Esas cosquillas que se sienten
1.-De príncipes y princesas
Desde que era una niña Sakura siempre se imaginó como la princesa de un cuento, atrapada en una torre sin más compañía que la soledad, esperando a que un príncipe la rescatara y la llevara a vivir junto a él en un lugar hermoso donde ella sería reconocida y amada, donde nunca más volvería a estar sola y sería muy feliz.
Cuando conoció a Sasuke pensó haber encontrado a su príncipe azul, por qué él era todo lo que un príncipe debía ser; era guapo, era misterioso, e incluso su ropa alucionaba a lo que para ella él siempre representó, su ropa también era azul y por si fuera poco era descendiente de uno de los clanes más importantes de la aldea: Los Uchiha. Todo en él era perfecto y Sakura se sentía como toda una princesa. Pero Sasuke se fue, sólo para buscar venganza, alejándose de todos los que lo querían, alejandose de Naruto que lo que quería como un hermano y alejandose de ella que lo amaba con todo el corazón y que se lo había dicho, que le había propuesto una vida juntos. Él simplemente la había rechazado y la dejó en aquella fría banca a ella y a su soledad y fue en ese momento Sakura dejo de creer en los príncipes azules, por que estaba convencida de que no existía nadie en el mundo que la hiciera sentir una princesa, nadie que fuera su príncipe.
Resopló un poco fastidiada, y es que el calor de ese día no estaba ayudando a su humor ya de por sí malo. No es que no le gustaran los días libres, era que ese día en especial empezaba a recordar la vez en que Sasuke se había ido de la aldea. Decidió ojear nuevamente la revista que tenía en la mano, la acababa de comprar por que le habían llamado la atención algunos vestidos que había visto ahí y ya era tiempo de que en la gran colección de revistas médicas que guardaba en su armario hubiera un poco de variedad.
-¡Sakura-chan!-la sorpresiva mención de su nombre hizo que la joven se sobresaltara un poco para luego volver su mirar hacia el chico que corría hacia ella con una sonrisa adornando su rostro.
-¿Qué pasa Naruto?-preguntó la chica ya cuando él estaba delante de ella.
-¿Qué haces?-preguntó el chico inclinandose un poco hacia ella.
-Leyendo.-respondió la joven mostrando al chico la revista que sostenía en sus manos.
-¿Y de qué se trata lo que lees?-preguntó el chico intentando enfocar su vista en la portada .
-Son vestidos que las princesas suelen usar en la ceremonias reales, mira.-al decir esto la chica abrió el librillo mostrando al chico la imagen de una princesa usando un vestido de noche color rojo cereza con un escote bastante provocativo sin ser vulgar.
-¡Que bonita es esa princesa!-exclamó Naruto tomando la revista y mirando con gran detenimiento la joven que se presentaba ahí.
-Claro que sí Naruto, es una princesa, siempre se arreglan para los eventos oficiales.-explicó la kunoichi.
Naruto frunció un poco el seño y le devolvió la revista a la pelirrosada mientras esta lo miraba interrogante.
-¿Qué pasa?-se aventuró a preguntar una muy intrigada Sakura al ver la expresión de su hiperactivo amigo.
-Es que...esas princesas son muy bellas...-comenzó calmadamente el rubio.-pero no son como tú.-terminó por añadir. Sakura enarcó una ceja sin comprender que era lo que quería decir su compañero.
-A lo que me refiero es que ellas se tienen que arreglar para verse así, pero tú... tú Sakura Chan eres naturalmente bella-se explicó el rubio entusiasta dedicandole una sonrisa a la chica que junto al comentario anterior la hizo sonrojar.
-Que cosas dices.-murmuró la chica bajando su mirada para que Naruto no descubriera el rubor que adornaba su rostro.
-Sí Sakura chan, ellas son princesas, pero tú eres la más bella de todas las princesas y yo sería gustoso tu príncipe.-
-Naruto, los cuentos de hadas no existen.-exclamó la kunoichi riendo ante la pose que el shinobi había tomado.
-Pero Sakura chan, tú eres una hermosa princesa, aún mejor que cualquier princesa de cuento o de revista.-
-Bueno Naruto.-la pelirrosada rió un poco decidiendo seguirle el juego a su amigo.-¿Y que sería lo que te haría el principe perfecto para mi?-
-Ah, eso es muy simple, yo lucharía contra culaquier fantasma, ogro, dragón o lo que fuera para llegar hasta ti, sería capaz de sacrificar todo, de dar todo y entregarme a mi mismo como prenda para que tu fueras muy feliz Sakura chan.-
La repuesta de Naruto simplemente la dejó helada, ella lo sabía, ella sabía que todo lo que el chico le había dicho era cierto, apenas iba a emitir su respuesta cuando el chico alegremente añadió:
-Y jamás te dejaría sola.-
Y con esto Sakura simplemente le dedicó su sonrisa más sincera, más especial, más única a su amigo , a su príncipe, por que la kunoichi había recuperado su ilusión de niña por que ahora estaba convencida de que existian los príncipes, ahora más que nunca ella había encontrado a ese príncipe que una vez ella creyó perder. Un príncipe que también era muy guapo, pero que a pesar de tener una vida trágica siempre sacaba lo mejor de sí y de los demás, que no tenía secretos para con ella, que sólo deseaba verla sonreír, que exaltaba sus cualidades, un príncipe que jamás la dejaría sóla. Y Sakura sonreía, ¿para que querer un príncipe azul como todas?, ella tenía a su príncipe único y especial, a Naruto, su príncipe naranja.
¡Al fin la inspiración vuelve!, quiero agradecerles por seguir esta serie de drabbles que mi paranoica mente ha creado para que ustedes lo disfruten, lamento el retraso y no se preocupen seguire escribiendo hasta que se me seque el cerebro! Puden darme sugerencias de como les gustaría ver a esta parejita todo comentario, queja o lo que esten para darme será bienvenido.
