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El joven esperaba pacientemente en la sala común, a la espera de que ella bajase al fin. Su mente era un profundo mar de dudas acerca de lo que estaba punto de hacer, pero tenía que hacerlo, y ya era el momento. Se había negado a bajar con sus amigos a Hogsmeade, ya que había visita. Consideró, que habiendo menos gente en la sala común resultaría menos difícil formularle la pregunta.
Y al fin bajó. De forma elegante, ligera y delicada, descendió la escalera de caracol, como si fuese dando pequeños saltos mientras su largo cabello pelirrojo se bamboleaba. Su cara mostraba una sonrisa, siempre una sonrisa, prueba de su bondad, de estar siempre dispuesta a ayudar siempre que fuese posible. Tomó aire con fuerza y se aproximó a ella, quien al verle borró la sonrisa de su cara. Qué fallo, pensó. Tantas veces de intentarlo le habían demostrado que la cosa estaba difícil y que tenían que ir con pies seguros.
—Lo siento mucho —dijo ella antes de que él pudiese articular palabra alguna —, pero quiero ir sola al pueblo —hablaba con voz decidida, dando a entender que no admitía súplica alguna.
Caminó hasta el retrato de salida, dispuesta a irse, pero —Lily —la llamó él, por su nombre y no por su apellido.
Aquello sin duda fue toda una auténtica novedad que incluso hizo que la joven Lily Evans se diese la vuelta, sorprendida. Pero aquello no quedaba ahí, pues James Potter estaba dispuesto a aquello, a decir lo que tenía que decir. Porque era un Gryffindor, y eso significaba ser valiente, audaz, decidido…
—Lily —dijo de nuevo —. Te quiero… y estoy enamorado de ti.
Silencio absoluto, como si el tiempo se hubiese detenido de repente y sólo estuviesen ellos dos, y aquellas palabras fueran las últimas que se oyesen en el mundo. Lily carraspeó, volviendo así el tiempo a la normalidad. Y a pesar de que estaba profundamente sorprendida, dijo una cosa —¿Quieres venir conmigo a Hogsmeade?
Por un momento pareció como si alguien tuviese que darle un golpe en la cabeza y así por fin despertar, y que aquellas palabras habían sido dichas, que eran de verdad —Si, claro —fue lo único que dijo, y acto seguido se acercó a ella para acompañarla.
Pero al final, y como tenía que ser, su forma de ser actuaba por sí sola, y le pasó un brazo por lo hombros, sonriendo sensualmente.
—Potter —dijo ella mirando amenazadora, no sabría si al brazo para romperlo, o a la cara de James para rompérsela.
—¿Si?
—El brazo fuera.
—Perdón —y acto seguido lo retiró rápidamente.
Salieron por fin por el retrato, pero ella se detuvo.
—Potter.
—¿Si?
—No metas la pata ¿vale?
—Vale.
Bueno, para este capítulo he escogido a esta pareja, simplemente porque me ha venido a la mente mientras estaba en el desayuno XD Eso si, la escena vino después, cuando ya había terminado.
Y he escogido esta escena, la de la declaración final que puso en rumbo su relación (y los acontecimientos futuros, Harry incluido) porque no miento al decir que nunca había leído una escena similar. La mayoría de los fics sobre Merodeadores que leído, pocos ha decir verdad, no me han gustado demasiado debido a que, o son muy largos hasta que al final se llega a la esperada escena, o el pobre Peter sufre bashing o es condenado al olvido por el autor/a (no es tan difícil escribir sobre él, la verdad), o Lily tiene un montón de amigas que nadie sabe de dónde han salido (comúnmente llamadas Mary Sues). Y es por todo eso que al final me he dicho a mi mismo ''Escribe tú una y ya está''
Y esto ha salido, espero que os guste, y no hagáis mucho caso al párrafo anterior, es una mera cuestión personal :)
