LOS HILOS DEL DESTINO SE PUEDEN CORTAR
Aclaración:
Este finc es un crossover de varias series que os iré diciendo conforme vayan saliendo.
Serie principal: FullMetal Alchemist. Personaje: Christopher Edward Elric
Segunda serie: Shaman King. Personaje: Hanna Asakura
Tercera serie: Rurouni Kenshin. Personaje: Kenshin y Kenji Himura
Cuando salgan los "…" significa que piensa el protagonista: Christopher E. Elric
Y las palabras en japonés solo aparecerán mientras hablan los personajes.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Capítulo 6. Tres chicos, gran problema
En el jardín de una casa, se ve a una niña de dorado cabello ondeando al viento, mientras juega con una corona de flores que extrañamente acaba de aparecer frente a ella al cesar una luz blanquecina.
- Chris itoko-chan…-susurra mientras observa su corona de azuladas flores.
De repente un flash apareció en el jardín y dejó caer suavemente balanceada por el viento, una carta… La pequeña, después de la impresión, se apresuró a recogerla de la verde hierba y leyó el remite y el destinatario.
"Para la familia Elric de Christopher Edward Elric"
La niña de ojos aguamarinos de 8 años dio un tremendo salto de alegría.
- ¡¡¡AAAHHH!!! ¡¡¡Es de Chris itoko-chan!!! ¡¡Tou-chan!! ¡¡Oji-san!! ¡¡Oba-san!! ¡¡¡¡UNA CARTA DE CHRIS!!!!
Salió corriendo en dirección a la casa y entró a ella pegando un tremendo portazo a la puerta de madera de esta.
- ¡¡¿¿Qué pasa Sara-chan??!!- se preocupó su tía Winry al ver la manera con la que entró en la casa.
- Winry oba-san… una carta… ¡¡¡De Chris itoko-chan!!!
- ¡¡¡¡¡QUEEEEEEEE!!!!!- gritaron junto con la mujer otras dos voces masculinas
Sara le entregó la carta a su tío Edward, quien con su padre, acababa de entrar en esos momentos en la habitación. El Alquimista de Acero abrió la carta y la leyó en voz alta para su familia…
"Querida familia:
¿Cómo estáis? Yo estoy bien, pero os hecho de menos…Perdonadme… se que fui muy irresponsable… no merezco tener mi reloj de plata… ni hacerme llamar Alquimista Nacional después de esto… y sobre todo después de todas las veces que me habíais repetido que tuviese cuidado con las transmutaciones que hacía… pero aún así lo hice… Y he acabado viajando en el tiempo…
Nicolás Flamell tenía un espíritu muy noble… y pienso que me merezco este castigo por haber querido jugar con algo que me superaba… pero en fin, ahora solo me queda enmendar mi error y ayudar a otras personas en el camino…
Ya he viajado a dos épocas diferentes… He estado en el Tokio del año 2007… y allí conocí a Hanna Asakura y a su familia… Tío Alphonse no te lo vas a creer, ni tú tampoco papá… son shamanes… si, shamanes… Pero el pequeño Hanna ha tenido una infancia muy triste… sus padres murieron a manos de Hao Asakura… un shaman muy malo, que además era el hermano gemelo de su padre… Los padres de él se sacrificaron para que Hao no destruyera el mundo… fueron unos héroes… Así que Hanna vendrá conmigo hasta que lleguemos a la época de la pelea de sus padres… Pero no se cuando será, pues todavía no se controlar este círculo de transmutación… Cada vez que lo activo, nos lleva a un lugar donde hay que ayudar a alguien como papá me dijo en la anterior carta, y como me consume mucha energía, no estoy consciente el tiempo suficiente como para pensar en lo que puedo hacer para ir a una época en concreto… Pero en fin… ya lo descubriré…
Ahora, el círculo nos ha traído a Tokio de nuevo, ¡¡pero en el año 32 de la Era Meiji!! ¡¡¿¿Os lo podéis creer??!! Aquí estamos ahora, en casa de Kenji Himura… si, Himura… el hijo de de Kenshin Himura, el mejor patriota de toda la Era Tokugawa, conocido como Hitokiri Battousai… y algo aún más sorprendente… ¡¡El espíritu acompañante de Hanna es Kenshin!! Si, su padre… si recordáis de cuando me estuvisteis enseñando historia del mundo… Kenshin y su esposa Kaoru murieron de una extraña enfermedad incurable… y su hijo Kenji quedó huérfano con los ideales que le inculcaron ellos dos… pero se sentía muy solo… Entonces aparecimos nosotros… y Kenji ha decidido venir también con nosotros, para impedir que su padre los abandone a su madre y a él y se contagie de la enfermedad…
Ahora es de noche, y no puedo dormir después de haber presenciado un acto tan noble de parte del pequeño shaman que me acompaña… Hanna ha traído al espíritu de Kaoru Himura para que se reencontrara nuevamente con su familia, aunque fuera una última vez… y he podido ver lo que vosotros me dijisteis se llama, amor verdadero… Pues era tal el amor que se profesaban ellos dos, que hasta en espíritu lo siguen conservando…
Bueno, ya está amaneciendo y tengo que prepararme… en unas horas partiremos a otro destino… espero volver pronto a casa…
Os quiere:
Christopher Edward Elric
Psdt: con la siguiente carta os enviaré una foto para que los conozcáis, y gracias por los guantes Sara…"
Terminó de leer la carta. La pequeña Sara se echó a llorar en brazos de su padre.
- Chris-chan… quiero que vuelva… quiero a mi itoko-chan…
- Chris… hijo mío…- Winry, incapaz de contener las lágrimas, se abrazó a Edward y lloró en su pecho
Su esposo la arropó con sus brazos y dejó que ella se desahogara…
- Onii-chan…- lo llamó Alphonse
- Chris… vuelve pronto…
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
En otro lugar…
"Ya me estoy acostumbrando a esta sensación… pero parece que Hanna aún no… está fuertemente agarrado a mí… Es increíble… parece que fuera mi hermano… aunque no me importa, es muy cariñoso… me recuerda a Sara… ¡Oh! ¿Y Kenji? Miro hacia un lado y lo veo… a duras penas si puede permanecer consciente… veo que Hanna ya se desmayó… será mejor que lo agarre más fuerte para que no se caiga… Kenji también está a punto de caer inconsciente… Lo mejor es que le pase el brazo por el hombro para que se apoye en mí… Ups, suerte que lo hice, se acaba de desmayar… ¡oh vaya! Yo también empiezo a notar como todo me da vueltas… Mis fuerzas me abandonan… todo se vuelve oscuro…"
En la aparente tranquilidad de un bosque… en un claro donde se alza un gran y frondoso árbol… tres chicos caminaban cerca de este cuando un destello brillante apareció de repente delante suya.
Tres cuerpos cayeron al suelo desde la luz y los chicos de la impresión, se subieron a toda velocidad a la rama más alta que pudieron alcanzar del árbol. Pasados unos minutos, los chicos sorprendidos asomaron la cabeza entre las hojas de la copa del árbol, y observaron a los cuerpos inmóviles.
Nuestros tres amigos viajeros del tiempo se encontraban inconscientes en la hierba del claro del bosque, y seguro que con el golpe recibido al salir de la luz, tardarían aún un poco más en despertar.
Los tres niños, que eran bastante raros, por cierto, bajaron del árbol y se acercaron a ellos cautelosamente.
- ¿Crees que están muertos onii-chan?- preguntó la única niña del trío
- Iie, no huelen a muerto… ¿Es que no lo notas?- le contestó el que parecía ser su hermano
- Están desmayados…- sentenció el que parecía ser el mas pequeño
Entonces Chris empezó a abrir sus ojos azulados como el mar poco a poco. El trío de niños se asustó de nuevo y el más pequeño y la niña se escondieron detrás del que parecía ser el mayor, un chico de cabellos negros azabaches como la misma noche.
El Alquimista del Rayo se incorporó lentamente, y al mismo tiempo, Kenji abría sus ojos, azules también, de golpe y se incorporaba de sopetón.
- ¡¡¿¿Qué paso??!!- exclamó- ¡Ay! Mi cabeza…
- Es normal que te duela… incluso yo me desmayo aún…- le explicó Christopher- Hanna, vamos despierta… ¿estás bien?
El pequeño shaman de rubios cabellos y mono azul como vestimenta, abrió sus ojos negros para enfocar a su amigo de 15 años.
- Hai… demo todavía no me acostumbro…- se levantó y se cercioró de que esta vez su tobillo no había sufrido las consecuencias de la caída.
Cuando los 3 estuvieron de pie y se sacudieron un poco la tierra de sus ropas, se percataron de que eran observados por otras tres personas, tres niños, vamos a ser más explícitos. Se sorprendieron porque, en primer lugar, ¿Qué hacen uno niños tan pequeños andando solos por el bosque? ¿Y si les ataca algún animal salvaje?
En segundo lugar, por su vestimenta: dos de ellos, el chico de negro cabello y la niña de cabellos plateados, color un tanto peculiar, vestían iguales, con una especie de haori, el chico morado y la niña azul; y el otro niño, el más pequeño, de larga melena platina también y una luna menguante adornando su frente, vestía una especie de túnica con pantalones y una armadura en el pecho.
Y en tercer lugar, y lo más sorprendente de todo en magnitud, sin duda alguna para Chris, Hanna y Kenji… fue descubrir…
"No… no puede… ¡No puede ser! Su orejas… son… ¡¡Son orejas de perros!! Y las de del pequeño… ¡¡Son puntiagudas!! ¡¿Quiénes son estos niños?!"
Todo estaba en silencio, solo se escuchaba el murmullo del viento meciendo las hojas de los árboles… Pero entonces el niño que parecía ser el mayor decidió romper la armonía del silencio.
- Quiénes sois vosotros y que hacéis aquí, en nuestros dominios
- Eh… pues… nosotros…- empezó a decir Chris
Pero repentinamente los tres chicos descubrieron algo en los viajeros que los hizo alarmarse y llevar sus manos a las empuñaduras de sus espadas.
- ¡¡Onii-chan mira!! ¡¡Un espíritu está junto a ellos!! ¡Deben ser enemigos!- dijo la niña
Ahora si que estaban sorprendidos.
"¡¿Pueden ver a Kenshin?! Entonces tienen que tener poderes de algún tipo… ¡¿Pero quien rayos son estos niños?!"
- Iie… tranquilos… no queremos haceros daño…- trató de calmarlos el alquimista de la capa azul
- ¿Y como podemos estar seguros?- habló el pequeño
Chris lo pensó un momento y entonces soltó su tabla y su bolsa a un lado de él, dejando ver su ropa mejor y abriendo los brazos.
- Podéis registrarnos si queréis
Hanna y Kenji entendieron la acción de su amigo y lo imitaron soltando sus cosas también.
Los niños, no muy confiados aún, se acercaron a ellos y… ¡¡Empezaron a olisquearlos y a mirarlos por todas partes!!
- No parecen peligrosos…- dijo la pequeña
- Mira onee-chan… su ropa se parece a la que tiene kaa-chan en algunas fotos…- habló el que iba vestido de morado
- ¿Venís del futuro como mi oba-san?- preguntó el niño de la media luna en la frente- Aparecisteis de repente en una luz, justo aquí…
¿Cómo se quedaron nuestros protagonistas? Pues si… con los ojos como dos platos bien grandes y blancos para servir un filete…
"¡¡¡SABEN DE VIAJES EN EL TIEMPO!!! Esto ya es demasiado… ¡¡¿¿QUIEN DEMONIOS SON ESTOS NIÑOS TAN RAROS??!! Aunque… pensándolo bien… no creo que haya problemas… si les decimos nuestros secreto… al fin y al cabo… nos vieron aparecer, según han dicho…"
- Se podría decir que sí…
- ¡¡¿¿Demo como??!! La Shikon no Tama hace 9 años que fue destruida…
- ¡¡¡LA SHIKON NO TAMA!!!- se sorprendió Hanna
- ¿Qué es eso Hanna?- preguntaron Chris y Kenji, que no habían oído hablar nunca de eso, lo que quiera que fuese eso…
- Es una esfera que tiene un inmenso poder… inclusive puede devolver la vida a los muertos… Contiene el espíritu de un demonio y de la miko Midoriko-sama… quienes aún combaten en su interior… Concede un gran poder al que posee siquiera un mísero fragmento… Mi kaa-chan me contaba la historia de una miko que vino del futuro, un hanyon, un bonzo, una taijiya, un youkai y un mononoke que reunieron los fragmentos en la época Sengoku Jidai… y que destruyeron a un malvado youkai que quería apoderarse de ella para aumentar su poder… Demo… ¿no me digáis que estamos en el Sengoku Jidai?
- Así solía llamar nuestra kaa-chan de vez en cuando a esta época…- dijo el moreno, con el fin del relato del shaman
- ¡¡¡¿¿¿COMO???!!!- se sorprendió aún más el niño de los ojos negros- ¡¡¿¿Tú eres hijo de la miko Kagome-sama??!!
- Hai…
- Parad un momento que nos hemos perdido…- pidió Chris
"Madre mía… que lío más grande… de lo único que me he enterado es de que estamos en una época llamada Sengoku Jidai y de que estos niños tiene una madre que es muy importante…"
- ¿Nos es más fácil que nos presentemos?- propuso Kenji
- ¡Feh! Supongo que tienes razón- dijo el mayor- mi nombre es Inutaisho- se presentó- ella es mi onee-chan, Izayoi- señaló a la niña que estaba a su lado- y nuestro itoko-chan, Inutaiyou…- señaló al pequeño que faltaba- los tres somos hanyon y estos son nuestros dominios… Ahora vosotros…
- Bueno… yo soy Christopher Edward Elric, pero me podéis llamar Chris… soy un alquimista, conocido en mi pueblo, Reezembul, como el Alquimista del Rayo…- se presentó nuestros joven viajero- él es Hanna Asakura, un shaman de Tokio del año 2007… y Kenshin, su espíritu acompañante…- presentó al shaman y al samurai espectral pelirrojo- y por último, él es Kenji Himura… un samurai de Tokio del año 32 de la Era Meiji, y además el hijo de Kenshin…- presentó al pelirrojo que vestía un gi morado- y como habréis podido ver, cada uno somos de un lugar y un tiempo diferentes…
- Increíble… si kaa-chan os oyera…
Repentinamente los tres niños hanyon parecieron caer en la cuenta de algo que habían olvidado momentáneamente…
- ¡¡¡¡KAA-CHAN!!!!- gritaron
Llevaron sus ojos dorados al cielo… el sol estaba en su punto alto…
- ¡¡Oh no!! Les prometimos estar cuando el sol estuviera en lo alto…- se alarmó la niña de nombre Izayoi
Los hanyons miraron a las tres personas que acaban de conocer.
- Gomen nasai… demo tenemos que irnos…- se disculpó Izayoi
- Demo no podemos dejarlos aquí…- dijo Inutaiyou
- ¡Feh! Llevémoslos con nosotros… que remedio…- se exasperó Inutaisho
- ¿Ir? ¿A dónde?- se preguntaron.
- A nuestra aldea
- ¿Aldea?- se sorprendió Chris
- Hai… quieren decir a su pueblo, su ciudad… vamos, el lugar donde viven… Utilizan este término porque en el Sengoku Jidai, estamos a 523 años antes de mi época… y los pueblos no superaban los 40 o 50 habitantes…- explicó el pequeño Hanna, que parecía conocer muy bien todo aquello
"¡Oh! Ya entiendo… estamos aún más en el pasado que la época de Kenji… y aquí se tienen otras costumbres… Bueno, será mejor que las aprenda… no sé cuanto tiempo estaremos aquí hasta que demos con la persona que necesita ayuda en este tiempo…"
- Demo tenemos que ir muy rápido… ¿Podréis seguirnos?
- Sin problemas- les contestó sonriente de una manera extraña el alquimista
- Demo Chris, ¿Cómo vamos a…?- quiso saber Kenji, pero entonces quedó sin palabras al ver la tabla de Christopher
- Vamos, coged vuestras cosas…
Recogieron sus cosas del suelo y se las colgaron.
- Hanna, tú irás conmigo en la tabla… y a Kenji lo llevaré en un campo de electricidad estática…
- ¡Eh! ¡¿Estáis listos?!- los apresuraron
El joven de cabellos de oro se subió a su tabla, ya con sus gafas puestas para que le cubrieran sus ojos y Hanna se subió detrás de él, agarrándose muy fuerte de su cintura.
- ¡¡Cuando queráis!!
Los tres niños de extrañas facciones salieron disparados emprendiendo la carrera y se perdieron de vista. Christopher juntó sus manos en una palmada, creando una bola de chispeante energía eléctrica y la sostuvo en una mano, mientras que con la otra, y aprovechando el mismo impulso alquímico, dibujó un movimiento circular con su mano, y envolvió a Kenji en el campo de energía.
- ¡¡Agárrate fuerte Hanna!!- y en cuanto la electricidad concentrada hizo contacto con el motor, los tres salieron disparados hacia los cielos perdiéndose de vista entre las frondosas copas de los árboles
Nuestros tres amigos volaban por encima del bosque para no chocarse con las copas de los árboles y tener un accidente. Kenji estaba fascinado, era la primera vez que volaba y además podía ver el suelo a sus pies, pues el campo era translucido en color amarillo ocre.
Se colocaron justo encima de los tres hanyons que les habían encontrado, quienes corrían a toda velocidad por el camino del bosque, e incluso se subían a las copas de los árboles y saltaban de rama en rama.
En poco tiempo divisaron la aldea, y al ver que los chicos se detenían en la entrada, nuestros amigos voladores también lo hicieron. El trío de seres sobre naturales se volteó, pero no vieron ni a Chris ni a los otros dos.
- ¡Feh! Sabía yo que no podrían seguirnos…- dijo Inutaisho
- ¡¡¡EYY!!!- se escucha sobre sus cabezas
Llevaron sus miradas hacia el cielo y vieron, con gran asombro, como los dos rubios y el pelirrojo descendían lentamente. Se pararon delante de los impresionados niños y Chris eliminó el campo que rodeaba a Kenji, haciéndolo tocar tierra firme nuevamente.
- Co… como… ¿Cómo habéis hecho eso…?
- Ya os lo dije… soy un alquimista… demo la tabla es obra de mi kaa-chan… ella es mecánica…- esto último lo dijo con tono melancólico.
Una fugaz imagen cruzó por su mente… se veía a él de pequeño, sonriendo y jugando feliz con una llave inglesa en el taller de su madre… y a su lado, frente a su mesa de trabajo… estaba ella… Una mujer con el cabello largo, liso y de un dorado muy claro… hermosos ojos azules como dos zafiros que recuerdan al mar… y una preciosa sonrisa que contagiaría de alegría a cualquiera…
- Kaa-chan…- susurró solo para él
- Bueno da igual… podéis contarnos luego… Hay que llegar enseguida a casa…- apremió el pequeño de la armadura
- Vosotros no os separéis de nosotros…- les dijo Izayoi
El joven alquimista de melena dorada guardó su tabla en la funda que le regaló su tía Elizabeth y se la colgó del hombro. Emprendieron la marcha siguiendo a los dos hermanos y su primo, quienes iban delante haciendo de guías y entraron en la aldea de casas de madera y campos de arroz, con un río cruzándola por el centro y dividiéndola en dos partes. Pero no habrían llegado ni al centro de esta, cuando muchísimos hombres armados salieron de diversos sitios y los apuntaron con arcos, espadas y lanzas.
- ¡¿Quiénes sois?! ¡¿Qué queréis de nosotros?!- exigieron de ellos
- Tranquilos… vienen con nosotros…- salió en su defensa en niño de azabaches y largos cabellos
- ¡Oh! Gomen nasai… no les habíamos vistos señoritos… Tadaima…
Nuestros viajeros se quedaron muy sorprendidos.
"¿Les tratan de usted? ¿A unos niños tan pequeños que no habrá de tener sino 9 y 6 años? Con quienes nos hemos ido a topar…"
- Bueno sigamos…
Continuaron caminando después del incidente y llegaron hasta una gran casa que estaba al principio de unas escaleras que subían a una colina que se alzaba detrás de la aldea. Detuvieron su caminar en la puerta de dicha cabaña y cuando entraron, invitaron a pasar a nuestro grupo de viajeros.
- ¡¡Tadaima!!- gritaron al entrar
De repente, Inutaisho e Izayoi se vieron abrazados por algo con orejas igual a ellos, cabello plateado con mechas negras y las puntas de estas orejitas tan graciosas de color azabache, en color plata también; mientras que Inutaiyou se vio abrazado también por algo con el cabello negro y un pequeño moño con un mechón de pelo recogido en un lado.
- Te… ¿Tenshin? ¿Eres tú?- se preguntó el moreno viendo al pequeñín que lo abrazaba a él y a su hermana
- ¡¡Que grande estás y que bien andas ya!!- exclamó Izayoi para terminar con la frase que empezó su hermano
Impresionados y contentos, cogieron al niño en brazos entre los dos mientras lo llenaban de mimos y besos.
- ¿Inutsuki? ¡¡Tú también!! Estás preciosa onee-chan…- halagó Inutaiyou a la pequeña niña que lo había rodeado con sus pequeños bracitos.
También feliz, cogió a la niña del gracioso moño en brazos, pero en vez de hacer como sus primos… chocó su mejilla con la de ella y le sonreía ampliamente.
Algo fuera de lugar, dos adolescentes y un niño miraban esta escena en un rinconcito de la entrada.
"¡¿Dos más?! ¡¿Pero cuantos son?! Aunque… en mi vida he visto unos niños tan monos… jeje… Esas orejitas son muy graciosas… Y esta época está llena de mucha naturaleza y es muy interesante… parece que un extraño poder emana de aquí…"
- Inutaisho… Izayoi… ¿sois vosotros? ¿Habéis vuelto?- una voz de mujer interrumpió la tierna escena.
Los aludidos pusieron su atención en la mujer que acababa de entrar en la habitación y en un segundo se vieron envueltos en los brazos de esta
- Okaeri… okaeri nasai…- dijo con lágrimas en los ojos la mujer de cabellos tan negros y azabaches como Inutaisho, unos ojos castaños del color del chocolate y que vestía una ropa igual a la de ellos en color rosa, y la de Tenshin era en color blanco.
- Kaa-chan…
Una nueva voz, también femenina anunció su llegada a la habitación también.
- Inutaiyou… ¿estáis de vuelta?- ahora era una mujer de ojos negros, cabellos negros también como sus ojos y traía puesto un kimono anaranjado- Okaeri nasai… hijo mío…- los abrazó a ambos en su regazo, pues el hanyon no había soltado a su hermanita y lloró con ellos.
- Kaa-chan…
Cuando por fin se separaron, dejando un poco de espacio a sus hijos para que respiraran, las dos mujeres repararon en la presencia de nuestros amigos, quienes permanecían callados en el umbral de la entrada.
La expresión de sorpresa en el rostro de las mujeres no se hizo esperar, más que nada, en primer lugar porque venían con sus hijos y en segundo, por las ropas de Chris y de Hanna (recuerden que Kenji es un samurai, así que viste como la época)
- ¿Quiénes sois vosotros y que estáis haciendo aquí?- exigió la madre de los gemelos Inutaisho e Izayoi
- Tranquila kaa-chan… son amigos…- dijo la pequeña peliplateada
- Y lo más sorprendente kaa-chan… vienen del futuro según dicen…- terminó su hermano
La mujer de traje rosado quedó perpleja, cosa que hizo que los tres invitados se quedaran aún más cortados y cohibidos
- Ho… hola…- se atrevió a decir el rubito de 7 años
- Así que del futuro… Pasad y contádnoslo todo onegai… Esto es muy interesante…
Los tres chicos se sentaron en el sitio que les prepararon en la habitación y junto con los anfitriones de la casa, comenzaron las presentaciones.
- Bueno… mi nombre es Kagome Higurashi, aunque soy solo Kagome… Inutaisho, Izayoi y Tenshin son mis hijos…
- Yo me llamo Rin… Inutaiyou e Inutsuki son mis hijos…
- Hajimemashite…
- ¿Usted es la miko Kagome-sama?- preguntó repentinamente Hanna
- ¿Cómo sabes que soy una miko?- se extrañó la morena
- Me llamo Hanna Asakura… soy un shaman y puedo percibir tus poderes, además de que poseo algunos de los de mi kaa-chan… que era una itako… Ella me contaba la historia de la Shikon no Tama… recuerdo que me la contaba para dormir…- recordó nostálgico
- Hanna…- susurró nuestro alquimista, quien se preocupó por el estado de ánimo del pequeño a quien tenía a su cuidado
- Vaya… así que un shaman… no hay muchos por aquí… Y si venís del futuro como nos han dicho los niños… ¿Cómo habéis llegado hasta aquí?
- Chris nos trajo hasta aquí…- señaló al joven de la capa cian
- ¿Tú puedes viajar en el tiempo?- las dos mujeres alucinaban en colores
- Hai… me llamo Christopher Edward Elric, me podéis decir Chris… soy un alquimista conocido como el Alquimista del Rayo, y puedo realizar una transmutación que me permite trasladarme en el tiempo y en el espacio… Así fue como llegué a la época de Hanna, quien viene con su espíritu acompañante, Kenshin…- el espíritu apareció ante la llamada de su nombre- y a Kenji… un samurai de la Era Meiji, quien es el hijo de Kenshin…
Como vieron que tenían una expresión de confusión en el rostro, entre los tres les intentaron explicar mejor su situación.
- Esa historia es algo parecida a la mía…- dijo Kagome con un tono de nostálgica melancolía
De pronto, y sin saber el porque nuestros viajeros de otras épocas, toda la estancia quedó silenciosa durante unos momentos.
"¿Qué ha pasado? De repente se han callado todos… Sus rostros demuestran tristeza… ¿Será que hemos dicho algo malo? ¿Pero el qué?"
Mientras Chris divagaba por su mente, Izayoi dio un salto y se levantó de su sitio, diciendo algo que rompió el incómodo silencio.
- ¡Oid! ¡¿Creéis que ellos podrían ayudarnos?!
- No se si debiéramos…- Rin quiso disculpar la imprudencia de la pequeña
Pero a los tres recién llegados a la época se les iluminaron las caras… ¡Tenían un problema! ¡Y ellos tenían que ayudarles!
"¡¡Eso es!! ¡¡Ellos son a los que les tenemos que prestar ayuda!! Al final resulta que nos topamos con ellos nada más llegar… Bueno, mejor así… tardaremos menos tiempo aún… ¿Cuál será el problema que les atañe a ellos?"
- Decidnos… si está en nuestra mano ayudaremos…- dijo Kenji llenando de orgullo a su padre
- Bueno… pues… son nuestros padres…- continuó la pequeña de azules ropajes
- ¿Vuestros padres?- se extrañaron
"¿Sus padres? ¡¡Cierto!! No los hemos visto desde que estamos aquí… ni tampoco hablaban de ellos… ¿Será que están muertos? Kami-sama… ¿Por qué unos niños tan pequeños tienen que sufrir tanto? Ahora entiendo a mi padre… el siempre se esfuerza porque yo no tenga una infancia como la suya fue… y tío Alphonse también por Sara… papá… tío…"
- Desaparecieron…- terminó serio el más pequeño de todos
- Hai… hace 2 años… y cuando nos encontramos con vosotros… veníamos de estar siete meses buscándolos… sin éxito…- dijo el ojidorado de azabache cabello
Chris, Kenji y Hanna se miraron, y no hicieron falta palabras para entenderse.
- ¿Y quienes son vuestros padres?
- Nuestro otou-san es Inuyasha… el poderoso protector de estas tierras… Supongo que será el hanyon de la leyenda que dijo Hanna, pues nuestro otou-san es un hanyon…- le respondió el mismo que dijo la explicación antes
- Y el mío es Sesshomaru… el onii-chan de Inuyasha…- dijo Inutaiyou
- Entiendo…
- Kenshin… ¿Puedes ir a echar un vistazo por los alrededores? A ver si descubres algo…
- Por supuesto Hanna-sama- y dicho esto, el fantasma desapareció
- Ojalá los encuentren…- dijo Rin mientras veía el lugar donde se había volatilizado el samurai pelirrojo
- Lo más triste de todo… es que no conocen a Tenshin ni a Inutsuki…- Kagome miró con tristeza como los dos pequeños cachorros jugaban juntos- desaparecieron antes de que supiéramos si quiera su llegada…
Unas 4 horas más tarde, Kenshin volvió a presentarse en la cabaña, pegando un susto a más de uno.
- ¿Has averiguado algo tou-san?- preguntó Kenji
- Hai… escuchadme… ¿Inuyasha-san tiene orejas de perro, pelo largo y plateado como Izayoi-chan y viste una ropa como la vuestra demo de color rojo?- preguntó señalando a las ropas de los gemelos
- ¡¡Hai!!
- ¿Y Sesshomaru-san es idéntico a Inutaiyou-chan y viste igual?
- ¡¡Hai!! ¡¡Ese es tou-chan!! ¡¡¡Y NO ME LLAMES -CHAN!!!
- Pues entonces ya sé donde están…
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
N.A: y hasta aquí que llegó el capítulo 6 de "Los hilos del destino se pueden cortar"
Bueno… y otra serie más que se descubre… ni más ni menos que…
LA TAN QUERIDA SERIE DE NUESTRO HANYON FAVORITO… ¡¡¡INUYASHA!!!
Jeje… pues sí… aquí tenemos también a la famosa serie de Rumiko Takahashi, con las parejas más… digamos, que más gustan y más se ven y las que parece ser que van a ser al final (la de Rin/Sesshomaru no lo se)
Pues bien… los niñitos… LOS HIJOS DE KAGOME E INUYASHA Y SESSHOMARU Y RIN!!!! Jeje…
A ver en que lío se van a meter ahora estos pequeños aventureros… y seguro… que ya me quieren matar por volverlo a dejar ahí… jeje
Me parece a mí que a este paso, no va a quedar nada de mí antes de que pueda terminar este finc…
En fin… no hay mucho más que decir, solo que…
Nos vemos en el capítulo 7 de "Los hilos del destino se pueden cortar" (esta vez no pongo título)
Matta-ne
Kisa-chan-sohma
