-que voy a ser?. Quien me manda a parar en Londres?. Y mucho menos equivocarme de barco, no se puede ser más tonta que yo. Pregunto la niña a si misma mientras bajaba del barco. Traía un overol celeste que llegaba hasta sus rodillas, con una camiseta larga de mangas naranjas y pecho gris, las prendas también lucían algo gastadas, con sus zapatillas rojas.
Ando en bicicleta hasta encontrarse en el centro de Londres, le impresiono los edificios que habían, todo el tiempo se le escapaba un WOW…
Pero mientras tanto integra salía del palacio de Buckingham. Tenía una reunión con su majestad y los miembros de la mesa redonda, discutieron sobre los temas recientes y lo demás. Hasta que la reina dijo algo que la altero un poco.
-en la próxima reunión, sir hellsing, hablaremos de un tema serio. Dijo la reina antes de que integra se fuera en compañía de Walter.-sobre sus relaciones afectivas.
Esas palabras aun resonaban en su cabeza, esto se hizo notar por el mayordomo.
-sir integra, aun tiene mucho tiempo para casarse. Comento mirándola por el espejo retrovisor, que suponía lo que ella pensaba, junto con la reina. En efecto, todo era a causa de un heredero.
-si, pero el solo hecho de pensarlo, me da nauseas. Dijo integra un poco fastidiada.
-aunque nunca se sabe, una salvación puede aparecerse, cuando uno menos lo espera.
Sofía pedaleo hasta una calle, miro el mapa que compro cuando llego a Londres. Lo ojeo, su destino era el centro comunitario. Tenía pensado desayunar allí y luego ver donde podría pasar la noche.- aun falta, aquí son las 9:00 de la mañana. Pensó mientras volvía a la marcha, doblo en una esquina y siguió su camino.
Walter mientras tanto, seguía conduciendo. Pero cuando llego a doblar en una esquina, tuvo que frenar de golpe. Pues una niña pasaba en bicicleta, mientras las señales de cruzar la calle estaban en rojo, algo que ella no se percato.
Sofía mientras cruzaba, vio el lujoso auto de los hellsing. Ella intento frenar o aumentar la velocidad, pero lo único que consiguió fue, caer de la bicicleta. Voló saliéndose de esta, dando una vuelta carnera hacia atrás, terminando con las dos rodillas en el suelo de la calle. Con su mirada muy confundida.
-Walter!, por que te detienes?. Pregunto integra molesta ya que al frenar de golpe se sacudió adentro del auto.
-lo siento sir, pero una niña se cruzo. Dijo Walter preocupado bajando del auto junto con integra.
-una niña?. Pregunto integra un poco confundida.
Sofía se levanto con las rodillas sangrando, sacudió su ropa. Levanto su vista y pudo ver a un hombre vestido de mayordomo con un monóculo. Junto a el, una mujer con un traje verde oscuro, tenia el cabello largo y rubio con ojos azules.
-niña, estas bien?. Pregunto integra acercándose a ella.
-eh? . Dijo Sofía sacudiendo su cabeza hacia los lados y levantándose.-Si, no se preocupe, solo tengo unos raspones. Estoy bien.
-segura?. Dijo integra mirando sus rodillas lastimadas y sangrando.
-segura, por cierto. Me puede decir donde estoy?.
-que?, estas en Londres, en las calles 63 y 64.
-63 y 64. Murmuro Sofía mientras ojeaba el gran mapa.-aun me falta bastante.
-tu no eres de aquí verdad?. Pregunto Walter notando el acento que tenia.
-no, yo vengo de Argentina. Iba a la tierra de las oportunidades, pero me equivoque de barco. Dijo Sofía guardando su mapa.
-Argentina?. Donde están tus padres?. Pregunto integra.
-no se, nunca los conocí. Yo busco a diego mi mejor amigo, el si esta en la tierra de las oportunidades. Bueno, tengo mucho por recorrer. Dijo Sofía parándose enfrente de Walter.
-de acuerdo.
-gracias por no atropellarme. Dijo Sofía con una sonrisa, haciendo una leve inclinación y marchándose en su bicicleta.
Las dos personas miraron extrañados a la niña hasta que se fue. Volvieron a subir al auto, integra se quedo pensando en como una niña así, fue a parar en Londres. Ya a las 21:00 ella, terminaba de leer y firmar un informe. Se levanto y empezó a dar vueltas por su oficina.
-que hará esa niña, aquí?. Murmuro dando una última bocanada de humo y apagando su cigarro.
-la curiosidad, no te deja concentrarte, Ama?. Pregunto Alucard apareciendo en las sombras.
-no me molestes, Alucard. Dijo integra haciendo una seña con su mano de que se marchara.
-solo dime, si tienes curiosidad. Dijo Alucard sensualmente, pasando sus heladas manos por la cintura de integra.
-maldito cínico!. Dijo integra empujándolo. -además, para que diablos quieres saberlo?.
-si en verdad quieres saberlo, es por puedo llevarte donde esa niña.
-y desde cuando puedes hacer eso?. Pregunto integra con curiosidad.
-tengo muchos poderes, que aun desconoces. Dijo Alucard besándola.
-tarado. Dijo integra molesta separándose.- y si, tengo curiosidad en que anda esa niña.
-entonces podemos averiguarlo.
-como?.
-solo te llevare donde sienta su presencia. Dijo Alucard tomando a integra con una mano en su cintura y la otra enredándola en sus cabellos dorados.
-no, solo es una niña. Dijo integra tratando de zafarse.
-segura?.
-si, no te propases, sirviente. Dijo integra molesta alejándose del vampiro.
-esta bien, si tu lo dices, ama.
-bueno, entonces vete.
-muy bien, me iré aunque es irónico ya que siempre estoy en tu sombra.
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Sofía después de recorrer muchos caminos distintos, llego al centro comunitario. Pero se entero que allí solo lo abrían en días festivos. Así fue hasta el edificio que más le llama la atención, el parlamento. Pero mucho antes, después de ser casi atropellada por Walter, fue hasta un almacén donde trato de comprar unas vendas. Curo sus heridas, y empezó a recorrer Londres. Ya se había hecho de noche. Ya se cumplían tres semanas de la muerte de su abuelo, que la cuido siempre. El enfermo gravemente, ya tenía en su lecho de muerte 96 años. Para el, Sofía era lo mas importante en el mundo. Daría todo, con tal de verla sonreír, el y su esposa se habían hecho cargo de ella, ya que su madre murió en parto, y poco después su padre se suicido. Diego, era un conocido muy amigo de la familia. Cuando podía, pasaba tiempo en la casa de Sofía, también le daba dinero para que pudieran comprar sus medicamentos. Ya que, Sofía desde pequeña tuvo una enfermedad en los riñones, pero después de muchos tratamientos pudo curarse, sin necesitar un donante de órganos.
La niña de ojos azules, monto su bicicleta y fue hasta la orilla del rio de Londres. Allí se arrodillo frente al agua, tenía en sus manos un pequeño plato de porcelana con una vela encendida. Debajo de esta un papel que decía ''para ti, abuelo''. Puso, el platillo en el agua, para que se fuera flotando, mientras ella besaba su cruz.
-que dios, te libre y guarde en su gloria, abuelo. Dijo Sofía, cuando lagrimas empezaron a brotar de sus ojos azulinos.-me, gustaría que estés ahora conmigo.
Detrás de Sofía, había un hombre de pelo castaño y ojos miel. Tenia un uniforme de policía, el vio bajar a la orilla a Sofía. Se pregunto, por que una niña de su edad, estaba allí y por que estaba sola. Opto, por seguirla se conmovió bastante al ver que ella rezaba, lo que le dio la total seguridad de que ella era una niña muy buena y pura. Camino hasta ella, y puso su mano en su hombro.
-disculpa, niña. Dijo el hombre amablemente arrodillándose junto a Sofía que se giro a verlo.
-si, señor oficial?.
-que haces aquí?. No deberías estar, con tus padres?. Estas, perdida?.
-no señor, no estoy perdida. Simplemente, me equivoque de barco y mis padres, no se nunca los conocí. Explico ella que tenia la mirada perdida en la vela, que se había alejado unos 20 m.
-hum…, ven te llevare a un lugar mas confortable. Aquí, hace frio. Dijo el hombre parándose.
-gracias, señor. Dijo Sofía, también parándose.
El oficial de policía, llevo a la niña a la jefatura. La reporto como perdida, unas mujeres policías la ayudaron a curar sus heridas que solo estaban vendadas. Y le hicieron un gran y discreto interrogatorio. Ella respondió con toda la verdad, sin mentir ni una sola vez. Estos, quedaron estupefactos al oír tal relato.
-oye, si quieres puedes pasar aquí la noche. Dijo una mujer policía de cabello rojo y ojos verdes.
-en serio? gracias, señorita. Dijo Sofía.
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A la mañana siguiente, integra apagaba su despertador, mientras Walter entraba con su desayuno. Ella lo recibió con gratitud, adoraba todas las comidas que el preparaba desde niña.
-señorita, tengo que informarle que hemos sufrido una perdida. Dijo Walter, mientras integra daba un sorbo al te.
-que perdida, Walter?. Pregunto integra un tanto confundida.
-a pesar de todo, ayer en la noche. Alguien, entro a la sala de tiro en las afueras de la mansión y saqueo unas cuantas ametralladoras. Explico el mayordomo.
-pero, que balas contenían?.
-ese es el problema, las armas tenían las balas de plata con mercurio para vampiros. He solicitado, que investiguen el asunto, por que me resulta extremadamente extraño que nos roben. Y mucho mas, que saquen las armas con balas especiales, y las otras queden intactas.
-es verdad. Dijo integra, recordando el ataque de los hermanos Valentine, hace ya varios años.-y que te dijeron?.
-que usted, tenia que presentarse en persona. Para firmar unos papeles, que den a entender que esto es de absoluta confidencialidad.
-entiendo, cuando y donde es eso?.
-necesitan, que vaya hoy y en una jefatura de policía. Un raro lugar, para algo tan confidencial. Comento el mayordomo.
-tienes razón, será algo en especial?.
-no lo se, pero creo que es mejor que adelante su trabajo. Para poder dejar ordenados sus papeles, antes de irse. Dijo el mayordomo quitando la bandeja de las piernas de integra.
Esta asintió, se levanto después de que el mayordomo se fue y arreglo como siempre. Fue hasta su despacho y empezó con su interminable trabajo. Dio las gracias, por que el vampiro no fue a molestarla en sueños ni ahora.
Pasadas 2 horas, la líder hellsing salía hacia la dicha reunión, que para su gusto era en un lugar de lo más inesperado. En el camino, volvió a sentir un presentimiento como el que sintió ayer. Pero, no era uno malo, sino uno bueno tenia el buen presentimiento de que algo iba a ocurrir. El problema, era que?, que iría a ocurrir para que se sintiera con ese augurio?.
Mientras tanto, Sofía terminaba de desayunar unas galletas con te. Que le fueron, generosamente otorgadas por las policías de allí. A ellas les gusto tenerla, era simpática, pero lo que más le atraían eran sus ojos azules casi celestes cielo. Pero, también era llamativa, la sinceridad con la que hablaba y la confianza que depositaba en todos. Haciéndolos sentir, como una persona querida y admirada.
-terminaste todo, Sofy?. Pregunto una mujer policía, que la atendió la noche anterior.
-si, gracias Jane. Dijo Sofía.
Integra entraba a la jefatura, pidió hablar con el hombre con el cual tenia que firmar dichos papeles. La recepcionista, le dijo que tendría que esperar un poco. Esto irrito a la líder hellsing, se sentó junto a su mayordomo, impaciente. Aunque mucho no le sorprendió seras, le había comentado que la policía tarda mucho cuando se trata de citas para algo, ella tuvo la experiencia.
-maldición, con esto tendré mucho trabajo atrasado. Pensó integra mirando su reloj y suspirando.
-señorita, es solo cuestión de tiempo, solo hay que ser pacientes. Comento el mayordomo, con un aire de sabiduría.
Mientras tanto Sofía, se dirigía a husmear por la estación de policías. Le habían dado permiso de que recorriera las instalaciones, por ella misma. Naturalmente, alguien de su edad sintió muchos deseos de hacerlo rápido, pero primero tenia que desayunar, después camino por los pasillos. Hasta toparse con la recepción, miro todo detenidamente hasta que su vista se centro en integra, pudo reconocerla rápidamente junto a Walter. Se acerco, lentamente a ellos pero sin ser notada, tomo una revista para colorear que había en una mesita y se sentó frente a ellos. Tranquilamente, empezó a colorear y cantar una canción de niños.
-montañas nevadas, banderas al viento... Cantaba casi en susurro Sofía, con la vaga intención de atraer la vista de alguno de los adultos de tenia enfrente.
Estas personas estaban tan perdidas en sus pensamientos. Que un fuerte sonido los hizo pegar un salto discreto. Esto se debía, a que a Sofía se le habían caído sus crayones, en un frasco de vidrio, haciendo un fuerte chillido agudo. No hiso un gran ruido, pero el suficiente para que integra levantara la mirada.
-Upsi. Dijo Sofía, levantando un crayón amarillo del fondo del recipiente y levantando la mirada.
-…
-…
-buenos días!. Dijo ella extendiendo su mano que la estrecho con integra.
-…buenos días. Saludo integra sin emoción ni expresión.
-Integra Hellsing, ya puede pasar. Dijo la recepcionista, integra se levanto rápidamente y fue a la oficina.
-y usted, no es el hombre que vi ayer?. Pregunto Sofía volviendo a ocupar su lugar y pintando su libro de colores.
-si, le pido disculpas por casi haberla atropellado. Aunque, usted no se percato de las señales de transito.
-si, mi abuelita decía, que los accidentes pasan. Y si, fue culpa mía de no ver las señales.
- tu abuelo, trabaja aquí?. Pregunto, el mayordomo con curiosidad.
-nop, anoche un oficial bueno me trajo aquí. Pero, tengo que volver a mi marcha original.
-hum…pero como fuiste a parar aquí, en Londres?.
Sofía apretó sus labios e hiso una cara de tristeza recordando a su abuelo.-es que, mi abuelito murió y iban a llevarme a un lugar muy feo. Y diego no podía cuidarme, el esta en la marina por eso, nadie podía cuidarme. Dijo con un puchero.
El mayordomo, se sintió incomodo a hacer recordar a Sofía sobre diego y su abuelo. Un oficial, el mismo que llevo a Sofía allí, entro por la puerta principal le tenía un pequeño regalo a ella. Le agradaba muchísimo la pequeña, pero mas que nada el corazón tan puro que poseía. En sus manos, traía un pequeño cachorro, color naranja con una franca blanca alrededor del cuello, sus pequeñas patas y hocico también del mismo color que su cuello, junto con otras manchitas blancas en su estomago. Busco a Sofía, quien coloreaba un tanto triste pensando en su abuelo.
-Sofy. Llamo el hombre, caminando hacia Sofía. Ella levanto la mirada y vio que el, traía una caja con agujeros y con un listón rojo.
-que pasa?. Pregunto inocentemente, bajando del asiento.
-mira, te traje algo. Dijo el policía, arrodillándose frente a ella, y dándole la caja.
-para mi?. Gracias!. Dijo Sofía alegre, abrazando al sujeto.
-te lo mereces, por ser tan buena. De paso, ya no estarás sola.
Sofía, abrió con curiosidad la caja, de donde salto en pequeño perrito haciendo caer de espaldas a Sofía. Lamiendo su rostro, mientras ella reía y era observada tiernamente por todos incluidos, Walter e Integra que acababa de salir de la reunión.
-un perrito!. Muchas gracias!. Dijo Sofía mientras se levantaba, y comenzaba a jugar con el cachorro inquieto saltando alrededor de ella.
-como vas a llamarlo, Sofy?. Pregunto Jane que estaba al lado de integra.
-hum…no lo se, es niño o niña?.
-es un varón. Dijo el hombre.
-usted, como se llamaba?. Pregunto Sofía al hombre.
-mi nombre, es Terry. Dijo el oficial.
-entonces, tu te llamaras Terry!. Dijo la niña de ojos celestes cielo, mirando al canino, este volvió a saltar encima de ella lamiendo su mejilla.
-guau, guau!. Dijo el perro.
Integra miraba un tanto rara esta escena tan tierna. Cuando ella, era una niña de tan solo 5 años, también tenia un cachorro que era de raza san Bernardo. Era, muy apegada a el, pero por culpa de Richard su tío, murió el mismo día que sir Arthur, el lo mato a sangre fría.
El perro, se alejo de Sofía y corrió alrededor de integra ladrando juguetonamente. Ella, se sintió de nuevo como una niña, hiso una sonrisa interna. Walter, noto esto en sus ojos azules, es más el le había regalado el can cuando niña.
-Walter, vámonos. Dijo integra, para que no se hiciera visibles sus emociones.
-si, sir integra. Dijo Walter, siguiendo a integra, pero por un instante. Sus ojos, quedaron clavados en los ojos de Sofía que estaba jugando con el can. Eran grandes celestes cielo, le recordó a integra por que ella también los tenia así cuando niña.
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Ya habían pasado, dos semanas de dicho acontecimiento, encontraron las armas que faltaban tiradas en un callejón de un pueblo en las afueras de Londres. Pero, a estas les faltaban los cargadores, y no fueron utilizadas. Esto, abría muchas incógnitas sin respuestas aun.
Sofía, la tarde en que recibió su cachorro fue transferida al orfanato católico de Londres. Pero, lo que le alegraba era que Terry la acompañaba allí. Ella, estaba en una habitación que compartía con una niña y un niño. En su cama descansaba su perro, y que Sofía acompañaba también sentada.
-Sofy. Llamo una niña, de cabello marrón claro y ojos cafés.
-que sucede, Katy?. Dijo la niña.
-ven, a Tommy le pasa algo. Dijo Katy triste.
-que cosa?. Pregunto parándose.
-el, se siente muy mal. Los niños malos lo golpearon.
-los niños malos?. Huy, vamos a verlo, la hermana maría sabe de esto?.
-no, pero creo que no debemos decírselo ella esta ahora charlando un hombre de lo mas extraño. Dijo Katy saliendo de la habitación junto a Sofía seguida de su fiel can.
-que tiene el hombre?.
-es un cura, tiene una apariencia un tanto extraña. Con una cicatriz en la mejilla, bastante alto pero se porta bien con nosotros. Explico la niña cuando entraron, a una sala de estar donde había un niño abrazando sus rodillas. De cabello negro y ojos verdes.
-que te pasa, tom?. Pregunto Sofía sentándose junto a el y con Katy a su lado.
-los niños malos, me pegaron por que no conocí a mis papas. Dijo el niño entre sollozos.
-pero Tommy, yo tampoco conocí a mis papas ni Katy tampoco. Pero, ellos no tienen hermanos pero tu si.
-yo no tengo hermanos. Confeso el niño levantando la cabeza.
-si que los tienes, a mi y a Katy. Puede ser, que no seamos de sangre pero lo somos del alma. Dijo Sofía haciendo que los otros dos sonrieran, mientras un hombre se les acercaba.
Era justo el sacerdote que había descrito Katy. Los miro con curiosidad.
-que sucede, niños?. Pregunto calmadamente mirando arrodillándose frente a ellos.
-los niños malos, golpearon a tom. Dijo Katy inocentemente.
-hum…por que lo golpearon?. Pregunto.
-es por que, el no conoció a sus papás. Dijo Sofía.-pero, yo tampoco los conocí ni Katy. Ellos se creen mucho, solo por que si conocieron a sus papas.
-oh, bueno es mejor que hable con ellos. Así, no te volverán a golpear. Dijo el sacerdote, revolviendo el cabello de tom.
-gracias padre. Dijo tom.
-gracias, padre. Dijo Katy.
-gracias, padre… decía Sofy.
-Anderson. Dijo el hombre.
-padre, Anderson. Completo la frase Sofía.
-y ustedes, como se llaman?.
-yo, me llamo tom.
-yo, Katherine. Pero, me dicen Katy.
-y yo, soy Sofía.
-que, bonitos nombres.
Así fue, los niños malos se disculparon con tom, esa noche. Una noche donde la luna estaba llena, inspiraba un gran aire de terror. Sofía, dormía tranquila en su cama donde tenia abrazado al cachorro. Cuando un gran sonido de gritos y balas la hicieron despertar. Su perro, ladraba fuerte como si algo muy malo estuviera pasando. Ella, se quedo extrañada en que sus dos hermanos del alma, no se despertaran.
-chicos!. Despierten algo, muy malo paso!. Grito Sofía levantándose, en un camisón suelto de manga larga, con cuello y que llegaba arriba de sus tobillos.
Estos, no respondieron. Sofía, se asomó temerosamente a la cama de su amigo tom. Quito de golpe las blancas sabanas, para encontrar a su hermano del alma. El, estaba desnudo bañado en sangre le faltaban una pierna y un ojo. Tenia, marcas de colmillos en su cuello. Lo mismo, que Katy, Sofía grito de terror. Pero, nadie apareció en la escena, salió corriendo seguido rápidamente de Terry.
-Hermana maría!! Hermana maría!!. Grito por todos lados, tratando de ser escuchada.- padre Albert!!. Donde están?!!. Alguien!!.
Mientras tanto, al otro lado del edificio se encontraban Alucard y Anderson luchando. A causa de una banda, la misma que robo las balas en hellsing. Estos, se armaron y atacaron a las criaturas más indefensas de dios, los niños. Desgraciadamente, allí una mujer no virgen fue mordida y empezó a atacar a todos los niños, junto con un cura. Este, antes de morderlos los violaba silenciosamente. Sofía, fue salvada por la cruz que tenia colgada al cuello, y también de su perro quien lo mordió lastimándole en rostro.
-nadie, te ha llamado aquí vampiro!!. Grito Anderson mientras, le lanzaba bayonetas a Alucard, quien le disparaba. -morirás, por entrometerte en un lugar tan puro!.
-cállate Anderson!. Dijo Alucard que estaba extasiado por la batalla.-ya no aguantas, el pelear verdad?.
Estos seguían luchando, en un momento Anderson le lanzo una bayoneta a Alucard. Que paro, en su muñeca, asiéndole caer su casull 454. Pero, el no le dio mucha importancia siguió peleando con su Jackal. Sofía, corrió hasta parar detrás del padre Anderson.
-padre Anderson!!. Grito Sofía, muy asustada viéndolo con sangre.
El paladín, se dio vuelta y vio su debilidad, los niños. -Sofía!. Sal de aquí!. Grito, el paladín dándose vuelta.
En ese momento, Alucard le disparo en la espalda, el otro escupió sangre manchando a Sofía. Pero, se recupero al instante, lanzándose sobre el nosferatu. Sofía, tuvo que quitar a su perro, que intentaba morder a Alucard, pero este solo se reía. Salió de allí, y se encerró en un armario de la misma habitación. Pudiendo ver, la pelea de religiones.
Lo ultimo que vio, fue al paladín irse y el vampiro abriendo la puerta del armario.
-quien, te crees para interrumpir nuestra pelea, niña?. Pregunto Alucard, mirándola y quedando hipnotizado con sus ojos, ahora llenos de miedo y desesperación.
-yo…
El intento tocarla pero su mano le quemo a causa de la cruz de madera. Pero, a el las cruces de madera no le hacían efecto, solo la plata y etc. No lo comprendía, pero tuvo que desaparecer en las sombras, ya que escucho a personas acercarse.
Sofía, había tenido más miedo que nunca antes en su vida, Terry le lamio un poco la mejilla. Para que estuviera, un poco mas tranquila. Salió temerosamente, del armario para encontrarse con muchos cadáveres que la hicieron estremecerse mucho. Miro hacia un lado, y vio la arma casull 454 del nosferatu. Camino aun temerosa y la levanto con mucha fuerza, apenas podía cargarla. A pesar, que la niña era muy fuerte esa arma la hacia ver como una niñita sin fuerzas.
Salió del pasillo donde estaba y vio a varios policías, entre ellos Terry. Que con gusto, hubiera adoptado a Sofía, pero su trabajo lo no permitía ni permitiría. Este, la tomo apenas la vio y la cargo hacia afuera. Sus ojos, ya no tenían el brillo que solían tener solo parecían pozos sin fondo, color cielo.
Afuera, estaba integra junto con Walter, seras y Pip. Los últimos dos, se despidieron y marcharon con los gansos salvajes de vuelta a la mansión. Alucard, se acerco a integra y la miro con deseo y lujuria. Cosa, que no fue notada por sus gafas rojas.
-el objetivo fue silenciado. Dijo Alucard.
-buen trabajo. Dijo integra.
-hay, sobrevivientes?. Pregunto Walter.
-no. Dijo Alucard, marchándose. Pero, no dijo nada a causa de querer investigar por su propia cuenta, por que no pudo tocar a Sofía.
Integra desvió su mirada del vampiro y la centro en Walter que le informaba lo que habían encontrado allí.
-pero, que hicieron con nuestras balas?. Pregunto integra.
-aun, no se encuentran rastros.
-y las victimas?.
-fueron masacradas terriblemente, en su mayoría niños. Que fueron violados, masacrados y convertidos en ghouls. Explico con tristeza el mayordomo.
-es increíble, solo son niños. Pensó integra para su adentros.
El mayordomo, siguió hablando pero integra le hiso una seña de que esperaba. Ya que atrás de el, había vistió a Sofía, que la sentaban en un banco. Ella, tenía en sus brazos el arma de Alucard que presionaba contra su pecho. Aunque, le hiciera daño ya que el arma era muy pesada. A su lado, tenia a el fiel Terry que chocaba su cabeza contra el brazo de Sofía tratando inútilmente. De sacarla, del trauma del que la tenia prisionera, claro una niña de 10 años se asustaría después de ver tantas cosas. Ella, ni siquiera creía de los vampiros ni nada por el estilo.
-es, la niña, no?. Pregunto integra a Walter.
-quien?. Pregunto Walter, integra le hiso una seña para que volteara.-si, es ella. También, estaba en la jefatura. Afirmo.
-pero, que hará aquí?.
-hable con ella, mientras estaba en su reunión. Al parecer, huyo de su país, y vio a parar aquí sola.
-hum…espérame aquí. Ordeno integra, caminando hacia Sofía.
Ella, camino hasta quedar a su lado, miro los ojos de la niña. Trato de hablarle, pero no encontraba las palabras hasta que dijo:
-estas bien?.
-…
-niña. Dijo integra tocando el hombro de Sofy, después de recibir el permiso de su perro.
Ella, pego un salto asustada y la miro fijamente.-q-que quiere?. Pregunto temerosa.
-estas bien?.
-yo…quiero a mi abuelo. Dijo Sofía presionando el arma.
-que tienes allí?. Pregunto integra mirando el arma.
-esto, lo dejo el hombre de rojo. Dijo Sofía casi en susurro, totalmente traumada.
-quien?.
-el hombre de rojo…balbuceo la niña.
-el hombre de rojo, el padre Anderson lo llamo vampiro. Dijo Sofía mostrándole el arma.
-Alucard. Susurro integra, llamando a Walter.
Este, miro con preocupación a Sofía y tomo el arma de Alucard que puso en un maletín dentro del auto. Terry el oficial de policía, se acerco a integra.
-sir integra. Pregunto.
-si?.
-quisiera…quisiera pedirle un favor.
-que?.
-usted, se ha preocupado por Sofía. Y yo, no puedo tenerla en la jefatura, usted sabría algún lugar donde podría hospedarse, quizás algún hotel?. Pregunto tímido, ya que el no conocía nada de Londres, el venia de Irlanda del norte.
-hum…conozco un lugar. Dijo integra poniendo su mano en el hombro de Sofía.
-donde?.
-mi casa. La mantendré allí, hasta que usted sepa que hacer con ella.
-gracias, sir integra. Ella, no causara molestias, se lo prometo. Dijo el hombre con una leve inclinación, se despidió como pudo de Sofía y el perro.
Integra llamo nuevamente a Walter, y le explico todo. El, cargo a Sofía y la coloco cuidadosamente, en el auto de los hellsing. Ya que, ella había quedado dormida abrazando al can.
--
Hola!!!!!. Como andan por el mundo??!.
Bueno, no se. En conclusión, Sofía ya se encontró con los hellsing. Segundo paso, presentarse con el nosferatu…va creo, no se. Escribiré lo primero, que se me venga a la cabeza XD.
DEJAR REVIEWS!!!!.
SIR C.J
