Hola chicas, recién llegue ayer a la seis de la tarde y aunque estaba algo cansada, me puse a traducir ya que les prometí que el viernes subiría el capitulo.
DanySnape: jajaja¡¡¡siiiiiiiiiiiiiiii!!! Severus es todo nuestro, nos lo turnamos, aunque solo si Hermione nos deja.
Ójala que tengas razón pero quien sabe con él, yo espero que de verdad espero que esto tenga un final feliz.
Sindzero: gracias por tu deseo, pero lastima no encontré a ningún Snape, pero pude despejar la mente un buen rato lejos de todo, y también pasar la vergüenza de marearme en alta mar, parece que no soy buena marina.
La verdad empiezo a sentir envidia por ese par, y es gracias a este fin que he empezado a ver a Remus con otros ojos, viéndolo bien no esta tan mal.
Kambrin Potter: Pos claro que te quiero, que alegría que estés en la orden, jajaja no sabes el shock que sufrí cuando me entere que existía esa pagina, y es que de verdad pensé que yo era la única chica que le gustaba Severus Snape, si hasta mis amigas me decían rara, y vaya mi sorpresa al enterarme que tenia que compartirlo con 1500 mas y bueno que se le va hacer.
Bueno a tus preguntas pos ya falta poquito para que termine la historia, así que mejor pa que te cuento y porfis no te lances de tu casa de muñecas, no quiero perder a mi amiga Kathy.
Cleoru Misumi: todas queremos a sevy para nosotras, yo al menos me encantaría encerrarlo en su oficina, poner un montón de hechizos a la puerta y lanzar la varita al lago… y bueno ya pa que te cuento
Hestia phoenix: Si, bueno yo de verdad espero que esta historia tenga final feliz, pero creo que la cosa esta en saber si Snape siente algo por ella, porque definitivamente a Hermy si la trae loca y a ti y a mi.
Ojala alguna vez nos crucemos en HL aunque si, yo tampoco paso por ahí hace mucho
Neysha: atrevida, es todo lo que puedo decir de esa mocosa. Al menos queda claro que Hermy esta reteenamorada de el, quien pudiera ser ella, y no creo que mi Sevy se este acostando con lav, debe de haber sido un mal entendido.
Lupita: Hola, si bueno esta historia se llama Fantasies fullfilled y la autora es xoxomrshmalfoyxoxo, es norteamericana, es todo lo que se de ella. A tu pregunta lamento decepcionarte pero la historia no es larga, es mas ya me acerco al desenlace final, para alegría de mi salud mental. Solo a mi se me ocurre traducir semejante historia jajaja. Créeme aquí todas vamos a buscar un psicólogo al final¿te nos unes?
Tetiz: Una Slytherin, que bien yo no me paso por ahí muy seguido, es más casi nada, creo que ni puntos tengo ya, en fin mi nick es Ulricke, ójala nos encontremos por ahí
Fantasía Desafiada
Hermione caminó hacia el corredor, alisándose nerviosamente el cabello, cuando sintió que alguien tiraba de ella al interior de un armario de escobas. Sus pensamientos se fueron al instante hacia Snape, pero no podía ser él porque lo había dejado en el aula y sabía que él todavía estaba allí. Se dio la vuelta para quedar de espaldas contra la puerta.
"Hola, Granger." Oyó que Malfoy pronunciaba con lentitud.
"¿Qué estás haciendo?" Preguntó e intentó safarse de la presión que ejercía en sus brazos, pero él no tenia intención alguna de soltarla.
"Que modales, Granger." Le dijo. "Tengo todo el poder en esta situación, y créeme. No querrás verme enfadado."
"No me asustas, Malfoy." Ella siseo. Le enfureció oír que él solo se reía sarcásticamente de su comentario. "¿Qué quieres de mí?" Ella preguntó.
Sus ojos se encendieron con ese mismo brillo que ella había visto momentos antes. Él finalmente la soltó y se apoyó en la pared en situación opuesta a ella. "Yo solo quiero hacer un trato contigo. Uno que me beneficiaría tanto como ti." Dijo simplemente.
Hermione todavía estaba sorprendida de que él la hubiera soltado sin más. Parecía estar muy seguro de que ella no intentaría nada. "¿Sobre qué me estás hablando?" Le preguntó.
"Tu lo sabes, Granger." Malfoy empezó con una evidente sonrisa cínica en su cara. "Lavander Brown ha estado actuando de una manera muy atrevida con Snape." Los ojos de Hermione se dilataron por la sorpresa. ¡Él lo había notado, también! "¿Piensas que él te está engañando? Porque ella lo miraba como si fueran compañeros de cama."
Hermione se sentía como si no pudiera hablar ni respirar. Sintió como si Malfoy la hubiera golpeado en el estómago y su cabeza empezó a dolerle. Aclarando su garganta, se obligó a contestar. "¿Por que? Por qué yo debo de preocuparme por lo…" Pero no pudo terminar la frase porque se le apagó la voz. Él estaba sonriendo, sus ojos estaban llenos de arrogancia.
"No pretendas hacerme creer que no sabes de lo que estoy hablando." Dijo, saltando de repente de su posición y fijándola una vez más contra la puerta. Él se apoyó hacia adelante para que sus mejillas se tocaran y colocó su boca sobre su oreja. "Tu y yo sabemos muy bien lo que has estado haciendo con Snape en todas esas supuestas detenciones. Los dos sabemos que te estas muriendo por él. Y nosotros dos sabemos que él y Lavander han estado actuando de manera extraña hoy, y qué obviamente eso te molestó."
Hermione no podía encontrar las palabras adecuadas para contestarle. Sería inútil intentar negarlo, desde el momento que no podía juntar siquiera dos palabras. Pero simplemente no podía admitirlo, no a él. Su corazón estaba agitado y sentía como si estuviera a punto de vomitar su desayuno.
Cuando Hermione no respondió, Malfoy sonrió triunfante. "Bueno. No hablemos más de eso. Ahora permíteme hablar sobre mi trato." Él dijo. Oh, grande. Esto va ser bueno. Hermione pensó. "Estoy seguro de que no te gustaría que se supiera tu pequeño secreto" sonrió al ver lo pálida que estaba ella "Para eso vas a tener que hacer todo lo que te pida por el resto de año. Y a cambio, yo no diré a nadie lo que hay entre tú y el Profesor Snape. ¿Entendido?" Malfoy preguntó.
Hermione suspiró. "¿Quieres que yo haga lo que tu me pidas? Tienes que ser más específico, Malfoy." Ella contestó indignada.
Malfoy soltó una risa fría. "Ya sabia que preguntarías eso." Él siseo. "Simplemente digamos, Granger, que no tendrás ningún problema con la parte de la experiencia en nuestro trato. Estoy seguro que Snape te habrá enseñado todo lo que necesitas saber."
A Hermione le tomó un momento para entender el significado oculto de sus palabras, pero una vez que ella lo hizo, sintió que el enojo empezaba a hervir dentro de ella. "¡Malfoy¡Yo no te voy a permitir que me uses para tus perversiones¡Yo no soy una prostituta!" Hermione hirvió, agitada de la cabeza a los pies.
Malfoy retrocedió, sonriendo satisfecho. "Puedes decir cualquier cosa, Granger. Pero recuerda. Yo sé tu sucio secreto. ¿Y no querrás que lo cuente, o si?" Hermione sabía que él no bromeaba. Lo miró con todo el odio que era capaz, pero él solo se limitó a sonreírle y caminó hacia ella haciéndola a un lado para abrir la puerta. "Piensa muy bien la decisión que vas a tomar." Dijo antes de salir y dejarla sola en el armario.
°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°
Hermione estuvo el resto del día muy asustada y angustiada. Sin prestar atención a nadie y si alguien la llamaba, ella contestaba de manera sobresaltada echando una mirada nerviosa a su alrededor. Sabia que estaba siendo muy obvia, pero no podía evitarlo. La conversación que había tenido con Malfoy había convertido su humor de malo a peor y su mente estaba llena de pensamientos horrendos de lo que pasaría si él contaba algo.
Sentada en su cama, tiró sus piernas cerca de su pecho envolviendo sus brazos alrededor de ellos, miró fijamente los dedos de sus pies. Tenía "detención" con Snape en quince minutos. Pero no estaba segura si quería verlo después de lo que vio en la clase. Malfoy no había ayudado mucho. Ahora se preguntaba si de hecho Snape se estaría acostando con Lavander también. Su estómago dio un vuelco en rechazo al pensamiento y se preguntó lo que haría si eso fuera verdad.
Suspirando, se levantó y caminó hacia el espejo. Ella miró un embrollo. Su pelo estaba enredado, su uniforme arrugado y su cara pálida y descolorida. ¿Cómo un hombre podía cambiar tanto la manera en que ella se veía y se sentía? Simplemente ayer había pensado que no era del todo tan fea. ¿Bueno, quién no pensaría eso cuándo un hombre tan sexy se había fijado en uno? Con otro suspiro Hermione enderezó su túnica y salió por la puerta. Ella decidió ir.
Llegó a los calabozos, golpeó en la puerta pero decidió entrar sin esperar por una respuesta. Golpear era una manera de permitirle saber que ella estaba ahí. Cerró la puerta detrás suyo y caminó hacia el escritorio. Él no estaba, pero indudablemente llegaría en cualquier segundo. Se sentó en el borde del escritorio, mirando sus cosas, algo cogió su atención. Era un ensayo de séptimo año esos que ella no había tenido que escribir para él hace mucho. Notó que el dueño del ensayo había conseguido una marca excelente. Pero lo que realmente la golpeó fue el nombre en el pergamino.
Lavander Brown.
Su estómago se revolvió y se sintió enferma una vez más. ¿Desde cuándo Lavander conseguía marcas de excelencia¿En pociones? Cuando estaba a punto de recoger el pergamino para examinarlo aun más, alguien envolvió sus brazos alrededor de ella. Hermione abrió la boca por la sorpresa y se volvió para ver a Snape de pie delante de ella. Inmediatamente se relajó.
"Buenas tardes, amor." Él murmuró, dándole un beso. Hermione amó la manera en que él la había llamado, había cambiado el Srta. Granger por el de amor. Ella lo amó. Le hizo incluso olvidarse del porqué había estado tan disgustada segundos antes. Y durante todo el día. Sus largos dedos encontraron el inicio de su camisa escolar y empezó acariciar sus pechos. Hermione suspiró.
"Yo lo he extrañado mucho." Ella susurró.
"¿La clase no te satisfizo?" Él respiró.
"¿Yo no me puedo conformar con solo verlo?" Ella se rió.
"Mmm. Quizá nosotros debemos hacer algo al respecto." Sus labios se deslizaron por su cuello mientras sus dedos acariciaban sus piernas, haciéndole retorcerse e incitándole a que él la tocara aun más. Hermione se perdió una vez más en sus caricias, y quiso seguir. En sus brazos estaba olvidando completamente su mal humor de todo el día. Pero por alguna razón ella no quiso seguir.
"Malfoy lo sabe." Dijo bruscamente. Estaba asombrada de ver cómo tres palabras podían tener tan gran efecto en él. Snape detuvo todas sus acciones inmediatamente y retrocedió un poco mirándola directamente.
"¿Cómo?" Fue todo lo que él preguntó, su voz era fría y peligrosa.
"Yo…yo no sé." Hermione tartamudeó. Parecía haber perdido la confianza que normalmente tenía con Snape en los últimos días. "Él me acorraló. Realmente, me arrastró dentro de un armario. Después de pociones." Hermione declaró, mientras evitaba su mirada a toda costa. No quiso decirle sobre la amenaza de Malfoy, pero sentía que era necesario hacerlo sin embargo.
Tímidamente lo miró a los ojos. Eran ásperos y exigentes, queriendo saber todo lo que pasó. Tomando una respiración profunda, continuó. "Bien… yo intente negarlo, pero…" Suspiró. "Él vio la verdad a través de mis ojos. Y entonces... entonces él me amenazó." Esas tres palabras hicieron el cambio de humor en él. Snape soltó un gruñido y caminó más cerca de ella.
"¿Cómo?" Él preguntó de nuevo, su voz sonaba más peligrosa ahora.
Hermione tomó otra respiración profunda. Oh mi dios. Aquí vamos de nuevo. Ella cerró sus ojos y se preparó para lo que venía. "Me hizo prometer que yo haría cualquier cosa que él me pidiera hacer… a él… o sino él dirá lo que tenemos… nosotros." Ella dijo, buscando con preocupación sus ojos. Snape la observaba silencioso.
"¿Y…, yo puedo preguntar, que es lo que realmente el quiere que haga por él?" Snape preguntó. Hermione no podía contestar esa pregunta, pero no necesitó hacerlo. Una mirada era bastante para decirle a Snape todo lo que él necesitaba saber. Él reveló un gruñido muy enfadado y agarró a Hermione por los brazos, alzándola y cerrándola de golpe bruscamente contra la pared.
Apretó su cuerpo contra ella lo mas físicamente posible, se apoyó adelante y puso sus labios en su oreja y susurró severamente, "¡Bajo ninguna circunstancia usted le va a permitir a Malfoy usarla como una prostituta cualquiera¿Entendido? Bajo ninguna circunstancia, en absoluto." Los dos estaban respirando pesadamente. "Si él se atreve a ponerle un dedo encima… Si él incluso la toca…" Snape se separó y la miró a los ojos. Sus ojos estaban llenos de furia. Algo que la sobresaltó. Pero a pesar del susto ella estaba disfrutando de su sobreprotección.
"Usted es mía. Mía, y sólo mía." Le dijo. "¿He sido claro?" Con su pregunta, sus manos viajaron por todo su cuerpo. Hermione abrió la boca cuando él continuó donde él había estado momentos antes. Sus dedos de verdad hicieron magia en ella. "Ningún otro hombre puede tocarla como yo lo hago. Usted es mía..." Su voz era ahora chillona mientras la miraba a los ojos. Observando cada movimiento que ella hacía mientras el continuaba explorándola. Ella cerró sus ojos para sentirlo, no pudiendo impedir que esto la hiciera gemir, inclinando su cabeza hacia atrás. Él por su parte aumentó su fuerza mientras seguía mirándola, es así que ella se vino finalmente.
Después de que el orgasmo la había dejado, Hermione abrió sus ojos para verlo, se mordió el labio y le regaló una sonrisa. Ella levantó sus manos a su pecho y lo empujó hacia atrás suavemente. Hasta que lo dejó caer en la silla de su escritorio. Ella sonrió sinuosamente y se montó sobre él.
Poso sus labios en su oreja. "Yo soy suya. De nadie mas." Recorrió con sus manos por sus hombros, por sus brazos hasta alcanzar sus piernas y llegar a la cremallera de sus pantalones. "Cada parte…" Ella continuó. Él gimió cuando ella liberó su miembro. "Cada pulgada…" Ella movió sus bragas a un lado y se posicionó encima de él. "… de mi…" Se resbaló, tomándolo todo dentro de ella. Los dos soltaron un gemido. "… Le pertenece a usted." Ella terminó, moviendo sus caderas contra las suyas.
Por los próximos segundos, ella no pudo hablar, se dedicó a sentir el intenso placer que él le provocaba. Sus manos la tomaron rápidamente por su cintura para ayudarle a fortalecer sus movimientos. Qué empezaron siendo lentos y poco a poco fueron volviéndose rápidos y ásperos. Hermione estaba haciendo rebotar de arriba abajo la silla. Los dos estaban jadeando y gimiendo ruidosamente. Hermione tiró su cabeza atrás y cerró sus ojos una vez más.
Ella podía sentir sus manos apretando fuertemente sus caderas pero en ese momento no le importaba. Esto se sentía demasiado bien. Sintiendo que el momento se acercaba, Hermione empezó a moverse con más energía y con éxito ella llegó a su clímax arrastrando con ella a Snape. Los dos soltaron un fuerte gemido cuando alcanzaron sus orgasmos.
Después de que los dos se habían tranquilizado, Hermione se levantó despacio y ajustó sus bragas. Snape hizo lo mismo, arreglando sus pantalones. Se puso de pie de la silla y colocó sus brazos alrededor de su cintura y la besó apasionadamente.
"Yo voy a tener una charla con Malfoy." Él le dijo después de que ellos se separaron. Sonrió al ver un poco de temor en sus ojos. "No te preocupes, amor. Él es impotente." Él empezó besando su línea de la mandíbula y bajo a su cuello. Hermione suspiró y apoyó su cabeza al otro lado, dándole espacio para que la siguiera besando. "¿Le he dicho alguna vez lo bonita que eres amor?" Él le preguntó.
Hermione fue tomada desprevenidamente. Haciendo que su corazón temblara y su estómago diera un vuelco por la emoción. ¿Él la había llamado bonita? Sí, querida. Yo pienso que él lo acaba de hacer. Ella no supo qué decir solo atinó a besarlo en respuesta. "Ya me tengo que ir…" Ella murmuró, no pareciendo que quisiera hacer tal cosa.
"Quédese." Él simplemente dijo. No era una súplica. Era una demanda. Hermione era demasiado débil para protestar. Solo atinó a sentarse sobre el escritorio para que él continuara besándola. Sólo cuando se separaron para tomar un poco de aire. Los ojos de Hermione se posaron sobre el ensayo. Ella quedo quieta. Él pareció notarlo porque dejó de besarla y se dedicó a observarla. Sus ojos se oscurecieron por la confusión. "¿Qué pasa?" Le preguntó.
"¿Desde que cuándo Lavander Brown consigue marcas de excelencia en su clase?" Ella le preguntó bastante fría. Él lo entendió y sonrió irónicamente.
"Desde que ella empezó a ser inteligente, amor." Le contestó simplemente. Parecía estar divirtiéndose con su incomodidad. Esto la encolerizó.
"Hasta donde yo sé, Lavander no es inteligente. Solo es una prostituta cualquiera." Lo fulminó.
"Yo no entiendo por qué esto te molesta." Él dijo.
"¡Sí lo sabes!" Hermione protestó. "¡Estabas bastante insinuante con ella durante la clase!" Su voz se oía un poco más alta, y su enojo hirvió aun mas recordando las palabras de Malfoy.
"Ahh." Snape se rió burlonamente y la tiró más cerca de él, besando se cuello. "Piensas que yo me acuesto con ella." Hermione quiso decir algo, gritarle incluso, pero la manera en que él la tocaba lograba distraerla. "No tienes nada de que preocuparte, amor. Ella puede pensar diferentemente, pero no hay nada entre nosotros. Además," Su dedo encontró sus bragas. "Ella no se compara para nada contigo, Hermione."
Hermione se estremeció cuando oyó su nombre rodar fuera de su boca. Sonó tan diferente viniendo de él. Parecía algo... erótico. Su dedo entró en ella haciéndole gemir. Él continuó su penetración hasta que Hermione estuvo retorciéndose. Él abrió la cremallera sus pantalones una vez más y entró en ella.
"Di mi nombre." Él le susurró y entro en ella con más fuerza. Hermione gimió. "Dígalo." Él se lo pidió una vez más.
"Va..." Hermione susurró antes de que él empujara de nuevo en ella. "Seve… Severus." Ella gimió. Él gimió también y empezó a embestirla. El escritorio se mecía de un lado a otro bajo sus movimientos. Con un par de embestidas más de él, ella alcanzó su orgasmo de nuevo. Él se vino poco después y cayó encima de ella. Se quedaron así por un rato más, mirándose fijamente a los ojos.
Hermione no supo si lo había imaginado, pero estaba segura que había visto alguna clase de emoción a través de los ojos de Snape, normalmente jamás mostraban emoción alguna. Esto la hizo sentir mariposas en su estómago.
°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°
Ginny caminaba distraída por el vestíbulo con la cabeza metida en un libro, intentando desesperadamente entender el hechizo sobre el que estaba leyendo. Tan metida estaba en eso que no notó a la persona que caminaba en dirección contraria a ella. Esta persona parecía estar también bastante ocupada con algunos papeles. Ambos tropezaron y cayeron al piso soltando un quejido.
Sintió un peso sobre de ella y cuando abrió los ojos vio que Remus estaba encima, y todos sus pergaminos y libros tirados por todas partes alrededor de ellos. Ambos cerraron sus ojos por un momento, Ginny se olvidó de respirar.
"Lo siento, Srta. Weasley." Él susurró y dudó un momento antes de intentar levantarse. Así como él estaba apoyándose en sus manos, y Ginny no pudo desaprovechar la oportunidad de rozar sus caderas contra las de él. Se sentía tan bien. Él gimió y entonces le dio una media sonrisa. Se levanto al fin y alcanzó su mano para ayudarla también. Ahora estaban de pie, pero Ginny seguía tan cerca de él.
"No, profesor. Yo lo siento. Debí de haber mirado por donde iba." Dijo apenada. Remus aclaró su garganta después de un momento de silencio, mientras se alejaba un poco. A Ginny le pareció que él se sentía algo incómodo de estar tan cerca de ella en un lugar público. De seguro tenía miedo de que alguien sospechara algo.
Se rió ligeramente de su incomodidad y se inclinó para recoger sus cosas, asegurándose de parecer sexy mientras lo hacía. Mientras recogía sus libros, pensaba en decirle que lo vería después, pero al parecer él pensaba algo diferente. Inesperadamente la cogió por la cintura y la cerró de golpe contra la pared arrojando todos sus libros al piso otra vez. Apretó su cuerpo contra el suyo mirándola con deseo. Primero a sus labios, bajando a su cuello, y finalmente a su camisa. La respiración de Ginny se intensificó sintiendo una humedad formándose entre sus muslos.
Sus ojos marrones se alzaron para encontrarse con los suyo. "Dios, Ginny." Él le susurró. "¿Por qué tiene que ser tan condenadamente bonita?" Con esas palabras sus labios encontraron su cuello dándole una mordida haciéndola gemir. Sus manos se resbalaron dentro de su camisa, acariciando su espalda, dibujando círculos en su piel delicada.
Ginny no tenía mucha paciencia hoy y no quiso esperar más. Sus manos bajaron hasta su cremallera. Aunque él había sido el que la había empujado contra la pared y había empezado a besarla, le sonrió y puso una mano en las suyas para detenerla.
"Cualquiera podría caminar por aquí." Él murmuró en su oreja. Ella sólo levantó una ceja desafiante y retiró su mano lejos de las suyas. Suspiró satisfecha cuando él no protestó más, solo sintió sus manos subir por sus muslos hasta alcanzar sus bragas que de un tirón se las quitó. Aparentemente todo el temor de ser cogidos fue rápidamente desechado, Remus entró en ella con un empujón poderoso. Ginny tuvo que envolver sus brazos alrededor de sus hombros y colgarse de él, para no caerse al piso. Ella gimió ruidosamente cuando él empujó de nuevo en ella.
Sus embestidas se fueron poniendo más rápidas haciendo que ellos empezaran a gemir aun más. Sus labios encontraron los de él cogiéndolos en un beso apasionado, en este momento le importaba poco si alguien se enteraba lo que hacía con su profesor. El sentimiento de lujuria aumentó a un mas en ella sintiendo que lo necesitaba cada vez más. Por su parte el sabía que lo que estaban haciendo en ese momento era muy malo y tan prohibido, pero ese pensamiento solo aumentó el placer en él.
Si eran pillados, sin ninguna duda, Remus seria despedido y a Ginny la expulsarían. Por no mencionar lo que su familia y sus amigos dirían… menudo lió en el que se metería. Pero no tenía tiempo para preocuparse por esas cosas ahora que Remus estaba embistiéndola sin misericordia. Ella amó este lado salvaje de él. Gimió por última vez cuando llego al clímax, haciéndolo llegar a él también. Se quedaron de pie allí, jadeando por un momento más antes de que él saliera de ella.
Sin una sola palabra mas él empezó a recoger los libros y papeles mientras Ginny se colocaba de nuevo sus bragas. Finalmente, se enfrentaron de nuevo. Ginny caminó más cerca de él y puso sus manos en su pecho. Buscando sus ojos se levanto de puntitas para alcanzar su oreja, y susurró, "yo creo que esto no es suficiente para mí. Subamos a su cuarto para que yo pueda saciarme." Ella regresó se bajo para quedar de pie completamente en sus pies y buscándolo de nuevo. Él sonriendo asintió. Ginny estaba feliz.
°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°
Hermione estaba regresando de su detención, todavía ligeramente deslumbraba. Su mente todavía estaba en la forma que Snape la había mirado, de una manera tan desconocida para ella. Estaba analizándolo de nuevo en su mente cuando tropezó ligeramente con dos personas. Esto la tomó por sorpresa pero rápidamente se recuperó cuando vio quienes eran.
"Hermione." Harry susurró, también parecía sorprendido de verla. Ron estaba de pie al lado de él, algo ofuscado.
"Hola." Hermione se oyó decir tiesamente. Estaba a punto de caminar más allá y olvidarse completamente del encuentro, pero Harry no se lo permitió. Él agarró su brazo para retenerla en el lugar.
"Espera, Hermione." Él dijo seriamente. "Yo lo siento."
Hermione no pudo evitar sonreír. Se dio la vuelta para enfrentarlo con una expresión alegre en su cara, pero fue rápida en esconderla. "¿Oh, realmente¿Sobre que?" Ella preguntó como si fuera absurdo que Harry estuviera disculpándose.
"¿Sobre, tu sabes, por hacerte la escena en el comedor¿Diciendo todas esas cosas que nosotros no quisimos decir?" Harry continuó tentativamente.
"¿Nosotros?" Ella preguntó, mirando de Harry a Ron.
Harry tocó con el codo a Ron. Ron estaba mirando al techo y le tomó un rato antes de que él encontrara su voz. "Sí…el tiene…. razón. Yo lo siento, también, Mione." Él refunfuñó.
Hermione se quedó en silencio por un tiempo, mientras los observaba. Harry estaba mirándola con una mezcla de miedo y esperanza mientras Ron todavía estaba enfurruñado. Pero Hermione podía decir que él también estaba deseando silenciosamente que ella aceptara su disculpa también. Su corazón tembló una vez más, pero por una razón completamente diferente. Su cara se relajó en una gran mueca y tiró sus brazos alrededor de sus dos amigos.
"¡Oh, chicos!" Exclamó alegremente. Los dos fueron tomados desprevenidamente por esto, pero rápidamente se repusieron y sonriendo se abrazaron. Incluso Ron parecía feliz. "¡Cómo los he extrañado!"
En ese momento, Hermione sentía como todo volvía a estar en su lugar. Aunque había estado distraída con Snape para admitirlo, ella había extrañado a sus locos amigos. Eran como sus hermanos y el hecho de no haber podido hablar con ellos por tan largo tiempo la había perturbado demasiado. Ahora recuperaba sus amigos. Y Ginny hacia… lo que más le gustaba hacer… con Remus. Y tenía la ligera sospecha de que Snape estaba con buena disposición. Sí. Pensó alegremente. ¡Todo parece ir bastante bien!
¿Veamos que cuánto tiempo dura esto?
------------------------------------------------
Termine. Guau estoy súper cansada y me duelen los ojos, solo espero que me haya quedado todo bien, y no haya cometido muchos errores.
Bueno ahora me voy a soñar con mi Sevy, yo también quiero decirle que soy solo suya. Jajaja, ya estoy desvariando.
Bueno ahí nos vemos chicas.
