Tomando desciones?
JPOV
Habían pasado ya unas semanas desde que Alice y yo nos quedamos dormidos en el parque y que a castigaron. Y aunque últimamente esta un poco distante pero todo eso cambiara cuando le de el regalo que le quiero dar desde hace mucho tiempo y por lo que le voy a decir. Hoy será el día en la fiesta de sus padres.
"Jazz, ¿Puedo pasar?" mi madre Lilian pregunto asomando su cabeza por la puerta.
"Claro"
Entro y se sentó en la cama invitándome a acompañarla, termine de abrochar mi cinturón y lo hice.
"¿Hoy se lo darás?" pregunto con una sonrisa que le iluminaba su hermoso rostro, he ahí la razón de la belleza envidiable de Rose.
"Si" contestes con una gran sonrisa. "Aunque estoy un poco nerviosa, es que ella es… ella es la ideal, mama."
"Si lo se, nunca te había visto tan feliz; y también quiero que sepas que te apoyo y se necesitas algo aquí estoy."
"Si lo se, gracias. Te quiero." Dije mientras la abrazaba.
"Y yo a ti, tu sabes que tu y tu hermana son lo mejor que tu padre me pudo haber regalado y que daría todo por ustedes. Y me da mucho gusto que como yo hayan encontrado a su otra mitad." Dijo dándome un beso en la mejilla.
"¿Por qué nadie me dijo que había reunión familiar en el cuarto de Jasper?" pregunto Rose desde el marco de la puerta.
"No te preocupes princesa, que a mi tampoco me invitaron." Dijo mi padre abrazándola intentando sonar sentido.
"Vamos, no empiecen," dijo mi mama en broma. "Mejor vámonos, si no llegaremos tarde."
"Esta bien," dije mientras me aseguraba de que la caja estuviera en mi bolsillo.
APOV
Me termine de arreglar, intentando tapar las ojeras que me salieron por no dormir últimamente, pues lo que sucedía con Jazz era demasiado si cerraba los ojos los imaginaba juntos, si me besaba me preguntaba si estaría pensando en ella, pero esto terminaría hoy la verdad no podía mas con esto y lo amo demasiado como para retenerlo a mi lado sin que sea feliz y tenga que serlo a escondidas, es mejor que deje las cosas en paz.
La fiesta dentro de lo cabe estaba súper bien, llego un momento en el que pensé que todo era mi imaginación hasta que llego María, no se como se atrevió a venir pero bueno todo cambio pues Jazz se puso nervioso.
"Me regalas un minuto," el susurro de Jazz me saco de mis pensamientos.
Te regalaría mi vida-pensé.
"Claro," dije en voz baja.
Subimos a mi habitación y note como María me fulminaba con la mirada, pero no me importo pues después de esta noche el será suyo completamente, sin que yo le estorbe.
"Al-"Jasper comenzó pero lo interrumpí con un beso, pero no era como los demás estaba lleno de amor y pasión, por lo menos de mi parte, me separe cuando sentí que me faltaba el aire.
"Alice, yo…tengo que decirte algo" ¡Oh no! me va a decir que no me quiere y que prefiere estar con María.
"Yo también," dije de la nada.
Me miro confundido pero me alentó a ser la primera, cosa que hice era ahora o nunca.
"Yo…ya no quiero estar contigo," creo que lo dije muy rápido, por lo que pensé que no me había entendido.
"¿Qué?... ¿Por qué?, no te entiendo" su cara era una mezcla de dolor y enojo, pero sobretodo enojo, tal vez el quería ser el que terminara las cosas para que no se viera mal pero le estaba haciendo un favor.
"Es por James, ¿verdad?" por un momento no supe como reaccionar a eso, como pensaba que James iba a ser la razón por la que dejaría ir al amor de mi vida, pero por otro lado seria lo mejor pues no pediría muchas explicaciones.
JPOV
"Si," dijo con tanta confianza que casi me fue imposible no creerle, y la única parte que no quería creerle era mi corazón que al parecer esta mal.
"Yo creí que era yo al que tu querías…" dije secamente.
"Y te quiero, pero me di cuenta de que es mas como una amistad casi hermandad, ¿sabes?"
"A James ¿lo amas?" pregunte viéndola directamente a los ojos.
No me contesto y tome su silencio como un si. Salí de la habitación con una cara de pocos amigos y sin decir nada me dirigí hacia la salida escuche como me llamaban, pero ninguna era la voz de Alice.
Al llegar a mi coche, me encontré con la persona que menos me esperaba y con la que en algún momento menos quería estar, pero ahora en este mismo instante no se me hacia incomodo.
"¿Te puedo acompañar?"
"Súbete" fue lo único que dije mientras me subía del lado del conductor.
