CAP 5
Rinoa recorría los pasillos del Jardín con un paso activo y ligero. Se detuvo delante de un joven rubio y lo retuvo por el brazo.
-¡Zell! –le dijo haciendo que se volviera a mirarla.
El joven se asusto un poco por la actitud de la chica que hasta hace unas horas era bien distinta.
-Dime, ¿Ya has informado a Cid sobre lo de Squall? -continuó
-No, pensamos que sería mejor que tu se lo dijeras al Director Kramer. –dijo un poco sorprendido por la pregunta.
-Pues no lo hagáis. –dijo secamente
-¡¿QUÉ?!
-Pues eso; no se lo digas. Invéntate cualquier escusa, lo que sea. Dile que ha ido a una misión, a visitar a Laguna, a acudir a algún funeral... ¡Lo que sea! ¡Tu eres el genio inventando escusas tontas, no yo!
-¿Cómo que soy...?
-Am, y dile que yo le acompaño, ¿Vale?
-¿Por qué, adonde vas? –pregunto inquisitivo.
-A buscarlo –dijo como si nada
-¿¡Pero no estaba muerto!?
-¿Quién te ha dicho eso a ti? –pregunto anonadada
-¡Tu misma! –dijo empezando a jactarse
-¿Ah, si? Pues, razón de mas para no fiarse de una bruja. ¡Adiós! –dijo cortando la conversación y largándose.
A esta tía se le ha desenroscado el ultimo tornillo que le quedaba en la cabeza Se dijo a si mismo.
Selphie estaba en su cuarto, tumbada en la cama, leyendo una revista que había encontrado debajo del armario y que no ponía nada particularmente interesante.
-TOC TOC! –sono la puerta
-¡Selphie! –se escuchó desde detrás de ella.
-¡Pasa! –gritó ella tan activa como siempre.
Por la puerta entró Rinoa y Selphie se puso en pie de un salto.
-Selphie, dime... ¿A ti te gustan los animales, verdad? –dijo agarrándose las manos por la espalda.
-Si, mucho. –dijo ella
-¿Y los perros? –continuó preguntando
-¡Mi animal favorito! –concluyó ella
-Dime... ¿Te importaría cuidar de Angelo?
-¡Que va...! Pero, ¿Por que?
-Tengo que salir de viaje un tiempo no concreto y quiero dejarlo en buenas manos.
-Y... ¿Adonde vas?
Rinoa se llevo la mano a la barbilla y alzo una ceja, pensativa.
-Mmmm... aun no lo se... pero tu te ocuparas de él, ¿Verdad?
-Prometido –dijo alzando la mano
-Gracias, de veras, muchas gracias. –dijo saliendo por la puerta- ¡Ya nos veremos!
Fue al encuentro de Eleone, que la estaba esperando en el pórtico de salida.
Ella la recibió ladeando la cabeza, mostrando una cálida sonrisa.
-Vamos a Balamb, allí ya miraremos el horario de trenes y elegiremos el destino.
Rinoa asintió con un movimiento de cabeza.
Salieron por la cancela de hierro, dejando atrás el jardín y embarcándose en una aventura sin ningún verificado que demostrase que iban a poder hallar a quien estaban buscando.
Llegaron a Balamb en unos minutos. A penas se encontraron con algunos monstruos débiles durante el camino. Rinoa usaba su arma arrojadiza y, para sorpresa de la joven, Eleone también demostró que no era una inexperta en el mundo de la lucha. Ella no usaba armas, sino que lanzaba hechizos muy potentes. A veces, también peleaba cuerpo a cuerpo, disparando ágiles patadas al enemigo. Por eso traía puestos unos pantalones, ya que con la falda que llevaba puesta normalmente le era difícil moverse con ella.
Ya en la estación, se dispusieron a escoger un itinerario.
-¿Adonde vamos? –pregunto Rinoa
-Yo estaba pensando en ir a Win Hill. –dijo mirando la lista de destinos.
-Pero no hay un tren que valla directamente hacia allá. Tendríamos que ir primero a Timber para coger un tren que nos llevase hacia allí.
Eleone negó con la cabeza.
-Estamos a Sábado. Los fines de semana la vía Balamb-Timber no funciona.
-Pues iremos primero a Dollet, de allí a Timber y después a Win Hill.
-¿A Dollet?
-Si, a Dollet. ¿Por qué no? –pregunto intrigada por la reacción de Eleone
-¡Por que esta infectado!
-¿Infectado?
-Hola, despierta, el virus. –dijo con sarcasmo y moviendo la mano por delante de su cara.
Rinoa enarco una ceja dando a entender que todavía no cogía la onda. Eleone suspiró hondo e intento tranquilizarse. Empezó a entender por que Rinoa había buscado a un chico con tanta paciencia como Squall en vez de otro.
-Un virus ha empezado a extenderse por ciertas zonas del mundo como Dollet y, como solo es contagioso mientras esta en la fase de incubación y acaba de empezar hace poco allí, no esta permitida la entrada ni salida de la ciudad mientras no se controle.
-¿Y no vale llevar el remedio para el virus y pasar por allí lo mas rápido posible?
Eleone volvió a negar con la cabeza.
-No se ha descubierto remedio aun, solo medicamentos que disminuyen un poco los efectos. No es cosa de entrar, pillarlo y esperar que se pase como un resfriado ya que, tarde o temprano, la persona infectada acaba muriendo.
-Es triste. Tanta gente muriendo y los peces gordos del gobierno sentados en su mansión con todos sus lujos. –dijo bajando la cabeza.
Eleone espero a que continuase hablando, pero no lo hizo.
-Bueno, supongo que tendremos que dar un rodeo. –dijo rompiendo el silencio, volviéndose a mirar de nuevo el panel.
-¿Hacia donde vamos entonces?
-Mmmmm... –dijo llevándose la mano a la barbilla. –Tendremos que pasar por Timber, queramos o no... y el único lugar que se me ocurre para tomar el tren hacia Timber es... ¡Como no lo había visto antes! ¡Claro, Deling! –dijo señalandolo con el dedo
-¿Deling? –dijo duditativa- ¿No podemos ir a otro lugar?
-¿Por qué? ¿Es que no te gusta Deling?
-Veras... es que... allí vive mi padre... y como que tengo mis mas y mis menos con él... –tartamudeó
-Es igual, no vamos a entrar en la ciudad, solo vamos a estar por la estación de trenes.
Sacaron los billetes y se montaron en el tren. A Rinoa le toco el asiento al lado de la ventana y se paso todo el viaje mirando por ella. Eleone estuvo jugando al Triple Triad ella sola en un especie de solitario.
El trayecto de Balamb a Deling era bastante largo y, aunque ya les faltaba poco para llegar, ya había empezado a oscurecer.
El tren fue disminuyendo la marcha hasta parar completamente en la estación. Las dos salieron y observaron el cielo nocturno. Eleone se volvió hacia todos lados buscando el siguiente tren que salia casi inmediatamente.
-¡Ah, ahí esta! –dijo echando a caminar hacia el anden.
-Espera... –dijo Rinoa reteniéndola del brazo
Eleone se volvió parta mirarla.
-Ve tu sola –prosiguió. –he decidido que voy a ver a mi padre. ¿No te molesta, verdad?
Eleone negó con la cabeza.
-No te preocupes, te esperare allí. ¿Cogerás el tren de mañana por la mañana?
Rinoa asintió con un gesto.
-Pues, nos vemos mañana.- sonrió
Ultimo aviso para los pasajeros del tren Deling-Win hill, el tren estacionado en la vía
3 esta a punto de efectuar su viaje en unos instantes
-Tengo que darme prisa. ¡Hasta mañana! –Se despidió mientras se daba la vuelta para caminar hacia el lugar.
N/A: Que os ha parecido?? Un poquillo aburrido este capitulo, pero al menos es mas largo.
Le doy las gracias a Rinoaangelo, por su apollo incondicional!! Thank you!!
Rinoa recorría los pasillos del Jardín con un paso activo y ligero. Se detuvo delante de un joven rubio y lo retuvo por el brazo.
-¡Zell! –le dijo haciendo que se volviera a mirarla.
El joven se asusto un poco por la actitud de la chica que hasta hace unas horas era bien distinta.
-Dime, ¿Ya has informado a Cid sobre lo de Squall? -continuó
-No, pensamos que sería mejor que tu se lo dijeras al Director Kramer. –dijo un poco sorprendido por la pregunta.
-Pues no lo hagáis. –dijo secamente
-¡¿QUÉ?!
-Pues eso; no se lo digas. Invéntate cualquier escusa, lo que sea. Dile que ha ido a una misión, a visitar a Laguna, a acudir a algún funeral... ¡Lo que sea! ¡Tu eres el genio inventando escusas tontas, no yo!
-¿Cómo que soy...?
-Am, y dile que yo le acompaño, ¿Vale?
-¿Por qué, adonde vas? –pregunto inquisitivo.
-A buscarlo –dijo como si nada
-¿¡Pero no estaba muerto!?
-¿Quién te ha dicho eso a ti? –pregunto anonadada
-¡Tu misma! –dijo empezando a jactarse
-¿Ah, si? Pues, razón de mas para no fiarse de una bruja. ¡Adiós! –dijo cortando la conversación y largándose.
A esta tía se le ha desenroscado el ultimo tornillo que le quedaba en la cabeza Se dijo a si mismo.
Selphie estaba en su cuarto, tumbada en la cama, leyendo una revista que había encontrado debajo del armario y que no ponía nada particularmente interesante.
-TOC TOC! –sono la puerta
-¡Selphie! –se escuchó desde detrás de ella.
-¡Pasa! –gritó ella tan activa como siempre.
Por la puerta entró Rinoa y Selphie se puso en pie de un salto.
-Selphie, dime... ¿A ti te gustan los animales, verdad? –dijo agarrándose las manos por la espalda.
-Si, mucho. –dijo ella
-¿Y los perros? –continuó preguntando
-¡Mi animal favorito! –concluyó ella
-Dime... ¿Te importaría cuidar de Angelo?
-¡Que va...! Pero, ¿Por que?
-Tengo que salir de viaje un tiempo no concreto y quiero dejarlo en buenas manos.
-Y... ¿Adonde vas?
Rinoa se llevo la mano a la barbilla y alzo una ceja, pensativa.
-Mmmm... aun no lo se... pero tu te ocuparas de él, ¿Verdad?
-Prometido –dijo alzando la mano
-Gracias, de veras, muchas gracias. –dijo saliendo por la puerta- ¡Ya nos veremos!
Fue al encuentro de Eleone, que la estaba esperando en el pórtico de salida.
Ella la recibió ladeando la cabeza, mostrando una cálida sonrisa.
-Vamos a Balamb, allí ya miraremos el horario de trenes y elegiremos el destino.
Rinoa asintió con un movimiento de cabeza.
Salieron por la cancela de hierro, dejando atrás el jardín y embarcándose en una aventura sin ningún verificado que demostrase que iban a poder hallar a quien estaban buscando.
Llegaron a Balamb en unos minutos. A penas se encontraron con algunos monstruos débiles durante el camino. Rinoa usaba su arma arrojadiza y, para sorpresa de la joven, Eleone también demostró que no era una inexperta en el mundo de la lucha. Ella no usaba armas, sino que lanzaba hechizos muy potentes. A veces, también peleaba cuerpo a cuerpo, disparando ágiles patadas al enemigo. Por eso traía puestos unos pantalones, ya que con la falda que llevaba puesta normalmente le era difícil moverse con ella.
Ya en la estación, se dispusieron a escoger un itinerario.
-¿Adonde vamos? –pregunto Rinoa
-Yo estaba pensando en ir a Win Hill. –dijo mirando la lista de destinos.
-Pero no hay un tren que valla directamente hacia allá. Tendríamos que ir primero a Timber para coger un tren que nos llevase hacia allí.
Eleone negó con la cabeza.
-Estamos a Sábado. Los fines de semana la vía Balamb-Timber no funciona.
-Pues iremos primero a Dollet, de allí a Timber y después a Win Hill.
-¿A Dollet?
-Si, a Dollet. ¿Por qué no? –pregunto intrigada por la reacción de Eleone
-¡Por que esta infectado!
-¿Infectado?
-Hola, despierta, el virus. –dijo con sarcasmo y moviendo la mano por delante de su cara.
Rinoa enarco una ceja dando a entender que todavía no cogía la onda. Eleone suspiró hondo e intento tranquilizarse. Empezó a entender por que Rinoa había buscado a un chico con tanta paciencia como Squall en vez de otro.
-Un virus ha empezado a extenderse por ciertas zonas del mundo como Dollet y, como solo es contagioso mientras esta en la fase de incubación y acaba de empezar hace poco allí, no esta permitida la entrada ni salida de la ciudad mientras no se controle.
-¿Y no vale llevar el remedio para el virus y pasar por allí lo mas rápido posible?
Eleone volvió a negar con la cabeza.
-No se ha descubierto remedio aun, solo medicamentos que disminuyen un poco los efectos. No es cosa de entrar, pillarlo y esperar que se pase como un resfriado ya que, tarde o temprano, la persona infectada acaba muriendo.
-Es triste. Tanta gente muriendo y los peces gordos del gobierno sentados en su mansión con todos sus lujos. –dijo bajando la cabeza.
Eleone espero a que continuase hablando, pero no lo hizo.
-Bueno, supongo que tendremos que dar un rodeo. –dijo rompiendo el silencio, volviéndose a mirar de nuevo el panel.
-¿Hacia donde vamos entonces?
-Mmmmm... –dijo llevándose la mano a la barbilla. –Tendremos que pasar por Timber, queramos o no... y el único lugar que se me ocurre para tomar el tren hacia Timber es... ¡Como no lo había visto antes! ¡Claro, Deling! –dijo señalandolo con el dedo
-¿Deling? –dijo duditativa- ¿No podemos ir a otro lugar?
-¿Por qué? ¿Es que no te gusta Deling?
-Veras... es que... allí vive mi padre... y como que tengo mis mas y mis menos con él... –tartamudeó
-Es igual, no vamos a entrar en la ciudad, solo vamos a estar por la estación de trenes.
Sacaron los billetes y se montaron en el tren. A Rinoa le toco el asiento al lado de la ventana y se paso todo el viaje mirando por ella. Eleone estuvo jugando al Triple Triad ella sola en un especie de solitario.
El trayecto de Balamb a Deling era bastante largo y, aunque ya les faltaba poco para llegar, ya había empezado a oscurecer.
El tren fue disminuyendo la marcha hasta parar completamente en la estación. Las dos salieron y observaron el cielo nocturno. Eleone se volvió hacia todos lados buscando el siguiente tren que salia casi inmediatamente.
-¡Ah, ahí esta! –dijo echando a caminar hacia el anden.
-Espera... –dijo Rinoa reteniéndola del brazo
Eleone se volvió parta mirarla.
-Ve tu sola –prosiguió. –he decidido que voy a ver a mi padre. ¿No te molesta, verdad?
Eleone negó con la cabeza.
-No te preocupes, te esperare allí. ¿Cogerás el tren de mañana por la mañana?
Rinoa asintió con un gesto.
-Pues, nos vemos mañana.- sonrió
Ultimo aviso para los pasajeros del tren Deling-Win hill, el tren estacionado en la vía
3 esta a punto de efectuar su viaje en unos instantes
-Tengo que darme prisa. ¡Hasta mañana! –Se despidió mientras se daba la vuelta para caminar hacia el lugar.
N/A: Que os ha parecido?? Un poquillo aburrido este capitulo, pero al menos es mas largo.
Le doy las gracias a Rinoaangelo, por su apollo incondicional!! Thank you!!
