Capítulo 5: El Ángel
-Creo que no fui lo suficientemente clara contigo.
-Lo fuiste de hecho.
-Entonces que estas haciendo aquí.
Hermione se puso en pie lentamente para encontrarse con esa mirada gris tan cambiada.
-Eso a ti no te incumbe.
-Yo diría que si; estas en mi propiedad, eso quiere decir que algo buscas en ella
-Por que juras que todo en este mundo tiene que ver contigo… JA! Y se supone que yo soy el ególatra.
-No me cambies el tema Malfoy –a la morena se le prendieron un poco las mejillas con un leve rosa, que gracias a la poca luz del lugar fue imposible de ver para Malfoy.
-Estoy aquí por que quiero.
-Pero fíjate que yo no quiero, así que puedes marcharte, estoy ocupada.
-No me des órdenes Granger que sabes que no las cumpliré.
-BIEN! –dijo muy molesta la morena quien iba hacia su habitación a grandes zancadas.
Al volver de esta y con la varita empuñada no pudo encontrar a Malfoy.
-No que te quedabas maldita serpiente? –habló a los vientos.
Y le bastó decir esto para que alguien por detrás la tomara por el cuello, produciéndole así falta de aire, pero eso no fue lo único que sintió, puesto que algo le clavaba en la sien.
-Yo soy amable contigo… pero tú no respondes de la misma manera.
-Y por que tendría… que ser amable con… con alguien que… que no se lo merece. –logró decir a duras penas a causa de la falta de aire.
Draco la soltó bruscamente y la arrojó contra los vidrios del ventanal. La morena emitió un leve gemido de dolor. Su mirada le emitía al rubio gran ira y odio, repudio y todo lo que ha sentido siempre por el.
El muchacho no despegó su varita de la sien de la chica… hasta que se percató de que algo colgaba del cuello de ella. Con la punta de su varita levantó la cadena para poder verla mejor.
-De donde conseguiste eso mugrosa?
-Y eso a ti que te importa.
-¡ME IMPORTA!... respóndeme.
Hermione sintió que ahora todo volvía a ser como antes, Malfoy la volvía a tratar despectivamente. La chica tomó la cadena que pendía de la varita de Draco y la volvió a guardar dentro de sus ropas. Era un hermoso ángel labrado en un diamante, emitía una preciosa luz que daba tranquilidad al ser.
-Es mía. –fue lo único que artículo la morena.
-Se que es tuya tarada, pero quiero saber de donde la sacaste.
-Ya te dije que eso a ti no te importa.
-Estoy comenzando a perder la paciencia… si no me quieres decir, bien, como quieras… pero sabes lo que hace?
-Y tendría que hacer algo acaso?
-Veo que me equivoque al pensar que la maldita insufrible sabelotodo Granger de verdad lo sabía todo.
-Cállate Malfoy! –le espetó en la cara. –No me importa lo que hace, me importa en si! Esta cadena la aprecio más que mi vida; hace años que está conmigo… pero…
Draco se alejó de la muchacha al verla que bajó su mirada hacia el ángel que tenía sobre la palma de su mano. El chico pudo apreciar que un sentimiento de melancolía se veía reflejado en su rostro. -No se quien me la dio –fue lo que terminó de articular la morena.
-Y por que le aprecias tanto entonces.
-Por que es importante, se que lo es… y esa persona…
Fuertemente cerró sus ojos y llevó sus manos a sendos lados de su cabeza alborotando así sus cabellos. Por entre medio de sus ojos cerrados una leve lágrima se asomó y se deslizó por su mejilla, mientras que la Luna le daba un aspecto de cómo si fuese una perla la que estuviera descendiendo por la aterciopelada mejilla de la morena.
Draco extendió su mano y así le seco aquella lágrima. Hermione abrió rápidamente sus ojos mientras que un leve temblor recorría su cuerpo. Dio unos pasos hacia el lado para tomar distancia de Draco.
-Guarda bien ese ángel Granger.
-Que quieres decir.
El rubio ya se había apartado de ella y ahora observaba el mar dándole la espalda a la morena.
-Lo que te acabo de decir, eso es lo que quiero decir! Que lo guardes bien.
-Que es esto? Tú lo sabes. –le dijo mientras seguía sosteniendo el ángel en su mano derecha.
-Hazme caso, quieres?
-Pero… Malfoy!
El chico saltó por la cerca de madera cayendo hacia el precipicio. Hermione corrió a asomarse pero no vio nada. Había desaparecido, y la dejó con una gran duda… tenía que volver a verlo.
-Quédatelo tú.
-Estas loco!
-Si, y lo sabes.
-No puedo.
-Si puedes… es mío y yo se lo puedo obsequiar a quien quiera… y quiero que tú lo tengas.
-Pero por qué?
-Por que ya lo decidí así.
-Suena como una despedida.
-Algún día será así.
-Y si es así yo me voy contigo.
-No… tú te quedarás.
-No puedes decidir por mí, y lo sabes!
-Si te quedas conmigo vas a morir.
-No me importa morir a tu lado o si es en tus manos.
-Si llegas a morir yo también lo haré… por favor guarda el Ángel, te protegerá.
-Yo me siento a salvo contigo, no con un Ángel.
-El Ángel soy yo.
Con una gran bocanada de aire y los ojos abiertos como platos Hermione despertó completamente empapada de sudor entre las sábanas de su cama.
Había tenido otro de esos sueños… esos sueños en donde solo hay voces pero no imágenes.
Esto definitivamente no podían ser solo sueños, ya era la tercera vez que soñaba con ella y con esa voz que no sabía quien demonios era, puesto que nunca en su vida la había escuchado.
Se levantó de la cama y se dirigió al baño en donde se lavo la cara con abundante agua fría, luego se miró al espejo y ahí estaba colgando de su cuello… era el Ángel con el cual había logrado soñar… no lo vio pero sabía que estaba hablando de el.
"El Ángel soy yo" resonó dentro de su mente.
Tomó el Ángel con su mano derecha y lo observó detenidamente. No sabía exactamente desde cuando llevaba siempre ese Ángel colgado a su cuello, solo sabía que lo tenía, que era de ella y que no debía sacárselo… pero no por el hecho de que se fuera a perder, si no que había una razón mucho más profunda que gobernaba dentro de su ser, una razón que no podía saber cuál era.
"El Ángel soy yo" volvió a resonar dentro de su mente. Pero quien es "yo"?
"Guarda bien ese Ángel Granger", ahora era la voz de Malfoy que resonaba dentro de su mente.
-El muy bastardo sabe que es este Ángel!
Miró por la ventana, comenzaba a amanecer, necesitaba hablar con Malfoy, esto ya estaba comenzando a atormentarla… definitivamente no eran solo sueños, algo más estaba sucediendo y el imbécil tenía que ver en ello… pero.
-Maldición! Hoy llegan los chicos… Pero bueno, un día más que no los vea, no quiere decir que se va a acabar el mundo no?
Pero lo que ella no sabía era que aquella búsqueda de Malfoy le restaría mucho más de un día… desde aquella mañana pasarían muchos días sin que ella volviera a ver o a saber algo de sus amigos.
Fue hasta la terraza de su habitación. El sol comenzaba a despuntar y el cielo comenzaba a aclararse.
Miro hacia todos lados en busca del rubio. Siempre se lo encontraba ahí o a orillas de la playa… pero ahora que lo necesitaba no aparecía por ningún lado.
Una brisa fría de aire marino hizo que la morena se abrazara a si misma tratando de darse calor, ya que solo llevaba la pijama larga de seda, la cual dejaba sus brazos al descubierto.
-Ahora que te necesito no apareces imbécil! –se dijo a si misma. –Quizá está abajo –pensó esta vez.
Así comenzó a bajar por la fría escalera de piedra. Estaba a pies descalzos, pero las ganas de saber no la hicieron tomar más medidas que la de solo llevar su varita.
Al pisar la húmeda arena de la playa notó que algo no estaba bien. Lentamente comenzó a caminar hacia la orilla de la playa… algo pasaba… se sentía cansada, muy cansada y como por inercia caminaba hacia el mar… nuevamente.
-No –dijo en un susurro. –No otra vez.
Demasiado tarde. Las pupilas de sus ojos estaban totalmente dilatadas, como las de un gato que está jugando… aquello le daba una expresión de cómo si estuviera muerta.
Algo la jalaba hacia las profundidades del mar. Sentía sus piernas frías, que la tela se le pegaba al cuerpo.
-No, por favor no –decía en el interior de su mente.
Ven, ven con nosotros
-Papá?... Mamá?
Era increíble! Eran sus padres! Ahí estaban! Y la estaban esperando! … al menos eso era lo que ella creía.
-¡SAL DE AHÍ!
Ante la abrupta salida de Hermione del mar, las figuras de sus padres que se proyectaban un poco más allá se transformaron en dos horribles sirenas con grandes colmillos, piel verdosa, cabellos blancos y grandes garras (por que aquellas ya no eran uñas) y se comenzaban a avecinar rápidamente hacia ella. Esto la hizo la salir del transe y correr hasta la orilla… aunque no fue necesario correr por que alguien la llevaba de la mano.
-Que fue eso! –pregunto la morena con un hilo de voz mezclada con miedo.
-Esas eran sirenas…. Pero no de las bonitas y buenas que conocimos en Hogwarts. Te dije que cuidaras el maldito Ángel!
-Yo te estaba buscando y aparecieron ellas… pero que tiene que ver el Ángel?
-Por que me andabas buscando.
-Precisamente por el Ángel, Malfoy… y no me iré de aquí hasta saber lo que tú sabes… por que no es solo el Ángel ya que también he tenido unas visiones que…
-Visiones? Visiones de que?
-Eso es lo que precisamente quiero saber.
-Y que te hace pensar que yo tengo las respuestas a tus interrogantes Granger?
-Por que tu sabes acerca de este Ángel, y anoche tuve una visión… no se si se le puede llamar visión a solo escuchar voces y no ver nada… pero estaba yo y alguien más… y ese alguien más me regalaba el Ángel y decía que era él… y tu sabes lo que es este Ángel, por que si no, no me hubieras dicho que lo cuidara.
Malfoy se quedo completamente paralizado al escuchar la historia de Hermione… acaso…
-Puede ser?... No, no puede… no puede ser! No debe ser! –pensaba completamente angustiado el rubio.
-Malfoy? Oye, quiero una respuesta ahora! –exigía la morena mientras tiritaba del frío y sus labios comenzaban a ponerse morados.
Repentinamente algo paso, el cielo se nublo, el sol ya no salió y como por arte de magia una fuerte lluvia comenzó a caer sobre sus cabezas. Draco miró hacia el mar con cara de preocupación… el mar comenzaba a ponerse bravo. Ellos ya sabían de la existencia del Ángel, de echo lo sabían desde la noche en que el la rescató hace un par de días atrás.
-Subamos a tu casa… rápido!
-Pero que esta pasando!
-Sube maldita sea! –le grito el rubio mientras que sus cabellos comenzaban a pegarse a las facciones de su rostro.
La morena asustada acató la orden. Algo malo estaba sucediendo, o iba a suceder.
No se pasen royos antes de leer más xD
Y? Que les pareció?? Se que no está al 100 (un 80 quizá P ), no soy de las q hace q el amor entre estos 2 florezca en el 2ndo capítulo, me gusta prolongar el sufrimiento xD, jeje, lo siento P no lo puedo evitar
Ya pues, millones de gracias a los 11 reviews que llevó ) y todo por uds!
Gracias a las alarmas programadas tmb P
Y ahora alegrenme este espantoso día de verano de 35° q tengo q trabajar xX y déjenme un review lindo!!! )
Beshos!
