Advertencias: Antes que nada, avisar este fic es Yaoi (Chico x chico) si no te gusta te aconsejo que no leas este fic.

Disclaimer: Los personajes de este fic no me pertenecen, sino de los increíbles Margarett Weiss y Tracy Hitman. Lo que pasa es que he hecho mi versión y ahí si que que Raistlin es mio xD~

Dedicatoria: a la cumpleañera Kaye!!!! Muchas felicidades guapa! A mas años mas loca estarás, te lo puedo asegurar xD.

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Capítulo VII: El amanecer de una nueva era

Los rayos del sol despertaron a Raistlin. Hacía años que no se sentía tan descansado. Al abrir los ojos vio que su hermano se preguntó donde estaba, cuando portando una bandeja apareció su gemelo, solo con pantalones, una taza de café bien cargado y tostadas, tendiéndosela a Raistlin encima de la cama. Este, agradecido, cogió el café.

- Tengo que darme prisa o llegaré tarde a clase.

- Pero es que te vas ya?- comentó Caramon apartando la bandeja sobre la mesita.

- Sí, tengo clase a primera hora- el castaño lo agarró por los hombros dándole un largo beso.

- en serio voy a llegar tarde…

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- Señor Majere, llega usted tarde- regañó Horkin.

- Lo siento, maestro- se disculpó el peliplateado.

Pero el profesor sabía que no lo sentía… Era la primera vez que veía a su alumno con una sonrisa de oreja a oreja, así que continuó con la clase.

- Es raro verte llegar tarde, Raistlin – susurró Crysania que estaba sentada a su lado- Te ha pasado algo?

- Bueno… - sonrió – digamos que me he entretenido.

La morena le observaba con detenimiento, era extraño ver a su compañero de tan fabuloso humor. Suspiró intrigada, sabía que no iba a obtener respuesta, así que decidió escuchar la aburrida lección de su profesor.

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- Hola, Tanis. – Saludó el de ojos dorados - Vengo a recoger mis cosas.

- Claro Raistlin, pasa.

- Es Raist? Hola! – saludó eufórico Tas - Como estas?! Hacía tiempo que no nos veíamos, seguro que te han pasado cosas interesantes. Sabes a mí el otro día…

- Que hace aquí? – preguntó el peliplateado al semielfo.

- Hemos quedado ahora en "El Último Hogar" con los demás. – Respondió el aludido – Tu hermano también ira…

- Estaremos todos juntos! – gritó animado el castaño – Sabes, Raist? Caramon estaba de muy buen humor hoy, ha sido capaz de llevar un frigorífico en cada brazo!!

- Cojo mis cosas y os acompaño –dijo Raistlin mientras reia en silencio- no tardaré nada.

Tanis le sonrió, estaba claro que había hecho las paces con su hermano. Deseó con todas sus fuerzas que no volviesen a pelearse, sabía bien que Ambos sufrían mucho.

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- Pues sí que tarda Caramon – farfulló Tas aburrido.

El Último Hogar estaba a reventar de gente, pero aun así Otik siempre les conseguía una buena mesa para ellos.

- No debería tardar mucho más – defendió Sturm – hemos salido a la misma hora de trabajar, pero antes iba a otro sitio. No me ha dicho donde.

- De todas formas yo voy a ir a pedirme algo a la barra – se levantó Raistlin - queréis algo?

Todos le observaron atónito. Raistlin haciendo un favor?

- Voy contigo, Raistlin – se apuntó Tas – así termino de contarte mi historia.

El peliplateado soltó una maldición por haber abierto la boca mientas ambos se dirigían a un hueco del fondo de la barra para que les atendieran.

- Una botella de agua, Otik – pidió Raist buscando su cartera en su bolsillo se encontró la mano de Tas – Que crees que estas haciendo?

- Oh vaya, creía que se te había metido algo en el bolsillo – argumentó – y para no molestarte con tonterías pues me había ofrecido a buscarlo.

Raistlin, acercó su rostro al del castaño e hizo una serie de movimientos con sus esbeltas manos. De entre sus dedos surgió algo.

- No juegues a algo a lo que no puedas ganar, Tasslehof - tendió el objeto al pequeño ladrón.

Este, echó un vistazo a lo que le ofreció Raistlin. Era su carnet de identidad.

- Pero… que? Como? De donde? – farfulló anonadado – Ha sido increíble? Como lo has hecho? De repente, Zas! Lo tenías en tus manos!

Raistlin sonrió, siempre había sido muy hábil en el juego de manos.

Mientras Tas seguía impactado por la demostración, la puerta se abrió mostrando a un sonriente Caramon. El peliplateado iba a saludarlo pero alguien se le adelantó.

- Hola, cariño – saludó Tika con un rápido beso – has venido a verme?

- Cariño? – se separó abrumado de la pelirroja – de que hablas?

- Después de besarnos anoche, creí que estábamos juntos…

- Tika, yo…

- Ey Caramon!!! – Gritó el sonriente Tas – Tu hermano me ha hecho un truco fantástico. Repíteselo, Raistlin!!

Al levantar la vista vio a su gemelo.

Traición.

Es lo que leyó el hombretón en sus ojos. Sin decir nada, Raistlin pasó por su lado abandonando el local.

- Raist!

- Detente, Caramon! – Chilló la mujer – Siempre pasa lo mismo, tienes que elegir. O tu hermano o yo.

- Sabes la respuesta, Tika. – dicho esto se fue.

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- Raist! - gritó dándole alcance- espera por favor.

Se detuvieron en mitad de un parque que estaba desierto a esas horas.

- Ya os habéis divertido bastante riéndose de mi? – siseó Raistlin furioso.

- Te equivocas!

- De que me equivoco, hermano? – Espetó – Es que no os acabáis de besar?

- Si, pero…

- No es cierto que también la besaste anoche? – continuó el peliplateado.

- Si, pero…

- Entonces no me equivoco. Aléjate de mí.

- Déjame explicártelo, Raist – pidió Caramon angustiado.

- Supongo que sería muy divertido follarte al imbécil de tu hermano para luego contárselo a tu zorra. – Expuso él cínico - Ahora que te has follado a la única cosa que te quedaba por follarte. Que harás, hermano?

- No digas esas cosas – dijo con ojos vidriosos – yo realmente te…

- Basta. Me voy a casa.

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Pasaron unos días después de la pelea. Cada vez que Caramon intentaba explicarle a Raistlin lo ocurrido este se marchaba.

No podía dormir.

Eran las cinco de la madrugada. Todavía estaba enfadado con la traición de su hermano, pero durante ese tiempo estuvo reflexionando lo ocurrido. Era cierto que, hasta la noche en que se le declaró su gemelo era totalmente libre de hacer lo que quisiera, además, sería demasiado estúpido, incluso para él, haberle llevado directamente con la que le pone los cuernos.

Puede que fuese cierto que se había equivocado, pero no podía evitar enfermar de celos. Aun así no se disculparía ante su hermano, no estaba en su naturaleza hacerlo.

Escuchó unos ruidos fuera de su habitación agudizando el oído confirmó que era Caramon.

- Raist – murmuró una voz tras la puerta – se que estas dormido, pero quiero explicarte lo que sucedió. Es cierto que besé a Tika en la misma noche en que tú y yo… bueno… ya sabes… - se sonrojó – fue en ese momento cuando descubrí lo que sentía por ti. Yo no "te he follado" para divertirme, nunca haría algo así. De verdad no tengo nada con ella, Raist, te lo prometo. Tika lo malinterpretó. Solo espero – rompió a llorar – que algún día me perdones.

Caramon se enjuagó las lágrimas en la camiseta de su pijama, al levantar la vista se topó con la mirada de su gemelo.

- Raist… - las lágrimas volvieron a derramarse – perdona si te he despertado yo…

- Volverás a hacerlo?

- No volveré a despertarte por la noche, hermano – se disculpó Caramon.

- No hablo de eso, necio – masculló con su escasa paciencia.

- Te demostraré que para mi "no eres un simple polvo" – expuso el hombretón tras reflexionar unos momentos - Te lo prometo, Raist.

- No prometas nada – regañó – Odio las promesas, no soporto que la gente no cumpla su palabra.

- De acuerdo – la mirada dorada de su gemelo le puso nervioso – Buenas noches, Raist - Se despidió Caramon yéndose a su habitación.

El peliplateado se quedó perplejo en la oscuridad y sin estar satisfecho con ese final, siguió los pasos del otro.

- No vas a decir o hacer nada más, hermano? – gruñó.

- Querría decir y hacerte mil cosas más - se sonrojó el aludido – pero no quiero que pienses que solo quiero "follarte".

Raistlin abrió los ojos de par en par, pues no sabía que le había dolido tanto a Caramon que él pensara que solo quería aprovecharse de él. Sonrió con malicia.

- Demuéstralo entonces. - Raistlin anduvo los pocos pasos que les separaba y le besó fogosamente lanzándole a la cama- A ver cuanto eres capaz de aguantar sin tocarme.

Volvió a besarlo apasionadamente, sus manos se perdían bajo el pijama de su gemelo otorgándole suaves caricias.

- Raist… - gimió el corpulento. Se moría de ganas por abrazar al de ojos dorados, pero le demostraría que realmente le quería.

Los hábiles dedos consiguieron deshacerse de la parte de arriba. Lamió con descaro uno de ellos y lo dirigió a uno de los pezones desnudos de Caramon.

- Ah… - reaccionó el castaño endureciéndosele la tetilla.

- Eres muy sensible para ser hombre, hermano – dijo socarronamente.

- Es la primera vez que me siento así de…de…

- Sumiso? – terminó la frase por él.

Caramon asintió totalmente azorado, era realmente erótico verle tan dócil entre sus piernas. El juego que él mismo había provocado se estaba volviendo contra sí, notaba como su propia excitación iba en aumento. Chupó gradualmente el pezón dándole de vez en cuando algunos mordiscos.

- Estás delicioso, hermano – miró con descaro a su gemelo.

El castaño comprobó que reaparecían las pupilas doradas en forma de relojes de arena, lo que era demasiado para él, como podía comprobar su miembro endurecido.

- Ya estás tan caliente? – preguntó al notar la dureza – Que debería hacer con "esto"?

- Mng!! – jadeó Caramon al sentir la mano sobre su entrepierna.

Raistlin terminó de deshacerse de la escasa ropa que le quedaba dejando al descubierto su el fibroso cuerpo desnudo. Envidiaba ese cuerpo, siempre lo había querido y ahora, de cierta forma, lo era.

Acarició la piel morena que tanto deseaba, notando como su propio miembro se endurecía

- Ahora que no puedes defenderte… – continuó deslizando sus dedos hacia la entrepierna de su amante – Quizás debería aprovechar y ser yo quien te tome a ti ¿no crees, hermano? - Caramon se removió algo inquieto ante el comentario – Pero creo que será más divertido esto…

Descendió sus pantalones lo justo para que su entrada quedase descubierta, agarró el miembro de su gemelo y lo restregó en la zona desnuda. La cara de placer delataba que no se había equivocado. Masajeando el miembro introdujo la punta dentro de su ser.

- Raist, esto es demasiado – apretó las sabanas con fuerza entre sus dedos.

Rió en silencio. Era realmente divertido tenerlo a su merced. Continuó con la "tortura" metiéndosela un poco más para luego, sacarla de golpe.

- Quieres más? – Preguntó roncamente.

- Si…

- Si, que? – burló.

- Quiero que te la metas – dijo finalmente abochornado

Como respuesta, el peliplateado marcó el cuello fornido con un salvaje chupetón, y viendo que la succión había hecho efecto volvió a introducir la punta.

- Que más? – jadeó socarrón.

- mu-muévete – gimió ante la estrechez de su gemelo.

El de ojos dorados disfrutaba con cada pequeña victoria ganada. Movió las caderas con un suave sube y baja hasta acostumbrarse a la invasión. Cada penetración le llegaba a lo mas hondo de su ser, quería más. Quería estar toda la noche así. Apoyó sus manos sobre los musculosos pectorales de su hermano para que las embestidas fueran más profundas.

- Raist, quiero tocarte – pidió alargando sus manos hacia él.

- No. – Agarró las muñecas del castaño con fuerza – No hasta que yo lo diga.

- Estoy apunto de term…mmm... – selló con sus labios el peliplateado

Las embestidas eran rápidas, el sudor perlaba la piel de ambos. Caramon notaba como poco a poco la entrada de su hermano se iba estrechando, él también estaba apunto. Su miembro tocó un punto en que Raistlin soltó un largo gemido, repitió ese lugar hasta que finalmente derramó su semilla encima del torso del hombretón a la vez que éste.

El peliplateado se dejó caer encima del torso desnudo intentado recobrar el aliento.

- Puedo tocarte ya, Raist? – preguntó el hombretón

- Si puedes, hermano – rió en silencio ante el comentario.

- Perfecto.

Con un rápido movimiento se cambiaron las tornas, tumbó a su gemelo sobre la cama y lo beso apasionadamente, las lenguas se entrelazaron hasta dejarles sin respiración.

- Esta noche no vas a dormir – expresó juguetón

Por lo visto, el deseo que formuló Raist se iba a cumplir.

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El sol empezaba a surgir anunciando un nuevo día, pero había dos hermanos que llevaban horas despiertos, es más, no habían dormido en toda la noche.

- Ngh!! – advirtió por quinta vez esa noche Raistlin de que había alcanzado el orgasmo.

- Ahh!!! – repitió Caramon los pasos de su gemelo eyaculando en su interior. Se sentía increíblemente bien dentro de su hermano, podría continuar hasta el fin de los tiempos – otra ronda más?

- Ya es suficiente por hoy… - respondió el peliplateado agotado – además tengo que irme a clase.

- Pero si aun queda una hora hasta que empiecen las clases – rodeó a Raist entre sus brazos impidiendo que pudiese levantarse.

- Tendré que ducharme, no crees? – añadió – o voy a ir oliendo a sexo durante todo el día?

- mmm cierto… - pensó Caramon en voz alta – que tal si nos duchamos juntos? Será divertido.

- No – negó rotundamente – Conociéndote será sexo bajo la ducha.

- Seguramente – estalló en carcajadas – pero antes de que te vayas quiero darte una cosa, espera. - Fue hacia un cajón de su escritorio y extrajo algo de su interior que se lo depositó en las manos – Esto es para ti.

Raistlin miró el objeto, era una pequeña caja negra que estaba rodeada por una cinta roja. Con cuidado deshizo el lazo y abrió el contenido. Era un pequeño colgante de plata con forma de lágrima y un pequeño brillante rojo en el centro.

-Quise dártelo la otra noche en la cervecería - respondió azorado – Te-te gusta?

El peliplateado no dijo nada, tenía un nudo en la garganta que le impedía hablar. No le gustaba; le encantaba era el mejor regalo que le habían dado en la vida. Caramon se lo ajustó alrededor de su fino cuello. Le quedaba perfecto. Las pálidas mejillas ardían por su sonrojo, Raistlin no podía decir "gracias" era demasiado para él, echándole coraje besó los labios de su hermano. Fue un beso dulce, de esos que te llenan el corazón y hacen que deseen que nunca acabe.

- De nada, Raist – pronunció al separarse sus labios, aunque no tardaron nada en volver a unirse.

- Total, una ronda más no hará daño a nadie – pensó pletórico el de ojos dorados.

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Era pasado el mediodía cuando al final el agotamiento venció a Raistlin, su hermano observaba cautivado el sueño tranquilo que este tenía. Acarició una de sus pálidas mejillas, haciendo que un leve gruñido surgiera de sus labios y girara sobre si mismo dándole la espalda.

- "Bueno, creo que es hora de levantarse" – se dijo. Al destapar las sabanas que les cubría a ambos algo llamó su atención – "Que es esto?" – se preguntó al fijarse en un trozo de espalda que dejaba al descubierto la camiseta. Caramon la alzó un poco mas descubriendo una gran cicatriz que atravesaba todo el dorso. – "Pero que demonios?" – continuó observando un rato más, descubriendo que en el resto de la espalda estaba plagada de pequeñas marcas en las mismas condiciones.

El castaño estaba apabullado, miles de preguntas se le formaban en la mente.

- "¿Desde cuando las tenía? ¿Por qué no le había dicho nada al respecto? ¿Cómo se las hizo?" – Analizó la situación cayendo en la cuenta de que cuando hacían el amor Raist se dejaba siempre puesta la camiseta. – "Creía que era porque tenía frío" - se excusó a si mismo el hombretón. Volvió a colocar la camiseta en su sitio provocando que su gemelo se despertara.

- Ocurre algo, hermano? – preguntó somnoliento.

Caramon abrió la boca, quería que le aclarara todas sus preguntas, pero no salió ni una sola palabra de él. Estaba asustado. Asustado de la respuesta. Asustado de que la situación cambiara si su hermano se enterara que había descubierto su secreto.

- Nada, Raist – mintió – sigue durmiendo. Aun es pronto.

El peliplateado asintió y continuó descansando, mientras el hombretón nadaba en un mar de desconcierto.

Continuará…

N.A.: No tenía pensado meter otro lemon tan pronto pero… me salió sin querer xD de todas formas no creo que os moleste mucho jejeeje. *risa lasciva*

¿Qué son todas esas cicatrices en la espalda de Raist?¿Quien y como se las hizo? Puede que la respuesta no tarde en aparecer…

Puede que la semana que viene no haya capítulo, ya veremos, es que dentro de nada me cogereis por donde voy escribiendo xD, pero intentaré tenerlo preparado ;)

Besotes!

Gracias por los reviews a Akemi Riverdepp, Hope-to-last, Melissa y a Kaye-beteadora me dais animos para seguir escribiendo ^^