Las fantasías continúan

Hermione estaba ensimismada en sus pensamientos, mientras abrazaba su almohada, cuando Ginny entró en su cuarto. "Eh." Dijo. "Te he estado buscando, pensé que estarías en la biblioteca."

Hermione sonrió y miro a su amiga pelirroja. Si sólo supiera el tumulto que había dentro de su cerebro. Dio golpecitos a su cama, para que viniera a sentarse. "¿Hay alguna razón, para que vinieras a buscarme?" Preguntó cuando Ginny se acerco y se sentó.

"Hermione, quería hablar contigo sobre tu cambio de actitud." Dijo tentativamente. Cuando Hermione le dio una mirada desconcertada, continuó. "Bien, últimamente has estado actuando de una manera bastante extraña. Quiero decir, pareces más distante de lo usual, tus pensamientos parecen estar en otra parte, y." Ginny buscaba a Hermione. "Conseguiste una detención por estar dando vueltas por el colegio, sin ninguna razón." Hermione suspiró. Sabía exactamente lo que Ginny estaba hablando. Una parte de ella se preguntó, si había querido encontrarse con Snape aquella noche. Después de todo no era tan tonta, para saber que eso podía pasar, sin tomar la precaución de llevar la capa de invisibilidad.

"Ya veo." Era todo lo que ella contestó al principio. Ginny esperó pacientemente y Hermione se tomo algún tiempo para pensar. Podría decirle. Después de todo ella es una muchacha y entendería, definitivamente. Sería bueno tener alguien con quien hablar. ¿Qué hay si ella se asusta? ¿Qué, si ella piensa que eres un monstruo? ¿Qué si ella, se lo dice a Harry y a Ron? Hermione decidió que tendría que confiar en Ginny simplemente, porque honestamente, estaba empezando a creer que la situación se le salía de las manos. Necesitaba a alguien para hablar, y no podía ser otra que Ginny. Después de hacer esperar a la pelirroja por un buen momento, preguntó finalmente, "Ginny, ¿pudo decirte un secrete? Pero tienes que prometerme que te quedaras completamente callada sobre esto, porque si dices alguna palabra, yo podría conseguir algo mucho peor que una simple detención."

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

"Oh, Merlin..." dijo Ginny. Hermione había terminado de contarle todo, y con todos los detalles. Ahora todo tuvo sentido. La razón por la que Hermione había estado actuando tan rara, era... todo lo contrario, de lo ella se había imaginado. "Oh, Merlin..." Hermione la miraba con una expresión angustiada en su cara.

"¿No le dirás a nadie, lo juras?" Preguntó, mientras suplicaba por que la respuesta no sea un no.

"¿Estás hablando en broma? ¡Nunca haría eso!" Exclamó. Hermione suspiró de alivio. "Estupendo",

"Hermione. Realmente no sé qué decir sobre todo esto. Quiero decir, el es un maestro, nosotros estamos hablando sobre..."

"¿Piensas que yo no he comprendido eso? Llevo así durante un mes entero. No sé qué hacer simplemente. Mi cuerpo está diciéndome que ceda, pero mi mente me dice que eso seria la cosa mas tonta y retonta por hacer. Incluso considerado el hecho de que además me hace sentir culpable." Dijo Hermione.

Ginny asintió. Parecía estar dentro de un profundo pensamiento. "¿De donde salio todo esto?" Dijo. Cuando Hermione le dio una mirada de incógnita, continuó. "Quiero decir, ¿Cómo empeso? él siempre ha sido cruel contigo. Pero por otro lado. Es tan misterioso. Es una persona que no puedes saber en lo que esta pensando. Y tú siempre has estado tan ávida por agradarle, porque es el único maestro al que no pareces gustarle. Claro, imagino que de ahí viene tu interés."

Hermione consideró sus palabras. Ahora, que lo pensaba, lo entendió. Ginny había llegado a una conclusión razonable en menos de una hora, mientras ella, no pudo deducirlo durante un mes entero. "¿Qué supones, qué debo hacer?" Hermione preguntó.

"Bien," Ginny empezó. "Reconozco que el se ve bastante bueno para su edad, y quizás tu le atraigas" Hermione se rió tontamente. "Quiero decir él es un hombre, después de todo." Ginny sonrió. "Pero si alguien se enterara, en especial, los chicos, dirían que estas completamente enferma de la cabeza, además estoy segura que él perdería su trabajo y tu serias expulsada." La expresión de Ginny se puso seria. Esto hizo a Hermione preguntarse algo.

"¿Piensas que estoy enferma de la cabeza? ¿Piensas que todo esto, es simplemente repugnante?" Preguntó calladamente, mientras miraba sus manos.

"No." Ginny contestó sin tener que pensar mucho. "Quiero decir, es completamente normal pasar por algo así, tengo que admitir que hay algo realmente sexy en la forma de ser de Snape," Ella se rió tontamente. "Pero, simplemente estoy sorprendida que esto te este pasando precisamente a ti, Hermione."

"¿Qué se supone que eso significa?" Hermione preguntó, ofendida.

"Bien, Hermione. Sabes que tu no eres la más... la persona mas abierta, sexualmente." Ginny se rió tontamente al pensamiento. Las risitas se convirtieron risa y pronto los dos se encontraron en una lucha de almohadas en la cama.

Hermione se sentía tan aliviada esa noche. Hablar con Ginny le había hecho mucho bien. Aunque todavía no sabía qué hacer, aunque ahora podía pensar en la situación, de una manera más clara. Cerró sus ojos y se durmió, decidiendo esperar simplemente y ver lo que pasaría durante la semana.

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

Pociones dobles hoy, Hermione. ¿Estas preparada para esto? Bien, no parece que tengas muchas opciones. Hermione suspiró a su reflexión, no estando en absoluto satisfecha. No sabia porque estaba preocupándose por pequeñeces. Después de todo, estaba llevando sólo su uniforme. La misma cosa que llevaba todos los días. Su pelo simplemente estaba debajo de sus hombros, ligeramente espeso, y formando algunos rizos. Pero su pelo ya no estaba tan crespo como antes. El nuevo champú orgánico que estaba usando estaba dando buenos resultados. Como de costumbre, dejó su dormitorio y bajo a desayunar. ¿Qué estaba haciendo, preocupándose de su aspecto? ¿Cuándo se había preocupado de eso, alguna vez?

Entrando en el Gran Vestíbulo, encontró su asiento a lado de Harry y Ron, les sonrió. "Hola chicos." Dijo, mientras recogía un pedazo de tostada.

"He ' Mione" Ron masculló a través de su boca llena. Hermione rodó sus ojos de él y sonrió a Harry.

"Eh Hermione." Contestó. "Pareces algo," él hizo una pausa, buscando la palabra correcta. "diferente hoy." Hermione surcó entonces sus cejas y sonrió.

"Supongo, que debo tomar eso como un cumplido, Harry." Dijo. Pronto, Ginny se unió al trío también y todos empezaron a hablar y a reírse. La conversación de la noche anterior entre Hermione y Ginny, se ignoró completamente, y todo parecía ser normal. Eso, hasta que Hermione sintiera un par de ojos que la miraban. Busco en la mesa de maestros de dónde sentía la mirada fija, sus ojos se encontraron con los de Snape y un temblor involuntario la recorrió. Que profundos y fríos podían ser. La boca de Snape formo una sonrisa irónica y se volvió a la Profesora Sinistra, mientras le decía algo. Ginny siguió la mirada de Hermione y le dio un codazo, entonces se rió tontamente. Hermione le devolvió el codazo, pero terminó también, riéndose tontamente.

Pronto las dos estaban en un ataque de risitas, algo que normalmente no se asociaba con Hermione Granger, los muchachos las miraban incrédulos. Harry miro a Ron y dijo, "no te moleste en preguntar siquiera. Simplemente ignora lo que vez." Ron asintió y agitó su cabeza cuando ellas estallaron en más risitas aun.

"Podía jurar que ellas han estado bebiendo wisky, antes del desayuno." Ron masculló a Harry cuando caminaban fuera del comedor. Hermione y Ginny recogieron su material y salieron al vestíbulo también, yéndose por direcciones separadas a sus clases.

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

Respira, Hermione. Respira. Había salido de encantamientos y ahora entraba en el aula de pociones junto con Harry y Ron. Tomo asiento, y comenzó a buscar en su bolsa, poniendo sus cosas en la mesa, cambiando el lugar de los objetos a cada rato. Harry y Ron le dieron una mirada rara y se detuvo, pero dentro de ella todavía estaba muy nerviosa. La idea de que Snape supiera que ella hizo esos juegos intencionalmente, la hicieron sentir mas insegura. El hecho de que él sabia de sus intenciones, simplemente eran demasiado difícil de manejar. Por un lado se sentía completamente humillada, pero por el otro, la situación le parecía aun más sexy. Hermione saltó básicamente fuera de su asiento cuando él entró en el aula.

Cuando él empezó a disertar sobre el tipo de poción que estarían preparando ese día, Hermione no podía conseguir sacar los ojos fuera de él. Sus ojos tenían un brillo especial, mientras hablaba de lo peligrosa que era la poción, la manera en que sonreía todo el tiempo, mientras quitaba puntos a los de Gryffindor sin ninguna razón, y la manera que sus ojos siempre terminaban vagando a los suyos, mientras unos escalofríos bajaban por su espina. Esos ojos podían hacerle sentir cosas que ella nunca pensó que era posible. Se preguntó lo que sería, cuando su cuerpo realmente estuviera en contacto con el suyo. Si sólo su mirada fija podía hacer tales cosas en ella, entonces sus manos probablemente... oh mi dios. Hermione sentía el aumento de la temperatura en el salón. Procedió a quitarse la túnica, quedando con su chaleco, corbata y camisa.

Cuando empezaron a trabajar en la poción, el calor de los calderos se estaba poniendo demasiado insoportable, así que se quitó el chaleco también. Y la corbata, Hermione sentía una brisa fresca encima de ella. Suspiró y se frotó su cuello para sentir el placer de un poco de aire fresco en su piel. Levanto su pelo quedando unos rizos fuera de lugar. Surcando sus ojos encima de su poción sentían que ella era observada una vez más. Buscando, vio esos ojos asombrosos que se posaban en ella, fijándose en cada uno de sus movimientos. Hermione abrió la boca cuando ella vio la lujuria dentro de ellos. Comprendiendo que su numerito de despojarse de su ropa le debe de haber parecido muy sensual, ella sonrió. Había conseguido algo en él, incluso sin proponérselo. Quizá si ella fuera a...

"¿Hermione, podrías ayudarme con esto? Pienso que agregué el ingrediente incorrecto." La voz de Ron interrumpió sus pensamientos. Hermione rodó sus ojos y examinó su caldero.

"Oh, Ronald. Cuando aprenderás que nunca se pone la lengua de serpiente antes de agregar las uñas de dragón." Dijo malhumorada. Él rascó su cabeza y continuó intentando trabajar.

Hermione miró su poción y se aseguró de que todo estuviera bien, entonces se acerco a Ron y lo empujó bruscamente, fuera. Se apoyó en el caldero Y rápidamente empezó a reparar la poción del chico.

"¿Srta. Granger, debo recordarle todo el tiempo que no puede ayudar a otros estudiantes? Veinte puntos de Gryffindor." Ella oyó que Snape pronunciaba con lentitud detrás de ella. Se quedo tiesa inmediatamente, sintiendo sus dedos tocando su espalda ligeramente, pero lo suficiente para enviar una corriente de excitación a lo largo de su cuerpo.

"Disculpe, Señor." Masculló. Hermione reveló una respiración profunda cuando oyó que él se retiraba. Esto es un fastidio, maldición... Pensó. Comprendió que esta había sido la primera vez que él la había tocado. Simplemente el pensamiento le hizo sentir un vértigo, cuando caminó hacia su caldero. Cuando busco sus ojos de nuevo, confirmó que el gesto había sido al propósito... Esto es una maldición, de hecho.

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

Era sólo su tercera detención con el Profesor Snape, y ya estaba al borde de las lágrimas, con el simple pensamiento de ir. No es que ella no disfrutara estando junto a él. Era más bien que lo disfrutaba demasiado. Y él parecía disfrutar torturándola. Hermione sabia que el había encontrado un nuevo método para hacer de su vida un infierno y que le estaba encontrando mucho placer. Condenados sueños. Eran los culpables que todo esto estuviera pasando.

Cerró la puerta detrás de ella y caminó hacia su escritorio, preguntándose lo que él la haría hacer esta noche. Él levanto la cabeza, sus ojos chispearon peligrosamente. Hermione se sentía incómoda. "Quiero que limpie el piso esta noche para mí, Srta. Granger. Este lugar no se ha limpiado en mucho tiempo. Estará usando sus manos y un trapo. No puede usar su varita, una vez más. Empiece a trabajar." Hermione asintió y caminó hacia su escritorio dónde habían aparecido un trapo sucio y un cubo de agua. "¡Ah, Granger!" Oyó a Snape. Hermione levanto la cabeza para encontrarse con sus ojos, vacilante. "Sugiero que no intente nada tonto esta noche." Había un tono en su voz que sugería que si ella lo intentaba, algo malo podría pasar. Se estremeció al pensamiento y asintió, mientras agarraba el cubo y el trapo. Caminó rápidamente hacia una esquina del cuarto y empezó su quehacer.

Pasó una hora y Hermione todavía no hizo ni medio cuarto. Se sentó y echo una mirada alrededor, suspirando por la cantidad de trabajo que tenia delante de ella. Eso fue notado por su profesor, que preguntó "Hay algún problema, Srta. Granger?"

"No, Señor." Contestó, mientras se levantaba para volver a trabajar. Paso la mitad de otra hora cuando oyó que él hablaba de nuevo.

"Continué su trabajo mientras llevo estos papeles al Profesor Dumbledore. Regreso en un momento." Se levantó y caminó hacia la chimenea y sin otra palabra tiró algunos polvos floo sobre él, desapareciendo entre las llamas verdes. Hermione suspiró y continuó fregando el piso. Limpió por un rato mas, hasta que se dio cuenta que estaba sudadando demasiado. Se puso de pie y caminó hacia dónde Snape había puesto su varita. Quiso usar un hechizo de abaniqueo en ella, para dejar de sudar por lo menos. Alcanzó su varita, pero al segundo que la tocó, una corriente atravesó su brazo, apartándolo en el acto. Surcó sus cejas por la molestia, comprendió que él debía de haber usado un hechizo en la vara, para que no la usara en su ausencia.

Hermione estaba a punto de regresar a fregar el piso cuando algo más cogió su atención. Era una luz verdosa lo que llamo su atención, realmente. Echo una mirada alrededor del cuarto, como si estuviera lleno de personas, para asegurarse que nadie estaba mirando. Nunca había visto semejante cosa antes. La cosa le recordó a una recordadora. Sonrió, mientras recordaba su primer año. Recogió el globo de vidrio vacilante y sus ojos se ensancharon por la sensación que sintió cuando lo tocó. Se sentía como si la luz se extendía como una manta calurosa sobre ella, encendiendo su interior. Hermione trajo el objeto más cerca de su cara, mirándolo más cerca. La luz verdosa resultó ser una llovizna de algún tipo de gas. Abrió la boca cuando ella comprendió lo que esto debía de ser. Sólo había leído sobre ello, una sola vez en algún libro. No había mucha información sobre estas cosas, ya que eran más raros aun que la capa de invisibilidad. Se llamaba Emerol.

Comprendiendo para lo que fue usado, Intentó soltarlo tan cuidadosamente como fuera posible. Desgraciadamente para ella el globo se resbaló de su mano y apenas pudo cogerlo, pero fue bastante para poner en movimiento su propósito. Sintió un tirón en su barriga, y fue envuelta por la llovizna verde. No sabiendo qué mas hacer, Hermione permitió que todo pasara. Aunque sabía lo que estaba por venir, no se había preparado definitivamente para esto. El propósito de un Emerol es esconder los sentimientos que nos perturban, algo que los pensaderos no pueden hacer. Y Snape parecía haber puesto en el, la lujuria inmensa, profunda, y apasionada que estaba sintiendo últimamente.

Cuando el sentimiento se extendió encima de Hermione, No pudo dejar de soltar un gemido. Este sentimiento no era comparado con nada que ella hubiera experimentado alguna vez. Su estomago se estaba quemando con la pasión y un hormigueo pasó por su cuerpo entero, antes de acabar en su propia feminidad. Podía sentir que se perdía dentro de este sentimiento. La inmensidad de todo esto la asustó, y con gran determinación pudo salirse de la llovizna. Con el Emerol todavía en su mano y respirando pesadamente, echo una mirada nerviosa alrededor. Snape regresaría en cualquier momento, por lo que volvió a poner el Emerol rápidamente en su lugar original y veloz volvió a fregar el suelo, todavía recuperándose del susto que había pasado.

Y efectivamente al segundo que ella estaba en el suelo, las llamas de la chimenea se pusieron verdes y Snape apareció. Al principio no dijo nada, ni la miraba. Pero después de un rato notó que su respiración era fuerte, miro su figura agitada en el suelo. Podía decir que algo había pasado mientras él estuvo ausente y le dio una intensa mirada sospechosa, pero no le dijo nada. En cuanto la detención termino, le permitió irse y Hermione no espero a mas, y salio tan rápido como pudo.

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

"Llevamos siendo amigos durante siete años, Hermione, y todavía no entiendo. ¿Cómo puedes sentarte en la biblioteca durante un día entero?" Ron preguntó incrédulo. Hermione apenas sonrió, mientras intentaba cubrir la amargura que estaba sintiendo dentro. Si supieras los deseos sexuales que tengo por Snape, entonces tú estarías haciendo lo mismo para distraerte. "¿Bien, supongo que nos veremos después?" Dijo dándoles un adiós a Harry y Ron y regresó a devolver los viejos libros a sus estantes y buscar otros. Se volvió a la esquina para mirar una nueva fila entera de estantes. Abrió la boca cuando vio títulos de libros que nunca había visto antes, sus tripas temblaron de la excitación. Estiro sus manos para cogerlos, pero alguien la empujo contra el estante.

Hermione intentó gritar pero la persona le había cubierto la boca con una mano y su cuerpo estaba fijo dando la cara al estante. Podía sentir que la persona era un hombre alto. El cosquilleo en su estómago le dijo quien era.

"Que bien, que me encuentro con usted, Srta. Granger." Él siseo en su oreja. Hermione tenía que contenerse de no soltar un gemido cuando su respiración y su boca le hicieron cosquillas en su oreja. La empujó más duro y ella chilló de dolor. "Yo le sugiero que…" Dijo, mientras que con su mano agarraba su cadera. "nunca…" él se acerco aun mas contra ella, pegándose a su cadera. "Vuelva a tocar mis cosas, de nuevo, ¿estamos claros, Srta. Granger?" Preguntó. Hermione intentó asentir. "Me escucho…" su voz estaba sonando peligrosa. "¿Estamos claros?" Hermione asintió, sudando por el pánico. Realmente este hombre daba miedo. Él le dio la vuelta para enfrentarla, sus ojos se fijaron en los suyos. Podía sentir que su respiración se acortaba cuando él se apoyó de nuevo contra ella, empujándola contra el estante. "La próxima vez, usted la podría pasar…" Él empujo su cadera a la de ella, Hermione abrió la boca cuando sintió que él, realmente estaba disfrutando su encuentro. "muy mal." Él respiró la última palabra apenas, Era la amenaza más fea que Hermione había conseguido alguna vez. Su cara todavía estaba en su cuello, rozó con sus dientes sobre su piel, dejándole una marca diminuta por la mordedura, él miró su cara y sonrió maliciosamente. Hermione podía ver la satisfacción en sus ojos antes de que él se volviera, enderezó sus túnicas y se alejó. Al segundo que él doblo la esquina ella se dejo caer en el piso y puso una mano en su pecho. Su corazón estaba agitado.

Condenado, Profesor Snape. Condenado por ser tan gravemente sexy.

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

Hermione supo que su cuarta detención, sería una tremenda tortura. Pero desde su punto de vista, le parecía bueno. Le había contado a Ginny su encuentro con el, en la biblioteca, si ya le dijo todo, no veía porque no seguir contando lo demás. Las dos estaban sentadas en la cama del dormitorio de Ginny y Hermione parecía que estaba a punto de vomitar. Estaba muy nerviosa, solo faltaba una hora para ir a los calabozos.

"Tranquilízate, Hermione." Ginny la alivió por millonésima vez, en la noche. "Sabes, las cosas se están dando como las habías planeado. Deberías estar contenta."

"¿Qué quieres decir?" Hermione preguntó.

"Quiero decir, piensa. ¿No querías que él te quisiera?" Preguntó. Cuando Hermione la miraba extrañamente ella continuó. "Él te quiere obviamente. Empujándote contra la pared, juntando tus caderas con las suyas, permitiéndote saber que tenía una erección. Todo. ¿Y nosotros no podemos olvidarnos del Emerol, recuerdas? ¿Por qué él tendría tanta lujuria en esa cosa? ¡Quiero decir, obviamente él esta intentando negarlo, pero simplemente eres demasiado sexy para él!" Ginny se rió tontamente. Hermione dio una sonrisa débil pensando sobre lo que Ginny había dicho. Parecía tener el sentido. ¿Quiero decir, que toda la evidencia hace pensar en eso?

"¿Bien, qué te hace pensar que yo lo hago?" Hermione preguntó inciertamente.

"Tienes que estar segura de lo que te digo. ¡Tengo toda la razón! Así que tienes que tomar ventaja de todo eso. Toma el mando del juego." Ginny dijo. "A menos que claro te guste que el tenga el poder." Agregó rápidamente después de ver la expresión en la cara de Hermione. Hermione se rió y tiró una almohada a su amiga. Se levantó y caminó hacia la puerta.

"Gracias, Ginny. Aceptaré tu consejo amablemente. Ahora me disculpas, tengo que prepararme para el encuentro… eh, quiero decir la detención… que tengo esta noche." Haciendo una mueca en su cara, salió. Ella iba a preparase en serio.

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

Hermione caminó y cerró la puerta detrás de ella. Miro a su escritorio, los latidos de su corazón estaban acelerados, pero no lo encontró allí. Caminó hacia su escritorio dónde un pedazo de pergamino estaba flotando en medio del aire. Lo recogió y lo leyó. Simplemente era una lista de lo que ella tenía que hacer. Ninguna carta o algo. Simplemente una lista.

1. Organice los papeles.

2. Llene la piel de la serpiente dentro los frascos.

3. Espere por más instrucciones.

Hermione suspiró. El muy cobarde. Probablemente no quiso enfrentarla después de lo que pasó en la biblioteca, temprano. Frunció el entrecejo cuando comprendió que se sentía desilusionada por no encontrarlo. Intentando agitar los pensamientos fuera de su cabeza, echo una mirada alrededor del cuarto y encontró los papeles que se suponía, tenía que ordenar.

Hizo lo mismo con la piel de la serpiente. Hecho una mirada alrededor del cuarto y se preguntó cómo averiguaría su próxima tarea. Termino de llenar el último frasco, Lo puso en el estante y hecho una mirada alrededor. De repente una brisa muy fría paso a través del cuarto y levanto en vuelo todos los papeles por la habitación. Hermione gimió y corrió detrás de ellos, la brisa se fue tan de repente como llego. No sabiendo de donde infiernos es que vino, hecho una mirada alrededor pero no encontró nada, que lo pudo haber causado. Se dobló para recoger todos los papeles que estaban por todas partes. Cuando termino de recoger el último, Sintió una presencia detrás de ella. Se puso de pie y cuando lo hizo, su cuerpo choco con alguien.

"Buenas tardes, Srta. Granger." Pronunció con lentitud en su oreja, mientras unas manos subían por sus brazos. Hermione se estremeció y volvió su cabeza para buscarlo. Él estaba parado junto a ella y aunque Hermione no estaba tocándolo, ella podía sentir que cada poro de su cuerpo respondía a su cercanía. "Es bueno verla cumpliendo con sus tareas." Hermione no podía encontrar su voz. Abrió entonces su boca y la cerró de nuevo, pero ninguna palabra salió. "¿Se siente mal, Srta. Granger?" Respiró en su oreja. Hermione tomo una respiración insegura y se dio la vuelta, mirando a Snape, con determinación a sus ojos. Toma el mando de la situación, Hermione.

"Yo estoy bien, Profesor. Simplemente, un poco acalorada." Ella lo miró a los ojos a través de sus pestañas y empezó a desabotonar su blusa. Se libero de los dos primeros botones, decidió que era bastante para permitirle ver su hendidura. "Usted sabe, que el calor hace que uno no pueda trabajar bien." Ella le sonrió traviesamente y miró como sus ojos se nublaban. Ella podía sentir, que él apenas podía aguantarse las ganas de cerrarla de golpe contra la pared y tomarla allí. Por mi eso estaría muy bien.

"¿Al parecer, nunca puede quedarse vestida apropiadamente, en mi presencia, Srta. Granger?" Él preguntó con una ceja levantada.

Hermione sonrió. Miró que sus ojos vagaban por su camisa.

Él se apoyó en ella y poso ligeramente su lengua encima de su oreja, haciendo a Hermione abrir la boca, apoyo sus brazos en él. "Y, Srta. Granger, a usted parece, que le gusta enseñar más de la cuenta. Ahora se abotona la camisa para que pueda darle más instrucciones." Él caminó atrás y sonrió satisfecho y se dirigió a su escritorio y se sentó. Hermione quiso gritar. Estaba muy frustrada. ¿Por qué él seguía haciendo esto con ella? Consiguiendo excitarla y estropeando todo después, rechazándola. El vio las lágrimas en sus ojos cuando se abotonó la camisa y se volvió a enfrentarlo.

"¿Por qué tan disgustada, Srta. Granger?" Preguntó con curiosidad fingida. Cuando no le contestó, el siguió. "Bien, creo que su próxima tarea la está esperando. Sígame, Granger."

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°"

¿Cómo te fue?" Ginny le preguntó apenas vio a Hermione entrar por el agujero del retrato. Quedaban algunos alumnos en la sala. Los muchachos estaban en la esquina jugando ajedrez, completamente distraídos del mundo. Hermione suspiró y le contó todo a Ginny. Al final ella se cayó en el sillón y puso mala cara. "Él, es realmente malo." Hermione bufo.

"Él está jugando contigo, ¿lo sabes, verdad? Él obviamente, disfruta con todo esto." Ginny se rió tontamente a su propio comentario.

"La verdad, Ginny. Yo sé que él está jugando conmigo. Pero esta consiguiendo que me sienta frustrada en todo. Me trae en un estado dónde soy capas de hacer… hacer lo que sea… por conseguir lo que necesito, para que entonces él me rechace de una manera u otra." Hermione explicó. "Yo necesito poner fin a todo esto. ¡Simplemente es demasiado agotador!"

Ginny sonrió. "Yo te entiendo."

"Bien, entonces. ¿Qué hago yo?" Hermione preguntó.

"Necesitas hacer exactamente como dijiste. Has cualquier cosa para conseguir lo que quieres. De seguro para este tiempo, él no podrá resistirse. Él ya no puede jugar más contigo. Necesitas hacerlo ceder." Ginny dijo.

"¿Bien, sólo qué exactamente, no se como?"

"Bésalo."

"¿Yo… que?"

"Tienes que besarlo. Demostrarle que vas en serio. Que no eres sólo una muchachita tonta, jugando jueguitos tontos. Eso lo sacaría de foco, porque él nunca sospecharía que fueras tan intrépida, para hacer semejante cosa." Ginny sonrió maliciosamente. "Además de seguro el lo desea tanto como tu".