Por fin el tercer capítulo.
Gracias Luzbelita por no solo betearme el cap sino también por ayudarme con las dudas en la traducción. Disculpas a todos los que esperaban la traducción y no voy a hacer promesas esta vez, la universidad me tiene de cabeza. Por último, gracias a Charlottesometimes por darme el permiso traducir su historia.
Disclaimer: Ningún personaje de la saga Potteriana me pertenece.
Capitulo 3: La tercera es la vencida
Para la hora en que el desayuno había terminado a la mañana siguiente, Acromantulas-mutantes-zombis-vampiro habían perseguido a Harry y Draco fuera del Bosque Prohibido. Los muchachos tenían suerte de estar vivos y Albus Dumbledore debería haber sido despedido. Bueno, en realidad, la última parte sólo surgió en la mesa de Slytherin, pero el sentimiento estaba ahí. Dependiendo de a quién le preguntaras y su posición personal en la división Harry vs Draco, uno de los chicos salvó el día, tomando sus vidas en sus propias manos por el otro. Por supuesto, un mayor número de personas estaban dispuestas a creerlo de Harry que de Draco, pero todavía había algunos que creían en las bondades del chico rubio. Ningún muchacho había dicho nada en absoluto acerca de su detención, simplemente no decían ni pío. De hecho, si no hubiera habido un par de alumnos de séptimo año morreando en la torre de Astronomía que echaron un vistazo hacia donde venían los gritos, nadie se hubiera enterado en lo absoluto.
Desde el otro lado del comedor, Harry había estado mirando la predecible rutina de Draco con su propio plato y cubiertos comiendo exactamente dos huevos escalfados. El Slytherin sostuvo su tenedor de un modo experto y casi siempre cortaba su comida de la misma manera. Si ésta era meramente la manera en que Draco comía o si él simplemente era un obsesivo compulsivo no estaba realmente claro. Harry unto completamente su tostada con mantequilla y la metió en el revoltijo de huevos revueltos frente a él. Ambos muchachos habían sido previamente llamados a la oficina del director y fueron informados de que el castigo de esta noche iba a tener lugar en el baño del séptimo piso. Ellos lo limpiarían. Sin magia.
Malfoy gimoteó. Potter se encogió de hombros. Pero al final, sin importar cuál fuera la reacción ante la limpieza del baño como castigo, la decisión se había hecho y Dumbledore la respaldaba. Era evidente que el bosque los iba a matar, y si bien que el anciano mago había tomado en cuenta hacerlos limpiar un baño más concurrido, debido a sus extremos temperamentos no estaba seguro de que a la habitación en que podrían ser encerrados le fuera bien. Incluso sin varitas, los chicos eran capaces de algo más que su justa cuota de altercados provocados por hormonas. Aunque Dumbledore temía por la integridad de cualquiera de sus cuartos de baño, el del séptimo piso era uno de los más prescindibles.
Las miradas furtivas no eran el fuerte de Draco. Mirara él o no. Aunque sintió los ojos de Potter sobre él, no miró hacia arriba. Lo que había ocurrido entre ellos debería haberlo dejado mucho menos revoltoso de lo que era. Pero en ese preciso momento, estaba un poco preocupado por cuanto de su mente estaba ocupando Harry, y peor aún, la forma en que hacia su estómago dar un vuelco Por lo tanto, mantuvo sus ojos alejados. Harry, sin embargo, siguió mirando a Draco de vez en cuando y se encontró a sí mismo cada vez más molesto porque el rubio no le devolviera la mirada. De hecho, lo estaba matando
Hoy los muchachos estaban casi curiosamente tranquilos y muy corteses con el otro. Las experiencias cercanas a la muerte le hacían eso a la gente, razonó el resto de la escuela. ¿Qué tan locuaz podría ser cualquiera después de haber sido atacado por un zombi mutante vampiro, el resto del colegio fue engañado pensando que su comportamiento era normal.
Draco no era intencionalmente fastidioso. No, espera. Borra eso. Este día, a esta hora, en este conjunto particular de circunstancias que implican a Harry y solo a Harry, Draco no era intencionalmente fastidioso. Estaba totalmente paranoico conque si miraba al chico, vería su rostro, y esa mirada significaría algo para alguien, cualquiera persona de alguna manera vería lo que había ocurrido. Entonces pensarían que era gay. Y él no era gay. Potter era gay. Draco era sólo un pervertido. O al menos eso es lo que pensó durante la noche.
Al final del día, Harry estaba agotado de la angustia porque Draco no lo miraba. La racionalización y la negación de Draco durante todo el día también habían minado su propia energía. Así fue como ambos muchachos, casi al mismo tiempo, se dirigieron a sus respectivos Jefes de Casa y entregaron en sus varitas por esa noche. Estando más cerca del cuarto de baño en cuestión, Harry ya estaba dentro limpiando un espejo de cuerpo entero, no muy lejos de la puerta. "De todos los baños en todo Hogwar-"
"Si ese es tu intento de humor, mantente salvando el mundo," lo interrumpió Draco, dejando salir una sonrisa levantando las cejas con ánimo, haciendo que sus palabras se suavizaran.
"¿Oh? Pensé nuestros roles estaban cambiando, ya que he oído que me salvaste de los mutantes-zombis-vampiros-acromantula".
Entornando los ojos, Draco se dirigió hacia el cubo de limpieza y con una mirada de extrema aversión rebusco por un par de guantes. De ninguna manera se le arruinaría la manicura con trabajo de baja categoría. "Sí, eso fue bastante impresionante de mi parte. Yo mando. Qué pena que no me importa un comino salvar a los sangre sucias o te haría sudar tinta".
"Corriste como una niña asustada."
"Te quedaste allí parado como un idiota", replicó Draco tirando de un par de descoloridos guantes amarillos de goma y alcanzó una esponja. "Ni siquiera sé cómo empezar con esto", admitió.
"¿Ser un héroe? Bueno, primero tienes que tener el corazón de un león-"
"Y, evidentemente, tienes que ser totalmente ajeno a lo obvio," Draco respondió irritado levantando sus guantes y mostrándoselos a Harry junto a la esponja.
"Oh", dijo sonrojándose y miro de nuevo al espejo. Por supuesto, como es propio de los espejos, reflejo su rostro a Draco que resoplo ante su vergüenza. Arrugando la cara un poco replicó, "Solo pon algo de jabón en la esponja y empieza a frotarlo contra las cosas. Sé cuánto te gusta frotar, por lo que esto debería serte fácil de aprender."
Las cejas de Draco subieron del asombro. "Ah. Ya veo. Bueno, entonces voy a dejarte los tubos a ti. Odiaría que te pongas celoso".
Esa declaración hizo que la cara de Harry enrojeciera como una rosa roja. Su rostro era descaradamente delator de su extraordinaria sensibilidad sobre el asunto. Y además de eso, Draco estaba... "¿Estás coqueteando conmigo?"
"Hah!"
"Oh."
"Bueno los baños no son exactamente sexy, ¿no?"
"Yo... yo... ¿supongo que no?"
Eso fue interesante. Draco se dirigió al fregadero y comenzó a lustrarlo con la esponja como Harry le había indicado. "Ven aquí", señaló el lavabo a su lado. "Muéstrame como se hace esto, tú, sucio coqueteador de baños."
"¡Yo no era quien coqueteaba!" Harry balbuceó al dirigirse hacia el lavabo al lado del Slytherin, deteniéndose en el mismo cubo para sacar guantes y coger una esponja. De pie ante el fregadero giró el grifo y comenzó a fregar la cuenca.
Draco se tomó un momento para simplemente disfrutar del malestar de Harry. El silencio puso a Harry algo abochornado por sentirse tácitamente acusado de ser quien había seducido a Draco y eso ... bueno, él no lo había hecho, ¿no? Con la balanza de poder en favor de Draco, Harry comenzó a frotar violentamente la porcelana del lavabo, tratando de ignorar la forma en Draco le lanzaba miradas lascivas. Después de lo que parecía una era de silencio entre ellos, Draco, declaró: "Me deseas".
"Pfft."
"¿Qué fue eso?" Draco preguntó levantando las cejas.
"Pfft."
"Lo oí. Pero ese 'pfft' es mío. Te prohíbo que uses el "pfft' contra mí. ¡Consigue tu propio ruido!" insistió Draco.
"Montones de personas dicen 'pfft'; no es tuyo. No puedes... ¡adueñarte de un ruido!"
"¡Nunca te he escuchado un 'pfft' antes de que yo te lo dijera! "
"Oh, como si fuéramos mejores amigos que hablaban todo el tiempo antes de esto," señaló Harry.
"Da igual, consíguete tu propio ruido de desdén. Este es mío."
"Meh."
"Demasiado derrotista."
"¿Ahora vas a criticar mi ruidos?" preguntó Harry, mirando a Draco incrédulamente mientras el muchacho rubio terminaba de limpiar la cuenca y se trasladaba a la que estaba al otro lado de Harry.
"¿Algún día vas a terminar de limpiar ese lavamanos o te atascas para pasar más tiempo conmigo?" preguntó Draco, cambiando el tema. Él realmente no quería pelear por las expresiones verbales y en verdad estaba un poco contrariado porque Harry estaba adoptando algunas de sus manías.
"Oh sí, eso es lo que estoy tratando de hacer. Pasar más tiempo con un muchacho que se pone posesivo sobre el aire que le pasa a través de los dientes."
"Solamente no me gusta que me copies. No lo haces lo suficientemente bien y degrada mi grandeza," dijo Draco. Aunque no estaba mirando a Harry, sonreía hacia su poca importante faena. Sin burla, sin suficiencia, sólo sonriendo. Harry abrió la boca para señalar que Draco parecía honestamente divertido con él, pero lo pensó mejor. Sólo pondría al rubio a la defensiva y acabarían discutiendo el tema. Harry finalmente termino de pulir su propio fregadero y se trasladó hacia el que estaba al otro lado de Draco. Trabajando en pareja, los muchachos de hecho estaban haciendo algo productivo. Era una nueva experiencia para ambos.
Malfoy no estaba especialmente preocupado por el silencio. Tuvo la última palabra y eso era lo suficientemente bueno para él. Parecía acostumbrarse al ritmo de las labores de baja categoría de la misma manera que se acostumbró a hacer pociones; encontrar un patrón metódico al hacerlo, ejecutarlo, y pasar a hacerlo de nuevo en la próxima cuenca. Acabado el sumidero en el que estaba, se trasladó hacia el otro lado de Harry. El movimiento pareció despertar al Gryffindor de su ensimismamiento sobre qué hablar. El silencio ponía incómodo a Harry. Y quizás, sólo quizás, se había encontrado a sí mismo disfrutando de la compañía de Draco. Sin embargo, para la interpretación de Harry, Draco parecía cerrarse y estar cada vez más a la defensiva. "¿Qué tal estuvo tu verano?" intento Harry.
"Sin padre".
"Oh. Cierto", dijo Harry tragando fuertemente y comenzó a enjuagar la cuenca. "Yo umm... lo siento. Quiero decir, no sobre… tú sabes.... Era un mal hombre. Sólo que perdiste a tu padre -"
"¿Lo siento? ¿Por qué lo sentirías? Con toda justicia, él te hubiera matado de haber tenido media oportunidad. Después de haber obtenido la… cosa," dijo Draco, tratando de evadir cuánto sabía al respecto.
"Él no puede matarme. Eso es lo que dice la profecía. Sólo vold -"
"No," dijo Draco, deteniendo sus movimientos.
"¿Qué?"
"No me lo digas"
"¿Que no te diga qué?"
"No me digas lo que dice la profecía. No me digas nada acerca de ella," dijo Draco al volverse a mirar a Harry dubitantemente. "No soy tu amigo, Harry, soy el enemigo, ¿recuerdas? Si me dices que- Si me dices estas cosas, llegarán a él. Así que no me las digas".
"Oh," dijo Harry, con el color abandonando su rostro completamente. "Dra-Malfoy, ¿tu... recibiste... umm... la marca?"
"Si lo hubiera hecho, sería estúpido de mi parte admitirlo, ¿no? Así que voy a decirte que no. Sucede que es la verdad, pero eso no significa que debes verter tus más profundos secretos en mí" dijo duramente.
"¿Vas a recibirla?" preguntó Harry lanzando su esponja al fregadero. Cruzó los brazos y miró críticamente a Draco. Sus ojos se enfocaron preocupados en el rubio.
Draco empezó a pulir su fregadero y dejó salir una larga bocanada de aire. "Potter, este tema " se interrumpió a si mismo y descansó sobre sus guantes amarillos al apoyarse en el fregadero. "No al menos que este obligado a hacerlo… yo-" se quebró de nuevo y luego miró al techo como si hubiera fuerza o palabras allí arriba. "Yo inicialmente te culpé por su captura y todo eso.... Pero llegué a darme cuenta de que... si el Señor Oscuro estuvo allí todo el tiempo, como parece que fue... entonces él podría haber sacado a mi padre de allí. O al menos intentado. Pero no lo hizo. Lo dejo ahí. No es que yo... todavía creo que soy mejor que tú. Todavía soy un sangre pura. Pero él sencillamente dejó a mi padre allí. Mi padre estuvo ahí para él, y el simplemente... abandonó a sus seguidores. No voy a enlistarme para ello."
Harry se tomó un momento para considerarlo. Tenía absoluto sentido. Más sentido que del que había esperado de Malfoy. Por el momento decidió dejar de lado la postura arrogante del Slytherin sobre ser mejor que él. Esa era la forma de ser de Malfoy. Era bastante claro que si se le quitaran la sangre pura y la riqueza, Draco todavía se creería mejor que todos los demás. "Bueno, bien entonces".
"Sí, es fantástico", afirmó Draco, mientras entornaba sus ojos.
"Sabes a lo que me refiero. ¿Cómo está tu madre?"
Era el turno de Draco de empalidecer. "No quiero hablar más sobre esto."
"Oh."
"No... no es –yo sólo - No quiero hablar de esto, ni contigo", dijo, y viendo la mirada en el rostro de Harry suspiró y sacudió la cabeza. "Ni con nadie."
Terminando con su fregadero, Harry rodeó a Draco para ir al siguiente, cuando se detuvo en frente de Draco, con un fluido movimiento, extendió sus brazos alrededor del Slytherin y lo atrapó en un apretado abrazo.
"Potter, no," Draco empezó a retorcerse mientras Harry lo sostenía herméticamente. La lucha fue breve y terminó con Draco simplemente tolerando el abrazo, pero sin devolverlo.
Haciendo caso omiso a la advertencia, Harry siguió sosteniendo al pálido y solitario chico, y luego preguntó: "¿En serio le contarías a Voldemort lo que he dicho?"
Poniéndose rígido ante el nombre del mago oscuro, Draco movió su mandíbula un par de veces antes de responder. "Si fuera llevado ante él, no importaría si quisiera decirle o no. Él puede leer mentes. Si pensara, incluso por un momento, que yo podría tener información que él pudiera utilizar…" dejo la oración en el aire. Evidentemente sería hecho comparecer frente a Voldemort y, de repente, Harry se dio cuenta del peligro inherente a su pequeña aventura.
"Tú has… umm…pensado esto algo detenidamente".
"Bueno, alguien tenía que", admitió Draco desdeñosamente finalmente alejándose y mirando a los ojos verdes de Harry. Finalmente, en este abrazo sus ojos se encontraron. Ninguno evitó la mirada del otro. Ni le quitaron la gravedad al momento con bromas. Sin esos obstáculos, finalmente Harry pudo ver realmente el cariño que Draco sentía hacia él. Impulsivamente, Harry cerró los ojos, inclinó su cabeza en la forma en que Draco le había mostrado y apretó los labios contra los suyos.
En contra de su mejor juicio y cualquier otro pensamiento racional, Draco extendió sus brazos en torno a Harry y comenzó a arrancarse los guantes de goma amarillos y dejarlos caer al piso. Sin separar los labios, su lengua se deslizó fuera al romper el sello de los labios de Harry y sus lenguas se acariciaron. Los guantes de Harry también cayeron al suelo y sus brazos envolvieron el uno al otro mientras su beso se profundizó.
Este beso era nuevo y diferente. No nació de sus provocaciones y juegos. Era incluso mucho más peligroso que su masturbación mutua de la noche anterior. Ni el cuco: ni Bane, ni siquiera mutantes zombis vampiros acromantula eran nada comparados con la pura y real amenaza de una verdadera intimidad.
Rompiendo el beso, Draco retrocedió y sacudió su cabeza. "Potter, no puedo."
"Por una vez en tu vida, Malfoy, cállate," dijo Harry avanzando hacia Draco, empujándolo hasta que finalmente quedó presionado contra la pared pasando el lugar de los sumideros.
Las cejas de Draco se levantaron cuando miró al Gryffindor en estado de shock, luego divertido. El desafío resplandeció en sus rasgos y abrió su boca para protestar. Harry deslizó su mano entre los dos chicos y la cerró en torno a la endurecida longitud del rubio. "Potter... no sabes lo que estás haciendo." Por supuesto, Draco lo decía en una forma mucho más filosófica que la que el Gryffindor entendió.
"Entonces, enséñame", le susurró Harry, apoyándose para rozar sus labios contra los de Malfoy. No estaba del todo seguro de lo que se había apoderado de él, salvo el hecho de la admisión de Draco y que aquella mirada parecía volver al rubio vulnerable de un modo que nunca había visto antes. Harry tendría que admitir que su experimentación sexual hasta ese momento había sido adictiva, pero en esta oportunidad había sentimientos reales con ella, a pesar de todos los riesgos implicados, no era algo de lo que Harry estaba dispuesto a desprenderse.
Draco iba a objetarle a Harry que se esto estaba yendo demasiado lejos. Era complicado. Su pequeño coqueteo necesitaba terminar antes de fuera demasiado lejos. Malfoy estaba, de hecho, a punto de decir en voz alta sus preocupaciones cuando Harry se puso de sus rodillas delante de Draco. "¿Qué demonios estás haciendo?" chilló el Slytherin.
"No estoy a punto de atar tus zapatos, si eso es lo que estás pensando," Harry rebatió, ojos verdes centelleaban.
Rodando sus ojos, Draco respondió: "¿siquiera sabes cómo hacerlo? Quiero decir si esto va ser como tu primer beso, alguien debería adelantarse hacia San Mungo por mí."
"¿Qué tan difícil puede ser?" preguntó Harry.
"¿Por qué me lo preguntas? Yo no soy el marica. Nunca he chupado una polla".
"¿Sabes qué? ¡Da igual, idiota!"
"¡Espera!" Draco berreó.
Harry sonrió con suficiencia. "Lo deseas"
"Pfft."
"¿Quieres decir 'Meh'"
"No te estoy copiando. ¿Quién te copiaría? Yo soy el genial".
"Bueno, si no quieres que lo intente, simplemente volveré a limpiar los sumideros".
"¡Espera!" el rubio bramo de nuevo. "OK, mira, solo…no uses los dientes. Cúbrelos con tus labios, así", dijo mientras envolvía con sus pálido labios sus dientes.
"Pensé que habías dicho nunca hiciste esto antes."
"No lo he hecho. Pero umm... lo han hecho para mí antes."
"Oh."
"¡No por otro chico!"
"¿Se supone que eso me haría sentir mejor?" Harry le preguntó, empezando a sentirse realmente tonto por ello ahora.
Ahora, su erección estaba empezando a doler y Harry se veía dubitativo. Si bien inicialmente Draco no quería que él lo haga, ahora estaba desesperado por el contacto. Al darse cuenta, Draco movió a su pálida mano hasta su rostro y se frotó el puente de la nariz. "Me estás matando, Potter."
"Bien, ¿sabes qué? Da igual."
Draco se quedó allí por un momento mientras Harry doblaba los brazos indignado frente a él y de la nada que dejó salir con un fuerte ", RAAR!"
"¿Perdón?"
"¿Sabes qué? ¡No te necesito!" Draco insistió mientras comenzaba a deshacer su cinturón y desabotonar su pantalón. Los ojos de Harry se ampliaron y pensaba - no – no lo haría. Draco no lo forzaría, ¿o si? Pero esa no parecía ser la intención en absoluto porque los ojos verdes vieron a Draco sacar su perfectamente rosado y bien enervada erección. Observó la pálida mano acariciar su propio apéndice tan tiernamente como lo había hecho con el suyo la noche anterior. "¿Qué estás haciendo?" Harry protestó.
"¡Terminando lo que empezaste!" dijo Draco al inclinar su cabeza hacia atrás contra la fría y punzante pared de piedra detrás de él. Sus manos flexionadas y acicaladas sobre su erección mientras él dejaba salir un trémulo suspiro de satisfacción ahora que su necesidad por fin estaba siendo atendida.
"¡N-no puedes hacer eso!" Harry insistió. Draco simplemente ignoró la afirmación. Él podía y lo haría. "¡Detente!" protestó Harry.
"Oblígame."
Con fuerza, Harry tomó la cintura de Draco y apartó su mano enseguida. Draco fue rápido al contraatacar tomando su propia hombría con su mano izquierda, sólo para que Harry la alejara. Con una maliciosa sonrisa de suficiencia, Draco movió sus caderas y golpeó la mejilla de Harry con el peso de su longitud. "¡Oh, eso no!" Harry le refunfuño juguetonamente. Desplazándose rápidamente, giró su cabeza y tomo la oscilante cabeza del pene de Draco en su boca y su lengua se arremolinó alrededor de él. Resentidamente, rozó sus dientes suavemente contra la cabeza, haciendo que Draco gimiera impotente mientras flexionada sus brazos y se derretía contra el apéndice mejor utilizado de Harry.
Malfoy nunca había soportado ser forzado antes, aunque esto no era exactamente en contra de su voluntad. ¿O si? El fácilmente podría haber pateado a Harry y escapar. Pero la simple y figurada limitación era excitante para ambos, el Slytherin y el Gryffindor. "¡Los dientes!" gritó Draco.
Harry probaba hasta qué punto la longitud podría avanzar en su boca antes de que su reflejo del vomito se desencadenara. Podía ir más profundo de lo que había pensado, y tomó tanto de Draco en él como pudo. Obligándose a sí mismo a mantener los ojos abiertos, Draco miró hacia abajo a la morena la cabeza bombeando animadamente su virilidad. Era increíble ver al niño-que-vivió en sus rodillas delante de él manipulando su brillante polla con la boca. Era casi demasiado que soportar. Sus caderas se movieron suavemente contra el ritmo de Harry hasta que sintió sus piernas comenzaban a temblar y su abdomen se dobló y quemaba preparándose para la liberación. "Harry... Harry..." Draco gimoteo y tiró un poco de su pelo en alerta.
Mirando a Malfoy, Harry trató de parpadear, asentir y dar indicios de que estaba listo. Se había quedado tan concentrado en tratar de decirle a Malfoy que estaba bien que se viniera en su boca, que olvidó los chismes sobre la masturbación y pronto su boca se desbordó con la eyaculación. El moreno retrocedió y se alejo de la corriente provocando que el resto del esperma de Draco salpique al azar sobre la cara de Harry, la mayoría parecía cubrir las desatendidas gafas del chico. Tan pronto como el éxtasis de liberación se había consumado, Draco rápidamente se dio cuenta de que su polla se cernía en el frío y miro hacia la cara cargada de eyaculación de Potter e hizo la única cosa que podía hacer: sonrió sin remedio.
Ante ese descaro, Harry tosió y escupió en el suelo, recibiendo todo el semen sobre sí mismo, haciéndolo encogerse en un pegajoso desastre. "¡Jódete, Malfoy. Jódete!" escupió mientras Malfoy hábilmente alejó su agotada hombría. Sacudiendo la cabeza, Draco se movió hacia el chico sobre sus rodillas y lo levantó tomando una de sus manos bajo sus hombros y arrastró al irritable muchacho hacia un espejo de cuerpo entero de modo que Harry se podía ver a sí mismo. La verdad era, pensó Draco, que era algo adorable en un modo perverso, especialmente el extraño modo en que sus restos goteaban de los anteojos del chico. "Estas realmente orgulloso de ti mismo, ¿no, Malfoy?"
Draco asintió y luego se apoyó y le susurró contra su oído. "Lo estoy. Creo que probablemente esto es lo más sexy que te he visto, Potter", vocalizó, permitiendo que sus suaves labios y en menor grado la húmeda punta de su lengua juguetearan con el pabellón de la oreja del muchacho. Luego inclinó la cabeza hacia un lado y comenzó a dar vuelta a la cara de Harry lánguidamente, lamiendo las opalescentes manchas con su lengua y tragándolo. Al principio Harry pensó que esta era más bien repugnante, pero viendo el reflejo de Draco hacerlo en el espejo, la caliente lengua rosa deslizándose sobre su cara para quitar su propia eyaculación de su rostro se convirtió en intoxicante. Y la sensación era extrañamente exuberante mientras la sedosa humedad pasaba sobre sus rasgos.
Se estaba entregando totalmente a ella hasta que Draco le retiro sus gafas y sostuvo los marcos entre ellos como si estuviera compartiendo un manjar poco común. Ambos muchachos deslizaron sus lenguas sobre los cristales, serpenteando sobre los mismos lugares, compartiendo la morbosamente salada sustancia entre ellos, robándola de la lengua del otro o simplemente embadurnándose entre ellos hasta que los lentes también estuvieron libres de la sustancia. Harry tomó sus gafas y las deslizó en su bolsillo mientras Draco volvió a trazar con su la cara superior de su lengua lánguidamente las facciones de Harry y, por último, a su labios. Deteniéndose de allí, sus lenguas compartieron otro abrazo profundo y la pálida mano del Slytherin se deslizó hacia abajo sobre la tensión en los pantalones de Harry.
Arqueando sus cuerpos hacia un lado a fin de que puedan verse ellos mismos en el espejo, Draco lentamente bajó sobre a sus rodillas delante de Harry. Sus ojos grises miraron detenidamente al sacudir su pálida melena y sonrió por un momento antes de empezar a lidiar con el pantalón de Harry.
"Malfoy, espera, ¿y los baños?."
"Resuelto"
"Ya arruinamos uno de nuestros castigos ", señaló Harry.
Inclinando la espalda, Draco llegó a su tobillo, tiró de la pierna de su pantalón y sacó su varita de su calcetín. Al estilo de "El Aprendiz de brujo", batió su varita hacia los productos de limpieza y los puso a trabajar en los aseos y fregado del piso.
"Eso es tan injusto. ¿Snape te permitió quedarte con tu varita?"
"No, Snape tiene la varita de Goyle. Yo me permití quedarme con la mía", admitió Draco.
"Eres terrible".
"Incorregible", dijo Draco deslizando la aterciopelada longitud de Harry fuera de sus calzoncillos blancos. "Recuérdame darte algunos boxers, Potter, estos son terribles. Nadie usa calzoncillos blancos como estos después de los 10 años."
Harry estaba a punto de protestar sobre no tener exactamente la necesidad de un guardarropa de ropa interior de élite cuando Draco deslizó su longitud en su boca y la chupó intensamente. Draco nunca había dado una mamada antes, pero las había recibido. Sabía acerca de enroscar la lengua y empujar lo más profundamente que podía. Incluso recordaba rodear la base de la erección de Harry con su pulgar y el índice retorcerlo suavemente.
La habitación estaba viva con los sonidos de limpieza y lavado, pero justo por encima del estruendo estaba los tranquilos sorbidos de Draco Malfoy chupando apropiadamente la erección de Harry Potter. Sus ojos grises seguían pestañeando a la visión en el espejo. Su propia boca hundiéndose mientras se retiraba y bombeaba al deslizarse. Harry estaba encorvado sobre él, presionando sus manos contra los hombros del muchacho rubio mientras su cadera empezaba a moverse ampliamente con el ritmo. Era difícil mantenerse sin dar arcadas y toser; ahora y entonces tendría que haber parado y salido del alcance de Harry para enroscar su legua sobre la cabeza
Harry se maravilló ante las diferentes texturas de su lengua contra el cielo de su boca, luego sus mejillas y dientes añadidos a la mezcla. La sedosa calidez de la cavidad del muchacho lo emocionaron y volvió al Gryffindor loco de placer y deseo; y la vista del rubio en tan sumisa posición hizo su cuerpo comenzara a estremecerse. Menos consciente de los hábitos de su propio cuerpo, Harry no dio muchas señales a Draco sobre su liberación. Pero Draco estaba un poco más compenetrado con el sexo en general e interpretó correctamente los signos. Aunque terminó derramándose un poco de la liberación por las comisuras de su boca, rápidamente se la tragó y sonrió brevemente a Harry antes de que el Gryffindor se trasladara a sus rodillas delante de él.
Una vez más compartieron un algo lujurioso e inspirado beso, esta vez compartiendo sus sabores el uno con el otro, envolviéndose con sus brazos mutuamente. Les tomó un tiempo notar que la sala se había quedado en silencio. Las escobas, cepillos, trapeadores y esponjas estaban de vuelta en su sitio y la habitación ya no olía a sexo, sino a desinfectante y cera. Había calma, pero para los cortos besos que frenaron y disminuyeron a partir del exaltado contacto.
"¿Malfoy?"
"He tenido mi polla en tu boca, puedes llamarme Draco."
"¿Draco?"
"¿Sí?"
"¿Por qué seguimos haciendo esto?" Harry preguntó.
"Porque eres gay".
"¿Y tú eres?"
"Estoy cachondo," respondió Draco.
"Oh."
Draco besó los labios de Harry suavemente una vez más y, a continuación, su frente al incorporarse y luego se agachó para poner su varita en su calcetín.
"Creo que no soy realmente gay, Draco."
"Entonces la próxima vez, ¿no chupas mi polla?"
"Bueno si tu chupaste mi polla y no eres gay ...."
"No creo que seas un pervertido, Potter. He estado en todas las reuniones y tú nunca estuviste ahí" dijo Draco.
"Sabes, has tenido mi polla en tu boca, puedes llamarme Harry."
"No creo que seas un pervertido, HARRY. He estado en todas las reuniones y tú nunca estuviste ahí"
Harry entornó sus ojos y Draco suspiró. "Entonces, ¿qué significa todo esto?" preguntó Harry.
"Esto significa que estoy cansado, el castigo terminó y me voy a la cama."
"¿Te gusto, Draco?"
Draco había comenzado a caminar hacia la puerta, pero se detuvo en seco sobre sus pasos por un momento y miró al techo. "Supongo que podrías", dijo, y luego giro su cabeza para verlo sobre su hombro y le guiñó. Luego, se encaminó hacia a la puerta y la abrió.
"¿No quieres saber si me gustas?" Harry gritó.
Girando de nuevo para apoyarse perezosamente sobre la entrada, Malfoy canturreó, "Eres mío y lo sabes. Buenas noches". Y así dejó la puerta cerrada, apenas escuchando la respuesta de Harry
"Pfft."
