Presentimientos

Cuando Walburga Black se casó ni sus padres ni los de su primo, ahora esposo, mostraron la más mínima sorpresa. Todo ocurrió divinamente, los novios se veían encantados y la boda fue EL evento del año.

Sin embargo, la joven Walburga llena de curiosidad, preguntó a su madre por qué no le había sorprendido la noticia. La madre sonrió con condescendencia y respondió

-Hacia ya tiempo que lo presentía-

La joven, aun sin entender a su madre, se dio por satisfecha y el asunto acabó por la paz.

Muchos años después, la ya Señora Black miraba por una rendija de la puerta del salón a su primogénito, suspirando mientras sostenía entre sus manos la foto de la querida Bellatrix.

Sintió pena por su pequeño, no porque considerara tonto su enamoramiento, sino porque esta vez presentía que Sirius no tendría el mismo final feliz que ella.

R&R!