Lo que pasaría si...

By Alex-Wind

Tiempo de partida... 14 de Febrero del 2005, Lunes, 9:55 p.m.

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CAPÍTULO 2

UN 'ALGO'

¿Cómo Hiei pudo ser tan cruel como para dejarme sola en un callejón en medio del centro sin una cinta para cubrir mi Jagan? Sin mencionar que aquí habían los malditos restos de unos demonios ahora mutilados.

No, has todo a un lado y piensa¿qué puedes hacer para regresar a la casa de Suuichi sin que nadie vea tu reluciente Jagan y llame a la policía... o a Jaime Mausan? Me recargué en la pared tratando de encontrar alguna solución... mi cerebro estaba completamente seco.

-¿Urameshi estás seguro de que es por aquí?—Una voz, alguien se acercaba... algo me decía que uno tenía una esencia parecida a la de los youkais y el otro... creo que era un ningen común, pero tenía algo 'extra'.

-Esta fue la dirección que me mandaron así que no me preguntes— ¡Venían hacia aquí¡Y yo sin poder cubrir mi jagan...! Bueno, siempre queda la opción de mentir diciendo que todo es un truco de cine... creo.

-¿Quién eres tú y por qué estás aquí?— ¡Maldita sea!

-Eh... pues yo... este... yo...—Maldigo a mi suerte, eh, rápidamente me voltee¡no iba a dejar que vieran mi Jagan tan fácil!... ¿Qué hago!

-¿Venías con ellos?—Preguntó el chico más feo dándole un vistazo a los cuerpos.

-Eh, no, yo venía con... alguien más—Maldito Hiei¿por qué me dejó sola así¿Qué le hice para que me hiciera eso?

-¿Con Hiei¿Oye estamos hablando del mismo Hiei, Hiei Jaganshi? Es decir... ¿HIEI?

-Dime sus características y yo te diré si es el mismo Hiei—No sabía el apellido del niño de negro así que no le pude responder.

-Creo que es de tu estatura, ojos rojos, una cinta en su frente, siempre viste de negro...

-Tonto, inconsciente de los demás, agresivo, peleonero, tonto, oh eso ya lo dije...

-Si es el mismo—Completamente inconfundible

-¿Por qué miras hacia la pared?—Preguntó el chico feo.

-Eh... bueno, pues yo...— ¡Maldita, maldita, maldita, maldita, maldita sea!

-¿Te sientes bien?

-Eh... ¡Claro¡No se preocupen por mí, estoy bien!—¡Claro que NO lo estoy¡Kill me please!

-Entonces¿por qué te quedas ahí? Ven, no tengas mie-...

El otro chico había sido lo suficientemente idiota como para acercarse a mí y girarme... así que vio mí tercer ojo, pero¿por qué demonios no lo oculté? Por alguna razón sentí que ellos eran de confianza, no los conocía pero...

-¿Urameshi qué suce-...?— ¿Qué nunca habían visto a alguien con un tercer ojo en la frente, o qué?... creo que no.

Silencio.

Más silencio.

Demasiado silencio para mi gusto.

-Ya pueden salir corriendo—Les dije ya molesta por su tonta cara de asombro.

-N-No... Es que... pensábamos que solo Hiei era el que tenía un... un... un...

-¡Un Jagan!—Terminé de decirlo, me estaban molestando.

-Bien, bien, un Jagan.

-Dinos tu nombre, ese enano debió de haber sido muy tonto en haber dejado sola a una dama—Eh... ¿Qué podía decir? A pesar de que era feo, era muy caballeroso.

-M-Mi nombre...— ¿C-Cómo me llamaba...¡Ah, si!—Alex.

-¡Mucho gusto¡Mi nombre es Yusuke Urameshi!—Dijo el tal Yusuke haciendo a un lado al otro y ofreciéndome la mano, la tomé y sacudió mi mano... eh... muy rápido.

-¡Se más delicado idiota!—El chico feo le había dado un codazo aparentemente muy fuerte a Yusuke y lo había quitado... muy brusco.

-¡Argh¡No tenías porque hacer eso!

-... o.oUUUUU

-Eh... discúlpalo, es un tonto.

-Mira quien habla ¬.¬ —Contestó Yusuke de mala gana.

-Mi nombre es Kazuma Kuwabara, pero debo decirte que ya estoy enamorado de alguien más, así que tendré que pedirte que trates de olvidarte de mí— ¿What!

-Ok... ¬.¬U—Ni que estuviera tan guapo.

-Bueno¿pero qué estabas haciendo con Hiei?... espera, Kuwabara te imaginas a Hiei con... un momento—Tragó saliva— ¿E-Eres su novia?— ¿Qué!

-¡Claro que no!—Estaba comenzando a tomarle un poco más de desprecio a ese niño de negro.

-¡Argh¡No tenías porque gritar tú tampoco!—Contestó Yusuke tallándose el oído.

-Perdón—Bueno... tenía que disculparme... creo.

-Dinos¿qué tienes que ver con el enano y qué haces en el Ningenkai? Un ser sobrenatural como tú debe de tener buenos motivos para estar aquí—Otra vez con lo mismo.

-¿Qué demonios les hace pensar que yo NO soy una humana?

-Eso—Respondieron al unísono señalando... mi frente.

-Tu esencia es muy parecida a la de Hiei, eso no lo puedes negar.

-¿Qué tienes que ver con el enano? Si no eres su novia¿eres su hermana? Me han dicho que tiene una— ¿Su hermana? Que yo sepa no nos parecemos ¬.¬

-No tengo nada que ver con él—Y entre menos tenga mejor, el tonto me dejó sola en un lugar que detesto¡me siento como un perro abandonado!

-Bueno, también no es para que nos entrometamos tanto¿podrías hacerte a un lado? Tenemos que desaparecer estos cuerpos antes de que algún ningen los vean— ¿Qué iban a hacer?

-¿Por qué?

-Porque vamos a usar esto—Kuwabara había sacado una especie de linterna pero ésta tenía la lente negra... no me agradaba.

-Cuando la luz que lanza toca a algún ser con poder demoníaco lo envía directamente al Makai¿genial no?— ¡Grandioso!... si claro.

No queriendo averiguar en ese momento cómo era el Makai, me alejé de los demonios mutilados y me coloqué junto al tal Yusuke y me asomé a ver como funcionaba aquella extraña linterna.

-¡Digan Whisky!

Al encenderla tal y como me lo esperaba una luz negra salió de la linterna e inmediatamente los pedazos de carne desaparecieron sin dejar rastro alguno.

-¿A qué parte del Makai irán?

-No lo sabemos—Creo que ahora yo tampoco quiero saberlo.

-Terminé—Dijo Kuwabara unos instantes después guardando la linterna y dirigiéndose a nosotros.

-Dinos¿tienes algo que hacer en la tarde?— ¿Ah?

-Yo...—En realidad no tenía nada que hacer, de repente vi cómo una lata salía volando.

-¡Excelente! Teníamos planeado ir a entrenar un poco con Genkai¿quieres venir?—Genkai... ¿Alguien podría decirme quién era Genkai?

-Yo...— ¿Por qué demonios no le decía de una buena vez que si?

-¡Vendrás con nosotros! Pero... no creo que lo más indicado sea que salgas así.

Observé mi cinta partida en dos por un rato, no podía creer la suerte que me cargaba, sabía que no era la persona más afortunada de todo el mundo pero no era como para que me la pasara de desgracia en desgracia... como ahora.

-Puedes usar la mía si quieres, pero tendrás que devolvérmela cuando vea a la linda Yukina—Kuwabara había sacado una ridícula cinta blanca con corazoncitos... rayos eso me pareció lindo.

-...gracias...—De inmediato me la coloqué, no tenía nada que esperar.

-Bueno, como todo ya esta solucionado... ¡Vamos!— ¿Qué más daba ya? Estaba sola, no había nadie quien me dijera qué hiciera o no; sin embargo 'algo' me decía que... pues, había 'algo'... maldición...

Fui siguiéndolos, antes de salir del callejón un gran tambo de basura se había caído pero no le presté atención; tanto Yusuke como Kuwabara conversaban alegremente y eso hizo que recordara a mis amigos, como bromeaba con ellos e incluso nos colocábamos en situaciones graciosas y reíamos a carcajadas por comentarios estúpidos.

-¿De dónde conoces a Hiei?—Preguntó Yusuke no mucho rato después, pero... ¿Cómo podía responderle? No podía decirles que... un momento¿he estado en el Makai y nunca me di cuenta de ello¡No era justo!... quizás.

Rápido, piensa, piensa, piensa... ¡Responde algo rápido!

-Es una larga historia.

-¿Y qué haces en el Ningenkai?—Me estoy cansando de esto.

-¿Por qué no entienden que-soy-una-ningen!

-¡Tienes un Jagan en la frente¡Ningún ningen común lo tendría!—Exclamó Yusuke sin dudar.

-¡Lee mis labios, no-me-importa¡Yo soy una ningen!

-¡Pruébalo!— ¡Él también me retaba!

-¡No puedo! Aun no puedo ver a mis familiares y amig-...— ¡Mi jagan¡Olvidé por que completo que aún no puedo controlarlo! Por eso la lata, y el bote...—Oh no... ¡No, no, no!

Salí corriendo sin dirección alguna, fui lo suficientemente estúpida como para haber olvidado el accidente de la mañana, mi reciente 'pelea' con youkais y de plano que no podía controlar mi Jagan y aún así quedarme mucho rato junto a dos personas¿qué hubiese pasado si en cualquier momento con el Jagan lastimo a alguno? Ahí no estaba Hiei quien era el que estaba informado sobre mi tercer ojo, él era el único que podría hacer algo al respecto. Pero no estaba. Tenía que alejarme de todos, el hecho de que nada hubiese sucedido durante el tiempo que estuve acompañada no significaba que nada iba a ocurrir, no quería herir a alguien, no quería si quiera que me mirasen, y menos ahora que había comenzado a sentir como 'algo' recorría mi cuerpo y me llenaba de una sensación algo extraña, nunca lo había sentido.

-¡Espera¿Qué sucede!— ¿Por qué me seguían¡No me conocen¡No tienen porque venir tras de mí¡No tienen porque hacerlo!

-¡Aléjense!— ¿Por qué no corría más rápido?

-¿Qué pasa-¡Ahhh!—Yusuke me había alcanzado y al tomar mi muñeca y que su piel tuviera un contacto directo con la mía de inmediato me soltó con una expresión de dolor en su cara y al ver su mano algunas quemaduras habían aparecido en ella.

-Yo... lo siento, no quise... yo...

Yo no quería hacerle daño¡pero le dije que no se acercara¡Le dije que se alejara de mí¡Si lo lastimé claramente fue su culpa! Pero no puedo el evitar sentirme mal. En verdad que no quería herirlo... no se tiene que repetir.

Nuevamente intenté irme pero al girarme y tratar de acelerar y comenzar a correr, me tropecé con alguien y como no lo había visto ni sentido no pude detenerme, choqué inevitablemente con aquella persona provocando que ambos cayéramos.

-¿Qué demo-?... quítate—Ese 'alguien' era Hiei¡era el sujeto que me había dejado sola en un lugar horrible y solitario!

Sin embargo, decidí no decir nada y me levanté sintiéndome un poco más segura de todo, con Hiei aquí ya todo estaba bien (por lo menos eso creía yo), giré mi cabeza y vi que tanto Yusuke como Kuwabara por alguna razón estaban un tanto sorprendidos.

-¿Qué haces tú aquí?

-Cállate idiota... ¿Qué es eso que traes en la frente?—Eh... la ridícula cinta de Kuwabara.

-No tenía otra cosa que ponerme¿qué querías que hiciera¿Y por qué me dejaste sola¡Por lo menos me hubieras dicho cómo regresar o algo!—Me miró fijamente e introdujo su mano en su bolsillo, y... sacó una cinta blanca.

-Mejor ponte esto... esa cosa es ridícula, de seguro es del deforme.

-¡Oye¡Por lo menos yo no tengo el descaro de dejar a una joven sola en un lugar como este!—No podía dejar de sorprenderme la caballerosidad de Kuwabara.

-Déjame en paz deforme—Tomé la cinta y caminé hacia un lugar más desolado, al asegurarme de que nadie me veía me quité la cinta de Kuwabara y comencé a ponerme la que me había dado Hiei... detrás de mí había una toma de agua y esta estalló... oops.

No tardé mucho en colocarme la nueva cinta la cual por alguna razón hizo que me sintiera más cómoda que con la otra... y el hecho de que esta no tenía corazoncitos creo que ayudaba a eso. La até con firmeza sin llegar a ejercer mucha presión y al voltear a ver con los que venía decidí quedarme a esperarlos ya que el niño de negro estaba dando una divertida conferencia seguramente sobre la historia de cómo me pusieron un ojo en la frente. Los otros dos lo escuchaban sin ocultar su asombro y de vez en cuando volteaban a verme con los ojos y la boca muy abiertos, si les hablaba sobre eso deben de ser de confianza... sus amigos. Me entretuve viendo a algunos niños jugar con el agua que salía de la toma de agua, al poco rato Hiei terminó de hablar y los otros dos me miraron nuevamente sin abandonar para nada su desconcierto, no les dirigí la palabra, aparte no tenía nada bueno que decirles. Un pensamiento llegó a mi mente, tarde o temprano mis padres tendrían que enterarse sobre esto¿no? Así que no valdría la pena el ocultarme, tengo la cinta que bloquea al Jagan cuando se descontrola y ya no puedo lastimar a nadie, de seguro si camino un poco, solo un poco, de seguro llegaré a algún lugar conocido¡y así podría regresar a mi casa!

-Eh¿Alex¿Así te llamas verdad? Lo que nos contó Hiei... ¿Es verdad?—Los tres se habían acercado a mí y ahora Yusuke me preguntaba.

-No sé qué te haya contado Hiei—Le respondí con sarcasmo, pero de todos modos ya lo estaba escuchando: "Nos dijo que eres una mitad youkai que dice ser una ningen que fue secuestrada para que le implantaran un Jagan y después dejaron abandonada a su suerte" o "Tenemos que entregarte al Reikai antes de que mates a alguien" o mi mente llegó a ser tan desquiciada como para llegar a pensar en que dirían: "Vamos a llevarte con Jaime Mausan y preguntarle sobre sus investigaciones"... bueno, mi mente ya no daba más respuestas bobas.

-Sólo que tienes que aprender a usar tu nuevo Jagan, queremos que nos digas la verdad... ¿Tus orígenes son humanos o demoníacos?—Decidí usar el mismo tono de voz para que así, tal vez, tomaran mi respuesta como verdadera.

-No entiendo porque dudan de mis orígenes, solo me implantaron un Jagan¿qué tiene eso que ver con mi origen? Soy una humana y nací como tal en el Ningenkai si eso es lo que dudan—Era verdad, solo me habían colocado un ojo en la frente¿mi esencia tiene que cambiar a causa de eso? Quizás si cambié un poco porque el Jagan es un elemento demoníaco¿pero mi esencia tiene que cambiar tanto solo por tenerlo?

-¿Alguno de tus padres es un youkai?— ¿Qué!

-¡Claro que no! He vivido con ellos toda mi vida y ambos siempre han actuado como humans, si fueran youkais ya me habría dado cuenta—No era tan estúpida como para no ver lo que ocurría a mi alrededor, si cualquiera de mis padres fuese un youkai... ¡Claro que me habría dado cuenta!

-¿Entonces...?

-Kurama cree que le hicieron algo a su sangre y que por eso su esencia tuvo ese cambio, pero es imposible que el cuerpo de un simple humano pueda recibir tan bien la sangre de un youkai—Declamó Hiei, un momento¿qué le habían hecho algo a mi sangre¿Y quién era Kurama?

-¿Creen qué Koenma pueda saber algo sobre esto?—Preguntó Kuwabara, me molestaba de sobremanera que cuando están en una conversación que me involucra de la nada sacan a personas que no conozco y comienzan a hablar de ellas.

-Quizás, pero no creo que lo mejor por este momento sea preguntarle, podrían enterarse los del Reikai y tendríamos problemas, recuerden que a mí también me tienen en la mira—No Yusuke, la que tendría más problemas sería yo.

-Hace unos momentos¿a dónde se la iban a llevar?

-Eh... ¿Por qué preguntas?

-¿A dónde se la iban a llevar?—Que insistente¿tanto le importa dónde esté o no esté yo?

-Calma enano, solo íbamos a ir con Genkai, es todo.

-¿Pensaban en preguntarle a ella?— ¡De una vez que pregunte por todo lo que sucedió desde que se fue y me dejó sola!... ¿Por qué le daba tanta importancia a si se había ido o no?

-¿Por qué tanta insistencia?—Decidí preguntarle al final.

-... ¬.¬

-¿Qué importa? Vamos con Genkai, de seguro nos puede dar un consejo o algo por el estilo.

-¿Quién es Genkai?—He ahí la pregunta del millón.

-Es mi maestra¿alguna vez has escuchado sobre el gran Yusuke Urameshi?

-Que modesto ¬.¬—Dijo Kuwabara.

-No, nada.

-No importa, la abuela me dijo que hoy fuera al templo, no sé para qué—Comenzó a caminar y todos lo seguimos... menos Hiei.

-¿Por qué no vienes?—Le pregunté mientras me colocaba junto a él.

-No tengo porque hacerlo—Siempre trataba de llevarme bien con las personas y cuando me topaba con una que era seria y reservada (como Hiei) siempre trataba de hacerla sonreír... y así lo hice.

-¡Vamos Hiei, sé feliz! Vamos con la dichosa Genkai... aunque no la conozco... ¡Pero no importa¡Anda vamos!—Le dediqué una sonrisa pero sólo se me quedó mirando unos instantes, después giró su vista y puso una expresión un tanto irónica— ¿En qué piensas?—Dije con un tono de voz más sereno pero igual de feliz, era obvio que estaba hundido en sus pensamientos, me gustaría saber en qué pensaba.

-¿Eh?

-¿Que, en qué piensas?

-Realmente... eso no debería de importarte—Comenzó a caminar en dirección contraria en la que iban Yusuke y Kuwabara (quienes no estaban muy lejos).

-¿No vamos a ir con ellos?—Si yo me iba a ir con alguien iba a ser con Hiei, en cierta forma prefiero irme con él que con cualquiera, en caso de que algo le pasase a mi cinta o algo, sé que él podrá hacer algo al respecto, pero en parte él y Suuichi cuidaron de mí y... creo que les debo algo. Hiei se giró y pareció meditar la pregunta.

-¿No van a venir!—Gritaron al unísono Yusuke y Kuwabara, yo solo miré a Hiei esperando una respuesta, en realidad me daba igual cual fuera.

-...vamos...—Comenzó a caminar para con los otros dos, eh... yo lo seguí.

-¿A dónde iban?—No me gustó 'ese' tono que usó Yusuke.

-Cállate—Hiei estaba muy pensativo y creo que ahora irritado.

-Alex—Giré mi vista a Kuwabara quien me hablaba— ¿Cómo fue que...? Pues que... bueno...—Miró mi frente cuestionando.

-¿No te lo dijo Hiei?

-No.

-Prefiero no recordarlo si no les importa—En cierta forma sentí como si todo fuese pasando muy rápido, apenas había comenzado a recobrar el conocimiento de lo que me habían hecho y ya estaba en camino hacia un templo que se encontraba en no sé dónde para ver a una tal Genkai que no conozco para nada, en realidad no sé para qué iba con ellos a ese lugar.

-¿Tan malo fue?

-No es un grato recuerdo—Respondí a Yusuke quien me miraba con comprensión.

-¿Hiei, le estás enseñando a dominar el Jagan?

-¿Qué?

-¿Qué te sucede? Estás muy pensativo.

-No te interesa—Como me gustaría saber lo que está pensando.

-Ya no discutan, no falta mucho.

Seguimos caminando y al ir avanzando pude ver que nos acercábamos a las afueras de la ciudad, un bello bosque se encontraba presente y un majestuoso templo no dejó de hacer su gran aparición. Nos detuvimos frente a unos amplios escalones, quizás eran quinientos... o tal vez mil...

-Tómalo como una prueba de resistencia—Me dijo Yusuke colocando una mano en mi hombro y brindándome una sonrisa.

-¿Cuántos escalones son?—Pregunté curiosa.

-Nunca los he contado, pero si corro a máxima velocidad los subo en menos de quince segundos— ¿Menos de quince segundos¡Yo calculo que los subiría por completo en dos horas!

-Subirás los escalones en cinco saltos— ¿Cómo quería Hiei que yo hiciese eso!

-¿Qué?

-En cinco saltos subirás los escalones y no entrarás al templo hasta que lo hagas—Ese tono me hizo 'temerle' en cierto modo, a veces el niño de negro daba miedo.

-¿Hiei no crees que eres demasiado estricto? Es decir, no tienes que exigirle tanto, aún no sabe como controlar sus poderes—En eso tenía razón.

-Tiene que comenzar a utilizarlos.

-Pero-...

-No te interesa Yusuke, lo hará en cinco saltos y punto—Que directo... Bien, no tengo porque quejarme, quiero pensar que esto lo hace por mi bien... creo.

Miré las escaleras¿cómo yo podría saltar tanto? Eran alrededor de trece metros los que quería que saltara cinco veces... ¿Cómo?

-Salta—Me ordenó Hiei.

-¿Qué?

-Que saltes, salta lo más alto que puedas.

Prometo ya no quejarme... o por lo menos trataré... quizás.

-¿Qué salte?— ¿Por qué volvía a hacer la misma pregunta estúpida?

-Hazlo.

-Hiei-...

-Cállate Yusuke este no es asunto tuyo—Hiei ya me dio miedo.

-¡YUSUKE!—Se escuchó a lo lejos... aunque en realidad parecía que lo decían junto a ti, quien gritaba lo hacía MUY fuerte.

-¡Genkai¡La olvidé¡Me dijo que fuera a las once y ya han pasado cuarenta y cinco minutos de eso¡Vamos Kuwabara!—Se llevó a Kuwabara... me dejó solita con el gruñón... demonios.

-Salta—Volvió a repetir, bueno... tengo que hacerlo. no, realmente NO tenía porque hacerlo... claro, si tomamos en cuenta que podría escapar como una completa cobarde en cualquier momento, pero, lamentablemente no tenía que ser así.

Junté mis pies y preguntándome: "¿qué lograría con esto?", salté lo más alto que en ese momento logré y cual no fue mi sorpresa al ver... ¿Cómo coño pude hacerlo¡Cuando pude analizar todo estaba suspendida alrededor de unos diez metros en el aire! Miré a mí alrededor y veía la ciudad perfectamente bien, me parecía muy bonita, todo marchaba bien, no sabía que ahora podía hacer eso¡era genial!... hasta que miré hacia el suelo...

E-Estaba, muy, muy, muy, muy, MUY alto... ¡Me dio miedo¿Qué querían¡Me gustaban las alturas pero solo cuando estaba perfectamente segura dentro de un juego mecánico¡No en medio de la nada sin absolutamente nada que se sujetara ni que detuviera mi caída!

Ahí fue cuando la gravedad comenzó a ganarme.

Esto no esta bien... nada bien u.ú

-No, no, no, no, no, no, no—Murmuraba mientras me encogía en el aire y comenzaba a caer¡me había congelado¿En su primera vez quién no lo hubiera hecho¡No me digan que ustedes porque no les creo!

Ok, ya me estaba preparando para romperme la columna, una pierna o algo, el suelo ya estaba muy cerca y lo único que hice en mi cobarde momento de caída fue cerrar fuertemente los ojos y juntar mis manos... ¡Me estaba cayendo y me iba a dar un buen golpe sin saber cómo demonios caer¿Qué querían que hiciera¿Qué de plano me soltara riendo, o qué!

Sin embargo, no seguí cayendo ni me golpee con el duro y frío suelo, sino que de nuevo aquellos brazos me sujetaron y evitaron que me rompiera algo.

Otra vez fue Hiei.

Pero en cuanto estuvimos, o más bien, ÉL estuvo firmemente en el suelo me soltó y ahora si me caí y me pegué contra el suelo.

-¡Auch¿Por qué hiciste eso!—Si ya había evitado que me golpease fuerte¿por qué de una vez no me dejaba de buena manera en el suelo?

-Ya te dije que no soy tu niñera para andarte cuidando de todo, no entiendo porque no pudiste caer bien¡solo saltaste un poco!— ¿Sólo un poco!

-¡Oh¡Disculpa¡No sabía que eso era poco para ti!— ¡Tampoco yo estaba para complacerlo en todo!

-Vuélvelo a hacer y esta vez no te distraigas— ¿Quién se creía¿Mi sensei, o qué?

-¿Y por qué habría de hacerlo¡Es horrible estar ahí arriba!

-¿Aún no lo entiendes!

-¿Entender qué!

-¡Qué-...! ... maldita sea, olvídalo...— ¡Ah, no¡Esto no se iba a quedar así!

-¡No¡Ahora me lo dices!

-¿Decirte qué¡Deberías de estar practicando!

-¡No lo haré hasta que me lo digas!

-¡Escucha¡Ahora no eres una humana común y corriente¡Es verdad que todo el Makai ha prometido no molestar a los humanos pero eso ya no te involucra a ti porque ya-no-lo-eres¡Si no aprendes a defenderte pronto, ten por seguro que en un día no muy lejano terminarás muerta por cualquiera de ellos!— ¿Tanto le costaba decirme que en cualquier momento podrían-...! ... ... ... ¿MATARME!—Por eso tienes que aprender a usar tus capacidades, olvida todos esos estúpidos temores que tienes y aprende a controlarte, de lo contrario no te aseguro una larga vida.

-¿P-Pero por qué habrían de atacarme¡No tienen motivo!

-Nunca hay un motivo, quizás sólo quieren tu sangre o tu carne, tal vez piensan que llevas contigo algo de valor y ellos lo quieren, o simplemente quieren matar, nunca se sabe a menos de que ellos te lo digan—¡Técnicamente eso no-tenía-sentido!

¿Matar solo porque sí¡Sólo eso a los demonios se les pudo ocurrir! Pero...

-Si tú eres un demonio de verdad... ¿A ti te sucede lo mismo¿Matarías solo por matar?—De cierta forma no creería que Hiei hiciera eso, él no parecía esa clase de... bueno, creo que aquí no iba la palabra 'persona'.

-Claro que no, no soy tan idiota como para hacer eso, solo los youkais de clase baja lo hacen.

-¿Clase baja?

-Después de esta clase de teoría más te vale que hagas los ejercicios que te mando, después de esta explicación ya no te contaré mas historias¿eh?

-Si, como sea—Esto de los youkais... me está comenzando a sonar interesante.

-Los youkais están clasificados según la cantidad de poder espiritual o demoníaco que posean, el más débil se encuentra en la clase E, después le sigue el de la clase D, C, B y la clase A que son los de la clase superior, al final se encuentra la clase S la cual es considerada como la clase sagrada o también denominada como clase 'Súper A'.

-¿Qué clase eres tú?—Débil no era.

-Ya no sé en dónde me ha clasificado el Reikai, sólo ellos clasifican a los demonios.

Acabo de recordar algo.

-Oye, acabas de admitir que soy humana¿verdad?

-¿Qué?

-¡Lo dijiste¡Dijiste que era humana!

-¡Estás loca!

-¡Lo admitiste antes¿Por qué no lo haces ahora?

-¡Bien¡ERAS una humana¿Contenta!

-¿Cómo que ERA?— ¿Qué ya no lo soy, o qué?

-Técnicamente ya no lo eres— ¿Qué?

-¿P-Por qué?

-Tu sangre... ya te lo dije, ya no huele a humano, tu sangre ya no es humana, ahora cerca de un setenta y cinco por ciento de ella huele a youkai—Ya lo había mencionado, pero es imposible.

-Pero... yo no puedo ser una youkai, es imposible...

-Olvídate de eso, si aprendes a saltar y a esquivar los golpes de tus oponentes será más que suficiente, eres rápida y aunque no los ataques tarde o temprano se cansarán de tratar de matarte— ¡Eso fue cruel!

-¡Bien¡Como sea!—No quise escuchar sus reclamos y volví a saltar... esta vez más bajo, no iba a arriesgarme a perder el control de nuevo.

No me cansaba tanto, mi fuerza había aumentado y el saltar de aquella manera tan descomunal hacía que cada vez más me fuera acostumbrando a mis nuevas habilidades, pronto la altura se convirtió en una amiga agradable, incluso obtuve el valor de dar giros y unas cuantas acrobacias en el aire, la gravedad ya no era un problema.

En poco tiempo el saltar era algo sencillo, me resultaba agradable e incluso divertido (cuando no me distraía y por poco me golpeaba de nuevo), me encantaba hacerlo.

-Ahora procura no hacerlo frente a los humanos— ¿Cómo podía ser tan aguafiestas?

-Esta bien, de cualquier modo, nadie me creería—A pesar de todo tenía razón¿desde cuándo alguien 'normal' puede saltar de esa manera¡Nadie!

-Ahora... los escalones, ya dominas los saltos verticales, ahora quiero ver los inclinados—Parecía un entrenador dándole indicaciones a su alumno... sip, era como mi sensei.

-Veamos...—Miré a los escalones como si estuviera viendo a una montaña que esperaba ser escalada por alguien que iba con solo una bolsa para dormir, bien, para comenzar solo saltaría lo más que pudiera, Hiei no me reprenderá por eso.

Caminé un poco hacia atrás para obtener un poco de impulso y al avanzar corriendo sentí nuevamente lo mismo que sentía al saltar de manera vertical, me sentía muy capaz de cualquier cosa, era... fantástico.

Todo lo hacía rápido y esto no fue la excepción, solo salté una vez y cuando me detuve a ver el resultado de mi reciente acción...

De seguro con otros dos saltos como este ya llegaba a la cima.

Decidí regresar con Hiei y volver a intentarlo, solo que esta vez no me detendría.

-Sigue así—No sabía que aquellas palabras sin tono alguno me elevarían tanto el ánimo.

Sonriendo asentí con la cabeza y volví mi vista a los escalones... de seguro en tres saltos lo lograba.

Nuevamente tomé impulso, y no me detuve, llevaba ya dos saltos, uno más y llegaba a la cima¡no podía creerlo! Sin embargo nunca llegué al final.

Estaba suspendida por completo en el aire, estaba a punto de comenzar a caer para llegar a lo más alto de los escalones cuando algo me empujó hacia abajo de una manera muy brusca, solo sentí el golpe y caer algo encima de mí, cuando lo pude ver vi que era algo parecido a una ave, era un hombre mitad... ¿Murciélago?

-¡Una hanyou¡Deliciosa comida fácil!— ¡Sólo me faltaba que comenzaran a decirme hanyou¡Y quizás si lo era!... mala respuesta, en todo caso, Hiei dice que mi sangre ahora tiene esencia de youkai pero aún tengo sangre de ningen, así que en cierto modo si soy una hanyou... ¡Reflexionar eso en este momento no importa!

Me tenía tendida en el suelo sosteniéndome por los hombros, había abierto su boca y unos enormes colmillos emergieron de ella¡no iba a dejar que un ser como ese me matara! Tomé sus brazos con mis manos y sentí como algo ardía dentro de mí, era algo cálido y agradable... lo siguiente que pasó no lo pude creer.

Fuego... fuego había salido de mis manos quemando los brazos del demonio que de inmediato me soltó y comenzó a volar para huir, yo me puse de pie, pero la katana de Hiei lo atravesó en el aire antes de que pudiera siquiera alejarse.

Al ver el fuego en mis manos me asusté, creo que me desconcentré y... terminé quemándome... no muy fuerte pero igual me ardían mucho las manos, en ambas de la parte superior tenía dos quemaduras en forma de línea como si hubiesen sido trazadas por algo, Hiei recogió su katana del cuerpo inerte del youkai y se acercó corriendo a mí.

-Pudiste haberlo evitado¿sabes?—Preguntó visiblemente molesto.

-Yo... ¿Qué sucedió¡Salió fuego de mis manos y después-!

-¿Fuego?... ¿Eres de... fuego...?— ¿De fuego?

-¿Cómo?

-La sangre que tienes es de un youkai... de fuego...—Ah... no me gustaba esto de ser de fuego si no podía controlar ese elemento y evitar quemarme.

-Hiei, me duele¿y qué era esa cosa¿Por qué demonios me atacó!

-Era un youkai de clase baja, por eso te atacó y después huyó¿lo ves?—Dijo señalando el cadáver de aquel demonio desangrándose en las escaleras... me dio mucho asco—El trabajo de los dos tipos que venían con nosotros por ahora es el borrar los cadáveres de los youkais en el Ningenkai, se procura mantener la conexión entre los tres mundos en secreto—Y no me sorprendía, ningún ningen que no viera lo que yo he visto y le comentara sobre esto a otro de seguro aquel otro mandaría llamar a la policía o al manicomio.

La vista de Hiei se posó en mis manos e intentó tomarlas¡pero aún me ardía!

-¡Auch¡Espera!—Dije alejándome de él, pero tropecé con un agujero y caí al suelo.

Ese agujero se había hecho cuando el youkai me había empujado hacia el suelo y yo choqué contra éste... buena parte de los escalones estaba destruida, no mucho pero si algunos se habían destrozado, miré el suelo unos segundos para sentir como Hiei me ayudaba a ponerme de pie, que bueno que estaba conmigo.

-Eres una tonta, te dejaste llevar por tus temores y por eso tu sangre de youkai se activó e invocaste al fuego del Ningenkai, menos mal que no fue uno más potente, de haber sido así de seguro ya no tendrías manos—¿Cómo podía decir todo eso con tanta naturalidad e incluso frialdad?

-¿Y ahora qué? No puedo quedarme así¿sabes?— ¡Mis manos estaban quemadas!

-Vamos al templo, ahí alguien te podrá ayudar—Dijo mientras caminaba en dirección al lugar mencionado, yo rápidamente lo seguí, quizás podrían vendarme un poco o algo.

Aquel lugar era muy grande y se veía que también antiguo, de alguna manera pude sentir las presencias de Yusuke y Kuwabara dentro de él junto con otras dos, bueno, era raro, pero sentía donde estaban y todo... impresionante. Hiei abrió la puerta corrediza y entró como cualquiera entraría a su casa, y como yo venía con él... hice lo mismo. Caminamos por los tranquilos y un poco lúgubres pasillos hasta llegar a una habitación... que no estaba tan callada.

-¿Cómo coño que este año no vas a participar!—Era la voz de Yusuke.

-¡No me provoques tonto o te pesará!—Era... ¿Una anciana?

Hiei abrió la puerta para dejar ver una graciosa escena, solo imagínense esto: Yusuke con un pie encima de la mesa para el té discutiendo con una anciana que tenía el ceño bien fruncido... ¡Verdaderamente cómico!

-¡Quiero una explicación Genkai!— ¿La anciana era Genkai?

-¡No tengo porque dártela!

-¡Dilo sino te llevaré al torneo a rastras y te obligaré a subir a la plataforma!— ¿Obligar a una anciana a hacer algo¿Quién se creía Yusuke para hacer eso?

-¡Bien¡Lo haré¡Pero si no bajas tu pie de esa mesa juro que te lo haré entender a golpes!—Y yo pensaba que era una linda ancianita tierna... es todo lo contrario, sin embargo Yusuke obedeció y de mala gana se sentó.

Recuerdo que Yusuke mencionó que Genkai era su maestra, pero no me imaginaba que... pues, que iba a ser así, no sé si aparte de arreglar todo a golpes le haya enseñado otra cosa a Yusuke.

-Escucha con atención porque solo te lo diré una vez...—Inhaló profundamente, todo se estaba volviendo más serio—Solo me quedan cinco años de vida, si uso mi poder espiritual de seguro esta se acortará a solo un año y quiero ver todo lo que has progresado y lo que vas a progresar en el futuro, no le pondré un alto a la muerte, pero tampoco quiero morir tan pronto si es que tengo la oportunidad de hacerlo un poco más tarde, es todo... quiero dormir en paz, sin matar a nadie ni pensar en las batallas futuras por algún tiempo, je.

No conocía para nada a Genkai, pero eso de que iba a morir... yo nunca he experimentado el dolor de perder a un ser querido, la muerte de algún vecino, primo o tío lejano en realidad nunca me ha importado, nunca he llorado por alguien que haya muerto, así que muy en el fondo por más cruel que parezca, la muerte de aquella anciana no me importa en absoluto. Veo la habitación y ahí también están Kuwabara y una linda chica de cabello y ropas celestes... sus ojos son iguales a los de Hiei. En cambio Yusuke guardaba silencio, creo que analizando las palabras de la anciana¿morir en cinco años? Es verdad¿cómo alguien puede saber cuando va a morir?

-¿Quién eres tú?—Preguntó de repente la anciana rompiendo el silencio que hasta hora nos había rodeado y dirigiéndome una mirada, creo, un poco molesta.

-Este¿yo?—Pregunté señalándome.

-Si tú¿quién eres y qué haces en mi casa¿Vienes con Hiei?

-Quería saber si usted pudiese entrenarla, tiene las habilidades pero no puede controlarlas—Respondió Hiei sin inmutarse nada y empujándome un poco hacia delante, me estaba comprometiendo a... haber, ella es la maestra de Yusuke... ¿Se supone que ella me va a entrenar?

-No puede—Dijo Yusuke a lo bajo.

-¿Qué?

-Que no puede, para un entrenamiento ella debe de usar su poder espiritual como muestra al alumno y no debe hacerlo¿por qué no le enseñas tú Hiei? No veo el caso de que metas a Genkai en esto, tú la encontraste con ese Jagan en la frente y nadie más sabe manipularlo como tú lo haces¿Genkai qué podría enseñarle?—El tono serio de Yusuke hizo que me sintiera mal e incómoda, no me agradaba esto.

-Esperen—Comenzó a decir Kuwabara—Estábamos hablando del Torneo Oscuro¿no? Sabemos que ese torneo no tiene fecha de organización, sin embargo, nos han invitado pero ahora nos falta un competidor¿por qué no lo es ella? Sería solo mostrarle lo básico, no necesitaría pelear— ¿Ah¿Qué 'Torneo Oscuro'?

-Kuwabara eso... ¡Es verdad!

-¿Piensan incluirla en ese torneo?

-¡Piénsalo Hiei¡Sería una buena oportunidad para que ella se entrene y que nosotros podamos participar y no buscar a alguien más¡Será fabuloso!

-¡No lo será¡Ella no tiene porque involucrarse en esto¡No lo permitiré! Además, conozco a apariciones mucho más fuertes que ella y aceptarían el combatir— ¿Qué le sucedía a Hiei¿Era tan malo ese torneo?

-Pero Hiei-...

-¡No¡Y más te vale que no vuelva a cruzar por tu mente Urameshi¡Piensa en alguien que tenga un mayor poder espiritual!

-¿Puedo opinar yo!—Dije en voz muy alta para que me hicieran caso, si de todos modos estaban hablando de algo que me involucra a mí, tengo que opinar por lo menos—No sé de qué están hablando, pero si se trata de que puedo mejorar mis habilidades y poder controlarlas de una mejor manera aceptaré, no me importa a dónde tenga que ir o qué tenga que hacer, lo haré... no quiero que en cualquier momento todo se me escape de las manos y por mi culpa alguien salga herido—Ya había decidido, por mi culpa nadie iba a pasar malos ratos.

-¿Sabes lo que estás diciendo?—Me cuestionó la anciana.

-En realidad no, solo sé que si no aprendo a controlarme nada bueno va a resultar de todo esto—No tenía porque mentirle a ella ni a nadie.

-Ya veo... no eres una ningen común y corriente, Hiei acierta en aquello de que tienes habilidades, sin embargo, cualquier entrenamiento que se te aplique será como el mismo infierno¿estás segura de querer seguir con esto?— ¿Cómo el infierno?... ... ... algún día tendré que superarlo de todos modos, y el no poder estar con las personas que más aprecio también es como un infierno, mi madre me preocupa de sobremanera.

-Si.

-¡Yusuke!

-Eh¿si Genkai?

-Tú le ayudarás a Hiei a entrenar a esa niña, le enseñarás a pelear y a controlarse.

-¿Qué!—Dijeron Yusuke y Hiei al unísono.

-De ser así prefiero entrenarla yo solo—Reclamó Hiei.

-¡Perfecto¡Pero no sé qué será de ella¡Pobre! Y pensar que tú te ofreciste a entrenarla...

-¿De qué hablas?

-Vamos Hiei¿no recuerdas lo de hace un rato? Anda, has memoria: "No te interesa Yusuke, lo hará en cinco saltos y punto" ¡Y hora mira sus manos como han quedado¿La castigaste o qué demonios le hiciste!—Con todo esto había olvidado mis quemaduras.

-¡Yo no le hice eso!

-¿Y entonces¡De cualquier manera fue tu culpa al haberla obligado a hacer todo eso¡Si no la hubieras mandado a-!

-¡Está bien!—De nuevo elevé mi tono de voz—Ya aprendí a saltar alto y ya no le temo (tanto) a las alturas, creo que eso ya es algo.

Todos me miraron por unos segundos hasta que la linda chica se levantó y caminó hacia mí, Hiei se hizo un poco hacia atrás y bajó la mirada, yo lo miré interrogante.

-¿Qué te sucedió¿Alguien te quemó por accidente?—Me parecía muy inocente aunque aparentaba ser mayor que yo.

-Algo así, no sé que sucedió exactamente... he aquí el resultado—Nuevamente me sentí tonta al no poder controlar lo que yo misma causo.

-Ya veo... ¿Te duele mucho?

-Sólo cuando toco algo.

-Descuida, pronto estarás bien—Mencionó mostrando una sonrisa y yo correspondí a ella, después su mirada se fijó en mis manos y una tenue y cálida luz comenzó a emanar de ellas, sentía como el escaso dolor desaparecía y las marcas de las quemaduras se iban borrando poco a poco, esa chica podía curar las heridas—Listo—Dijo al ver mis manos completamente sanadas.

-Gracias—No podía creerlo, ni cicatrices ni nada, era genial.

-¿Ustedes?... ... ... ¿Ustedes pueden enseñarme a usar mis poderes?—Me dirigí nuevamente hacia todos cuando la chica se sentó no muy lejos de mí.

-Podemos hacerlo—Dijo Genkai—Pero por lo poco que he visto de ti si quieres entrenar tendrás que quedarte aquí por lo menos cuatro meses, es el tiempo mínimo en el que calculo que tendrás dominado lo básico, mientras tanto recomiendo que no salgas de este lugar, quizás tengas esa cinta en tu frente que bloquea al Jagan, pero si tus poderes se desarrollan en poco tiempo aquella cinta será completamente inútil y de nada servirá que las traigas—Cuatro meses... se suponía que mi cumpleaños no había llegado... un momento, es en agosto, estamos creo en febrero... ¡Estoy a tiempo de regresar con mi familia a festejar!

-Esta bien, pero prométame que en cuatro meses podré volver a mi casa.

-Eso dependerá de que tanto puedas dominarte y tu desempeño en este lugar—Iba a quedarme.

-De acuerdo¿podemos comenzar a partir de mañana?— ¿Tanta era mi prisa?... ... ... en realidad si.

-Si eso es lo que quieres... Yusuke¿lo harás?—Preguntó Genkai.

-...lo haré—Dijo al final.

-¿Y tú Hiei?

En realidad no quería que él se fuera, sin tomar en cuenta sus regaños, malas palabras e indiferencia desesperante... confiaba plenamente en él y si me llego a salir de control no creo que alguien pueda hace el mismo trabajo que Hiei. Pero no dijo nada, simplemente se fue.

-¡Oye¡Aún no hemos terminado de hablar!—Gritó Yusuke antes de que la puerta se cerrara y dentro de la habitación no estuviera el niño de negro. Yo salí corriendo detrás de él¡simplemente no podía irse y dejarme así como así¿Qué diría Suuichi si no me ve en la casa-... en SU casa y nadie le da una explicación?

-¡Hiei espera!—Sorprendentemente se detuvo.

-¿Qué quieres?—Preguntó después de un rato, yo en realidad no sabía exactamente lo que iba a decirle, solo... ¡Rayos¡De nuevo actué sin pensar en nada!

-Yo...-Creo que un: "Sería bueno que te quedaras" estaría bien.

-Urameshi ya se va a quedar ahí, no sé porque vienes tras de mí— ¿Tenía que ser tan frío?

-Creí desde un principio que tú ibas a enseñarme a manejar el Jagan.

-Creíste mal—De una u otra manera... me dolían las palabras tan duras y frías del youkai aunque no tuviera motivos para ello.

-Hiei...— ¡No me salían las palabras de la boca¡A él no lo conocía pero lo conocía más que a cualquiera que se encontrara en aquella habitación!

-Le avisaré a Kurama donde estamos... mañana volveré y comenzaremos a entrenar—Dicho esto se giró y me miró, no parecía enojado ni mucho menos irritado, creo que se había calmado... ya no me hablaba en ese tono distante, me sentía mejor.

Pero antes.

-¿Quién es Kurama?—Por alguna razón se cayó al suelo.

-¿N-No sabes quién es Youko Kurama!

-...no...

-Te contaré esa historia mañana—Me miró un tanto desesperado una vez más y desapareció.

-Mañana...—Murmuré a lo bajo.

Mañana comenzaría mi entrenamiento, mañana comenzaría el conteo, mañana... Hiei me contaría la historia de Youko Kurama... je.

-¿Hiei se va a quedar!—Preguntó un Yusuke enojado asomándose por la puerta.

-¡Él también me va a entrenar!—Le contesté emocionada, creo que esperaba demasiado ese 'infierno' del que me habían hablado.

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Tiempo de llegada... 26 de Febrero del 2005, 1:02 a.m.

XD Gracias por el review Haru!