Una vida 'normal'
By Alex-Wind
Tiempo de partida... 26 de Febrero del 2005, Sábado, 7:31 p.m.
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CAPÍTULO 3
EL 'INFIERNO'
Desperté en la habitación que me habían designado la noche anterior, Yusuke y Kuwabara me habían presentado a la maestra Genkai y a Yukina, me sorprendió el hecho de que esta última fuera una koorime de verdad. Yukina me ofreció el prestarme su ropa pero el que tuviera muchos kimonos no me ayudaba en nada, así que Genkai me presto sus ropas de 'cuando era más joven'. No me opuse.
Aún era muy temprano, no me había dormido tarde a diferencia de Yusuke que había decidido quedarse en el templo y se quedó charlando con Genkai cuando me mandaron a dormir...
Un pensamiento llegó a mi mente alarmándome de inmediato.
¿Y la escuela¡Se suponía que en este año yo me iba a graduar! Un momento¡¿y los exámenes¡De seguro me reprobaron en todo¡Maldita sea! Tengo que discutirlo con Genkai, tengo que regresar a la escuela lo más pronto posible pase lo que pase. Me levanté y me vi rápidamente en un espejo que había en mi habitación... como odiaba mi cabello¡estaba horrible¡Un rizo por aquí, el otro por no sé dónde¡Horrible! Fui al baño y me metí a bañar, antes que nada, si iba a rogarle a la maestra el que me diera una oportunidad de regresar creo que debería de verme 'presentable'.
Media hora después ya estaba frente a la habitación de Genkai, necesitaba hablar con ella y decirle que tenía que regresar a casa... por lo menos a la escuela, podríamos hablar con mis padres y profesores o algo, cualquier cosa. Levanté mi mano para tocar la puerta.
-Pasa—Se escuchó detrás de la puerta antes de que pudiera pedir permiso. Entré y la vi, estaba sentada en un cojín viendo televisión, me miró y de inmediato apagó el aparato, entonces con la mirada me indicó que me acercara y me sentara frente a ella. Así lo hice.
-Has estado pensando¿ahora qué duda tienes?— ¿Leía la mente, o qué?
-Yo... tengo que regresar a la escuela, maestra si me alejo de todo durante los cuatro meses de entrenamiento cuando pueda regresar no podré hacer nada—Si estaba en condiciones de volver a mi casa pero no podía seguir con mi vida 'normal' no tendría mucho caso el quedarme aquí.
-Te habías tardado en decirme eso, en verdad que tienes miedo se puede ver a simple vista— ¿Miedo¿Yo tenía miedo?
Bajé la mirada¿yo tenía miedo¿Miedo de qué¿Sería por lo de aquel sujeto que me llevó?... podría ser, desde entonces temo el irme sola a algún lugar¿de eso estaba hablando?
-Cuando te fuiste hablé con Yusuke al respecto, decidimos que hoy regresaremos a tu casa para hablar con tus padres y darles a entender lo delicado de la situación y que sepan que estás bien, me sorprendiste cuando te vi y sentí que eras una hanyou, aunque creo que tus padres son humanos he visto a varios híbridos y créeme, por más que tu esencia se parezca a la de ellos... no es igual.
-¿Usted hablará con ellos?
-Si. Tendrás que ayudarme, después de tanto tiempo no creo que te dejen ir tan fácilmente, aparte no creo que tú quieras volver a separarte de ellos— ¿La anciana no tenía un aparatito para leer la mente por algún lado?
-Muchas gracias—No sé como podría pagarle este favor.
-Descuida, ahora ve y despierta a Yusuke, en cuanto le avisemos a tus padres y logremos sacarte de tu casa comenzaremos a entrenar.
-¡Si!—Me levanté y salí de su cuarto, esa anciana era fabulosa... haber si seguía diciendo eso después del entrenamiento.
Miré mi reloj y eran... ¿Las ocho de la mañana! No recuerdo que pudiera levantarme por mi cuenta tan temprano, era sábado, mis padres nunca están los sábados en la casa, solo en la tarde, en la mañana se van a cursos o lo que sea, caminé por los pasillos buscando la presencia de Yusuke cuando me encontré con Yukina.
-Buenos días—Dijo con una sonrisa.
-Buenos días Yukina¿cómo dormiste?
-Bastante bien¿y tú?
-Pues, no me quejo.
-Que bueno¿vas por Yusuke¿Podrías decirle que el desayuno pronto estará listo?
-Claro—A mí también me estaba dando hambre.
-Gracias, los veo en la mesa dentro de unos minutos en el comedor—Dicho esto hizo una reverencia y se fue a la cocina.
Nuevamente comencé a buscar a Yusuke, su presencia... su presencia... no la encontraba.
-¿Qué buscas?—Me giré rápido para ver a Yusuke sin camisa, el cabello mojado y una toalla alrededor de su cuello.
-A ti, Genkai me dijo que hablaron anoche y-...
-Hoy iremos a tu casa, desde ahora te aviso que aunque tus padres no quieran te traeremos de regreso para entrenar¿eh?—Dijo sonriendo y guiñándome un ojo.
-Je, esta bien, Yukina dice que el desayuno estará listo pronto.
-¡Desayuno¡Vamos¡Yukina cocina delicioso!—Puso una mano en mi hombro y comenzó a llevarme hacia la cocina, se veía muy alegre.
Cuando llegamos la maestra Genkai ya estaba ahí y Yukina estaba sirviendo los platos, eran huevos estrellados, pan tostado, leche, mantequilla... ¡Un desayuno balanceado! XD
-Buenos días Yusuke—Saludó Yukina.
-¡Buenos días Yukina¡Todo huele delicioso como siempre!
-Gracias, toma asiento, les llevaré sus platos.
Yusuke me empujó a la mesa y me sentó, como si yo no lo pudiera hacer... ya que, Genkai solo nos miró y en cuanto Yukina le puso el plato enfrente comenzó a comer, en cambio Yusuke... la palabra no era 'comer' sino 'devorar'.
-¡Delhihioso Yhuhina!—Dijo con toda la comida en la boca.
-¡No hables con la boca llena!—Regañó Genkai.
-... ¬.¬
-Tonto—Dicho esto la maestra se giró y siguió desayunando.
No podía dejar de mirarlos¡todos parecían tan felices! Me gustaba mucho el ambiente de diversión que Yusuke creaba con su sola presencia.
Yo también comencé a comer y lo que decía Yusuke era verdad, Yukina cocinaba delicioso, cuando habían terminado todos yo aún me tardé un poco en vaciar mi plato, pero...
-Vaya, Hiei ya se había tardado en llegar, e incluso trajo a Kurama—Dijo Yusuke sonriendo, era verdad, dos presencias se acercaban. Al fin conocería al tan mencionado Kurama.
Se sentía la presencia de Hiei y la de... ¿Suuichi?
La puerta de la cocina se abrió para dejar verlos a los dos, entonces¿Suuichi era Kurama?
-¡Hiei¡Kurama! Un momento¿Kurama qué haces aquí?
-Hiei me avisó que Alex iba a estar aquí y decidí acompañarlos¿no les causa inconvenientes?
-Por supuesto que no—Respondió Genkai poniéndose de pie— ¿Ya están listos?
Vi como todos asentían con la cabeza, Yusuke se ponía de pie y caminaba hacia donde estaban Suuichi y Hiei... este último parecía demasiado interesado en el suelo porque no dejaba de mirarlo.
Yo también me levanté y me despedí de Yukina mientras todos salíamos del templo, hasta ahora no me había fijado en los grandes y pequeños detalles, como por ejemplo el aura que desprendía, por alguna razón no me percaté de ella antes, pero era en cierta manera... tétrica.
-Por cierto, esto es tuyo—Dijo Suuichi entregándome las llaves de mi casa y mi celular apagado... no tenía batería—Nos avisas cuando reconozcas una calle para que nos puedas llevar¿si?—Dijo con voz dulce.
-Por supuesto— ¡Antes de que se me olvide!—Por cierto¿quién es Kurama?
Todos se me quedaron mirando raro.
-¿No sabes?
-¿Saber qué Yusuke?
-Mejor se lo diré yo—Dijo Suuichi mientras se acercaba a mí—Como ya has de saber yo tampoco soy un completo humano¿verdad?
-¿Entonces eres un hanyou?
-Mmm... se podría decir que en parte si.
-Ya veo...
-Pero a diferencia de todos, mis padres son humanos.
-Explícate.
-Mi verdadero nombre no es Suuichi Minamino como me conocen en el Ningenkai, sino Youko Kurama, yo era un antiguo kitsune que se dedicaba a romper códigos, sellos y a robar cosas invaluables— ¡Un ladrón!—Sin embargo, un día, hace diecisiete años un cazador me hirió de gravedad y no tuve otra opción más que huir al Ningenkai para salvar mi vida.
-¿Qué hiciste?— ¿Si esa era la historia de Youko Kurama, no se suponía que Hiei era el que me la iba a contar justamente ahora?
-Encontré a una pareja de recién casados que iba a tener un hijo, entré en el cuerpo del bebé, fundí mi alma con la suya y heme aquí, mi padre murió cuando yo tenía diez años y mi madre se volvió a casar el otoño pasado.
-¿Se volvió a casar?
-Mi padrastro se fue con mi hermanastro al lago, pero cuando iba a ir llegó Hiei contigo y...
-Discúlpame—Huy, por mi culpa no fue al lago.
-Descuida no hay problema.
-¿Y qué pasó con el kitsune?—Dije tratando de recobrar el tema.
-Aún está dentro de mí, aunque suele aparecer mayormente durante las batallas y situaciones mayormente complicadas.
Youko Kurama...
-¿Entonces debería de llamarte Kurama?
-Puedes llamarme como quieras, no hay problema.
-¡Bien!— ¡No pude evitarlo¡Lo intenté pero no pude! Me colgué del brazo de Kurama, su 'nuevo' nombre me gustaba más que Suuichi.
Caminamos hasta que vi el boulevard que estaba cerca de la casa de Kurama.
-Por aquí—Dije adelantándome, sin embargo, al avanzar me sentí un poco sola y con ello... vulnerable, sin esperar nada regresé con los demás.
-¿Qué sucede?—Preguntó Yusuke— ¿Por qué te regresaste así?
-Yo...—No lo sabía, simplemente me daba miedo¿será por lo de...?
-Descuida, todo está bien—Kurama era único.
-¿Por dónde?—Preguntó la maestra Genkai seriamente.
-Si seguimos el boulevard hasta donde se encuentra la preparatoria y giramos a la izquierda ya estaremos a una calle de llegar a mi hogar.
-¡Pero si la preparatoria a la que te refieres está por lo menos a quince kilómetros de aquí!—Reclamó Yusuke con un puchero en la cara.
-Pues nadie te pidió que vinieras—Dijo Hiei fríamente comenzando a caminar.
Yusuke no contestó, simplemente todos comenzamos a caminar, sería mucho más fácil si se hiciera saltando, o corriendo rápido, sin embargo... no podíamos.
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El camino no me agradó mucho, no podía despegarme de Kurama, sujetaba fuertemente su ropa como si en cualquier momento la tierra se abriera y yo cayera a lo profundo, tenía mucho miedo, me asustaban las personas que pasaban junto a mí... ¿Por qué¿Por qué este miedo¡No tiene ninguna razón de ser!
Llegamos a la preparatoria que se encontraba abierta, varios alumnos entraban y salían de sus actividades extra-escolares, la secundaria en la que yo estudiaba estaba demasiado cerca, incluso podría verla desde aquí... giramos hacia la izquierda y en la primera cuadra a la derecha, nuevamente a la izquierda y me detuve.
-¿Esta es tu calle?—La voz de Kurama me calmaba un poco pero...
-...si...
¿Qué les diría a mis padres cuando los viera... en caso de que estuvieran en casa? Y si no estuvieran... ¿Qué íbamos a hacer? Ignoré todo por un momento y comencé a caminar... me sentía muy nerviosa, aparte¿qué dirían al verme con cuatro personas completamente desconocidas¡Y es más¡¿Qué dirían cuando les mostrara el Jagan en mi frente!
Cuando me detuve estaba enfrente de la puerta principal de mi casa color melón. Los autos de mis padres se encontraban ahí... no habían salido.
Respiré hondo y abrí la puerta principal... la sala estaba vacía, tenía que llamarlos.
-¡Regresé!—Grité fuerte— ¡Oigan, he vuelto!
Todos terminaron de pasar y yo cerré la puerta, todos menos Hiei se sentaron pero al igual que él, yo permanecí de pie.
-¿Hija!—Escuché que me llamaban desde las escaleras.
-¿M-Mamá!
-¡Ale!—Así me llamaban de cariño—¡Eres tú¡¿Dónde has estado¡¿Te encuentras bien¡¿No te hicieron nada!—Mi madre estaba llorando, de inmediato mi padre y mi hermana aparecieron y los tres me abrazaron muy fuerte.
Aunque me sentía feliz de verlos no lloré a diferencia de ellos, no me gustaba verlos así pero yo no pude imitarlos, quería llorar, pero las lágrimas no salían de mis ojos.
Los tres tardaron bastante en calmarse, mi madre no me soltaba y estaba comenzando a sentirme incómoda, pero no podía quitarla, era mi madre.
-¿Quienes son ustedes¿Ale qué pasó¿A dónde fuiste¿Dónde estabas?
Tenía muchas cosas que aclarar, iba vestida de forma diferente, tenía una cinta en la frente y mi madre no me dejaba en paz.
-Señora le voy a suplicar que se calme y que ponga mucha atención a lo que estamos a punto de decirle... creo que la niña pequeña debe de ir a su habitación—Dijo la maestra Genkai refiriéndose a mi hermana.
-Abi (así se llama mi hermana), hija, ve a tu cuarto.
-Pero-...
-Por favor—Sorprendentemente obedeció.
Ahí la maestra le contó todo, creo que Yusuke se lo dijo, desde que me implantaron un Jagan, hasta que necesitaba quedarme a entrenar en su templo por algún tiempo.
Mi madre me obligó a quitarme la cinta.
-¿Cómo que un Jagan¡¿Qué es eso¡¿En la frente¡Ale quítate esa cinta de la cabeza ahora!—En cierta forma ya quería irme.
-Pero-...
-¡Quítatela!—Miré a la maestra Genkai y ella asintió indicándome que lo hiciera.
Y les mostré mi tercer ojo.
Por un momento hubiera jurado que mi madre se iba a desmayar y que a mi padre le iba a dar un ataque al corazón.
-¡No debimos de haberte dejado irte sola¡Oh, Dios mío¡¿Te duele¡¿Quién te hizo esto¡Contesta!—Nunca había visto a mis padres tan alterados, desesperados y haciéndome tantas preguntas a la vez.
-¡Señores cálmense!—Exigió Genkai.
-¿Cómo quiere que lo hagamos con nuestra hija así¡¡¡Díganos!
-Mamá-...
-¿Quién te hizo esto!
-Papá-...
-¡Dinos!
-¿ME VAN A ESCUCHAR DE UNA BUENA VEZ!— ¡Había intentado hablarles pero no funcionaba¡Si a gritos me van a escuchar a gritos se los diré!—Escuchen, ya no hay nada que puedan hacer, sé que es complicado y difícil a la vez, pero, ya no pueden conmigo, con esto en la frente ya no puedo controlarme, en ocasiones todo se sale de control y... puedo llegar a matar si todo sigue así—Miré de reojo a Hiei—La maestra Genkai me ha ofrecido ayuda, una forma de poder dominar el Jagan, puedo regresar a la escuela, pero después de ésta regresaré a su templo a entrenar, quizás ella me de permiso de venir a visitarlos alguna vez, pero en realidad solo he venido a informarles que voy a ir a entrenar con ella, es todo.
Mis padres se habían calmado un poco, pero no por completo.
-No tienen porque preocuparse, todos nosotros ayudaremos a su hija—Dijo Yusuke.
-¿Y quienes son ustedes?—Preguntó mi padre.
-Alguien que puede ayudar a su hija, sé que suena increíble, pero nosotros también tenemos habilidades especiales.
-¿Qué?
-Verá...—Yusuke le mostró a mi padre su dedo índice y en este apareció una diminuta lucecilla—Es mi onda espiritual, su hija también puede hacer cosas como ésta solo que no puede controlarlas como lo hago yo.
-Es lo mismo que esto—Dijo Kurama tomando una semilla de no sé dónde y ante nuestros ojos esa semilla se convirtió en una enredadera a una velocidad impresionante.
-Hiei también puede hacer cosas así, de hecho el también tiene un Jagan en su frente como su hija, él es el más indicado para entrenarla—Yusuke me parecía un comerciante tratando de inducir a sus clientes a comprarle algo.
-Hn—Fue lo único que dijo Hiei antes de girar su mirada.
-Dios... hija...—Oh, no. Por favor que ya no llore.
-Mamá-...
-¿Te vas a ir?
-Mamá tengo que, si no lo hago va a ser peor para todos.
-Pero-...
-¡Mamá-...¡Solo-...! Tengo que hacerlo.
-¿Cuidarán bien de ella?—Preguntó mi padre a la maestra Genkai la cual se limitó a asentir con la cabeza—Toma un poco de ropa y empaca, no te puedes ir sin nada—Nunca había escuchado a mi padre con ese tono de voz tan alentador, mi madre lo miró sorprendida.
-Pero-...
-Entiende, como no lo dijeron... Ale se tiene que ir, quieras o no de todas maneras va a hacerlo, mejor tómalo de la mejor manera, de un modo u otro, algún día tendrá que volver—No recuerdo haber tenido nunca tanto aprecio y respeto por mi padre.
Mi madre no dijo nada, yo me coloqué la cinta y me soltó mientras se echaba a llorar como nunca antes, y me dirigí a mi habitación, necesitaba relajarme y tomar algunas cosas.
Todos se quedaron en la sala tratando de animar y hacer un acuerdo con mis padres, después de todo sólo nos tenían a mi hermana y a mí; sin embargo Hiei fue conmigo.
-¿Ellos son tus padres?—Preguntó mientras yo tomaba algo de ropa.
-Si, son ellos, te dije que eran humanos.
-Los ningen tienen demasiados sentimientos, tu sangre de youkai está surtiendo efecto, con esa mentalidad de humana que tienes creí que en cualquier momento ibas a llorar como ellos— ¿Era mi sangre de youkai?
-Ya no importa, me iré con ustedes.
-El Jagan también los afectó, me estoy dando cuenta de que tus emociones influyen mucho en cómo expulsas y manejas tu youki y las habilidades que te brinda el Jagan.
-¿Cómo?
-Cuando un ningen común y corriente que no tiene cierta cantidad de poder espiritual ve directamente al Jagan pierde su propio juicio y se pone a tu disposición, cuando tus padres vieron el Jagan tú inconscientemente les mandaste que te dejaran venir con Genkai, por eso ella te dijo que te podías quitar la cinta, al ver a tus padres supo que no te iban a dejar ir.
-¿Entonces...?
-Si, tú los hiciste decir todas esas cosas, por eso tu madre te soltó, creo que porque ya no aguantabas y en cuando te cubriste el Jagan ella volvió a llorar, no se dieron cuenta de lo que hacían puesto que no manipulaste por completo su mente¿no querías hacerlo verdad?—Negué con la cabeza—En todo caso, ya puedes ir con Genkai.
-¿Cómo te diste cuenta?
-¿Sabes con quién hablas? Por si no lo has notado... yo también tengo un Jagan, si alguien sabe de sus taques, habilidades, etcétera, ese soy yo.
-Ya veo...
-¿Esta es tu habitación?—Preguntó mientras se recostaba en mi cama y miraba todo de reojo.
-Si, extrañaré algunas cosas—Dije viendo a mis tortugas, tendré que encargárselas a alguien.
Tomé una maleta que tenía guardada debajo de mi cama y ahí metí ropa, algunos perfumes, CD's y mi laptop, entre otras cosas. Después tomé la mochila de mi escuela y metí en ella todos los libros que pudieron caber en ella, el resto lo metí en la maleta. Cuando todo ya estaba listo miré a Hiei.
Se había quedado dormido.
Me acerqué para despertarlo, a mí no me gustaba que me despertaran a gritos o que me movieran brusco (como normalmente lo hacían) así que comencé por hablarle con suavidad.
-Hiei... Hiei despierta—Le susurré a lo bajo.
Pero sólo se giró, me dio la espalda y no me hizo caso.
-Hiei... Hiei ya terminé... ya podemos irnos—No se movió.
Ahora moví suavemente su hombro, no lo iba a hacer brusco... aunque si no se despertaba pronto, creo que ganas no me harán falta.
-D-Déjame...—Dijo susurrando—Déjame en paz... Wind déjame...— ¿Wind?
-Hiei soy yo, Alex—Ahora si abrió sus ojos y se levantó un poco alarmado, su mirada rodó por toda la habitación hasta que me miró— ¿Estás bien?—Parecía no estarlo.
-Si... ¿Ya está eso?—Cambió radicalmente, hace unos momentos parecía un poco asustado y ahora ya se veía mas 'normal'... raro.
-Si, vámonos—Él se levantó y tomó la maleta, salió de mi cuarto sin decir nada y un tanto brusco, una vez más parecía distraído.
En cambio yo, caminé hacia la puerta y antes de salir le di una última mirada a mi habitación... iba a extrañarla. Tomé mi mochila negra para la escuela y bajé por las escaleras para ver a mis padres bebiendo té. Esto debía de ser muy difícil para ellos. Sin mencionar que para mí también¿se imaginan dejar a su familia por algo que ustedes no eligieron? Creo que no me merecía esto, es verdad que he pensado en el día en el que al fin viviría sin mis padres... y nunca me lo imaginé así.
-Ya estoy lista—Todos voltearon a verme.
-Alex quedamos en que puedes venir una vez por semana¿te gusta la idea?—Me preguntó Kurama sentado en el sofá.
En realidad venir una vez a la semana me parecía muy poco, pero no quería quejarme.
-Esta bien¿qué día será?
-Los lunes al salir de la escuela puedes venir, tu madre te recogerá como siempre.
Voltee a ver a mis padres quienes al parecer no les cabía la idea en la cabeza de que yo me fuera a ir de la casa... tan pronto.
-¿Hija estás segura de-?
-Si mamá, estoy segura—Me estaba hartando un poco.
Queriendo conocer el lugar en donde me iba a quedar, mis padres tomaron los autos y nos llevaron hasta las entradas del templo de Genkai, la maestra les dijo que no podían entrar, que un ningen cualquiera sin ningún conocimiento del poder espiritual iba a ser afectado por la barrera, si la atravesaban no soportarían la atmósfera tan pesada, así que me despedí de ellos en esa entrada.
-Descuida, tu madre se aferró a que fueras este lunes a casa—Dijo Yusuke tomando mi maleta.
-Dejarás tus cosas en tu habitación y después quiero verte en el patio trasero, dijimos que hoy iba a comenzar tu entrenamiento, así que prepárate—Mencionó Genkai con un tono un tanto malicioso antes de entrar a su hogar y perderse entre los pasillos.
Yusuke dejó mi maleta en mi habitación y yo simplemente tiré mi mochila dentro de ella, me sentía... ¿Cómo decirlo? Me sentía 'libre', 'libre' de poder hacer casi cualquier cosa, de alguna manera ya estaba más independizada de todo.
El templo era muy grande, me guié hacia el patio trasero por las presencias de la maestra Genkai, Yusuke, Hiei y Kurama, cuando vi la luz del sol me encontré con un verdadero bosque.
Nunca había visto un patio tan grande.
-Olvidé mencionarte que mi patio trasero también es conocido como el Bosque Maldito, todo aquel que se atreve a cruzarlo jamás regresa vivo—Estaba comenzando a creer que la maestra era un tanto... sádica.
-¿Qué importa? Yo puedo pasarlo sin problemas, no es tan difícil—Dijo Yusuke colocándose sus manos detrás de su nuca.
-Yusuke, no le digas nada—Dijo Kurama jugando.
-Estas son tonterías¿qué va a aprender con esto?—Hiei se estaba irritando.
-Esta prueba yo se la pongo a todos mis alumnos y ella no va a ser la excepción, escucha niña—La voltee a ver—Vas a cruzar este bosque, tu meta será aquel árbol que ves a lo lejos—Señaló un enorme árbol que se encontraba del otro lado del bosque en una zona... 'linda'—No me importa qué método utilices, solo quiero ver si tienes el valor de no retroceder ante lugares como este.
Lugares como este... era verdad, a diferencia de todo el templo, este bosque emanaba energía negativa y maligna... pero no me resultaba TAN desagradable.
Caminé un poco para ver una cuerda con algunos pergaminos... creo que para que ningún demonio procedente de este bosque salga... creo.
-De una vez te advierto que muy pocos han logrado regresar con bien de este bosque—Solo quería intimidarme— ¿Lista?—Solo asentí con la cabeza— ¡Adelante!
Como me dijo salí caminando recordando la dirección que debía de tomar, cuando me fijé, Yusuke, Kurama, la maestra Genkai y Hiei también habían salido en dirección al bosque, todos eran muy rápidos y en pocos segundos me rebasaron.
Me detuve.
¿Cómo demonios YO iba a poder competir con ELLOS que tenían mucha más experiencia que yo?
Algo se acercaba a mí. Me giré y unas lianas que 'mágicamente' estaban vivas e intentaron atraparme, rápidamente las esquivé pero al ir avanzando más lianas intentaban hacer lo mismo que las anteriores.
El haber aprendido a saltar y a correr (de hecho lo último ya lo sabía) estaba funcionando, pero me resultaba molesto el no poder hacer nada, salté hasta la copa de un árbol y vi de nuevo mi meta. Pude ver unos pequeños puntitos... ¡Ya habían llegado¡Y yo aún seguía aquí¡Estaba demasiado lejos! Era definitivo, no tenía otra opción, iba a tomar el camino directo, era el más corto y así tal vez podré evitar que digan que me tardé mucho.
Dejando atrás aquellas lianas 'mágicas' me encaminé en la dirección que mentalmente había trazado, no me gustaba, me sentía sola y me daba miedo, aparte había arañas, serpientes, sanguijuelas¡e incluso unos lobos quisieron cenarme! Pero corrí rápido por las ramas de los árboles y los perdí de vista, todo esto me aguantaba¿por qué? Ni yo misma lo sabía.
Todo iba 'bien' hasta que llegué a...
-Un nido de murciélagos—No tenía que temer, los murciélagos no comían sangre humana, preferían frutas, insectos, el polen de las flores y si mucho la sangre del ganado, pero de humanos no, eran casos MUY extremos en los que un murciélago atacaba a un humano.
-¿Quién osa entrar en mis dominios?—Escuché que decía una voz chillona que se encontraba entre los murciélagos que me veían con sus horrendos ojos rojos.
-¿Quién eres?—Pregunté desafiante... creo que no debí hacerlo.
Una enorme sombra cayó de un árbol para dejar ver a un horrendo hombre murciélago como el que había visto ayer... ¡Demonios!
-¿Una hanyou¿Una hanyou se atreve a retarme?
-En realidad no, solo venía de paso, es todo— ¡No, no, no, no, no¡Me estaba oyendo como una completa cobarde!... en realidad si tenía miedo pero... ¡Era sólo un poco!
-De paso¿eh¿Sabes por qué muy pocos logran atravesar este bosque?—Era más que obvio que no, Genkai solo me dijo que no regresaban—Es porque se topan conmigo¡el murciélago mayor¡El amo y señor de todos los murciélagos!— ¿Creía que me importaba? Pobre idiota.
-Bien ya me voy—Dije comenzando a caminar pero de inmediato el murciélago desapareció, por instinto me coloqué en guardia, sabía pelear un poco pero... sabía pelar.
-Je, je, je¿no sabes qué hacer verdad¡Una hanyou como tú nunca me va a ganar¡Hoy beberé tu sangre y los huesos de tu cuerpo los tiraré a un foso!—Me estaba asustando, se movía rápido de un lado para otro¡pero por eso no iba a dejar que me quitara MI sangre!
-¿Ah, si¡Ven por ella si es que tanto la quieres!—En ese momento dudé si lo que tenía en mi mente era gran valor o una gran estupidez.
-¡Morirás hanyou!
Busqué su presencia, la sentía, sentía todos sus movimientos, iba... ¡Me iba a atacar por detrás! Nuevamente en cámara lenta al girarme lo vi todo, solo estaba esperando que se acercara lo suficiente, cerré mi puño derecho y sin que el idiota se diera cuenta le golpee lo más fuerte que pude lanzándolo contra un árbol y provocando que este se partiera en dos... quizás lo golpee con demasiada fuerza... quizás.
-M-Maldita... han... hanyou...—Dijo antes de morir o quedar inconsciente... mmm... nop, no había muerto... ¡Rayos!
No iba a quedarme a averiguar si tenía amigos o si despertaba y ya no tenía hambre, simplemente salí corriendo en dirección al árbol, no estaba muy lejos... ¡Bien¡Si tenía un poco de miedo!
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Cuando al fin salí de ese horrendo bosque me encontraba toda cubierta de tierra, lodo, plantas muertas, algas, enredaderas que quisieron atraparme, una... ¿Araña! Me la quité rápido, aparte tenía la telaraña en el cabello, no estaba completamente seca ya que había un charco y no lo vi, en general... estaba hecha un desastre.
Hiei estaba recostado en una de las ramas del árbol, Kurama y la maestra Genkai se encontraba sentados sobre la hierba y Yusuke dormía apoyado en el tronco del árbol... cuando abrió sus ojos y me vio se echó a reír como loco.
-¿Qué-...¡Mhpb...!... ¡JAJAJAJAJAJAJA¡¿QUÉ TE SUCEDIÓ¡¡¡JAJAJAJAJA!
-Ja, ja, muy gracioso ¬.¬—No era mi día.
-Veamos... una hora y cuarenta y cinco minutos... nada mal niña—Dijo la maestra al ver su reloj dorado de bolsillo.
-¡JAJ-...¡¿Qué¡Yo me tardé más de dos horas¡¿Qué camino tomaste!
-¿El camino? Pues el directo, creí que iba a ser el más corto— ¿Tanto le sorprendía?
-¿Entonces también pasaste por el territorio de los murciélagos?—Preguntó la maestra.
-Eh... si, salió uno, según esto era el amo y señor de no sé que... era un idiota— ¡Y el maldito quería MI sangre!
-¿No te hizo nada!—Preguntó un Yusuke alarmado.
-No, era muy lento—Declaré como si fuese lo más normal del mundo... bien, en el fondo me dieron algunos escalofríos, pero... no creo que se hayan dado cuenta.
-¿Estás segura? Parece como si hubieras tenido una difícil batalla con él y hubieses ganado por poco—Dijo señalándome.
-No, me caí a un charco -.-—Le contesté y él me miró de nuevo... ¡No me gustaba estar sucia y no me gustaba que Yusuke se riera de mí tan fuerte!
-Vamos Yusuke, sólo resbaló— ¡Kurama también se quería reír!
-¡Un charco hizo lo que un youkai ni si quiera se acercó a lograr¡¡¡JAJAJAJAJAJA!—Genkai le dio un golpe en la cabeza— ¡Auch¡¿Por qué hiciste eso!
-¡Ya no te rías así pareces un idiota! Y bien por ti niña, tienes buenas aptitudes—Se giró y comenzó a andar—Sígueme, tengo otra prueba para ti— ¿Más!
Yusuke maldiciendo se fue siguiendo a Genkai.
-Toma—Dijo Kurama dándome una toalla—Tienes un poco de tierra... por aquí—Dijo señalando mi mejilla derecha con su dedo.
-Gracias—Comencé a limpiarme algo torpe, de una prueba ya iba a otra, estos días van a ser algo cansados en un futuro.
-No, aquí—Kurama tomó mi mano y me estaba ayudando a limpiarme... se... se sentía bien.
Hiei bajó del árbol y comenzó a caminar hacia dónde se había ido Genkai, escuché que decía cosas como: "No sé para que demonios me hablan" o "¿Por qué no me largo de una buena vez?". Kurama terminó de limpiarme un poco (eso también hizo que me sintiera tonta) y me dijo que fuéramos con la maestra... no tenía nada mejor que hacer.
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-¿Pueden recordarme por qué estoy haciendo esto!—Les pregunté desde una cuerda floja que estaba justo encima de un lago de tamaño mediano con unos peces muy extraños... de hecho no tanto, sólo tenían tres ojos, unos enormes colmillos y saltaban demasiado alto... me dijeron que eran del Makai y que les gustaba la carne... eran peces.
-¡Para que no pierdas el equilibrio¡Piénsalo¡Si te caes te comen los peces!—Respondió Yusuke animadamente¡huy eso me levanta el ánimo!... si claro ¬.¬
-¡Bien!—Poco a poco fui caminando... n-no era tan difícil... ¡Wa¡Estúpido viento¡Me movió y me caí!... por suerte (y bastante) sujeté la cuerda y no caí al charco-lago (ya que era enorme... y los peces también) — ¡Ah!— ¡Uno de esos peces había saltado¡Había saltado y por poco me arrancaba una pierna¡Eran enormes!
-¿Te encuentras bien Alex!— ¿Qué Yusuke no podía ver como claramente NO-LO-ESTABA!
-¡Si¡De maravilla¡Podría quedarme TODO el día aquí!—Declaré pateando a otro pez que también quería cenarme¿qué les parecía tan apetitosa, o qué?
-¡Como quieras!— ¡No iba a ayudarme!
-¡Se llama sarcasmo por si no lo conoces¡Waaa¡¡¡Estúpidos peces! .
-¡Iré a ayudarte!— ¡Al fin! Un momento¡la maestra Genkai le dijo que no¡Qué crueles¡¿Por qué me dejan aquí con estos-... PECES¡Otra vez¡No creo ser tan deliciosa¡¿Por qué todos querían comerme¡Ni siquiera Yusuke que tiene un apetito feroz ha querido comerme!
-¡Usa tus habilidades¡A la hora de la batalla no vas a depender de los demás, vas a estar tú sola así que aprende a ayudarte a ti misma!— ¡Bien¡Porque eso es exactamente lo que haré¡Gracias por nada Yusuke Urameshi!
Fui tomando impulso, haber, poco a poco... no tenía prisa... ninguna prisa...
Un resplandor salió del agua y un pez un tanto... ¿A quién demonios engaño¡¡¡Era mucho más grande que yo y saltó de ella!
¡ESE TAMBIÉN QUERÍA COMERME!
-¿Por qué yo? T.T—El pez saltó y me tragó entera... ¡Argh¡Me jaló el cabello!
Pero no iba a dejar que un pez me comiera... ¡YO era la que se comía los peces!
Vamos, Genkai me dijo (antes de obligarme a subir a esa maldita cuerda del demonio) que tenía que aprender a usar mi youki siempre... veamos, youki, youki, youki... ¿Dónde estás!
¡El pescado había comenzado a querer tragarme por completo¡No, no, no, no, no, no, no, no¡No me iban a cenar!
Sentí como expulsaba 'algo' y cuando me di cuenta ya había salido del agua, fuego salía de mis manos y sin dudarlo se lo lancé al pez gigante que de nuevo me quería cenar.
¿El resultado?
Yo toda mojada (sin mencionar cansada), el lago-charco casi seco ya que parte el agua se evaporó, algunos árboles quemados... y pescado frito par cenar.
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-¿Yukina dónde está el shampoo¡Argh!—Pregunté en la tina del baño que me habían ofrecido para asearme y relajarme un poco más, sabía que en mi habitación había una regadera, pero simplemente no se podía comparar el relajamiento de una regadera al que se obtenía en una gran tina, aparte tenía unos pequeños rasguños causados por los colmillos de aquellos peces y me ardían.
-¡Oops¡Lo lamento aquí lo traigo yo¡Ya te lo llevo!—Yukina abrió un poco la puerta corrediza de la bañera y me dejó el shampoo en una barrita de madera que había ahí.
-Gracias, creo que me lo echaré todo en la cabeza—Dije poniendo un poco en mi mano y comenzando a tallarme el cabello, nunca lo había sentido tan sucio¿pero qué esperaba¡Tierra, agua sucia, telarañas, no sé que tanta cosa habrá caído en él!—Espera, creo que tengo algo aquí... creo que es una rama—Dije mientras me quitaba de la cabeza... Oh Dios.
-¿Estás segura de que es una rama?
-...ya no.
¡Era parte de una de las aletas de aquel maldito pez!
Suspiré pesadamente, no era exactamente el 'infierno' pero no era nada agradable.
-La maestra Genkai dice que debes de descansar hoy porque mañana comenzarás a ejercitar tu cuerpo—Rayos.
-¿Sabes qué es exactamente el entrenamiento?—Bueno, ella vivía aquí¡debía de saber algo!
-En realidad no lo sé, el último alumno de Genkai fue Yusuke y cuando él entrenaba con ella yo no los conocía, pero según me han contado casi todas son pruebas de resistencia.
Resistencia... no conocía mucho sobre los entrenamientos espirituales, quizás solo me pongan a meditar o cosas así.
-Demonios—Susurré al ver como mucha mugre caía de mi cabello... unas manchitas de sangre también, realmente no me esperaba tantos 'cortecitos'.
-¿Problemas? Tengo algo para ti, bueno, en realidad Kurama lo preparó—Dijo de nuevo abriendo la puertilla y dejando otra botella de color beige con una diminuta tapa café—Es un tratamiento especial para el cabello, úsalo diariamente y te aseguro que te sentirás un poco mejor—Me enjuagué y tomé la botella, unté un poco en mis manos y me tallé la cabeza.
-Gracias—Dije quitándome el jabón del cabello.
-Descuida, la maestra Genkai dice que necesitarás toda la ayuda posible—Eso no me agradaba u.ú
-¿Puedo saber cuándo te dijo eso?
-Después de que salieras de la cocina y te dirigieras al cuarto de baño, dice que te falta mucho, que tardas en usar tu poder espiritual.
-Eso es lo que no me queda claro¿qué es exactamente el 'poder espiritual'¿Cómo se usa? Solo cuando me doy cuenta ya tengo fuego en mis manos y...—Rayos.
-Vaya, eres de fuego—Ya me lo habían dicho—Pero te preocupas demasiado, para usar tus poderes solo hay que intentar hacerlo—Grandioso—No tienes que pensar mucho para manipularlo, simplemente... sentirlo, sentir ese 'algo' que corre por tu cuerpo y saber materializarlo cuando debes, es fácil. Mira—Abrí la puerta y me mostró su mano y un diminuto remolino de... ¿Nieve¿Viento? Salió de ella, era muy hermoso, parecía que los dos elementos se habían mezclado y ahora giraban entre sí... hasta que me dio frío y me metí de nuevo al agua tibia.
-¿Cómo lo hiciste?
-Simplemente hazlo—Bien... lo que me dijo era exactamente lo mismo que había dicho el niño de negro, así que si ya me lo habían dicho dos veces seguidas... debía ser verdad.
Miré mi mano, sentir... solo debo sentir... después de un buen rato de mirarla y 'concentrarme' en que apareciera algo, una diminuta flama salió de mi palma, me asusté y ésta desapareció, lo volví a intentar y volvió a aparecer, me controlé más y pensé en que creciera un poco, de hecho, deseaba que creciera... y así lo hizo, después quise que se achicara hasta que desapareció. Después de esto me sentí algo fatigada. Sin embargo lo había logrado, había logrado manipular un poco el fuego sin quemarme... ¡Hey lo había hecho!
-¡Gracias Yukina!— ¡No me quemé!
-Me alegra haberte podido ayudar—Dio un largo bostezo—Bueno, creo que yo ya me voy a dormir, que descanses—Pero antes de que ella saliera.
-Gracias por la cena, a pesar de que ese pescado se veía raro... estuvo delicioso—Un cumplido era lo menos que podía hacer.
-Es verdad, aunque esos peces carnívoros del Makai son reconocidos no solo por su alto grado de agresividad, sino también por el delicioso sabor de su carne—...sin comentarios...
-Ah... sabían bien.
-Si, buenas noches.
-Buenas noches Yukina—Ahí escuché como se cerraba la puerta del baño.
Suspiré con pesadez, me apoyé en la pared y cerré mis ojos. Me sentía cansada... en realidad no había hecho mucho, el bosque creo que sólo media alrededor de siete kilómetros de radio y, bueno, si hice ejercicio pero solo corrí, salté... y le di un buen golpe a cierto youkai que quería mi sangre, con lo de los peces... ok, creo que después de todo si hice varias cosas. Una vez más vi mi mano derecha, una llama... vamos, solo una llama...
Cuando me concentré y solo sentí; fuego en mi mano apareció, me dio un poco de miedo al principio, pero después me fui acostumbrando; achicaba, agrandaba, desaparecía y aparecía fuego de mis manos, en la izquierda, después en la derecha, era divertido.
Hasta que decidí que ya era hora de que saliera, me había aseado y me sentía mucho mejor, aunque bastante cansada debo admitir.
Al salir me sequé y me puse la pijama que había traído conmigo, con el cabello húmedo y sorprendentemente lacio (debió ser por el liquido que me dio Yukina) salí del baño y me dirigí a mi habitación, estaba algo lejos, pero ya que.
Aquí recordé lo que sucedió después de que salí del lago...
FLASH BACK
Después de haber quemado al pez y que éste y yo cayéramos fuera del agua, todos se acercaron corriendo hacia mí, yo estaba cansada y respiraba agitadamente en el suelo.
-¿Te encuentras bien?—Preguntó Yusuke examinándome.
-¿Tú qué crees?— ¡Estaba más que claro que no! Miré mi reloj y... ya no servía, estaba en blanco.
-Hiei, no me dijiste que era de fuego—Dijo la maestra Genkai viendo al gigantesco pescado no muy lejos de mí.
-Hn—Me dirigió una última mirada, metió sus manos en sus bolsillos y desapareció.
-¿Te duele algo?—Preguntó Kurama ayudándome a sentarme.
-No estoy tan mal, solo unos rasguños—Intenté ponerme de pie pero me dolió la cabeza fuertemente y me caí de rodillas— ¿Qué-...?— ¿Por qué de repente me caía¡No tenía porque suceder esto!
-Ten calma, tu cuerpo apenas se está acostumbrando a tus nuevas habilidades, es normal que en ciertas ocasiones te sientas débil, no sabes manipular tu poder espiritual ni cómo reservarlo... lo bueno es que ya tenemos cena—Dijo sonriendo y observando al pez¡¿comeríamos eso¿Qué tal si ese animal ha sufrido grandes radiaciones?—Yusuke tráelo, Yukina lo preparará en unos minutos—Genkai se giró y comenzó a caminar... atravesaríamos el bosque... de nuevo.
No le iba a pedir ayuda a nadie, no la necesitaba... sin contar que cuando me quise levantar me temblaron las rodillas y una vez más estuve a punto de caerme solo que ahora Kurama logró 'atraparme' y evitar que me diera un golpe... otra vez.
-No lo puedes hacer sola, déjame ayudarte—No le iba a decir que no, es decir¡era Kurama!
-Gracias—Colocó mi brazo detrás de su cuello y puso una mano en mi cintura, estaba demasiado cansada como para pensar en algo, a menos de que fuese la regresada al templo.
-¡Hey¡¿Qué nadie me va a ayudar¡¿Han visto el tamaño de esta cosa!
-¡Yusuke te estás quedando atrás!—Le gritó Kurama sonriendo, Yusuke solo hizo una mueca y murmurando seguramente maldiciones tomó la cola del pez y comenzó a traérselo con rapidez, el chico era fuerte.
Cuando fuimos avanzando nuevamente nos topamos con las arañas, lobos, serpientes, e incluso con las enredaderas que se movían por sí solas... pero ni siquiera se nos acercaron, sin embargo podía sentir como Kurama expulsaba algo de su cuerpo... era leve, creo que era el tan mencionado 'poder espiritual' o 'youki', quiero saber cómo hace eso.
-¿Por qué no vienen?—Pregunté a Kurama viendo a los lobos de lejos.
-Es porque sienten la energía que desprendo, saben que puedo utilizarla para herirlos o matarlos según sea el caso, pronto aprenderás a hacerlo tú también—Pronto... ¡Yo quería aprender ya!
-¿A dónde fue Hiei?
-¿Hiei? No lo sé, quizás se regresó al Makai o simplemente anda por ahí.
-¿No tiene familia, casa...?
-No, el nunca ha tenido eso—Dijo tristemente Kurama.
-Oh...
END OF THE FLASH BACK
Debía de ser tarde puesto que la casa estaba en completo silencio... claro si no tomamos en cuenta las televisiones encendidas de Yusuke y la maestra Genkai.
En eso escuché un largo y pesado bostezo.
Me detuve a analizar, ese era un bostezo demasiado grande como para que alguna persona pudiera hacerlo, nuevamente escuché otro y como era tan 'curiosa' decidí ir a 'investigar'. Caminaba hacia donde provenía el ruido y poco a poco fui sintiendo una especie de energía que provenía de un cuarto, más que energía parecía una presencia... pero era demoníaca mas no maligna, era... mmm... como la esencia de una alma, si, era como sentir una alma... o al menos eso me hizo pensar / sentir, no sabía que alguien o algo mas estaba aquí.
Llegué a la habitación de donde provenían los bostezos / ruidos y me detuve, el ambiente frío que daba en mi espalda, las ramas de los árboles que susurraban cosas inentendibles y el viento helado de la noche con luna nueva que dejaba ver el frente del templo que a mis espaldas se encontraba, hacía que me diera un poco de miedo... ¡Pero no soy una cobarde!... por lo menos no tanto como para no encontrar lo que estaba en esa habitación, siempre podía tener la opción de salir corriendo.
Puse mis manos en las puertas corredizas y al abrirlas lentamente un poco... ¡Pude ver un enorme ojo que me miraba!
No tenía miedo... ¡Ok, si tenía y mucho! Así que de inmediato cerré las puertas y me apoyé en ellas con la respiración agitada.
-¿Q-Qué demonios fue eso!—Me pregunté a mi misma con el corazón latiendo a mil por hora.
-¿Qué haces?—Giré mi vista para ver a Hiei sentado en una de las ramas de los árboles.
-¿Y-Yo? Nada—No le iba a decir que estuve a punto de gritar por ver un ojo gigante que estaba detrás de las puertas.
-La criatura que se encuentra detrás de ti no es violenta, no creo que te mate—Lindo, muy lindo ¬.¬
-¡Puuu!—Se escuchó detrás de mí... me sobresalté un poco ante el sonido.
De un salto Hiei bajó hasta el suelo y se me acercó, me hizo a un lado y al abrir las puertas... ¡Un enorme pájaro azul apareció detrás de ellas!
¿Pájaro gigante azul?... esto es raro u.ú
-¡Puuu! n.n—Cantó alegremente el ave; Hiei había comenzado a acariciarlo suavemente y éste se dejaba hacer, algo de... ¿Cabello negro? Se encontraba a lo largo de la parte superior de su cuello, tenía raras y graciosas orejas largas como de conejo y... era bastante manso.
-No puedo creer que esta cosa te haya asustado— ¿Se estaba burlando? Esa sonrisa sarcástica no me gustaba en absoluto.
-No me asustó, solo me tomó por sorpresa ¬.¬
-¡Puuu¡Puuu!— ¿Qué se traía esa cosa? Para ser tan grande tenía una voz muy curiosa.
-¿Qué esperas?
-¿Qué?
-¿Que, qué esperas? Esta criatura quiere que la acaricies... no puedo creer que tengas tan malo el sentido de la percepción.
-Espera, yo nunca había visto un animal tan grande, así que no me presiones.
-¡Hmph!—Se giró... je, era divertido ver como se enojaba con levedad pero también era muy fastidioso e irritante cuando aplicaba su arma favorita que era el sarcasmo.
Con cuidado fui acercando mi mano a aquella ave que me veía con unos enormes ojos... vaya, eran idénticos a los de Yusuke, primero acaricié su pico, después subí un poco mi mano para acariciarle la frente, sus plumas eran muy suaves... ¡Y ahora me parecía que era lindo!
-¿Tiene nombre?— ¡Si no lo tenía yo le pondría uno!
-¡Puuu¡Puuu¡Puuu!—Cantó de nuevo con felicidad.
-¿Puu?
-¡Puuu¡Puuu! n.n
-¡Lindo! n.n
-... ¬.¬U
-¿Qué? o.ó
-Nada...—Se dio media vuelta.
-¿Te vas a volver a ir¿Por qué no te quedas aquí? El templo es muy grande y a la maestra Genkai no le molestaría de seguro, no dudo que ya te hayan ofrecido el quedarte.
-No me gusta estar encerrado—Dijo dándome la cara.
-Pero no estarías encerrado, solo... eh... solo dormirías aquí— ¿Qué tenía de malo descansar sobre una cama tibia y suave?
-Hmph, no lo entenderías.
-¿Ah, no¿Dónde pasas las noches¿En las ramas de los árboles, o qué?
-De hecho, si—No lo creo.
-¿Duermes en los árboles¿Cómo?
-Te subes a un árbol y después te duermes—No era estúpida.
-Que gracioso-... ¡Atchuuu!—Ok, estábamos a mediados de febrero¡no podía esperar que en la noche hiciera calor! Ahí me encontraba yo en pijama de pantalón con manga corta prácticamente al aire libre... ¿Por qué fui lo suficientemente tonta como para haber aceptado ese baño en la tina que se encontraba a un kilómetro (literalmente hablando) de mi cuarto? u.ú
-Tonta, vete a dormir.
-¿Y Puu?
-Siempre está ahí, no te preocupes por él—Se dio media vuelta y comenzó a caminar.
-¡Espera!—Se detuvo— ¿A dónde vas a ir?
-¿Te importa?
-¡Claro que si!—Le contesté con aires de enojo.
-Voy a dormir, es todo—Dijo volteando un poco.
-¿Dónde?—Si me decía que un árbol juro que lo obligo a meterse a una cama.
-En una habitación, aquí sobran—Y con las manos en los bolsillos comenzó a caminar... claro que no lo iba a detener.
Le di un último vistazo a Puu y me despedí de él, después caminé hacia mi cuarto lo más rápido y silencioso que pude ya que no estaba tan cerca y no quería despertar a nadie.
Cuando al fin llegué a mi habitación abrí la puerta y observé mi cama.
Hiei se había acostado en ella y ahora dormía profundamente.
... u.ú#
¿Y ahora YO dónde iba a dormir!
¿El 'infierno' se iba a poner peor?
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Tiempo de llegada... 2 de Marzo del 2005, Miércoles, 7:54 p.m.
Thankseverybody's very much for read this fic! I'm very proud of him!
Ok... my english is ote very well, but I learn quicky!... maybe ¬.¬U
