LOS HILOS DEL DESTINO SE PUEDEN CORTAR

Aclaración:

Este finc es un crossover de varias series que os iré diciendo conforme vayan saliendo.

Serie principal: FullMetal Alchemist. Personaje: Christopher Edward Elric

Segunda serie: Shaman King. Personaje: Hanna Asakura

Cuando salgan los "…" significa que piensa el protagonista: Christopher E. Elric

Y las palabras en japonés solo aparecerán mientras hablan los personajes.

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Capítulo 4. La forma de volver, la noble causa de Nicolas Flamell

Los rayos del sol entraban por la ventana de la habitación, dándole en la cara a nuestro alquimista, despertándolo de su sueño, en el que creía estar en casa con su primita Sara. Abrió los ojos azules con los que fue bendecido y no supo donde se encontraba en un primer momento, pero entonces sintió que algo lo tenía bien sujeto, impidiéndole incorporarse… Era Hanna, que se había dormido abrazado a él… Chris sonrió conmovido por la acción.

"Pobrecito… tan pequeño y haber tenido que soportar ese duro golpe… Así abrazado a mí… parecemos hermanos, pues tenemos el mismo color de pelo jeje… Ah… si hubiera una forma de ayudarle… de que se sintiera feliz… porque esa singular sonrisa suya es muy bonita…"

Miró al lado contrario de donde estaba Hanna… todos los niños dormían plácidamente cubiertos por el edredón en sus futones…

De repente la puerta se descorrió, tomando por sorpresa a Christopher.

- ¡Oh! Gomen nasai Chris-kun…- se disculpó Tamao mientras entraba- no quería despertarte…

- No importa… ya estaba despierto…

Entonces la pelirrosa fijó su vista en el pequeño rubito y se sorprendió de verlo así con el invitado.

- ¡Oh! Vaya… Hanna-kun te ha cogido mucho cariño… así… parecéis hermanos…

El aludido se revolvió un poco aún sujeto al ojiazul, acurrucándose más a él.

- Bueno… ya que estamos despiertos… vamos a levantarnos…- dijo Tamao con una sonrisa

La mujer fue a levantar a Erika, James y Nanuk… y Chris se encargaría de despertar al pequeño Hanna.

- Hanna… Hanna… vamos despierta…- dijo suavemente mientras lo mecía un poco

- Mghm… hai… ya… voy…- habló soñoliento y abrió pesadamente sus ojitos negros

Lo primero que el niño de 7 años vio fue el pelo dorado cual oro fundido del Alquimista del Rayo… y como nadie más en la casa tenía pelo dorado…

- Kaa…-chan…- y se abrazó fuertemente al chico, que se quedó algo sorprendido

- Hanna… soy Chris…

El niño se separó de él y comprobó que efectivamente, era su nuevo amigo a quien abrazaba.

- Gomen nasai…- se disculpó por el error y agachó su cabeza

- No pasa nada…- le sonrió- vamos… bajemos…

- Hai…

Se pusieron en pie y se dispusieron a bajar a la planta de abajo. Christopher le cogió la mano a Hanna, que aún estaba algo avergonzado por la escenita de antes. Una vez al final de la escalera, fueron a la cocina a reunirse con los demás.

- Ohayo gozaimasu Hanna, Chris- dijo Lyserg mientras entraban

- Ohayo- dijeron Ren, Jeanne y Pilika

- Ohayo Chris- kun, Hanna-chan- dijo Horo Horo

- Ohayo gozaimasu- contestó nuestro amigo, pero Hanna permaneció callado.

Esto extrañó a los presentes, pues el pequeño nunca se quedaba callado y más cuando su tío lo llamaba así.

- No me llames –chan… Horo oji-san… Ohayo…- habló con voz baja y sin ánimo

Se sentaron a la mesa y empezaron a desayunar cuando Tamao bajó con los demás niños.

- ¡Arriba ese ánimo Hanna! Hoy toca entrenamiento conjunto- dijo Horo Horo

- Hai… Ren, Horo Horo y yo os entrenaremos juntos a los 4 hoy- especificó Lyserg

- Así que, desayunad bien… y Chris- miró al alquimista- si quieres puedes ver el entrenamiento

- Arigatô…

Después de desayunar se fueron a vestirse y a coger sus armas.

Chris recogió sus cosas, después de ponerse su capa azul sobre su traje negro y se reunió con Ren, Lyserg, Horo Horo y los niños en el patio.

Ren llevaba su lanza, Horo Horo su tabla de snowboard, Lyserg un aparato extraño en el brazo derecho (todos sabemos que es un aparato de radiestesia), Hanna portaba una espada y ese estuche azul que le había llamado la atención a Chris, en el que guardaba algo, rodeándole la cintura, Erika portaba una espada, un escudo, un arco y un boomerang, James llevaba un arco y un cajark con flechas colgaba de su hombro y el pequeño Nanuk traía una tabla como su padre, pero un poco más pequeña.

El joven Elric se sentó en el porche para observar lo que estaba a punto de comenzar.

- Bien, primero quiero ver vuestras posesiones de objetos

- ¿Posesión de objetos?- preguntó Chris

- Hai… un shaman deja que su cuerpo sea poseído por un espíritu y adquiere sus habilidades, demo también puede poseer un objeto que le haya pertenecido a dicho espíritu… y después hay distintos niveles en la posesión dependiendo de la fuerza física y espiritual que tenga el shaman- explicó el hombre del pelo esmeralda.

Christopher no lo comprendió del todo, y lo reflejaba en su semblante, cosa que no pasó desapercibida para los shamanes.

- Ahora lo comprenderás… Hanna, tú primero…

- Hai… Kenshin- llamó a su espíritu y el samurai pelirrojo apareció enfrente de él

- Hai Hanna-sama- contestó al llamado

Hanna desenfundó su katana.

- ¡¡Kenshin posesiona tu sakabattou!! ¡¡¡POSESIÓN DE OBJETOS!!!- gritó el niño de cabellos de sol

El guerrero se fusionó con la espada que una vez le perteneció y esta quedó cubierta de una especie de llamas, como una bruma, de color rojo.

Chris estaba sorprendido.

"Co… como… ¡¿Cómo sin alquimia un niño pequeño puede tener tanto poder?! Esto es sorprendente…"

- Bien, ahora Erika

- Hai… Rokuta- llamó al espíritu de verdes ropas y rubios cabellos.

- Hai Erika-sama

- ¡¡Rokuta posesiona las armas legendarias!! ¡¡¡POSESIÓN DE OBJETOS!!!- gritó

Rokuta se metió en las armas haciendo que se cubrieran con una especie de llamas doradas, como la espada de Hanna, pero al tener las armas colgadas de su cuerpo, también este quedó cubierto con el brillo del oro.

"¡Increíble! ¡Pero si son cuatro armas! Esa niña tiene mucho poder… y su espíritu también tiene que serlo…"

- Muy bien Erika… esta vez has conseguido mantener las cuatro armas… buen trabajo…- la felicitó Ren

- Arigatô tou-chan…

- James, tu turno

- Hai… Robin- llamó a su espíritu para que se apareciera

- Hai James-sama

- ¡¡Robin posesiona tu arco!! ¡¡¡POSESIÓN DE OBJETOS!!!

Robin se fusionó con el arco y tanto este y el cajark con flechas adquirieron un brillo en color verde, que también cubrió al pequeño niño de ojos rubíes.

- Muy bien James… venga, ahora solo quedas tú Nanuk

- Zi… Kiriko- llamó a su pequeño duendecillo

- Kiri… kiri…

- ¡¡Kiriko pozeziona ezta tabla!! ¡¡¡POZEZIÓN DE OBDJETOZ!!!

El duendecillo de nombre Kiriko se metió en la tabla y Nanuk se montó en ella. La tabla se elevó mientras se cubría de una niebla blanquecina.

Eso fue lo más sorprendente para el Alquimista del Rayo.

"¡¡Puede volar con una tabla normal!! ¡¡¡Y la controla solo teniendo 3 años!!! Los shamanes son sorprendentes…"

- Excelente Nanuk… ya mantienes el equilibrio sobre la tabla…- lo halagó Horo Horo

- Adigatô tou-chan…

- Bien, vuestro entrenamiento cosiste en conseguir asestarnos un golpe- dijo Len

- Hai

- Bien… Bason, Kororo, Morphine… ¡¡¡POSESIÓN DE OBJETOS!!!- dijeron los tres padres a la vez.

Una vez tuvieron cada uno su posesión, empezó el entrenamiento. Los golpes de sus armas al chocar se escuchaban por todo el patio. Era un sonido alto y agudo que se te incrustaba en los oídos…

Los niños se compenetraban muy bien entre ellos, aunque claro, los mayores los paraban con cierta facilidad.

Christopher E. Elric observaba atentamente la pelea para no perderse detalle de ella: golpe, parada, golpe combinado, parada de frente y por la retaguardia…

Estaba tan concentrado en la batalla, cuando un llamado llegó hasta él.

- Ohayo… ¿hay alguien?- se escuchó proveniente de la entrada

- Chris… podrías… ir tú…- le pidió Lyserg mientras esquivaba, por los pelos, un ataque combinado de Hanna volando con Nanuk en la tabla de este.

El joven se levantó y se dirigió a la puerta principal donde se encontró a un joven un poco (bastante xd) más chico que él, un hombre con vestimenta de Elvis, traje blanco con adornos morados, botas negras y un tupe… ¿Cómo denominarlo? Ridículo… y a un hombre alto con bata blanca, algo pálido y algunas cicatrices adornando su cuerpo.

- Uau Hanna… ¡Cuánto has crecido de la noche a la mañana!- exclamó el bajito chico rubio también.

- Iie… yo no…

- Manta… deberías reconsiderar mi propuesta para estudiar tu cerebro…- puntualizó el hombre con pinta de médico.

- Manta, Ryu, Fausto… que gusto me da verlos- saludó Pilika, quien apareció detrás de Chris.

- Ohayo… ¿están los demás en casa?- preguntó el joven de nombre Manta.

- Hai… están entrenando con los niños en el patio.

- bueno… pues sino eres Hanna… ¿Quién eres?- le preguntaron a Chris mientras se dirigían al patio.

- Me llamo Christopher Edward Elric… ayer me perdí en la ciudad y Hanna me invitó a pasar la noche.

- Ah… ya veo… yo soy Manta Oyamada- se presentó el rubio de baja estatura- él es Ryu Umemiya- señaló al hombre del tupé- y él es Fausto VIII- indicó que era el hombre de la blanca bata.

Entonces nuestro viajero vio que al lado de Ryu había un espíritu. Un tipo verde de pelos alborotados.

- ¿Cómo se llama él?- quiso saber y señaló con su dedo a la figura transparente que estaba detrás del imitador de Elvis

Los recién llegados quedaron sorprendidos por la pregunta.

- ¿Puedes ver a Tokaguero?- se extrañó el amo del espíritu

- ¿También eres un shaman?- preguntó Manta

- Iie… no soy un shaman… soy…- pero entonces se escuchó un ruido atronador no muy lejos de la casa.

"¡¡¿¿Qué ha sido ese ruido??!!"

Todos los presentes miraron en la dirección donde se escuchó el estallido y vieron que aparecían unas nubes negras en el cielo y luego un destello de luz brillante tras la aparición de estas… resplandor que Chris reconoció.

"¡Ah! Eso es… ¡¡¡UNA TRANSMUTACIÓN!!!"

Nuestro alquimista observó bien el lugar donde estaban las nubes.

"Está cerca del lugar donde me encontró Hanna… Iré a ver que sucede…"

Christopher salió corriendo hacia el lugar donde había estado sentando antes, viendo a sus nuevos amigos entrenar con sus espíritus acompañantes. Cogió de su mochila, que se encontraba allí, sus gafas, que se las puso cubriendo sus ojos azul cual zafiro brillante y le quitó la funda a su tabla, sorprendiendo a todos los presentes, por la rapidez con que realizó todo lo anterior, y también por la recién mostrada tabla.

Se subió en ella, dio una palmada, creando así, una bola de electricidad y la metió en la tabla, con el cuerpo inclinado hacia atrás. En cuanto la esfera de energía eléctrica hizo contacto con el motor de la tabla, esta salió disparada hacia el cielo azul, sobrepasando el muro de la pensión.

Chris volaba velozmente hacia el lugar destinado. Su cabello dorado ondeaba al viento, al igual que su capa bailaba detrás de él, al compás que el rápido viento que le daba de frente marcaba.

Llegó al punto exacto y descendió. A continuación se puso a buscar por todos sitios algún indicio de la transmutación que se vio antes, y lo que sus ojos descubrieron, fue una caja de acero. La cogió cuidadosamente entre sus manos y la examinó, hallando en ella el mismo dibujo que llevaba en su capa azulada.

- Tou-chan…- sonrió para sí mismo

- ¡¡¡¡CHRIIISS!!!!- se oyó desde el cielo.

El aludido miró hacia arriba y vio acercarse, volando sobre una tabla cubierta de bruma blanca, a Hanna y Nanuk, subidos en la tabla de este último.

- ¡Aquí!- los llamó

El joven de los cabellos dorados se subió otra vez a su tabla, regalo de su madre, y ascendió hasta reunirse con ellos.

- ¿Qué era ese ruido? Saliste disparado… ¡Menudo susto nos diste!- le dijo el pequeño Hanna.

- ¡¡Chriz tenes una tabla como yo!!- gritó alegre Nanuk de ver que su amigo tenía algo igual que él.

- Hai…

- Mejor volvamos… todos se han quedado preocupados… como saliste disparado hacia el cielo tan repentinamente…- le informó el pequeño Shaman del mono azul.

- Hai… regresemos…

Pusieron rumbo a la pensión Asakura, cruzando la gran cúpula celeste que era el cielo, velozmente. Llegaron y descendieron en el patio, donde aún estaban todos los presentes con la boca abierta.

- ¡¿Quién es este crío?!- dijo Ryu mientras señalaba acusadoramente a Chris, a la vez que este guardaba su tabla en su funda.

- Si no le importa… no soy un crío, que tengo 15 años…- dijo todo lo calmadamente que pudo.

"¡¿Por qué todo el mundo me dice crío?! Ahora entiendo como se sentía papá cada vez que le decían "enano", "retaco", "tapón"… es frustrante la verdad…"

- Y soy un Alquimista Nacional… creo que merezco un poco de respeto…

- ¡¡¿¿UN ALQUIMISTA??!!- se sorprendieron los 3 que aún no sabían el secreto tan bien guardado del joven Elric.

- Hai… Chris no es de aquí…- dijo Erika

- Viene de otro lugar…- dijo James

Christopher les contó a ellos también de donde venía, habló sobre su familia, porque era Alquimista Nacional y como llegó hasta allí…

- Así que llegaste aquí de forma parecida a lo que ha pasado hace un momento…- concluyó Fausto, dando a entender que había comprendido todo.

- ¿Y que has encontrado Chris?- preguntó James, haciendo ver que era hijo del famoso detective Lyserg Diethel.

- Pues… lo que visteis era una transmutación para viajar…- explicó- en el lugar donde apareció estaba esta caja- les enseñó el objeto dicho- tou-chan debió realizar el mismo círculo para viajar que yo…

El muchacho de la capa azul abrió la caja de ese metal grisáceo delante de todos y se sorprendió de lo que había dentro. Lo primero que vió fue un sobre blanco… una carta que estaba encima de otras cosas que yacían en el fondo de la caja. La cogió y llegó el destinatario…

"Para Christopher Edward Elric"

En cuanto que vió su nombre escrito en ella, dejó la caja a un lado y abrió el sobre rápidamente para leer el contenido de la carta.

"Pero hijo Chris… ¡¡¡QUE HAS HECHO!!! ¡¡¿¿Cómo se te ocurre usar precisamente "ese" círculo para viajar??!! ¿A que no te leíste las advertencias? Pero que te tengo dicho…

El círculo de transmutación que utilizaste te traslada en el tiempo y en el espacio… aunque supongo que eso ya lo sabrás… pero tiene una condición para dejarte volver… SOLO PODRÁS VOLVER CUANDO HAYAS AYUDADO A MÁS DE CINCO PERSONAS QUE SE CRUCEN EN TU CAMINO… la transmutación te permite desplazarte a cualquier época, pero no podrás volver a casa hasta que ayudes a más de cinco personas… Nicolas Flamell pensaba que esto era un poder demasiado poderoso y codiciado por las personas de oscuro corazón, así que puso esa condición… desde luego… había un montón de círculos para viajar, y tuviste que usar precisamente ese…

Tú madre está muy preocupada por ti y me ha dado unos cuantos llaverazos ya por habértelo permitido… ay Chris… ¿Por qué te tuviste que parecer hasta a mí en esto?

Como no sabremos cuanto tiempo tardarás en volver… te mando un papel especial transmutado aquí en casa. Solo tendrás que mandar la carta con el mismo círculo que usaste y se transportará directamente a casa…

Por favor… escribe a menudo para no preocuparnos… sobre todo hazlo por tu madre… ya sabes como es… y también por Sara-chan… La pobre está muy preocupada por ti… no ha dejado de llorar desde que te fuiste… recuerda que eres su único primo… Cuando mires dentro de la caja, verás un par de guantes especiales… te los ha transmutado ella…

Por favor hijo… ten mucho cuidado y procura no revelar a mucha gente tus habilidades…

¡Ah! Se me olvidaba… el círculo de transmutación que usas para viajar te transportará a lugares donde tengas que ayudar a personas, mientras no aprendas a controlarlo… esto también viene advertido en el libro, por eso te lo recuerdo…

Bueno… cuídate Chris-chan… hijo mío…

Te quiere:

Tu familia

Psdt: tu madre te manda algunas herramientas y partes de automails que sirven para tu tabla, y también vendas y algunas medicinas… ¡Ay! ¡¡Winry!! ¡Ese llaverazo me dolió!"

Cuando Chris terminó de leer la posdata, tenía los ojos llorosos… sus lágrimas empañaban su visión en esos ojos del color del cielo oscurecido que había heredado de su madre…

- Tou-chan… Kaa-chan… Sara-chan… Alphonse oji-san… Elizabeth oba-san…

- Chris… ¿Qué pasa?- preguntó Pilika

El alquimista les pasó la carta de su familia a los shamanes para que la leyeran, y así pudieran enterarse mejor de lo que pasaba.

Mientras tanto, él cogió la caja de metal y miró su contenido. Lo primero que sacó del fondo, fueron un par de guantes blancos, regalo de su pequeña primita. ¿Y cual no fue su sorpresa, cuando descubrió en ellos el mismo símbolo que estaba bordado en su funda para su tabla? El mismo dibujo que llevaba orgulloso en su capa color cian, y que era atravesado por un rayo, haciendo honor a su sobrenombre de alquimista. Chris sonrió cálidamente y una imagen de su pequeña prima de cabellos rubios, ojos verdes muy clareados, de un color aguamarina diría yo, dando a entender que también heredó algo del color dorado de su padre en ellos, aparte del color esmeralda de su madre; una sonrisa cálida y tierna, digna de una niña feliz de 8 añitos, y su vestido naranja bailando con el viento a la vez que su cabello…

- Sara-chan…- susurró

Luego de esto, revisó también las demás cosas…

"Creo… creo que mamá se excedió mandándome vendas y medicinas… ni que fuera a luchar en una batalla… y las piezas… no creo que la rompa… pero nunca vienen de más… Mamá…"

Cuando el último de todos acabó de leer la carta, él la guardó junto a la caja y las demás cosas en su mochila.

- Así que la forma de volver es ayudando a más de 5 personas…- sentenció Ren

- Hai…

Christopher se quedó pensativo un momento y luego habló.

- Bueno… será mejor que me ponga en marcha… aún me queda mucho camino por recorrer, sino no podré volver a casa…- al terminar de hablar, sacó de su mochila una tiza.

- Lo comprendemos Chris-kun… demo puedes quedarte más tiempo si quieres…

- Arigatô… demo tengo que marcharme- comenzó a dibujar el círculo para viajar.

Pero mientras lo hacía, Hanna se acercó a él, con una mirada muy decidida.

- Chris… déjame ir contigo…

- ¡¡¡HANNA!!!- gritaron todos ante la sorpresa de tal revelación

- Demo Hanna…- lo intentó hacer cambiar de opinión el alquimista, una vez acabó de dibujar su medio de transporte.

- Para poder volver a casa… tienes que ayudar a las personas… Ayúdame…- le imploró- puedes trasladarte en el tiempo… ¡Puedes salvar a mis padres! Onegai… déjame acompañarte…- cuando dijo esto, estaba arrodillado ante Christopher Edward Elric, con los ojos empañados de pequeñas gotas de líquido puro y cristalino, llamadas lágrimas.

Chris se conmovió ante las palabras tan solemnes del niño. Se arrodilló frente a él, le alzó la cara para verlo a los ojos, y le limpió las pequeñas lágrimas que corrían por sus mejillas.

- Está bien… vendrás conmigo…

La sonrisa más grande de felicidad, agradecimiento, respeto, amistad… y un sin fin de sentimientos más, que Chris jamás hubiese visto… se la dedicó a él, el pequeño Hanna Asakura, a sus 7 años de edad.

- Arigatô… Arigatô… ¡¡¡ARIGATÔ GOZAIMASU!!!- se abrazó a él.

Un rato después, Chris ya estaba listo con sus cosas y colocado encima del círculo pintado con tiza blanca en el suelo del patio. Hanna también estaba preparado y corrió hacia su compañero de viaje con una mochila, llena con las cosas que necesitase, su katana colgada en la cintura, y junto a esta, su estuche color naranja, donde aún Chris, no sabía que llevaba.

- ¿Estás listo?

- ¡Hai!

- ¿Y Kenshin y Amidamaru?- preguntó Chris por los dos espíritus que acompañaban siempre a Hanna

Al momento de pronunciar sus nombres, los aludidos aparecieron a su lado.

- Aquí estamos Hanna-sama

- Está vez solo podrá acompañarme Kenshin

- Hai Hanna-sama, tenga mucho cuidad… y Kenshin, cuida bien de Hanna-sama…- le pidió el samurai de cabellera plateada, de nombre Amidamaru

- Por supuesto Amidamaru

- Hanna-kun… ten mucho cuidado…- dijo Tamao

- Demuestra lo que vales si es necesario…- dijo Ren- que sepan que eres el hijo del Shaman King…

- No le des muchos problemas a Chris… Hanna-chan- le advirtió Horo Horo

- ¡¡No me llames -chan!!- se quejó

- Chris, cuídalo mucho… onegai…- le dijo Lyserg

- Hanna itoko-chan, Chris… volved pronto- les dijeron los 3 niños a los viajeros

- Hai…

- Bien, ¿todo listo?- preguntó Chris

Hanna asintió con ganas.

- Pues agárrate fuerte a mí

Chris dio una palmada y extendió los brazos hacia el suelo, activando así el círculo de transmutación. Hanna se asustó un poco y se cogió muy fuerte de la cintura de nuestro Alquimista del Rayo. Acto seguido, ambos desaparecieron en un haz de luz dorada, hacia un nuevo destino…

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N.A: y con un poco (mucho) de retraso, aquí está el capítulo 4 de "Los hilos del destino se pueden cortar"

GOMEN NASAIIIIIIIIIIII!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Perdónenme por todo el tiempo que estuve sin subir un capítulo en este finc, pero es que tenía muchas cosas que hacer, y mi otro finc, "Sonríe a cámara, mi musa" me ocupó casi todo el tiempo. Prometo intentar seguir subiendo capítulos aquí, pero no se si serán tan rápidos.

Bueno, ya visteis otra de las series que conforman este finc… Shaman King, y el pequeño Hanna es el que acompaña a Chris en su aventura… veremos a ver que aventuras les deparará este emocionante viaje…

Bueno, no dispongo de mucho más tiempo… así que no podré dejarles adelanto…

Sin más dilación…

Nos vemos en el capítulo 5 "Otro chico con problemas" de "Los hilos del destino se pueden cortar"

Matta-ne

Kisa-chan-sohma