piedra y pasó sus fornidos brazos por la pequeña cintura de la ahora su chica, levantándola por los aires y dando vueltas con el mientras la llenaba de besos y risas. Hermione se sentía feliz nuevamente.
-Maldito sea! –dijo un hombre desde una de las rocas más altas de la zona que estaba contemplando la escena.
-Nos vamos señor?
-Larguémonos de aquí! –dijo este con un claro toque de ira e impotencia en su voz.
Draco había visto todo la escena y ya se imaginaba lo que esta significaba.
Jamás se perdonaría lo que estaba haciendo ahora… pero tenía que hacerlo! Era su deber! El lo dijo años atrás… y como un Malfoy cumple lo que dice, esa no iba a ser la excepción.
Los años habían pasado horriblemente lentos para el. Veía la muerte como única salida a todo el maldito calvario que estaba sufriendo… pero aunque lo que más quisiera era morir, jamás se lo iba a permitir, era su destino, aquel destino que el mismo había labrado hace más de 5 años, que fue cuando salió de Hogwarts.
Había salido con la intención de formar parte del ejército de Voldemort, pero mucho más que eso, formó parte de ese patético ejército solo para derrocar al Señor de las Tinieblas y darle una eterna lección a su padre… y lo había conseguido.
Un día, nadie supo como, pero Voldemort había muerto, y los rumores eran de que lo había hecho en manos de su serpiente mano derecha… la cual nadie, absolutamente nadie sabía el nombre… salvo Draco Malfoy, el cual ahora era mago y señor tenebroso… había planeado por tanto tiempo aquello, ambicionaba tanto el poder… y ahora era suyo! Lo tenía!... Habían pasado ya 5 años de vida feliz para miles de magos y brujas, pero ahora ellos no sabían que pronto todo eso terminaría… la oscuridad en el mundo volvería a reinar, quiéranlo o no, era el destino del mundo, y Draco debía hacerlo, tenía que hacerlo… no había otra salida… pero… pero antes de todo, el debía cumplir su promesa, una parte de el se alegraba infinitamente, otra se lo reprochaba diariamente y la otra restante le decía que acabara de una vez con todas y se suicidara… pero suicidio no era una palabra que el ex Slytherin manejara, si bien lo quería, encontraba que esa era la peor decisión que un hombre de linaje puro podía hacer… si, pese a todo lo ocurrido, el seguía siendo también un elitista.
Las horas nuevamente pasaron de golpe, Hermione no se había dado ni cuenta cuando la cena hubo terminado y las rondas de cervezas de mantequilla hubo acabado.
-Lo siento, pero mañana debo ir a Gringotts a marcar terreno… ello implica conocer las instalaciones, el sistema, bla bla bla.
-Y por que no lo haces después? Cuando llegues de vacaciones.
-Eso es exactamente lo que no quiero hacer Ron. Quiero dejar todo listo ahora y disfrutar estos dos exquisitos meses de vacaciones y llegar al trabajo lista.
-Buena idea –dijo Harry con su mano en la barbilla.
-Y esa pose Harry? Jajajaja, pareces un filósofo.
-No, no… estaba pensando nada más.
-Y se puede saber en que? –inquirió su compañero.
-Pensaba en que en 1 mes más hay partido de Quidditch.
-Oh! Verdad que se viene las Internacionales.
-Correcto Luna… y esta vez nos toca jugar con el equipo de Viktor.
-No crean que tendré piedad solo por que son ustedes.
-Lo mismo te recordamos nosotros Krum –dijo un Ron con muchos aires de importancia.
Y si, era verdad, Harry y Ron fueron contratados por la liga de Inglaterra y cada uno conservó el puesto que jugo por tantos años en Hogwarts: Harry el cazador y Ron el guardián de los arcos. Una oportunidad increíble! Y no se preocupen, que Ron ahora es un experto siendo el guardián… y por que no decirlo, un experto entre las chicas, así como su amigo. Cuando se es jugador de Quidditch, y más encima cuando se es Harry Potter o Ronald Weasley, las admiradoras caen por toneles y cada día son más. De todas formas ambos se acostumbraron ya a la situación y aquella noche Viktor les dio algunos consejos para controlar la correspondencia mágica por ejemplo, o como saber si los chocolates tienen o no algún afrodisíaco o una poción amorosa.
-Cuando se esta en este mundo por elección, hay que saber atenerse a las consecuencias. –les dijo el Viktor.
-Bien, entonces mañana día de descanso para todos!
-Harry y tú tendrán práctica, así como Viktor también. Ginny tiene que presentarse en Gringotts, Luna tiene que terminar unos cuantos cuadros para la exposición del fin de semana y yo tengo que holgazanear.
-Correcto Herms.
-A todo esto, como van tus cuadros Luna? –inquirió la morena.
-Muy bien… cada vez mejor… por favor recuérdenme mandarles las invitaciones para la exposición de este sábado si?
-Bien, te lo recuerdo yo… por que estos holgazanes no lo harán, se les olvidara.
-Ella, ella la tan eficiente.
-Más que tu Ron.
Risas en general.
-Muy bien, buenas noches a todos.
-Me quedo a ayudarte a ordenar… no tengo prisa.
-Cuidadito con lo que harán Granger! –le espeto Ginny desde la puerta de entrada.
Hermione no pudo evitarlo y un gran color rojo se expandió por su rostro.
Al fin se hubieron ido, Hermione quedó a solas con Viktor, pero ella no aguantó ni un segundo más y fue por su varita a su dormitorio.
-Bien, si gustas te encargas del living y yo de la cocina.
-Bien –asintió el chico.
Solo 10 minutos les tomó asear la casa y dejarla como estaba antes. Cualquiera que hubiera entrado en ese preciso instante, no hubiera dicho que hubo una gran comilona con cervezas de mantequilla, cuyos envases estaban desparramados sobre la mesita de centro del living.
Hermione salió de la cocina triunfante, cual ama de casa muggle que recién acaba de terminar de lavar las ollas a mano.
-Todo listo en la cocina… y veo que por aquí también –dijo echando un vistazo al lugar del cual Viktor se había echo cargo –Perfecto! Gracias Viktor… ahora si gustas te pued… mmmm.
Hermione no se había dado cuenta de que el chico había comenzado a caminar peligrosamente hacia ella, y cuando finalmente la tuvo enfrente, no pudo aguantar las provocativas ganas de unirse en un beso sorpresa con su chica. La tomó por la cintura y la llevó a que se recostara en el sofá amplio del living. La morena, puso sus manos sobre la cabeza del chico y comenzó a acariciar sus cortos cabellos azabaches y cerró sus ojos.
-Sabes una cosa?
-Dime
-Sabes cuanto te deseo y cuanto de odio a la vez por eso?
-Lo se
-Ah si?
-Si
-Y como?
-Por que yo también siento lo mismo.
-Eres mía… y hasta que mueras, morirás siendo mía.
Hermione abrió los ojos de pronto.
-Que sucede? –preguntó Viktor al percatarse de que lo había dejado de besar.
-No… no me siento bien.
-Es por lo de la tarde?
-No, no… lo siento Viktor, pero necesito acostarme.
-Bien… pero si necesitas alguna cosa…
-Lose, te hago llegar una lechuza urgente.
El chico asintió.
-Te veré pronto.
Hermione le sonrió y el se fue.
Cuando llego a su habitación lo primero que hizo fue recostarse un rato y quedo mirando el techo. Que eran esas visiones? Ya llevaba dos en el día… pero más que visiones eran palabras, ya que no podía recordar las imágenes; estaba segura que era ella… si, lo era, era su voz… pero no podía identificar la otra y mucho menos podía recordar si aquello le sucedió en el pasado, por que no recordaba un diálogo así… entonces, que era lo que le estaba sucediendo. Deseaba poder ver imagen alguna, pero le era imposible… y en ambos sueños era la misma voz masculina.
-Solo son sueños… convéncete de ello.
Y así lo hizo. Solo sueños, cosas utópicas en su totalidad, completas fantasías y se convenció de ello.
Nuevamente un frío llego hasta ella y nuevamente se percató de que el ventanal de su habitación estaba abierto.
-Por Merlín! Tengo que recordar cuando lo dejo abierto.
Se dirigió hacia el lugar y pudo percatarse de que el viento que corría era increíblemente exquisito, sería pecado si no salía a la terraza a disfrutar un rato de aquella brisa marina.
Decidió llevar unos papeles del trabajo que tenía que entregar a vuelta de vacaciones, y con ellos en mano más una rica taza de chocolate caliente se dispuso a revisar los informes.
-Esto esta muy oscuro… Incendio!
Varias bolitas de fuego se dirigieron hacia varias antorchas que tenía puestas en cada esquina de la terraza, y eso le ayudó mucho a poder iluminarse… aparte que había logrado crear un ambiente muy acogedor… y la música de fondo del oleaje marino que tenía justo en frente de ella, le ayudo a concentrarse mucho más.
La chica trabajaba en el Ministerio de la Magia… había logrado conseguir aprobar todas las materias para poder pasar y estudiar para convertirse en Auror… y así lo había logrado, ahora era una inefable, y una de las mejores catalogadas dentro de su sociedad. Es raro pensar que Potter no se convirtió en Inefable y la cerebrito de su amiga si… pero así es la vida, a veces nos depara sorpresas.
Tranquilamente se dedicó a leer los informes sobre variados magos tenebrosos que andaban sueltos (o lo estuvieron), la mayoría de ellos mortífagos tratando de terminar la gran obra de su amo Voldemort, pero como eran tan ineficientes, la mayoría terminó en Azkaban por estupideces cometidas en sus planes, y la mayoría de ellos terminaba detrás de las rejas gracias a Hermione Granger.
-Veo que estas totalmente enfrascada en esos archivos Granger.
A la morena se le salió el corazón por la boca…
Chan Channnn!!... jeje P
Se q no fue el gran capítulo, pero tampoco tan malo no estaba. Aquí ya pudieron saber un poco más acerca de la vida de los personajes, pero reitero, a veces es bueno leer entre líneas ) nose queden con solo estas palabras, pronto habrá más.
Lamento si no les gusta Viktor, jeje, bueno, la verdad es q a mi tampoco no me llama la atención para nada del mundo.. pero no quería unir a Hermione con cualquiera de sus dos amigos; de todas formas les aviso q no va a durar por mucho tiempo P jiji
Ahora si les gustó o no, háganmelo saber! Me dejan un review y seré feliz.
Besos a todos!
Angellore..
