Hola a todas, esta vez no tarde casi nada. Pffffffffffffffff, he estado traduciendo todo el sábado, ya que no veré la comp en una semana, el lunes me voy….es que no puedo con la emoción, esta semana me trepo a un barco y me lanzo a mar abierto, es para aprender in situ como muestrean en el mar los biólogos marinos, (Yo soy bióloga… bueno estoy a un pasito). Si me vieran, estoy que salto de una pata. Eso sí el viernes estoy de regreso y pongo el capi, claro si el barco no se hunde, o me devora Snape…DIGO UN TIBURON. Que estoy pensando
DanySnape: me mataste de risa con eso de ponerlo en un museo natural, y tienes razón, la verdad es que yo siempre me lo he imaginado así, en cuanto a tu pregunta, bueno, eso debería preguntárselo Hermione, pero que le puede importar con un hombre así. Pero ya veremos, ya me falta poco, casi nada.
LinaSnape: y sip, ya esta terminado y no me falta mucho, es corto, menos mal porque estar traduciendo tantas fantasías de esta castaña…pues me esta dejando algo estúpida, aunque si tuviera que escribir mis propias fantasías con ese hombre…pfffff, mínimo lleno un diario de 1000 paginas o mas. En cuanto a traducir otro, si creo que si, esto me ayuda en mi ingles. Si oíste de algún finc de esta pareja que sea lindo en ingles o francés, avísame que yo lo traduzco.
Cleoru misumi: que te puedo decir, todas lo sabemos ese hombre es un monumento al pecado, condenada Rowling por inventar un hombre así, aun no la perdono por el final.
Neysha: neysha…neysha…ya se de donde, jajaja, leí tu finc esta mañana, el de Tonks, me reí un buen rato, pero me cortaste en el ultimo…mala, espero leerte pronto.
Hestia.phoenix: gracias por valorar mi esfuerzo, pero ya vez en esta oportunidad no me demore casi nada, solo espero no tener tantos errores.
Sindzero: tienes toda la razón lo necesito y urgente… a él o a Alan, si mi enamorado me oyera, bueno creo que ya se resigno a que mis sueños le pertenezcan solo a él, he leído varios fin de esta pareja, y no recuerdo uno en el que Hermione se haya divertido tanto como en este.
Kambrin Potter: bueno en tu pedido de Remus creo que a ti este capi te va a gustar. Por cierto por que tantos nombres, gracias por el aviso con razón me pareció conocido eso de Salvada por Snape pero no se de donde, en fin ahora lo sigo aquí
Bueno ahí las dejo….
Fantasía disfrutada
A la mañana siguiente, Hermione se encontró evitando a los muchachos una vez más. Estos aún no se habían disculpado por su conducta y ella por su parte no estaba lista para perdonarlos a menos que ellos lo hicieran primero. Con la nariz en alto pasó la sala común y bajo a desayunar con Ginny y Neville. Cuando llegaron al gran comedor sus ojos se pasearon a la mesa de los profesores para darle una pequeña sonrisa a cierto profesor. Ésta se había vuelto una rutina diaria para ella, pero ahora notó que no era la única. Ginny estaba a su lado enviando miraditas nerviosas a un profesor que recién entraba al comedor para sentarse justo a lado de Snape. Lupin le sonrió, haciendo que sus orejas se pusieran rojas por la turbación.
A Snape que todo eso no le paso por alto miraba a Hermione levantando una ceja. Hermione se rió tontamente y se encogió de hombros y fue a sentarse a la mesa de Gryffindor. Cuando tomó asiento, podía sentir la vigilancia de unos ojos en ella, y cuando se dio la vuelta, sus avellanados ojos se encontraron con unos grises afilados. Malfoy estaba mirándola con una ceja levantada y una media sonrisa cínica en su cara. Si no fuera por esa mirada traviesa en sus ojos, como diciéndole algo que él sabía y ella ignoraba, no se habría puesto tan nerviosa. Pero estaba allí. Y Hermione estaba perturbada.
Decidió ignorarlo, pensando que eso no podía tener ninguna importancia, retrocedió a la mesa dónde Harry y Ron se les habían unido ahora. Aunque ellos estaban sentados un poco mas abajo de dónde ella estaba, podía sentir claramente que ellos estaban mirando y susurrando algo, sin ninguna duda sobre ella. Les lanzo una mirada sucia y se volvió a su propio plato dónde estaba extendiendo la mermelada en su tostada.
"¿Qué planes tienes para hoy?" Ginny le preguntó tentativamente masticando su propia tostada.
"No sé. Probablemente estudie un poco, o me ponga al día en alguna lectura. Y estaba pensando después tomar un paseo. El tiempo afuera esta maravilloso. Probablemente esta sea la última oportunidad de tener buen tiempo antes de que nieve." Dijo distraídamente, mientras hacía su aparición una lechuza con el Diario El Profeta aterrizando delante de ella. "¿Y tu?"
"Oh, no sé. Sin embargo yo podría unirme a ese paseo, si no te importa." Dijo. "¿Algo bueno en el periódico?"
"Claro que no me importa." Hermione contestó. "Y no. Nada, solo que un mortifago fue cogido esta semana. Un miserable." Declaró. Le dió otra mordida a su tostada y ya la iba a tragar cuando Ginny le soltó un doloroso codazo, que casi la atraganta. "¡Ay! ¡Ginny intenta tener mas cuidado la próxima vez!... ¡¿Qué?!" Preguntó y volteó hacia dónde Ginny estaba haciéndole señas con su cabeza.
Snape caminaba entre las mesas de los Ravenclaw y Hufflepuff y Hermione vio que él le lanzaba una mirada cómplice. Sabía lo que eso significaba y susurró un gracias a Ginny, se levantó y caminó detrás de él. Caminó pasillos abajo hacia los calabozos, pero a medio camino, alguien la tiró dentro de un armario. Ella dio un respingo cuando la puerta se cerró y su frente se apretujó contra ella por que alguien estaba apretando su cuerpo por la parte de atrás.
"Hola, amor." Una voz que Hermione reconoció susurró detrás de su oreja al instante." Pensé que nosotros podríamos cambiar un poco." Ella sonrió. Esto iba a ser divertido. Él agarró sus manos y las posicionó sobre su cabeza, contra la puerta sosteniéndolas con una mano. Su otra mano no dudó en ir explorando su cuerpo. Hermione gimió cuando él se empujó más contra ella.
Sus labios encontraron su cuello y con la ayuda de sus dientes, dejó unas marcas grandes, asegurándose de marcar y exigir su territorio. Hermione volvió su cabeza un poco y lo besó en los labios. Él entró su lengua dentro suyo sin su permiso, pero Hermione no protestó. Ella amó ese progreso, intensificando el beso, su mano libre finalmente encontró el cinturón de sus pantalones vaqueros debajo de la capa de su túnica. Él fue rápido en desabotonarlos y guiar su mano más abajo, en sus bragas. Hermione dio un fuerte gemido soltando el beso cuando él empujó uno de sus dedos en su interior.
"¿Le gusta esto, amor?" Él siseó en su oreja. "¿Le gusta cuándo yo la toco así?"
Hermione asintió y respiró un chillón "Si". Podía sentir que él estaba un tanto frustrado por su túnica, porque le soltó las manos para deshacerse de la molesta túnica de ella. Y de sus pantalones y de la blusa. Él abrió la cremallera de sus propios pantalones y volvió a poner sus manos en la posición original inmovilizándola completamente. Mientras mordía su oreja. Y se entretenía en su intimida. Hermione quiso gimotear en protesta cuando él quitó su dedo, pero no tuvo oportunidad, ya que su masculinidad la tomó.
Ella dio un gemido aun mas fuerte cuando él empujó de repente en ella, tomándola por sorpresa. Sin esperar por que ella se acostumbrase, él empujó de nuevo, yendo más profundo aun. Hermione gimió más ruidosamente y tiró su cabeza hacia atrás a su hombro. De seguro le gusta su nueva posición. Ella pensó cuando él empujó una vez más. Sus manos se esforzaron por soltarse para conseguir algo en lo que pudiera aferrarse, pero su mano las sostuvo firmemente contra la puerta.
"Tsk, Tsk." Él susurró. "No intente luchar conmigo, Srta. Granger, o tendría que ponerme un poco violento." Murmuró en su oreja, mordisqueándola.
Hermione suspiró de placer. "Quizás es por lo que yo estoy queriendo luchar." Ella susurró entre los empujones. Él gimió en su oído y forzando más allá dentro de ella. Hermione respiraba entrecortadamente. Este intenso sentimiento estaba desequilibrándola. Abrió la boca para tomar aire para no ahogarse en el éxtasis. Ella sentía su mano libre frotándola, ayudando a que ella alcanzara pronto su orgasmo. Ella gimió aun más todavía cuando él llegó a su orgasmo, dejando su semilla dentro de ella.
Cuando los dos se recuperaron de sus orgasmos. El la soltó y caminó un poco hacia atras. Ella se dio la vuelta para enfrentar al hombre que le había dado el mejor momento de su vida y le sonrió maliciosamente. Envolviendo sus brazos alrededor de su cuello y tirándolo más cerca, "¿Usted es un profesor del demonio, lo sabe?"
Él sonrió y se apoyó contra ella, contra la puerta. "Sí, lo sé. Y usted es una endemoniada estudiante. Creo que usted merece un "excelente en mi clase". Susurró.
Hermione sonrió y apretó una vez más sus labios contra él. Él la besó con la misma cantidad de pasión, tirándola más cerca. Después de unos minutos de besarse, Hermione se apartó para tomar aire, sintiéndose lista para comenzar otra vez. "Hágamelo de nuevo." Ella susurró, mientras sus manos lo acariciaban. Su ropa no se había acomodado y él se resbaló en ella con facilidad.
Después de unos minutos los dos estaban jadeando de nuevo, recuperándose de sus orgasmos. Dios, ella amaba todo de este hombre. Era conciente de que nadie en la vida la haría sentir de esa manera como él lo hacia. Nadie podría hacer que ella gritara y gimiera de esa forma. Ella apenas podía estar lejos de él.
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"¡Libro… tonto…!" Ginny protestó. Apenas y podía alcanzar la cima del estante, y el libro que necesitaba estaba en ese condenado lugar. Se elevó con la punta de sus pies, estirándose hasta donde le era posible, pero no podía tocar siquiera el forro del libro. "Tenía que terminar con los peores genes." Murmuró irritada, todavía intentando alcanzar el libro.
De repente, Ginny sintió un cuerpo detrás suyo, pero antes de que tuviera la oportunidad para darse la vuelta y ver quién era. El hombre alcanzó el libro que había estado esforzándose por conseguir. Ella se dio la vuelta para ver a Lupin que estaba de pie justo delante con el libro que tanto necesitaba.
"¡Profesor!" Ginny respiró como si hubiera corrido una milla. Su proximidad estaba estimulándola.
Remus le sonrió y le entregó el libro, pero no se alejó. "Estaba intentando cogerlo, supongo." Dijo cabeceando hacia el libro que estaba ahora en la mano de Ginny.
Ginny asintió. "Gracias, profesor."
"No hay problema." Dijo, con una voz algo anhelante. Al parecer él también había notado lo cerca que ellos estaban, porque dio unos pasos atrás y aclaró su garganta. "Esto me recuerda, Srta. Weasley. Que usted dejó uno de sus libros en mi oficina la otra noche."
"¡Oh! ¡Con que ahí fue!" Dijo con una voz sorprendida. Pero la verdad era, que lo había dejado a propósito para tener una excusa válida para regresar a su oficina. "Yo lo estaba buscando." Ella agregó con una sonrisa.
"¡Excelente! ¡Puede venir cuando quiera por el!" Le dijo. "Podría venir ahora, si gusta. Y así quizás nosotros podríamos trabajar un poco más en sus hechizos." Él sugirió, mientras sonreía, su pelo castaño rozaba ligeramente en uno de sus ojos. La sonrisa de Ginny se ensanchó. Ella amaba la forma en que caía su pelo castaño sobre su rostro.
"¡claro! ¡Solo permítame agarrar mis cosas!" Le dijo, con su corazón temblando por la excitación. Se inclinó para recoger sus cosas que había puesto en el suelo al intentar alcanzar el libro. Podía sentir sus ojos observándola cuando ella se agachó y con susto se dio cuenta que estaba llevando la falda del uniforme. Pero en lugar de enderezarse en medio de su turbación, decidió darle un poco de muestra. Hizo como si tuviera algún problema para arreglar su mochilla, mientras meneaba sus caderas, para mostrarle un poco de sus bragas. Poniéndose de pie se dio vuelta con una sonrisa despreocupada. "Listo."
Remus que por un momento quedó algo deslumbrado, agitó su cabeza saliendo de su catalepsia. Ginny sonrió al ver como se estaba debatiendo sobre lo que había visto.
Llegaron finalmente a su oficina y él sostuvo la puerta abierta para que ella entrara. Ella sonrió, le encantaba esa manera gentil de comportarse, se preguntó si sería igual en la cama. Ella tendría que averiguarlo pronto. Soltando su mochilla en una silla caminó a su escritorio y tomó asiento, asegurando de levantarse la falda un poco. Remus caminó a su lado, tratando de esconder el hecho que estaba mirando fijamente sus piernas. Esto iba tan bien para ella.
Cuando él alcanzó su escritorio empezó a buscar en un cajón, para finalmente sacar un libro andrajoso de Encantamientos. "Aquí esta." Dijo, mientras se lo extendía. Ginny se acercó a tomarlo, y cuando lo hizo, se aseguró de rozar sus dedos. Ella le dio una sonrisa un poco seductora antes de darse la vuelta y caminar hacia su bolsa, poniendo el libro dentro de ella. Se aseguró de repetir el proceso que había hecho en la biblioteca, sintiendo su mirada seguir cada movimiento suyo. Se enderezó y volvió a enfrentarlo. "Y Profesor. Que hay sobre esos hechizos." Dijo, su voz se llenó de confianza.
"¡Oh, sí!" Él dijo, alegre por ser distraído de tener que mirar su cuerpo. Él se levantó. "Creo que usted no necesita más entrenamiento. Pero si usted quiere practicar un poco más, yo la ayudaré."
"Yo apreciaría eso. Quiero tener un poco mas de seguridad." Ella le dijo.
"Bien. Como desees entonces. ¿Ahora por donde quieres empezar?" Él preguntó, sacando su varita.
"Bueno," Ella empezó caminando más cerca de él. "Me ayuda mucho cuando usted dirige mis movimientos de varita. ¿Usted sabe? ¿Cuándo se paraba detrás de mí? Me hacía sentir más segura con los hechizos. Los movimientos de la varita se sentían correctos." Habló despacio con una voz seductora. Podía ver los efectos que sus palabras tenían. Él se había atiesado un poco pero podía jurar que vio un brillo encenderse en sus ojos. Sin ninguna duda ella estaba haciendo despertar el lobo que él traía dentro.
Él aclaró su garganta. "Bien, entonces." Él dijo, y algo indeciso se movió detrás de ella. Parecía tener miedo de tocarla, pero se acercó más y se aferró ligeramente a su muñeca. Ginny en cambió movió su largo pelo rojo a un hombro, para que quedara fuera de su cara. Su otra mano encontró su cintura, poniéndola vacilante en ella. Su respiración le hizo cosquillas haciéndola sentir un escalofrío por su espina. Ella volvió su cara un poco para mirarlo. Sus ojos se encontraron y Ginny mordió su labio inferior. La mirada de Remus se posó en sus labios cuando ella hizo eso, podía sentir que él estaba luchando el impulso de besarla. Él aclaró su garganta pestañeando sus ojos cafés. "¿Bueno… eh… nosotros trabajamos el Protego?" Le preguntó.
"Eso sería grandioso, Profesor." contestó con una voz dulce. Él la miraba de nuevo, pero se volvió rápidamente. Ginny sentía crecer una ola de deseo a través de ella mientras él la miraba. Ella lo deseaba. Ahora. Y no dejaría su oficina antes de que ella lo consiguiera.
"Empecemos entonces." Comenzó. "Cierre sus ojos, Srta. Weasley. Libere su mente de todo pensamiento." La instruyó. Eso es difícil de hacer con un hombre tan sexy de pie tras de mí. Ella pensó. Su mente estaba reaccionando al contacto de su cuerpo. "Ahora voy a tirar un hechizo a ese espejo que lo hará rebotar a usted, y quiero que te enfoques en el hechizo y que lo repeles." Él dijo despacio. Ella dio una inclinación de comprensión y respiró profundamente. Oyó que él susurraba un encantamiento y una luz azul voló por el cuarto, reboto en el espejo, y regreso hacia ella. Se enfocó tanto como pudo y dijo Protego dentro de su mente. El hechizo azul rebotó fuera de ella y saltó a la pared del frente. Ella lanzó un suspiró y sonrió.
"¡Eso fue grandioso!" Dijo Remus con entusiasmo. "Yo ya lo dije. ¡Usted es grandiosa!"
Ginny soltó una risita y se dio la vuelta a sus brazos. "Gracias, Profesor." Dijo mordiéndose el labio. "¿Conseguí entonces un premio?" Ella lo buscó a través de sus pestañas, sintiendo el peso de su mano, ahora en su cadera. A él le tomó desprevenidamente su insinuación, ya que la observaba con sorpresa.
"¿En qué tipo de premio esta pensando, Srta. Weasley?" Le preguntó con consternación. Ella sonrió dulcemente y puso sus manos en su pecho.
"Pienso que usted sabe exactamente en lo que estoy pensando, Profesor." Susurró y se estiró con la punta de sus pies para acercarse más a él. Ginny vio el efecto que tuvieron sus palabras. Él estaba ahora en un profundo conflicto. Una parte de el quería seguir, pero por otro lado pensaba que ella era su estudiante, mas no su amante. Ella había empezado a empujarlo un poco hacia atrás, y pronto lo acorraló contra la puerta de la oficina.
"Srta. Weasley, yo…"
"…lo quiero." Ginny lo interrumpió, cerrando el espacio entre ellos y poniendo un beso en sus labios. El se puso un poco tieso, pero en un momento el se empezó a relajar. Ella se separó despacio y abrió sus ojos, sonriéndole. "¿Y bien, Profesor? Yo realmente lo necesito." Susurró descaradamente.
Eso hizo todo el trabajo, porque al segundo que Ginny habló esas palabras, sintió ambas manos en su parte de atrás, tirándola más cerca a él, y sus labios tomándola. Ella dio un gemido se satisfacción cuando él empujó su lengua dentro de su boca. Lanzando un gemido de satisfacción, le dio la vuelta para que ella fuera la que quedara contra la pared. Ginny gimió cuando él se empujó enérgicamente contra ella. Sus besos se intensificaron y sus manos empezaron a viajar encima de su cuerpo. Mientras sentía crecer las ansias a través de su cuerpo y el deseo ardiente de tocarlo por completo.
Su boca dejó la suya para tomar aire. La mano de Remus desabrochó su túnica y la dejó caer al suelo para después seguir con su camisa. Su delicado toque envió escalofríos por todo su cuerpo, él continuó besándola por la línea de la mandíbula bajando hacia su cuello. "¿Esto es lo que usted quiere, Srta. Weasley?" Él respiró en su oreja. Su voz le hizo estremecerse de placer y ella asintió. "Dígamelo." Él dijo más enérgicamente. "¿Esto es lo que usted quiere? ¿Qué la tome aquí, contra esta puerta?"
Ginny gimió. "Sí." Ella respiró. "Sí, por favor hágalo ahora."
Él se empujó contra ella más duro, haciéndola gemir. Su erección era ahora muy obvia. Ella procedió a rasgar su ropa fuera de su cuerpo y abrió la boca cuando ella pudo finalmente desabotonar todos los botones tediosos de su camisa. Su piel era tan justa, ligeramente endurecida, y su pecho esparcido con algunas cicatrices, sin ninguna duda de sus aventuras como un hombre-lobo. Ella rastreó con temor algunas de ellas con sus dedos. Nunca supo que una persona podía ser tan bonita, tan humana, como él.
Remus agarró sus manos, separándolas de el. Estaba sonriendo, le gustaba el hecho de que ella lo estuviera admirando así. Pero ahora él estaba demasiado impaciente. Él la deseaba ahora. La besó de nuevo y apretó sus manos contra la pared sobre su cabeza. Su camisa ahora estaba en el suelo, junto con su sujetador. Ginny abrió la boca cuando Remus tomó uno de sus pezones con su boca y lo amamantó un poco. Su mano bajó a sus muslos y encontró sus bragas. Ella gimió cuando él enganchó un dedo en ellas y las tiró abajo. Ginny procedió a quitarle sus pantalones. Se demoró un poco con la hebilla del cinturón, pero pronto él quedó desnudo como ella.
A la vista de su miembro, Ginny no podía quitar la mirada de el. Era tan grande. Y quiso tocarlo… saborearlo. Dándole una mirada, se dejó caer sobre sus rodillas justo delante de él. Los ojos de Remus crecieron ante lo que ella estaba a punto de hacer y rápidamente colocó una mano contra la pared por apoyo. Ginny besó la punta delicadamente, y entonces procedió a lamerlo desde el fondo a la punta. Cuando subió, envolvió sus labios alrededor de él que no era tan fácil de hacer ya que era muy grande. Ella lo oyó gemir. Su mano libre encontró su pelo automáticamente y la empujó. Esto la estimuló ávidamente, y continuó chupando de arriba abajo.
"Oh Merlin... Ginny... Esto es bueno…" Ella oyó que él suspiraba. Ella gimió contra su miembro, enviándole vibraciones. Él sentía que sus rodillas se doblaban y sabía que el momento se acercaba, pero no se quiso venir todavía. Él la tiró suavemente por su pelo para que no siguiera y la besó, apretándola una vez más contra la puerta. Ella gimió y envolvió sus manos alrededor de él.
Remus agarró sus muslos y los puso encima de sus caderas, para que los envolviera alrededor de él. Ella lo hizo al instante.
"¡Oh!" Ginny abrió la boca cuando él entró en ella. Mordió su labio y envolvió sus piernas más cerca alrededor de él. "Profesor..." Ella gimió cuando él se empujó dentro de nuevo, más profundamente. Él siguió empujando, poniéndose más poderoso a cada instante y yendo más profundo. Las uñas de Ginny se clavaron en su espalda y no podía dejar de gemir. "¡Oh mi dios!" Ella clamó. "¡Oh Merlin! Más duro... ¡por favor!" Ella exclamó. Remus cumplió alegremente embistiendo dentro de ella. Ginny se apoyó aun mas contra la pared hiriendo su espalda, pero no lo noto. Se envolvió en el inmenso placer que estaba sintiendo.
"¿Le está gustando su premio?" Remus le preguntó. Ginny ni siquiera pudo recoger bastante energía para contestar. Sus ojos estaban cerrados y todo en lo que ella podía concentrarse eran en su pene que pegaba en su punto g una y otra vez, enviando olas de puro éxtasis encima de ella. Su mano bajó para darle masajes a su clítoris cuando él se sentía venir. "Vamos... Vengase..." Él susurró severamente cuando ella llegó a su clímax. Ginny clamó de placer, así como él le había pedido, y le permitió a él llegar a su orgasmo.
Los dos se permitieron quedaron en esa posición por un par de minutos mientras tranquilizaban su respiración. Finalmente, Remus se resbaló fuera y a ella la puso cuidadosamente en el piso. Pero al segundo que la soltó, Ginny sintió que sus piernas le tambaleaban y casi se cae al suelo si él no la habría cogido a tiempo. Él se rió. "¿Lo hice tan duro?" Le preguntó.
Ginny mordió su labio mirándola. "¿Qué?… no… absolutamente… fue… lo mejor…" Ella jadeó. Él la calló poniendo un dedo en sus labios, se apoyó y la besó suavemente.
"Bueno. ¿Se viste? Usted no querrá llegar tarde al almuerzo." Le dijo dulcemente. El tenía razón y empezó a vestirse. Él hizo lo mismo. Cuando ella estaba lista agarró todas sus cosas y lo miró a la expectativa. Él había estado observándola mientras se alistaba. Admirándola. Ella tenía un cuerpo maravilloso con las curvas correctas en los lugares correctos. Por no mencionar la manera en que le correspondió. En ese momento tenía que refrenarse de no tirarla al suelo y hacerla suya de nuevo.
Ella finalmente vestida caminó hacia él. Él puso sus brazos alrededor de su cintura dándole un largo beso. "¿La veré después de la cena?" Le preguntó.
Ella sonrió y asintió, dándose la vuelta dejando el cuarto completamente satisfecha.
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El pasto rozaban bajo sus pies cuando Hermione y Ginny dieron una vuelta al lago para hablar sobre… sexo. Ginny le había contado todo lo que había pasado a Hermione mientras ella se encontraba en un armario con un cierto profesor.
"¡¿Eso te dijo?!" Hermione preguntó incrédula. "¿Si querías que te tomara contra la puerta?" Preguntó.
Ginny se rió tontamente. "Sí. Y él realmente lo hizo. Incluso no podía ponerme en pie sola. Era asombroso…" Cortó la frase no encontrando las palabras correctas para describir lo que sea que quiso describir. Hermione le dio una mirada perspicaz.
"Sí, yo sé exactamente lo quieres decir." Dijo, sonriente. Las dos muchachas caminaron en silencio por un momento.
"Tengo una pregunta para ti, Hermione." Ginny rompió el silencio. La castaña asintió para que continuara. "¿Dime… desde que tu y Snape lo han hecho… has podido desarrollar algún tipo de sentimiento?" Su voz sonaba algo nerviosa.
Hermione mordió su labio. Había tenido miedo a esa pregunta. "¿Sentimiento como...?"
"Sentimientos, ¿tu sientes algo más por Snape aparte de lujuria?" Ginny preguntó tentativamente.
Hermione suspiró. Sabía que Ginny plantearían ese tema algún día. Apenas deseó que no fuera ahora. "No sé..." Contestó. "Yo he estado pensando sobre eso... un poco realmente. Pienso… para serte honrada. No se si estoy enamorada de él, o no. Pero apenas podría imaginar lo que yo haría si… si él estuviera con otra mujer." Hermione se estremeció al pensamiento. No podría pensar lo que pasaría si él encontrara a alguien más.
"Sí..." Ginny contestó, su voz era distante. "Eso es algo de lo que yo también tengo miedo. Quiero decir no puedes estar acostándote con alguien por tanto tiempo sin desarrollar un tipo de sentimiento..." Ella dijo.
"Cierto." Hermione declaró. "Yo tengo que estar de acuerdo con eso. Pero ahora mismo, yo no estoy demasiado segura de lo que siento. Además, dudo que él sienta algo hacia mí." Dijo tristemente. Apenas podía imaginar a Snape sintiendo algo por ella excepto lujuria. El pensamiento la puso un poco triste. Simplemente un poco.
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Al siguiente día Hermione, junto con el resto de su año de Gryffindors y Slytherins Bajaron a los calabozos para su clase de pociones. Ya no podía esperar que la clase se abriera para poder verlo, ya que se había acostumbrado a esas pequeñas conversaciones que ella y Snape mantenían durante la clase. Llenas de significados ocultos que nadie, además de ellos dos entendían. Hermione lo amó.
Entró y se sentó al lado de Neville, sin dar una mirada a los muchachos. Estaba siendo sumamente terca. No cedería hasta que ellos se disculparan primero. Después de que las instrucciones fueron dadas, Hermione empezó a trabajar en su poción, mientras ayudaba a Neville de rato en rato. No se molestó en ocultar el hecho que estaba ayudándolo, ya que sabía que Snape no intentarían detenerla. No desde que he estado haciéndolo con él por lo menos dos veces por día. Pensó y se rió silenciosamente. Estaba hoy de un humor particularmente bueno.
Pero a la mitad de la clase, Hermione se dio cuenta de algo que estropeó su buen humor. Lavander que estaba sentada en otra mesa a su izquierda estaba lanzando algunas miradas al frente de la clase. Y no sólo a cualquier parte del frente de la clase…sino a Snape.
Hermione observó a Lavander cuidadosamente mientras esta seguía a Snape cuando bajó de su escritorio y empezó a vigilar los calderos de los chicos. Ella lo miraba con sus ojos nublados. Hermione conocía muy bien esa mirada. Era puro anhelo y lujuria. Hermione abrió la boca. ¡Lavander estaba anhelando al Profesor Snape! ¡Su Profesor Snape! ¡Su hombre!
Sintió como una bomba de rabia subía a través de sus venas. ¡Esa pequeña… pequeña…! ¡A ella no le podía gustar Snape! ¡Snape era todo suyo! Observó aun más furibunda como Snape se paró en mesa de Lavander detrás de ella, examinando su caldero. Al principio él no mostró ninguna señal de notar en Lavander las indirectas obvias que le estaba dando. Ella estaba respirando con dificultad. Por no mencionar que estaba de pie mostrándole mas de la cuenta, ya que traía algunos de sus botones de la camisa desabotonados, mientras observaba a Snape mordisqueando su labio inferior. Y así estuvo un rato porque él no se alejó de ahí, a Hermione le pareció que él estaba rozando sus cabellos con sus largos dedos. Hermione estaba muy agitada ahora. ¡… pequeña… mujerzuela!
"¡Hermione!" Neville susurró. "¡Tu poción!"
Hermione en este momento le valía un rábano su poción. Podía perfectamente arreglarlo después. Estaba concentrada en vigilar la actitud de Snape. Él condenado estaba mirando fijamente a Lavander con una ceja levantada, mientras la susodicha le lanzaba una seductora sonrisa. Él le murmuró algo a ella y se dio la vuelta para seguir con su recorrido. Los ojos de Hermione lanzaron una mirada de odio a Lavander que ahora estaba muy contenta y entusiasmada. El estómago de Hermione le empezó a temblar incómodamente. Se sentía enferma. Su curiosidad estaba al borde por saber que diantre le había dicho para ponerla tan feliz.
Él por su parte se dirigió hacia ella y Neville. Recién ahí reparón en su poción que estaba burbujeando un liquido verde luminoso. Ella surcó sus cejas. Se suponía que tenía que ser rosa y no burbujear. Condenada prostituta. Le había desordenado completamente la cabeza. Pero no podía detener el pensamiento sobre lo excitada que parecía estar la mocosa cuando Snape se alejó y sentía la maldición de los celos correr a través de ella. Para agregar mas al estado enfermo de su mente sintió la sensación familiar de alguien observándola y cuando busco a su alrededor, ella vio a Malfoy escudriñándola una vez más. Mientras sonreía con un brillo inusual. Ella tragó y regresó a lo suyo.
Snape caminó a su mesa parándose detrás de ella, examinando su poción. "Debo decir, señor Longbottom, que usted ha obtenido por primera vez en su vida una poción más exitosa que la Srta. Granger." Él pronunció con lentitud y bastante alto para que la clase entera lo pudiera escuchar. "¿Me pregunto que es lo que ha distraído a nuestra perfecta estudiante hoy?" Él agregó, mientras la estudiaba como queriendo leer su mente. Ella frunció el entrecejo y se devolvió a su poción, intentando no encontrarse de nuevo con los ojos de Malfoy.
El sonido de la campanilla, dio fin a la clase, y fue la primera en salir fuera del aula, con muchas cosas en su mente. Estaba teniendo un día pésimo hasta ahora. No podía detener sus pensamientos de ese momento y la expresión de su cara...
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Terminé… Ufff ya no siento mis posaderas de estar tanto rato sentada, bueno nos vemos.
Cuídense
Haa, están alguna de vosotras en Harry latino o en la orden severusiana, quiero saber, yo si estoy, y en la casa de Slytherin. Bueno hasta el viernes
A revoir
