Advertencias: Antes que nada, avisar este fic es Yaoi (Chico x chico) si no te gusta te aconsejo que no leas este fic.

Disclaimer: Los personajes de este fic no me pertenecen, sino de los increíbles Margarett Weiss y Tracy Hitman. Lo que pasa es que he hecho mi versión y ahí si que que Raistlin es mio xD~

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Capítulo XIII: Sueños

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Empezaba a tener la garganta irritada cuando, por fin, abrieron la puerta. Entró sin ser invitada, dejando un rastro de agua tras de sí, sacudió su melena oscura salpicando al que había interrumpido su sueño. Este solo se frotó las gotas de agua que habían caído sobre su rostro a la vez que fruncía el ceño.

- ¿No vas a decir nada?

- Voy a quedarme unos días aquí. – respondió ella dando por hecho que sería así.

Volvió a fruncir el ceño. Aquella maldita mujer que le hacía perder la razón siempre acababa dominando la situación.

- ¿Por qué no te quedas con tus hermanos?

- Oh vamos, Tanis – dijo melosamente - ¿Es que no te alegras de tenerme solo para ti?

- Cada vez que "te quedabas unos días aquí" era porque había ocurrido algo ¿Qué pasa?

- Nada. – Desvió la mirada Kitiara – Convencí a Caramon para que viniese conmigo a hacer una cosa pero se acojonó en el ultimo momento – se encogió de hombros – volvió a casa y entre él y Raist me echaron de casa.

- Tiene que ser algo grave para que hayan llegado hasta ese extremo – meditó el pelirrojo - ¿Qué le pediste a tu hermano?

- Nada importante, semielfo. – Caminó hasta quedar pegada a él - ¿Por qué no me quitas las botas y haces que entre un poco en calor?

La sangre invadió en cuestión de segundos la cabeza de Tanis. Tenía que resistir, cuando la morena trataba de evitar un tema es porque era algo importante, pero para su suerte, sabía el modo en sacarle las palabras.

- Cuéntamelo, Kit. – Susurró sobre sus labios – Sabes que puedes confiar en mí.

- Caramon quería pasar mas tiempo conmigo, así que le dije de trabajar para mi. Él aceptó encantado, pero se rajó en el último momento y por su culpa el plan casi se va a la mierda. Menos mal que nuestro "trabajito" no se nos escapó y pudimos ocuparnos de él. – explicó ella.

- ¿trabajito? ¿Ocuparnos de él? – repetía las palabras de Kit - ¿De que estás hablando?

- No te enteras de nada, Tanis – bufó molesta – Nuestro líder Ariakas nos mandó ir a darle una paliza a un tío rico que iba en contra suya, y lo cumplimos. Solo eso.

- ¿Solo eso? – Se sorprendió el pelirrojo - ¿Le habéis dado una paliza a alguien solo por no apoyar al cabecilla de tu pandilla?¿Como puedes decir "solo eso"?

- Nosotros solo obedecemos ordenes – dijo dulcemente – así cuando Ariakas suba al poder nosotros subiremos con él, y cuando yo tenga un papel importante lo llevaremos tu y yo como en los viejos tiempos.

- No has cambiado en absoluto, Kitiara – la apartó de él – todo lo que tocas se convierte en veneno. Lo intentaste conmigo y ahora lo has intentado con tu hermano.

- La otra vez no pareció molestarte… - respondió al ataque con malicia.

- Y me equivoqué – se sonrojó – pero no volverá a ocurrir.

- ¿Qué quieres decir con eso?

- Es hora de que desaparezcas de nuestras vidas.

- Vamos Tanis – titubeó ella – sabes que te quiero. No me hagas esto.

- Adiós, Kit.

- Eres un estúpido, semielfo. – Siseó – podrías haber sido algo más, algo que jamás hubieras imaginado.

- Si algún día lo logro será por el buen camino.

Las palabras de Tanis se perdieron ante el gran portazo que otorgó Kitiara.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-¿Por qué nos has mandado llamar tan temprano, Semielfo? – preguntó irritado Raistlin.

- Lo-lo siento Raistlin – tartamudeó – pero anoche vino a verme vuestra hermana y tenía que saber si lo que me dijo fue verdad.

- ¿Que te contó?

- Algo sobre que le iban a dar una paliza a un tío rico y que Caramon se rajó en el último momento.

- No hice nada, Tanis. Te lo juro. No sabía que iban a hacer algo tan horrible. – se excusó el castaño.

- Te creo, Caramon. Tranquilo. – este suspiró de alivio – Solo quería saber si era verdad. Veo que así es.

- ¿Vas a delatarla? – siseó el de ojos dorados.

El timbre de la puerta interrumpió la conversación. Tanis, evitando la mirada de Raistlin fue hacia la puerta y la abrió.

- ¡¡Oh Tanis!! – Se lanzó a sus brazos una chica de larga melena rubia.

- ¡Laurana! – se sorprendió ante la visita inesperada – ¿Qué ocurre?

- Ayer… anoche… - el nudo que tenía en la garganta no le permitía hablar – Anoche atacaron a mi padre. Ahora mismo está en el hospital.

- ¿Que?

- Sí. – sollozó – por lo visto lo atacaron cuando salía del coche.

- ¿Y como está? – preguntó Caramon con el corazón encogido.

- No sabía que tenías visita, Tanis – se enjugó las lágrimas – Ahora mismo está en el hospital. Me han dicho que no corre peligro, pero que tendrá que estar allí unos días para que se recupere.

- Me alegro – sonrió con tristeza.

- Tranquila – la acunó entre sus brazos el semielfo– ya verás como pronto se recupera.

- ¿Quien podría hacer algo tan horrible? – preguntó ella a su novio.

- Yo… - esquivó su mirada –…no lo se.

Laurana rompió a llorar en su pecho, Tanis le acariciaba su larga melena intentando consolarla. Mientras, unos delgados dedos se entrelazaron con las manos robustas de su gemelo dándole fuerzas para continuar.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Los meses fueron pasando tranquilamente. Sturm consiguió entrar en el cuerpo de la policía como siempre quiso, dejando a Tas y Caramon todavía en la empresa de mudanzas de Flint. Tanis se licenció en Política junto a su novia y ahora vivían juntos. Nunca llegó a contarle lo de Kitiara.

En una casa al oeste de Solace había un chico que estaba completamente nervioso, pues para él, era un día importante.

- Parezco un payaso – se quejó.

Se miraba en el espejo, giraba e intentaba alisarse la chaqueta negra de rayas diplomáticas, soltando algún que otro bufido.

- Estas guapísimo, Raist – le silbó su gemelo – solo te viene un poco grande.

- Tres tallas grandes – rectificó – con un saco de patatas iría mucho mejor.

- ¿Y por que no te pones otra cosa si no te convence?

- Porque no tenemos tanto dinero como para gastarlo en un traje de chaqueta. Y no voy a ir en vaqueros y una cutre camiseta.

- Por suerte eres igual de alto que padre – rió Caramon – solo te faltaría que te viniese corto. – la mirada fulminante de su hermano "expresó" su opinión – Vale, vale ¿Y por que te recoges el pelo, Raist?

- Voy a una entrevista muy importante, hermano – le explicó pacientemente por quinta vez aquella mañana – tengo que ir lo mas formal posible. Creo que voy a cortarme el pelo.

- Nooo – lo estrujó entre sus enormes brazos – Me encanta tu melena plateada, es una de las cosas que más me gustan de ti.

- Deja de arrugarme el traje, necio. – un leve sonrojo apareció en sus mejillas. Todavía no estaba acostumbrado a que su gemelo le dijera ese tipo de cosas. – No lo voy a hacer, era por decir. Es tarde tengo que irme ya.

- ¡Pero si aun quedan dos horas! ¿Que tal si "hacemos un poco de tiempo? – preguntó picaronamente.

- Ni se te ocurra, hermano – Caramon se acercó melosamente y empezó a acariciarle la nuca mientras le besaba por el cuello – hablo en serio…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- "Bueno… al menos ahora estoy más tranquilo" – pensó Raistlin en la sala de espera.

Ya estaba en su último curso y había sido el mejor de su promoción. Las empresas se fijaron en él inmediatamente, muchas querían que hiciese las prácticas con ellos, pero no se esperaba que el buffete de abogados "Fistandantilus y Asociados", la más importante de todas, también mostrase interés. Él aceptó enseguida a entrevistarse con ellos, justo donde se encontraba en ese momento.

- Puede pasar, señor Majere – dijo con una sonrisa la recepcionista.

- Gracias – obedeció el aludido.

Abrió la puerta de cristal, desde fuera se podía ver todo del interior, pero estar allí impresionaba muchísimo. El despacho era enorme. Una gran alfombra árabe cubría la mayor parte del suelo que con su decoración parecía perderte en ella. De sus paredes colgaban lienzos vanguardistas y un retrato del dueño de todo el buffete.

- Siento llegar tarde. Estaba con un importante cliente. – dijo una voz detrás suya.

- No se preocupe, señor Fistandantilus. Acabo de llegar.

El recién llegado era un hombre que, aunque se acercase a los 50, parecía mucho más joven. Tenía una larga melena color azabache que recogía con elegancia en una fina coleta. Sus rasgos eran finos y delicados con unos rasgados ojos de color violeta oscuro llegando casi a negro. Iba enfrascado en un traje oscuro que marcaba perfectamente su silueta.

- Tú tienes que ser el nuevo miembro para el buffete. Espero que tu estancia aquí sea de tu agrado. – se sentó en su silla de cuero giratoria. – Si necesitas algo, avísame.

- Muchas gracias, señor. – hizo amago de levantarse pero Fistandantilus levantó la mano en señal de que esperase.

- Dime, Raistlin Majere – estrechó sus ojos hasta crearse meras rendijas - ¿Por qué aspiras a ser abogado?

- Quiero que la justicia prevalezca. – respondió.

- Eso es lo bonito, lo que todo el mundo dice. – sonrió con sorna – Pero dime tu verdadero motivo.

- Es-es la verdad, señor. – Titubeó.

- Voy a enseñarte la primera lección, Majere – dijo con voz profunda – Miente solo cuando te veas obligado y saques algún beneficio de tu mentira. Si no aprendes eso, ya puedes salir por esa puerta.

Raistlin se quedó boquiabierto, aquel hombre parecía ver en lo más profundo de su alma, y eso que solo llevaba unos minutos allí. Hizo una extraña mueca que parecía ser una sonrisa.

- Deseo convertirme en el abogado más famoso y rico del mundo. – las pupilas se tornaron en forma de reloj de arena en sus dorados ojos.

- Empezamos a entendernos, discípulo. – hizo especial hincapié en la última palabra – Pero antes de nada ¿Sólo tienes trajes de mas de veinte años? – El peliplateado se ruborizó con fuerza y le miró con dureza. Aquello gustó a Fistandantilus – Tranquilo. Irás con mi asesor de imagen y te comprarás unos diez trajes. Si vas a formar parte de esta impresa deberás estar impecable.

- Yo no dispongo de tanto dinero para gastarlo. – intentó sonar humilde, pero su tono fue mas rebelde de lo que quiso.

- Los pagaré yo. – lo mandó callar antes de que empezase a protestar. – Es un préstamo. Cuando consigas la fama que deseas y te sobre dinero hasta saciarte, entonces me lo devolverás. Hasta entonces, yo cubriré tus gastos. Hoy por ti, mañana por mí.

- De acuerdo – aceptó sumisamente.

- Bienvenido a Fistandantilus y asociados – estrechó con firmeza la mano de su nuevo miembro del buffete.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Ya casi anochecía cuando Raistlin entró en El Último Hogar, estaba abarrotado de gente. Buscó con su mirada por las mesas y no lo encontró. Era extraño, pues al salir del trabajo o estaba en casa o en la taberna. Decepcionado de tampoco encontrarlo allí se dirigió hacia la puerta.

Eh, Raist! – gritó una voz.

El aludido se giró y oteó el local, pero no encontró la voz que le llamaba.

- ¡Aquí, en la barra! – llamó de nuevo Caramon sonriente mientras limpiaba una jarra.

- ¿Qué haces ahí dentro? – preguntó su gemelo.

- Estoy ayudando a Tika con el negocio, Otik se ha puesto enfermo y el trabajo empezaba a agobiarle así que les e echado una mano. ¡Ah mira! – indicó con la cabeza a su hermano – se ha quedado una mesa libre, siéntate y te tomaré nota de tu pedido. Cuando vea que Tika puede encargarse sola iré contigo.

El peliplateado se dirigió hacia la mesa, que iba a ser ocupada por una pareja, pero la mirada fulminante que "obsequió" les hizo retroceder, pero aun más cuando un fortachón con delantal parecía apoyarle.

Raistlin se sentó y pidió lo de siempre. En cuestión de minutos allí estaba su bebida caliente y una amplia sonrisa de un guapísimo camarero.

- Corre por cuenta de la casa – guiñó Caramon.

La espera se hizo larga, los clientes no paraban de entrar a "El Último Hogar" y ambos camareros los recibían con una calida sonrisa. Raistlin observaba como su gemelo se desenvolvía con soltura entre los clientes mientras servía grandes jarras de cerveza y patatas calientes, pero siempre tenía puesto un ojo en su hermano cuando veía que se le acababa su bebida, la reponía y le pedía un poco más de paciencia.

Al cabo de unas horas la gente empezaba a abandonar el local, las mesas se iban vaciando poco a poco. Tika agradeció la ayuda de Caramon mil veces obteniendo como respuesta que no pasaba nada. Cuando vio que ya podía encargarse ella sola del negocio le dijo a su salvador que ya podía marcharse y se lo agradeció una vez más.

- Uff ha sido agotador – sentenció el castaño al sentarse junto a su hermano.

- Aun así he visto que has disfrutado. – cerró el libro que le había servido de entretenimiento.

- La verdad es que sí, ha sido muy divertido. – comentó satisfecho – conoces mucha gente tras la barra y he conseguido hasta propina.

- Me alegra de que tu también hayas tenido un buen día, hermano. Yo…

- ¿Sabes? – interrumpió Caramon – Mi sueño siempre fue tener mi propia taberna y tener muchos hijos. Pero perdona – dijo ensimismado – te he interrumpido, Raist ¿Cómo te ha ido la entrevista?

Un intenso dolor atravesó en el centro de su ser al de ojos dorados, sus ojos le ardían. Se le formó un nudo en la garganta que no le permitió hablar hasta pasados unos minutos.

- Nada importante – susurró con voz ronca. Se levantó de su asiento y sin mirar a su gemelo empezó a caminar hacia la salida – Vámonos.

- ¿Estás bien, Raist? – preguntó preocupado – Te noto extraño.

No hubo respuesta. El silencio se apoderó de Raistlin mientras meditaba los sueños de su gemelo.

Continuará…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

N.A: Hola? *aidiki habla desde detrás de su teclado* Se que he tardado un montón en subir este capítulo, pero he estado super ocupada con las comisiones y en el trabajo q es donde mas suelo escribir he estado hasta arriba de cosas para hacer.

Os ha gustado? Que os ha parecido?

Al final la perra de Kitiara tiene suerte y todo de que estos le quieran, sino estaria en la carcel… q malo Tanis que se lo oculta a su novia… hummm…

Se que he hecho un pedazo de corte en el tiempo, pero es que sino la historia se andaria por las ramas y tampoco hacía falta. También aviso de que el fic terminará en dos capitulos ooooh que penita! ¿Cómo creeis que terminará el fic? Jijiji

Reviews:

Psyco-kaye: gracias linda por tu beteo, sino fuera por ti la gran parte de mi fic estaría desordenado e incoherente jajajajaa, además eres mi gran apoyo y por suerte no vas detrás mia obligandome a continuarlo xD sino me daria algo jajajaja (creo q mas bien han sido por los examenes q tienes XD) Gracias linda, eres la mejor! ^///^

Akemi: :jackdirt: Hola loca! Gracias por el review jejeje me alegra que hayas acogido tan bien el Raist x Caramon. Es que por su aspecto debilucho no pega como seme, pero su actitud tan seria y deliciosa le pega demasiado *faint* El lemon prácticamente me salió solo xD, tenia tantas ganas de hacer a caramon de uke que parecia que las teclas se pulsaban solas xD. La cancion se eligió sola tambien xD mientras escribia me di cuenta de que sonaba esta cancion y fue en plan "oh dios mio, esta hecha para este fic" asi que la coloque jeje. Gracias por tus animos y tu fanatismo majere-cest xD . Yo tambien te quiero loca xD :jackdirt x20:

Hope to last: Hola, se que desde el capitulo 7 no me dejas review pero da igual jejeje. Si has seguido leyendo habrás comprobado de que las cicatrices no son cosa de Dalamar (pobrecito mio xD). Espero que estes disfrutando con el fic. Besotes!

ShamanEileen: Creo que te ha dado miedo que el fic sea majere-cest xD y si encima no estas acostumbrada al yaoi mas aun xD. Aun asi gracias por el review linda y si tienes ganas continua leyendo.

Mely: hola! Cuando tengas tiempo leete el fic, tranquila que no ire a tu casa con la zapatilla en mano para azotarte mientras grito "leelo!!!!". Besotes

Gracias a todas por leer mi fic ^^. Hasta el próximo capitulo!