¡Hola! Bueno, aquí esta un nuevo capitulo. ¡Espero que les guste!

Yugioh y todos sus personajes son propiedad de Kazuki Takahashi.


Capitulo 2

Conozcan a los Motou.

Solomon Motou observaba a sus nietos, mientras éstos se entretenían con un nuevo juego de cartas que había llegado a la tienda. Ambos hermanos eran muy aficionados a todo tipo de juegos y era frecuente verlos "retándose" mutuamente.

Atemu parecía llevar la ventaja. Sin embargo, Yugi era excelente para invertir los papeles casi al final del juego. Su mente estratégica era mucho mejor que la del mayor, aunque éste le superaba (por mucho) en fuerza.

¡Aja! Tal parece que el abuelo tenía razón. Atemu ha cometido un error minúsculo e imperceptible para la mayoría, pero muy obvio para Yugi. Éste lanzo un chillido emocionado y de victoria, antes de darle el golpe de gracia a su hermano. El mayor refunfuño un poco, mientras el otro hacía un bailecito de triunfo. Atemu se rió, antes de "taclearlo" y comenzar a hacerle cosquillas.

-Vamos niños, ya vasta- alego el abuelo, riéndose mientras intentaba separarlos. Finalmente, Yugi logro escapar y salio corriendo hacia su cuarto, en el piso superior. Atemu lo siguió, risueño y la tienda quedo en un apacible silencio.

-Ah, ¿Qué voy a hacer con estos chiquillos?- murmuro, para si, con una enorme sonrisa, antes de volver a su acostumbrado lugar tras el mostrador.


La campana que cuelga sobre la entrada sonó, avisando de la llegada de un cliente. El hombre voltea a verlo, pero pronto descubre que en realidad se trata de una jovencita castaña, de lindos y enormes ojos azules, acompañada de un joven rubio.

-Buenas tardes, Motou-san- saludo ella, educadamente- ¿esta Yugi?

Él asintio con la cabeza y los invito a subir las escaleras. Los muchachos le sonrieron, antes de encaminarse al cuarto de sus amigos. Una vez mas, el señor Motou recupero su lugar tras el mostrador y se dispuso a continuar con sus labores de la tarde…


Risas en la habitación de Yugi, indicando que es ahí donde se han reunido todos los jóvenes. Yugi y Anzu estaban sentados sobre la cama, Atemu estaba recargado contra la pared y Jonouchi daba vueltas en la silla giratoria del escritorio del menor.

-¿Volvió a rechazarte?-pregunto Anzu, de nuevo, entre carcajadas, mientras Atemu fruncía el entrecejo. Jonouchi estaba tratando de reírse con discreción, pero no tuvo mucho éxito…

-Si- mascullo el aludido, entre molesto y divertido por la situación.

-Honestamente, Atemu, creo que deberías olvidarlo- discutió el rubio, incapaz de aguantar la risa un segundo mas- es claro que Mana no esta interesada.

-Además, para este momento, Bakura-kun ya debe saberlo y llamara en unos momentos más para molestarte- anuncio Yugi, sonriéndole a su hermano mayor con algo de compasión.

-¡Demonios!- refunfuño el mayor, golpeándose la frente con la mano, en un gesto dramático- ¡me había olvidado de él!

Más risas. Y, justo en ese momento, el celular del chico sonó. Efectivamente, era Bakura, así que el joven salio del cuarto, para poder discutir a gusto con el otro, generando aun mas risas entre su hermano y sus amigos.


Cuando Atemu regresa, el tema ha cambiado. Ahora Jonouchi les relata (muy dramáticamente) su pelea con Kaiba-kun. Yugi y Anzu ríen de nuevo, ante los exagerados gestos del rubio.

-Oye, Jou-kun- inicio la chica, con una risita- ¿es cierto el rumor que corre por ahí?

-¿Cuál?- pregunto éste, genuinamente confundido.

-¡El de que Takanaka-sensei los obligo a inscribirse al club de teatro!

-Oh…- mascullo el rubio, de mala gana- si, es cierto.

A la confesión le siguió un chillido de alegría y entusiasmo, por parte de los menores, mientras Atemu volteaba los ojos. Era claro que los mas jóvenes estaban entusiasmados porque ellos también estaban en el club de teatro, pero, sin duda alguna, a Jonouchi no le hacía gracia alguna el castigo…

Mientras Anzu y Yugi seguían riéndose (y ahora brincaban sobre la cama), Atemu le hizo a Jonouchi señas para que salieran de ahí. De ese modo, los mayores salieron de la habitación y se dirigieron a la cocina a buscar algo de comer.


-¡Es una locura! ¡No puedo hacer eso, Atemu!

-Debiste pensarlo antes de pelearte, por millonésima ocasión, con Kaiba.

-¡Pero él empezó! ¿Por qué nadie me cree?- se quejo Jonouchi, dejándose caer sobre una silla, al tiempo que abría una soda. El otro chico se recargo contra la pared, también tomando un refresco.

-Serás perfecto para el club…- murmuro, en tono sarcástico- ¡eres tan dramático!

-A veces te odio tanto…- se quejo el rubio- ¡argh! ¡y no podré participar en la temporada de baloncesto!- exclamo de pronto, aun mas molesto.

-Ah… bueno, Jou, de todos modos siempre te quedabas en la banca…

-¿No se supone que eres mi amigo?

-Si… pero… Umm… ¿Cómo decirlo?... pues… eh… también soy el capitán del equipo y…

Jou frunció el entrecejo, supuestamente molesto, lo que hizo que su amigo se preocupara; de pronto, sin embargo, soltó una carcajada.

-Supongo que tienes razón- dijo, aun riéndose- además… eso me dará mas tiempo de ocuparme en… "otros asuntos", si sabes a lo que me refiero.

-¡Katsuya Jonouchi!- exclamo Atemu, fingiéndose escandalizado- ¡los niños podrían oírte!

-Ah, bueno, no creo que importe mucho. Si quieres mi opinión, cualquier día de estos, el "pequeño y dulce" Yugi y la "encantadora y tierna" Anzu, van a…

-¡Jonouchi!- grito el otro, esta vez sinceramente escandalizado- ¡esa es una imagen que no quiero en mi cabeza! ¡es mi hermano menor!

El rubio solo se río mas y Atemu volteo los ojos. Luego, también sonrío un poco. Bueno, Jonouchi lo había puesto en términos muy burdos, pero tenía algo de razón…

Ah, Anzu y Yugi harían tan linda pareja… casi tanto como Mana y él…

¡Argh! ¡Si tan solo no fuera tan necia!


Mas noche, estaban de pie fuera de la tienda, Atemu esperando a su hermano (que había ido a dejar a su amiga a su casa) y Jonouchi esperando a su novia (que había llamado quince minutos antes, para decirle que fueran a cenar)

Un automóvil deportivo se acerco a toda velocidad. Era de color rojo y lo conducía una chica rubia, de ojos violetas. Se estaciono junto a ellos y les sonrío.

-Hola guapos- los saludo, batiendo sus largas pestañas de una manera coqueta- ¿puedo persuadirlos de acompañarme?

-Bueno, eso depende de que tengas en mente, Mai- alego Jonouchi, recargándose contra la puerta del auto, casualmente y sonriendo.

La chica soltó una escandalosa carcajada, antes de abrir los seguros, para permitir que el joven subiera. Una vez adentro, el muchacho le planto un largo beso en los labios, mientras ella seguía riéndose con ligereza.

-¡Nos vemos, Atemu!- se despidió ella, una vez que Jonouchi se alejo lo suficiente para dejarla manejar sin peligro.

-¡Hasta mañana!- grito Jonouchi, al tiempo que Mai pisaba el acelerador a fondo.

Atemu les sonrío, despidiéndose con un gesto distraído. Luego miro a su alrededor, solo para encontrarse con Yugi, quien estaba a unos escasos centímetros de él.

-¿Cansado?- le pregunto, al verlo completamente sudoroso y sin aliento. Yugi hizo un puchero, mientras el otro le lanzaba una sonrisa sarcástica. Luego se río, abrazándolo fraternalmente.

Yugi podía ser el estratega de la familia. Pero, definitivamente, nunca tendría la condición física de Atemu…

-Vamos pequeño, será mejor irnos a descansar. Algo me dice que mañana será un largo día- dijo el mayor, mientras abría la puerta. Yugi asintió con la cabeza y entro, con una dulce e inocente sonrisa en los labios.

Subieron las escaleras, con infinita lentitud y se despidieron de su abuelo. La señora Motou tenía doble turno esa noche (pues era enfermera en el hospital local) así que no llegaría pronto.

Yugi se recostó sobre su cama, al tiempo que su hermano apagaba las luces y murmuraba un "buenas noches", para después cerrar la puerta y dirigirse a su habitación.

Era una noche tranquila y normal en la casa de los Motou.


¡Y listo! ¿Qué les pareció? Umm… no estoy muy segura de este, aunque no creo que este del todo mal. Aunque debo decir que aun no empieza la parte "interesante", jaja. Eso empezara en uno o 2 capítulos mas.

Pero antes, quisiera pedir su opinión respecto a un pequeñísimo detalle… en el próximo capitulo, haremos una visita al hogar de los Kaiba, pero ¿creen que deba meter a Noa en el fic? No estoy muy segura… jeje

En fin, ¡gracias por leer y hasta pronto!