Esas cosquillas que se sienten
5.-Fugas y reparaciones
El agua salía a chorros y Naruto sólo supiraba resignado, había intentado de todo para detenerla pero nada había funcionado, cualquier cosa había resultado completamente inútil, su lavabo tenía una terrible fuga y no había ninguna cosa qué él pudiera hacer para remediarla. El chorro se escapaba por la tubería que conectaba al lavabo con el desagüe y Naruto, siendo Naruto ya había intentado repararla, apretando el ensamble de la tubería, intentando estrangular la tubería ( mala idea) e incluso poniendole un torniquete para evitar que el agua siguiera inundando su baño y nada funcionaba.
Se oyó que alguién abría la puerta en ese momento y Naruto sólo masculló algo entre dientes y se limíto a encontrarse con aquel que había osado entrar a su casa en semejante momento y rogando por otra parte que fuera alguien que pudiese sacarlo de el embrollo.
Al salir del baño se encontró frente a frente con un par de hermosos ojos jade y todo pensamiento anterior se borró de su mente.
-¡Sakura-chan!-exclamó emocionado el rubio.-
-¡Naruto!-la joven lo miraba con el ceño fruncido y una clara expresión de molestia.-¡¿Me puedes explicar por que demonios no has ido al entrenamiento esta mañana?!-
-Sakura-chan, no te enfades, yo...es que...yo...-intentaba explicar el rubio a la vez que retrocedía unos cuantos pasos viendo como la kunoichi se acercaba peligrosamente.
-¡Te has quedado dormido otra vez verdad baka!, ¡no lo puedo creer!-la pelirrosada se acercaba cada vez más a él con una mirada amenazante.
-Sakura-chan es que yo...-y entonces como un haz de luz momentaneo en la cabeza de Naruto a este se le ocurrió hacer algo que pudiera explicar mejor la situación que las palabras atoradas en su garganta no lograban formular. Abrió la puerta del baño. El agua contenida dentro del cuarto de baño se extendió hacia donde ellos estaban mojando los pies del rubio y de paso los de Sakura también, mientras que la visión del lavabo se extendía frente a ellos y la de la tubería lanzando el continuo chorro de agua también.
Sakura miró a Naruto, luego a la fuga, luego a Naruto y a la fuga nuevamente.
-¿Ya llamaste al plomero?-preguntó la chica acercandose a donde estaba su amigo y mirando hacia dentro del cuarto de baño.
-No, pensé que podría repararlo yo mismo.-respondió el chico esbozando una sonrisa, Sakura se limitó a checar el estado de la tubería, ahí se podían observar los maltratos que había recibido por parte de Naruto al éste intentar "repararla".
-Si, ya veo lo que intentabas.-indicó la kunoichi soltando un suspiró de resignación, y luego añadiendo.-Pues bien, veamos que podemos hacer con eso.-
Avanzó hacia el baño con paso decidido hacia la tubería rota y se puso en cuclillas para verla mejor, a su lado un curioso Naruto observaba. La fina y delgada linea obscura se extendia frente a sus ojos y ni siquiera era por que la tuberia estuviese rota, estaba desembonada, así, simple como eso, tal vez lo que había provocado en un principio la fuga había sido que la tubería no estaba embonada del todo correctamente y la presión del agua había provocado que saliera un pequeño chorro para liberar presión, eso más "los arreglos" de Naruto había emperorado la situación. Otro suspiro, tomo la tubería y haciendo amago de la fuerza necesaria acomodó la tubería tal y como debería ir embonandola perfectamente y dando fin al problema con el que Naruto había lidiado toda la mañana.
-¡Wow!, ¡Sakura-chan eres sorprendente!-mencionó el chico entusiasmado mirandola con admiración.
-Es increíble Naruto, deberías ser más observador-reprendió suavemente la pelirrosada quién ayudada por el rubio se puso nuevamente de pie.
-¡Tú eres fantástica Sakura-chan, eres capaz hasta de curar a las tuberías!-
La chica rió y se dispuso a explicarle:
-Las tuberías no se curan Naruto, se reparan, sólo era cuestión de acoplar las piezas en su lugar.-
-Como tú hiciste con mi vida, Sakura-chan.-dijo el shinobi regalandole una sonrisa a la pelirrosada. -No sólo la reparaste, sino que pusiste todo en su lugar.-
Y entonces Sakura no supo que decir, era extraño , pero sólo con Naruto le pasaba, sólo él era capaz de dejarla sin palabras.
-¿Quieres Ramen?-preguntó el chico rompiendo en ese momento con la burbuja de pensamientos que hilaba la chica en su mente.
-¿Eh?...ah sí, por favor.- Con esta respuesta el chico se dirigió alegremente a la cocina dispuesto a preparar el alimento. Antes de que lo viera desaparecer de su vista, la kunoichi detuvo el paso de su amigo.
-Naruto.-el chico se volvió a verla interrogante.
-¿Qué pasa Sakura-chan?-
-Gracias.-Sin saber realmente por que Naruto sólo sonrió y siguió su paso hacia la cocina mientras Sakura sonreía sabiendo exactamente la razón de ese gracias.
" Gracias Naruto, por reparar mi vida y poner las cosas donde deben estar, y también gracias por reparar la fuga de mi corazón"
