Finalmente el segundo capitulo. Lamento la demora, pero espero sigan leyendo. Gracias Luzbelita por betearme el capi, a todos los que dejaron reviews y a Charlottesometimes por dejarme traducir su historia.
Disclaimer: Ningún personaje de el Potterverso me pertenece.
Capitulo 2 : Revancha
La tensión sexual es una cosa divertida. Y fue abundante entre Harry Potter y Draco Malfoy durante toda una semana. Nadie en la escuela creía que esta muy nueva y creciente ola de maldiciones, miradas maliciosas y agravios podría deberse a sólo 20 puntos de la casa perdidos, pero tampoco nadie había reunido el suficiente valor como para preguntar a algunos de los chicos de qué realmente se trataba. De hecho, los pocos que habían llegado a sugerir que podría haber algo más en sus actuales riñas fueron, poco después de su imprudente afirmación, encontrados bajo el cuidado de Madame Pomfrey.
Ron estaba enojado. Hermione estaba asustada. Crabbe y Goyle mantenían sus, no menos de cinco, sermones al día dedicados a qué tanto mejoraría la escuela, sino la vida en general, si el-chico-que-vivió nunca hubiera llegado al colegio. Potter y Malfoy realmente creían que el otro estaba loco por él. Ambos creían con todo el corazón que el otro sólo pensaba sobre ellos y que en cualquier momento llegaría arrastrándose rogándole por otro beso. Pero ninguno iba a ser el primero. Eso sería admitir la derrota. Y ninguno de los muchachos iba a darse por vencido.
Debido a este nivel de agresión y malicia entre los chicos, nadie estaba especialmente sorprendido cuando la violencia estalló en Herbología doble. En medio de la presentación de Neville Longbottom sobre la Mimbulus Mimbletonia donde explicaba su hediondo líquido verde, Malfoy fue escuchado insinuando que Neville Longbottom apestaba. Draco estuvo a punto de llamarlo zoquete cuando Harry Potter saltó encima de la mesa de trabajo frente a él y arremetió contra el Slytherin. Aparte del hecho de que Potter había empezado a estrangular enérgicamente a Malfoy, el frustrado Gryffindor alborotó a medio salón lleno de mimbulus mimbletonias, las cuales, en defensa propia, cubrieron todo el invernadero de su líquido verdoso.
Aunque ambas casas huían del hedor y la posibilidad de encontrarse cubiertos en aun más del viscoso fluido, Potter y Malfoy luchaban valientemente. Ninguno dudo en pelear sucio, Draco levantó una pierna y encajó su rodilla entre las piernas de Harry, provocándole al moreno que gritara de dolor y doblara sus piernas. Involuntariamente, pero no sin irónica justicia, la tambaleante pierna de Potter, impactó a Draco en sus propias bolas, causando que él también aullara y gritara de dolor. Aunque ambos chicos habían claramente recibido lo que merecían, la profesora Sprout sintió la necesidad de asignarles castigos que, quizá un poco imprudentemente, cumplirían juntos.
**
"No iré al bosque con él. La última vez que estuve allí con Potter... casi muero".
"Nadie está lo suficientemente interesado en ti como para matarte, Malfoy," replicó Potter.
Hagrid suspiró. Habían peleado durante todo Cuidado de Criaturas Mágicas, sólo deteniéndose cuando el Erumpent, una criatura mágica de la variedad que sólo tiene un cuerno, poseedora de un explosivo líquido en él, chocó contra un árbol para escapar de las peleas, volándose a sí mismo. Y aún así, sólo duro lo suficiente como para sorprenderse por la explosión. Luego empezaron a acusar al otro de hacer que la criatura se suicidara.
En el fondo, Hagrid sabía que enviar a los peliagudos muchachos al bosque juntos significaba problemas. Ellos, claramente, harían demasiado ruido como para evitar que las criaturas que podrían comerlos los notaran. Sin embargo, Dumbledore parecía pensar que tal vez les enseñaría una lección el ser atacados, y aunque era un juego un poco arriesgado, era bastante seguro de que Potter estaba protegido por la Profecía.
"Bien, aquí van.", dijo Hagrid, dándoles tanto los guantes de piel de dragón como una pesada cubeta de hierro para recoger los geranios con colmillos. Malfoy miró apáticamente al gigante y le dio nada menos que una mirada de desprecio antes de observar a Harry, el cual creía, era culpable de que estuviera llevando a cabo una tarea de tan baja categoría.
"Las damas primero, Malfoy," dijo Harry alargando su mano enguantada y haciendo una exagerada reverencia.
"Eso te gustaría, ¿no, Potter? ¡Que vaya primero para que puedas mirarme el trasero, marica!"
"Ten cuidado con a quien le llamas marica, afeminado. ¿Esos son otro par de zapatos nuevos?" Increpó Harry, mientras Draco le daba una mirada a Harry para que fuese primero.
"Pues sí, Potter, son nuevos. No a todos nosotros nos gusta vestirnos como un Weasley. Pero he oído que la dejadez está de moda este año, así que quizás alguien aprecia tu… versión de la de moda", indicó, señalando las sobredimensionadas ropas muggle de Harry.
Como no tenía respuesta para eso, además de querer sacar a golpes esa mirada engreída de la cara de Draco por insultar a su mejor amigo, Harry dio media vuelta y se dirigió hacia el bosque. El Gryffindor caviló que podría fácilmente darle su merecido a Malfoy en el bosque sin obligar a Hagrid a tener que cubrirlo por hacerlo.
Malfoy miró el balanceo de la tela que no ocultaba la silueta del bien formado culo de Harry. No era realmente su intención el hacerlo, o eso se dijo a sí mismo. Él simplemente quería que Potter fuera primero en caso de que algo viniera hacia ellos. Mejor le ocurría algo al despeinado niño dorado que a alguien que realmente importaba. Tan absorto por el perfil del trasero del chico estaba Malfoy que no había oído a Harry susurrando.
"¡Malfoy!" dijo finalmente Potter indignado, girando sobre sí mismo. Al ver el lugar hacia donde los ojos de Draco se dirigían, Harry se olvidó por completo de lo que iba a comentar sobre la forma inquietantemente tranquila en la que el bosque crecía.
"Vaya, vaya, vaya, ¿exactamente hacia donde estabas mirando, Malfoy?"
"Yo estaba observando el terreno para Lazo del Diablo", dijo indignado.
"Corrígeme si me equivoco, pero ¿el Lazo del Diablo tradicionalmente no crece aproximadamente tres pies más debajo de donde estabas mirando?"
"Pfft."
"¿Perdón?"
Draco dio rodeos hasta encontrar una explicación; "¡Estaba apunto de mirarte a la cara después de haber estado mirando el suelo justo antes de me gritaras!"
"Mhm."
"¡Es verdad!"
"Te creo."
"¡No te estaba mirando el trasero!"
Su negativa fue tan buena que sirvió como una confesión y, cuando Harry debería haber arremetido contra ello, de repente se encontró demasiado avergonzado por la idea como para hacer algo más que sonrojarse furiosamente. Para disimular esta respuesta, le dio la espalda a Draco. De repente, consciente de que el Slytherin reexaminaba sus cuartos traseros, volteó completamente, sólo para darse cuenta de que su rostro lo delataría. En su indecisión, Harry giró hacia un lado, pronto se dio cuenta de que mostró ambas cosas y estaba a punto de darse vuelta de nuevo cuando oyó un extraño ruido agudo y ahogado procedente de la dirección de su compañero.
A Draco Malfoy se le escapaban risitas. No soltaba risotadas. No exhalaba socarronamente. Sólo risitas.
Consciente de que había sido atrapado en tan indigno acto, Draco se tapó boca con las manos, pero sus temblorosos hombros lo delataban. Ver a Harry en ese bizarro y confuso baile era demasiado. Y lo que era peor, demasiado lindo. Finalmente logró ahogarla, "¿Practicando para la brigada de baile de Hogwarts?" Agarrándose el estómago y, por último, doblándose hacia adelante, ya no podía controlar su risa y se escuchó a carcajadas a través del Bosque Prohibido peligrosamente.
"Oh Dios, ¡te odio!" clamó Potter, de nuevo, definitivamente demasiado alto para un bosque lleno de criaturas enojadas. Dejando caer sus brazos, se quitó los guantes y puso sus puños en posición de defensa dispuesto a pelear.
Esta acción sólo causó que Draco riera más. Aunque ahora estaba tratando de controlarlo porque él sí quería terminar con esto de nueva vez por todas; cada vez que parpadeaba, la idea del chico de ojos verdes poniéndose violento y a la vez indeciso sobre cómo pararse lo ponía al borde de otro ataque de risa. Aún así, se sacó los guantes y levantó los puños. No era muy bueno en la lucha física, era un mago después de todo. Pero había algunas cosas que un hombre tenia que arreglar a puño limpio.
"No sé por qué levantas los puños, Potter, tus labios eran lo suficientemente peligrosos, si mal no recuerdo".
Fue la primera referencia que se hacía al incidente del beso que había sucedido hacia una semana y unas cuantas horas. Harry entrecerró los ojosy miró a Draco por un momento. Se sintió un poco como el primer puñetazo.
"Si te dolió tanto ¿por que metiste tu lengua en mi boca, Malfoy?"
"¡Me suplicaste!"
"¡Te reté!"
"¡Tu lo querías!"
" ¡Quería los puntos de mi casa de regreso!"
"Oh, ¿así que eres una puta ahora? ¿Piensas que te pagaría en puntos para tu casa? Pues sabes, no tengo que sobornar a la gente para que me bese. ¡Recibo montones de besos por mi cuenta!"
Eso dolió un poco, pero Harry lo dejó ir, "¡Tú plantaste besarnos en primer lugar!"
"¡No creí que lo harías! ¡No sabía que trataba con un flamante gay cuando lo dije!"
"Yo no soy GAY!"
"Besaste a un chico, eso no-" la voz de Draco se quebró cuando gran sombra comenzó a acercarse a ellos. Sus ojos se ensancharon del terror y se estremeció, congelado en el acto.
"No voy a caer de nuevo en eso, Malfoy. ¿Qué? ¿Vas a decir que hay un Dementor?" preguntó Harry, rodando sus ojos. Entonces lo oyó, un grave y retumbante rugido. La mano de Harry voló a su bolsillo y tomó su varita. Oyó el sonido de galopes. Mierda. Centauros. Centauros-sin-Firenze. Centauros que ya no le consideraban un niño: centauros peligrosos.
Harry no había considerado que la magia era prácticamente inútil contra las criaturas. Él simplemente volteo, con sus ojos abiertos y alertas, listo para defenderse de lo sea que se les acercara. El audaz Gryffindor empezó a retroceder protectoramente frente a Malfoy. Lo buscó a tientas sólo para descubrir que Malfoy no estaba allí. Apenas había girado la cabeza para notar que Draco Malfoy ya no estaba detrás de él cuando fue sujetado y sacado del camino hacia un montón de arbustos que se sacudían
El tembloroso arbusto fue un buen escondite, de verdad. Permitió a los dos avergonzados e implacables chicos esconderse sin tener que estar completamente quietos. Harry giró la cabeza y miró al rubio que tenía su espalda estrechamente aferrada contra su pecho. Usando como excusa que no debía moverse demasiado al ver a Bane acechando y mirando los guantes de piel de dragón y los cubos de hierro, Harry se relajó dentro del agarre
Draco cerró los ojos. Harry Potter olía absolutamente a niño: ropa húmeda, jabón y sudor. Y tener los brazos alrededor de él se sentía bastante mejor de lo que él había esperado. No es que él lo hubiera estado pensando. Pero ahora que había sido empujado a ello hizo su mejor esfuerzo para- entonces se dio cuenta de dónde estaba su mano izquierda. Lo que es más, se dio cuenta de que la varita de Harry se había caído, y que la dureza en sus pantalones probablemente no era una antorcha.
Esto fue cerca al momento en que Harry también se dio cuenta de que su proximidad al muchacho que olía a menta y romero le había causado una reacción del tipo más embarazoso. Se quedó ahí, en silencio, empezando a sentir pánico y queriendo bajar su erección. Concentrándose en el peligro en que se encontraba, había casi empezado a lograrlo hasta que el cuerpo de Draco y-oh Dios su mano- se movió. "¡Deja de moverte!" siseo silenciosamente.
"¿Estás seguro de que eso es lo que realmente quieres, Potter?" insinuó Draco.
Eso fue todo. Inminente ataque de criaturas mágicas o no, ¡Harry Potter no iba a permitir que Draco Malfoy supiera que estaba duro! Por supuesto, Draco Malfoy ya sabía eso, pero la sangre de Harry Potter estaba lejos de la cabeza con la que pensaba.
"¡Me acabas de tocar allí!" Harry susurró desesperadamente, con su voz apenas suficientemente protegida por los temblorosos arbustos que Bane parecía no notar. De hecho, el Centauro parecía estar más interesado en husmear los guantes que en su actual paradero.
"¡Estas duro!"
"¡Porque me tocaste!"
"¡Estabas duro cuando te toque!"
"¡Soy un adolescente!"
"¡Eres es un adolescente gay!"
"¡Todavía no has movido la mano!"
"Oh, ¿quieres que la mueva?" Draco le susurró mientras empezaba a acariciar el frente de los pantalones de Harry
"¿Qué estás haciendo?"
"¿Qué se siente que estoy haciendo?" El corazón de Malfoy le latía con fuerza en el pecho. ¿Qué demonios estaba haciendo? Parecía una buena broma en ese momento, pero ahora que Potter se retorcía contra él....
"¿Vas a...?" le susurró aún más bajo, "¿Hacerme una paja?"
"No lo sé, Potter, es sólo nuestra segunda cita, y ni siquiera me has invitado a cenar aún. Odiaría que creyeras que soy fácil" le susurró Draco, suavemente en el pabellón de la oreja a Harry.
Harry tembló al sentir la cálida respiración del muchacho contra su oído y la sensación de la mano de otra persona acariciándolo. Estar al aire libre y en peligro parecía hacer todo el cuadro aún más erótico, haciendo que la longitud del virgen Gryffindor doliera.
Fácil o no, la forma en la que Harry se estremecía contra Draco era intoxicante. Su cuerpo había reaccionado a la presión pelinegro contra él y tentativamente empujó sus caderas hacia delante, contra el trasero de Harry. En respuesta, el Gryffindor empujo hacia tras nuevamente y lentamente torció sus caderas para estimular la erección Malfoy.
Ambos muchachos querían desesperadamente gozar más de la excitación del otro. Afortunadamente, los chicos también sabían que si lo hacían esto llegaría a un abrupto y algo perturbador final. Así que ninguno dijo ni una palabra.
Draco trasladó sus manos al cinturón de Harry e intentó sacar tranquilamente la hebilla del agujero en el cuero. Harry deslizó sus manos detrás de él hacia el pantalón de Draco, intentando la misma maniobra con los dedos, sólo que a ciegas y hacia atrás.
Con cuidado, Draco dejó colgar el cinturón, fue por el botón y, por último, la cremallera. Aunque no le dijo nada a Harry, esperó que el muchacho tuviera el buen sentido de cerrar sus muslos para que Draco fuera capaz de bajar el cierre los pantalones del chico, de modo que luego podría resbalar su mano bajo el elástico de su lisa y blanca ropa interior. Por desgracia, Harry no estaba pensando y su pantalón cayó de sus caderas. Normalmente el sonido de la tela golpeando el suelo, incluso con un ligeramente tintiliante cinturón, no sería motivo de gran alarma. Sin embargo, con centauro enojado a sólo metros de distancia, cada ruido retumbaba en la tierra.
Con la cabeza de Draco en el hombro de Harry, cuatro ojos miraron hacia los arbustos aterrados. Bane giró en una dirección ligeramente apartada del ruido y permaneció con la cabeza erguida y alerta ante cualquier crujido. Los muchachos se congelaron en donde estaban, mirando atentamente. Con sus dedos aun en el medio desecho cierre de Malfoy, Harry contuvo la respiración mientras la criatura mágica comenzó a avanzar en la dirección equivocada hacia la que había estado mirando.
Advertencia recibida, Draco apretó su muslos para evitar otro ruido como ese. El joven Gryffindor estaba casi demasiado asustado para continuar hasta que la tibia y ligeramente pálida mano de Draco se deslizó bajo su cinturilla y empezó a acariciar suavemente con las yemas de los dedos su longitud de arriba y abajo. Harry dejó salir un largo e irregular aliento ante este primer contacto de piel, que no era suya, contra su virilidad.
Para no quedarse atrás, Harry rápidamente metió una mano bajo los boxers de seda de Draco, sintiendo la mancha de humedad donde el tejido había sido empapado por el preseminal. Fue la primera erección que no era la suya que él jamás había tocado. Se maravilló de su suavidad, del peso que ejercía en su mano. Nunca había acariciado una que no fuera la propia y se sentía extraña, pero eróticamente diferente a la suya. Sin embargo, este ángulo era difícil para él.
Hundiendo su barbilla más profundamente en el hombro del chico de ojos verdes, Draco sacó la longitud de Harry y contempló en su pálida mano la perfecta textura aterciopelada que sostenía. Envolviéndola con su mano, Draco deslizó sus dedos, flexionándolos en el movimiento de rasqueteo que prefería usar consigo mismo, dejando a Harry sentir las diferentes y sutiles texturas que su carne creaba para él. Harry dejó salir un gemido de placer mientras sus dedos se movían casi salvajemente sobre la longitud Malfoy detrás de él.
A Draco no le importaban mucho los inexpertos dedos de Harry asiéndolo nerviosamente y demasiado apretados. No era que Potter realmente fuera capaz de llevar a cabo algo como esto, pero no quería que su erección fuera desatendida. Entonces tuvo una idea. Alejando la mano del chico de su rosa y sonrojada polla, la deslizo entre los muslos de Harry. No creyó que éste se preocupara demasiado sobre ser penetrado mientras estuviera usando sus blancos y brillantes calzoncillos. Y, de hecho, no estaba preocupado en lo absoluto.
Harry estaba muy poco preocupado por el momento, salvo por la sensación de la mano de Draco en su polla y si Bane se estaba acercando en esa dirección. Al sentir la erección del Slytherin entre sus muslos, los cerró y empujó de nuevo hacia él instintivamente. Los labios pastel de Draco se entreabrieron y soplaron acaloradamente contra la barbilla de Harry mientras miraba su mano cubriendo y apretando de la virilidad del Gryffindor ostentosamente
Con el riesgo de ser atrapados, el extremo tabú de lo que estaban haciendo, con quién lo estaba haciendo y lo totalmente mal de todo eso, ninguno duraría mucho tiempo. Bane parecía haberse dado por vencido, y comenzó a trotar, alejándose, dejando libre a Draco de deslizarse contra los apretados muslos de Potter con más abandono. El choque de sus pieles provocaba un débil sonido entre el suave aleteo de las hojas a su alrededor.
"Oh Dios, Malfoy," gimió Harry al sentir la primera ola de liberación golpear y manchar el arbusto frente a él bajo la tenue luz de la luna que se filtraba.
Ver los delgados hilos de la eyaculación de Harry salir a borbotones hizo que el abdomen de Draco quemara y pronto su escroto se tensó, bombeó y su propio alivio salió disparado desordenadamente hacia los muslos de Harry y el arbusto; y goteo por las casi lampiñas piernas del chico bronceado.
Ambos muchachos se estremecieron y dieron un jadeo mientras alcanzaron sus orgasmos en un lento y rezumante final. Draco apoyaba su peso sobre Harry, y el Gryffindor desplazó su peso atrás contra Malfoy. Sosteniéndose el uno al otro, se mantuvieron tranquilos, pero con su desigual respiración contra el rostro del otro.
Una vez más, Draco fue el primero en romper el silencio aclarándose la garganta. Al segundo, Harry se movió de debajo de la barbilla del rubio y se inclino ligeramente hacia adelante para tirar de sus pantalones sintiéndose totalmente conmocionado y avergonzado. El movimiento causó que la flácida virilidad de Draco cayera de entre los muslos de Harry y golpeara contra la seda de sus boxers. Apresuradamente, Draco la escondió mientras miraba a Harry tomar sus pantalones y abrochárselos. Extrañamente, el pálido rubio ni siquiera deseo de romper la tranquila calma riéndose de la forma en que las gafas de Harry estaban medio empañadas por el vapor. Y Harry no mencionó la extraña forma en que el arbusto había estropeado del cabello de Draco.
Estremeciéndose ante la extraña forma en que sus pantalones ahora se le pegaban, debido a que Harry no había limpiado los restos de Draco de su pierna, se volteó para decir algo cuando se produjo un fuerte crujido en los arbustos. Utilizando el olor a sexo, Bane los había olfateado de inmediato y ahora asomaba su cabeza a través de los arbustos en los que se encontraban.
Con un fuerte grito, Draco empezó a correr. Harry, que inútilmente habían aferrado su varita todo el tiempo, se levantó y gritó. "¡Incarcerous!" El Gryffindor oró porque no hubiera más de las míticas bestias equinas con Bane mientras las cuerdas que salían de su varita se enmarañaban. La suerte estaba de su lado esa noche, ya que estaba solo. Sin embargo, las ataduras lamentablemente no inutilizarían por completo al doblemente enojado centauro, sino que simplemente le frenaron.
Harry se giró inmediatamente para encontrar a Draco a unos pies de él con su varita asida. Sin palabras porque el otrora cobarde mago realmente lo estaba cubriendo, Harry se quedó parado estúpidamente. Tan estúpidamente anonadado estaba, que Draco se vio obligado a agarrar la muñeca de Harry para traerlo a sus sentidos a fin de que puedan huir del bosque.
Bane, con dificultad, fue tras ellos tan rápido como pudo, pero los estudiantes fueron rápidamente hacia el límite del bosque y gritaron por Hagrid. El semigigante salió pesadamente de su cabaña llevando su ballesta y se paró en la frontera, al pie de los árboles, vigilando pacientemente hasta que los muchachos hubieran huido y corrido hasta ponerse detrás de él. Al ver el mortal implemento preparado y dispuesto, Bane hizo una precipitada retirada, quejándose sobre los humanos en su bosque.
Harry se apoyó en Hagrid; el sexo, miedo y cansancio lo hicieron soltar un largo suspiro. "Gracias, Hagrid," Harry jadeó difícilmente.
"De nada. Veo que no trajeron nada de regreso. Eso puede ser un problema", señaló.
"Bueno, es culpa de Malfoy."
"¿Sí? ¿Qué le hizo a Bane, Harry?" Preguntó el guardabosque.
"Yo no fui, fuiste tu el que dejó sus pantalones…." Harry se adelantó tapando la boca de Malfoy.
"¿Qué le pasó a tus pantalones Harry?" Hagrid preguntó inocentemente al mirar hacia abajo a la extraña forma en que los pantalones de Harry estaba pegados a sus muslos
"Nada", insistió Harry. "Plantas o algo así."
Hagrid asintió y se encogió de hombros. "Deberían dormir un poco. Voy a decirle a Dumbledore que lo intentaron, pero que Bane no fue cooperativo'", dijo asintiendo. "Ven aquí, Fang, es hora de ir a la cama. Buenas noches, muchachos".
Harry se despidió de Hagrid, mientras que Draco sólo miró al zoquete con disgusto y metió las manos en sus bolsillos. Los chicos no se atrevieron a decir nada, mientras caminaban de vuelta al castillo. De vez en cuando uno le echaba un vistazo al otro, sólo para alejar la mirada en cuanto era descubierto. Finalmente adentro, era hora de separarse.
"Bueno, umm ... eso fue un err ..." decía Harry.
"Estábamos asustados", afirmó Draco.
"Cierto. Asustados. Porque todas las veces que me he encontrado a Voldemort ha sido tan duro mantenerme sin masturbarme".
Draco se estremeció al oír el nombre de Voldemort dicho en voz alta y luego rodó los ojos. "Bien entonces, eres un marica"
"¡Tu me tocaste!"
"¡Por accidente!"
"¿Y masturbarme fue una serie de repetidos accidentes?"
"Tal vez"
"¡Eres un idiota!"
"¡Estabas duro!"
"¿Frotas cada polla dura en tu presencia?"
"Por lo general la única polla dura en mi presencia es la mía, y ¡sí, la he frotado!"
"No esta noche," Harry se enorgulleció.
"Me voy a la cama," anunció el muchacho rubio. No tenía una respuesta para sus acciones y en realidad, Harry tampoco.
"Ve entonces. ¿O quieres un beso de buenas noches?" Harry se mofó un poco mas, levantándose sobre la punta de sus pies.
Draco no se sentía como para juegos en ese momento. De hecho, estaba totalmente confundido y la broma lo hirió un poco.
Al ver la extraña emoción a través del parpadeo de los ojos de Slytherin, Harry sintió un apretón en el estomago. "Ah... quiero decir... yo .quería... umm- "
Draco le restó importancia haciendo un gesto con la mano, se despidió, dio la vuelta lentamente y comenzó a irse altaneramente
Los ojos esmeralda de Harry vieron al chico alejándose.
Si no voltea, todo ha acabado. Si no me mira, lo arruiné.
Draco estaba al final del pasillo. Dobló en la esquina. Harry sintió el corazón de plomo y bajo los ojos hasta el piso. Pero periféricamente, vio la pálida mano agitarse. Draco se había detenido y estaba apoyado en la esquina del muro de piedra.
Lentamente, giró la cabeza y le dio a Harry una lenta sonrisa. Guiñando, articuló silenciosamente, "Te tengo", y luego avanzó desapareciendo por los pasadizos
Espero les haya gustado. Cualquier critica sobre la traducción será bien recibida. Gracias!
