Una vida 'normal'

By Alex-Wind

Tiempo de partida... 3 de Abril del 2005, Domingo, 7:13 p.m.

';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';'

CAPÍTULO 8

EL KOKU RYU HA

Esa fue la última noche tranquila que tuve antes de comenzar el entrenamiento. El tiempo pasó junto a Yui, junto a ese cielo repleto de estrellas y junto a ese ambiente lleno de calma.

';'

-¡Más rápido¡¿Crees que con esos movimientos tan lentos vas a ganar algún combate!—Me gritaba Hiei mientras que yo intentaba golpearlo.

Estábamos peleando alrededor de siete metros suspendidos en el aire y él me atacó con una bola de energía, al no alcanzar a esquivarla ésta me golpeó e impacté con dureza en el suelo. Me puse de pie de un salto y rodee con poder espiritual mi puño lanzándole un golpe efectivo a Hiei.

Lo detuvo con la katana.

-¡Maldita sea Hiei!—Retrocedí y tomé la pesada arma en mi cinturón que Hiei me había dado antes de comenzar con todo esto.

FLASH BACK

Se suponía que hoy comenzaba mi entrenamiento, Yui me había despertado y al bajar a la planta baja vi a Yomi leyendo un libro.

-Buenos días—Saludé provocando que Yomi me mirara.

-Buenos días.

-Mira lo que tengo para ti n.n

-¿Cómo? o.o

Fue a la cocina y trajo consigo un vaso que contenía un extraño líquido verde, comencé a olerlo dudando mucho sobre su procedencia... su olor no era muy agradable que digamos.

-¿Qué es esto?

-Es para que recuperes parte de tu energía, pero si quieres que ve verdad funcione tendrás que beberlo todo—Era un poco rara esa 'bebida'.

-¿Qué tiene?

-Lo mejor será que no lo sepas—No iba a preguntar.

Le di un trago y de inmediato quise escupirlo pero por respeto a Yomi (y sufriendo demasiado) lo tragué... ¿Qué rayos le había echado a esta cosa¡¿Quería matarme!

Él al ver mi cara sólo se echó a reír.

-Vamos bébelo n.n

-¡Pero sabe horrible! x.x

-Después de beber un poco te acostumbras—Dijo Shura, creo que lo decía porque a él ya lo habían obligado a beber esta cosa.

-¿Estás seguro?

-¡Claro!—Lo necesitaba—En todo caso, velo como una parte más del entrenamiento que debes de cumplir—En verdad que lo necesitaba.

Mirando el contenido del vaso y con MUCHO, en verdad, DEMASIADO esfuerzo. Logré beberme (creo que la palabra más correcta es 'tragarme') el vaso entero, al terminar de consumirlo... ¡Quería morir! X.x

Un rato después me fijé y el ambiente era muy agradable y tranquilo... no me daba buena espina. Hiei regresó de no sé dónde un rato después con una katana más en sus manos y con una bolsa que no dejó ver su contenido, Shura y yo estábamos sentados en el sofá conversando sobre cosas como: '¿Cómo son aquellos programas de televisión del Ningenkai?' y '¿Es verdad que te pudren la mente y te matan las neuronas que te quedan?'.

-Ya es muy tarde, comencemos de una vez—Dijo Yomi dirigiéndose a la puerta para salir.

Una vez afuera, Hiei se acercó a mí y me tendió la espada con la que lo había visto hace algunos minutos atrás.

-¿Para qué es? Ya tengo una.

-Usarás esta para entrenar, después podrás volver a usar la tuya, mientras tanto, que el pensamiento ni siquiera pase por tu mente—Tomé el arma que me estaba ofreciendo y rápidamente la tuve que apoyar en el suelo¡pesaba mucho más que la que me pertenecía!

-¿Qué se supone que haga con esto¡No podré pelear con el peso que tiene!

-Entrenarás con ella, podrás cambiarla por la tuya cuando la controles a la perfección ya te lo había dicho... pesa alrededor de unas veinte veces más de lo normal o en realidad depende de tus habilidades—Me sorprendía que Hiei la hubiese levantado y llevado consigo durante tanto tiempo como si nada—Necesito que desarrolles más la fuerza y resistencia de tus brazos, pero durante esta semana sólo la vas a cargar en su funda, no quiero que la utilices al momento de pelear con Shura.

Después de observar un poco la espada vi como tomaba la bolsa y después me mostraba unas cosas que parecían ser unas muñequeras.

-Las usarás igual que la katana, estas parecen ser 'normales' pero les activé un mecanismo para que cada día su peso fuera aumentando según necesites mejorar—Tomé las muñequeras dejando en el suelo la katana que parecía pesar nada estando fuera de mi alcance y casi se me caían de las manos¡eran casi o más pesadas que la espada con todo y funda!

Todo lo hacía por mi bien... todo lo hacía por mi bien... ¡No tenía que olvidar eso o si no estallaría!

-¿Estás lista?—Preguntó Shura asumiendo una posición de combate. Tuve que sujetarme fuertemente la pesada katana al cinturón de las extrañas ropas (de hecho, eran del mismo estilo que usaban Yomi y Shura al regresar al Makai) que me había, eh... ¿Regalado? El señor Yomi.

-Lista—Dije terminando de sujetar la katana casi perdiendo el equilibrio—Esta vez no pararemos.

-Como quieras—Bien, en realidad ya no estaba tan segura de esto.

Shura comenzó a atacar y muy difícilmente lograba esquivar sus golpes, a veces me rozaban y en ocasiones lograban hacerme cierto daño pero no el necesario para dejarme fuera de combate.

Seguimos así hasta ya entrada la noche.

';'

Entré rendida a la cabaña y Yomi al verme de inmediato

-Por cierto¿aún no hay noticias de Yusuke y Suzaku?—Pregunté recordando el tema al mismo tiempo en que me acomodaba en el suelo para descansar debido a que cualquier cosa mas suave estaba demasiado lejos de mi... y de la puerta principal en la que me encontraba.

-Estaba a punto de decírtelo, Suzaku escapó. Se llevó a sus hombres y dejó su fortaleza completamente vacía, Yusuke ya no tiene más pistas sobre él.

';'

Llegué arrastrando mis pies a mi habitación en donde Yui entró un rato después por la ventana... ¿Cómo la abrió? No recuerdo haberla dejado abierta.

-¿Dónde estabas?—Dije viendo hacia la ventana en donde no había nadie¿por qué lo hacía? Creo que porque no podía ya mover mi cabeza en otra dirección.

El kitsune se acercó a mí y por lo que pude sentir se recostó casi por completo encima de mi espalda, cerré mis ojos y me encontré de nuevo en ese 'universo alterno' dentro de mis pensamientos. Estaba recostada en una gran roca, ni en mi mente podía sentirme llena de energía, estaba completamente fatigada.

-Anduve por ahí, si me quedo sin hacer nada mis poderes tardarán más en regresar—Recordé a aquel cazador.

-¿Y si el tipo que te quiso matar te encuentra¿Puede saberse que es lo que harás?

-Vendré corriendo hacia ti, no tengo planes de morir pronto sin una buena razón.

-No te atrevas a morir—Ya no supe si me respondió o no, sólo me dejé llevar al mundo del sueño por Morfeo en donde traté de descansar.

';'

Al despertar me di cuenta de que no me veía quitado la katana tan pesada... era una tonta, de cualquier manera ya no tenía porque hacerlo ya que el entrenamiento iba a comenzar de nuevo... pelear una semana contra Shura... ¿Cómo rayos iba a sobrevivir?

END OF THE FLASH BACK

Caí de nuevo, aquella semana de combates en compañía del hijo de Yomi había finalizado (al fin) y ahora me correspondía mejorar mi habilidad con la katana junto al niño de negro, al principio no podía pelear con él como éste quería porque tenía presente aquellos vendajes en su cuerpo, sin embargo, me dio a entender (a la mala manera) que se encontraba perfectamente bien. Ahora, él había sacado su katana y poco a poco había ido aumentando la velocidad de su ataque, sin mencionar que en ocasiones me atacaba con llamas, bolas de energía o con cualquier golpe, quería asegurarse de que estuviera preparada para recibir, esquivar y contraatacar cualquier cosa... o de que regresara al Ningenkai.

-¡Vamos¡Puedes hacer algo mejor que eso!—No se veía nada cansado, pero muy dispuesto a hacerme desear regresar a mi casa... si eso era lo que quería lograr estaba MUY equivocado.

Me levanté y empuñé la pesada arma, a lo largo de la semana logré acostumbrarme a su peso en mi cintura y a esquivar la mayoría de los golpes de Shura con ella, pero existía una gran diferencia entre tenerla en la cintura y sostenerla, agitarla y defender con ella.

Así, casi sin darme cuenta, el tiempo pasó...

Entre los golpes de Shura, los gritos desafiantes de Hiei y las bebidas amargas de Yomi.

';'

Llegó el día en que tendríamos que regresar al Ningenkai... y yo tenía que probarle a Hiei que podría controlar al Dragón Negro con el entrenamiento adecuado.

Ni Hiei ni yo habíamos dormido en toda la noche, estuvimos dando un último repaso a todo lo que aprendí... tantos días usando esa katana, las muñequeras que a veces disminuían o aumentaban su peso y combatiendo duramente contra Hiei y Shura, habían ayudado a que mis habilidades aumentaran de sobremanera, ahora, pelear contra el hijo de Yomi era más normal y no un reto como lo era anteriormente (eso no quería decir que fuese un oponente fácil, tenía que llevar un buen rato la batalla para que pudiera notarse alguna clase de diferencia entre ambos), y ahora me sentía mucho mejor conmigo misma.

-Hiei—Él estaba sentado en el sillón y yo frente a él, teníamos planeado descansar un poco para después seguir entrenando.

-¿Hn?—Tenía los ojos cerrados y los brazos cruzados.

-Eh... HOY regresamos al Ningenkai.

Solo emitió un ruido un tanto raro... no me estaba haciendo caso alguno.

-Dijiste que me ibas a mostrar como usar el Koku Ryu Ha ¬.¬

-Nunca he dicho tal cosa—No me tomaba en serio, estaba demasiado calmado.

-¡Lo prometiste!—No respondió— ¡Hiei!—Se había quedado dormido.

Esperé... diez segundos...

¡Iba a gritarle y a obligarlo a que me enseñara la técnica del Koku Ryu Ha aunque tuviera que fastidiarlo con lo que fuera!

Pero no pude.

Un horrible dolor en el pecho me dio un extraño malestar... algo había pasado...

No tardé mucho en darme cuenta de lo que era... al saberlo mi respiración se detuvo por algunos segundos y mis ojos estaban muy abiertos. Era Yui.

Corriendo me dirigí a mi habitación para buscarlo y no encontré nada, salvo la ventana abierta y una presencia de un ser con gran poder que estaba en dirección recta a la ventana. Me acerqué al marco de la misma para sentir mejor... Yui estaba demasiado cerca de esa presencia y a cierta distancia de donde yo me encontraba... era el cazador.

Salté por la ventana para después salir corriendo en dirección a aquel youki. Por favor, que no pase nada... nada...

Mientras corría, me fui deshaciendo de las pesadas muñequeras que impedían que mis movimientos fuesen más rápidos, incluso a Hiei le hubiera pesado traerlas ya que estaban hechizadas o algo así para que a cualquiera se le aplicara algún peso dependiendo de sus condiciones. Después de que quedaran en no sé dónde lo único que me impedía llegar en segundos con Yui era la katana, sin embargo, no la dejé en el suelo como había pensado por un instante; solo la dejé junto / atrás atada a mi cintura y seguí corriendo tan pronto como me fue posible, creí que eso fue lo mejor puesto que no iba armada. El cansancio y el 'peso extra' eran nada comparados con el miedo que sentía en ese momento, la presencia de Yui aún seguía en este mundo, pero también la del cazador o quienquiera que fuese.

Si lo que Yui me había dicho sobre que el cazador quería su piel era verdad... él estaba en peligro y no creo que en condiciones de pelear, su poder no ha regresado. Cerca... cada vez estaba más y más cerca¡Sólo tiene que resistir un poco más y podré llegar a él para ayudarlo!

Hubo una fuerte explosión no muy lejos de donde me encontraba y escuché un potente chillido que parecía un grito desesperado pidiendo, no, suplicando ayuda con urgencia. Apresuré el paso, mi corazón latía aceleradamente y mi respiración estaba completamente agitada, tenía mucho miedo, un desagradable escalofrío recorrió apuradamente mi cuerpo al momento en que pensé en lo peor... ¿Qué iba a encontrarme cuando llegara al lugar de la explosión?

Enfrente de mí había una larga columna de humo grisáceo bastante oscuro y denso, se podía sentir claramente dentro de ella dos presencias, una era completamente desconocida y la otra era de Yui. Sin pensar y casi sin sentir nada, salté para adentrarme en aquel manto de misterio y buscar a quien me preocupaba.

Un fuerte viento alejó todo el humo y pude ver a un ser con largas alas del color del cobre que flotaba sobre las copas de los árboles lejanos que habían resistido la explosión, mientras me miraba con unos ojos negros como la noche que aparentaban no tener brillo alguno... exceptuando aquella chispa en ellos que creaba un ambiente frío y tenso a pesar de la cálida mañana que se iba asomando poco a poco por el horizonte. Giré mi cabeza y ahí, yacía frente a mí inerte sobre el suelo, el cuerpo del kitsune por el que estuve a punto de llorar en cuanto lo vi en aquel estado tan lastimoso y débil, no dudaba en que el viento de la vida dejaría de soplar en su dirección si no hacía algo pronto.

-¿Puede saberse quién diablos eres tú? Necesito terminar con mi trabajo pronto, así que hazte a un lado—Olvidé todo, ya no sentía dolor en ninguna parte de mi cuerpo exceptuando mi corazón, sentía mucho dolor en el pecho al ver a Yui así.

-¡Déjalo en paz!—Fue lo único que pude decir al dirigirle la mirada a aquel ser que parecía no tener sentimientos ni emociones ante la frialdad que mostraba su pálido semblante.

Corrí en dirección a Yui pero vi como un pergamino con escritos extraños era lanzado por aquel ser que parecía un ángel maligno, apenas estuvo algunos centímetros cerca de mí, me lanzó una descarga eléctrica sumamente potente, el dolor recorría cada brazo, cada pierna, incluso el tronco de mi cuerpo era aturdido por aquella extraña descarga color rojiza. De rodillas caí al suelo, el pergamino había desaparecido y junto con él casi todo el dolor; apenas podía sentir mi cuerpo, mis manos, brazos, piernas, todo me temblaba horriblemente y no podía hacer nada para evitarlo. Nuevamente mi vista se posó en Yui... había un charco de sangre que lo rodeaba con plenitud...

Me puse de pie con una torpeza que me avergonzaba después de haber recibido ese simple ataque, y tomé la katana mirando fijamente a aquel sujeto, mis manos temblaban, Yui no iba a soportar por mucho tiempo; las ropas del cazador parecían una larga túnica roja con un cinturón negro en el cual había una larga espada, sin mencionar diversos y desconocidos accesorios que colgaban de él, su cabello era corto y castaño claro, una espantosa expresión de maldad apareció en su cara al momento en que se veía claramente que estaba decidido a matar a Yui a base de cualquier método a su disposición.

-¡Hazte a un lado!—Agitó su brazo y una potente corriente de aire chocó contra mí haciéndome varios cortes a lo largo del cuerpo, el tipo parecía tener control sobre los vientos lo cual no me importó en absoluto, la ira poco a poco se iba apoderando de mi mente.

Tomé la katana y no importó su peso, la sostenía cuan pluma entre los dedos, el ser desconocido tomó su espada de doble filo y se abalanzó contra mí, respondí adecuadamente a sus ataques ya que las enseñanzas de Hiei y Yomi habían sido las más correctas que se me pudieron haber otorgado en cualquier entrenamiento. Sin embargo, el cansancio, y la falta de poder espiritual estaban influenciando la pelea a favor de mi contrincante¿por qué Yui¿Por qué ahora? No se me había dado tiempo para prepararme y hacer algo verdaderamente efectivo en contra de mi enemigo, me encontraba en dificultades muy grandes.

En un intento desesperado por tratar de igualar el combate, hice que tanto su katana como la mía volaran por los aires para que ambas terminaran en el suelo a una distancia considerable de nosotros, creí que una batalla sin armas sería algo más equitativo para ambos... me equivoqué. Me miró con burla mientras tomaba otro pergamino y me lo lanzaba sin titubear en ningún momento, pese a mi cansancio logré esquivarlo con un salto alto dejando atrás aquellas descargas.

-¿Por quién me tomas?—Escuché en un susurro detrás de mí mientras que otra descarga provocada por otro pergamino que había contactado directamente contra mi espalda hacía que cayera al suelo violentamente, ahora no era solo un dolor intenso, sino que ahora tenía varias quemaduras en la piel. Intenté levantarme¡juro por quién sea que intenté con todas mis fuerzas levantarme! Pero mi cuerpo ya no respondía a cualquier orden que yo le mandara—Soy un experto... mocosa. ¡Nunca vuelvas a ponerte en mi contra o terminarás muerta¿Crees que cualquiera se dedica a traficar con especies tan exóticas y poderosas como éstas? Pues estás muy equivocada... vengo persiguiendo a este kitsune desde hace demasiado tiempo y una hanyou tan débil como tú no va a echar mi trabajo a perder. ¡Vete mientras tengas la oportunidad de hacerlo o de lo contrario te mataré!—No podía... estaba demasiado cansada como para poder combatir y salvar a Yui... vi que ya no respiraba...

Furia... odio... rencor... pese a que me habían enseñado a no dejarme llevar por esta clase de sentimientos y/o emociones, no pude evitar que manipularan mi mente que ahora estaba cegada por ellos... quería ver sangre... y no cualquier tipo de sangre, quería ver la de ese sujeto... ¿Por qué?... ¿Por qué quería ver su sangre... no, ya no sólo quería verla, quería sentirla, quería olerla, quería... saborearla...?

Matar... tenía que matarlo... se lo merecía... eso y mucho más... sangre... destrucción... masacre... odio... ... ... ¡No¡¿Por qué pensaba en ese tipo de cosas¡Yo no quería ni tenía porqué matarlo¡Si pudiera sacar a Yui de este lugar él se podría recuperar y nadie tendría que morir!... Pero...

-Se lo merece, anda mátalo, puedes hacerlo y tú sabes cuál es la forma más rápida de que se consuma en el infierno—Una voz... era tranquila y suave, era de una mujer...

-No... ¡No quiero!

-¡Quítate de mi camino y déjame acabar con ese Youko!

-Mátalo...

-No quiero.

-¡Te mataré a ti también si no lo haces!

-Tú sabes cómo hacerlo rápido...

-No quiero... ¡No sé cómo!

-¡Es mi última advertencia mocosa!

-Usa al Dragón Negro...

-Lo haré...

-¡Morirás con él!

Mi mente se sumió en un espacio completamente vacío, no veía nada... una neblina en parte violeta me rodeó al mismo tiempo en que extraños rayos negros danzaban en compañía de aquella bruma, eran idénticos al que había salido de mi brazo derecho en aquella ocasión... La niebla se tornó violenta girando rápidamente a mí alrededor, algo se acercaba... Unos brillantes y malignos ojos como el carmín aparecieron frente a mí mientras que la niebla se disipaba en la proximidad, aunque a un radio considerable de nosotros aun seguía tan violenta como antes. No dejé de mirar aquellos ojos que brillaban entre la oscuridad para ver como después una gran figura iba apareciendo... era un gran dragón negro cuyo cuerpo alargado me iba rodeando...

Entre toda la oscuridad, la sombra del dragón era claramente visible, todas sus facciones eran perfectamente claras, sus largos bigotes, las fluyentes llamas que rodeaban su cuerpo... todo. Lo seguí mirando durante un tiempo hasta que me dio a entender que podía brindarme parte de sus capacidades para terminar lo que había comenzado, sólo tenía que darle una gran cantidad de poder espiritual si es que quería poder atraerlo a este mundo... era el Makai, era mucho más fácil traerlo aquí que a cualquiera de los otros dos mundos. Pero la cantidad de energía que pedía era demasiada, sin mencionar que era solo para traerlo, después tendría que controlarlo...

-Hazlo...

-¡Moriría si solo lo intentara!— ¡No era tan tonta para hacer tal cosa así como así!

-Hazlo, yo te ayudaré...

-Esta bien...—Dije más por instinto que por razonamiento.

El dragón abrió su gran boca y sin que pudiera hacer nada para evitarlo, me tragó entera.

';';';'

Desperté sobresaltada para ver que me encontraba en... ¿El templo de Genkai?

-¿Estás bien?—Giré mi cabeza y Kurama estaba sentado en una silla cercana a mi cama, se acercó a mí y puso una mano en mi frente.

Quise apoyarme en mis brazos para sentarme en la cama, pero con un simple y sencillo roce que tuvo mi brazo derecho con la cama un horrible dolor llegó a él lo suficientemente fuerte como para hacer que yo suplicara a gritos que me lo amputaran, no dudé en hacerlo.

-¿Qué es esto¡Kurama me duele mucho¡¿¿Qué tengo¡¿Kurama por favor quítamelo!—Sentí como me torcía muy feo, pero ese dolor no era nada en comparación al maldito brazo que me dolía.

-Alex, vamos cálmate... cálmate... shh... todo está bien¿si? Solo ten paciencia y no te muevas mucho—Kurama me sujetaba muy fuerte, parecía que en cualquier momento me iba a descontrolar, pero, él estaba ahí para sostenerme. En un largo rato el martirio cedió y después de eso no me atreví a tocar la parte que me dolía nuevamente por temor a que todo ocurriera de nuevo. Lo vi detenidamente y estaba completamente vendado.

Un pensamiento hizo que me olvidara por completo de mí y de mi brazo, sin mencionar que hizo que me alertara de sobremanera.

-¿Dónde está Yui!—Kurama me miró durante algunos segundos y después bajó la mirada... no podía ser...

Lo mejor que pude me puse de pie y encaré a Kurama que no tenía expresión legible en su rostro.

-Kurama¿dónde está Yui?—Dije con firmeza... pero, por dentro me estaba despedazando.

-Alex, cálmate.

-¿Cómo demonios quieres que me calme¡¿Dónde está Yui!

-Aquí-... estoy—Di media vuelta para ver el kit-... al Youko recostado en un futón enseguida del mío, tenía numerosos vendajes alrededor del cuerpo y parecía que apenas tenía las fuerzas para entablar una conversación, sin embargo¡estaba vivo!

-Yui... ¡Maldito imbécil¡¿En qué demonios estabas pensando¡Eres un maldito estúpido!—Nunca había experimentado este miedo a perder a alguien de esta manera, en verdad que me asusté. Yo nunca había sentido esta clase de miedo y... no pude evitar el soltar algunas lágrimas que rápidamente sequé, estaba enojada e igualmente feliz por verlo vivo.

-Alex espera, yo...

Salí corriendo de mi habitación sin mirar atrás¡sólo había convivido con ese Youko si mucho un mes¡No tenía porqué preocuparme tanto por él!... ... ... ¿O si¡Claro que si¡Él era mi amigo y los amigos SIEMPRE se cuidan!

Di vuelta en una esquina y tropecé con Yusuke.

-¡Maldita sea!—Exclamé al sentir dolor en mi brazo.

-¡Oh¿Te duele mucho?

-¿Tú qué crees!

-Este... ¿Qué pasó?—Me quité una lágrima del ojo.

-Nada...—Me abrí paso y salí al patio, creo que Yusuke comprendió un poco mis circunstancias ya que no me siguió y siguió preguntando.

Me detuve de golpe, el brazo comenzó a arderme, me dolía demasiado, me apoyé en la pared tensando lo más fuerte que pude mi brazo. Llamó mi atención las partes en donde se acomodaba el dolor alrededor de mi extremidad, parecía que hacía una especie de espiral alrededor de él. No sé cuánto tiempo estuve ahí sentada soportando el dolor, sólo recuerdo el glorioso momento en que todo cedió y pude respirar aliviadamente. Quería tomar un poco de aire fresco, tenía muchas ganas de abrazar a Yui y decirle que estaba muy feliz de que se encontrara vivo, no estaba muy bien pero si vivo. Aunque no me explico cómo. ¿Qué pasó después de que-...¡Es verdad¡¿Qué diablos pasó después de que ese dragón me tragara¿Cómo es que estoy aquí¿Qué sucedió¿Qué tanto tiempo ha pasado desde entonces?

-Veo que ya despertaste—Me giré y vi a Yomi¿él qué estaba haciendo aquí?

-Yo-... quiero saber que fue lo que pasó¿qué fue-... cómo-...? Dígame.

-¿Puedes usar tu poder?— ¿Cómo?

-Yo...—Miré mi mano izquierda e intenté encender cualquier tipo de llama—No puedo... ¿Por qué no puedo¿Qué haré¡Nunca me había pasado¡¿Yomi qué pasa!— ¡No podía ser¡¿Y si no puedo volver a usar mis poderes!

-Tranquila, es natural, no puedes negar que en ciertas ocasiones después de usar en grandes cantidades tu poder espiritual al día siguiente tus ataques son más débiles.

-Pero siempre he podido crear por lo menos una pequeña flama y ahora me es imposible hacer cualquier cosa—Me estaba sintiendo muy insegura al respecto.

-Es algo completamente natural ya que usaste todo tu poder en convocar al Dragón Negro y usar el Koku Ryu Ha—... ¿Cómo?

-Eso es imposible, sin mencionar que también suena tonto, yo no sé cómo usarlo, sólo recuerdo que-... el dragón...—Una amplia sonrisa apareció en el rostro de Yomi, eso hizo que me desconcertara más de lo que ya estaba.

-Quedaste inconsciente y en ese estado lo convocaste, cuando te encontramos le estabas lanzando el dragón entero al cazador. El kitsune estaba muy débil, pero antes de que tu cuerpo colapsara le diste el resto de la energía que te quedaba.

-¿Era un cazador entonces¿Qué pasó con él?

-Escapó. Desde que se aplicó una verdadera ley en el Makai, ese oficio de traficar con diversas especies se ha catalogado como ilegal. Sin embargo, aun quedan tipos sin escrúpulos que siguen ejerciendo ese 'oficio', si es que se le puede llamar así. Pero lo dejaste muy herido, no me sorprendería si en estos momentos estuviera muerto.

-¿Yui va a estar bien verdad?

-Si sigue igual de aferrado a la vida, ten por seguro que se recuperará en algunos días.

Ambos guardamos silencio, Yomi sentado en los pasillos exteriores del templo con las piernas cruzadas, y yo de pie no muy lejos de él, me sentía un tanto rara, no por el hecho de que no tenía ninguna clase de poder a mi disposición, sino por lo que había pasado hace...

-¿Cuánto tiempo he... dormido?—Recordé algo— ¿Y el torneo?

-Descuida, todo esta bien. El torneo iniciará dentro de algún tiempo.

-¿Cuánto tiempo?—Necesitaba saber¿cómo él podía estar tan tranquilo? Creo que el hecho de que no participaría ayudaba a eso.

-En realidad... mañana. No es nada, te recuperarás en buena parte para ese tiempo, por lo pronto no pelearás a tus máximas capacidades— ¿Quería decir que...?

-¿Cuánto tiempo tardaré en sanar completamente¿O por lo menos cuánto tardaré en recuperar todo mi poder?

-Eso sólo depende de ti y de lo que decidas hacer, no te puedo dar un tiempo ni hora exactos; analiza todo, tu brazo ahora te duele mucho, si usas cualquier tipo de llama en él ten por seguro que terminará por consumirse y te quedarás sólo con el brazo izquierdo hasta que no te cuides y optes por perderlo también—Demonios.

Nuevamente el mutismo reinó en la parte del templo en el que me encontraba, decidí sentarme junto a Yomi y contemplar el paisaje... ahora tenía más ganas de ir con Yui y disculparme (era más que obvio que no me iba a disculpar, abrazarlo si, pero disculparme definitivamente no). No sabía exactamente cómo me sentía, era algo así como mezclar preocupación con emoción, alegría y tristeza... es como si hubieran metido una licuadora en mi pecho y ésta hubiera revuelto toda clase de emociones... es algo raro que no recuerdo que me haya pasado con anterioridad, o por lo menos hace mucho tiempo.

¿Alguna vez se han sentido así?

La brisa fresca es un gran medicamento para enfrentar las preocupaciones, me siento más tranquila pese a que en lo más profundo de mí ser presiento que algo va a pasar, debe de ser algo relacionado con el torneo.

-¿Cuánto tiempo he estado inconsciente?

-Desde anteayer, ya te hacía falta descansar un poco después del largo entrenamiento que tuviste.

-¿Y qué opina de mi progreso¿Sirvió de algo todo esto?

-Ya lo veremos— ¿Por qué no me lo podía decir de una buena vez?

Cuanto ayudaba esta linda atmósfera en ese momento, yo pensaba con mucha más claridad en momentos como estos: en los que la tranquilidad y el silencio predominaban. Pero, cuanto más pensaba, más dudas iban surgiendo en mi mente, quise darles cierto orden y preguntarle a Yomi para disipar las cuestiones, era necesario.

-Quiero tener más detalles¿por qué no llegaron antes¿Qué hicieron después de encontrarme?

Yomi parecía muy tranquilo pese al tono de voz tan 'desesperado' que yo estaba usando, creo que no estaba tomando muy en cuenta que yo quería saber con exactitud lo que me había pasado.

-Me preocupa—Dije en un tono muy bajo con sinceridad—Mi cuerpo se movía por su cuenta¿no es así? No me gusta esa idea, pero... lo agradezco en el fondo, ya que si no hubiese sucedido en ese momento de seguro Yui...

Me dolía el pecho cuando recordaba a Yui y el estado en el que lo había dejado ese cazador, una vez, no recuerdo dónde, escuché una frase que creo que nunca olvidaré y menos con lo que acaba de suceder: "Cuando tienes un perro por tres días, llega el momento en el que te encariñas con él y ya no lo puedes dejar ir". Todo esto es una tontería.

-Ningen—Escuché que decía en un murmuro para después aumentar el tono de su voz—No tienes que preocuparte, es muy normal que tu subconsciente te posesione de ves en cuando, por así decirlo, cuando tengas la extrema necesidad y tu lado 'consiente' haya llegado a su límite, si te encuentras en ciertas circunstancias lo hará.

-¿Quiere decir que a cualquiera le sucede?

-Efectivamente. No eres la primera ni la última a la que le pasa eso, incluso yo he sido víctima de mi subconsciente en algunas ocasiones—Una pregunta más.

-¿Dónde están Shura y Hiei?

-Shura fue a arreglar algunos asuntos al Makai, necesito que ponga en orden cosas pendientes en mi nombre y que dé aviso de que nos quedaremos algunos días en el Ningenkai para ver la competencia, y Hiei... creo que ha regresado al Makai, no le dijo a nadie a dónde iba a ir—Nunca le dice a nadie a dónde va, a veces me puedo dar una idea pero ahora mi cerebro está seco, pero, también ese era su asunto y no el mío, tenía que concentrarme en mis propias cosas.

¿Qué se suponía que debía de hacer en estos momentos? No tenía ni la más mínima idea... quizás debería de ir con Yui, o... damn, de la nada me comenzó a doler la cabeza, de seguro en algún rato se me quitará...

-¿Sucede algo?—El dolor se había incrementado considerablemente y ahora me sujetaba la cabeza con la mano 'sana'.

-Me duele mi cabeza—Ni siquiera quería moverme por miedo a que el dolor se intensificara.

-Descarga total de energía, te levantaste después de sólo dos días... ya se me hacía muy raro que estuvieras como si nada pero ahora me doy cuenta de que solo los efectos tardaron en aparecer— ¿Ahora de qué rayos hablaba?

-Creo... creo que no estoy en todas mis facultades mentales—Comencé a ver borroso, me tallaba los ojos y veía un poco mejor, pero en segundos mi visión empeoraba nuevamente.

-¡Espera, aún no pierdas el conocimiento!—Se acercó y comenzó a pronunciar varias palabras desconocidas para mí, sus manos brillaron y en segundos terminó con el seguramente hechizo que había comenzado—Deberías de... ... ... puedes... ... ... ¿Me estás escuchando?— ¡No le entendía! Y ahora no veía absolutamente nada, era como en aquella ocasión en la que me puse los anteojos de un profesor y mi vista era completamente nula ante el grosor de los cristales.

Intenté ponerme de pie, no podía hablar, me dolía demasiado la cabeza y tenía que sujetarme a la pared para no perder el equilibrio... ¡Maldita sea¡El dolor era demasiado!

-¡Yomi eres un maldito idiota!—La voz de Hiei fue lo último que escuché antes de cerrar mis ojos y perder el conocimiento.

';'

Desperté... de nuevo... esto de que me quede inconsciente, sin energía y me lastimen a cada momento... me está fastidiando... y mucho.

En esta ocasión me encontraba sola en mi habitación... o al menos eso creí hasta que giré mi cabeza y vi a Yui con los ojos cerrados... debe de estar en un profundo sueño. Me acerqué un poco más para verlo mejor (¿por qué? Simplemente algo me incitó a hacerlo), su rostro estaba un tanto pálido y su respiración en parte estaba agitada, creo que por la sangre que debió de haber perdido, el poder espiritual no compensa tanto la materia desaparecida.

-Yui—No pude evitar decir en un susurro, el kitsune no se veía muy bien, aunque me habían dejado claro que su vida no estaba en riesgo... ¿Por qué diablos se fue solo¡Él me dijo que si necesitaba ayuda vendría conmigo¡Qué no estaría solo¿Por qué no vino¿No pudo, o simplemente no quiso?

Movió un poco su cabeza para ladearla en dirección hacia mí, vi que sudaba con cierta levedad... tenía fiebre... sin llamar la atención fui por un poco de agua fresca y una pequeña toalla para atemperar la frente de Yui (no fue tan fácil hacerlo con una sola mano y con un cuerpo cansado que se tambaleaba¡aún me dolía!), él no tenía que estar destapado, y el reposo le vendría bien. Comencé a pasar la toalla ahora húmeda por su acalorada piel, pese a que tenía alta su temperatura corporal, su piel seguía igual de pálida, sus labios también habían quedado casi tan blancos como la tiza, su respiración no se había regularizado pero seguía así de agitada.

Sin dar previo aviso sus verdes ojos se abrieron con lentitud y me miraron fijamente, me sentía tan culpable por sostener esa mirada con él que de inmediato clavé mi vista en la cazuelilla que había traído con agua y remojé la toalla, me dolía un poco la cabeza pero el dolor era tolerable. ¿Tanta era mi obsesión por no mirarlo a los ojos, que por eso me quedé un buen tiempo remojando inútilmente aquella toalla?

-Discúlpame—Dijo después de un largo rato, creo que se dio cuenta de que me ponía nerviosa y aparte que... me sentía culpable.

-No yo-... lo siento— ¡Me dije a mi misma que no me iba a disculpar! Mi subconsciente nuevamente me engañó— ¿Te duele algo?

-Estoy bien.

-No es verdad, estás muy pálido¿has comido algo? Lo dudo mucho.

-¿A quién quieres engañar? Tú no te ves mejor que yo.

-Cállate—Lo volví a mirar a los ojos y habían recuperado parte del brillo perdido, me gustaba ver que estaba bien.

-Descansa, lo necesitas— ¡No tenía que mirarme con tanta compasión!

-Eso debería de decírtelo yo a ti¡mírate! Por si no lo has notado el que no se encuentra en un buen estado eres tú. Estás lleno de vendajes, tu temperatura no es normal y-

Yui se había sentado en el colchón y se había acercado a mí... demasiado si me lo preguntan; no pude reaccionar, miraba fijamente a los cercanos ojos sin poder pestañear; mi mente y mi instinto me exigían a gritos que me fuera de ese lugar, que por lo menos bajara la mirada... no pude hacerlo. Sus brazos me rodearon con firmeza y apoyó su cabeza en mi hombro izquierdo, un agradable escalofrío recorrió mi cuerpo y pude sentir un extraño 'algo' que surgía en lo más profundo de mi pecho... ¿Qué era¿Qué era esto¿Qué pasaba? El cuerpo de Yui era muy cálido... tenía fiebre, no tenía que estar descubierto... olía muy bien, de nuevo pude captar ese aroma dulce y agradable que no había percibido desde hace mucho tiempo...

-Vas a empeorar— ¿Tantas ganas tenía de arruinar este momento?

-Valdrá la pena—Y me acercó más a él después de hablar... ¿Quién diablos se creía este tipo para hacer tal cosa? Era Yui.

-Suéltame, te vas a poner peor y me duele la cabeza—En realidad no me importaba seguir así durante algún tiempo.

-Me sacrificaré— ¿Qué no entendía!... ¿Acaso la que no entendía era yo?

-Yui me voy a enfermar.

-Yo te curaré.

-Tú te enfermarás.

-Tú me cuidarás.

-¡No lo haré!

-Me arriesgaré.

-¿Qué traes¡Suéltame ya!

-¿En verdad eso es lo que quieres?— ¿Eso era lo que YO realmente quería?

El silencio nos rodeó con la discreción tan peculiar que lo caracterizaba y ahora (realmente ignorando todo pensamiento en mi cabeza) yo me apoyé más en él¿qué tenía de malo el que me estuviera algunos minutos más así? Era solo un abrazo agradable, amistoso y caluroso entre dos amigos... un abrazo... no significaba nada... ¿Verdad?

-Me gusta como hueles y también tu cuerpo es muy suave, perfecto para descansar en él— ¿Por qué me decía eso¡Y peor aun¡¿Cómo iba a responderle!

Mi corazón latía mucho más rápido que antes y que en otra cualquier ocasión que pudiese recordar, ignoraba si mi brazo podía dolerme o si Yui sabía que con cualquier roce a mí me dolía mucho (quizás si lo sabía puesto que había evitado tocar ese brazo) creo que ahora yo era la que tenía fiebre, puesto que tenía mucho calor, o simplemente era que Yui estaba muy caliente y... ¿Qué está pasando aquí! Se separó un poco y vio la expresión de confusión que había en mi semblante, me sentía MUY nerviosa y la mirada de espera que tenía Yui no ayudaba en nada¿a qué se debía tal cuestionamiento? Yo quería a Yui... pero no sabía como Yui me quería a mí...

-A veces me olvido que también eres humana—Sonrió con cierta ironía; sólo cerró sus ojos con tranquilidad y se recostó nuevamente en el colchón... ¿Yo? Yo me sentía confundida, con ese 'algo' en lo más profundo del pecho, con la respiración y los latidos del corazón en cierto modo agitados (el corazón más que nada)... ¿Qué había sido todo esto?

Miré al Youko... su faz ya no estaba tan pálida como la recordaba, incluso podría decir que sus mejillas y sus labios han adoptado un tenue color rojizo... ¿Su respiración? Se había regularizado; si cualquiera lo viera en estos momentos diría que está soñando con los verdaderos ángeles... ... ... yo también debería de descansar, quizás la que ahora tiene fiebre soy yo, el calor no ha cesado.

';'

Ahora escuchaba varias voces en mi habitación... eran Yusuke, Kurama, Kuwabara y... a veces se oía la voz de Yui...

-Es mañana—Dijo Yusuke.

-Pero no está en condiciones, yo puedo ocupar su lugar— ¿Yui?

-Apenas puedo sentir su energía, y tú estás igual o creo que peor que ella, quizás Yomi o su hijo quieran...— ¿De qué hablaba Kuwabara?

-Kuwabara, si la sustituimos es capaz de matarnos— ¡Kurama explícate!

-¡No podemos dejar que vaya así como así!

-¡Kuwabara entiende que no tenemos que impedirle pelear¿Sabes cuánto se preparó para esto? Si no va, estaría tirando años de entrenamiento a la basura.

Un largo silencio predominó por toda la habitación después de las palabras de Yusuke, yo podía darme una clara idea de lo que estaban hablando y si era lo que yo estaba pensando, iba a hacer algo al respecto. Decidí abrir mis ojos y aclarar todo de una vez, si no querían dejarme ir al torneo juro que...

-¡Yo iré!—Ante mi repentino comentario todos se me quedaron viendo.

-¡Estás herida y no tienes poder espiritual!

-¡No me retes Kuwabara porque en este mismo instante puedo demostrarte que puedo derrotarte con facilidad!

Me había puesto bruscamente de pie y el dolor leve de cabeza me había llegado, me tambalee un poco pero no desistí en mi postura, miré a todos fijamente, no iba a permitir que mi oportunidad de terminar con esto se me escapara de las manos.

-Esta decisión la voy a tomar yo, ninguno va a decir si voy o no, desde siempre se ha dicho que yo seré la sucesora de Genkai en el Torneo Oscuro y eso es lo que va a ser.

Después de mi 'discurso' nadie dijo nada, decidí quedarme de pie para que no notaran (o por lo menos evitar que notaran) mi debilidad, Kurama tomó una fruta que había traído en una mochila y se acercó a mí con lentitud, me obligó a sentarme en mi colchón.

-Come esto, te ayudará— ¿Qué acaso estaba destinada a sólo alimentarme con frutas de ahora en adelante, o qué?

Tomé la extraña fruta / verdura / lo que fuera (tenía la forma de un espiral y era de color negro... era algo amarga y dulce a la vez) y la consumí con lentitud... me quedé con hambre.

-¿Cuándo nos vamos?—Podía comer después.

-Saldremos hoy un poco más tarde para llegar a la Isla Orca al oscurecer¿estás de acuerdo?

-Perfecto—Después de mis palabras más silencio.

Pude sentir la mirada de Yui examinarme, sentí que de nuevo la temperatura se elevaba... ¿Será de nuevo la fiebre? Eso espero.

-Oigan—Todos voltearon a verme—Tengo hambre n.nU—Por alguna razón todos se cayeron.

-Bueno, no dudo que la tengas, apuesto a que no comiste nada durante ese mes .U—Era verdad, lo único que había consumido eran esas horribles bebidas verdes muy amargas de Yomi... ¿Cómo lo supo Kurama?

-Pues si¿cómo-...?

-Yo le enseñé como hacer aquel brebaje que te dio¿delicioso no? n.ñ

-¿De qué rayos hablas¡Sabía horrible! x.x

-Je. ¿Puedes ir a la cocina o prefieres que te traigamos algo?

-Yo...—Voltee a mirar a Yui y rápidamente regresé mi mirada a Kurama que esperaba una respuesta con una sonrisa en su rostro.

-Entiendo, volveré con algo—Dicho eso se retiró de la habitación.

Volví a mirar mi brazo derecho y vi de nuevo esos vendajes rodeándolo por completo, pero, ahora no sólo estaba cubierto por vendajes, sino también por una extraña pulsera de acero que tenía una pequeña cadena y al finalizar ésta había un extraño cascabel que no emitía ningún sonido pese a que no se sentía tan vacío, aparte, un pergamino había sido atado junto a los vendajes¿qué pasaría si yo...?

-Mejor no te los quites, Kurama puso ese sello especial así que deberías de esperar para saber su opinión al respecto. Te sugiero que tengas paciencia—Yusuke había hablado y estaba de acuerdo... lo mejor era esperar.

-Oye¿quién es él?—Kuwabara había señalado a Yui quien no dejaba de mirarme expectante.

-Él es... es un Youko, su nombre es Yui—Mi mirada estaba clavada en las sábanas.

-¿Un Youko? O.ó—Preguntó Kuwabara.

-¡Mucho gusto! .—Saludó Yusuke.

-Eh... mucho gusto, espero no causarles molestias.

-¡En absoluto¡Puedes quedarte todo el tiempo que quieras!—Creo que Yusuke era un poco demasiado generoso.

-¿Cómo se conocieron? Desde que llegaron no he podido preguntarle nada—Eh... ¿Por qué esa endemoniada fiebre no se iba de una vez?

-Pues... nosotros...

-Una casualidad¿no es así?—Encubrió todo... ¿Por qué?

-Este... si.

-¿Una casualidad? No parece y aparte no lo creo. ¡Digan la verdad!— ¡Damn Kuwabara!

-Nosotros...

-Me ayudó con un cazador, estoy endeudado con ella y... creo que ahora también con ustedes .U—... sin comentarios.

-Ya veo... y¿cómo te fue en tu entrenamiento? Aunque creo que no debería de preguntarte cosas tan tontas¿verdad?—Hasta que Yusuke cambiaba la conversación -.-

-Yo...— ¿Por qué diablos no hablaba?

-¿Tanto te asombra el hecho de que usaste una técnica tan complicada¿Y a quién no¡Debes de sentirte muy bien contigo misma!—De hecho...

-¿No puedes sentir mi youki verdad?

-¿Cómo? O.ó

-No pueden sentir mi youki ninguno de ustedes... no tengo poder espiritual. Tengo que admitir que me siento en problemas al ir al torneo en estas condiciones—Me daba vergüenza, pero¿qué ganaba ocultándolo? Era mejor que les comunicara mis problemas a que esperara yo sola una desgracia.

-Es verdad, esto es un verdadero problema... pero tenemos confianza en que estarás mejor para mañana, en todo caso siempre te queda el rendirte, nosotros podemos hacernos cargo de todo—Es un idiota ese Yusuke.

Suspiré con cansancio, 'siempre me quedaba la opción de rendirme'... el rendirme no era una opción, era una gran humillación; si sólo iba a rendirme en las peleas, mejor no voy desde un principio. Tendré que acomodarme al plan que desarrollé durante los entrenamientos en el Makai, como ya sabía que mis habilidades se debilitaban cuando usaba mucho poder espiritual, me limitaría a atacar con la katana y llamas de nivel inferior... sino, el combate cuerpo a cuerpo será lo último que me quede. Miré una vez más a Yui, se había recostado en el colchón y estaba sumamente pálido como lo había visto anteriormente, nada de ese estado me gustaba. Kurama entró en instantes con Yukina detrás de él y cada uno traía una bandeja con comida, mentiría si dijera que no me llamaron la atención ellos dos¡no había comido algo en verdad 'comestible' en un mes! Yukina vino conmigo y me colocó la bandeja en mis piernas.

-Espero que ya te sientas mejor, lo hicimos Kurama y yo especialmente para ustedes dos así que cómanlo todo—Giré mi cabeza y Kurama le ofrecía a Yui (igual que Yukina a mí) la comida más completa que puedo recordar, frutas, verduras, carnes... solo una cosa me llamó la atención, un extraño vaso con un liquido rojo en el menú de Yui.

-¿Qué es eso Kurama?—Pregunté señalando mi incógnita.

-Es para que recupere parte de su sangre, como habrás de ver, perdió mucha y hasta ahora he tenido los ingredientes necesarios para hacer la fusión. Descuida, puedes beberlo sin el pensamiento de que puede ser veneno—Esto último se lo dijo a Yui.

El kitsune me miró pidiendo una silenciosa opinión acerca de aquel brebaje, yo sólo le indiqué con la mirada que lo ingiriera, en todo caso, Kurama no sería capaz de envenenarlo o hacerle algún tipo de daño... y mucho menos en mi presencia. Vi como tomaba el vaso y le daba un pequeño sorbo, una mueca muy graciosa declaraba que el contenido era no muy agradable.

-Sé que no sabe muy bien pero, créeme, para mañana te sentirás mucho mejor—Se disculpó Kurama de inmediato.

La puerta se abrió y entró la maestra Genkai, con su aire siempre firme y disciplinario que inspiraba una buena autoridad.

-Vaya... no creí que te vería así de débil cuando regresaras—Exclamó examinando más que nada mi brazo desde lejos.

-No fue mi intención... bueno si, pero recuperaré mi poder en algunos días¡se lo aseguro!—Aún tenía miedo de que ya no regresaran mis poderes.

La maestra me miraba como... eh... me miraba raro, como si yo fuera una niña pequeña que a cada momento necesitara de la ayuda de los demás y ahora estuviera preocupada por lo que le puede pasar en el futuro... era verdad, yo tenía miedo de ir a ese torneo.

-Lo mejor será que tomes un baño y te cambies, podrás descansar en el camino y recuperar el poder que has perdido lo antes posible, no se puede regenerar la energía espiritual tan fácilmente y eso tú lo sabes—Si lo sabía.

Yui y yo terminamos de comer después de un rato, Yukina y Kurama se llevaron las bandejas y yo me puse de pie para lavarme un poco... solo había un pequeñísimo problema...

¿Cómo diablos iba a lavarme con el brazo entero cubierto por vendajes? u.ú

';'

-Ya duérmete u.ú

-Yusuke te digo que no tengo sueño .

-¡Si no te duermes en este mismo instante juro que te golpearé hasta que pierdas el conocimiento¡Recuerda que al momento de pelear yo no sé distinguir a los hombres de las mujeres!

Guardé silencio, Yusuke veía por mi bien... o al menos creo que eso es lo que quería darme a entender, tenía que descansar para poder recuperar energía, pero simplemente me resultaba un tanto difícil hacerlo.

-Una hanyou... Una hanyou... ¿Una hanyou en el equipo Urameshi?... ¿Esa es la 'nueva' integrante?... ¿La que va a sustituir a la maestra Genkai?... ¿A quién se le ha ocurrido?... ¿Una hanyou?... ¿Qué se volvieron locos?—Podía escuchar que vario murmullos (algunos no tan silenciosos) se decían entre todos los demonios que esperaban con ansias el barco que nos llevaría hacia la Isla Orca.

-¿Cómo diablos quieres que me duerma con ellos aquí? Además, el barco no tardará en llegar—No me gustaba que me dijeran algo por ser una 'hanyou'. Me sentía somnolienta y aun me dolía un poco la cabeza, no estaba en condiciones de aguantarlos.

-¡No me importa¡Te dormirás en este momento y despertarás hasta que llegue el barco o lleguemos a la isla o si no-!

No terminó o no lo pude escuchar porque el sonido muy fuerte de un silbato aclamaba nuestra atención para anunciar la llegada del barco, era bastante grande aunque no se encontraba en las mejores condiciones en las que podría verse.

Había varias algas y otro tipo de suciedad que no pude identificar pegadas a lo largo de la parte inferior del barco, incluso en las cadenas y en la misma ancla que había sido recientemente lanzada al mar, todos los demonios que se encontraban a nuestro alrededor se olvidaron de lanzarme miradas burlonas y desagradables durante un momento y comenzaron su caminata hacia la tosca escalera de madera que habían colocado para que pudiésemos subir al barco. Íbamos en camino Yusuke, Kuwabara, Kurama, Hiei y yo, Yui se había empeñado en venir conmigo pero Kurama no lo dejó moverse de su lugar, su estado estaba más deteriorado que el mío y le prohibieron rotundamente salirse de la cama por lo menos hasta mañana, la maestra Genkai, Yukina, Keiko y el resto vendrán junto con Yui cuando la competencia dé inicio.

-Cuidado—Por un segundo mis sentidos se entrecortaron y casi me caigo, Kurama me hizo el favor de evitar que cayera al agua— ¿Alex estás segura de que-?

-Si Kurama. Gracias por ayudarme—Seguí caminando, no iba a volver a pasar esto, concéntrate... concéntrate... ¡Y no te vuelvas a caer!

Ya en el barco la atmósfera se torno más pesada, el aire más denso y me costaba más trabajo el respirar¿por qué diablos me pasaba eso? Hasta Kuwabara se veía muy normal pese al ambiente que había en el lugar. El barco zarpó de inmediato, al parecer el viento estaba a nuestro favor pero una espesa niebla cubría todo el panorama a nuestro alrededor, lo más extraño era que en la cubierta del barco todo se veía claramente y no había ningún rastro de aquel manto blanco. Me senté en el suelo y apoyé mi espalda en la reja que estaba a la orilla de la proa para evitar que alguien cayera de la nave.

Abrí mis ojos para ver el paisaje que me rodeaba, nuevamente los demonios que habían abordado el barco me veían desafiantes y con desprecio, sus 'murmullos' me inquietaban y no me dejaban descansar en paz. El buque era igual de descuidado por dentro que por afuera, el suelo estaba muy sucio, algunas de las partes que estaban hechas de metal se habían oxidado y la corrosión era asombrosa e incluso vi una que otra telaraña por las partes secas en el centro de la proa (sin mencionar que vi una rata). Esto no me agradaba, maldigo a esos demonios, maldigo a este maldito ambiente que creo que me va a matar ¡y maldigo a Kuwabara que me está hartando con eso de que tiene ganas de vomitar a causa de la cena que le preparó su hermana! Aproximadamente pasamos así media hora y yo intenté dormir un poco más pero entre las sombras apareció un sujeto bajito con una barba muy abundante que cubría casi toda su cara en lo alto del barco, en donde se suponía que estaba la cabina de dirección y mando del capitán, tenía un parche en el ojo izquierdo, un enorme sombrero negro casi cilíndrico en su cabeza y un pequeño saco negro que lo cubría del escaso frío que rondaba por el lugar, parecía no ser muy amigable que digamos.

-Bien gente. Giren sus ojos a la plataforma del Capitán. Todavía falta bastante tiempo para que el barco llegue al puerto, así que estaremos teniendo algún entretenimiento para mantenerlos a la expectativa de lo que se pueden esperar al llegar a la isla. ¡Las batallas preliminares del torneo se lucharán aquí en mi barco fiel!— ¿Cómo¿Aquí es en donde comienza todo¿No que era en la isla?

-Kurama—Giré mi cabeza para verlo pero no estaba—Kuwa-...—También estaba fuera del alcance de mi vista¡creí que estaba vomitando en algún lugar cercano!—Yusuke... ¿Yusuke?—A él tampoco lo veía, quizás estaba en la planta baja... no, dijo que iba a ver la arena... ¡Con que a eso se refería!

De repente sentí un gran vacío que estaba siendo llenado por el sentimiento de la soledad, no me gustaba, el tipo que parecía pirata estaba viendo algo en unos papeles que traía consigo y casi todo el barco estaba en completo silencio... no me sentía cómoda, quería irme de ahí lo más pronto posible. Aquel tipo del parche jaló una palanca y de inmediato todo comenzó a temblar, la proa del barco se fue separando una mitad de otra abriendo paso a una enorme plataforma circular que sobresalía por unos diez metros sobre el nivel del barco, tenía algunas escaleras para llegar a la cima en uno de sus costados y todos los youkais la admiraban con interés.

-Yo soy el capitán del barco, ahora se los diré sin rodeos. Quince equipos ya han sido escogidos para el Torneo Oscuro. Ellos en este momento están aguardando a su último rival... todos equipos en este momento escogerán a su hombre más fuerte y éste irá al lado del barco en donde saldrá la arena. Allí todos los miembros de los equipos que estén presentes en esta nave lucharán en una Batalla Real, y quienquiera que salga vivo, obtendrá el boleto para su equipo que les servirá para luchar en la Isla Orca. Ahora sin demora adicional, nuestro primer equipo que enviará a su luchador será... el equipo humano. ¡Equipo Urameshi!

Me alarmé de inmediato y me puse de pie, sentí una presión en el pecho con la que apenas respiraba con 'normalidad' pero mis pensamientos hicieron que eso fuera casi nada¿el equipo Urameshi¡YO era parte del equipo Urameshi! No tenía ni idea de donde estaban todos, me puse de pie para buscarlos y ver qué hacía¿por qué me dejaron sola¿Acaso ya los había hartado y no querían estar cerca de mí?

Una ola hizo que el barco diera un movimiento brusco y yo casi me caí, pero lo que sucedió fue que choqué contra un youkai cercano y entonces ambos si caímos al suelo.

-¡Oye tú¡¿Qué diablos te pasa¡¿Tienes deseos de morir!

-Disculpe, yo no quise—Un momento¡era un demonio¿Por qué diablos me disculpaba? Bueno... yo había tenido la culpa para empezar.

-¡Ten más respeto asquerosa hanyou!—Ese comentario no hizo que me sintiera mejor.

-Cierra la boca idiota—Moví mi cabeza hacia la derecha y ahí se encontraba Hiei con una sonrisa un tanto sádica, mirando fríamente a aquel demonio que me había insultado... no puedo creer que me haya olvidado de él por completo—Si te crees tan bueno¿por qué no lo compruebas? Esa niña... hanyou como la has llamado, es capaz de matarte a ti y a todos los de este barco en cuestión de segundos—Estaba hablando de más...

-Eh... ¿Hiei?

-¡El hecho de que tu equipo haya ganado la competencia pasada no puede asegurarme eso¡Te burlas de mí al decirme que esa hanyou que no desprende poder espiritual alguno puede matarme!

-¿Me estás diciendo mentiroso?—Ahora la mirada de Hiei se afiló más y el demonio retrocedió un poco ante el tono de voz que había usado el niño de negro.

-¡Hiei...!— ¿Por qué no me hacía caso?

-Los miembros de mi equipo no están disponibles, así que esta hanyou irá a representar a todo el Equipo Urameshi y te dará una paliza a ti y a todos los demás que se atrevan a presentarse— ¡Me estaba metiendo en un lío enorme!

-¿Y de no ser así?

-Yo mismo me encargaré que tú y los de tu equipo lleguen a la isla—... o.oUUU

-¡Equipo Urameshi¡Vaya ahora mismo un miembro de su equipo a la arena o estarán fuera de eso!—Se escuchó que gritó muy fuerte el chaparrito / capitán del barco.

-Te recomiendo que te des más a respetar ¬.¬

-¿Qué! O.ó

-No te quedes ahí, ve— ¿Qué demo-...? o.ó

-¿Por qué diablos hiciste eso!—Exclamé con furia mirando como el youkai con el que había hablado Hiei se acercaba a la arena.

-¿Hacer qué?— ¿Quería aparentar inocencia¡Pues no le funcionaba!

-¡Eso!

-¡Equipo Urameshi!

-¿Dónde diablos están los demás!

-Si no vas nos descalificarán a todos por TU culpa ¬.¬

-¿QUÉ!

-¡SI EN DIEZ SEGUNDOS NO ESTÁ UN MIEMBRO DEL EQUIPO URAMESHI EN LA ARENA, TODO EL EQUIPO QUEDARÁ DESCALIFICADO POR DEFAULT!— ¡Estúpido capitán!

-Tú dices ¬.¬— ¡Maldito Hiei!

-¡Iré maldita sea!

No me quedó de otra, con el dolor de cabeza, con esa presión en el pecho, y con la dificultad de respirar (pero sin ninguna para protestar en contra de ese niño de negro) salí corriendo hacia la arena... solo espero que no me maten.

';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';'

Tiempo de llegada... 26 de Abril del 2005, Martes, 5:04 p.m.

OK! Termine n-n

Me gustaría que se fijaran en las fechas de los capítulos, fue cuando los inicié y cuando los terminé.

Pan-nany11- En verdad GRACIAS por ser mi primer review de este capi, en verdad te lo agradezco! T.T Y con lo que respecta a lo que piensas del fic... mejor espérate a ver lo que va a venir n.n por lo que más quieras, ENVÍAME UN REVIEW DE NUEVO, PLEEEEEEEEEEEEAAAAAAAAAASEEEEEEEEEEEE! TOT

Shady10- Muchas gracias por esperar la continuación del fic n.n aka Yui ya se tranformó en el 'mundo real' y, pues, como pudiste observar, no hubo mucho alboroto después de todo n.nU eso si, te adelanto que Yui tiene su propia historia la cual intervendrá más adelante, gracias por el review!

Anna Minamino- Haruuuuuuu! Espero que el capi te haya gustado, please! déjame review! T.T

AoMe Hisoshima- Si tan solo las cosas fueran tan fáciles u.u MUY apenas pude terminar el capi 14 hace unos cuantos días y con lo que respecta a los exámenes... tuve que irme a tres finales pero al final los pase bastante bien x.x y ya sabes +- como estuvo el entrenamiento, shura pegaba fuerte x.x gracias por el review! En verdad, gracias! n.n

FINE- Hiiiiii! Bueno, GRACIAS, por el review, y con respecto a lo que piensas... mejor espérate a ver que pasa en la historia, si? n.nUUU y de nuevo, en verdad GRACIAS por el review T.T

Kitsune-Shikon- GRRAAAAAAAACIIIIIIIIAAAAAAAAS! en verdad, no sabes CUÁNTO pueden llegar a subirme el ánimo estos reviews de gente que me apoya, en verdad gracias por todo! ToT

Andy...- Inari... voy a inundar el mundo si sig llorando, pero es uqe nu puedo evitarlo! bueno, en realidad yo no lloro por cosas así, pero en verdad estoy agradecida (sin mencionar alegre) de que me envíen reviews así, o por lo menos que me envíen reviews n.nU muchas gracias por el que me has mandado, y aquí yo te di la continuación, gracias n.n

Ultimamente he estado escuchando mucho música de Gravitation (si, la serie yaoi, ésa mera) pero en especial la de la banda q sale ahí que se llama Nittle Grasper, es GENIAL esa banda! me encanta toda su música! en verdad, todas las canciones de esa banda (y tambien las de la otra que sale, Bad Luck) se las recomiendo!

Por cierto, TENGO VARICELA! TTTOTTT

Es MUUUUUUY feo tenerla pero me salvé de que me diera en tiempos de clases, aunque arruinó mis vacaciones!

Hasta la próxima!