2.-curiosidades tentadoras

¡Naruto Baka!. Y es que en ese momento Sakura no podía pensar en un calificativo mejor para el chico. Era un tonto sin remedio, y a Sakura la mayor parte del tiempo eso le era plenamente indiferente, claro había sus veces en que era tonto en exceso y ella le daba un golpe que lo dejaba inconsiente, preferentemente para que dejara de decir tanta tontería, pero fuera de eso la tontería de naruto era completamente irrelevante a la ya acostumbrada kunoichi, sin embargo, ese día, específicamente ese día, a Naruto se le había ocurrido hacer una pregunta aparentemente inocente, no era una gran pregunta ni tampoco era ofensiva o con malicia, era simple, clara y llena de ingenuidad.

Todo había comenzado por que estaba aburrido, cuando naruto estaba aburrido comenzaba a hacer preguntas tontas que a Sakura no le molestaba contestar, incluso ella se divertía explicandole al rubio ciertas cosas que al parecer él no comprendía del todo; Y fue entonces cunado llegó aquella pregunta que ella hubiera deseado que jamás se hubiera formulado de los labios de su amigo.

- Eh... Sakura-chan-llamó el chico timidamente.

-Dime Naruto.-Ambos estaban sentados en la vieja banca de un parque que estaba cerca de la casa de Naruto.

-Eh...¿te puedo hacer una pregunta?-

-Claro Naruto.-

-Es que... eh... ¿ A que saben los besos Sakura-chan?-

En se momento Sakura creyó que le daría un colapso nervioso, ¿qué clase de pregunta era esa?, peor aún, ¿ que clase de respuesta debía dar?, tantos sentimientos se mezclaban en su interior y le comenzaban a arder las mejillas, el rubor de su cara estaba siendo cada vez más evidente.

-¿Sakura-chan?- preguntó el chico esperando a que su amiga respondiera la anterior custión y mirandola con cuiriosidad por la reacción que la pelirosa estaba manifestando.

Por fin y sin ninguna salida más, Sakura al fin pudo reaccionar.

-¡No hagas esas preguntas idiotas Naruto Baka!-al mismo tiempo que daba un fuerte golpe en la cabeza del chico dejandolo inconsciente sobre la banca y levantandose ella furiosa para abandonar el lugar.

Y ahora estaba ahí recargada en una barda, insultando a Naruto mentalmente y preguntandose por que había sentido tanto con la inocente pregunta de su amigo.

-Sakura-chan.-y ahí venía él, con una carita de perrito abandonado bajo la lluvia, seguramente dispuesto a disculparse, ua mirada que la Kunoichi no podía resistir.

-¿Qué pasa Naruto?-preguntó la chica dando un suspiro largo de resignación.

-¿Te ofendió algo que dije en el parque, hice algo mal?, si es asi yo...-

-No, no hiciste nada mal.-respondió la chica percatandose en ese momento de esa sensación en su estomago cada que el chico se acercaba, como ¿mariposas?, ¿podría ser que ella...?

-¿Entonces por que te enfadaste Sakura-chan?-preguntó el rubio mirando interrogante a su acompañante.

Nunca supo por que lo hizo y estaba segura de que cuando buscara una explicación no la tendría del todo, pero en ese momento simplemente fue un impulso, tal vez un arranque o simplemete algo que deseaba hacer desde hacía mucho tiempo, lo estaba besando, apretaba sus labios contra los del chico, quién pasmado no sabía como reaccionar. Quedaron así por un momento, y cuando finalmente Naruto pudo asimilar aquella acción y estaba por corresponder ante el beso proporcionado por Sakura, esta se separó de él dando por terminada la acción.

-Ahí tienes tu respuesta.-dijo ella y se alejó del lugar dejando a un pasmado Naruto, que no podía creer lo que acababa de pasar. Si las preguntas de Naruto iban a seguir siendo como las de ese día a Sakura no le molestaba responder todas las que él tuviera en mente.