Hola chicas, bueno nada, solo decirles fantasía cumplida y traducción completa, de verdad me divertí haciendo esto y hacerlas participes de esta loca historia que se me ocurrió traducir. Un súper agradecimiento a todas por su apoyo y por su paciencia.

La verdad ya no me queda mas tiempo, ya que en media hora tengo clases, pero antes quise colgarles el episodio y no hacerles esperar mas.

Bueno un súper beso a todas...y a leer

Fantasía cumplida

Tres meses habían pasado ya. Tres meses completos sin saber nada de él, sin tocarlo, sin besarlo, sin sentirlo dentro de ella. Tres meses, que a Hermione le habían parecido siglos. Al principio se pasaba todas las noches llorando, hundiéndose en su tristeza y en su desesperación por él. Pero después, esa fase poco a poco se detuvo. Pues sentía que empezaba a perderse cada día más.

Con cada clase de pociones a la que asistía o faltaba, con cada golpe ignorado en su puerta. Con cada súplica por hablar con él, o con cada esfuerzo por evitar encontrarse con él. Con todas las noches que gastó tocándose en su cama, mientras intentaba evocarlo. Con cada noche desvelada y frustrada. Hermione sentía que se iba debilitando y rompiendo por dentro.

Aun no entendía lo que había pasado. Una palabra se había resbalado de su boca y todo había terminado. Ella incluso regresó a la noche siguiente, sólo para que él le diera un saludo frió y le pidiera salir inmediatamente si no tenía una pregunta relacionada con la clase. Ella se había retirado herida, pensando que quizás él necesitaba algún tiempo para superarlo. Así que se apartó por un par de noches. Lo dejó ser.

Un día en pociones, ella había esperado recibir alguna señal. El usual centelleo en sus ojos cuando él la observaba, una mirada sutil, un comentario con algún significado oculto, algo. Pero fue decepcionada.

Quedándose después de la clase, ella intentó confrontarlo y finalmente preguntarle por qué estaba actuando como si nada hubiera ocurrido entre ellos. Pero una vez más él la botó rudamente fuera de la clase. Hermione ya no podía negarse que todo había cambiado con él. Todo se había vuelto desagradable.

Después de asistir a un par de clases más, ella dejó de hacerlo completamente. Sabía que Snape no diría nada del porque ella faltaba tanto. Se puso menos entusiásta en otras clases. Aunque todavía hacía los trabajos correctamente como siempre.

Sus amigos notaron esos cambios, claro. Sólo Ginny sabía lo que realmente le pasaba, pero después de muchos esfuerzos por hacerla sentir bien, ella también había perdido las esperanzas.

Por otro lado había probado salir con Ron un par de veces, incluso lo besó, pero no funcionó. No era lo mismo. Ahora era muy justo decir que Hermione se había deprimido totalmente.

Todo lo que hacia era ir a la biblioteca para estudiar, asistir a un par de comidas y salir tan rápidamente como le fuera posible, y dormir. Eso si es que sus pensamientos no estaban mortificándola. En una de esas noches de insomnio que pasó a menudo se le dio por dar vueltas por la escuela, vagando por los corredores, con el mapa de Harry para cuidarse de filch y de los profesores. Una noche cuando por descuido olvidó el mapa tuvo la sensación de que alguien había estado observándola, siguiéndola, y construyó la loca idea de que quizás Snape la había visto en ese estado desesperado y que quizás tuviera el pensamiento de perdonarla por cualquier cosa que ella había hecho. Pero claro eso estaba completamente equivocado.

La cosa es que Hermione comprendió después de muchas y muchas noches de desvelo y de vagar a través de los vestíbulos vacíos, que ella definitivamente estaba enamorada de él. No sólo era dependiente de su toque, de su cuerpo, la percepción de él dentro de ella, también empezó a valorar otras cosas. Ella amaba su intelecto, su oscuridad, y el hecho de que había descubierto el lado más suave de él, incluso cuando él no había notado que estaba mostrándoselo.

En esos momentos durante el sexo, cuando la llamaba por su primer nombre, él deshacía por un instante sus barreras. Más de una vez creyó ver algo en sus ojos, muy distinto a su usual mirada fría. Algo que le hacía pensar que él en verdad sentía algo por ella. Pero ese brillo se esfumaba tan rápido dejándola con la duda de que quizás simplemente lo había imaginado. Ahora si estaba segura que todo había sido un fragmento de su imaginación.

Encima de todo este ataque emocional que estaba teniendo, Hermione cargaba con otra maldición. Se pasaba noches enteras intentando recrear el sentimiento de él penetrándola, tomándola una y otra vez, pero sin efecto alguno. Una o dos veces ella pensó hacerlo con alguien más, posiblemente con Ron, pero sabía que eso solo haría todo mas complicado, por no mencionar que Ron jamás podría igualarse a su Snape. Snape.

El simple pensamiento de su nombre creaba todo un conflicto dentro de ella. Primero un vértigo en su cabeza, entonces su corazón se aceleraba, su estómago daba un vuelco y sus rodillas le temblaban incontrolablemente. Esto es lo que le pasaba cada vez que oía a alguien hablar sobre él o incluso mencionaba su nombre. Todo esto la estaba poniendo enferma y más delgada.

Ella se sentía enferma y completamente frustrada sexualmente.

Todo se había puesto negro en sus ojos. No había ninguna tranquilidad en su vida. Daba igual que el clima hubiera cambiado su tiempo frió a tiempos mas cálidos. Pero Hermione estaba satisfecha, porque se estaban acercando los E.X.T.A.S.I.s lo que significaba que podía esconderse detrás de los libros sin que nadie estuviera cuestionándola. Podría encerrarse en su mundo de estudios, y olvidarse de todo, aun cuando sólo fuese durante unos minutos.

Así fue que un día Hermione decidió que necesitaba ir a pociones. Al segundo que ella entró en el aula, caminó a su escritorio usual dónde Harry y Ron hacían sus pociones juntos. No se molestó incluso en esperar por ellos, después de todo sabía que no se sentarían con ella. Ellos de seguro se unirían a Deán Thomas y a Seamus Finnigan, dejándola trabajar totalmente sola. No es que ella estuviera quejándose. No después de ser ella la que los había empujado lejos.

Cuando dos figuras aparecieron a su lado, Hermione no disimuló el susto en su mirada nerviosa ni en su saludó, a los dos muchachos que habían sido parte importante de su vida, con la excepción de los últimos meses, claro.

"Eh Hermione." Harry dijo silenciosamente. Mirándola a la expectativa. Ella intentó sonreír pero sus músculos no parecían estar trabajando en ese momento. "Nosotros queremos hablar contigo." Él dijo. No trataba de ocultarle su pena al hablar.

Pero entonces los vellos de su cuello se erizaron cuando sintió una presencia familiar detrás de ella. Por un momento pensó que se desmayaría, mientras una figura alta y oscura pasaba al frente de la clase.

La clase entera se quedó en silencio. Snape sacó su varita, y con un golpecito aparecieron las instrucciones escritas en la tabla.

"¿Quién puede decirme a qué poción pertenecen las instrucciones del pizarrón?" Él preguntó con su voz fría lo que hizo que Hermione se estremeciera recordando todas las veces que él había susurrado en su oreja. No. Hermione mala. Detente.

Claro, Hermione supo la respuesta en seguida, pero no levantó la mano. Nadie lo hizo. Harry la tocó con el codo en su brazo. Ella volvió la cabeza para encontrarse con sus ojos verdes y lo que vio en ellos eran lágrimas. Él estaba pidiéndole. Pidiéndole que contestara la pregunta. Pidiéndole que levantara su mano; que dé alguna señal de que la vieja Hermione todavía estaba allí. Lo que también vio fue su valor y apoyo.

Con una respiración profunda y tranquila, Hermione levantó la mano, mirando a Snape directamente. Su cabeza se volvió hacia ella. Podía jurar que se había reducido la velocidad durante los dos segundos en que se encontraron, simplemente mirándose.

El momento parecía haberse detenido para siempre y Hermione creyó ver sus ojos centellear durante un segundo cuando encontraron los suyos, pero estaba segura de que lo había imaginado.

"Señorita Granger." Dijo en una voz monótona. "Que bueno que decidiera halagarnos con su presencia." Ella no se dio por aludida. Ignorando completamente el hecho de que éstas eran las primeras palabras que él le había dirigido desde entonces... Bien, entonces. Ella tomó otra respiración y respondió la pregunta.

"Se llama la poción de la venganza, Señor." Ella dijo, asegurándose de parecer tan profesional como fuera posible. "Su propósito es envenenar al bebedor de modo que este quede obligado a obedecer todo lo que uno quiera, cabe acotar que fue declararada ilegal en 1767, después que una persona la tomó haciendo que se cortara por todo el cuerpo hasta que se mató." Ella le había dicho todo con una sola respiración, esperando poder dejar de hablar lo más pronto posible. Pero tenía que admitir, que el hecho de volver a participar la hacía sentir muy bien. Algo que no había estado haciendo últimamente.

"Funciona un poco como la maldición Imperius." Snape continuó, sin reconocer la respuesta de Hermione. Examinando a Harry y a Ron, ella vio pequeñas sonrisas en ambas caras. Ella sonrió para si. "Puede hacer que él maldecido haga todo lo que él mago quiera que haga. La diferencia crucial es que esta poción no tiene reversión, a diferencia de la maldición Imperius. Como explicó la Srta. Granger..." Hermione se estremeció cuando él pronunció su nombre y sus ojos se encontraron con los suyos. "...nos informó, se ha prohibido durante casi tres siglos. Claro, Hogwarts tiene un permiso especial para enseñárselo a sus estudiantes. Sin embargo, ustedes no van a hacer esta poción, sólo van a escribir una explicación para cada uno de sus ingredientes y qué efectos tienen estos en la poción." La clase entera gimoteó. "Empiecen." Con eso él se dio la vuelta rápidamente y fue a su escritorio.

Hermione se obligó a quitar sus ojos fuera de Snape y se volvió a los muchachos. "Porqué esa mirada, chicos." Ella empezó, pero Harry la cortó.

"Quieta Hermione. Tu tienes que decirnos algo." Él le dijo, pero lo que menos quería era hablar. Estaba segura que a ellos los movía algo más que la curiosidad, mas bien querían saber por qué había estado tan distante últimamente. Los había preocupado realmente.

"No, pero yo no tengo nada que decir." Ella los corrigió. "Sé que he estado completamente extraña en los últimos meses, y se que les debo una disculpa. Nunca debí haber permitido que mi vida personal afectara nuestra amistad."

"¿Vida personal?" Ron la cortó. "Pero de eso es exactamente lo que nosotros estamos hablando, Hermione. ¡Nosotros hemos sido amigos durante siete años! ¡Su vida personal debe incluirnos! ¡No nos excluyas!"

Hermione suspiró. "Ustedes tiene razón. Toda la razón." Ella admitió, mirando hacia sus manos antes de buscarlos de nuevo. "Yo lo prometo, no más secretos de hoy en adelante. Voy a ser completamente honrada con ustedes. Solo permítanme tener este único secreto. Este único secreto. Probablemente en el futuro se los termine contando. Pero por ahora no puedo. Tienen que confiar en mí."

Antes de que ellos volvieran a hablar, Hermione vio la respuesta en sus ojos. No podía creer que después de todo este tiempo ellos todavía confiaran en ella y eso la tocó profundamente. Los tres sonrieron y rápidamente se abrazaron. Error más grande.

"Ésta no es ninguna clase de terapia para relación de parejas, Srta. Granger." La figura de Snape apareció detrás de ella. Hermione se heló. Su cuerpo entero se había paralizado. Esto era lo más íntimo que ella había estado de él en los últimos tres meses y removió un poco aquellas viejas emociones que había intentado superar por tan largo tiempo. "Diez puntos de Gryffindor. Yo sugiero que empiece a trabajar antes de que tome más." Dijo, moviéndose y caminando hacia su escritorio. Ella no le había visto ni siquiera levantarse. Pero él se detuvo y sin mirarla agregó, "Y necesito verla después de la clase, Srta. Granger."

Hermione no solo se congeló, por un momento fue incapaz de coordinar sus ideas. Su boca estaba abierta de la impresión. ¿Que fue eso?. El infierno.

"¿Hermione, estas de acuerdo?" Oyó a Ron preguntarle. Intentó dar una respuesta o algo.

Pero no parecía ser capaz de nada. ¿Él le había pedido que se quedara después de clase? ¿Después de tres meses enteros de ignorar completamente su existencia, él ahora quería hablar con ella? ¡¿En privado?! Qué estaba pasando.

Ante Harry y Ron se enfadó de nuevo por la supuesta injusticia y sonrió. "Sí. Disculpen. No me puedo imaginar lo que quiere conmigo. ¿Quiero decir yo no hice nada, ustedes saben?" Dijo en lo que esperó sonara como un buen acto de enojo. Pero realmente no tenía que pretender tanto.

El hecho que se atreviera a pedirle hablar en privado después de lo que él le había hecho. Y tener que decírselo al principio de la clase, sabiendo que ella entonces estaría esperando ansiosamente porque que la hora terminase, para poder averiguar lo que él quería. Le hizo hervir su sangre. Tres meses después y él todavía sabía exactamente como torturarla.

Claro, el resto de la hora parecía pasar increíblemente despacio. Tanto porque quería que la clase terminara y también porque estaba sumamente asustada. No tenía ninguna idea de lo que él tenía reservado para ella, esto solo aumentaba su nerviosismo. Así que cuando la campanilla sonó para indicar el fin de la clase, ella tragó con dificultad y respiró profundamente, intentando calmar los latidos de su frenético corazón. Harry y Ron le dieron sus adioses, diciéndole que le guardarían algo del almuerzo.

Hermione guardó sus últimas plumas, y dándose cuenta que no podría aplazarlo mas, caminó hacia Snape que se encontraba sentado en su escritorio garabateando en un pedazo de pergamino. Ella se agito cuando comprendió que esta era la primera vez que ellos estaban juntos y solos en un cuarto desde su último encuentro. Hermione aclaró su garganta para conseguir su atención, pero él no se dio por enterado. Así que ella esperó durante unos minutos, hasta que él finalmente soltó su pluma y buscó sus ojos. Hermione se heló.

"Srta. Granger." Él empezó, con su voz fría y tranquila como si no fuera afectado por su presencia. "¿Me puede explicar por qué ha estado faltando tanto a mis clases?" le preguntó. El cerebro de Hermione simplemente dejó de trabajar por un momento. ¿Qué le había preguntado?

"¿Qué?" Ella respiró, soltando la respiración que había estado conteniendo.

"Le pregunté si había alguna razón para que estuviera faltando a mis clases." Él continuó, reuniendo sus manos encima de la mesa. "Creo que al principio de año yo expliqué que Pociones no eran una clase electiva."

Hermione no creyó las palabras que salían de su boca. ¿realmente él estaba esperando una respuesta a su pregunta? ¿Honestamente no sabía que la razón por la que faltaba era precisamente él? Su boca se tensó y sus cejas se dispararon hasta la línea del pelo, ella traía una mirada de absoluta sorpresa escrita en su cara.

"¿Srta. Granger?" Él preguntó, burlonamente, como si disfrutara de su silencio. "¿Quiere contestarme?"

Despacio, el enojo que Hermione había sentido antes, se arrastró en ella y su sangre empezó a hervir de nuevo. ¡Era un completo desgraciado! ¿Quién se pensaba que era, haciéndole esa pregunta cuándo él sabia muy bien la respuesta? ¿Él estaba intentando provocarla? ¿Encolerizarla? ¿Tortúrela?

"Creo que usted sabe la respuesta, Profesor." Ella hirvió por dentro, intentando parecer calmada y conseguir que su voz trabajara al mismo tiempo.

"No comprendo, que quiere decir, Srta. Granger." Él le contestó pacientemente. "¿Porque razón le estaría preguntando si yo supiera ya la respuesta?"

Hermione se resistió el impulso de golpearlo. "Yo no sé. Usted puede decírmelo."

Snape sólo le dio una sonrisa ligera. "Si usted falta a otra de mis clases, yo tendré que informárselo al director." Él continuó, ignorando el enojo de su voz. Él sabía lo que estaba consiguiendo de ella y Hermione podía ver la victoria en sus ojos. "Ahora le sugiero que se retire." Hermione no dijo una palabra. Apenas se quedó de pie allí, mirándolo con escepticismo y enojo escrito en su cara. Prácticamente podía sentir su corazón romperse en un millón de pedazos. "Ya se puede ir." Snape dijo, mientras volvía a su pergamino. Él recogió su pluma y empezó a garabatear, pero se detuvo para mirarla de nuevo.

"Creo que ya la despedí, Srta. Granger." Él dijo, alzando una ceja.

Hermione todavía no tenía ninguna intención de salir.

"No." Dijo firmemente. Snape la miró sorprendido.

"¿Qué?" Él preguntó.

"Yo dije que NO." Repitió. "Ya estoy enferma de que usted siempre este diciéndome qué hacer. Estoy enferma de que usted este controlándome así."

"Bueno, ya ve, Srta. Granger," Él dijo en esa voz fría y tranquila que normalmente enviaba escalofríos por su espina pero ahora sólo la hizo enfurecer aun más. "Como su profesor, yo tengo ese poder."

"Yo no estoy hablando sobre usted como mi profesor." Ella le dijo, tomando más fuerza en su voz. "Yo estoy hablando sobre usted como un hombre, hablando conmigo, con una mujer. Yo estoy hablando sobre usted como mi amante."

El impacto de sus palabras fue tremendo. Su cara se dejó caer y la chispa divertida de sus ojos se había esfumado. En cambio sus orbes negros se llenaron de enojo y su boca se adelgazó aun mas. Sin saber qué está pasando, Hermione fue empujada bruscamente contra una pared con la cara de Snape frente a la suya.

"Que fantasía es esa que usted tiene de nosotros siendo amantes," Él siseo peligrosamente. "Es una completa basura, Srta. Granger. Yo le sugiero que se olvide de todo lo que nosotros hemos tenido y que siga viviendo su vida como una sabelotodo inaguantable."

Hermione sentía las lagrimas romper en sus ojos, pero se negó a permitirle verla asi de débil. Así que recogió toda la fuerza para contestarle. "Hace mucho tiempo que me di cuenta que esto, sólo era una fantasía. Solo quise cumplir mis fantasías de hacerlo con usted en cada posición posible." Ella hirvió atrás. "Profesor." Agregó.

Él gruñó y se empujó bruscamente contra ella. "Y eso es exactamente lo que era. Sexo. Nada más. ¿Usted entiende? Nada."

"Yo lo entiendo absolutamente bien." Ella contestó. Su voz era más débil ahora. Él todavía estaba observándola con un brillo profundo en sus ojos y ella fue la primera en romper el contacto. Miró a sus pies, rogando a sus lágrimas por no caer. "¿Ahora usted me permite ir por favor ?" Ella preguntó débilmente. Su voz era casi un cuchicheo cuando hizo la pregunta.

Ella oyó que él suspiraba y su contestación fue soltarla, pero esto no era lo que Hermione había querido decir. Los dos sabían lo que ella había querido decir en verdad con su pregunta. Ella no había querido decir que le permitiera ir físicamente. No. Ella estaba pidiéndole que le permitiera ir emocionalmente, porque todavía estaba tan atada a él como aquel día en que sus sueños había empezado.

Su cuerpo todavía estaba cerca del suyo y podía sentir el calor que él irradiaba. Ella sabia bien que él todavía la quería tanto como ella a él. Lo conocía mucho mas de lo que él se imaginaba, y aunque no lo estaba mostrando, ella podía ver el deseo en sus ojos. Ella lo buscó, cerrando sus ojos con los suyos de nuevo. Pero estos no eran brillantes. Simplemente eran llamativos.

Después de tanto intentar detener sus lagrimas, Hermione lo encontró imposible ya, una lágrima escapó por su mejilla. Pero no se dio prisa por limpiarla. Ya no le importó si él veía sus lágrimas. Le serviría saber lo que había hecho con ella. Cómo él había entrado en su corazón y no le permitía irse. Ella abrió la boca y él con su mano limpió su furtiva lágrima. Ese gesto inesperado los cogió por sorpresa.

La respiración de Hermione se puso más dura, sus ojos bajaron a sus labios. ¿Cómo se sentiría besarlos de nuevo? ¿Como se sentirían contra su cuello? Hermione tenía que detenerse para no estremecerse. Pero pronto sus pensamientos fueron enviados lejos debido a que sus labios se apretaban firmemente contra los suyos. Asustada al principio. Hermione sentía que debía detenerlo. Pero entonces ella sintió que él abría sus labios con su lengua y entraba en su boca, y todo el mando estaba perdido.

Sus brazos se envolvieron automáticamente alrededor de su cuello, mientras los de él la tomaron por su cintura. Ellos se tiraron más cerca, saboreando su encierro. Había sido tan largo el tiempo desde que ellos habían podido tocarse. Hermione sentía que una pasión desconocida se alzaba dentro de ella como nunca había sentido antes. Su cuerpo entero en ese momento le estaba rogando por más.

La ropa empezó a caer al piso una por una. Él parecía ser el mas necesitado. Hermione nunca había visto a Snape soltar el mando de esa manera. Él estaba completamente expuesto; desnudo emocionalmente delante de sus ojos. Y honestamente, ella amó este lado salvaje de él.

Sus dedos pronto encontraron sus pliegues húmedos, haciéndole abrir la boca, rompiendo el acalorado beso finalmente. Él la retrocedió contra el escritorio y entró dos dedos en ella. Hermione gimió ruidosamente. Había sido tan largo el tiempo, que esto se sentía increíble. Ella lo miraba, viendo sus ojos nublados completamente por la lujuria. Ella supo que su ausencia también le había afectado.

No queriendo perder más tiempo, ella desabrochó sus pantalones y los empujó abajo. Él no dudó, tirando abajo el resto de su ropa y entrando en ella con un movimiento veloz. Los dos gimieron con satisfacción. Hermione envolvió sus piernas alrededor de su cintura, amando el sentimiento de él de nuevo dentro de ella..

Snape empezó empujando dentro de ella, su paso era áspero. No tenía paciencia para ser manso. Hermione estaba gimiendo casi constantemente ahora, sus embestidas se hicieron más profundas cada vez, pegando en ella. Sus uñas empezaron a clavarse en su espalda, dejando marcas en su piel. Pero a Snape no parecía importarle. Sus ojos estaban vagando por su cuerpo mirando la forma bonita en que ella se retorcía de placer.

Sus labios encontraron los suyos en otro beso acalorado. Él empezó yendo más rápido que antes, empujando en ella con tal fuerza que Hermione supo que esto le dejaría unos moretones durante los próximos días. Pero eso no era importante en ese momento. Todo lo que importaban eran el hecho que los dos estaban allí, amándose de esa manera insensata.

Con cada empujón, Hermione sentía acercarse al clímax. Ella rompió el beso y gimió muy agitada, tirándolo más cerca a su cuerpo sudado. "Diosss" Ella gimió. "Severussssssssss"

Y con eso ella se vino, totalmente extasiada, tomándolo con ella. Él vació su semen en ella. él realmente merecía la pena. Sus cuerpo desnudo, sudado se derrumbó en ella, ambos tratando de tranquilizar su respiración.

Después de un instante, Snape se levantó despacio fuera de ella y agarró su varita. Con un golpecito simple los dos estaban limpios y vestidos. Hermione hizo un esfuerzo por levantarse, pero sus rodillas cedieron. Snape se dio prisa adelante para cogerla. Después de asegurarse que ella podía estar de pie sola, la soltó mirándola a los ojos.

"¿Usted sabe lo que esto significa, entonces?" Él le preguntó en una voz suave.

"Sí." Ella contestó casi inmediatamente. Tomando una respiración profunda, ella enderezó su ropa lo mejor que pudo antes de buscarlo de nuevo. "¿Hasta la graduación entonces?" Ella preguntó. Él le dio una inclinación breve.

"Bien." Ella dijo. "Yo me voy a almorzar. Los muchachos se estarán preguntando donde estoy." Ella caminó más cerca de él y lo besó en los labios. "¿Puedo verlo esta noche?"

Él asintió nuevamente. Ella se dio la vuelta y caminó hacia la puerta. "¿Hermione?" Él la llamó. Ella se volvió a a mirarlo. "¿Quizá usted podría quedarse esta noche?" Le preguntó. Tomó un momento para que ella procesara lo que él había dicho, pero entonces ella sonrió. Y volvió asentir.

"Claro."

Fin

¡¡ ¿Ahhhh?...Si, se lo que están pensando, yo también me pregunto, ¿como traduzco esto?, ¿se quedan juntos o no?, que quiso decir con eso de hasta la graduación, bueno a ver cual es su opinión.

De todas maneras a mi no me quedo claro este final, la autora dice que pues, pensaba hacer una continuación, algo así que después de 10 años ellos se reencuentran y recuerdan lo que vivieron, pfffffffffffffffff. Eso me da a entender que ellos lo siguen haciendo hasta que ella termina el cole y ahí chau Snape. ¿Lo entiendo así?...Me jalo los pelos del coraje.

A caray esto me ha entrado ganas de traducir otra historia pues aunque también hablo frances nunca he leido un FF en ese idioma .

asi que haber que encuentro. Cualquier cosa les aviso.

Bueno nos vemos.

Y fantasia cumplida para todas.