Una vida 'normal'

By Alex-Wind

Tiempo de partida... 29 de Abril del 2005, Viernes, 3:45 p.m.

Haru, gracias por todo, este capi te lo dedico n.n

';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';'

CAPÍTULO 9

EL ANKOKU BUUJUTSUKAI

Miraba a todas partes con la esperanza de que cualquier miembro de mi equipo apareciera (con una clara excepción de cierto niño de negro) para ver si podían hacer algo con esto de que yo pelee... pero Hiei ya me comprometió... ¡Y con un demonio¡Hubiera ignorado todo si fuese con un humano, pero no¡Tenía que salir con sus cosas de que: 'Esta ningen es más fuerte que tú imbécil'¿Qué no veía mis condiciones¿Qué cree que soy de plástico irrompible, o qué!

Al fin¡No creas que por se miembro del equipo Urameshi te vamos a dar algún tipo de preferencia hanyou!— ¿Ese tipo del maldito parche también¡Como me fastidiaba el que me llamaran hanyou!

Ya me encontraba sobre la arena mirando con resentimiento a ese estúpido pirata enano, este estaba llamando a los demás equipos y a ellos les daba mucho más tiempo para decidir que a mí... no era justo. Al ir subiendo, cada demonio hacía alguna muestra de sus capacidades, algunos eran burlonamente opacados por otros y entre ellos mismos iban murmurando complots en contra de los demás... o para ser más específica, en contra mía.

Me miraban, todos y cada uno de ellos me miraban, tal y cómo lo habían hecho antes, durante y quizás también lo sigan haciendo después de que bajemos del barco; en especial el que me llamaba la atención era el tipo que había hecho aquella maldita apuesta con Hiei, a ese en especial le brillaban los ojos y no precisamente de alegría, sino con una malicia infinita.

-¡No hay tiempo límite¡Aquel que al final quede de pie, será el que llegue a la Isla Orca junto con el resto de sus compañeros de equipo!—Comenzó a decir el enano pirata cuando ya estuvieron todos los peleadores presentes en la arena.

Cuando me di cuenta yo estaba completamente sola en un lado de la zona de combate, y en el opuesto el resto de los demonios se relamían los labios seguramente pensando en que obtendrían un poco de mi sangre... no les resultaría tan fácil... o por lo menos trataría de que no fuera así ¬.¬U

-¡Inicien!—Ordenó desde lejos el capitán con su micrófono en la mano.

De inmediato varios se acercaron a mí sin prisa aparente, algunos traían armas consigo, saqué mi katana y los miré con desconfianza... después vi a aquel que había sido retado por Hiei, tenía los brazos cruzados y una sonrisa macabra hacía que lo despreciara más. Poco a poco me fueron rodeando hasta que no tuve espacio para retroceder...

-Me gusta la sangre humana, podré probar un poco de la tulla hanyou—Dijo un tipo que parecía una enorme rata.

Solo mantuve mi distancia, en cualquier momento cualquiera podría atacarme y si no estoy atenta puede pasar cualquier cosa, siempre tengo que tener presente lo peor.

Quisieron atacarme por la espalda, uno a uno quisieron presionarme con sus armas puesto que los que no las traían temían por el que yo usara mi katana, me mareaba al momento de esquivar los ataques, pero debía de persistir o de lo contrario podrían herirme. Alrededor de cinco quisieron atacarme a la vez, antes de que me tocaran cualquiera de sus armas di un salto alto y escapé del golpe, esa era mi oportunidad, en ese momento podría acabarlos con una llama larga del Ningenkai.

Alcé mi mano pero no sucedió nada, sólo obtuve como resultado un ardor horrible que parecía tener la forma de una espiral alrededor de todo mi brazo y ningún tipo de energía emergió de ella. ¡Me había olvidado por completo que ya no poseía ningún tipo de poder espiritual!

-¿Qué tonterías intentas hacer hanyou!—En el aire me había alcanzado el tipo de la apuesta y llevaba consigo una katana, fue lo suficientemente lento como para que yo pudiera voltear y evitar con precisión aquel golpe con el que intentaba degollarme.

De un fuerte impulso conseguí separarme de él y caer a salvo en la arena, el ataque que habían iniciado todos los demonios había sido interrumpido, decían sin hablar que, por ahora, mi único contrincante era aquel 'tipo de la apuesta'. El mareo no había dejado de estar presente puesto que de haber sido lo contrario de seguro todo esto ya habría terminado... aún no podía hacer uso de mi brazo derecho, me sentía impotente¡ni siquiera podía cerrar mi puño para dar algún golpe! Esto no estaba mejorando, necesitaba...

-¡No te distraigas!— ¿De nuevo intentando mutilarme? Si ese era su plan no estaba dando resultado, era verdad que no me sentía bien, pero no era como para que ese tipo me hiciera algún daño.

Pasaba el tiempo, pude percibir claramente la desesperación de aquel sujeto al no poder tocarme¡comparado con Shura ese tipo era un papanatas¡Yo no me había sacrificado tanto peleando contra él ni contra Hiei durante tanto tiempo como para que un tipo como este llegue y me lastime con sus lentos golpecitos! El resto había iniciado una pelea entre sí sin interponerse en nuestro camino, ya me he cansado. Sentí el youki de Hiei llamándome, giré mi vista por algunas centésimas de segundo y vi su mirada que claramente decía: '¿Por qué diablos no terminas con esto de una buena vez?'. Y tenía razón¿por qué no lo hacía? Sería una completa idiotez prolongar esto por más tiempo.

Me coloqué en una de las tantas posiciones ofensivas que me habían mostrado (con la excepción de que en esta estaba presente también la defensa), visualicé a todos y a cada uno de los demonios presentes, empuñé con firmeza el mango de la katana y corrí velozmente para que, prácticamente en un parpadeo, todos quedaran en el suelo... todos menos el tipo de la apuesta.

-¿Y bien¿Qué tal?—Dije con un cierto toque burlón en mi tono de voz mientras guardaba mi katana en su funda.

Con un grito de guerra se aproximó corriendo a mí... era un idiota. Esquivé su torpe golpe y lo golpee con fuerza detrás de su nuca con mi puño 'bueno'.

Escuchaba expresiones de los demonios como: 'Ohhhh...' o 'Es muy fuerte'. Y una que me gustó: '¡Pero no debió de haber pasado esto¡Comenzaron todos contra ella!'. Debo admitirlo, me sentí un poco avergonzada, voltee a ver al capitán y de seguro si estuviera cerca de él podría escuchar el rechinar de sus dientes. Baje poco a poco por las escaleras, no quería arriesgarme a un posible desmayo si es que salto a esta altura.

-¡Estuviste fabulosa!—Giré mi vista para ver a Yusuke con una sonrisa de oreja a oreja justo cuando dejé de caminar—Aunque jugaste demasiado¿eso te lo enseñó Yomi?

-¿Dónde demonios estabas¡Yo no tenía porqué ir¡Bien pudieron ir tú o Kurama!—Sabía que Kuwabara no estaba nada dispuesto.

-Ah, eso... es que... pues verás... ¡No importa¡Lo que importa es que ya tenemos nuestro boleto para ir a la isla! .

-Idiota ¬.¬

-No tienes porque ponerte así .U

-Ya qué... ¿Dónde están Kurama y Kuwabara?

-Fueron al interior del barco, Kuwabara necesitaba tomar la medicina de Kurama y recostarse un rato, no dejaba de repetir que su hermana se las iba a pagar en cuanto la viera .U

-¿Y no has visto a Hiei?

-¿Hiei? Pues... no debe de andar muy lejos—Buscaba con la mirada al niño de negro, yo también comencé a hacerlo, primero se atrevía a hablar por mí y después se iba a no sé dónde.

Jalé a Yusuke un poco por la ropa para buscarlo por la cubierta y no tardamos mucho en encontrarlo frente a varios youkais que no tenían buena cara. Hiei los miraba con indiferencia a todos y tal vez pensando en la mejor manera de matarlos.

-¡Hola Hiei¿Problemas?—Me encantaba cuando Yusuke hacía eso, es decir¡ayudaba y fastidiaba a la vez y aparentaba no saber lo que hacía!... era único.

-No es tu asunto—Me fijé en las personalidades que estaban frente a nosotros y me di cuenta de que esas apariciones tenían más poder espiritual que los del resto del barco, me pregunto por qué no habrían ido a la arena.

-Escucha, no nos gustó la manera en que esa...—Ahí iba de nuevo—...hanyou terminó con esto— ¿Qué diablos tenían en contra mía¿Y por qué me molestaba tanto el que me llamaran hanyou?

-¿Acaso crees que me importa¿Para decir esas estupideces estaban molestando tanto? Debería de matarlos a todos en este mismo instante—Esos youkais ya hicieron enojar a Hiei, no entiendo porqué no lo dejan en paz si sienten que su poder no tiene comparación con el del 'sensei'.

-Hiei mejor vamos con Kurama y Kuwabara, quedarse aquí no tiene caso—Yusuke había puesto una mano en el hombro del niño de negro y de inmediato este lo vio con un poco más de calma, los youkais echaron a reír— ¿De qué diablos se ríen!—Yusuke dio un salto y de un golpe derribó al más grande de todos ellos— ¡Si tienen algo en contra de que no los matemos por mi está perfecto!—Todos guardaron silencio.

Ahora el que estaba molesto era Yusuke, él dio media vuelta al igual que Hiei y me hicieron una seña para que los siguiera, Yusuke se detuvo al estar a cierta distancia del capitán lo suficientemente cerca como para que éste pudiera oírlo.

-Ya tenemos nuestro boleto, así que no se atrevan a cambiar el curso del barco. No nos importa si quieren pelear todos a muerte, sólo tienen que decírnoslo—Me sorprendía el tono de seriedad que usaba Yusuke, era raro que lo utilizara.

-Yarr... eso fue un buen show, Equipo Urameshi. Piedad a un equipo humano que está entrando al torneo este año, sin embargo, ustedes no necesitarán el tener mucha fuerza para siempre abordar mi nave de nuevo. Les recomiendo que entrenen más a esa novata, puede causarles problemas si no está bien informada—Yusuke le dio las gracias.

Nos acomodamos en una orilla cómoda (sin mencionar un tanto aseada) de la proa y en segundos Kuwabara y Kurama hicieron acto de presencia, uno un poco más pálido que el otro.

-Hola¿cómo les fue?—Preguntó animadamente Kurama.

-En cualquier momento es seguro que lleguemos a la isla, no hay de que preocuparse... aunque creo que no hablo por Kuwabara al decir eso ¬.¬U

-Oww, cállate—Nunca había visto a Kuwabara (o más bien a ninguna persona) de tantos colores y aun así tan pálido a la vez... era raro.

Un movimiento más del barco que era brusco, me sujeté del barandal para no caerme, el truco funcionó hasta que la nave se detuvo prácticamente sin avisar y ahí si caí al suelo.

-Alex.

-Estoy bien Kurama—Hubiera evitado un poco el golpe de no ser por mi brazo malo.

-¡Todos abajo¡En quince minutos yo y mi barco nos largamos de esta isla del demonio!

Bajamos conversando animadamente, en realidad todos menos yo. No me apetecía el charlar con nadie, tenía demasiadas cosas en que concentrarme. No podía sacarme de la mente las palabras del capitán, los comentarios de los demonios, y sobre todo¡ese estúpido dolor de cabeza!

Al adentrarnos más en la isla traté de olvidar todo por algunos momentos, respiré hondo y al ya no estar en esa horrible atmósfera junto a tantos demonios poco a poco me fui sintiendo mejor. ¿Acaso por la energía que desprendían esos youkais yo me sentía mal? Sacudí la cabeza y me concentré en la variada fauna y en la bella flora, tal vez, lo mejor para mí en este momento era despejar un poco mi mente... varias aves dormitaban en las llamas de los árboles, el cielo parecía tener una asombrosa cantidad de estrellas igual que en el Makai, la noche le daba ese ambiente fresco y tranquilo a todo y parecía que nada malo podía pasar en esos momentos. La atmósfera ahora relajante hacía que mis dolores bajaran a cierto nivel, ya no eran tan fuertes los malestares.

-He aquí en donde pasaremos las noches, tengo que admitir que es uno de los mejores lugares en donde he estado—Dijo Yusuke de un mejor humor dirigiendo su mirada a un enorme edificio, debe de ser aquel hotel tan aclamado por varios, en donde se quedan los participantes del torneo y aquellos humanos corruptos millonarios para hacer sus apuestas día con día.

Entramos al lujoso lugar y de inmediato quise salir de ahí¡mi ropa no iba con los lujos que se mostraban¿Cómo alguien que vestía con ropas tradicionales (sin mencionar hechas para el uso diario) que solo se consiguen en el Makai puede andar como si nada con personas que siempre usan vestidos finos y corbata? El tipo de la recepción pareció medio reconocer a Yusuke cuando fue a pedir las llaves de los dormitorios, éste último volvió con tres juegos diciendo que nuestras habitaciones eran las ciento once, ciento doce y ciento trece.

-Casi las mismas de año pasado, ahora nos ofrecieron la ciento trece para ti Alex, no pongas esa cara, se vería muy mal que te quedaras en la misma habitación con cualquiera de nosotros ¿no crees?—Si lo creía.

Yusuke me dio la llave número ciento trece y me quedé sin palabras al hacer girar la llave por la perilla. Me encontré con un cuarto sumamente amplio que solo era la sala, todavía entré a una de las puertas que era mi habitación para ver un cuarto igualmente grande con una cama individual que parecía ser muy cómoda y todavía no veía el baño.

-Deja tus cosas, tenemos mucho por hacer—Hiei había entrado a mi habitación y cuando lo vi estaba recostado en una pared con los brazos cruzados en la sala.

-¿A dónde vamos?

-Tenemos que hacer algo con tu brazo, no estás en condiciones de sostener una batalla larga y así no durarás mucho.

No me sorprendió mucho el que dijera eso, si había alguien que se diera cuenta rápidamente sobre si algo me fastidiaba, molestaba, o perturbaba ese era Hiei (y en realidad, varias personas más). Sólo que era rara la ocasión en la que hacía algo para remediarlo, la mayoría de las ocasiones solo me decía lo que debería o no debería de hacer... de cualquier manera sus consejos servían mucho.

Salimos de mi habitación y me sentí observada, giré mi vista y vi algo parecido a una capucha que se había ido apenas sintió mi mirada... ¿Qué o quién habrá sido?

-Vamos, tenemos que terminar con esto lo antes posible—Cuando me llamó, Hiei ya estaba a algunos pasos retirado de mí.

-Eh... ¡Si!

Sentí como en ocasiones miraba mi brazo, yo aparentaba estar entretenida en ver a las personas vestidas elegantemente y riendo juntas, en ver a algunas apariciones a veces discutiendo, a veces todo lo contrario; solo no quería que me dijera: '¿Por qué reprimes tanto el dolor? No deberías de hacerlo, Kurama te advirtió una vez que no lo hicieras' o 'No te quieras hacer la fuerte' o algo así, no quería que me dijera nada.

La frescura de la noche había aumentado y algunas corrientes de aire circulaban por los bosques que cubrían al hotel, las ramas de los árboles cantaban en susurros con la ayuda del viento aunque en ocasiones hubiera jurado que escuché gritos melancólicos. Caminábamos y yo no sabía hacia dónde íbamos a ir exactamente, quizás Hiei sólo quería asegurarse de estar lo suficientemente lejos de los demás, pero de ser así¿por qué haría eso? Él iba adelante y yo detrás, ninguno dijo nada durante el camino (eso lo agradecí infinitamente, aunque, en cierta forma fue un tanto incómodo). Hiei se detuvo justo cuando llegamos al final de un alto risco, las olas se oían cercanamente peligrosas y parecía que el viento en esta zona se tornaba más violento que en el resto de la isla. De haber ido en otras circunstancias, habría sido todo mucho más agradable de lo que ya era.

-Quiero saber—Comenzó a decir dándome la cara—si puedes cerrar tu puño—Su mirada se afiló al momento de dirigir su mirada a mi herida.

-No puedo, me duele mucho— ¿Intentar mentirle¿Decirle que no me dolía y cerrar mi puño tolerando el dolor? Era Hiei, ya había intentado antes decirle que no me dolía algo cuando en realidad deseaba estar inconsciente para ya no sentir el martirio, pero fracasaba miserablemente. No intenté mover ni un solo dedo de mi mano vendada desde que supe que posiblemente las llamas negras me ocasionaron la herida, aparte, el dolor sentido con anterioridad fue recordatorio suficiente como para no volver a hacerlo en un buen tiempo.

-Quítate los vendajes, no son necesarios el pergamino ni el cascabel, exageraron demasiado. También... quiero ver la piel. Yo encenderé una fogata mientras tanto.

Sabía que todo lo que Hiei hacía no era al azar, si algo no le gustaba era dejar las cosas a la suerte, a lo largo del tiempo me he dado cuenta de que todo lo que hace es por alguna buena razón. Con cuidado quité el pergamino, la pulsera metálica y aquel extraño cascabel, después comencé a dedicarme a los vendajes. Esa era la tarea más difícil, no sólo porque abarcaban la mayor parte de mi piel, sino porque tenían un contacto directo con ella y me dolía mucho.

-Auch.

-Tómate tu tiempo, no tenemos prisa—Me estaba dando la espalda y había comenzado a acomodar los leños que trajo consigo después de un rato de búsqueda.

En lo que me fui quitando los vendajes, me fui asustando más y más. La piel que iba descubriendo tenía varias quemaduras¡ya no me sorprendía el dolor con semejante herida! Cuando terminé no pude hablar al ver lo que veía. ¡Ahora le encontraba sentido al dolor que formaba un gran espiral en mi brazo¡Las quemaduras de color rojizo oscuro estaban acomodadas de tal forma que parecía que aquel dragón que me había tragado en la inconsciencia había quedado impregnado en mi piel!

-Hiei... ¿Hiei qué es esto?—Hasta a mí me sorprendió el tono de voz que había salido de mi boca, era demasiado tembloroso y parecía que el titubeo era indispensable, sin mencionar el miedo.

-Es una de las consecuencias por usar el Koku Ryu Ha— ¿Consecuencias?

-¿Hay más?

-¿Sientes dolor no?

Tragué saliva, era una 'consecuencia' de no sé cuantas, pude ver como mi brazo temblaba, intenté calmarme; respiré hondo... sentía como si todo fuese un sueño, en realidad, una pesadilla¡con esta quemadura me sentía marcada!

-Ven, necesitamos calmar el dolor lo más que se pueda—Él se había puesto de pie y supuse que debí de hacer lo mismo, ambos nos acercamos a la fogata que emanaba un agradable calor; sorprendentemente no asfixiaba o molestaba, creo que es porque ya no me hacen daño las llamas del Ningenkai.

-¿Qué vamos a hacer?

-Mete tu mano al fuego.

-¿Cómo?

-A este nivel, las llamas comunes y corrientes como estas no deben de hacerte ningún daño, pero... debes de hacerlo, no tienes que sacarla por ningún motivo¿entendido?

Dudando, acerqué mi mano al interior de la llama para que al primer contacto no sintiera nada, sin embargo, después el dolor fue apareciendo para después intensificarse. Lo seguí tolerando hasta que ya no pude más e intenté retirar mi brazo, pero Hiei había puesto su mano también dentro y había tomado la mía obligándome a mantenerla dentro de las llamas.

-¿Qué haces¡Déjame sacarla me duele mucho!—No me respondía— ¡Hiei!—Me ignoraba, estaba demasiado concentrado en mantener mi mano entre el fuego— ¡Suéltame¡Hiei ya no aguanto!

Fue entonces que me miró fijamente, esa era la mirada característica de Hiei que decía: '¡Cállate y has lo que te dije!'. Tal y como me lo ordenaba sin palabras, resistí el martirio, me dolía, en verdad que me dolía, algunas lágrimas quisieron escapar de mis ojos pero algo se los impidió, quise gritar también, pero no podía (o más bien en el fondo no quería) hacerlo, no frente a Hiei. Las quemaduras con la forma del dragón parecieron reaccionar poco a poco con las llamas y su color se fue intensificando al paso del tiempo, en segundos, el rojizo oscuro se fue tornando de un tono púrpura y las llamas se volvieron más agresivas.

Vi más detenidamente la mano de Hiei para ver como los vendajes de su propio brazo derecho se iban consumiendo por las llamas y un vigoroso dragón negro se veía claramente marcado en su piel, parecía un tatuaje lleno de vida, puesto que al ver al dragón a los ojos sentí como si estos brillaran y también me miraban. El fuego parecía que en cualquier momento fuese a estallar, las llamas crecían sin control alguno y los leños se habían consumido desde hace mucho, ese fuego ya no era cualquier fuego, era uno que se alimentaba de mí y de Hiei, pero¿por qué estaba tan colérico? Ese fuego había iniciado con unos leños cualquiera y algunas llamas convocadas por Hiei. No tenían absolutamente nada de especial.

Fue entonces que el fuego dejó de representar dolor para mí y las llamas poco a poco se fueron transformando de rojas e intensas, a negras y vivarachas. Hiei me soltó para que yo pudiera seguir sola, las llamas negras aun estaban mezcladas con las rojas y ambas me rodeaban, parecían estarse entreteniendo con mi mirada llena de confusión y tratando de averiguar qué era lo que tenía que hacer exactamente.

Me olvidé de todo, dejé mi mente casi en blanco y me dejé llevar por mis instintos. Coloqué mi mano en lo que parecía ser el centro de las llamaradas, y el fuego tanto negro como rojo era absorbido por el dragón en mi piel, podía sentir que estaba muy cerca de donde me encontraba, lo escuchaba, escuchaba los rugidos de aquel dragón, escuchaba como se acercaba, estaba cerca, lo busqué por todas partes con la mirada pero no veía nada; el cielo, y todo lo que no eran esas llamas desaparecieron para mí, todo era oscuridad y no se veía nada ni a nadie ni lejos ni cerca, estábamos solo yo, el fuego y ese espacio perdido en la oscuridad.

Frente a mí apareció una mujer, me sorprendió demasiado el parentesco que tenía conmigo, solo que su piel era mucho más pálida y vestía una capucha negra, sus ojos mostraban una mirada fría y calculadora que parecía captar todo a su alrededor. Se acerco a mí y ambas nos miramos directamente a los ojos, los de ella... eran iguales a los míos.

-Aun no—La escuché decir.

-¿Aun no qué?

Se descubrió su brazo derecho y me lo mostró, y ahí, lleno de vida y mostrando todo su vigor, se encontraba la misma marca del mismo dragón negro que Hiei tenía en su brazo, el mismo brillo en los ojos, el mismo tono negro más fuerte que la misma oscuridad y el mensaje de peligro que enviaban era prácticamente el mismo.

-Es demasiado pronto para que puedas usar las llamas del infierno, necesitas más entrenamiento y en algunos años, tu vida ya no correrá tanto peligro como ahora.

-¿De qué hablas?

-Intento decirte que no tienes las capacidades requeridas para controlar el Koku Ryu Ha sin ayuda, al momento en que tú sola intentes usar esta técnica mortal, tu alma será consumida y devorada por esta bestia tan peligrosa—La verdad dolía demasiado¿qué podía hacer yo en ese momento para que no calara tanto?

-¿Quién eres y por qué estás aquí¿Sólo apareciste para decirme eso?

-Descuida, no soy una ilusión como lo crees en este momento ya que no estás loca... no aún. Piensa que fui mandada para advertirte y para recordarte que no estás sola. Por cierto, no corras tantos riesgos a la hora de la batalla— ¿Cómo?

-¿Qué quieres decir con eso¿Cuál es tu nombre?

-Deberías de preocuparte por otras cosas de mayor importancia.

-¡En este momento lo que me interesa e importa es saber tu nombre¡Dímelo!

En lugar de responder echó tanto la capucha como la capa hacia atrás y pude ver sus ropas oscuras, zapatillas negras, pantalones azules muy oscuros y una camiseta azul clara sin mangas que hacían que un collar de hilos plateados sobresaliera admirablemente complementando el brillo de una gema negra con los ojos de la mujer. Una funda con su katana dentro de ella, estaba sujetada a un cinturón de tela negra, en instantes la desenvainó mostrándome el fino filo del arma que resplandecía con una luz inexistente. Igualmente sostuve mi katana (solo que yo lo hice con mi mano izquierda) y adopté una postura defensiva, no sabía qué capacidades tenía aquella mujer y lo mejor en mis condiciones era no hacer el primer movimiento.

-¿Por qué te empeñas en aprender una técnica para consumir tanto el cuerpo como el alma de tu contrincante si lo último que deseas es acabar con la vida de cualquiera?—Era verdad.

Ya lo había pensado, le había dado varias vueltas al asunto una y otra vez. No he llegado a una conclusión definitiva, siempre me fijé metas a corto plazo y nunca había pensado en la posibilidad de entrenar siempre, puesto que yo ya tenía medio planeada una vida... como humana. Ahora, se me ha presentado una puerta más para elegir mi futuro.

FLASH BACK

-Alex—Yo ya me estaba preparando para irnos al puerto cuando Shura (que acababa de llegar del Makai) me llamó—Tengo que hablar contigo—Miró a todos los que se encontraban no muy lejos de ambos—A solas.

Un tanto extrañada, asentí con la cabeza y lo seguí por las escaleras externas del templo caminando hacia arriba donde a la mitad de ellas se detuvo y se sentó cómodamente, lo imité y me senté cerca de él a la expectativa¿qué puede decirme Shura tan importante que nadie más lo tiene que escuchar? Quizás algún consejo, advertencia o avisarme que no les dieron permiso a él y/o a su padre para ausentarse algún tiempo más en el Makai.

-Yo y mi padre lo hemos pensado mucho, y... pues, nos gustaría saber qué es lo que planeas hacer en el futuro.

-¿A qué te refieres?

-A que si quieres quedarte en el Ningenkai...

Guardé silencio y desvié mi mirada hacia la ciudad en cierto modo lejana, nunca había pensado en la posibilidad de irme a vivir al Makai, es decir¿yo, y quiero decir, YO en el Makai? Siempre (o por lo menos desde que conocí la historia de Kurama) creí que tendría una vida como la de un humano 'normal' pese a lo 'extraño' de mis condiciones.

-Yo... no había tomado en cuenta eso.

-Quiero decir, que si quieres venir conmigo y con mi padre... pues... puedes hacerlo, piensa en todas las cosas que puedes hacer en el otro mundo¡no quiero presionarte ni nada! Pero, si quieres venir ya sabes que podemos conseguirte algún puesto de trabajo en el Makai, quizás te interese el trabajo que desempeña Hiei en sus ratos libres el cual consiste en borrar las memorias de los humanos que accidentalmente han cruzado la frontera del Ningenkai al Makai.

Me sentí feliz¡me estaban ofreciendo un nuevo 'plan de vida'! Aunque debo admitir que no tenía presente esa opción y que acoplarme a ella no me resultaría nada fácil pero-... un momento, se me ocurre algo.

-Shura¿crees que puedas conseguirme el mismo puesto que Hiei?—Me sorprendía el tono de voz tan emocionado que usaba.

-¡Claro! Para serte sincero, nos hacen falta youkais que se dediquen a eso.

-Aun estoy estudiando, y me gustaría terminar todos mis estudios como humana, pero¿crees que pueda ir al Makai los fines de semana y siempre que pueda? Me-... me llama la atención ese trabajo— ¿Por qué me sentía tan apenada?

-Me alego de saberlo, sabes que puedes buscarnos a mí y a mi padre cuando quieras—Me sentí un poco más avergonzada que antes, un corto mutismo nos rodeó junto con una suave brisa.

-¿Shura?

-¿Hum?—Parecía que él también se había relajado un poco más con la atmósfera que nos rodeaba.

-¿Por qué tú y tu padre se han portado tan bien conmigo? No quiero decir que me desagrade o algo, pero, me sorprende que siempre lo hayan hecho; no me explico por qué tanta amabilidad—Eso, desde que los conocí, siempre me lo he preguntado.

No respondió, se dedicó a observar el paisaje durante un rato más mientras poco a poco su semblante comenzó a ponerse cada vez más nervioso, no quiero decir que llegó a tal grado que estaba temblando, pero, tenía una sonrisa un tanto extraña y su expresión no era precisamente tranquila. Se me hacía un poco raro el ver ese semblante en él.

-Shura—Ahora yo fui quién lo miró en espera de una respuesta, sin embargo, evitó mi mirada dirigiendo la suya al suelo—Shura— ¿Por qué pensaría tanto las cosas para decírmelas?

-Pues...— ¿Por qué ahora sonreía tanto?—Que no te sorprendan las ironías de la vida.

-¿Y eso qué tiene que ver con lo que yo te pregunté? Anda contesta—No entendía¿estaba tratando de cambiar el tema?

-Quiero decir que-

-¡Alex ya nos vamos!—Ambos volteamos a ver a Yusuke quien estaba en la parte inferior de las escaleras con ambas manos alrededor de su boca para intensificar el tono de su voz.

-Idiota ¬.¬—Escuché que murmuraba Shura entre dientes.

-Eh... ¿Los veré en el torneo entonces? .U

-Tenlo por seguro, iremos con el resto. De cualquier manera, necesitan a alguien que las cuide de tantos demonios y que proponga algo de autoridad. Dudo mucho que en ese lugar quieran a los humanos—En varias partes tenía razón, aparte de él y Yomi eran la maestra Genkai, Yukina, Keiko, Botan y la hermana de Kuwabara los que irían al torneo... sin mencionar a Yui, pero el aun estaría un tanto débil.

-¿Qué diablos hacen¡Ya tenemos que irnos¡Alex apresúrate o si no de dejaremos!—Yusuke era... muy persistente -.-U

-¡Ya va!—Le gritó Shura—Recuerda que aun no hemos ido al lago de plata, prometiste que lo verías conmigo¿eh?

-Por supuesto .—Salí corriendo dependientemente para reunirme con los demás e irnos al puerto abandonado de la ciudad.

-¡Por cierto!—Me detuve al escuchar la voz de Shura— ¡Te veré en el estadio¡No te atrevas a perder ninguna pelea! .

-¡Si! .

END OF THE FLASH BACK

-No lo sé, no sé para qué, quizás sólo sea un capricho que quiero cumplir cuésteme lo que me cueste... je. No debería de subestimarme tanto—Dije con un tono de casi advertencia.

-¿Y por qué no?—Se escuchaba demasiado segura para mi propio gusto, ya lo recordé... esa voz era la que me había ayudado con el Koku Ryu Ha anteriormente... pero por eso no iba a dejar que me dijera lo que quisiera.

-Algo me dice que eres mucho más de lo que quieres demostrar¿quieres engañarme? Se siente tanto la advertencia de peligro y el aura de la camaradería alrededor de ti, en cierta forma no debo confiarme¿qué tramas¿Quién eres?

Velozmente se acercó a mí y comenzó a atacarme sin descanso, debía de admitirlo, era bastante buena; su estilo de pelea era sumamente parecido al de Hiei, y me molestaba saber que se contenía al momento del impacto entre nuestras armas, no me estaba mostrando ni la mitad de sus capacidades. ¡Sentía como si se estuvieran burlando de mí! Odiaba, no, aborrecía el que hicieran eso. Pero poco a poco la velocidad con la que atacaba comenzó a aumentar considerablemente, aunque hacía que todos sus movimientos fueran muy rítmicos para que yo pudiera seguirlos, a la larga la potencia con la que golpeaba fue creciendo dificultándome todo.

-Con que no debería de subestimarte¿ne¡Entonces demuéstralo¡Hazme saber que no debo de confiarme contigo y que mereces todo mi respeto a la hora de la batalla!

¿Quería hacerme enojar para que la ira aumentara mis habilidades? Tengo que decir que lo estaba consiguiendo. ¡No iba a dejar que una completa desconocida me provocara y después se fuera tranquilamente como si nada!

-¿Qué sucede¿Estás tan ocupada evitando que te corte que no puedes responder?—Esa fue la gota que derramó el vaso.

-¿De qué hablas!—Toda mi fuerza había regresado, inconscientemente había cerrado mi puño derecho y al verlo fugazmente vi que las quemaduras con forma de dragón habían sido sustituidas con un tatuaje de tinta negra. Empuñé la katana con ambas manos (la mujer hizo lo mismo exactamente al mismo tiempo que yo) y la obligué a retroceder, su expresión había cambiado y ya no se mostraba tan segura ante mis movimientos como antes... aunque se veía... ¿Orgullosa?

-Eso está mejor—Murmuró con una sonrisa en su boca.

-Cállate y sigue peleando.

El combate se prolongó más tiempo del que pude haber imaginado, éramos demasiado iguales en lo que se refería a prácticamente todo, agilidad, velocidad, fuerza... ella al parecer se percató de todo eso y en segundos, casi con un acuerdo nunca declarado, ambas nos detuvimos y nos separamos a una distancia prudente. Ambas con la respiración en parte agitada. Nos miramos fijamente, me estaba divirtiendo y en el fondo me parecía que esa mujer no era del todo mala, incluso me estaba pareciendo... bastante agradable¡claro que no se lo iba a demostrar!

Sin previo aviso ambas reanudamos el combate, lo más extraño de todo era que parecía como si estuviera peleando contra un espejo. Me parecía todo tan emocionante y a la vez me fastidiaba el hecho de que hubiera comenzado a hacer exactamente lo mismo que yo, sólo me quedaba una cosa, la cual era cambiar mi estilo de pelea sin alterar gravemente el daño que se debía de causar.

No fue fácil, ella inmediatamente se daba cuenta de mis intenciones, no me servía de nada cambiar las posturas, aplicar otro tipo de fuerza en los golpes, invertir alguno que otro giro, no sirvió nada. Llegó un momento en que ya me había cansado de todo, no sé cuánto tiempo pasó para que tuviera que suceder esto, quizás una, dos, o tres horas¡ya no me interesaba¡Ahora lo que iba a hacer era a dedicarme por completo a acabar con esa mujer que era una youkai¡De humana no tenía nada!

Utilicé las últimas enseñanzas que Hiei me dio, aumenté mi velocidad al máximo en una millonésima de segundo y logré quitarle la katana de la mano, la barrí al suelo y le puse el filo del arma justo en el cuello.

-¿Ya tienes suficiente! Esto se ha terminado—Le dije mirándola a los ojos, instantes después me alejé de ella, guardé mi katana y le di la espalda dispuesta a irme de ese lugar hacia no sé dónde. No tenía intenciones de prolongar esto, un momento¿por qué habíamos comenzado a pelear?

Escuché como se ponía de pie, prácticamente en un parpadeo ella era la que tenía su katana en mi cuello, no percibí su presencia, no sentí su cercanía, no pude evitar que hiciera cualquier cosa¿podía hacer eso y no lo hizo desde un principio¿Por qué¡No tiene sentido¡Pudo haberme matado en cualquier momento que ella hubiera elegido pero no lo hizo!

-No te confíes, nunca dejes el campo de batalla antes de asegurarte de que tu oponente no represente ningún peligro para ti, y sobre todo... no te atrevas a perder... y menos contra mí—Colocó la punta de la katana en mi espalda y sin titubear me atravesó con ella.

Después de sacar la espada de mi cuerpo, caí de rodillas al suelo y voltee a verla, su katana estaba cubierta por mi sangre y ella la miraba con interés al parecer examinándola, después de un movimiento rápido la limpió y la introdujo en su funda.

-Sé que ese golpe no te matará, y es lo mejor... por ahora. Procura entrenar más para elevar tu youki y quizás algún día puedas conmigo, por ahora, te perdonaré la vida y te dejaré bien claro que tu nivel no es el indicado para competir contra seres como yo, tus habilidades son inferiores a las mías. Espero que recuerdes mis palabras—Se dio media vuelta y comenzó a caminar.

-¡Espera!—Se detuvo— ¿Cómo me ayudaste a convocar al Dragón Negro en el Makai¿Por qué lo hiciste¡Necesito saberlo!—Guardó silencio.

-Por Hiei—Siguió su camino, se perdía en la oscuridad, yo podía sentir el dolor de la herida, la sangre aún caliente manchaba mis ropas y no me hacía sentir mejor. Aun escuchaba los pasos de aquella mujer, al final no me dijo su nombre, las llamas la perseguían y algunas se quedaban conmigo, a mí alrededor. En cierta forma... me afectó y desconcertó lo que dijo... ¿Hiei?

Cerré los ojos.

Por un momento sentí la inconsciencia invadirme y al darme cuenta de que me había quedado dormida, di un respingo sin abrir mis ojos. No hice un movimiento brusco más que el de respirar una sola vez con fuerza, casi parecía que el oxígeno se me iba a escapar de los pulmones; después pude aspirar el aire con mucha más normalidad. Llevé mi mano a mi estómago para darme cuenta de que no tenía herida alguna, no había ningún agujero, ningún rastro de sangre seca, ni siquiera sentía dolor al tocarme en donde se suponía que debía dolerme.

Todo había sido una ilusión, una demasiado real si me lo preguntan. Decidí tranquilizarme y dormir un poco más, podía sentir la cálida mañana, tanto el ambiente de frescura como los principiantes y calurosos rayos del sol aparecían en el firmamento. Me sentí sentada y a la vez recostada sobre algo cálido. Me habían cubierto con algo de tela seguramente para cubrirme del frío durante la noche, en cierta forma me dio miedo, era la misma sensación que sentí cuando Hiei me encontró por primera vez en el Makai.

Casi con miedo, abrí mis ojos y vi el lindo paisaje, miré hacia abajo y vi a Hiei enseguida de mí durmiendo tranquilamente, su capa estaba cubriéndome... no puedo creer que no haya percibido su presencia¿tan mal estaban mis sentidos? En ese momento sentí como la vergüenza me invadía, apreté fuerte mis manos, esa mujer... ¡Maldición¡Como me daba coraje el que ella me hubiera ganado así de fácil!

-No te confíes, nunca dejes el campo de batalla antes de asegurarte de que tu oponente no represente ningún peligro para ti, y sobre todo... no te atrevas a perder... y menos contra mí.

¿Qué me habrá querido decir con eso?

-¿Ya estás bien?—Hiei se despertó de inmediato y ahí lo tenía yo, mirándome con un toque cauteloso, un tanto extraña la mirada si me lo preguntan.

Sin duda alguna me sorprendió el que me preguntara eso, era raro el que lo hiciera... miré hacia la punta del peñasco y el fuego se había consumido por completo, sólo una diminuta columna de humo relataba que anteriormente en ese sitio unas llamas habían sido encendidas. Un tanto torpe me acomodé mejor y si un largo suspiro.

-Si, yo... estoy bien—Miré mi mano y traté de moverla, me dolía un poco pero ya no sentía ese ardor en el brazo al intentar cerrar el puño¡genial! Aunque me fijé mejor en mi brazo y... el dragón había desaparecido casi por completo— ¿Qué-¿Dónde está mi marca!—Hiei me miró extrañado por mi reacción.

-¿Qué marca?

-¡La del dragón¡Hace unos momentos estaba muy oscura y ahora-¿Por qué se ha desvanecido!

-Es lo mejor, si vuelves a usar esa técnica lo más seguro es que mueras.

-¡Tú dijiste que me enseñarías a usarla!

-¡Si lo hago podrías morir¿Eso es lo que quieres!

-¡Lo que quiero es que dejes de tratarme como a una inútil y que comiences a verme como alguien que puede servir para algo por una vez en su maldita vida!

Silencio.

Había pronunciado las palabras mágicas. Hiei no me respondió y evitó mirarme a los ojos y yo hice lo mismo clavando la vista en el suelo, sabía que se sentía mal, que yo le había hecho ver la verdad y que... pues, creo que o él era muy sobreprotector, o no me tenía confianza en nada. En realidad quería aprender esa técnica, no sabía exactamente porqué, pero, algo me decía (casi ordenaba) que tenía que hacerlo.

-Lo lamento—Dije después de un largo rato. Su expresión mostraba indiferencia, sus ojos mostraban un temible brillo. Parecía que mi comentario lejos de herirlo, lo había hecho reflexionar... y sinceramente odiaba cuando hacía eso, ya que si Hiei reflexionaba sobre mí significaba que yo era la que iba a sufrir más.

-Solo procura no morir antes de que puedas si quiera tener la oportunidad de aprender el Koku Ryu Ha—Me sentí muy feliz al escuchar ese tono de voz, sabía que si lo decía así en realidad quería decir: 'Bien... por ahora no te gritaré... tanto'.

-¿Y el dragón?

-Si en realidad mereces usarlo, volverá a aparecer en algunos días—Fue suficiente como para que olvidara todo y le diera un amistoso abrazo... se tensó un poco ante el tacto e intentó alejarme, creo que no estaba acostumbrado a recibir muchos.

-Por cierto¿y los combates¿Cuándo es el nuestro?—Me intrigaba¡de seguro comenzaría en cualquier momento!

-Ya terminó nuestro encuentro, Yusuke y el resto se hicieron cargo de todo.

-¿Qué¿Por qué no me despertaste¡No me digas que tú también te quedaste dormido!—Sólo evitó mi mirada... ¡Eso quería decir que-...! Ai se había quedado dormido ..UUU

Hasta ahora no me había fijado en que las ropas de Hiei que estaban un poco dañadas, no me explicaba el porqué. Miré el suelo y algo en él me intrigó de sobremanera, algo parecido a un círculo estaba marcado a nuestro alrededor, parecía que estaba hecho de cenizas / césped quemado o algo así, o más bien parecía...

-¿Hiei tú...?— ¿Había mantenido un campo de energía por toda la noche?

-Vámonos—Si lo había hecho. No me imagino cuánta cantidad de poder espiritual requirió para hacer tal cosa por tanto tiempo. Sin embargo¿para qué lo hizo?

-¡Anda dime!—Exclamé después de algunos momentos de andar por la vereda en dirección al hotel.

-No lo haré.

-¡Dilo!

-¡Déjame en paz!

-¿Por qué lo hiciste¡Anda dime¡No te cuesta nada!

-¡Que no!

-¡Por favor! .

-No ¬.¬

-Pleeease .

-¡Que no! .

-Oh, vamos. ¿Por qué lo hiciste¿Alguien más nos iba a atacar? Pudiste haberlo derrotado tú solo en corto tiempo¿o eran más de uno?

Sólo me miró sin expresión alguna en su rostro, aunque parecía un tanto molesto. Con él he aprendido a ver más allá de todo (el Jagan en la frente no cuenta); detrás de esa faz fría y difícilmente perturbable, vi que en sus ojos había algo de pena, bueno... también Hiei no estaba acostumbrado a decir todo lo que sentía / hacía / pensaba... no podía culparlo.

-Hn.

Suspiré largamente¿cómo no podía hablarme sin bajar la mirada, decirlo sin rodeos y con un profundo titubeo en sus palabras que engañarían a cualquiera? Bueno... a veces era demasiado directo y todo lo contrario en ciertos ratos. Después de todo, debe de tener sus razones, siempre que le pregunto cualquier cosa cambia de tema, no contesta, me pone a entrenar o simplemente escapa a la primera oportunidad en la que ve que me descuido... era un caso perdido. Pero, ya que no me quería responder...

-Hiei.

-Hn.

-Quiero ir al estadio.

-...

-VOY a ir al estadio...

-...

-¡Bien¡No sé como ir al estúpido estadio!

-¿...y? ¬.¬

-¿Cómo que "y"¡Dime dónde está!

-¿Por qué habría de hacerlo? Vete al hotel y descansa, ni que estuvieras en tan buena forma como para andarte paseando por ahí— ¿Qué demo-...?

-¡Como quieras!— ¡Yo me iba a ir al estadio! La isla era muy grande¡pero en algún momento tendría que dar con ese lugar! Y con lo que respecta a que no estoy en buena forma... ¡Puedo con lo que sea!

-¡Oye!— ¡No iba a dejar que me diera otro sermón!

Salí corriendo lo más rápido que pude, o por lo menos lo suficientemente rápido como para saber que Hiei no podría alcanzarme en un segundo, preferí saltar por sobre las copas de los árboles evitando todo obstáculo terrenal (ya saben, rocas, arbustos... ardillas asesinas... ¡En el Makai abundan!). Siempre saltando, prácticamente casi volando, me encantaba sentir el fresco viento chocar contra mi cara, sentir mis pies lejos del suelo y ver como por algunos maravillosos instantes vencía a la gravedad. De repente algo me sujetó por la espalda y me elevó mucho más allá de lo que quise.

-¿Qué-...¿QUIÉN RAYOS ERES TÚ! O.o—Un tipo raro me estaba sosteniendo por la espalda y me asustó. ¡Quién diablos diría que tanto tiempo en el Makai no hizo que el miedo desapareciera por completo! Aunque era sólo un chico¡un chico era el que me había asustado y ahora me cargaba por los cielos!

-¡Wiii¿Divertido no¡Vamos más rápido! o—¿Qué!

-¡Oye espera¿Quién rayos eres tú¡Suéltame en este mismo instante o si no te daré una paliza que nunca olvidarás!

Casi en el mismo instante en el que dije eso me arrepentí. Vi al chico detenidamente por una milésima de segundo y sus cabellos eran de un rojo intenso, sus ojos igual de azules que el mar mostraban una inocencia infinita, sus orejas me llamaron la atención puesto que eran puntiagudas como las de los duendes, una playera blanca al igual que sus pantalones eran agitados constantemente por el viento, un cinturón negro con una gema roja en el centro brillaba con intensidad y sus zapatillas negras flotaban como si este chico hubiese nacido entre los cielos. Sin mencionar que un pequeño cuerno se asomaba por la parte superior de su frente.

-¿Golpearme tú¿Quieres que te suelte¡De acuerdo! — ¡El maldito me soltó a no sé cuantos metros de altura¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Demonios¡Y más malditos demonios¿El tipo era un completo idiota, o qué!

Si. Estaba gritando, es decir¿yo gritando? Bueno¡me habían tomado por sorpresa¡No sentí para nada la presencia ni cercanía de aquel maldito y la altura era demasiada¿Quién por lo menos no se hubiera exaltado! Intenté calmarme, vi hacia abajo y el suelo ya estaba a unos escasos veinte metros de mí, prepararme, tenía que prepararme para la fuerte caída... podría suavizarla con una bola de energía; junté mis manos e intenté reunir buena parte de todo poder espiritual que había logrado recuperar...

Todo en vano. Apenas se lograba formar una diminuta esfera que no me ayudaría a matar ni siquiera a una rata.

-¿Intentabas hacer algo¡Pero tu energía espiritual apenas se nota y-¡Auch!—Le di un golpe en el brazo al chico de cabello rojo que se había dignado a volver por mí y evitar que me partiera la cabeza o algo así.

-¡Cállate¡Más te vale dejarme de buena manera en tierra firme o si no de verdad te arrepentirás!— ¡Ahora si que estaba enojada!

-D-De acuerdo o.oU—Ahí un pensamiento recorrió mi mente.

-Oye.

-¿Si? o-oU

-¿Sabes dónde está el estadio en donde están compitiendo todos los youkais?

-Si, vengo de allá o-o

-¿Puedes llevarme? .

-¿Llevarte? O.o

-Llévame ¬.¬

-D-Deacuerdo o-oU

Se me hacía sumamente fácil el manipular a este chico¿acaso era porque su poder espiritual no era tan fuerte como el de Hiei, Shura, Yusuke, Kurama y el del señor Yomi? Era la explicación más lógica que podía encontrar en ese momento, creo que sin querer se me metió la idea de que podía controlar a todos los youkais que no representasen un papel importante en mi vida... este es un completo extraño.

-¿O-Oye?

-¿Cómo?—Ya me sentía mucho más tranquila.

-Tú eres miembro del equipo Urameshi¿verdad?

-Eh... si¿por qué lo preguntas?

-Por nada en especial .

Y pensaba que yo era rara... el chico fue todo el camino tarareando una canción completamente desconocida para mí aunque era alegre y tenía buena tonada, decía algo así como: 'Hey, hey! Tsumuji kaze de Fly Away...' hasta que cuando me di cuenta él ya había descendido por completo y un gran estadio estaba frente a mí. Era circular y miles de demonios estaban a sus alrededores seguramente buscando la manera de cómo entrar.

-Eh... gracias—Me sentí hipócrita al decirle eso.

-Descuida no soy rencoroso¡ah¡Hola Hiei! .—Me tensé por completo al sentir la mirada de Hiei atravesarme por la espalda... Oh, oh...

-¿Puede saberse qué haces aquí Jin?— ¿Se llamaba Jin? Yo le iba a llamar: 'Sujetocompletamentelocoalcualvoyagolpearsiempreycuandomehagatravesurasfeas'.

-¿Pues qué puedo estar haciendo¡Vine a participar junto con los demás! Hace unos momentos terminé mi pelea y vi a Urameshi, él me contó sobre la han-... la nueva integrante de su equipo .U—Iba a golpearlo u.ú—En este momento debe de estar iniciando la pelea de Touya.

-...ya veo... ¬.¬— ¿Por qué me miraba TAN feo? Bueno, sé que lo molesté mucho, y que no quise irme al hotel como me había dicho... pero¿y eso qué?

-Eh... si me disculpan .U—Me fui de ahí corriendo al interior del estadio, no sé si ya me conocían los guardias o no me vieron entrar, yo sólo sé que llegué a ver la enorme arena que se encontraba en el centro de una gigantesca explanada. No supe cuánto tiempo observé el territorio en donde dos tipos estaban combatiendo, esa arena era la misma que había visto en mis sueños, aún recuerdo que en uno yo casi moría al pelear en ese lugar... deben de ser tonterías, siempre hay que tener presente el triunfo al igual que el fracaso, pero hay que pensar de manera positiva.

-¡Esta pelea definirá al próximo contrincante del equipo Urameshi¡El último combate entre el equipo Kaze y el equipo Saigai!—El bullicio de todos los youkais en las gradas no se hizo del rogar para aparecer— ¡Contrincantes al centro de la arena!

Una chica de cabello café claro corto y con orejas de gato (como la de mi sueño) había dado las indicaciones claramente con su micrófono, no me sorprendía el que pusieran a locutoras así en un torneo con esta clase de... espectadores (sin mencionar a los competidores... ¡Con excepciones!). Los que estaban peleando tenían aspectos muy peculiares cada uno. El que yo tenía a mi lado izquierdo tenía un gran marro como arma, su piel era un tanto morena y se había rapado la cabeza, de lejos se veía que era bastante alto pero también delgado, un chaleco verde bandera y un pantalón café era su vestimenta y no parecía ser muy amigable que digamos, alcancé a ver que tenía unos ojos negros MUY pequeños y las facciones de su rostro eran bastante toscas.

El que yo tenía a mi derecha era de una complexión más serena que la del otro tipo. Era más bajito pero vestía creo que con un toque más original, tenía un pantalón azul marino con un cinturón de tela negra, una playera azul cielo y parecía que su cabello era sujetado por una cosa hecha de tela... creo. Me fijé bien y sus ojos eran sumamente claros con un suave toque azulado, de seguro de cerca se verían mucho mejor. Mostraba mucha seriedad al igual que su contrincante y ambos se miraban fijamente como si en cualquier momento uno podría traicionar dañinamente de alguna manera al otro ignorando las señales del árbitro.

-¡Comiencen!—Escuché que la comentarista gritaba para dar inicio a la pelea.

Ambos combatientes comenzaron a concentrar su poder espiritual en cantidades enormes, no me imaginé que había más youkais así de fuertes fuera del Makai... ¿Habrán venido sólo a esta competencia por gusto? No tengo que olvidar los objetivos de Suzaku.

-El de la derecha es conocido como Touya, 'El amo del hielo' es un ser muy poderoso y el mejor que manipula el hielo en todo el Makai—Creo que al niño de negro le gustaba darme pequeños espasmos... un día de estos me dará un ataque al corazón por su culpa... ¡Y de seguro él lo disfrutará! T.T

Traté de olvidar todo por un momento y me concentré en observar la pelea, el tipo de azul... es decir, Touya hizo que toda la arena quedara cubierta por una capa de hielo, yo estaba bastante lejos de ellos y a pesar de eso podía sentir el viento helado que era emanado por la plataforma. Si yo estuviera en el lugar de su contrincante tendría cuidado porque prácticamente 'El amo del hielo' estaba en su elemento, pero, el otro tipo no se dejó intimidar y con una gran velocidad pese a su tamaño corrió en dirección a Touya, parecía que lo iba a atacar de frente cuando el tipo desapareció y reapareció detrás de él para golpearlo con su mazo. Cuando parecía que iba a darle un golpe directo, Touya elevó enormemente su poder espiritual en un segundo y varias estalagmitas salieron del suelo para cubrir los alrededores de la parte de la arena que ocupaban. Cuando estos desaparecieron igualmente por donde vinieron el tipo que peleaba contra Touya había quedado hecho pedazos y su sangre cubría buena parte de la plataforma, 'El amo del hielo' simplemente esperaba a que su victoria fuese declarada.

-¿Qué pasó¡Shoho el último miembro del equipo Saigai ha quedado mutilado en segundos¡Touya no me ha dado tiempo de relatar nada¡El equipo Kaze irá a la siguiente ronda!—Exclamó la comentarista a través de su micrófono mientras el estadio entero estallaba en gritos, todo el público era muy extraño conforme a todo.

-Es muy fuerte y rápido—Comenté al ver como Touya salía de la arena para encontrarse con los miembros de su equipo.

-¿Lo crees?—Ese tono no me agradó...

Lo voltee a ver interrogante, ese tono, la manera en que miraba a Touya y después me miraba a mí... no, debe de estar bromeando... si, debe de ser una broma, una mala y pesada broma...

No estaba bromeando.

-¿Quieres que YO pelee con él!

-Yo no he dicho nada.

-¡Con la sola mirada basta para saberlo¿Tiene que ser él!

-¿Tienes miedo?

-¡No!—Sólo que no tenía poder para atacarlo y-... ¿Qué rayos-...?— ¡No me mires así!—Ahora piensa que no podré pelear contra Touya porque no tengo poder espiritual... y tal vez tenga razón, pero... ¡Como odio que haga eso!— ¡Ya veremos!

-... ¬.¬

-¡No sabes como me desesperas!— ¡Hacía mucho que no me enojaba así! Quizás sea una completa estupidez pero... esta bien, me he enojado por una verdadera estupidez, pero¡es que él sin decirlo me ha retado y-...¡Demonios!

-¿Ya terminaste? Tienes que reposar para mañana— ¿Reposar¿Reposar yo?

-¡Tú eres el que no se ve nada bien¡Te traeré un espejo y lo verás!

-Sabía que podría encontrarlos en este lugar. Y ahora los dos son los que irán al hotel y tomarán una buena siesta—Hiei y yo nos giramos para ver a Yusuke con una gran sonrisa en su cara.

-¡Oye no te metas!—Le reclamé. Si lo hacía de seguro ganaba él porque no se veía nada cansado.

-Je. Ambos no se aparecieron, ganamos si ignoran el resultado, pero han golpeado fuerte a Kuwabara. Kurama cree que lo mejor es que repose... y que no pelee mañana— ¿Cómo?

-¿Cómo es que lo han golpeado así de fuerte¡Y yo que creí que Kuwabara era muy resistente!—Comenté recordando como Yusuke lo golpeaba y él siempre se levantaba.

-Y lo es, sólo que en esta ocasión su oponente no fue nada fácil... le dije que yo pelearía contra él pero no quiso hacerme caso u.ú

-Es un idiota—Ya sabía como Hiei quería tanto a Kuwabara.

-De cualquier manera, es mejor que ambos descansen, ninguno tiene buena cara... no la pasaron bien anoche¿ne?

-Vámonos u.ú—Dijimos el niño de negro y yo al unísono comenzando a caminar hacia el hotel.

-¿Qué, dije algo? o.ó

Salimos del estadio y nos encaminamos por el bosque, recordé que mañana tendría que pelear... si a Kuwabara lo dejaron en aquel estado en sólo la primera ronda, no quiero ni imaginarme qué es lo que podrían hacerme a mí en caso de que enfrentase a sujetos más poderosos...

-Por cierto¿Yusuke dónde esta Kurama?—No había sabido nada de él desde que llegamos al hotel.

-Está atendiendo las heridas de Kuwabara, creo que Yukina debe de estar con él para ayudarlo—Vi rápido al niño de negro para ver como bajó automáticamente su mirada al suelo.

-¿Cómo fue que lo hirieron? No tengo ni la más remota idea de qué fue lo que le hicieron para dejarlo fuera de combate hasta pasado mañana. ¿Por lo menos ganó la pelea?

-Si ganó, pero casi le cuesta la vida, suerte que justo cuando le iban a dar el golpe final llegó Yukina y eso le dio ánimos para seguir y terminar la pelea. Solo que su oponente lo atacó más por dentro que por fuera.

-¿Cómo? o.ó

-Pues, con intensas hemorragias internas según Kurama, este tipo le lanzaba varias cuchillas que Kuwabara al principio no sentía, sin embargo, al pasar el tiempo de la pelea comenzó a escupir sangre y se veía a través de su piel que las venas y las arterias habían sido cortadas. El tonto no las esquivó u.ú

Pobre Kuwabara, creo que debió de haber perdido una cantidad importante de sangre... me dieron escalofríos al pensar en cómo pudo haber quedado el pobre después de haber recibido tales golpes. Durante el regreso al hotel me fui fijando en el camino que recorríamos, no quería correr riesgos en caso de que me pierda o algo así. Fui viendo cada sendero, cada árbol (aunque el hecho de que todos se parecieran mucho no ayudaba en nada), las extrañas rocas cercanas y sobre todo, no dejaba de ver el estadio que extrañamente parecía ser cubierto por varios árboles no importase la altura en la que uno se encontrase. Hasta que llegamos al hotel me di cuenta de que al cerrar y abrir mi puño con fuerza ya no sentía dolor alguno, prácticamente ya estaba lista para dar buenos golpes. Íbamos a subir por el ascensor cuando vi nuevamente una sombra no muy lejos de dónde me encontraba, desapareció en cuestión de segundos apenas me fijé en ella...

-¿Sucede algo?

-¿Cómo? No, nada Yusuke .U

¿Quién o qué podrá ser esa sombra y por qué desaparece así de repente? Esto no me da buena espina, algo me dice que debo de estar al pendiente de todo lo que sucede en este lugar, el hecho de que varios demonios estén por todas partes, seamos el equipo más odiado que ha podido entrar al torneo y-

-¡Al fin han llegado!— ¿Cómo?

-¡Hola Botan! .—Me fijé mejor y la asistente de Yusuke había abierto la puerta de la habitación en la que se quedaban Yusuke y Kuwabara. Vestía pantalones de mezclilla y una blusa rosa de manga larga con el mismo peinado de siempre: una coleta.

-¿Alex te encuentras bien?—Yomi y Shura se habían acercado y parecían buscar heridas en mi cuerpo... creo que no tienen mucho de donde escoger.

-Estoy bien, me siento mucho mejor ahora—Dije cerrando mi puño a la altura de mi barbilla.

-Ya veo, pero...—Comenzó a decir Shura. Mi poder aún era muy débil.

-Todo saldrá bien—Dijo optimistamente Yusuke.

-¡Ahora que lo recuerdo!—Rápidamente fui a las habitaciones para ver a Kurama y a Yukina acompañar a un Kuwabara que no se veía nada bien, estaba muy pálido... sin embargo a la vez sonrojado por la presencia de Yukina, eso era raro— ¿Kuwabara te duele mucho?—En un segundo su semblante cambió drásticamente ahora mostrando una cara de pocos amigos.

-¿Puede saberse a dónde se fueron tú y el enano¡Las cosas pudieron haber sido muy diferentes si no nos hubieran abandonado pareciendo que tuvieron miedo y se fueron a esconder!—Realmente no lo había pensado de esa manera...

-Yo...—Pero, todo fue por mi brazo, ahora ya puedo sujetar la katana y en parte tengo algo de poder espiritual... ya podré pelear de alguna forma...

-¡Jamás creí que alguno de ustedes huyera de alguna pelea, me decepcionan!

-¡Kuwabara ya basta!—Le reclamó Kurama—Lo mejor es que no la presiones más y también que tú descanses, lo que ha pasado ya no se puede remediar y de cualquier manera igual ganamos—Eso no ayudaba tanto, igualmente me sentía mal.

Sólo miré un poco más a Kuwabara quien se había cruzado sus brazos y miraba hacia la ventana con un ambiente irritado, solo pude susurrar un apenas perceptible 'adiós' y me salí de aquella habitación silenciosamente. Apenas cerré la puerta todos voltearon a verme en silencio.

-Fue mi culpa... ¿Verdad?

';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';'

Tiempo de llegada... 18 de Mayo del 2005, Miércoles, 11:05 p.m.

Ahhhhhhhh, como son hermosas las vacaciones n-------n

Anna Minamino- Haaaaaruuuuuuuuuuuuu, nu tengo regalo para tiiiiiiiiiii. espero que esto valga un poco la pena T.T MUCHAS gracias por las imágenes... son TAN hermosas... espero que el capi te haya gustado n.n aká Yui también te manda muchos saludos n/n

Pan-nany11- B-B-Bueno, creo queesos siete sepíritus se calmarán un poco, je, je... ¿verdad? n.nUUUUUU espero q este capi también te haya gustado, me tardé un poco en arreglarlo y creo que está bien... CREO ¬.¬UUU GRACIAS por el review T.T

Shady10- Creo que malinterpretaste un poco todo este rollo n.nU si te fijas, en el fic ya han salido Yomi y Shura, y si mal lo recuerdas a Genkai la recisitaron después de Torneo Oscuro, esta historia se desarrolla poco después de que finalizara el torneo que se hizo en el Makai así que nu le veo ningún error, claro, si la historia se desarrollara justo después del Torneo Oscuro habría varios errores, como Shura y Yomi, se supone que ellos aun no aparecen. Genkai aún nu ha muerto (no en mi historia) y con eso de "la sucesora de Genkai" es sólo un decir, porque Alex es la que ocupa su lugar en el Equipo Urameshi, el que posee la técnica de Genkai es Yusuke. Espero que me hayas podido entender (yo ya me hice bolas x.x). Por cierto, Yui te manda saludos (el chico en el fondo no es nada malo n.n) y te agradece el comentario n.n GRACIAS por el review n.n

Ashiba Fujimiya- En verdad, no sé como agradecerte el qeu hayas hecho el esfuerzo por leer mi fic durante varias veces, en serio, MUCHAS gracias T.T leí tu review y me acordé de ti vuando terminé el capi 15 de este fic y me gustó cómo lo terminé n.n esta escritora novata te agradece infinitamente el que hayas leído su escape de la relidad n.n

Kitsune-Shikon- Sip, después de que le recordara a mi padre unas chirrocientas veces al fin me trajo mi pc... solo que... NO-LE-HICIERON-NA-DA, es decir¡¡¡EL IDIOTA QUE TENÍA MI PC LA TUVO BAJO SU PODER COMO POR TRES SEMANAS Y EL ESTÚPIDO HIJO DE SU "+($#$&&:l:>? MADRE NO LE HIZO NADA¡¡¡NI SIQUIERA LA TOCÓ¡¡¡SÓLO CUANDO ME LA REGRESARON OLÍA RARO! Ejem... creo que exajeré... de nuevo ¬.¬U me gustaría saber que desgracia te pasó a ti (es FEO el que a uno las malditas circunstancias no lo dejen disfrutar sus lindas vacaciones u.u) y con eso de que tu pc está enferma... pues poquit peor, por lo menos a mi me quedaba la pc de mi madre (NO me gusta, pero, con la necesidad de escribir un poco... tuve que resignarme u-u) espero que tu pc se arregle pronto, es MUY feo no tenerla y más cuando te quieres divertir o algo así, si no tienes otra pc, yo te recomiendo... si... lápiz y un cuaderno u.uUUU en realidad no es tan malo como parece, te tardas mucho más en escribir pero en cierta forma te limita como para que no estés cambiándolo todo a cada rato como en la pc y de igual forma te desahogas un poquito (sin mencionar que medio le avanzas al fic, es slo pasar el resto a la pc cunado te la arreglen, aunque a veces es cansado, yo escribí una parte de san valentín y ya llevo como 17 hojas y tengo tal pereza de pasarlas todas que... mejor me espero a que el fic se asome por esa parte n.nUUU), creo que ya te aburrí mucho, mejor aquí le paro, muchas gracias por el review!

Io aká aún sigo con mi linda varicela, es decir, tengo 15 años y me dio varicela! Lo PEOR de todo es que a mi mugre hermana no le dio nada y eso que se la mantenía en mi cuerto, yo casi lloraba y la condenada no le pasó nada, no es justooooooo! TOT Ni modo u.u creo que me quedarán unas cuantas marcas... bleh! x.x últimamente he tenido muchas ganas de entrenar pero las costras en mi espalda nu me dejan, me da mello el que se me arranquen feo por los movimientos bruscos, aun no puedo girarme agusto en la cama por miedo (sin meni\cionar dolor) a eso x.X

Bueno... solo me queda una semana de vacaciones y trataré de terminar todos los bordados que prometí a mis amigos (si, aunque nu lo crean, sé bordar xD)... mejor ya nu los aburro y los despido.

NO SE OLVIDEN DE DEJARME REVIEWS, PLEASE!

Se cuidan,

Se portan bien y si se portan mal me invitan,

Y, sobre todo...

CUÍDENSE DE LA VARICELA X-X