Inolvidable

La primera vez que Naruto vio a Sakura fue cuando ambos apenas eran unos niños, sin embargo, y a pesar de ello, el pequeño niño rubio podía decir que había visto un ángel frente a él, ella era tan bella, se veía tan pura que Naruto no pudo evitar sentir como su corazón era cautivado por aquella fantástica criatura y decidió en ese momento que ella era la mujer de su vida, tal vez era sólo un niño pero no podía equivocarse, su corazón se lo dictaba y estaba seguro de que eso era lo correcto.

Cuando entró a la academia ninja su felicidad fue aún mayor pues ahora estaría cerca de aquel ángel que había encontrado en su camino alguna vez cuando era más niño…

Le dolía, a veces le dolía tanto que podía sentir como el aire lastimaba sus pulmones al llenarlos, le dolía ver como aquél ángel suyo se perdía por ese que nunca se volvió para ver que maravillosa chica lo amaba con devoción y le dolía aún más saber que pasara lo que pasara ella jamás se voltearía para verlo a él, que ninguna de sus sonrisas pertenecerían a él, que el jamás podría aspirar a ser el dueño de su corazón; Y es que los ángeles no se fijan en los demonios, ¿verdad?

Recordaba lo feliz que estaba cuando nombraron a los equipos después de el egreso de la academia, recordaba también haber agradecido al cielo por poder estar aún más cerca de lo que jamás hubiera imaginado de su Sakura-Chan y también recordaba la rabia que sintió cuando Sasuke había sido puesto en su equipo finalmente, a pesar de estar cerca de su ángel en ese momento la sintió más lejana que nunca.

El examen chuunin lo hizo sentir tan orgulloso de ella, el sabía que ella era fuerte, que no necesitaba de nadie para poder vencer ese complejo que todos se habían encargado de colocar pesadamente sobre ella y Sakura simplemente les había demostrado lo que en realidad valía. Luego, en los combates sintió como la conexión entre ambos se fortaleció un poco más, ya no la sentía tan lejos de si.

La vez que le rompió el corazón fue aquella en la que llegó suplicando su ayuda, pidiéndole que trajera a Sasuke de vuelta; esa vez maldijo a ese teme con todas sus fuerzas y si bien lo quería como a un hermano no iba a permitir que dañara a su Sakura-Chan de aquella manera tan cruel. Fue así como se ató a una promesa de por vida, una que le rompía el corazón pero que estaba seguro daría a la joven ojiverde su felicidad, y eso era lo único importante para él.

Hacía años que no la veía, estaba seguro de que ya había aprendido a controlar sus sentimientos respecto a ella, si la veía la trataría como una buena amiga y nada más, sería el más sensato y correcto de los caballeros y ella vería que había madurado y que si ella no estaba dispuesta a quererle del modo que el había imaginado de pequeño el estaría tranquilamente resignado. Y cuando la vio… ¡La resignación, la madurez, la máscara que él había preparado fervientemente para ocultarse se fue todita al carajo! Sentía los pies temblarle, la emoción dominándole, el corazón saltándole de alegría y la felicidad embargándolo, pensó que podría resignarse pero verla nuevamente, más bella que nunca hizo que todo lo que había planeado se desmoronara dejando a relucir los sentimientos hacía ella que a pesar del tiempo muy lejos de desaparecer se habían fortalecido.

Misiones juntos, la amistad, la complicidad, la atención, las miradas fugaces, todo lo acercaba más a ella, se habían convertido en los mejores amigos, sus sentimientos se fortalecían a cada instante. Un nuevo alejamiento después de la muerte de Jiraya y una vez más un reencuentro en medio de la destrucción de la aldea, cuanta cosas habían superado juntos y cuantas más les faltaban por superar.

-¡Naruto!-el tono preciso y claro de aquella voz que el reconocía a la perfección llegó a sus oídos deshilando toda la red de recuerdos que se había formado en aquel espacio de tiempo. Se volvió hacia quién lo llamaba.

-¿Qué pasa Sakura-Chan?-preguntó cuando ella se hubo puesto frente a él.

-Te vez distraído, ¿te pasa algo?- la preocupación se reflejaba en los ojos jade de la Haruno, quién miraba directamente a su rubio amigo.

-¿A mi?, ¿Qué podría pasarme?, No te preocupes Sakura-Chan, no es nada.- exclamó sonriendo el shinobi procurando convencer a su amiga. Esta vez la mirada de Sakura se tornó severa y miró con más dureza a Naruto.

-No me vengas con eso, te conozco perfectamente bien y sé que algo está pasando en esa cabeza tuya.-

-Te digo que no es nada importante de veras Sakura-Chan.-

-Es por Sasuke.-

La sonrisa del Uzumaki desapareció de su rostro como si hubiese sido borrada de algún dibujo, no afirmó ni negó aquello simplemente tornó su expresión más seria y volvió su mirada al piso.

-Es por él, ¿verdad?-insistió Sakura al ver la expresión de su mejor amigo.

-En realidad…no.-El ojiazul seguía en la misma posición inmutable.

Que podía decirle, ¿Qué era por ella?, ¿Qué en todo momento lo único que ocupaba su cabeza eran fantasías absurdas donde ella y él vivían enamorados y felices para siempre?, O mejor aún, ¿qué tal si le decía que ella le parecía tan bella que su mirada le quemaba, que tantas veces que se separaba de ella deseaba olvidarla con todo su pensamiento, pero que su corazón lo recriminaba y lo hacía recordarla otra vez, que no quería dejarla escapar, no quería perderla pues ella era la única para él? Se rió de sí mismo, ¡Que estúpido era!, quedaría en ridículo y sería rechazado…nuevamente.

-Entonces, ¿quién te tiene tan pensativo?-

-Ah, pues…vaya… ¡Una chica!-

El gesto de la joven se torció en una mueca que era por demás indefinible.

-Una chica.-repitió en tono lento la pelirosada como si sopesara cada palabra con extremo cuidado.

-Pues sí.-

-¿Y, qué hay con ella?-

-Pues… es una chica hermosísima, preciosa, maravillosa, dulce, inteligente, bondadosa y también es muy fuerte, ella es… Inolvidable.-

Esta vez la mirada de la Haruno se nublo y ella también volvió su vista al piso.

-Debe ser grandiosa, seguro que tú eres muy feliz a su lado.-

-¡Claro que sí!, cuando ella me lo permite.-

-¿Cuándo ella te lo permite?, ¿Es que no son pareja?-

Esta vez el rubio se volvió a ver a la joven con una sonrisa en el rostro lo que obligo a la chica a levantar su vista también.

-¡No, claro que no!, ¿Acaso pensaste…? , pero no, aun que nada me haría más feliz, sólo que ella no me quiere a mí como yo a ella, y la comprendo, ella se merece más que un perdedor como yo, a veces creo que haberla conocido es como un cuento y varias noches me he despertado preguntándome si haberla conocido no es sólo un invento de mi mente, pero cuando la veo me doy cuenta de que es tan real como los rayos del sol que tocan mi piel.-

La ojiverde simplemente volvió de nuevo su mirada al piso.

-¡Estúpida!-masculló entre dientes.-

-¿Quién Sakura-Chan?-preguntó inocentemente el contenedor del Kyubi mirando con curiosidad a su mejor amiga.

-¡Esa chica!, ¡Es una estúpida!-esta vez el tono de la medi-nin era enojado, molesto.

-¿Por qué dices esas cosas Sakura-Chan?- el desconcierto de Naruto aumentaba a cada instante.

-¡Por que es la verdad, esa chica es una estúpida si no sabe valorarte, ella es la que no te merece por ser tan ciega!-

-¡Oh! , Yo no lo creo así Sakura-Chan, lo único que creo es que en el corazón no se manda, y bueno ella no puede ordenarle a su corazón que me pertenezca cuando este ya le pertenece a otra persona, ¿No crees?-

Esta vez los ojos de la chica se arrasaron en lagrimas y su labio inferior temblaba ante lo que parecía un rictus de tristeza irreparable.

-¿Quién es ella, Dime por favor Naruto, quién es esa mujer, esa que te parece un sueño, quién esa mujer que está tan ciega que no se ha dado cuenta de lo maravilloso que eres?-

Esta vez la Haruno se abalanzó sobre el pecho del rubio en tanto lloraba desconsoladamente.

-Sakura-Chan.-murmuró melancólicamente el shinobi en tanto veía como la mujer de su vida se encontraba deshecha en sus brazos.

-¡¿Dime quién es ella?!, ¿Quién Naruto?, ¡¿Quién ocupó mi lugar en tu corazón y me dejó destrozada?!-

Esta vez el rostro de Uzumaki mostraba una sorpresa superior a cualquiera que hubiese experimentado antes.

-Sakura-Chan.-la retiró un poco de sí para verla a la cara, estaba completamente desolada, sus ojos verdes se encontraban humedecidos por las lágrimas derramadas.

-Dime, por favor…- el tono suplicante de Sakura desgarraba el corazón de él joven.

-Pero Sakura-Chan, nadie nunca ha podido ocupar tu lugar en mi corazón, tú siempre has sido y siempre serás la única para mi.-

-Naruto.-nuevamente la joven médico se refugió en los brazos de aquel hombre al que ella amaba con todo su corazón y al que tenía tanto miedo de perder, esta vez él la correspondió cálidamente.

Él la amaba y nunca la dejaría sentirse sola, nunca volvería a dejarla sentirse triste, desde que la había conocido ella se había vuelto inolvidable para su corazón.

"Y ya no sé cómo vivir, si ya no puedo sacarla de aquí, que no daría por besarla por abrazarla una vez más, y ya no puedo dejarla escapar si es que la puedo volver a encontrar, por qué sólo es ella inolvidable para mi corazón, Inolvidable".