Saiyan-Blue
Notas de Autora: Bueno, mil años me he terdado, pero al final, lo maravilloso a llegado. JAJA..Bueno, debo decir, que intentaré que el capitulo que les entregaré ahora, no solo sea de su agrado; sino que también haré lo posible por poner todas esas cosas que dije que pondría..jeje, disfrútenlo..!! Ademas, bueno..Mas de una persona me ha dicho que he dado un bajón en mi forma de escribir.. y...es verdad..Lo he querido dejar todo, y por eso..Pero bueno, ahora me dieron ganas de escribir, y después de pensarlo mejor..Quizás no es bueno dejar cosas a medias..¿o no?..Bueno, lo siento mucho por haberles hecho leer esas 'cosas'...Gracias...Espero que le guste, les traigo algo largo para que puedan perdonar mi enorme tardanza..adios!
Capitulo 17: La cena
Salió de la sala de la misma forma que había entrado, pero...Había un problema, y uno bien grande ¡No sabía como llegar a su habitación!. Se supone que eso es normal, no tienes ni idea de como llegar, porque este no es tu hogar, y hace mas de diez años que no estas aquí. Caminó por los pasillos un poco nerviosa. No estaba segura de adonde iba, pero por lo menos se dirigía a algún sitio. Caminó y caminó. Por ahora sus pies iban sin rumbo aparente, mientras mira el suelo, y los pasos que daba, solo se dedicaba a oír sus propios pensamientos. Los acontecimientos resientes junto al rey, podría decirse que la dejaron, congelada, en todo sentido. En se le ocurría que hacer. Podría buscar los antiguos planos de su madre para la creación de un escudo protector, pero ante todos los otros obstáculos, estaba en blanco...Y para colmo, solo caminaba dando vueltas de allá para acá..Sin mas, mientras su mente la absorbía en un absoluto desanimo, al ver su perdida de rumbo, solo pudo concentrarse en escuchar pasos, frente a su caminar. En principio, mas que nada, estuvo depuesta a salir de este laberinto, y comenzar de una vez por todas, ese plan que le ayudaría a demostrar lo que verdaderamente sentía que era.
-¡Bura! ¿Que haces aquí?-La princesa se presentaba delante de ella, al parecer la estaba buscando.-Llevas más de media hora, que te ha tragado la tierra ¿¡Donde te habías metido!?-Bulma sentía que por lo menos estaba con alguien que podía llevarla a donde debía ir, y no estar mas tiempo perdida. Rya no parecía muy paciente ante la situación-
-Ufff, menos mal que te encuentro. -Fue lo único que fue capaz de decir, claro está que no le diría la pequeña conversación que había tenido con el padre de ésta-
-Hmp, me imagino que te habrás perdido. Los castillos de Vejitasei no son para personas que nunca han estado aquí. Será mejor que me sigas, hay que estar presentables para la cena-Rya se dio media vuelta, esperando que Bulma la siguiera, pero ésta no hizo nada más que quedarse en su sitio, mirando como la princesa le daba la espalda-
-¿Que tiene de malo la forma en que estoy vestida?-La verdad, parecía que Bulma no se había dado cuenta de lo sucia que estaba, después de hacer una pequeña parada en un planeta lejano, antes de llegar a Vejitasei. Estas palabras, solo podrían ser parte de su sangre humana, esa era la única explicación que podría encontrar Rya, a esa pregunta tan estúpida, y a la tan corta mira de su compañera. La verdad, como deseaba que fuera una saiyajin completa. Rya se giró para encarar a su compañera-
-Aish, no repliques y ven. Ya me han dicho donde nos alojaremos-Bulma seguía a Rya, asta llegar al centro de el palacio, ahí subieron al segundo piso por unas escaleras, y llagaron asta una puerta. Ambas se detuvieron delante de esta. La puerta, al igual que todas las del palacio, era metálica, sin ningún brillo elemental. Parecía que Bulma, esperaba alguna indicación por parte de la joven de cabellos caoba-
-Valla, creía que sería mas pequeño todo esto. Veo que han mejorado en la tecnología-Ahora estaban entrando. Era un ancho pasillo, con una puerta a cada costado. Así eran la mayoría de las habitaciones conjuntas, y al parecer ellas utilizarían ésta. El interior era igual que el exterior. Que mas se podría decir. Bulma miraba fijamente a la princesa-
-No te creas, quizás los edificios sean más grandes, pero eso no tiene nada que ver con la poca y escasa tecnología que nos queda-Rya entró, seguida de Bulma. Ahora la princesa se dedicó a dar ordenes, como toda una monarca, cosa que no impresionó mucho a Bulma. Estaba acostumbrada a ese trato y personalidad.
-Bien, yo me quedo con la puerta derecha, tú con la izquierda. La cena es dentro de muy poco. Tus cosas están ya en tu habitación. ¡No te entretengas!-Serró la puerta de su propia habitación, tras sus espaldas, sin más. Parecía que tenía prisa y se veía mas alarmada o nerviosa de lo normal. Almenos eso vio nuestras quiera Bulma, quien se quedó mirando la puerta, como si aun estuviera pensando en la que había pasado. La verdad es que, desde que Bulma la vio después de su pequeña separación, sintió como si alguna cosa incomodara a la joven princesa-
-"¿Que será?, Quizás también le habrán dado tareas como a mí"-Pensaba. Sin más, decidió no perder el tiempo dentro de el pasillo y dirigió sus pies asta la puerta de la habitacion, que le correspondería por cinco dias o mas-Bueno, ahora será mejor que me dé una ducha-Bulma entró a su habitación, serrando la puerta con el cerrojo. Demasiadas presiones, o mejor dicho 'tareas', dadas por un día. Pero sí, tenía una presión muy grande. Lo peor es que aun desconocía su existencia.
La habitación era enorme, una habitación de elite. Un gran balcón trajo extraños recuerdos a su mente, aunque un poco borrosos por el tiempo. Sin querer pensar más en ello, le dio a su mente riendas sueltas, dando paso también a sus acciones, mientras se acercaba a la cama, con aire de cansancio y desgano-
-Valla-Se tiró sobre la suave y blanda cama, con sus brazos estirados. Pero aunque su posición, mostrara completa comodidad, su mente no paraba de dar vueltas y mas vueltas-Ahora tengo que pensar una forma de incrementar la fuerza de los guerreros, y encima manejar el asunto de el escudo. Valla, ¡tengo menos de dos días para eso!-Serrando los ojos, intentó relajarse un poco más. Serían unos largos días. Primero trabajar, luego ser comandante de un escuadrón que siquiera conocía, y luego la guerra. Pero, por sobre todas las cosas, estaría preparada. No fallaría, no se lo permitiría.-No perderé más mi tiempo-De un salto se levantó, y caminó rumbo a la ducha, intentando creer que estaría preparada para antes de la llegada de la princesa. Hoy preferiría que los dioses la ayudaran a que todo estuviera de su lado.-
Tenía calor. Estaba sudando. Un poco de entrenamiento no le haría mal, antes de la dichosa y 'estúpida' cena. Ni siquiera sabía para qué la harían. Según decían los encargados de vigilancia espacial, Freezer estaba cada vez mas cerca. Eso era una claro amenaza, no solo para su planeta o su raza, sino también para él. Algo le decía que ese lagarto venía por algo más que solo tecnología y supremacía. Pero él no entendía de que temían tanto al estúpido tirano. Ahora, no era el estúpido niño de seis años, que se enfrentó a Zarbon, quedando echo polvo. Ahora era mayor, mejor, y ese estúpido lagarto endemoniado no le derrotaría ni con todo su estúpido ejercito. Toda su vida entrenando duro, para ver la cabeza de Freezer en un pico, y seguir con su vida, conquistando, siendo el líder de todo, Hmp, no había duda, la idea era 'muy' atractiva. Su propio imperio, y luego, ascender a el mando de el imperio saiyajin como..El príncipe Vegeta, y el líder de todo el imperio. Gracias a él, y por sus propias fuerzas. La verdad, su escudo de orgullo, y supremacía, demostraba con creces que no era de esas personas que prefería un 'la unión hace la fuerza'. Eso eran tonterías. Debilidades absurdas, sentimientos absurdos. Mejor era hacerlo solo. Así saldría perfecto. No dejaría que nadie se interpusiera en su camino de conquista, ni mucho menos en la futura batalla con el villano. Solo él tendría el placer extenso de estrechar ese asqueroso cuello en sus manos, asta sentir que toda vida huía de él, de su cuerpo, y de su corazón..Si es que tenía claro.
El príncipe, siguió dando espacio a sus pensamientos, mientras varias patadas eran lanzadas al aire, y mantenía un pleno control sobre cada uno de sus movimientos. La robots, no ayudaban mucho en el incremento de su propio poder, pero eso era otro asunto. Siguió levitando. Asta que, deteniendo todos sus movimientos, hizo un descenso, y bajó a el suelo de la cámara de entrenamiento.
-"Este maldito entrenamiento, no me está sirviendo de nada últimamente. ¡Ni tampoco esos estúpidos robots!"-¿Dejar de entrenar? ¿Ahora? No habría problemas, ademas la cena estaba a pocos minitos, pero luego, iría al laboratorio para cambiar algunas 'cositas' con respecto a esos estúpidos robots.-Necesito cambiar la manera de entrenar, sino me iré a conquistar algún planeta. Estoy arto de todo esto-A la mente le llegaron las ultimas palabras que había cruzado con su 'estimada' madre-Hmp, un heredero. Bien, si lo quieren, se lo daré, a ver si así me dejan en paz-Pareciera como si su mente intentara rectificar sus palabras-
En sus labios salió su típica sonrisa, esa sonrisa cruzada y burlona-Claro..Pero siempre que yo quiera y cuando quiera, JAJA-Hubieron muchos que dijeron que su sonrisa, sonaba claramente maléfica. Podría ser capaz de asustar a los mismísimos muertos. Su pecho se mecía al son de sus carcajadas maléficas, mientras mantenía sus brazos cruzados, con total tranquilidad, como si lo anterior no le hubiera afectado para nada. Sin mas, dejó sus risas de lado, y se decidió por no perder el tiempo, en esas cosas tan vanas y estúpidas. Era el mejor, no necesitaba perder el tiempo en recordárselo a sí mismo-
El príncipe, se encaminó a las duchas. Todo, era una enorme sala de entrenamiento para él solo. Parecía una habitación, blanca y metálica, reforzada, aunque claramente sus poderes habían puesto en duda si estaba reforzada o no. Estando preparado para quitarse la poca ropa que llevaba puesta, compuesta de solo botas de entrenamiento, y unos pantalones cortos, sintió que unos finos brazos lo agarraban desde atrás. Unos finos dedos perteneciente a esos brazos escurridizos, comenzaron a acariciar los duros y bien formados pectorales de el saiyajin-
-¿¡Como demonios has entrado!?-La verdad, no estaba nada contento de que esa persona lo haya molestado antes de 'su' ducha-¡Creí haberte dicho que no me molestaras durante mi entrenamiento!-
-Pero ahora no estas entrenando, verdad-Dijo una suave y sensual voz, al oído de el saiyajin-
-Eso, no es de tu incumbencia-Sin mas, se soltó de el agarre de la chica, y se propuso definitivamente a:-¡Fuera de aquí!-Tenía el seño fruncido, y los brazos cruzados, se había girado para mirarla, a ver si así se iba-
-Vamos, príncipe..Aun hay tiempo para la cena-Le dijo mientras le serraba el ojo, y se le acercaba lentamente, teniendo en claro lo que haría, y también lo que pretendía para con el príncipe-
-¡Maldición!, ¡déjame en paz! ¡y lárgate de una vez Syria!, ¡No estoy para juegos!-Tenía los brazos empuñados. Demasiados problemas por un día, y la ira hacia los acontecimientos recienten le sellaban por completo. Ademas, tampoco tenía que arrepentirse de nada. Él era el príncipe de los saiyajins, y se hacía todo como él quería, y cuando él quería. No se dejaría dominar por una simple mujer que creía tener un poco de dominio sobre él. Hmp, dominio..¡Jamás eso sería verdad!-
-Aish, está bien Vegeta. Al parecer has tenido un día pésimo.-Dejó de acercársele, y clavó sus maduros ojos esmeralda, en las oscuras pozas de él-Pero...¿Esta noche nos veremos?-Dijo inocentemente. La mujer parecía seguir persistiendo con sus intenciones, mientras tenía las manos juntas y entrelazadas, detrás, en su espalda, intentando aparentar total inocencia, para así segur con su delicado juego.-
-Hmp, eso lo decidiré yo-El príncipe se dio la vuelta, mientras escuchaba como los pasos de la mujer, eran dejados tras su caminar-"Falta muy poco para la cena, ¡Maldición!, ¡Que tanto querrán hablar!"-Se quitó lo que le quedaba de ropa, y se preparó para ducharse. Quizás las noticias de esta noche, harían comenzar la guerra, la maravillosa guerra a muerte que había estado esperando tanto tiempo. La magnifica guerra, donde demostraría su implacable poderío, y donde desintegraría el cuerpo de Freezer. Esperaba con ansias los afirmantes resultados, y sino no lo eran..Él mismo se encargaría de ello.
En la habitación, preparándose para la cena. Era oscuro, tenía las manos apoyadas en el mesón frente al espejo. Pensando..Había tenido tantas visiones ultima mente, pero no las tenía tan horribles y confusas, desde hace 18 años, cuando toda la guerra comenzó. ¿Acaso era una señal? Lo peor de todo, es no tener nada claro en sus revelaciones. Shive dormía, por suerte, sino se estaría preocupando otra vez de todo. La verdad, ahora casi cada noche estaba sin poder dormir, ya que siempre veía cosas, cosas horrendas. ¡Maldición! ¡Como desearía poder descifrar todo! Así podría saber lo que sería de la guerra. Sus ojos estaban como en blanco, como si no supiera lo que pasaba a su alrededor, solo pensaba en lo principal. La guerra. No había seguridad de que los saiyajines fueran mas fuertes. Lo mas horroroso era saber que de algún forma o otra Frezzer acabaría enterándose de todos los temas hablados, pero nunca podrían saber qué era lo que el lagarto planeaba contra la destrucción de su raza. Tenían plena confianza en el escudo, pero eso no era suficiente. En 18 años Freezer había reclutado bastantes razas de guerra. Claramente ninguna tan única como la saiyajin, pero ese no era el caso. Tecnología les sobraba, pero no era lo importante. La elite, tenía posibilidades, pero no la clase baja. No aquellos que tienen claro que morirán, y que posiblemente no lo contarán dos veces. Había que darles animo, de alguna forma. Él lo entendía mejor que nadie. Él había sentido eso muchas veces antes. No dejaba la posición en la que estaba. Pero su mente había cambiado completamente de rumbo.
De la frustración interior, dio un fuerte golpe en el mesón-Mierda-Gritó, al darse cuenta de que podría haber despertado a Shive, si ésta no durmiera como un tronco-
Bardock, tenía el torso descubierto, con solo unos pantalones. Fue ha la habitación conjunta, y vio allí dormir a Shive. Se apoyó en el marco de la puerta, con sus brazos cruzados. Solo la miraba.
-"Hmp, quien iba a decir que yo, pasaría de ser el joven rebelde y travieso, a ser el comandante de la elite mayor espacial"-Una sonrisa se formó en sus labios-"Si no fuera por Shive..quizás, no sería más que un clase baja solitario"-La sonrisa de sus labios se borró-"¿¡Pero que estoy haciendo perdiendo el tiempo!?..Hmp, debilidades.."-Bardock, sintió unos pequeños golpecitos en la ventana-"¿¡ que demonios...!?"-Se dirigió hacia la ventana y ahí:
-¡Bardock! ¡Hace 10 años que no te veo!-Un hombre alto, de tez acaramelada, y cabellos caobas, se asomó por la ventana de nuestro querido comandante-
-¡Toma!-Gritó tan fuerte, que de dentro se escucharon ciertas cosas en las que ambos hombre pusieron muchísima atención-
-Bardock, mira la hora que es-Se levantó una Shive medio dormida, mientras se daba cuenta de que su querido compañero no estaba solo-¡Toma!-Divertida, y asombrada, saludó al guerrero asomado a la ventana-Pero entra, no te quedes ahí-
-Lo siento, Shive, Bardock, ahora no puedo, pero desearía que Bardock, si es que su 'atareada agenda se lo permite'-Le dijo divertida e irónicamente, a su querido compañero de hace años-Viniera a ese lugar en el que hace años nos..acostumbrábamos a hablar, ésta noche, a eso de las once-Le dio la mano. Las miradas serias de ambos, turbaron a Shive, confundiéndola. No entendía nada.Demaciada seriedad entre dos amigos que no tenían secretos, transparentes como el cristal. Definitivamente las noticias de Toma no eran para saltar de alegría. Almenos eso pensaba, al ver las acciones de ambos.-
-Bien, así lo haré-Bardock le dio la afirmativa, para luego ver como Toma se despedía de su compañera, y salía volando, de la misma forma que había venido. Se le quedó viendo, con una mano apoyada en el marco de la ventana abierta, mientras veía como su amigo se alejaba. Malas noticias. Solo podría traer malas noticias. Como estaba arto de ellas.-
-Que extraño está ¿no crees?-Dijo Shive, mirando hacia donde el guerrero de clase baja, se había retirado. Bardock se sorprendió al ver que no era el único que había sentido aquel comportamiento, como algo mas que un saludo extraño.-
Bardock suspiró-Han pasado muchos años, quizás haya cambiado-Entraron, Bardock serró la ventana y:-No crees que deberías estar lista para la cena, en vez de estar durmiendo-Le dijo de broma mientras la tomaba de la cintura, y la apresaba contra su fuerte pecho-
-jaja, mira quien habla, el comandante que apenas está con pantalones-Ambos se sonreían. Ahora mismo, a Bardock, no le importaba lo que le pudiera pasar, siempre que estuviera con 'ella'. Nunca pudo sopesar o intentar manejar aquel único sentimiento de debilidad que se permitía mostrar, únicamente son Shive. Claramente tenía sangre de clase baja, solo que tenía mas fuerzas que los demás y podía formar parte de la elite, y que tenía una compañera de segunda clase.-
-Bien, entonces tendré que vestirme y tú también ¿no?-Era mejor no continuar con el rodeo. No solo estaban perdiendo el tiempo. Mejor no sería no pensar en el descontrol, en no poder dominar demasiado la debilidad. Creo que ambos no sabían el nombre de la simple emoción que vivía cada día. ¿Quizás felicidad? No, no estaba permitido. Mejor dejarlo, ahora hay cosas mas importantes.
-Así es-Bardock la soltó, mientras observaba la huida de ella, para vestirse,y cambiar sus ropas a las adecuadas. Dejando de mirarla, se encaminó a su armario para estar igual de preparado.-
Tarde. Eso es lo que era, y es. Es tarde. ¿¡Quien tarda 45 minutos en la ducha!? ¡Maldición! ¡Solo quedaban 20 minutos! No podría comprender si la histeria constante con la que nació, era parte de su sangre guerrera o simplemente de la sangre de los débiles. Ahora solo quería salir pronto de ese lugar, antes de que llegara Rya.
-Ahora sí que la hice buena-Bulma corría por toda la habitación, rebuscando algo apropiado para ponerse. La habitación estaba hecha un campo de batalla. El orden era de las cosas que menos le importaban. Revisaba cada cajón, cada mueble que estuviera a su vista o a su alcance, y si era necesario para una mejor movilización, el empujar un mueble o moverlo, no lo pensaba dos veces.-¿¡Donde están mis cosas!?-Estaba histérica. Ahí no había nada de ella, como había asegurado Rya. El nerviosismo no le dejaba pensar. Seguía revolviendo. Siquiera miraba lo que revolvía sacada de los cajones. Pareciera que tenía claro lo que necesitaba o quería colocar sobre su cuerpo-
De pronto, golpecitos en la puerta, detuvieron sus histeria-¡Quien es!-Gritó, no hallando mas paciencia ni sentimiento alguno que pudiera cambiar sus reacciones generales. Siquiera pensó en la semejanza de la voz, o si la conocía. Ni siquiera se le ocurrió quien era. Ella seguía mirando por la enorme habitación-
-¿¡Como que quien es!? Soy yo, ¡Estúpida!..¿Estas lista?-Rya, preparada para bajar, venía a buscar a su compañera de escuadrón. Tampoco tenía paciencia, pero eso..eso era de familia. Le reventaba no ser perfecta, y las tardanzas de su compañera, le obligaban a ello. Se podía imaginar lo que estaba haciendo. El ruido que producía era suficiente como para dar riendas a la imaginación, pero se estaba hartando.-
-Espera..No, estoy lista-Dijo sin abrir la puerta, intentando seguir en busca de sus cosas. Desde el otro lado de la puerta, Rya, estaba mirando la puerta, como si esta fuera la que le hablara, y con los brazos cruzados-
-Abre la puerta-Rya había perdido su total paciencia ¿¡Como, que aun no estaba lista!? Creía saber el por qué-Abre esta puerta..¡O la haré explotar!-
Ante las 'educadas' peticiones de Rya, Bulma terminó abriendo la puerta, recibiendo a la princesa, en una habitación, patas arriba, y con solo una toalla cubriendo su cuerpo-
-¿Acaso no encuentras tu ropa?-Rya, estaba con la típica poce 'familiar' frente a la puerta vestida con..con..¿¡con un vestido!? La histeria desvaneció al ver lo absurdo de su atuendo..op..no..no puede ser..parece que ya sabía porque no encontraba las cosas que quería-
-¿¡Que es eso!?-Dijo Bulma, señalando la ropa de la princesa. No quería creer lo que se le pasaba por la cabeza. Era una estupefacta estupidez. Rya miraba a su compañera con cara de quien está mirando un animalito estúpido.-
-Hmp, ya veo, ¿acaso no sabes que para estas ocasiones hay que vestirse así?, valla, por eso no encontrabas tu ropa-Rya entró sin más, mientras Bulma seguía con la boca por los suelos, sin comprender nada, mientras su cerebro seguía procesando la información recibida. No, era mas terca que una mula. Normal que no quisiera darse cuenta de las cosas.-
-¿¡Con vestido!?-Fue lo único que pudo decir-¿¡Ahora!?-Rya, abrió el enorme armario de la habitación, y sacó un hermoso vestido, color azul marino, sin mangas, que le llegaría a las rodillas a cualquier mujer, con un ligero, y poco atrevido escote. Almenos fue lo único que pudo encontrar entre todo el desvoliche de esa habitación. Parecía que hubiera pasado un huracán. La verdad la situación le hacía gracia. Sostuvo el vestido con una mano, mientras miraba a Bulma-¡Yo no me pondré eso!-Dijo con absoluta preescisión, como si lo que dijera fuera a misa, señalando la hermosa y sencilla prenda de vestir. Lo malo es que estaba equivocada si creía que Rya tendría 'compasión' de ella.-
-Hmp, esto es lo adecuado. Yo estoy mucha mas cómoda con mi traje de combate, pero hay que ir así, ¿entiendes? Y no discutas, no hace falta-Colocó el vestido sobre la cama. Por fin Bulma pudo fijarse en la ropa de la princesa. Era de un estilo parecido al vestido destinado para ella, pero de color de la sangre, y con mangas asta los codos. Sin olvidar el precioso medallón real. La ropa no estaba mal. Era atractiva la mirada, pero no era lo mismo pensar en una vestido, que dentro de un expandes y una armadura.-
-Pero..aish..¿porque?-Parecía que la peli-azul no podía aceptarlo. Rya, se rió para sus adentros. Le hacía gracia las actitudes. Por mucha cola que tenga, sigue siendo mitad humana. Lo seguía pensando..Era una pena..-
-No hagas preguntas absurdas. Cámbiate, y péinate. Te doy cinco minutos-Bulma se quedó parada. La princesa parecía esperar algo-¡Venga!-Le dijo, y Bulma corrió para ponérselo, muy enconara de sus propios escogimientos y deseos. La princesa se quedó esperando...
Cinco minutos después, Salía una Bulma preciosamente vestida con el anterior vestido ya mencionado, y su cabello meciéndose sobre su espalda-Creo que debo córtamelo-Dijo mientras se observaba en un espejo, y daba giros a sus ojos por sobre todos los prismas posibles, en su propio cuerpo, como estando contenta de lo que contemplaba-"la verdad, todo lo que me pongo me queda fantásticamente"-No era solo orgullo, sino también ego propio y..algo mas..-
-Hmp, no pienses en eso ahora. Deberías estar pensando en como reparar el escudo-Bulma se quedó de piedra, lo suficiente como para que Rya lo notara-Sí, mientras tu hablabas con el rey, Nappa me explicaba un poco más la situación, y hacia donde habías ido. Y ya deja de hacerte la boba, compórtate como la guerrera de Elite que eres, y bajemos ya. No quiero llegar tarde, por tu testarudez hacia el dichoso vestido-
-Está bien, pero prometo que no volveré a ponerme nada similar-Bulma la seguía fuera de la habitación, y de ese corto pasillo en el que estaban. No estaba nada satisfecha con eso de que no se comportaba como debía. Parecía que los saiyajines maduraban antes que los humanos-
-Mejor no prometas esas cosas. ¿Quien sabe? Dicen que para las bodas, los vestidos son 'peores'-El ruido de los tacones que llevaba Bulma se dejó de oír, y Rya se giró para ver a que venía esa 'parada' de parte de la peli-azul-
-¿¡Que estas insinuando!? ¿¡Acaso crees que llegaré tan bajo como para casarme!?-Bulma estaba en jarras, se sentía completamente insultada. A Rya le salió una sonrisa en sus labios. Ahora sentía que Bulma parecía una autentica saiyajin-
-Venga, deja de quejarte. Soy realista, no es para ponerse así. Camina, además, el vestido te queda fantásticamente-Ambas salieron. Bulma echaba humos. ¿Porque le habrá dicho eso? Le seguía los pasos. Su mente la bombardeaba con muchas cosas. Rya no decía las cosas porque sí. La verdad le estaba empezando a dar miedo-
Siguieron caminando. Faltaban entre 15 y 10 minutos. Los tacones de sus pasos firmes, resonaban en todo el pasillo. Caminaban, mostrando decisión. Tenía un esplendor magnifico, imponente, delicado, dulce. Las conjugaciones mas imposibles, estaban posibles en esas dos mujeres. Mas adelante, comenzaron a sentir otros taconeos, y ruidos de botas. Ya se acercaban a la sala donde se haría la cena.
Estaba en plena sala. En la sala donde se haría la dichosa cena. Estaba acompañado de los principales en esta cuestión. Vestía un como expandex de color azul marino, sin mangas, sus guantes blancos, y sus botas blancas. A los hombres no se les pedía nada mas. Aunque se sentía extraño sin la armadura. Su collar con el emblema real, caía sobre su fuerte pecho, y su fantastica capa, rellenaba el espacio de imponencia en su ser, parecía todo un monarca. La sala estaba llena de 'inservibles' como solía llamarles. Bueno, todos eran inservibles, menos los que le rodeaban. En este caso, solo deseaba que la dichosa cena pasara rápido, que los estúpidos esos se hincharan de comer pronto, para poder comenzar a hablar de los temas que importaban.
Le acompañaban, a su alrededor, Kakarotto, junto a una chica de cabellos laseos y negros que no sabía quien era, ni tenía la intención de conocer, Raditz,Bardock,Shive, Nappa, 'sus honorables majestades', Syria, Neil, Zorn, y Sullión...Se podría decir que la elite de la elite.
Sus pensamientos solo se podían ir en la futura cena y nada más.
-Vegeta..¿No crees que ya es hora de hacer ademan para que dejen de parlotear y comenzar la cena?-Mientras más rápido se comenzara todo, mas rápido acabaría..No se puede decir que a la reina le agradaba el estar con gente que solo le gustaba hablar, pero que estaban en deber de advertir acerca de futuras tareas o leyes. Así eran las leyes de Vejitasei, y sería un escandalo cambiar algo que perdura desde hace siglos.-
-No tengo intención de que la familia real quede como unos impuntuales..Rya aun no llega, Brassica-La verdad, la reina no se había percatado de la ausencia..-
-¿Que piensas hacer? ¿Espera?, ya debería estar aquí-El interior de el rey, estaba ardiendo considerablemente, en ira. Tampoco estaba desacuerdo de que sus ordenes no fueran acatadas como él lo ordenaba, y la orden fue llegar 20 minutos antes de la cena, no 5. ¡Maldición! ¿!Esque los dos le habían salido unos completos irresponsables y desobedientes!?-
El rey la reina, miraban a todos sitios esperando que la princesa apareciera. La verdad estaban gastando bastante paciencia con todo esto, como para que ahora, tengan que estar esperando a su querida hija. Se pudieron tranquilizar un poco al ver a Rya y a Bulma, atravesar el umbral de la majestuosa puerta de la sala.
-Ya han llegado, la princesa y su acompañante, su majestad-Le comunicó Nappa. Ahora podría proseguir con la cena.
Podría decirse que Bulma se sentía un poco nerviosa. Claramente destacaba a simple vista entre todos los invitados. No solo por su figura, sino también por sus facciones tan únicas, como su color de cabello. Estaba pensando que no sería un buen lugar para ser nuevamente discriminada como una híbrida.
Pero para su suerte, el rey y la reina tomaron el completo protagonismo al dar el ademan de sentarse. Estaba pensando en dar lo mejor de sí. Esto no podría salir para nada mal.
Todo los invitados se acercaron a la enorme mesa, extrañamente circular que había en la sala. La igualdad no era el motivo, sino la ventaja de que el rey pudiera verles las caras a todos. No deseaba tener acontecimientos desagradables esta noche.
-Bura ya ha bajado-Escuchó Kakarotto hablar a una chica que estaba junto a él, por voluntad propia para ambos-
-Quizás deberías sentarte con ella, es lo mejor. Ya sabes que conmigo no puedes. Ademas, te necesitará, Milk-Tenía un presentimiento extraño hacia todo esto-
-Como digas Kakaratto. Cuando quieras que hablemos con tus padres..solo tienes que decírmelo..-La verdad, no todos los días les comunicaras a los "comandantes de la la elite espacial" de que quieres casarte con su querido hijo, que es de una clase bastante mas elevada que la tuya, aunque formes parte de el escuadrón de la princesa. Siquiera su hermano lo sabía...-
Sin mas, todos se sentaron en sus lugares, y Milk se acercó a Bulma, diciéndole que le acompañaría en la velada. El rey estaba a la cabeza de la mesa, junto a su reina, y seguidamente, junto a Brassica, Rya, y junto al rey Vegeta, el príncipe saiyajin. Los demás no tenía mayor importancia donde se sentaran, pero casualmente, todos se sentaron conforme a su rango. De tal forma que Rya quedo frente a Bulma, a pesar de la lejanía.
Rya y Brassica se sorprendieron al ver que Bulma no se sentaba junto a ellas, pero mas sorpresas se llevaron otras personas. Aunque no quiso, Bulma llamó la atención a todos, excepto a aquellos que estaban tan asumidos en la batalla venidera, como para darse cuenta de tal belleza extranjera.
En algún lugar, a miles de millas de distancias, se encontraba una nave, con intenciones oscuras, al igual que la mente de el presente en la sala central de la nave.
-My Lord, la cena ha comenzado. ¿Desea que la transmitamos en directo o solo le comentamos los resultados?-Un soldado se presentó delante de un enorme ser, sentado cómodamente en una silla metálica tres veces mas grande que él, mientras observaba la oscuridad sin rumbo alguno.
-Hmp, esos monos me tiene sin cuidado. Dime los resultados mas tarde. Por ahora infórmame sobre las coordenadas de las naves de Freezer Cooler. Necesito saber donde están cada uno. Esto comenzarán antes de lo previsto y quiero diversión.-Luego, un delicada copa de cristal fue llevada hacía sus labios lilosos y ásperos.-
-Así se hará Rey Kold-El soldado se retiró dejando a solas esos descabellados y maléficos planes, junto con su dueño-
-Quiero mucha diversión..jaja!--La carcajadas maquiavélicas se escucharon mas allá de las paredes metálicas de la nave, erizándole la piel a quien se digne a escucharlas.-
No se había fijado en nada. Estaba esperando que todos se sentaran rápido. No es que le hicieran esperar a la realeza, la verdad, seque estaban complicándose la vida con tonterías, sobre hablar de otras cosas mientras se iban sentando. Las leyes no decían no hablar, en esas reuniones completamente informales. No valía la pena ponerle atención a esas escenas de tan poco gusto y juicio.
Cuando se dignó a levantar la cabeza mas allá, pudo ver como sus ojos sentían la necesidad de enfocar que era eso de color azul que llamaba tanto su atención. No recordaba que se hicieran trajes tan llamativos, en este planeta..Sin mas, miró hacía dirección, y pudo ver a un mujer..una hembra, de la que solo podían existir como diosas, al ver sus facciones tan extravagantes y poco vistas en este planeta...
Cabello azul-aqua, ojos claros como el agua, piel blanca y delicada. Sentía que desde aquí podía sentir su suavidad. Y que hablar de su cuerpo..Prefería no dar demasiados detalles a su mente, no sea que caiga en un inevitable error. Por un momento sintió como si la conociese, como si algo le dijese que la había visto antes...
La verdad, no encontraba digno de él estar pensando así, de una simple hembra..Pero sus pensamientos fueron cortados, al ver signo de su vestido. El signo de el escuadrón de su hermana..No podía creerlo. ¿Tan poderosa era?. La verdad, no demostraba para nada, que estaba mirando a alguien, ese era su don. Pero se sorprendió al ver como las miradas de él, y de esa deidad de ojos como el agua, se unían como si hubiera sido así desde siempre. No quería quitar la mirada. Normalmente eran ellas las que lo hacía por sentimientos tontos, que no quería comprender, pero...Ella no fue así.
La verdad, si ahora mismo él, estuviera a su lado..No le reconocería..No sabría lo que podría haber cambiado alguien en 18 años, pero algo le hacía sentirse observada. Por un momento pensó que era Rya, que como siempre la vigilaba por sus comportamientos, pero ella no estaba pendiente de Bulma. No sabía entonces de donde podría venir esa sensación...
Algo le decía que no sería muy bueno saberlo..Pero, al mirar las coras de cada uno de los presentes, esperando a ver de quien eran esos ojos tan fijos en su cuerpo, y que le hacían sentir como si algo le traspasara el corazón, encontró unos ojos azabaches, fríos y duros que mayormente la asustaron.
Nunca había mantenido miradas con un completo desconocido como este, parecía que la analizaba, y como si esperara a sus reacciones. Sabía que era hora de demostrar que era una verdadera saiyajin.
-"Quizás es alguien que sabe que soy híbrida, y tiene ciertas cosas en contra de ello"-Aprovechando la investigadoras miradas de él, hizo lo mismo pero en el cuerpo de ese saiyajin mal educado, sin escrúpulos de quitar la mirada una vez que se cruzaron.
Parecía fuerte. Un cuerpo perfectamente formado. Su rostro mostraba una madurez increíble, y sus ojos la miraban como intentando mostrar superioridad y orgullo nato. Parecía no demostrar ni un solo sentimiento. Frió, y calculando cada movimiento de sus pupilas y asta la mismísima respiración de ella. Era un tipo muy raro, mayormente parecía darle miedo, pero..No estaría dispuesta a demostrarlo. Si ese sujeto podía comportarse tan implacable, ella también.
Quiso fijarse en que era lo que colgaba de su cuello, pero..para su desgracia no pudo, porque el rey llamó la atención de todos para comenzar la cena.
-"No puedo creer la forma tan fuera de lugar que tiene mi hermano para comer. Come peor que mi padre...La verdad, dentro de él sigue siendo un clase baja sin remedio, con una enorme fuerza, y un cabolo desproporcionado, Ja!"- Los pensamientos de Raditz seguían intentando comprender el porque de esa decisión tan extraña y estúpida para él, que su hermano le comentó horas atrás-"¿!Casarse!? ¿!Con quien!?..¿!Tan joven!?..Es un idiota.."- No había cabida para él en esas cosas. Para él era mejor unas cuantas hembras a la semana y nada mas. ¿Porque mas?..¿Porque casarse?..
Se sintió observado, y buscó el foco de tal sentimiento..Su sorpresa no tuvo comparación alguna-"¿Estoy soñando, o es verdad que la princesa no me quita el ojo de encima?"-Debía de ser su imaginación...Sí, eso era mas aceptable, al parecer sus sentidos le estaban dando una mala pasada..
El silencio no era claramente lo que había. La miradas volaban de uno a otro, de los presentes de la sala. Solo se escuchaban el sonido de los platos, y los mordiscos de cada uno de ellos. Todos comiendo con suma elegancia, excepto dos, que parecían dos personas que creían que les quitarían la comida. Mejor es para un saiyajin no hablar delante de un banquete como este. Era lo mejor.
Unos 20 minutos después de el comienzo de la cena, el rey llamó la atención de todos levantándose de su asiento para que todos le pudieran ver sin problema alguno, al ver que la mayoría había acabado y solo quedaban Bardock y Kakarotto.
-Sé que todos estáis aquí para ser comunicados de los últimos acontecimientos entre ambos imperios enemigos.-Comenzó, mientras los dos anteriores dejaban sus platos y miraban con atención, al igual que todos los presentes-No puedo decir que tengo buenas noticias. Bueno, quizás no para algunos proyectos comerciales o económicos.-Aguardó un momento mientras todo quedaba en silencio, mientras parecía saber bien lo que los presentes querían oír-¡¡LA GUERRA HA COMENZADO!!-Dijo con todas sus fuerzas, mientras era contestado como todo buen monarca un rugido de complicidad por parte de la mayoría de los presentes, excepto nuestros jóvenes, demasiado ocupados con esas miradas incomodas que se ivan sintiendo..-¡¡Freezer nos ha declarado la guerra, y para nosotros, mis queridos guerreros, es una mayor noticia, el saber que ahora no solo él, sino..toda la familia icejin está en esta guerra, por el mas fuerte, donde lucharemos para ocupar el lugar que nos corresponde..EL PRIMERO!!-Todos volvieron a contestar con un rugido de felicidad y de excitación por los acontecimientos, su sangre de guerreros clamaba por sangre, sangre enemiga.-
-Ahora pasaré a decir las misiones que se encargan a cada uno de vosotros. Estad atentos a vuestros nombre, puesto que como los mejores guerreros de elite, habéis sido convocados a las misiones mas peligrosas, donde podremos ver la estúpida cara de el deplorable ejercito de Freezer-El ejercito de saiyajines sedientos de sangre volvieron a gritar, asta que Nappa se acercó al rey para dar una pequeña lista, he informar de todas las misiones en estos últimos 5 días para así concluir con los últimos preparativos y objetivos antes de la llegada de los icejines a territorio local. El rey se dispuso a decir cada uno de los lugares pero, los pensamientos de muchos seguían aparte...
La reina Brassica y la princesa Rya se encargarán de dirigirse a Nazculsei, al norte mañana y regresarán dentro de dos días
Bulma se sentía bastante nerviosa, no solo por saber que comandaría un ejercito, sino por las miradas de ese sujeto.-"¡Maldición!, ¿por que no para de mirarme?-
El comandante Bardock partirá con 5 guerreros de máxima elite a Mirithsei dentro de dos días..Regresarán para el comienzo de la guerra
Las reacciones de Vegeta también estaban conjugadas-"Esta hembra es demasiado extraña..No para de mírame..¿sabrá a quien está mirando? No creo que sea tan estúpida ¿o si?, Hmp, no sería sorprendente.."-
Raditz comandará el escuadrón que irá a Drumaisei, junto con Kakaratto, acompañado de Neil y Zorn..Partirán en dos días, y volverán al siguiente
-"Estúpida Bulma, deja de mirarle tu también..Nose para que le miro...ademas quiero saber si ese estúpido principito está en esta sala..¿que lleva ese sujeto en el cuello?, con la distancia no lo veo bien..Se parece al rey ¿no?.."-De pronto la sangre de Bulma se congeló-"¡Que estúpida soy..! ¿!Como no lo vi antes..Él es..-
El príncipe Vegeta comandará sus tropas rumbo a Bagukinkusei...
Todos los presentes se quedaron completamente alucinados, y Bulma tuvo que aguantar la respiración, para no gritar:-"¡¡QUE!!..¡TAN FUERTE ES COMO PARA QUE LO ENVÍEN A ESE PLANETA!, es el inconquistado por todos, asta por Freezer..¿Porque lo quieren en la colonea? ¿Por la tecnología?.."-
La sonrisa de Vegeta, a parte de seductora para muchas guerreras era de completo ego propio..y orgullo por sus propios medios..total egoísmo..
..Acompañado de Sullión y Nappa..
Estos dos últimos tragaron saliva como si fuera lo últimos que harían..¿¡Porque ellos!?
..Dos guerreros más y..la verdad le habría acompañado Neizted, pero esta mañana me comunicaron su asesinato, así que pensaremos en alguien pronto para suplantarle...Todos se Irán en dos días..Todos está calculado para completarse en otros tres días mas
Todos, miraron alrededor de la mesa, la verdad..nadie había notada la falta de la presencia de Neizted..
A Colintasei irán tres guerreros de alta categoría..
Aquí el mismo rey se dio un tiempo para mirar a la persona que diría..la verdad, sabía que pronto conseguiría de ella lo que quería..
..Comandados por Bura..-
Que decir de el incomodo silencio, y como Bulma, no solo se sintió orgullosa y mostró una cara de una completa saiyajin al escuchar su nombre y ver como todos se fijaban en ella, al parecer, sabían muy bien quien era "Bura"..Pero también se fijó en otra persona..
..Se irán dentro de dos días y volverán al siguiente.
Al parecer el príncipe sintió un escalofrió un poco extraño al escuchar ese nombre, y sentir bolas de recuerdos a su mente..Quiso saber quien era esa fuente exactamente, donde estaba, en esa enorme mesa..Y se dio cuenta..Ella..La misma que miraba antes..como no, la única en todo el planeta con ese cabello..Su sorpresa fue inmensa, y pudo ver como Bulma le quitó la mirada instantáneamente, al sentir al príncipe mirándola..un situación muy incomoda..
Syria comandará la misión a Niursasei junto con Shive, Milk y dos guerreras más..Partirán mañana, tardarán dos días.
El rey estaba a punto de sentarse, cuando Nappa, se levantó de su silla, y se acercó a su majestad, llamando la atención a todos. Ambos estuvieron pocos segundos hablando, dándoles la espalda al publico..-
-¿Donde piensa ponerla su majestad?..Quizás deberíamos dejar que no salga de el planeta..No está lista, ella solo es una cerebrito..-Nappa, aconsejaba constantemente al rey, como buen guerrero leal a la corona; que había sido nombrado..-
-Hmp, no..sé perfectamente que está lista, y que será capaz de todo esto y mas..Así que la enviaré a ..-Una sonrisa salió en su rostro, una sonrisa maléfica, llena de planes oscuros, y peligrosos para todos..-Nappa, ya puedes volver a tu asiento, tengo la solución-La sonrisa no le agradó nada al gigante, ni mucho menos su desisicvidad, siempre pasaba algo con esa cara..-
Mi fiel guerrero Nappa, me ha dado un comunicado de ultimo momento..que nos afecta a todos..
Todos pusieron atención a las palabras de el rey mientras, este disfrutaba de el silencio y de la conmoción de todos..
El planeta Colinta ha sido colisionado con un meteorito, y ha formado un agujero negro, tragándose 3 coloneas y destruyendo el planeta de misión..
-"Maldita sea, ahora no podré luchar con nada...pufff..almenos así tendré tiempo para las otras cosas.."-Los pensamientos de Bulma fueron redimidos por ultimas palabras..-
Pero no os preocupéis soldados, he llegado a una conclusión..Todos sabéis que confió plenamente en la fuerza de todos mis guerreros, así que..sé que estos tres junto con Bura, podrán ayudar maravillosamente..
Todos estaban comiéndose los intestinos, esperando por las noticias del rey, que extrañamente, hablaba lentamente, como disfrutando el momento..
..en la misión con el escuadrón destinatario a...Bagukinkusei, junto al príncipe Vegeta..
¡¡Las personas estaban en Shock Crónico..!!, una Chikyu que apenas venía llegando de su planeta natal, híbrida, sin antecedentes de conquista acompañaría a el príncipe Vegeta, el mas fuerte de todos los guerreros ahí presentes, a un planeta indomable para todas las razas..
No era cosa de Creer con facilidad..
-"¿¡Se ha vuelto loco!?"-Rya no lo podía creer, ni mucho menos los demás..-
Los demás guerreros se quedarán en este planeta y me acompañarán para guiar a los demás guerreros del planeta..
-"¿¡QUEEEEE!? !DIME QUE ESTÁ BROMEANDO!, ¿¡YO!?, A ESE PLANETA!? Y CON VEGETA!?"-No podía creerlo, las miradas estaban puesta en ella, y en Vegeta. La cara de Bulma estaba azul, y tenia unas ligeras ganas de..¿vomitar?..(debilidad humana)..Vegeta, no paraba de mirarse..Tendría que ir con ella, a una misión de tres días, a un planeta indomable según la historia..No sería nada fácil..-"Mi estúpida boca!"-Pensaba Vegeta
Continuará
Saiyan-Blue
Espero sus comentarios..jaja..adios y gracias por leer
