Y seguimos nomas con las perversidades ajjaja


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-Soy el Dr. House, estoy aquí porque la decana…- hizo una pausa y la vio parada en el marco de la gran sala de clases del hospital-… la que de seguro todos los chicos de la clase la conocen por sus increíbles peras- sintió la mirada de ella penetrarle por la nuca-…y un talento magnifico para manejar el hospital- de seguro que ella debía estar rodando los ojos y suspirando pensó el diagnosticador- me ha obligó a hacerlo; así que ahora comenzaremos esta insoportable clase sobre el lupus…-se sentó en la banqueta que había al lado del escritorio en donde su bastón y sus vicodinas reposaban al lado de la computadora portátil que House había llevado por las dudas- ¡nunca es lupus!

Cuddy salió de la sala cansada de los comentarios sobre ella, buenos o malos, eran todos iguales… nunca sabia donde terminaba la ironía y comenzaba la verdad.

Bajó por el ascensor pensando en papeles y más papeles hasta que los ojos se le iluminaron con una mezcla de malvada y lujuria.

-Como lo esta haciendo House?- Wilson le preguntó mientras ella caminaba a paso rápido, haciendo que este la siguiera hasta que sin darle la menor importancia le cerró la puerta de su despacho en la cara, dejándolo afuera, y bajando las cortinas de la misma.

El pobre Jimmy resopló y salió de allí asegurándose en su cabeza que sus amigos estaban todos locos.

Caminó a paso rápido cerrando las ventanas y bajando las persianas dejando la oficina totalmente a oscuras; prendió las luces mientras buscaba en su cartera su teléfono móvil y se recostaba en el sofá…

-El Lupus es una enfermedad de origen desconocido que ocasiona cambios fundamentales en el sistema inmunológico, BIP BIP, de los seres, BIP BIP, humanos- House alzo una ceja buscando al responsable del molesto sonido.

-Dr. House… el ruido proviene de su computadora por si no lo sabia- le indicó una de las alumnas que estaban sentadas en la primera fila casi riéndosele en la cara.

Bajó de la silla y fue hasta el escritorio mirando la pantalla.

-Lo que yo no comprendo es como el Lupus…-House ni siquiera levantaba la vista de la computadora…-me esta escuchando Dr.?

-Eh… sisi...- cerró los ojos y los volvió a abrir sin quitarlos de la pantalla-… es algo bastante sencillo si uno analiza los componentes de los medicamentos-la misma voz del alumno lo calló de golpe

-Lo que yo le pregunté no era eso…

-Vale, y yo no tenía ganas de contestarte la idiotez que tú has preguntado…- La clase hizo silencio de golpe pero el ni siquiera se inmutó: solo podía observar la imagen que había ocupado la totalidad de la pantalla y que lo estaba volviendo loco.

Una foto de Lisa, llevando solo la camisa que ese día tenía, tirada en el sillón de la oficina de ella, sin siquiera usar tanga!

-Disculpe profesor, pero no creo que se muy correcto de su parte...

-A la mierda con lo correcto; si alguien tiene alguna pregunta que valga la pena ser contestada, lo haré, sino pregúntenselo a alguno de mis patitos; hay para todos los gustos: bisexuales, negros, petizos y aunque ya no sean estrictamente mis patitos hay uno con acento raro y otra mas masoquista que la madre teresa…

-Como puede el Lupus parecerse a otra enfermedad, haciendo que lo lleve a confundirse a un genio como usted, y luego se de cuenta que nunca es Lupus? Eso si esta a su altura?- El último muchacho de la sala se lo preguntó en forma altiva, haciéndole recordar por un momento a sus épocas en la universidad…

-Por fin alguien que esta a mi altura: borde y soberbio…- levanto por primera vez la vista de la laptop y comenzó a responder- La forma en la que ataca el Lupus al cuerpo es, BIP BIP, particularmente distinta, BIP BIP…- volvió a mirar la pantalla y sus ojos se salieron de órbita. Otra foto de Cuddy, pero ahora absolutamente desnuda! Miró mejor el mensaje y vio que había una nota: "Tienes que admitir que cuando quiero también puedo ser malvada"

-La clase ha terminado!- House cogió su bastón, guardo el bote de pastillas en su bolsillo, no sin antes tomarse algunas de ella, y cerró de un golpe la computadora portátil.

Salió lo más rápido que pudo de la sala, pero considerando su cojera y su erección, no era demasiado de prisa.

Se paró frente a la oficina de ella y vio todo cerrado… colocó su mano en el picaporte y abrió despacio.

Sin siquiera darle tiempo a que ella se levantara del sofá, se desabrochó sus pantalones dejándolos caer junto a su ropa interior.

-Si lo que querías era que te deseara con locura… lo haz logado!- Le gritó a la figura desnuda también de su jefa mientras se acercaba a el.

Se quitó con sus pies los zapatos y dejo en el suelo yacer la ropa.

La tomó por la cintura y la empujó contra el escritorio aunque antes de llegar a este cayeron al suelo bastante fuerte.

No hubo besos.

No hubo caricias.

No hubo juego previo.

-House!- Quiso gritar ella pero ahogó el gemido en el hombro de el: la había embestido con fuerza sin esperar ni un minuto.

El tenía la mirada perdida y la boca entreabierta, ella una mueca que mezclaba placer y dolor por la repentina entrada a su cuerpo.

Seguía moviéndose en ella sin parar ni cambiar el ritmo: acelerado y un poco brusco.

De a poco la cara de Cuddy fue mutando: ahora ella dejaba escapar gemidos que solo mostraban placer.

Hundió su lengua entre los pechos de su jefa.

Masajeó con cuidado sus caderas.

Suspiró sobre cada centímetro de su piel.

Cuando por fin ella clavó sus talones en el trasero de el, ambos se dieron cuenta que estaba más cerca el orgasmo.

Extendieron el momento disminuyendo la velocidad; convirtiéndolo en una pequeña tortura demasiado placentera como para desear que terminara.

-Greg... mas… Greg!- gimió ella ya alcanzando el éxtasis del momento acompañándolo a el en unas embestidas mas, notando como el acababa.

Unos minutos en silencio, sin salir de ella, tan solo mirándola a los ojos, alcanzaron para que la duda le carcomiera el cerebro al gran medico.

-Para que lo hiciste?- la miraba fijo- esto no ha sido la fantasía de ninguno

-Tal vez si era la mía sacarme esas fotos…

-Pero porque enviármelas ahí, sabiendo que no podría terminar de dar la clase…

-Eso es lo que tu piensas Greg… ahora mismo te cambias y vuelves al salón…

-Pero…

-Pero nada…-le colocó el dedo en la boca indicando que era momento para que se callara- Tu mismo has admitido que me deseas con locura…- ella sonreía victoriosa- ahora tengo algo con lo que te puedo chantajear y no solo con una clase, sino también con horas de clínica- lo miró y suspiró-… y con una cena romantica.