Uff.. disculpas por la demora, pero es que se me han acabado mis vacaciones, vuelto a la U ... T.T ... trataré de ir subiendo un poco más rápido, lo prometo

Ya, sin más preámbulos (Salvo el de dejarme un review al final, jeje) los dejo con este pequeño capítulo..

Capítulo 9: Más Enemigos

Abrió los ojos.

Sus capacidades locomotoras estaban en perfecto dominio suyo.

-Más le valía –se dijo para si mientras abría y cerraba sus manos comprobando que todo estaba bien.-Pero en que momento habrá venido… claro, si es que vino… pero…

Recordó las voces en su cabeza, había vuelto a escucharlas, y había vuelto a no saber de quien eran.

-Buenos días señorita.

Hermione saltó en la cama del susto, tomó las sábanas y las puso en su pecho para cubrírselo ya que debido al sueño de la noche anterior, el pijama no estaba cubriendo muy bien lo que debería estar cubriendo.

-Un elfo?

-Si señorita… mi nombre es Viny y el amo mando a Viny a decirle a la señorita que el desayuno estará servido en 10 minutos. –dijo la elfa mientras acto seguido hacia una muy pronunciada reverencia de respeto.

-Bien… bien… eehh… supongo que tendré que bajar, sino el muy canalla es capaz de lanzarme otro Imperius.

-De hecho señorita, el amo le pidió a Viny que le dijera eso también. Buenos días.

La elfa se retiro, dejando a una Hermione más que enfadada con todo lo que estaba pasando. Estaba comenzado a fastidiarla y en grandes cantidades.

-Bien, pues si quiere que baje, y me lo dice diez minutos antes, va a tener que esperarse.

Tranquilamente descendió de la cama y se metió al baño para tomar una ducha.

Flash Back…………………………………………………………………

-Por que no puedes ser así siempre?... tranquila, dócil, por que siempre tratando de enervar a los demás… ves lo que consigues? Si lo hicieras a mi manera esto no estaría pasando, no estarías aquí y tu patética vida feliz volvería a tus manos, volverías a los brazos del imbécil de Krum, volverías a ver a tus asquerosos amigos, volverías a ser tu… te lo podría dar todo… de nuevo.

Draco contemplaba a Hermione dormir en la que había sido la cama de su madre.

Ahí estaba ella, sus cabellos regados por la almohada de plumas, aquella pijama de seda blanca dejaba ver su curvilínea figura, aquellas piernas que la seda no estaba tapando debido a los movimientos de su dueña; aquellas piernas bronceadas, largas, con tanta perfección, pareciera que las hubieran moldeado a mano… su cintura, tan pequeñita, tan acentuada, sus pechos, perfectos cada uno, ni grandes ni chicos solo en su medida justa, su piel aterciopelada, cual seda de las más costosas, sus brazos, sus hombros, su aroma a flores, aunque a veces olía a flores de vainilla, justo como esa noche.

Los sentidos del rubio se estaban despertando… y ahí, entre toda aquella belleza tan natural estaba aquel maldito y a la vez bendito Ángel, ahí, solo a unos centímetros de el. Sabía que nada sacaba al sacárselo a la fuerza… pero es que si no lo tenía pronto, se iba a volver loco.

-Todo iba tan bien… por que Granger¡por que lo diste a conocer! Tu y tu maldita torpeza, como te odio por aquello! Como te odio por todo!... has hecho mi vida más miserable aún¡¡Dependiente de todo esto!!

Sus manos se estaban dirigiendo hacia el cuello de ella, comenzaban a rozarlo, a abrazarlo, era tan chiquito, tan perfecto… pero…

-Sabes que no… -dijo ella aún con los párpados cerrados.

Draco frunció el entrecejo… se acercó más a ella hasta el punto de poder oír su respiración que se había acelerado considerablemente. Aún dormía. Estaba soñando.

El rubio cerró sus ojos y se conecto con la mente de ella: Legeremancia.

-No me des órdenes! No soy tu maldita esclava.

-Hermione, por favor aléjate de el.

-Y si no que?

-Que no entiendes que eres mía! Eres y lo serás!

-Yo no soy propiedad de nadie imbécil.

-Lo eres desde que te toqué por primera vez.

No pudo más y abrió sus ojos como platos.

Comenzó a retroceder paso a paso con una expresión de terror en su rostro.

"Esto no estaba contemplado" pensaba mientras la observaba a ella comenzar a darse vueltas en la cama de un lado para otro. Pronto despertaría.

"Esto no estaba contemplado" volvió a pensar, y acto seguido se esfumo de la habitación.

Abrió sus ojos.

-Más le valía. –dijo ella aún en la cama.

Fin Flash Back……………………………………………………………………

Hermione llegó al comedor pero el rubio aún no llegaba… aunque de todas formas ella se demoró treinta minutos más.

-Sabes el significado de la palabra puntualidad? O te la tengo que meter en la cabeza?

-Fíjate que no la se, me la puedes decir? –dijo ella con toda la ironía del mundo.

-¡Maldita sea Granger! –pegó fuertemente en la mesa con su mano empuñada. Luego comenzó a caminar hacia ella hasta acorralarla contra la ventana y pegó su mano contra esta, encerrándola a ella por completo, justo como lo había hecho un par de días atrás en la cabaña de la chica.

-¿Que quieres Malfoy? –dijo ella con toda la tranquilidad del mundo, con una expresión de cansancio en su rostro.

-Quiero, quiero, quiero¡pero tú no quieres! Esto me esta aburriendo Granger, sabes que he sido muy amable contigo, pero tú me sigues tratando mal.

-¡JA! Se te olvida el sermón de ayer? A eso tu le llamas tratar bien maldito engendro?

-¡VES! –Dijo pegando fuertemente en la ventana ahora, que para asombro de la morena no se hizo trizas –Eso es lo que no me gusta… si tu me respondes con una yo te la devolveré. Si, te seguiré pagando con la misma moneda.

Hermione había cerrado fuertemente sus ojos y emitido un gritito ahogado. Todo su cuerpo se tenso ante el golpe del muchacho... y también comenzó a temblar.

-Tampoco quiero que te asustes…

-¿Asustarme? –Dijo ella abriendo repentinamente los ojos y enfrentándolo –Miedo no te tengo, NUNCA te lo he tenido, así que no jodas por eso. Sabes perfectamente por que estoy así y si no te gusta ya sabes que hacer.

-Pues es una lástima que no lo pueda hacer. Por que créeme que lo que más quiero es que dejes de contaminar mi vivienda y te marches de aquí.

Hermione levantó una mano para pegarle una sonora bofetada, pero el rubio fue más rápido y alcanzó a detener la mano en el aire.

-La violencia no lleva a nada sino que a más violencia.

La respiración de Hermione se había incrementado y el lo notó en su pecho, al verlo como se contraía rápidamente… y notó entonces el vestido que llevaba. Era el favorito de su madre. Se separó poco a poco de la morena y la observo nuevamente de pies a cabeza. El vestido era en su totalidad negro con algunos encajes y bordados del pecho plateados. Su cabello lo llevaba suelto, de aquella forma salvaje que a el le gustaba en las mujeres, pero mucho más en ella.

-Aquel era el vestido favorito de mi madre –dijo el.

Hermione se miro y pensó en la tristeza de Draco hacia su madre muerta. Ahora también pensaba cuanto lo entendía ella, puesto que ambos eran huérfanos. Algo en común que tuvieran, pero ¿por que tenía que ser algo tan triste?

Los dos se miraron a los ojos, y sin decir nada fueron hasta la mesa, tomaron asiento y comieron en silencio, un silencio sepulcral.

Al haber terminado, la morena ni si quiera dijo "permiso" sino que solamente se puso en pie y se retiro… ánimos ya no tenía de nada, salvo de quedarse acostada todo el día observando la nieve caer.

Mientras Draco se quedo un rato en el comedor, los platos desaparecieron, y el silencio se volvió más profundo aún.

-Espero mi querido Señor que las cosas no se te estén…

-Si vas a decir lo que creo que dirás, te digo que te lo guardes para tus adentros si no quieres morir en este preciso instante por inepto.

Montague cayó. El macizo moreno estaba un par de metros tras de Draco, empuñó sus manos con fuerza que se logró hacer algo de daño en las palmas de sus manos debido a el entierro de sus uñas en estas.

-Te vengo a informar sobre el ataque a las sirenas.

-Habla. –ordeno el rubio desde la mesa en donde mantenía la mirada perdida hacia el fuego de la chimenea.

-Al jefe de las sirenas mucho no le gustó tu amenaza, así que nos tiro a todo su maldito ejército… por lo cual creo que sabes a lo que voy.

-A cuántos mataron?

-Al jefe por retenerse y echarnos toda su escoria encima, quemamos algunas viviendas, lo usual.

-Bien, creo que ya no molestaran, al menos por un tiempo hasta que tengan un nuevo jefe. Se ha sabido algo de los dementores o algún otro engendro?

-Los dementores siguen en Azkaban, pero están siendo influenciados por algunos mortífagos que están ahí.

-Bella como siempre causando estragos. Creo que le haré una pequeña visita a mi tía. Veo que su maldito afán por Voldemort aún no se lo quita nadie. Va a saber acordarse de su adorado sobrino.

Draco se puso en pie dispuesto a ir a su habitación y luego salir.

-Espera que aún no termino.

-Que pasa ahora.

-Los licántropos se aliaron con los vampiros.

Malfoy volteo lentamente hasta poder hacer contacto visual con Montague.

-¿Que estas diciendo?

-El jefe de las sirenas logró entablar una alianza entre las tres razas días antes de que lo matáramos. Les había propuesto encontrar el Ángel y distribuirse el poder… pero… Malfoy¡EH, DRACO, DONDE VAS!

-A saldar cuentas… y vigila a la mugrosa que no salga de su habitación.

Una sonrisa de maldad se dibujo en el rostro de Montague.

Draco subió a toda velocidad las escaleras hasta su habitación, en donde se puso su capa de viaje negra, tomó su varita y una máscara con forma de calavera.

-A dónde vas? –dijo una melodiosa voz justo tras las espaldas del rubio que se acomodaba su máscara frente a un espejo.

Inspiro hondo. Fue donde ella.

-Si llega a pasar algo sabes que hacer.

-¿Que mierda dices Malfoy?

-Digo que emplees magia oscura si es necesario ante cualquier cosa Granger.

-Bien! –dijo ella y sacó su varita de un bolsito de terciopelo que colgaba desde su cintura. –Como matarte por ejemplo. –le apunto a la cara. –Así que mortífago el engendro no? Y sabías que soy Inefable? No necesito que tú me digas que puedo usar maleficios imperdonables por que puedo hacerlo con o sin tu autorización. Eres tu quien no se salva.

El rubio colapso. Se sacó la máscara de forma abrupta y miro profundamente a los ojos de la morena.

-Mátame entonces… haber? Vamos! Hazlo! Haber si tienes la sangre tan fría como se supone que un asqueroso Inefable la tiene. MÁTAME TE DIGO.

El rubio se le acercaba cada vez más y Hermione retrocedía cada vez más hasta chocar con la cama y caer de espaldas hacia ella. Toda su cabellera quedo desparramada por el cubrecama.

-Lo sabía. Eres tan patética como tus porquerías de amigos que tienes, que no matas ni una mosca. Y así te haces llamar Inefable?... Los Inefables dan pena, creen poder esconder sus miserables vidas tras la máscara de un ser superior, alabado por la gente solo por que acaban con los magos tenebrosos como yo… se refugian en la apariencia de superioridad que les da el maldito título solo para olvidarse de sus vidas y hacer mierda la de los demás, de aquellos que no tuvieron miedo en demostrarle al mundo que están en contra de las reglas establecidas, por que ellos si tienen libre albedrío… Da pena Granger¡¡Das pena!!

-¡¡¡CRUCIO!!!

Hermione desde la cama volvió a levantar la varita hacia el rubio y con todas sus fuerzas le dirigió la maldición a el. Draco cayó de bruces al suelo retorciéndose del dolor. Eran millones de los cuchillos que sentía que le clavaban y cada vez más fuerte. La morena miraba con superioridad la escena. Nada se reflejaba en su rostro, ni en su mirada. Solo miraba a Draco en el suelo que cada vez gritaba más fuerte.

-Finite Incantatem –dijo finalmente ella con toda la tranquilidad del mundo.

Draco quedó aún en el suelo, respirando entrecortadamente.

Como pudo se puso en pie y miró fijamente a la morena. Estaba vacía.

-Yo también pago con la misma moneda Malfoy… y peor. No me vuelvas a desafiar y no sufrirás. Si crees que estoy en la palma de tu mano, pues te informo que tu también estas en la palma de la mía.

Hermione pasó por el lado de el, pero fue lenta en hacerlo. Draco la tomó por la muñeca fuertemente provocándole fuerte dolor en esta. Bruscamente la tiró en la cama y se puso encima de ella con su varita empuñada apuntándole justo el corazón.

"Por que tiene la mirada tan vacía, por que ese cambio de la noche a la mañana. Dónde quedaron esos sentimientos, ese fuego que salía por sus poros. Donde esta la Granger que conocí en Hogwarts" pensaba Malfoy mientras trataba de indagar en la mente de la chica, pero sin lograr encontrar nada, nada salvo unas voces sueltas en su mente… eran esos sueños de los cuales la chica no sabía que significaban… pero…

"El ángel" pensó al verlo justo ahí en su pecho. Nuevamente tan cerca de el y nuevamente sin poder hacerlo suyo.

-Lo se todo–dijo ella.

Malfoy abrió grandes ojos como platos. Lentamente se fue distanciando de ella.

-Que es lo que sabes –preguntó el.

-El origen. –dijo ella.