La dama de hielo…parte 3…Celos y Deseos…

Integra llamo nuevamente a Walter, y le explico todo. El, cargo a Sofía y la coloco cuidadosamente, en el auto de los hellsing. Ya que, ella había quedado dormida abrazando al can.

--

A la mañana siguiente, Sofía despertaba siendo lamida en el rostro por el canino. No, entendía del todo lo que ocurrida, estaba un tanto mareada aun. Pero, se sintió bastante cómoda en la esponjosa cama, donde estaba posada. Suspiro e intento buscar sus gafas, las coloco en el puente de su nariz. Se encontraba, en una gran y amplia habitación al estilo victoriano, muy elegante, el más elegante que había visto en su vida. Pensó, que estaría en algún otro orfanato, de mucha categoría. Se levanto y tomo de la boca de Terry su overol y camiseta, fue hasta el baño donde, lavo su cara y acomodo su cabello.

No entendía que pasaba, el como llego ahí, esas eran preguntas por el momento, sin respuesta.

-creo, que beberé salir. Murmuro Sofía a su perro, frotando su cabeza.

La puerta, era bastante pesada pero después de dos intentos fallidos esta se abrió. La niña, se encontró con un elegante pasillo, lleno de cuadros y muebles finos. Camino un poco, hasta parar en una puerta blanca, con finos delineados en dorado. Dicha puerta, estaba un tanto entreabierta, de donde salían voces. Algo conocidas, pero no del todo.

-esta segura de que quiere hacer esto, sir Integra?.

-segura, Walter. Tengo el presentimiento, que esa niña puede ayudarme.

-muy bien, entonces cree que ya haya despertado?.

-no lo se, estaba muy mal cuando la encontramos. Quizás, aun este durmiendo, déjala que descanse después de esto.

-bueno, pero por otro lado, Alucard dijo que no hubo sobrevivientes. Pero, la niña tenía su casull.

-quizás, ella tenga algo en si para alejar a los vampiros.

-la cruz de madera, quizás?.

-hum…no, a Alucard no le afectan esas cosas, sino la plata y demás.

La niña de ojos azulinos, no entendía nada de lo que hablaban las dos personas. Opto, por irse pero antes Terry dio unos fuertes ladridos, haciendo retumbar toda la mansión.

-shh!!. Susurro Sofía, cargando al can. -Terry, no!.

En ese preciso instante, la líder hellsing abrió su puerta curiosa por saber que sucedía. Encontró, a la niña tratando de hacer callar a perro. Este, por su parte salto hacia Integra lamiendo su rostro, esto no la molesto mucho. Ya que, parte de ella extrañaba los besos de un perro, como cuando era solo una niña.

-lo siento, no fue mi intención, señorita. Dijo Sofía, sonrojada enteramente, tomando a su can y haciendo una leve inclinación.

-no te preocupes pequeña. Dijo Integra.

-que hago, aquí?.

-ven, te lo explicare todo en mi oficina. Dijo Integra, marchándose seguida de Walter y Sofía.

En el camino, la pequeña observaba todo maravillada, haciendo brillar sus ojos. Terry, ya se sentía un perro de la realeza, nunca habían observado una casa de ese tamaño, ni siquiera estuvieron nunca en una mansión. Seras, salía de los sótanos cansada por sus problemas para dormir, cuando vio por unos de los pasillos que conecta con la escalera, a tres personas.

Una, la reconoció al instante era Integra, la otra persona era Walter. Pero, no reconoció en lo absoluto a la pequeña que iba detrás de Integra y delante de Walter. Una pequeña, de ojos azulinos no más de 1,30 de alto, vestida con ropa de segunda mano. Que, en sus pequeños brazos cargaba un pequeño perrito que miraba todo con una sonrisa y sacando la lengua divertido, por el lugar en que se encontraba. Por primera vez en su vida, opto por volver a los sótanos, sin meterse en lo que no le correspondía, le preguntaría a su maestro, quizás el tenga la respuesta.

Walter, abrió la puerta de la oficina de Integra, haciendo pasar a su señora y a la niña. El, noto al instante que la vio en los ojos, que no era una simple niña. En ella, se podía reflejar una gran sinceridad e inocencia de un bebe recién nacido. Algo, que no había visto desde que Integra tomo el lugar de líder.

La joven líder hellsing, se sentó frente a su escritorio e invito a Sofía a sentarse frente a ella. La niña, parecía muy tímida, en efecto estaba nerviosa por no saber como llego ahí. Pero, se sentía protegida por el can.

-bien, dime como te llamas?. Pregunto Integra, entrelazando sus dedos encima de su escritorio.

-soy Sofía Robinson. Respondió, la niña con un poco de timidez.

-como, llegaste aquí?.

-vine, de Argentina. Mi abuelito murió y diego no podía cuidarme. Entonces, encontré esto. Según, diego es la tierra de las oportunidades. Explico la niña, sacando de su bolsillo el papel que había encontrado y entregándoselo a Integra.

-hum…entiendo, ahora dime que harás?.

-como, que qué hare?.

-me refiero, donde iras?. En la estación, me dijeron que eras huérfana.

-si. Yo…no quiero, volver a un lugar como ese, no quiero volver a un orfanato. Por cierto, como llegue aquí?.

-veras…un oficial, me pidió un favor. Que, pasaras la noche aquí, esta es mi casa.

-bueno, gracias por dejarme pasar la noche aquí, señorita…

-Integra, mi nombre es Integra hellsing.

-señorita Integra. Completo, Sofía.

-ahora, como no quieres volver a un orfanato…te gustaría, pasar algún tiempo aquí?. Propuso Integra, palabras que ni siquiera había pensado.

-yo…no quiero, ser una molestia.

-no, seras una molestia. Entonces, aceptas?.

-si, supongo.

-que bueno. En fin, sabes tengo mucho trabajo y no podre conocerte mas a fondo. Por lo tanto, quiero que conozcas la casa por tu cuenta. Te parece?.

-si, señorita.

-Walter, lleva a Sofía a su cuarto y acomoda sus pertenencias. Ordeno, Integra a Walter.

-por supuesto, sir Integra. Contesto, el mayordomo.

-gracias, señorita. Dijo Sofía, levantándose y saliendo seguida de Walter.

El mayordomo, condujo a la niña hasta su nuevo cuarto. Era, en el pasillo más elegante de la casa, allí había 5 puertas, divididas en dos. Una blanca, con finas marcas en dorado, visiblemente trabajada, pertenecía a la jefa de la familia, Integra. La de la derecha, con casi iguales acabados pero una poco menos aristocrática, pertenecía al mayordomo de la familia. Y en la de la izquierda, seria el nuevo cuarto de Sofía.

-bien, señorita Robinson. Este, es su cuarto. Dijo el mayordomo, abriendo la puerta.

-wow…esto, no es una casa es todo un barrio. Dijo Sofía sorprendida, entrando y girando en torno a ella misma.

-si, bueno. Sir Integra, ordeno que conozca la casa por su cuenta, así que puede empezar. Dijo el mayordomo, amablemente.

-oh, gracias. Dijo Sofía, abriendo con ayuda de Walter la puerta.

-antes que se vaya, podría hacerle una pregunta?.

-si?.

-donde, aprendió usted el idioma?.

-ah!. Si, diego me enseño desde que deje de ir a la escuela. Comento Sofía, con una sonrisa marchándose jugando con Terry.

El mayordomo, se quedo un poco extrañado de cómo esa niña, después de tanto sufrimiento podía sonreír de esa manera. Opto, por ir a la recama que ocupo la noche anterior y buscar sus pertenencias. No había mucho, solo una mochila color gris, Walter llevo la pequeña maleta al nuevo cuarto y observo su contenido. Traía unas cuantas cosas, dos mudas de ropa, medias de colores y unos álbumes de fotografías. Toda la ropa, era de segunda mano y gastada, al igual que las medias. Su atención, después de doblar la poca ropa, fue hacia las fotografías que había en los libros. Traía muchas fotografías en ellos, estaba Sofía, sus abuelos y diego en el. El último, para el mayordomo pensó que seria algún hermano o amigo de la familia.

Mientras el mayordomo de la familia hellsing, se entretenía con recuerdos de Sofía. Ella, ya había visitado la biblioteca y otros pasillos, eran muchos como para visitarlos en un día. Bajo las escaleras, y miro otras que antes no había visto. Unas del sótano, por una inocente curiosidad de niña entro. Allí, no había más que polvo, olor a sangre y muerte, unas puertas también. Ella, se interno en lo más profundo con el can, vigilando que nada malo le pase a su ama. Sofía, vio una gran y majestuosa silla, de respaldar alto con un gran y tétrico ojo en el. Junto a la silla, una pequeña mesa, una botella de al parecer vino y dos copas a su lado.

Pero, en la gran silla descansaba dormido, un hombre. Uno alto, de cabello negro, con un traje rojo.

-el…el…el hombre…el hombre de rojo. Balbuceo Sofía, asustada recordando la noche anterior.

Algo, en Alucard hiso que despertase, sintió una gran fuerza contra si. Pensó, que Integra fue a visitarlo ya que, a veces cuando estaba enojada con el, sentía esa fuerza. Levanto la vista y vio a la misma niña, que interrumpió su pelea con Anderson. Su mirada azulina, estaba completamente asustada y desesperada. El fiel amigo canino, se coloco inmediatamente frente a su ama, mirando desafiante y gruñendo al vampiro. A este acto de valentía, Alucard sonrió con burla, como siempre lo hacia.

-tu, que haces aquí?. Pregunto Alucard, levantándose.

-sir…sir Integra, me dijo que estaría aquí, algún tiempo. Respondió Sofía, temerosa.

Alucard, se paro frente a Terry, quien le mordió el brazo tratando de proteger a su ama. El vampiro, rio a lo bajo y sacudiendo con fuerza su brazo, azoto al can contra la pared.

-TERRY!!!. Grito Sofía, corriendo hacia el can, pero fue detenida por Alucard.

Miro a la niña a los ojos, entro sin dificultad alguna en sus recuerdos. Entendió su historia y por que estaba allí, pero le impresiono la pureza que contenía. Su corazón honesto que parecía el de un bebé. Alucard, nunca en su vida conoció a alguien así, ni siquiera con Integra. Ya que, cuando la conoció se volvió líder, matando a su tío. Tomo su cruz de madera, la cual no le hiso efecto alguno al tocarla, sino al tocar el rostro de la niña. Su dedo índice ardió y quemo, pero volvió a regenerarse. Tal vez, pensó que se debía a que tenía planeado probar su sangre virgen y que nadie, o por lo menos los seres impuros no podían acercársele, a no ser que sea con buenas intenciones.

A muchos esfuerzos, el can de la niña volvió a levantarse, ladrando a Alucard. Corrió hasta saltar encima de el, mordiendo su hombro. Sofía, lo tomo de inmediato, con algunas lagrimas de miedo en sus ojos. Alucard, al querer tomarla grito del susto, saliendo corriendo de los sótanos, con el nosferatu detrás suyo.

-¡SIR INTEGRA! .Llamo Sofía corriendo, un poco desorientada por los pasillos.

Integra, se encontraba en su oficina terminando de ordenar sus papeles. Cuando, escucho el grito de Sofía, llamándola llena de miedo.

-Alucard. Murmuro Integra molesta, mientras salía de su oficina.

Al salir, de esta se encontró con Sofía corriendo hacia ella. Pero, antes Alucard tomo por detrás a la niña, sujetándola con fuerza.

-ALUCARD!. Regaño Integra, haciendo que el nosferatu soltara a la niña.

Esta, corrió hasta Integra, abrazándola y llorando, empapando un poco su traje verde. Integra, casi cae ya que era, mucho más alta que la niña y llegaba a la hebilla de su pantalón. al, abrazarla presiono un poco sus rodillas haciéndola tambalear.

-niña tonta. Dijo, Alucard.

-que diablos, hiciste Alucard?. Pregunto, Integra molesta, abrazando a la niña.

-yo?. Nada, esa niña tonta fue a los sótanos. Yo, pensé que me hiciste un regalo. Contesto burlón como siempre.

-vuelve…vuelve, a los sótanos antes que te dispare balas de plata. Amenazo Integra molesta.

Alucard, desapareció en las sombras riendo. Mientras, que Integra se arrodillaba frente a Sofía, que aun no paraba de llorar.

-snif…snif…sir…sir…Integra. Balbuceo desprendiéndose de Integra.

- olvide advertirte que, no entres a los sótanos. Dijo Integra, tocándose la frente, fastidiada por su vampiro.

-lo siento, sir Integral.

-no te disculpes, fue mi culpa.

-sir, ese hombre, lastimo a mi perrito. Dijo Sofía, con la mirada baja abrazando a su can, quien respiraba agitado, mientras se aferraba a su dueña, sintiendo un gran dolor.

-que le paso?.

-ese hombre malo, lo azoto contra la pared.

Integra suspiro profundamente, no sabia que hacer con exactitud ante, estas situaciones. Walter, siempre fue el que llevaba a sus mascotas al veterinario, o las curaba. Lejanos recuerdos, como para recordar.

Opto, por llamar a su viejo mayordomo y encargarle a la niña. Este, obedeció al instante, llevando a la niña con su mascota al interior del auto de los hellsing.

-Integra…por que, diablos siempre se te ocurren todas estas ideas?. Pregunto Integra, para si misma regresando a su trabajo.-ni siquiera te gustan los niños.

Mientras la líder hellsing, pensaba por que siempre hacia lo que quería y luego se arrepentía. Seras, buscaba a su maestro, para preguntar sobre la pequeña que rondaba por allí. Lo encontró, en el mismo lugar de siempre, sentado y dormido.

-maestro. Llamo seras, a media voz pero lo suficientemente fuerte, para que Alucard escuchara.

-maldita sea, chica policía. Que quieres?. Pregunto Alucard fastidiado al ver, que nadie, quería que durmiera.

-lo siento, pero quería preguntarle, si usted sabia por que, hay un niña aquí.

-un niña?.

-si, un niña. Hace rato, la vi a ella, junto a sir Integra y Walter.

-ah, si la recuerdo. Al parecer, el nuevo juguete de Integra. Dijo Alucard burlón.

-acaso, esta celoso maestro?. Pregunto seras, jugando con sus dedos.

-celoso?. Que, Integra y la tal niña esa, hagan lo que quieran. Ahora, márchate y trata de ser alguien la vida, draculina!. Ordeno Alucard, molesto.

-si, maestro. Dijo seras, suspirando y saliendo de los sótanos.

Sofía, volvía con Terry en brazos a la mansión hellsing. Este, había tenido que ser vendado en su estomago y pata trasera. Pero, la niña se encontraba muy feliz de que el, estuviera bien, sano y salvo.

-señorita Sofía, ya llegamos. Anuncio Walter, abriendo la puerta del auto.

-por que me dice señorita?. Pregunto Sofía.

-es, un nombre de respeto. Aclaro Walter, mientras entraba en compañía de la niña.

-respeto?. Mejor, llámeme Sofy. Dijo ella, con una sonrisa.

-Sofy?. Pregunto Walter, extrañado.

-sip, Sofy. Así, me decía mi abuelita.

-oh, entendido, ''Sofy''.

Walter, dejo a Sofy en su cuarto con su can, para ir a la oficina de su señora. Ella, se encontraba frente a la ventana, mirando todo el amplio y hermoso jardín que poseía. Pensando y al mismo tiempo, recordándose a ella misma. Se comparaba con la pequeña Sofía, ellas eran muy iguales, pero al mismo tiempo, completamente diferentes.

Ambas, tuvieron que asumir cargos a muy temprana edad, soportar muchas perdidas. Pero, a diferencia de Integra, Sofía aun podía sonreír con una verdadera inocencia y felicidad de una niña. Algo, que la joven líder hellsing, no pudo hacer desde que su padre murió.

El mayordomo, entro con una bandeja de plata, que sostenía la cena de Integra. Miro, extrañado a su señora y de paso, analizando rápida y pero detalladamente. Y también, comparándola con la de la pequeña Sofía.

-buenas tardes, sir. Saludo Walter, entrando.

-Walter, que paso con la niña?. Pregunto Integra, sentándose en su escritorio.

-a mi parecer, parece una buena niña. Dijo el mayordomo, colocando la cena en el escritorio.

-si, yo también lo pensé. Pero, creo que no se llevara muy bien, con Alucard.

-Alucard, es bastante ''celoso'', por alguna cuestiones. Dijo Walter burlón.

A esto, Integra se sonrojo y cerro sus ojos levantando una ceja.-que quieres decir, con eso Walter?.

-nada, sir.

-lo que me sorprende de ella, es como llego aquí. Supuestamente, Inglaterra corto toda relación con Argentina en 1982.

-es, cierto. No han, habido barcos ni negociaciones, de parte de ellos con nosotros, desde la guerra de Malvinas.

-tu crees, que podamos averiguar algo sobre ella?.

-quizás, al ser inmigrante, dudo un poco que podamos averiguar todo lo que quisiéramos.

-si, es verdad. Además, de que no es una niña como las demás.

-por cierto sir, creo que es mejor que hable con ella.

-por?.

-por que, es una de esas personas, de que siempre dicen la verdad con solo que lo preguntes.

-si, creo que lo hare ahora. Dijo Integra, terminando su cena y levantándose.

La joven líder, marcho directamente al cuarto de la pequeña y nueva visitante de la mansión Hellsing. Ella, se encontraba sentada en un mullido sillón, viendo su álbum de fotografías, después de cenar. Mientras que el can descansaba en los cojines de la ventana. Tocaron la puerta.

-ya voy. Dijo Sofía, parándose delante de la puerta y con un poco de dificultad abriéndola.

-hola, Sofía. Saludo Integra.

-oh, hola sir Integra. Dijo Sofía, con una sonrisa dejando que el sir pase.

-que estabas haciendo?. Pregunto Integra, con curiosidad.

-nada en especial, solo miraba mi álbum.

-como esta tu perrito?.

-bien, ahora esta durmiendo. Le gustaría ver mis fotos?. Pregunto la niña con una sonrisa.

-si, seguro. Me encantaría. Dijo Integra amablemente, sentándose en el sillón donde la niña estaba sentada.

Sofía, tomo su álbum y se sentó en las piernas de Integra. Ella, miro sorprendida, pero al mismo tiempo algo en ella, le gustaba el suave calor de la niña. Haciendo, que la niña se apoyara en su pecho, mientras Integra acariciaba su cabello, con una pequeña y dulce sonrisa.

-estos, son mis abuelitos. Dijo Sofía, señalando la foto de sus abuelos.

-ah, y donde vivías?. Pregunto Integra, apoyando su cabeza en el hombro de Sofy.

-aquí. Dijo la niña, volteando la página y dando a conocer, una pequeña y pobre casa.

-esa?. Pregunto Integra extrañada.

-si, sé que no es la mas elegante, ni si parece en lo mas mínimo a esta casota. Pero, en verdad, me gustaba mucho.

-entiendo, quien es el?. Pregunto Integra, señalando a diego vestido de marinero.

-el, es Diego y es mi mejor amigo. Aclaro, Sofía.

-el, es tu hermano mayor?.

-ojalá lo fuera, pero no. El, era amigo de mis papas y de mis abuelos. Pero, no pudo cuidarme por que esta en la marina.

-en la marina?.

-si, y el recorre toodoo el mundo, en barco. Dijo ella, sonriendo.

Después de varias anécdotas de la vida de Sofy, Integra se topo con unas extrañas fotografías. Estas eran tres, una era una mujer con un bebe en brazos, su cara estaba muy tachada por un marcador negro. La otra, era de un hombre en la misma posición, con la cara también tachada. Y la ultima, era de un bebe que era sostenido por las otras dos personas, pero sus caras también estaban tachadas.

-que paso con esto, Sofy?. Pregunto Integra, suavemente, corriendo el oscuro cabello de la niña detrás de su hombro.

-no lo se, los abuelos y diego, nunca me lo han dicho. Dicen, que eran unas personas de las que no me tengo que acordar. Dijo Sofía, soñolienta apoyándose en Integra y abrazándola.

En el acto, quedo dormida. Integra, sonrió internamente y siguió mirando el álbum por su cuenta. Hasta, quedar dormida abrazando y atrayendo a Sofía hacia si. Mientras, ella la abrazaba apoyándose en su pecho.

Alucard, ya hacia rato que había despertado y regresaba después de una misión. Opto, por molestar en la noche a su ama. Fue a su oficina y no la encontró. Por lo que, tuvo que buscarla con la mente. Al hallarla, descubrió también la energía pura con la que se encontraba. Esta, era la pequeña Sofy.

No le importo, una simple niña, no lograría ganarse en corazón de su ama, antes que él. Fue directamente al cuarto, y vio a su ama como nunca antes la había visto.

Solo con su camisa, dormida profundamente, rodeando con sus brazos a la pequeña. Sofía, se acurrucaba en la líder hellsing, aferrándose a su camisa. Hundiendo su cabeza, en los pechos de Integra, como una hija lo hace a su madre.

Alucard, estallo de celos, apretando sus labios, acercándose lentamente a la pequeña. Nadie, lograría interponerse, entre el y su ama. Pero, nuevamente fue expulsado por la pura alma de la pequeña.

Tenia, dos opciones, aceptar a la nueva Integrante de la familia hellsing. O, deshacerse de ella para que Integra, solo se enfoque en el. Pero…esa era la incógnita, aceptaría a la niña casi como una hija?. O tomaría el camino fácil y se desharía de ella?.

-.-.-.-.-.-.-.-.-

Ah!!!!!!!!!

Que bueno es estar de vuelta!!!!!:DDDDD

DIOS!. Que felicidad! !!!!!!!Me siento…como la re Wa….xD

En fin, ahora que decidirá Alucard?. Para que Sofía no se interponga entre su ama y el?

Hum…ya veremos que pasa…:P

Bueno…como no tengo con que llenar esto, les dejo un cartelote….

DEJAR REVIEWS!!!!!!!!!!!!!!!!

XDDDDD

Bueno, nos vemos!

SIR C.J