Una vida 'normal'

By Alex-Wind

Tiempo de partida... 1 de Julio de 2005, Viernes, 12:18 a.m.

CAPÍTULO 12

BAJO UN HECHIZO

Pasó un buen rato para que nos volvieran a llamar, así que Kurama aprovechó para revisar las heridas de Hiei (el cual no paraba de decir que 'estaba bien') y al final logró cubrir todas las lesiones con varios vendajes... sólo...

-Kurama, ven—lo tomé del brazo y le llevé lo suficientemente lejos de Yusuke y de cierto niño renegón de negro— ¿Qué pasa con el Jagan de Hiei? Dímelo por favor, las miradas que ambos se dirigían no eran muy alentadoras y sé lo bien que se entienden ambos así que necesito que me lo digas. ¡Anda, hazlo!

-Alex... escucha-

-¡No me vengas con sermones de que 'a veces es mejor no saber ciertas cosas! ¡Dímelo y ya!— ¡Sólo quería saber qué era lo que tenía Hiei! Aunque... ¿Acaso era tan malo?

-No creo que sea el momento ni el lugar.

-Pero-

-Gracias por esperar, ya se han ocupado de la seguridad de los directivos del torneo y ahora estamos listos para continuar con los combates. ¡Que pasen los siguientes peleadores!—vi como aquel sujeto que me molestó la noche anterior daba unos pasos hacia delante y me miraba retadoramente.

-Iré yo, Hiei, préstame tu katana—tenía que arreglar algunas cosas.

-¿Estás loca? ¡Estás herida y cansada por si no lo has notado! Es mejor que dejes que Kurama se encargue de esto, por tu propio bien.

-¡¿No viste lo que pasó ayer, Yusuke?! ¡No dejaré que se burle de mí y mucho menos ahora que he obtenido más poder desde que salí del Ningenkai!—con la batalla que había tenido con Touya una buena parte del poder espiritual que me faltaba había regresado y debía de ser suficiente como para hacerle frente a aquel youkai llamado Shishi Wakmaru.

-Estás herida. ¡Dime qué sucederá si perdemos! ¡¿Eh?! ¡¿Sabes que en esta pelea está en completo riesgo tu vida?!

-No me matará, se conocen entre ustedes demasiado como para que lo haga.

-Yusuke no se refiere a eso, sabemos que este es un encuentro amistoso entre amigos. Él sólo se refiere a tu autoseguridad, ¿eres capaz de cuidarte de ti misma? Recuerda que nosotros mismos somos nuestro más grande enemigo.

-Equipo Urameshi, anuncien a su competidor por favor.

-¡Iré yo!—le dije a Koto— Ya verán que todo saldrá bien—declamé viendo como en la ruleta salía el campo 'Sin cambios'— ¿Hiei?—me giré a el para ver como sostenía la katana y miraba a Yusuke con burla. Sólo fui y tomé el arma.

-Veamos lo qué haces ahora— ¡¿Ahora se estaba burlando silenciosamente de mí?! Si eso hacía, juro que yo...

-La arena de combate se quedará tal y como esta—me sorprendí al ver que el hielo no se había derretido—, así que esta será una pelea muy interesante, a ambos competidores se les dificultará el combatir en un lugar tan destruido como este, sin mencionar que el equipo Urameshi enviará por dos ocasiones consecutivas al mismo peleador, no sabemos porqué, pero deben de estar seguros de ganar si han tomado esa decisión— ¡¿Por que no se callaba?!

-¿En verdad crees que puedes derrotarme?— ¡Argh! ¡Como odiaba ese maldito tono de superioridad en su voz!

-No lo creo, estoy segura de ello—tengo que admitir algo, en verdad siento que no puedo perder, siento orgullo al traer la katana de Hiei conmigo... si, suena bizarro, pero es un sentimiento… bueno…

-¡Entonces veamos de lo que puedes ser capaz!—dos cuernos salieron de su cabeza y desenvainó su espada, le salieron colmillos y la expresión seria en su rostro fue reemplazada por una mucho más demoníaca y agresiva.

-¡Que comience la pelea!—ante la declamación de Koto mi contrincante se aproximó rápidamente hacia mí mientras me ponía a la defensiva.

Maldición. El tipo de paraba de atacar y era sumamente veloz, si sigue presionándome con su ataque, lo más seguro es que me de un buen golpe en poco tiempo.

-¿Qué sucede? ¿Eso es todo?—preguntó entre risas.

No podía responder, ¡rápido! ¡Tengo que hacer algo rápido!

Me dio un corte que pasó demasiado cerca de mí... de hecho, fue demasiado cerca, mi abdomen recibió una bella herida por la cual se asomaba algo de sangre y varios vendajes se habían roto, creí que iba a seguir atacándome y me preparé para seguir recibiéndolo todo lo mejor que pudiera, ya fuera cualquier tipo de golpe, patada o su misma arma.

Sin embargo, se detuvo y de un salto se alejó de mí a una distancia prudente para ambos.

-De acuerdo, te mostraré mi técnica especial simplemente por ser la sustituta de Genkai—tomó su espada de la parte baja y donde terminaba el mango, la jaló un poco y algo parecido a un tubérculo de carne apareció ahí... ¡Tenía una cara! ¡Parecía que esa cosa tenía una cara!—: Makoku Meisan Ken, la Espada del Grito Infernal, esta arma es capaz de llamar a las almas en pena y usar la fuerza de sus espíritus malignos para acabar con sus oponentes—en otras palabras, estaba perdida.

Alzó su arma por encima de su cabeza con un brazo extendido y comenzó a girarla rápidamente provocando una especie de silbido... con el tiempo ese silbido fue haciéndose más agudo y me fue irritando los oídos, vi como una gran cantidad de poder espiritual rodeaba a Shishi Wakamaru y como varias almas cuya forma era de cráneos humanos iban emergiendo del centro de su arma.

-¡Recibe a estas almas que sufrieron en vida!—los cráneos se acercaron a mí con la intención de seguramente matarme, los pedazos de hielo que se habían destruido me estaban ayudando a cubrirme y a evitar a las calaveras, si embargo, el cansancio y las heridas no me dejaron evitarlas por completo; en busca de refugio, me aventuré a moverme y en el trayecto varios cráneos me golpearon sin cesar en su ataque, después de mucho esfuerzo físico, rodeé la katana con poder espiritual y fui cortando a cada uno rápidamente con ella, no eran espíritus tan fuertes, sin embargo, eran muy numerosos.

-¡Debes de tener algo mejor que eso!—pude exclamar a regañadientes, mi respiración se encontraba visiblemente agotada y comencé a sentirme mal, seguramente, por la pérdida de sangre.

-De hecho, si lo tengo—lo había dicho demasiado seguro para mi gusto.

-¡¿Qué?!

-¿Por qué no miras a tus espaldas?

Casi con miedo, pero con mucha curiosidad, me di media vuelta y un enorme cráneo negro se estaba formando justo detrás de mí; había sido creado a base de los restos de los diversos cráneos que me habían atacado anteriormente, éste tenía un aura más poderosa que la de los otros y se veía más amenazador que nada.

-Oh, oh...—esto no estaba nada bien…

-¡No importó que Alex cortara los espíritus que Shishi Wakamaru convocó! ¡Éstos se volvieron a unir para formar a un espíritu de apariencia más feroz que los anteriores y parece estar listo para acabar con su contrincante!

El enorme cráneo se abalanzó contra mí y di un salto alto esquivándolo forzando horriblemente mi abdomen, había destrozado el mármol y no había recibido daño alguno. Tomé la katana e intenté golpearlo pero parecía que tenía una armadura puesta y no podía hacerle daño alguno.

-Maldición…—el abdomen me dolió más, no... No estaba bien.

-¿Qué sucede? Creí que estabas segura de poder derrotarme—me detuve y dejé de huir de la enorme cabeza que intentaba comerme.

-¿Me estás… retando…?—había dicho las palabras mágicas…

-¡No seas tonta! ¡No permitas que te provoque así!—también iba a demostrarle a Yusuke que podía pelear perfectamente bien yo sola, no era para que se pusiera así.

Ahora fui yo quien concentraba todo su poder espiritual, la batalla contra Touya había sido de gran ayuda, ahora...

-¡¡Yao En Satsu Rengoku Shou!!—lancé las llamas del Ningenkai que parecieron afectarle al cráneo y cayó al suelo, tomé fuertemente la katana y de un movimiento rápido la incrusté en el hueso frontal, justo al centro, para poder romperlo. Lamentablemente, aún se movía y bruscamente se deshizo de mí lanzándome por los aires.

Logré recuperar el equilibrio y (después de recordar cómo, cuándo, dónde y en qué situación me encontraba) corrí hacia el cráneo negro saltando alto y, de una patada, enterrando por completo mi arma dentro de él partiéndolo en dos partes, las cuales, desaparecieron como polvo.

-¡Ahora Alex lanzó unas poderosas llamas que debilitaron al espíritu que había sido convocado por Shishi Wakamaru y después de una asombrosa recuperación lo cortó con su katana!

-Anda, ¿qué más tienes?... ¡Puedo… contra lo que sea… que me lances!... ¡Sólo inténtalo y verás!—estaba jadeando demasiado, pero, bastante enojada, pero era ese tipo de enfado que me permitía ser más fuerte, hábil y resistente ante cualquier ataque, un buen enfado...

-¿Estás segura de ello?—evité contestar y nuevamente me coloqué en guardia, necesitaba hacer algo de tiempo para recuperar el aliento y parte de la energía física— ¡Si tú no atacas lo haré yo!

Tuve que retroceder, volvió a llamar a varios espíritus y estos habían comenzado a atacarme, los primeros los pude esquivar correctamente, pero, después aumentaron en cantidad e insistencia y terminé rodando en el suelo, más golpeada y con más coraje para pelear; me levanté lo más rápido que pude y, con mucha (demasiada) fuerza de voluntad acabé con ellos igual que con los anteriores y ya me estaba preparando para recibir a la gran cabeza cuando no apareció ninguna, ¿por qué?

-Maldición—escuché que murmuraba.

-Te quedaste sin poder espiritual, ¿eh?—sujetó más fuerte su espada— Sé... que no es nada fácil… el traer un elemento sobrenatural a… un mundo al cual no pertenece... y mucho menos poder controlarlo… ahora que me fijo… parece que esos espíritus no te obedecían por completo…—dije aún jadeando y viendo algunas partes de su túnica que estaban levemente dañadas— Mis técnicas pueden ser utilizadas con una mayor facilidad y si te ataco en los lugares correctos puedes caer pronto.

-¡No digas tonterías!— ¡Era un tonto! ¡¿Por qué me atacaba de frente?!

-¡Shishi Wakamaru ha iniciado un ataque directo! ¡Señores, esto nos dice que quiere acabar con la pelea lo más pronto posible!

-¡Tonto! ¡¡Yao En Satsu!!—utilicé el resto de la energía que me quedaba y ataqué con las llamas del Makai... las esquivó dando un salto alto y colocándose arriba de mí.

-¡¡Acabaré contigo hanyou!!

-¡¡No lo creo!!—tomé control completo de las llamas y las redirigí hacia donde se encontraba Shishi Wakamaru y fue un golpe directo el que lo hizo caer fuertemente a la plataforma rodeado por llamas.

-¡Shishi Wakamaru ha caído! ¡Iniciaré el conteo! ¡Uno! ¡Dos! ¡Tres! ¡Cuatro!

Ahora me sentía cansada, utilicé todo el poder espiritual que me restaba pero parecía que había valido la pena, mi contrincante trataba de levantarse pero dudo que en su condición lo logre, tiene quemaduras por todo su cuerpo y en caso de que lograra ponerse de pie... eh... algo se me tendrá que ocurrir... creo.

-¡Siete! ¡Ocho! ¡Nueve! ¡Y diez!—que bien, no se puso de pie... un momento, escupió un poco de sangre— ¡El ganador es el Equipo Urameshi!—caminé presurosamente hacia donde se encontraba Shishu Wakamaru, no parecía estar nada bien.

-Déjame ayudarte—lo tomé por un brazo y lo ayudé a ponerse de pie percatándome de mi propia sangre que escurría por mi abdomen—. Vamos con Kurama, él podrá curar tus heridas…—ya hasta parecía que todos los remedios para todo los tenía Kurama... ahora que estaba cerca de él ayudándolo, me sentía como una hipócrita, pero, era una pelea amistosa, ¿cierto?

-¿Y tú?—no supe qué responderle en ese momento.

-¿Ah? ¿A... qué te refieres?

-Mira—señaló mi hombro, la herida se había abierto, me ardía, por supuesto, y ahora creo que sangraba más aunque con los vendajes, no era tan fácil saberlo.

-He tenido peores—esa cantidad de sangre ya no me asustaba, al principio un poco pero... simplemente ya no… por lo menos ya no tanto, lo que más temía era el momento de que la ducha llegara, al agua caliente o fría en la carne viva era sencillamente aterrador.

-Kurama...—le llamé mirándolo y después a Shishi Wakamaru.

-No lo muevas bruscamente—me ayudó a recostarlo a un lado de la plataforma y de inmediato sacó un botiquín que incluía varias pomadas y semillas de plantas del Makai. Yo me eché a un lado de mi antiguo contrincante completamente exhausta, cerré mis ojos por unos instantes y estuve a punto de quedarme dormida si no hubiera sido porque Shishi Wakamaru nos daba las gracias por ayudarlo y se iba con los miembros de su equipo.

-¿Y tú?—me preguntó Kurama sin dejar de ver mis ropas manchadas de sangre.

-Yo estoy bien, sólo dame un rato para descansar.

-Bueno, creo que llegó mi turno—dijo Yusuke tronándose los dedos. Me puse de pie y caminé un poco para tener una mejor vista de la próxima pelea, en todo momento ejerciendo presión en las zonas que más me dolían.

-Te deseo suerte, ¡y pobre de ti si no ganas!—le amenacé viendo como cambiaban la arena por la del bosque que tenía varios árboles a sus alrededores y el césped cubría todo el campo de batalla.

-Descuida, Jin no podrá hacer nada contra mí.

-Yusuke, si yo fuera tú no me confiaría tanto. Recuerda que es el Amo del Viento y ha mejorado mucho desde la última vez que pelearon.

-Y dime, Hiei, ¿cómo puedes saber eso?

-Cualquier idiota lo sabría ¬.¬

-¡¿Qué dijiste?! Ò.ó#—Aquí vamos de nuevo…

-¡Competidores, al centro de la arena!

Sin decir otra palabra, Yusuke se colocó al centro de la arena donde ya lo esperaba el duende Jin.

-Kurama, ¿qué tan peligroso es Jin?—no podía darme una idea clara, es decir, yo no conocía al "Amo del Viento", yo conocía al duende que me raptó de la seguridad de la tierra.

-Es sumamente hábil si es a lo que te refieres, a Yusuke no le será nada fácil el ganar esta pelea. Hiei—llamó Kurama.

-¿Hn?

-¿Recuerdas donde estuvo Jin hace cinco meses?— ¿Qué tenía que ver-...? Un momento.

-Yusuke está en problemas—él sonrió maliciosamente mientras Kurama simplemente giraba su vista a la arena.

-¿Qué quisieron decir con eso? ¿Eh? ¡Díganme! ¡No sé en qué idioma hablan ustedes dos!—lo sabía, era fácil comprender que el tal Jin había entrenado en un lugar en específico y que por lo tanto debía de tener gran fortaleza... y quería saber qué lugar.

-No sé para qué rayos preguntas si sabes siempre lo necesario... tonta.

-¡¿Qué dijiste?! ò.ó#

-¡Comiencen!

-¡Miren!— ¡Kurama!— Esperen... ¡Cuidado!

-¿A qué te refie-?—caí al suelo, sentí que una corriente de aire muy fuerte me había empujado y no pude hacer nada por evitar caer y golpearme— ¡¿Qué fue eso?!— ¡No era 'normal' que algo así pasara!

-¿Estás bien? Se suponía que tenías que estar-

-¡Abajo!—gritó Hiei y nos empujó más al suelo a Kurama y a mí.

-¡¿Qué te pasa?!—repliqué dolorosamente sin poder moverme, el tipo había empujado a Kurama sobre mí y eso me había dolido bastante. Fue entonces que me fijé en las gradas que estaban justo detrás de nosotros... estaban completamente destrozadas— ¿Qué... qué pasó...?... ¡¿Y Yusuke?!

No muy rápidamente (y con mucho pesar) me puse de pie para ver a Yusuke en el suelo (que por cierto se veía mucho peor que con mi batalla con Touya... parecía que una gran bomba había explotado justamente ahí) tratando de ponerse de pie... ¿Qué había pasado? ¡Y todo tan rápido! ¡No me imagino qué hubiera sucedido si hubiera sido YO quien se enfrenta a Jin!

-¡Jin no ha perdido ningún minuto en dejar que su poder espiritual estalle! ¡Tal parece que Urameshi se tendrá que esforzar al máximo si es que quiere derrotar al amo del viento!

-¡¿Por qué ningún otro mostró esta cantidad de poder antes?!— ¡No comprendía cómo podía ser eso!

-Porque ninguno fue a entrenar al desierto que se encuentra en la zona este del Makai—respondió Hiei cubriéndose de las ráfagas de viento que comúnmente nos azotaban.

Regresé mí vista a la pelea en donde Yusuke ya había comenzado a desesperarse, Jin parecía estar flotando no muy arriba de la plataforma y Yusuke comenzó a lanzarle golpes pero estos eran ineficaces ante la partida al cielo de Jin. Fue entonces que Yusuke se colocó en tan familial postura...

-¡Espera, Yusuke! ¡Cálmate!—le gritó Kurama.

-¡Rei Gun!—una gran cantidad de poder espiritual salió del dedo de Yusuke hacia el cielo, una intensa luz no nos dejó ver el resultado del ataque hasta unos segundos después, yo, al reanudar mi vista, vi como ahora era Jin quien se disponía a atacar a Yusuke desde el aire.

-¡Mira esto, Urameshi!—un aura roja lo rodeó para después mostrar cómo los vientos formaban un enorme tornado, éste se acercaba rápidamente a Yusuke y todo el estadio se estaba viendo afectado por él.

-¡Jin ha creado un tornado con sus poderes y ahora varios de los espectadores han comenzado a ser arrastrado hasta su interior! ¡¿Qué hará Urameshi en una situación como esta?!

Para mi sorpresa Yusuke dio un salto y se internó en lo que parecía ser el corazón de ese remolino, no creo que después de esto salga completamente ileso, pero, si quiere poder acercarse de alguna manera a Jin, tendrá que hacerlo. En segundos, varios rayos de luz salieron del tornado para que después éste desapareciera y se fueran viendo a Yusuke y a Jin cayendo del cielo lanzándose golpes el uno al otro. Ambos aterrizaron con una estrepitosa caída y levantaron una nube de polvo, cuando ésta se disipó, se veía que ambos aún seguían atacándose mutuamente. En segundos se separaron y se miraron fijamente con la respiración agitada y tanto sus cuerpos como sus ropas, en un no muy buen estado.

-Hey, Jin... ¿Hace cuánto... que no teníamos... una pelea así...?—preguntó Yusuke entre jadeos.

-¡Hace mucho... que no me divertía así!—dijo Jin sonriendo.

Ambos elevaron su poder a tal grado que los árboles que habían quedado de pie se derribaron y varias grietas fueron apareciendo a su alrededor, corrientes de aire que parecían dagas comenzaron a inundar el ambiente y tuvimos que crear un campo de energía que se alimentaba del poder espiritual de los tres para protegernos de ellas. Jin juntó ambas manos y lanzó lo que parecían ser poderosos remolinos en lo que Yusuke lanzaba nuevamente se Rei Gun, los poderes chocaron y una onda expansiva hizo que todo el estadio temblara por varios segundos.

-¡Manténganse juntos! ¡Esto pronto terminará!—nos indicó Kurama reforzando el escudo que nos protegía, vi a mis alrededores y me alegraba de que ahí estuviera segura.

Recordé que teníamos 'espectadores' los busqué con miedo por todo el estadio hasta que di con un diminuto campo de fuerza, fijé mi vista en él y pude ver al señor Yomi cubriendo a la maestra Genkai, a Yukina, Keiko, Seiryu y a Shura (quien traía esa maldita cámara) con su poder. Eso me tranquilizó de sobremanera.

-¡Yusuke y Jin han atacado con lo que parece ser todo lo que tienen! ¡¿Cuál será el resultado de esta difícil pelea?!

No podía darme una idea clara, pero, cuando todo se hubo 'calmado' vi que Yusuke y Jin habían rodeado sus puños con poder espiritual y dando un salto alto se lo lanzó el uno contra el otro. Ambos terminaron en el suelo y poco a poco se fueron levantando. Verdaderamente que toda esta pelea me estaba emocionando y desesperando demasiado a la vez, quería seguir viendo sus técnicas y su modo de pelea y al mismo tiempo quería que todo esto terminara de una buena vez.

-¡Esto es muy emocionante damas y caballeros! ¡Nunca me imaginé que esto llegara a suceder y menos ahora!

-No entiendo por qué Yusuke no acaba con esto de una buena vez, ya me he hartado de todo esto—que poca paciencia.

-Sólo un poco más Hiei, sabemos que Yusuke sólo está esperando el momento indicado.

-¿El momento indicado?—pregunté sin poder apartar mi vista de los dos que estaban peleando.

-Así es.

Esperar el momento indicado, era ese momento que uno sólo sabe que realmente llega por instinto y puede llegar a atacar con todo lo que tiene para derribar al oponente... ambos desaparecieron por algunos segundos y en el cielo se vio un destello de luz, ahora fue Jin quien cayó al suelo.

-¿Cuántos golpes fueron?—no había alcanzado a contar todos.

-Creo que unos veinte, ¿tú qué crees Hiei?

-Fueron treinta— ¡Vaya!

Yusuke y Jin habían saltado hacia el cielo y ambos atacaban sin parar, pero, Jin había fallado en parte de su defensa y Yusuke aprovechó eso para golpearlo continuamente hasta que su contrario cayó al suelo, Koto comenzó a contar pero Jin no podía moverse.

-Se ha terminado—dijo Kurama.

-Ya era hora—Hiei no era bueno ocultando su fastidio.

-¡Ocho! ¡Nueve! ¡Y diez! ¡Jin ya no puede continuar! ¡¡El equipo que avanzará a la semifinal será el Equipo Urameshi!!

-¡¡Buen trabajo, Yusuke!!—le dije colgándome de él... arrepintiéndome por completo.

-¡ARGH! ¡¡Suéltame!! ¡¿Qué no vez que me duele todo?!

-¡Demonios! ¡¡Es verdad!!—Había olvidado por completo mis propias heridas.

-Ya se ha terminado... larguémonos de aquí, ya tengo hambre -#-

-¡Pero, maestra Genkai-!

-¡Nada de "peros"! ¡¡Te quedarás ahí dos horas más por estarte quejando!!— ¡No podía ser! ¡Aunque, sólo había pasado una hora y ya estaba cansada! Ya no podía sentir mis brazos.

-¡Pero ya no-!

-¡Dije: silencio!—no puede ser T.T

-¡Hey, Alex, mira est-...! Eh... ¿Maestra Genkai?—Shura había entrado a la habitación.

-¿Hum?

-Eh... ¿Por qué Alex esta parada de manos con las muñequeras que le dio Hiei?

-Porque aún no ha recuperado todo su poder espiritual y lo necesita para mañana.

-Oh... de cualquier modo, mira, alguien te mandó esto—alcé la mirada y vi un sobre muy blanco.

-¿Qué es eso?

-Una carta, he de suponer.

-¿Podrías leérmela? Realmente no creo poder hacerlo yo misma.

-De acuerdo—escuché como rompía parte del papel para después extender una hoja, tardó algunos segundos en volver a hablar—. Está escrita a mano...

-¿De quién es?

-Dice que es de un tal... Joshua...—noté su nombre dicho con algo de desprecio.

-¿Joshua qué?

-¿Para qué quieres saberlo?

-Shura, la carta va dirigida a mí, y si no la vas a leer mejor dásela a la maestra Genkai ¬.¬

-De... acuerdo u.ú—volvió a fijar su vista en la hoja—. Blah, blah, blah... este tipo está loco, lo mejor será que te concentres en tu ejercicio.

-¡Léeme el maldito papel! ¡Si no lo vas a hacer, primeramente no me hubieras dicho que había una carta para mí y ya!—por estarle gritando casi me caigo... ¡Rayos!

-¡Bien! ¡Como quieras! ¡Sólo dice que este tipo te invita a una estúpida cena para celebrar la estúpida victoria que tuviste en este estúpido torneo!

-¡Gracias!—hice denotar el sarcasmo.

-¡De nada y de verdad espero que te la pases bien!— ¡¿Por qué diablos se enojaba y de plano se iba dando un portazo?!

-¿Qué le pasa?—el enojo ya había hecho que se me olvidara el dolor en los brazos y sentí como si pudiera estar así por días enteros.

-Joshua Hanson... ¿Lo conoces?—Preguntó la maestra sosteniendo la hoja.

-No, nunca he oído ese nombre.

-Sería bueno que estuvieras siempre alerta, uno nunca sabe con la clase de sujetos que vienen a estos lugares—tenía razón.

-Gracias, pero, ¿habrá invitado a los demás?

-Lo dudo, si hubiera sido así los habría mencionado a todos y en este papel sólo se te hace referencia a ti—eh...

-Mejor no voy—eso ya no me agradó, lo mejor sería que me ocupara de recuperar el poder espiritual que me faltaba.

-¿Por qué no? En caso de que te ataquen servirá como un entrenamiento más, vas a ir.

-Pero-...

-Dije, que irás ¬.¬

-¡Pero tengo miedo!— ¿En verdad era miedo...? La maestra se echó a reír— ¿Qué es tan gracioso?

-No sé qué me da más risa, si tu supuesto 'temor' o el hecho de que tengamos esta conversación así—eh... yo en esta postura y ella sentada en un sofá... muy lindo.

-De cualquier modo, no quiero ir... sola— ¡Bien! ¡Tenía que admitirlo! ¡No sabía NADA de ese tipo Joshua o como se llamase! ¿Era sólo una cena o ese tipo qué? Realmente no quería descubrirlo… ¿Una cita? ¿Eso era una… cita?

-¿Y qué quieres que haga? ¿Que vaya contigo?

-¡¿Podría hacerlo?!—en verdad esperaba que lo dijera.

-¿Acaso no escuchaste el sarcasmo? ¬.¬

-Pero en verdad no quiero ir, además, ¿por qué no me invitó ese tipo en persona? ¿Eh?

-Debe de tener sus razones, o esto es una 'inocente' invitación o una trampa no muy bien planeada.

-Que se vaya al demonio, no iré—tensé mis brazos y me preparé para esperar a que la maestra me dijera que el tiempo ya había acabado... aunque en realidad faltaba mucho para que dijera eso.

-¿Es por ese zorro?—me temblaron los brazos e inevitablemente caí al suelo procurando caer del lado derecho puesto que parte de mi hombro aún me dolía…

-¡¿C-Cómo?!— ¡Realmente NUNCA había pensado en Yui!

-Je, je. Ya casi es hora de cenar.

-¡No iré y punto!—dije cruzándome de brazos, ¡esto era realmente una tontería! ¡La tontería más tonta que pudo haber sucedido en este tonto día!

-En ese caso, sólo ve y rechaza su invitación de una manera educada, no tienes porque ser desconsiderada con un sujeto como él— ¡Eso era...!... cierto -.-

-Bien... ¡Pero sólo se lo diré y me regresaré!... Ehm… maestra… ¿Está segura de que no quiere venir conmigo?— ¡Aún tenía esperanzas!

-Estás bromeando, ¿cierto? ¬.¬

-¿Y si invito a alguien más?

-Vaya cobarde resultaste ser…

-...no... ¡No quiero ir! ¡¿Está segura de que no quiere que entrene un poco más?! ¡Mire! ¡Me caí! Por eso tengo que hacer, eh... ¡Unas mil lagartijas!— ¡Con gusto las haría!

-No ¬.¬— ¿Cómo una simple palabra puede ser tan decepcionantemente cortante?

Bajé la mirada, yo sentada en el suelo con las piernas cruzadas y la maestra Genkai aún en el sofá... me asustaba la idea de ir y encontrarme con un viejo que se interese por algo mío... no, no me gustaba esa idea, pero, también tenía que ir y rechazar cualquier proposición que me dictara de la manera más educada posible, de cualquier modo, seguía la posibilidad de que continuara insistiendo... pero tenía miedo... y al mismo tiempo tenía que-

-Enfrentar tus miedos... ¿Sabes? Hay cosas que para ciertas personas son todo un reto, y para otras, las cosas mas bobas de realizar... para tener sangre de youkai no eres tan fría como se supone que deberías de ser.

-No puedo creer que usted también me diga eso—dije mirando hacia otro lado.

-Es la verdad... y es mejor que ya te vayas.

-Si. ¡Gracias por todo!—dije levantándome y cerrando la puerta detrás de mí para ir a mi habitación y cambiarme, en ocasiones, la vida de la maestra Genkai me parecía solitaria, en estos momentos todos están con Kuwabara, pero, yo le pedí que me ayudara con mi poder espiritual y ahora... la dejo sola...

Algún día tendré que recompensarla.

-Iré contigo, puede ser una trampa. Ya he recuperado mis poderes y-

-Yui... u.ú

-¿Qué pasaría si es una trampa? ¡Podrían intentar matarte! Lo mejor es que vaya y-

-No pasará nada—ahí iba otro 'Shura'.

-Iré detrás de ti, no tienes de que preocuparte, si veo algo sospechoso-

-Yui, sólo voy a rechazar la invitación ¬.¬

-¿Entonces por qué rayos te arreglas tanto? o.ó—eh...

-No me estoy arreglando, tú deberías de saber que no me gusta el maquillaje...—de verdad no me gustaba, si mucho me ponía algo en los labios pero odiaba aquel 'lapiz' para los ojos y todo eso… no comprendía a las chicas que usaban eso, ¡es como si se ensartaran a sí mismas una enorme vara de palo!

-Veamos, te estás cepillando demasiado, te soltaste el cabello sin mencionar que esa ropa está un tanto pegada, ¿qué puedes decir a eso?

-En primera: me puse esta ropa porque Keiko me la prestó e insistió en que me la pusiera y aparte sólo traigo los cambios de ropa suficientes para las próximas peleas, recuerda que en cada una parece que necesitaré un guardarropa nuevo. Y en segunda: no tengo porque descartar la posibilidad de quedarme a cenar, de ser así, no tengo que verme TAN mal... no todos los días se come en un lugar como ese—dije dejando el cepillo a un lado del peinador.

-Entonces... ¿Llegarás tarde...?

-¿Cómo?

-Dame una hora, si no llegas para ese momento iré a buscarte y te traeré de inmediato.

-¡Por el amor de Dios, Yui! ¡Sólo iré, lo rechazaré y me regreso! ¡Ni que me fuera a quedar toda la vendita noche!

-¿Te pido algo para que comas?—le pregunté serenando mi tono de voz.

-No... Te esperaré.

-Pero-

-Te esperaré y comeremos juntos como en el Makai—eso ya no era una proposición, era... ¿Una orden? ¿Una amenaza? ¿Un aviso? No sabía si eso me había alegrado o me había hecho enojar.

-Como quieras—dije tomando el sobre con la carta y saliendo de la habitación... me afectó el escuchar el tono de voz tan molesto de Yui.

Cuando caminaba por los pasillos volví a sacar el papel del sobre y releí la carta.

Srita. Alex.

Dado su asombroso desempeño el día de hoy en su debut de primer combate en el Ankoku Buujutsukai, me gustaría tener el honor de invitarla a celebrar el triunfo de su equipo y su paso a la semifinal de la competencia invitándola a cenar conmigo, ¿aceptará? Realmente eso espero.

Deseando verla en la segunda planta del comedor, se despide su anfitrión.

Joshua Hanson.

Simplemente todo eso era una mierda, lo de Shura, lo de Yui y también lo de ese tipo. ¡Toda una verdadera mierda! ¿Qué habría dicho el sensei acerca de eso? Quizás un: "Estúpidos ningen" o "No entiendo porqué rayos me preguntas eso a mí"... ¡Mejor me regreso a cenar con Yui!

-Disculpe—me llamó alguien justo cuando había dado media vuela e iba a dar mi primer paso— ¿Es usted…? ¿El Equipo Urameshi…?—Iba a decirle que si y que si me disculpaba, tenía que ir con Yui.

Pero me di media vuelta y me topé con un joven asombrosamente apuesto que no pasaría de los diecisiete años vestido de traje, ojos muy negros, piel clara, cabello negro corto y que terminaba en pequeños picos…

-Eh... s-si, soy yo— ¡Tenía que controlar mi tono de voz y no sonar tan asombrada!

-Mucho gusto, mi nombre es Joshua Hanson— ¡¡Él era?? ¡¿Por qué no lo supe antes?!—. Me alegra saber que ha aceptado mi invitación— ¡¿En qué mundo vive este tío?! Tomó mi mano y la besó... no sabía si es gesto se me hacía más raro o más lindo— ¿Tendría la amabilidad de acompañarme a cenar?— ¿Por qué preguntaba?

-¡Claro!—me pateé mentalmente después de haber dicho eso. Me ofreció su brazo y me encaminó hacia una mesa que se encontraba junto a una gran ventana, me sentía un poco incómoda ya que no me sentía yo misma, el vestido de manga larga negro y la mirada del chico lindo me hacían sentir fuera de lugar... yo no era así.

-Tome asiento, por favor—dijo separando una silla de la mesa e indicándome que me sentara en ella... se me hacía demasiado lindo para ser verdad.

-Gracias—caminó hacia el otro lado de la pequeña mesa circular y se sentó en ella, rápidamente un mesero llegó y nos ofreció los menús a ambos.

-Puede ordenar lo que guste, yo cubriré la cuenta— ¡Claro que-...! Yui...

-Disculpa, pero no puedo quedarme mucho tiempo y mucho menos cenar, alguien me está esperando y no creo que-...

-¿Desea beber algo?—dijo con una botella en la mano.

-Lo lamento pero creo que ya me tengo que ir. Sólo necesito que me digas para qué me invitaste y ya—no sabía si eso era muy 'cortéz' pero, tenía que terminar con todo esto de una vez.

-La invité para que pudiera cenar conmigo, ¿sabe? Me impresionó hoy, señorita, jamás creí que alguien como usted pudiera... pelear de ese modo y contra tales oponentes—tonto superficial, ¿no dejaba que me fuera para esto?

-¿Podrías decir qué quieres de mí?—le estaba dando permiso de que fuera directamente al grano y no lo aprovechaba.

-Mmm... ¿Charlar, quizás?

-Escucha, no te conozco, tú tampoco a mí y alguien me esta esperando. No vine a este lugar con la intención de comer algo o charlar... y por lo que veo no es ninguna trampa...—esto último lo murmuré y me sentí paranoica… muy paranoica— Pero...—realmente no me esperaba nada de esto.

-¡Por favor!... sólo unos minutos más— ¡¿Qué se traía este tipo con tomarme de la mano?!... ¿...y... por qué de repente se veía tan... solitario...?

-L-Lo siento, pero...

-Por lo menos sólo una taza de té—té... no tenía nada en contra del té.

-De acuerdo... pero después de eso me voy, ¿entendido?—realmente no estaba muy convencida que digamos... esto me agradaba menos.

-¿De cuál prefiere?—preguntó mirando la cartilla.

-Pues...—fijé mi vista en donde se suponía que estaban enlistados las variadas bebidas y me encontré con la lista del té, le di una rápida leída y los nombre me parecieron un tanto raros—"Siete Azhares", "Tila", "Anís", "Negro"... ¿Hay acaso alguno que reconozca?—bromeé volteando a verlo.

-Más abajo se encuentran unos un poco más reconocibles—dijo con una sonrisa.

Volví mi mirada y justamente tenía razón, podía encontrar uno de "Manzana con Canela", "Jugo de Frutas Tropicales", "Durazno Pasión", "Menta Mágica"... suficiente.

-Mejor me quedo con el de manzana con canela—no me sorprendería que me salieran con uno que se llamara: "Grito de Auxilio".

-De acuerdo, yo pediré el mismo—de inmediato llamó al mesero y éste obedeció la orden, no quise entablar una conversación o por lo menos no iniciar una, creo que estaba mostrado muy poca esperanza de querer pasar un buen (sin mencionar largo) rato con él—. Y dígame... ¿Por qué está participando en este torneo?— ¿Le importaba?

-Pues, me lo pidieron—le dije de una manera tristemente cortante. Un momento, ahora que lo recordaba... ¡Yusuke NUNCA me preguntó si quería o no hacerlo!

-¿Por qué?—ganas no me faltaron de preguntarle qué diablos le importaba a él.

-Pues... asuntos personales— ¡Bien! ¡Había logrado esquivarlo sin ser maleducada!... creo.

-Ya veo...—ya me quería ir, ¡quería largarme de ahí de una buena vez! ¡¿Por qué diablos seguía esperando el té?!

-Discúlpame pero-...

-Espere por favor, mis padres están demasiado ocupados 'trabajando' como para pasar el tiempo conmigo y no he tenido oportunidad de hablar con alguien agradable desde que llegue a este lugar... solo— ¿Cómo?

-¿Y cómo sabes que yo soy agradable? Deberías de saber que han intentado matarme en varias ocasiones...— ¿No se me pudo ocurrir algo peor? Yo misma sabía que todos los que han intentado matarme eran idiotas que no sabían lo que hacían.

-Cuando la vi en el estadio, se veía muy feliz con tus compañeros de equipo... creí que si pasaba algún tiempo con usted también podría contagiarme de esa felicidad...—hay no, no podía dejarme enternecer por esa actitud de 'niño rico que jamás tuvo el amor de sus padres'... ¡No podía hacerlo!... pero...

-¿Y por qué yo? Ahí también estaban Yusuke, Kurama... pero Hiei... no, que bueno que no fuiste con Hiei, el tipo... mejor me callo—no me imagino qué le habría dicho el sensei... aunque creo que ni siquiera llegaría a hablarle.

Para mi sorpresa el chico comenzó a reír, ahora que me fijaba... ¿Por qué buena parte de los hombres son lindos cuando sonríen?

-Hace... jajajajaja... hace mucho que no reía así—pobrecito... y al mismo tiempo, que tonto.

-Eh... que bueno que al fin lo hiciste, ¡felicidades!—en ese momento llegó el mesero con una jarra de té y un par de tazas... ¡Galletas! ¡También trajo galletas! ¡Que buen tipo!

-Muchas gracias.

-De nada señor, ¿desea que les sirva un poco?

-Si por favor.

Vi con impaciencia que el señor mesero sirviera el té (que por cierto, olía delicioso), y cuando éste terminó, nuevamente esperé a que se fuera... pero el tipo ahí se quedó.

-¿Sucede algo malo con su bebida?—me preguntó después de que vio que no tocaba la taza y sólo lo miraba con impaciencia.

-No, nada malo—dije tratando de pensar en una manera de decirle: ¡Largo!

-Eh... muchas gracias, le llamaremos si algo se nos ofrece—dijo el tal Joshua.

-De acuerdo, señor— ¡Al fin se fue!

Suspiré con pesadez mientras tomaba mi taza y le daba un sorbo, no me gustó, no tenía azúcar ni nada... y yo que creía que el señor mesero era súper eficiente...

-Buag… ¿Dónde está...? Esa cosa... mmm... ¡La azucarera!— ¡No puedo creer que por un momento olvidé por completo el nombre de esa cosa!... otra vez Joshua se rió.

-Aquí tienes—dijo acercándome un botecito con una cuchara.

-Gracias—le eché una... bueno, tres cucharadas bien llenas, ahora buscaba...— ¿Trajo miel?—le pregunté sin dejar de buscarla con la mirada, la encontré, y me dispuse a tomarla cuando mi 'acompañante' tenía la misma intención y su mano chocó con la mía.

-¡Lo siento!—dijimos ambos al mismo tiempo.

Silencio... seguido por una carcajada por parte de ambos, yo me reía por la cara de sorprendido que había puesto el chico al verme y él... pues quién sabe, pero se estaba riendo, y risa mas risa... ¡Daba más risas!

-¿Sabes? No eres tan malo después de todo—admití 'robandole' la miel y poniendo un poco en la taza caliente.

-¿En serio? Es la primera persona que me lo dice.

-¿Sabías que los mentirosos y los ladrones se van al infierno? ¬.¬

-Je, je. Vamos, no tiene porque ser así conmigo, además, lo que le dije es verdad.

-Que bueno, porque si no de seguro te vas al infierno u.u—rió más—. Por cierto, no tienes que hablarme de 'usted' eso leerías de hacerlo sólo con las personas mayores u.ú

-Lo lamento, ¿cómo puedo llamarla?

-Me gusta que me digan Alex, ¿así escribiste la carta no? ¡Y te dije que no me hablaras de 'usted'! me haces sentir vieja... ¬.¬

-De acuerdo, entonces, ¿cómo es que tienes todos esos poderes? ¡Debe de ser genial poder hacer todo lo que haces!—bueno...

-Realmente no es tan bueno, tienes que tener mucho dominio de ti mismo para que éstos no se salgan de control... y maten a alguien. Aunque debo de admitir que tener 'control' no es mi fuerte, dicen que me dejo llevar mucho por mis emociones .

-Ya veo, sin embargo, debe de ser igual de genial.

-En cierta forma... si, desde que tengo mi-...—estuve a punto de decir 'Jagan' pero mejor decidí callar— Mis poderes, conocí a los miembros de mi equipo... ahora que lo pienso, fueron muy pacientes conmigo como para entrenarme por todo este tiempo—era verdad, no cualquiera toleraría y aun más, ayudaría a alguien que ha llegado a causar tantos problemas como yo.

-No los culpo, eres bastante agradable.

-¿En serio? Gracias—yo aún no había abandonado mi aire de frialdad.

-Y... ¿Te dolió mucho cuando te hicieron eso...?—señaló mi hombro— Vi que sangraba desde las gradas, ¿ya fuiste con un médico a que te tratara la herida?

-No es nada, con el tiempo uno se acostumbra a todo esto, al principio es tedioso el tener que bañarte con todas las heridas y aguantarte el ardor de todas ellas, aparte, en ocasiones te arden sin razón aparente y también tienes que aguantar... pero con el tiempo, ya casi no sientes nada—recuerdo que en ocasiones Kurama y Yusuke me confesaban que al principio, cuando ellos estaban 'desarrollando' sus poderes, tampoco les fue nada fácil el tolerar el daño a su cuerpo.

-Por lo que veo, eso ya te sucedió y por eso me lo puedes explicar de esa manera tan detallada.

-Si, creo que si .U

Realmente el tipo no era tan malo después de todo, al principio me mostraba sumamente fría, distante y muy desinteresada, pero seguimos charlando y ahí fue que me enteré que el pobre-... bueno, no tan pobre, pero, al parecer, él siempre careció del afecto, me dijo que tenía algunos 'amigos', pero después de hacerle algunas preguntas me di cuenta (no sé si él también) de que esas no eran verdaderas amistades. Aparte, hablamos un poco sobre mí, le conté sobre cómo le hice en la escuela y por lo que tuve que pasar para poder llegar a donde estoy ahora. Muy rara vez (de hecho, sólo cuando tenía un poco de sed o me acordaba) le daba un sorbo a mi taza, el té dulce sabía verdaderamente delicioso.

-Oye, disculpa, ¿qué es eso en tu mano?— ¿Ah?

-¿Mi mano...?—Volteé a verlas a ambas... yo no veía nada de extraño— ¿Qué sucede con ellas?

-¿Por qué... tantos vendajes...?—ah, eso.

-Sólo digamos que me quemé, aún no he logrado sanar por completo y por eso traigo estos vendajes, creí que no los notarías... tanto.

-¿Pero cómo fue eso? ¿Un accidente, intentaron asesinarla de nuevo, o qué pasó?

-No sales mucho, ¿cierto? -.-

-Eh... no es eso…— ¿Por qué no me sorprendía? Simple curiosidad…

-Es que... a ver, ¿cómo te lo explico...? En ocasiones tu cuerpo no es capaz de soportar una gran cantidad de poder, y, como consecuencia, éste sufre un daño físico.

-Puedo darme una idea. ¿Y qué más me dices de ti, de tus amigos, familia... estudias?

-¿A quién quieres engañar? El que debería de hablar eres tú, no me digas que con toda la influencia que tienes aquí no pudiste descubrir algo, y mucho menos evitar sentir curiosidad e investigar algo sobre mí—ya me habían hablado de los sujetos que venían a lugares como estos...

-¿Qué puedo decir?... me has descubierto— ¿Por qué no me sorprendía?

-En ese caso... habla. De cualquier modo puedo saber lo que sabes de mí—tenía el Jagan, y algo me decía que no sólo conocía algunas cosas de mí.

-Bien... sólo sé que has pasado el último mes en el mundo de los demonios y las apariciones, lo que no sé es si tienes planeado quedarte en el mundo humano, también tienes familia humana, además de eso tienes conocidos sobrenaturales—regresar al Makai...

-Yo estoy estudiando en el Ningenkai, sólo fui al Makai por éstas vacaciones a entrenar y prepararme para este torneo—he pensado en ir al Makai sólo para ayudarle al señor Yomi y a Shura con lo de los humanos que por accidente atraviesan la frontera entre el Makai y el Ningenkai—. Pero... es verdad, después de esto...—yo ya no tendría ninguna razón para pelear después de este torneo, ya no tendría porque entrenar todos los días y podría regresar a mi vida 'normal'...

-Disculpa, ¿dije algo que no debía?

-¿Cómo?

-Es que... te ves más seria.

-No, no es nada—pensaría en esto más tarde.

Estuve a punto de servirme un poco más cuando noté que la jarra estaba vacía...

... o.o

... 0.0

... O.O

¡¡Cuánto tiempo he estado aquí??

Me levanté de golpe lo cual creo que asustó un poco a Joshua, busqué mi reloj en alguna de mis muñecas pero recordé que me lo había quitado antes de venir.

-¡¿Qué hora es?!—dije casi gritando y con un toque de desesperación.

-¿Sucede algo malo?

-¡¡Sólo dime qué hora es!!

-Déjame ver—sacó su reloj de bolsillo—. Vaya... las once, si que nos hemos entretenido bastante, ¿eh?— ¡¡Las ONCE??

-¡¡T-Tengo que irme!!—dije dándome media vuelta pero sentí como tomaba mi muñeca— ¡¡En serio tengo que irme!!— ¡¡Había olvidado por completo a Yui!!

-¿Podremos vernos mañana? Por favor—eh...

-¿Cuándo sería eso?—dije mostrando claramente mi prisa, no lo rechazaría, ¡pero tampoco tenía todo el tiempo del mundo!

-Igual, a la misma hora en esta misma mesa.

-¡De acuerdo!—dicho esto me solté y salí corriendo tan rápido como mis piernas me lo permitían, maldecí al elevador por ser tan lento y casi les digo sus verdades a los sujetos que estaban haciendo un alboroto que no me dejaba avanzar.

Vi la puerta de mi habitación y desesperadamente giré la perilla... ¡Y la maldita no quería dejarme entrar! ¡La giraba y la jalaba y no podía abrir la maldita puerta!... ... ... hasta que la tomé y la giré con 'calma' y la puerta 'mágicamente' se abrió.

Bien, ya estaba abierta... una cosa era tener la puerta abierta y otra MUY diferente era entrar en ella... sólo me asomé un poco para ver a Yui sentado en el suelo apoyando su espalda en la cama cruzado de piernas y los ojos cerrados... se había quedado dormido... de seguro no cenó nada.

-Tonto...—me acerqué para verlo mejor y me senté sobre mis piernas— Sólo espero que hayas comido algo—dije igualmente susurrando.

Me quedé un buen rato ahí, simplemente mirándolo, creo que no me movía porque no quería hacer ruido y despertarlo, aún no era tan tarde y era seguro que apenas se hubiera sumido en el sueño. Aunque, tal vez el haber recuperado sus poderes haya ejercido cierta carga en su cuerpo y todavía esté en una etapa de 'recuperacion'... no lo culpaba. Fue entonces que pensé en... ¿Qué pasaría si yo...? ¡No! ¿En qué estoy pensando?

Me quité los zapatos y silenciosamente fui al baño a cambiarme, me puse mi pijama morada con un gran perro en la playera de mangas cortas y diminutos y numerosos cachorros en el pantalón. Le quité a mi cama una de las cobijas, fui con Yui y se la coloqué lo más suavemente que pude para evitar despertarlo y que no tuviera mucho frío en la noche, el ambiente en esta ocasión estaba fresco y por el cristal se escuchaban escasas gotas que lo golpeaban brevemente.

-¿A... a qué hora llegaste...?—preguntó Yui tallándose uno de sus ojos, había despertado.

-Perdóname, ¡sé que te dije que volvería pronto pero-...!— ¿Cómo le decía que ese chico me había entretenido tanto?— No pude evitarlo... en verdad lo siento, yo tampoco cené pero-...—puso un dedo en mi boca y me indicó que ya no siguiera, me dieron un par de cosquillas ante el suave roce.

-¿Creías que me iba a enojar? ¿Qué ganaría con eso? Además... si te quieres ir yo no puedo hacer nada para evitarlo, me alegra saber que todo eso no fue una trampa—y a mí me alegra saber que no fue detrás de mí ocultando su presencia para que no lo descubriera— ¿Cómo es él?

-¿Cómo?

-Que, ¿cómo es él? El tipo que te invitó a cenar...

-Tiene complejo de 'niño rico que creció sin el amor de sus padres', pero, en el fondo es una buena persona y también es bastante agradable.

-Que bueno que te divertiste—oh...

-Pero tú eres uno de mis mejores amigos, Yui, a ti no te cambiaría por absolutamente nada—dije colgándome de su cuello y dándole un abrazo.

-Más te vale, recuerda que los Youkos nunca olvidan—dijo regresando el abrazo.

-Nah, oye, ¿quieres comer algo? Yo tengo hambre.

-Je. Vamos.

-...mátalo...—no, no otra vez.

-¡Ya te dije que no mataré a Yusuke! ¡Sé que intentaste controlarme, bruja! ¡Pero te advierto que me las pagarás todas. No sé dónde ni cómo le hiciste para hechizarme, pero, ¡ten por seguro que tus planes jamás darán resultado!

-Niña tonta... aún no sabes quien soy.

-¿No... No eres Ruka...?— ¿Me estaba mintiendo?

-No... Sólo te diré que este hechizo ya lo traías desde mucho antes de regresar al Ningenkai, y dudo mucho que logres deshacerte de él tan fácilmente—se iba.

-¡Espera! ¡¿Quién eres?! ¡¿Por qué haces esto?!

-Ya lo sabes, por eso, ahora no permitiré que vuelvas a tomar el control de tu cuerpo... para la próxima, no te detendrás, obedecerás todas mis órdenes y pelearás para mí en mi nombre y para lograr todos mis objetivos.

Abrí mis ojos... no podía ser...

-Lo hice de nuevo... ¿Cierto?—dije a Kuwabara mientras él me soltaba y miraba el 'nuevo' desastre que era la 'nueva' habitación de Yusuke.

-Esto se está saliendo de control—dijo el dueño del cuarto mientras se ponía de pie con algunos cortes en su cuerpo.

-¿Alguna vez esto tuvo control?—preguntó Kuwabara dando un gran respiro— ¡Por un momento creí que a mí también me mataría!

-¡No digas eso!—le dije molesta, esto... este hechizo...— Yusuke, si es un hechizo, pero no es Ruka...

-¿Entonces quién? ¡Dime para arreglar esto de una vez por todas!

-¡No lo sé! ¡De nuevo escuché 'esa voz' y me dijo eso!... él podía controlarme desde antes de que regresara al Ningenkai...—aún no lograba comprender cómo, no había conocido a muchas personas y... no, no, no, no... Mi cerebro sólo me daba un culpable...

-¡¿Cómo dices?!

-Tengo que ir a ver a Kurama—dije saliendo apresuradamente de la habitación de Yusuke... aún con la katana en la mano.

-Antes que nada, Hiei está bien... ¿Verdad?—dije ya estando frente a Kurama.

-No tienes porque preocuparte, Hiei está perfectamente, ¿no?

-Hn—se enojó... no estaba para esas cosas ahora.

-Volviste a atacar a Yusuke, ¿cierto?—Hiei quien estaba recostado en la pared con los brazos cruzados dirigió su vista y atención a nosotros.

-Si... Kurama... me estoy asustando.

-Descuida, Alex, aún tenemos tiempo, no ha podido controlarte hasta el final... sólo esperemos que no aumente su influencia sobre ti—insistió Kurama.

-¿Eso significa que Yusuke no está a salvo mientras yo duerma y caiga en la inconsciencia?

-Tal parece.

-¡Hiei!

-¿Qué? Es la verdad.

-¡Lo sabía!—apreté mis puños con fuerza— Al final me dijo que la próxima vez que me controlara... terminaría por ya no dejar que me despertara, que estaría a su disposición y que pelearía por él... ¡Suzaku, Suzaku debió de haber sido!

-¿Y cómo puedes estar tan segura de eso?

-¡Kurama por-...! ¿Qué... es... esto?—mi corazón dio un vuelco y me dieron muchas ganas de llorar, sin mencionar el gran temor que tenía.

-Alex... Alex, háblanos, ¿qué sucede? ¿Qué es qué? ¡Alex!

-Kurama... mira mi cuello—mije con la voz entrecortada… no… esperaba eso…

Tiempo de llegada... 7 de Julio de 2005, Jueves, 4:45 a.m.


Ne, si que me tardé 6.6 y lo mejor de todo es que han pasado años y miren desde cuando tengo escrito el capítulo, no me linchen!! xDUU

Perdonen si no doy respuesta a los reviews en esta ocasión, permítanme reacomodarme xP