Tu piel y mi piel se reconocen, ¡Auch!

Sakura jamás pensó en ello, ni siquiera cuando se encontraba estudiando medicina pensó siquiera en que aquello fuera algo relevante, nunca, jamás se imagino que eso fuera real. "Todo es un mito" Se repetía constantemente, por que eso era sólo un invento de los enamorados o de los locos que ilusionaban con encontrar una explicación a la placentera sensación que se daba cuando entre dos enamorados había un roce de piel.

Todo cambio de pronto, cuando Naruto regresó de su entrenamiento con Fukasaku, pues ella nunca pensó encontrarse en aquella situación, menos con quién se encontraba y sin embargo, sucedía en ese mismo instante, sin que ella se lo propusiera se encontraba en una posición que le estaba demostrando lo que ella anteriormente tildaba de tontería.

-Etto…Sakura-Chan yo…-Naruto balbuceaba esperando encontrar alguna explicación, o tal vez pensando en pedir ayuda divina para no verse inconsciente en algún momento en el piso cortesía de la fuerza descomunal de Sakura. Y ella no reaccionaba, simplemente se quedaba intentando asimilar semejante situación, a pesar de todo el auto control que deseaba mantener cada neurona de su cerebro estaban demasiado ocupadas concentrándose en cada sensación que recorría su cuerpo en aquel momento; La respiración de Naruto sobre su cuello, sus manos tomando su cintura tan protectora y posesivamente a la vez, su piel contra la de ella, ella completamente vulnerable debajo de él y el sobre ella evitando su completa caída con las rodillas una a cada lado de las piernas de ella, y ella atrapada en él.

-Naruto…-murmuró y el tibio aire de su aliento rozó suavemente el oído del Uzumaki, mientras este luchaba por mantener su autocontrol, aunque para ese momento eso parecía misión imposible, levantó un poco su vista y fue testigo del espectáculo más hermoso que jamás se hubiera podido imaginar; ahí estaba ella sobre el colchón, con el cabello revuelto enmarcando su bello rostro, su tez blanca ahora tenía un leve matiz rojo sobre sus mejillas y sus ojos verdes parecían destellar con más brillo que nunca, su cuerpo temblando debajo de él, estremeciéndolo a él y despojándolo de la cordura que le quedaba.

Habían caído en esa situación por que él había llegado de sorpresa de su entrenamiento, buscándola en su casa y más específicamente en el cuarto de ella, nunca pensó ninguno que la sorpresa los llevaría hasta ese momento.

Y entonces Sakura pudo entender algo, su piel y toda ella se estremecía, sus sentidos se intensificaban y todo a su alrededor parecía más brillante, pero eso sólo sucedía cuando él, Naruto por alguna razón rozaba su piel y ella sabía pues su ser se lo indicaba que a Naruto le pasaba lo mismo sólo con ella. Sonrieron y no pensaron en nada más, unieron sus labios en un cálido beso que se complemento con suaves caricias, lo que pasara esa noche era sólo el destino, pues ellos estarían juntos para siempre.



" Las palabras no lo pueden explicar, entre nosotros dos el tacto habla más, y es que no hay más que decir tú piel y mi piel se reconocen".