Advertencias: Antes que nada, avisar este fic es Yaoi (Chico x chico) si no te gusta te aconsejo que no leas este fic.
Disclaimer: Los personajes de este fic no me pertenecen, sino de los increíbles Margarett Weiss y Tracy Hitman. Lo que pasa es que he hecho mi versión y ahí si que que Raistlin es mio xD~
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Capítulo IV: Secretos
- Lo siento Raist – sollozaba – de verdad que lo siento, yo-yo no quería agobiarte… no quiero perderte, hermano.
Raistlin le devolvió el abrazo al castaño, "te equivocas, shalafi, no eres feliz" recordó las palabras de su amigo
– Nunca me perderás, hermano.
Caramon notó que al igual que su hermano tenía el corazón acelerado. Era la primera vez que Raistlin le devolvía un abrazo. El hombretón le estrechó con fuerza, no podía refrenar sus lágrimas.
El peliplateado al notar como su gemelo le abrazaba con fuerza se dio cuenta de las palabras que habían surgido de su boca. Se sintió tremendamente avergonzado y estúpido, soltó su agarre y apoyó sus manos sobre el pecho de su hermano para poder apartarse, Raist también percibió la agitación de su hermano, intentó apartarse, pero su hermano aun le rodeaba con sus brazos.
Al ser de la misma altura, Raistlin, contemplaba como las lágrimas surcaban las mejillas de su gemelo, estaba muy cerca del rostro de su hermano, Caramon fijó sus ojos en los suyos, en ese momento dejó de llorar. Sentía el aliento de su hermano sobre sus húmedas mejillas. Ambos no apartaban la mirada, estaban como hipnotizados. El silencio reinaba en la habitación, ni siquiera en la calle había ruido alguno. Nada se movía, nada causaba ruido, solo se oían las respiraciones agitadas de los gemelos.
Caramon recordó lo que hizo cuando estando su hermano enfermo estuvo apunto de besarlo; se sonrojó. Raistlin al ver como se sonrojaba su gemelo reaccionó igual que él. El castaño apretó más el abrazo haciendo que los rostros quedaran más cerca todavía. Raist, al notar que empezaba a dejarse llevar, se apartó rápidamente de entre sus brazos, no quería que su hermano averiguara sus sentimientos.
Caramon, se quedó perplejo, había vuelto a hacerlo, pero la reacción de su gemelo hizo que se sintiese aun peor consigo mismo. Raistlin odiaba que él le tocase. Se sintió realmente estúpido por creer que al peliplateado le importaban sus sentimientos. Su corazón le obligaba a que le preguntase donde había estado y con quien, pero su cerebro le decía que era mejor guardárselas.
- Buenas noches, Raist –dijo finalmente. – me alegra que hayas vuelto.
- Si…yo también.
El castaño, no quería marcharse y dejar la situación así, pero también estaba desesperado por irse a su habitación. Eran sentimientos totalmente contradictorios, siempre eran así cuando se trataba de su hermano. Al final, decidió irse y cerró la puerta tras de sí.
Raistlin hizo lo mismo y se dirigió a la suya tumbándose sobre su cama. No había podido controlarse y acabó abrazando a su hermano, casi se delata a si mismo. Soltó un bufido ¿realmente sería capaz de aguantar así para siempre? La situación se le escapaba de las manos, se había dejado llevar por sus emociones, y eso podía ser realmente peligroso. Tras unos largos minutos de meditación llegó a una conclusión, esta vez, se cumpliría a raja tabla. Pasara lo que pasara se mostraría frío, tanto que si se veía obligado haría que incluso Caramon llegase a odiarle… era por el bien de los dos.
A la mañana siguiente la tensión estaba en el aire, ninguno de los dos había abierto la boca. Estaban en la cocina desayunando y cada uno estaba sumergido en sus propios pensamientos, evitaban mirarse pues temían que pudiesen descubrirse de alguna forma.
Raistlin se encontraba mal, había pasado una mala noche ya que la lluvia la había caído con fuerza sintiendo aun la humedad en sus huesos. Un ataque de tos repentino anunció que necesitaba su medicina.
- Voy a por la medicina – reaccionó Caramon apoyando su enorme manaza en el hombro de su gemelo.
- No. – Dijo como pudo el peliplateado agarrando su muñeca con fuerza y mirándole fríamente – Puedo yo solo.
Caramon le miró sorprendido pero obedeció, cogió su cuchara y continuó desayunando. Le dolía el pecho, su hermano ya no le necesitaba, no quería saber nada de él, Pero entonces, ¿por qué le dijo anoche que nunca le perdería si actuaba de esa forma? Se sentía confuso.
Raistlin, con el cuerpo hecho polvo, se levantó de su silla como pudo y fue hasta el armario que guardaba la medicina. El ataque de tos se hizo más fuerte. Caramon hizo un amago de levantarse pero la fría mirada de advertencia de su gemelo hizo que no continuara con sus intenciones. El enfermo, con la respiración ronca, consiguió verter el contenido de la medicina en un vaso con agua caliente, rápidamente ingirió el líquido y esperó a los resultados que no tardaron en aparecer. El ataque de tos poco a poco fue amainando hasta que desapareció. Se sintió orgulloso de si mismo por haber podido hacerlo él solo, le había costado horrores, pero el merito era totalmente suyo.
Recogió su taza de café de la mesa y miró a su gemelo que este le observaba fijamente
- Ves? – Dijo socarrón – No necesito tu ayuda.
Raist, con una sonrisa de medio lado se fue de la cocina. Aquello fue como una daga que atravesaba el corazón de Caramon, incapaz de decir nada solo agachó la mirada ¿Desde cuando le dolía de esa forma las palabras de su gemelo? Intentó que no le afectaran, pero le costaba no hacerlo. Lo sentía imposible, aun así se lo perdonaría todo… porque era Raist.
Pasaron los días y la situación no mejoró para Caramon, cruzaba pocas palabras con su hermano, y cada vez que lo hacían era para que este le soltara algún comentario sarcástico haciéndole más daño. Aun así, el castaño seguía intentando que la relación fuera a mejor.
Raistlin notaba el sobreesfuerzo que hacía su gemelo sobre la situación que le superaba, le dolía actuar así, pero a la larga sabía que sería lo mejor para los dos… Caramon se casaría con una bella mujer y tendría muchos hijos, mientras que él estaría solo con su trabajo.
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-Venga Raist, vamos a salir- dijo con pucheritos Caramon.
- No. – Fue la escueta respuesta.
- Venga, será divertido! Nos juntaremos con nuestros amigos y quien sabe, puede que conozcamos a alguien interesante esta noche- dijo con un toque de picardía.
- Como si eso me interesara- dijo con malicia- tengo que estudiar, dentro de poco serán los exámenes y además tus amigos son estúpidos y no creo que sea muy divertido ver como las tías borrachas se lanzan a por ti.
-Oh vamos!-dijo ignorando la mirada "asesina", mejoraría la relación con su hermano costase lo que costase- Has estado estudiando a fondo desde hace semanas, te lo sabes de memoria de sobra y además Tanis tiene ganas de verte y aunque no lo creas los demás también, al menos ven a verles.
Se hizo el silencio. El peliplateado dejó el libro por un momento, quedaban menos de dos semanas para empezar los exámenes y tenía que estar al cien por cien, pero sabía que si no salía a despejarse aunque fuera por una noche, su malhumor crecería día a día y eso podría perjudicarle en la salud.
- De acuerdo, te acompañaré, pero cuando quiera irme me iré y me da igual si en ese momento estas "ocupado"- dijo mientras se levantaba e iba hacia el armario a cambiarse de ropa.
-Gracias Raist!!- dijo Caramon sonriente abrazando a su gemelo instintivamente.
- No seas necio, no me abraces!!!- le dijo Raistlin intentando separarse de hermano con un empujón- odio que lo hagas.
- Lo… lo siento Raist- si sus palabras fueron escuchadas por su gemelo este no mostró reacción alguna, cerrando así la puerta. Al otro lado de la puerta, Raistlin apoyaba la frente sobre la madera.
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-Sentimos llegar tarde!- se disculpó Caramon.
- No te preocupes, acabamos de llegar, -saludó Sturm.- Nos vamos ya?
- No viene Tanis? – Preguntó Raistlin al ver que echaban a andar.
- No, hoy se ha quedado a estudiar, tiene exámenes dentro de poco y quiere darle un último repaso, es raro verte por aquí en esta época, la verdad- dijo Tas, este no se fijó en la mirada asesina que lanzo Raist a su gemelo. – venga dejemos de hablar y vayamos a un sitio ¡Aquí fuera hace frío! Ah eso me recuerda a aquella historia que…
Aquella noche la música en "Xak Tsaroth" estaba tan alta que casi era imposible escuchar los propios pensamientos. La velada se estaba haciendo realmente larga sin la compañía de Tanis.
- ¿Por qué no vienes con nosotros, Raist? – llevaban ya un buen rato en "Xak Tsaroth" cuando Caramon decidió ir a hacer compañía a su hermano. - Aquí solo tienes que estar aburriéndote.
- Prefiero estar solo a escuchar historias estúpidas de ese tío y ver como os emborracháis - dijo mirando al vaso que llevaba Caramon en la mano- ¿Cuántas llevas?
- solo un par – dijo azorado mientras su hermano le miraba con repulsión- ¡oh vamos no me mires así, no soy ningún borracho!
- Apestas. Lárgate.
Caramon dejó el vaso de golpe en la barra y se marchó humillado. Cuando se dirigía a donde estaban sus amigos una chica de curvas despampanantes se "interpuso" en su camino agarrándole por la cintura e induciéndole a bailar con ella, él aceptó encantado la oferta poniéndose a bailar.
Raistlin los observa fijamente, envidiaba la facilidad que tenía su hermano de abrirse a la gente…tenía celos.
Decidió que era el momento de largarse de allí y por lo visto, de nuevo sería solo. Dejó su bebida en la barra dispuesto a irse.
- Ho-Hola, -tartamudeó una voz nerviosa- ¿vienes mucho por aquí? -Un chico alto de melena azabache saludó a Raistlin.
-…
- Yo es la primera vez que vengo –continuó - hay bastante ambiente por aquí, este sitio…
- Si lo que quieres es follar no pierdas el tiempo y dilo - dijo secamente Raistlin sin perder de vista a Caramon.
- ah… yo…- balbuceaba el chico- s…si.- respondió finalmente con dificultad y aturdido.
-Ve al baño –le miró fijamente- en un momento iré yo.
- De acuerdo- dijo el otro, sin un momento que perder se dirigió al baño. Raistlin echando un último vistazo hacia su hermano, que en ese momento ya estaba muy acaramelado con la chica, bajó la vista y fue rumbo al cuarto de baño.
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- ¿De verdad no piensas decirme como te llamas?- decía el moreno mientras lamia el cuello de Raistlin. Este respondió con un gemido ahogado mientras negaba con la cabeza.- Como veas, pero la verdad es que así es mas excitante- Se dirigió hacia los labios del peliplateado pero este le detuvo.
- No quiero besos. Solo sexo.-respondió secamente.
- …De acuerdo- apoyó el cuerpo de Raistlin sobre la pared para que estuviera más cómodo. Levantándole su camiseta oscura acarició los pezones rosados.
- Ngh… -gimió el peliplateado. Sus pezones empezaban a endurecerse tras el contacto con los fríos dedos de su acompañante. Después de juguetear con ellos un rato empezó a lamerlos con fuerza - sigue- su voz empezaba a ponerse ronca.
El moreno se endureció al escuchar la voz sexy que había conseguido por el placer. Deseoso de seguir guió sus manos al cierre del pantalón para poder desabrochárselo.
Raistlin, estaba acostumbrado a este tipo de relaciones esporádicas, pero realmente no le llenaban mucho solo lo hacía… cuando pensaba en él.
- Ahh...- gimió Raistlin cuando el otro le lamió su miembro.
- veo que ahora si reaccionas- sonrió el otro con lujuria.
Se introdujo lentamente la erección de Raistlin en su boca consiguiendo que volviese a escuchar aquella deliciosa voz. Las lamidas fueron haciéndose más intensas y la lengua jugueteaba con el glande del peliplateado. Algo impidió seguir con aquello. Raistlin detuvo a su compañero con sus manos apartando su boca de su propio miembro. Consiguió que se apartara lo suficiente como para darse la vuelta y apoyándose contra la pared mostrando su entrada al moreno.
El azabache sentía que iba a reventar, aquello le estaba poniendo terriblemente cachondo. Sin perder tiempo, se desabrochó su pantalón, colocó un preservativo ya en su miembro endurecido y se dirigió a la entrada del peliplateado.
- Voy a entrar- dijo agarrándole el trasero a Raistlin.
- Hazlo.
Lentamente introdujo su miembro en él, viendo la cara de Raistlin, decidió no moverse hasta que este se acostumbrara a la invasión, el peliplateado asintió para darle permiso a su compañero, el moreno comenzó a embestirle lentamente.
Raistlin apoyó su frente sobre la fría pared, el dolor era increíble. Se concentró. Se concentró para que el dolor desapareciera.
Sintió como una fuerte mano entrelazaba sus dedos con los suyos. Un corpulento cuerpo estaba detrás suyo, penetrándole deliciosamente. El hombretón mordisqueó su cuello dejando ver a Raistlin su melena castaña. Reconoció a aquel hombre. Lo reconoció porque siempre era el mismo que aparecía en sus fantasías.
- Caramon – susurró tan bajo que casi ni se escuchó a si mismo.
Su hermano le sonrió. Siempre sonreía.
Apoyó sus manos sobre las caderas de Raistlin y embistió con fuerza. El peliplatedo gimió con fuerza. Su miembro tocaba la fría pared que contrastaba con su propio calor.
- ahh… más fuerte…-le dijo al otro mientras agarraba su propio miembro para darse más placer. El otro, apartó su mano y la agarró él mismo para masturbarle con fuerza mientras embestía con fuerza. -estoy… estoy apunto…- dijo extasiado.
- yo… yo también…- dijo con voz ronca.
- "Caramon…Caramon…"- repetía en su mente Raistlin sin cesar, un inmenso placer le recorrió por toda su espalda hasta acabar en su miembro haciendo que se corriera mientras notaba que el otro hacia lo mismo.
La fantasía había acabado. Volvió a la realidad y se decepcionó al ver a un extraño detrás de él. Su corazón se encogió. Con cuidado, consiguió extraer el miembro ya flácido del otro y se abrochó los pantalones.
- Ha sido genial, -dijo el moreno ya vestido mientras abría la puerta- deberíamos repe…
- Sal tu primero- le cortó el peliplateado- cuando lo hagas, harás que no me conoces ¿entendiste?- dijo sin siquiera mirarle.
El moreno, al sentirse ofendido, golpeo la puerta y se largó chocando contra alguien mientras se iba.
Raistlin fue hacia el lavabo y se echó agua a la cara. Esta era la única forma que tenía para desahogarse. La única forma en la que podía tener a su hermano. Se miró en el espejo, en su rostro se podía leer su dolor. Volvió a echarse agua en la cara para ver si esta podía llevarse su sufrimiento con ella por el desagüe.
Se secó la cara con su propia camiseta, decidió salir de allí, pero no pudo, en la puerta estaba su hermano obstruyendo.
- Ca-Caramon!- tartamudeó Raistlin.
Su gemelo estaba petrificado, tenía los ojos abiertos de par en par que lo miraban con incredulidad.
Continuará…
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N.A: Waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa Caramon le ha hecho una pillada in fraganti xD Como reaccionará? Q hará Raistlin? Ains señor q nervios xD.
Nos vemos en el proximo capitulo ;) Se aceptan reviews y esas cosas jejee
