Kairi Minamoto, lo sabias tú y todos los que hemos visto True Blood y nos gusta la lucha libre XDD. Lo de CM Punk… dejémoslo a un lado XD, ambos dos compartimos un mismo sentimiento hacia el.
Huntress-616, pues tu rev también me ha dejado sin palabras porque… ¿Cómo te contesto sin desvelar parte de la trama XDD? Tendrás que contentarte con esto.
HarukaIs, solo puedo decir, que es uno de los coments más cortos que he visto nunca.
Linsa it (…) Pa gustos los colores del pelo de Jeff XDD Y en cuanto a lo de John y la sangre… Uhm… no vas del todo todo descaminada…
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La vampiresa se cruzo de brazos y frunció levemente el ceño, como una madre que se dispone a reñir a un niño pequeño.
-Cariño, esa no es forma de hablar a tu madre.
-¿Ni si quiera a una madre que esta muerta y que me abandono?
-Sabes que quería que fueras un niño normal, que no te afectara lo que yo soy.
-Pues ¡sorpresa! Eso es imposible. – bufo Randy dejándola pasar.
-Se supone que tu existencia también lo es – contraataco la mujer.
De pelo y ojos negros, estatura media y curvas voluptuosas, la vampiresa parecía ser aun mas joven que su hijo.
-Ya. Por eso James me llama "pequeño milagro" – suspiro el luchador dejándose caer en un sofá y masajeándose las sienes.
Tenia que irse. Sentía cada fibra de su ser latiendo al ritmo de su corazón. Sus venas, su mente, sus dientes, todo él suplicaba por un poco de apetitosa sangre humana. No podía quedarse allí, con el murmullo de tantos corazones que el deseaba tomar para arrebatarles el liquido vital.
-Cariño, ¿estas bien?
Randy se limito a alzar la cabeza para mirar a su madre. Basto para que ella comprendiera. Le cogió del brazo y ambos se fueron tan rápido que para cualquier humano se hubieran esfumado en el aire.
"El asesino de leyendas" se limito a dejarse arrastrar a toda velocidad hasta una pradera a kilómetros de cualquier edificio, y por tanto, de cualquiera al que pudiera atacar. Al fin y al cavo su madre era una vampiresa, y no podría con ella aunque lo intentara. Se sentó en la hierva descuidada, ahogando un gemido. Noto la presencia de su madre alejarse durante unos segundos, para después volver a su lado y tenderle una botella de sangre sintética. No dudo ni un segundo en tomarla y bebérsela de un trago. El liquido carmesí escapo por las comisuras de sus labios, para luego correr por su cuello y manchar su ropa. No le importo, no dejo de beber a pesar del relativamente desagradablemente sabor, ni de estar manchándose, ni de que se le acabara el aire. No hasta que se termino la botella.
Dejo caer la botella y echo la cabeza hacia atrás e inspiro hondo. Poco a poco, se empezó a sentir mejor, mas calmado. Sin tanta sed.
-¿Mejor, cariño?
-Si... mejor... – murmuro Randy levantándose y lamiéndose levemente los labios. – Gracias...
-¿Es la primera vez que sientes la sed verdad?
-Así si... había sentido algo... pero hasta ahora nunca había sido ni la sombra de esto... ¿Quien le mandarria al estúpido de Jeff meter tu sangre en la fiesta? Y encima sin avisar el muy carbón... ¡A saber cuantos se la abran tomado sin enterarse!
-Tranquilo Randy... No pasara nada. En cuanto se te pase te llevo de vuelta a la fiesta y entonces podrás investigar y hacer lo que creas conveniente. – sonrió la vampiresa levantando el brazo para acariciarle el rostro, pero Randy se aparto de nuevo.
-Esto no cambia nada.
Su madre solo soltó un profundo suspiro de resignación. Segundos después, los dos miraban en la misma dirección.
-James... – murmuro ella.
-¿Es el? – pregunto el luchador. La vampiresa asintió. - ¿Y porque va a la fiesta de los Hardy?
-No tengo ni idea...
John buscaba a su amigo por toda la casa, pero no había encontrado nada. Bueno, tanto como nada... varios luchadores y divas follando como conejos, otros tantos con cara de drogados y a Jeff en el baño masturbándose. Pero bueno, nada que le interesara. Suspiro y siguió buscando.
Subió al piso de arriba, que aunque no parecía haber nadie, era el único sitio al que le faltaba por mirar.
Abajo, el transilvano observaba la puerta con una sonrisa. El idiota del dueño de la casa había soltado en mitad de un bar de vampiros que el recibía encantado a todos los vampiros. Y eso era una invitación ¿no? Habría que comprobarlo. Puso la mano en el picaporte y abrió la puerta. Sonrió y subió al piso de arriba sin dejarse ver.
Cogió al amigo de Randy por el cuello y le pego a la pared, soplándole suavemente en la nuca.
-Hola ratoncito... – susurro el vampiro con su acento transilvano.
John se hecho a temblar al darse cuenta de quien le estaba apretando contra la pared, pegando su cuerpo frió a su espalda y sujetándole los brazos contra la otra mano. Ladeo la cabeza para mirarle, intentando respirar. Sintió un vació en el estomago cuando sus ojos se encontraron, y dejo de tener miedo. Todo desapareció. No supo cuando James le soltó y le dio la vuelta. Solo podía mirar a aquellos ojos, y a aquellos dientes. No se resistió cuando aquel ser sobrehumano le abrazo, y sin darse cuenta, inclino la cabeza para facilitarle el acceso a su cuello. Temblaba, pero no tenia miedo. Como mucho estaba nervioso. Cerro los ojos al sentir aquellos labios electrizantes rozar su piel. Todo el vello de su cuerpo se puso de punta y entreabrió los labios en un gemido reprimido.
El vampiro sonrió. Notaba el corazón del humano contra su pecho frió y muerto, su respiración. Oía su sangre fluir por todo su cuerpo, cada vez mas deprisa. Le gustaba hacer esperar a sus presas, excitarlas. Que ellas se entregaran a el. No era un cazador. Era un conquistador. Así la sangre era aun mas exquisita. Pego la espalda del humano suavemente contra la pared y permitió que el luchador rodeara su cintura con sus piernas, y que se aferrara a sus hombros.
Abrió la boca, enseñando los colmillos, y los hundió despacio en la blanda y tierna carne, disfrutando del momento antes de saborear la sangre. Con cada trago que daba se movía suavemente, arrancando débiles gemidos del humano que tenia los ojos entreabiertos, y la boca abierta por completo, haciendo una "O" casi perfecta.
Pum-pum. Pum-pum. Pum-pum. Pum-pum. Pum-pum. Pum-pum.
Una oleada de recuerdos del humano del que se estaba alimentando llego a el a través de la sangre. Sus sentimientos. Apretó con un poco mas de fuerza, intentando que la sangre saliera con mas rapidez. Noto los latidos del luchador relentizarse, y su pecho dejar de alzarse al respirar. Se aparto sin soltarle, y la cabeza de John callo hacia delante, entre ellos. Estaba sin conocimiento, y su corazón apenas latía. Así no armaría escándalo cuando se lo llevara. James lo dejo en el suelo y se limpio la sangre de los labios y el rostro con un pañuelo de lino y mirándose al espejo.
Después se llevo al humano apunto de morir sin que nadie se percatara de su presencia tal y como había hecho al llegar.
