Cartas, miradas y sentimientos
Sakura paseaba el lápiz por entre sus dedos con afinada destreza en tanto miraba la hoja blanca delante de ella. ¡Estúpida terapia! Pensó, y luego lanzando un suspiro clavó la punta del lápiz sobre la superficie del papel que se encontraba sobre su escritorio. No tenía la menor idea de que podía escribir menos aún sobre él. Tsunade y sus ideas, si de algo estaba segura Sakura era que en el momento en que su maestra le había ordenado aquello que llamó "Terapia de reconocimiento de emociones" estaba completamente bajo el influjo de un coma etílico y sin una neurona lo suficientemente lúcida como para pensar con claridad, sin embargo una orden era una orden y la kunoichi sabía que debía acatarla si no se quería meter en algún lío con la quinta hokage.
---Flash Back----
-Sakura.-
La pelirosada se volvió para ver a su maestra quién la miraba desde su escritorio atentamente.
-¿Si?-
-¿Cómo van las cosas entre tú y Naruto?-pregunto la quinta sin cambiar la expresión dirigida hacia su alumna.
-¿Las cosas entre Naruto y yo?, no entiendo a que te refieres.-indicó la ojiverde enarcando una ceja sin entender a que iba todo eso.
-Sí, con lo de su noviazgo, Por qué son novios, ¿no?-
La kunoichi de pelo rosado enrojeció hasta la punta de las orejas en tanto intentaba buscar las palabras para contestar Tsunade.
-Pero que cosas dices…Naruto y yo no somos novios.-
-¿No?-el gesto hecho por la hokage fue indescifrable para la joven medi-nin quién aún seguía aturdida por la afirmación hecha por la mujer rubia segundos antes.
-No sé que te habrá hecho pensar eso pero yo y él no…-
-Sabes Sakura, yo necesito que mis médicos estén con la mente en paz y eso no se consigue si no hay claridad de sentimientos.-
-¿Eh?-
-Harás una carta dirigida a Naruto y ahí expresarás todo lo que sientes por él, será una forma de aclarar tus sentimientos.-
-Pero…pero… ¿a qué va todo eso?, mis sentimientos por Naruto están muy claros yo no necesito…-
-Vamos Sakura tomate el día libre escribe esa carta y tómalo como una terapia.-indicó la sennin en tanto dirigía a su alumna a la salida de su despacho.
-P-pero…
-Mañana me traes la carta para corroborar que la hiciste y que no sólo te di un día libre para holgazanear, ahora ve.- Con esto último la quinta despidió a Sakura mientras esta se quedaba mirando pasmada la puerta por donde hacía un minuto había salido.
-------Fin flash back------
Y ahora estaba ahí, estancada sin que las palabras pudieran salir de sí, una carta a Naruto, y ¿cómo debía empezar?, fuera como fuera debía intentarlo, tomó una última bocanada de aire y se concentró en la hoja de papel y se dispuso a comenzar.
Hola Naruto:
La verdad no sabía que poner en esta carta y sinceramente no sé por qué la estoy escribiendo (Tsunade dice que es una terapia, ¡Sí, cómo no!), pero bueno, ahora que la estoy escribiendo te puedo decir que no me desagrada la idea.
¿Por dónde empezar?, La verdad es que no soy muy buena expresándome de esta manera pero en verdad deseo intentarlo.
La primera vez que te vi tal vez teníamos 6 o 7 años, no lo recuerdo exactamente, me sorprendí mucho, y me sorprendí por el hecho de que toda la aldea te miraba, pero sus expresiones no eran de gusto o de aquel tipo de cuando recibes una sorpresa agradable, no, ellos te miraban con terror, con desprecio y odio contenido y a tu alrededor no había más que eso. Yo te observaba de lejos consternada sin saber sin entender el por qué la gente te veía de esa manera, a mí me parecías tan normal (disculpa la ingenuidad de entonces). Creo que en algún momento durante esas edad conversé contigo, me llevé un recuerdo agradable y dulce, sin embargo toda la gente traía algo contra ti y aunque yo no entendiera que era aquello no quería que se burlaran de mí y me despreciaran sólo por estar a tu lado, en ese momento las demás chicas fastidiaban por lo del tamaño de mi frente y no quería un lío más(perdona la cobardía, ahora que lo he llegado a reflexionar teníamos ese aspecto del rechazo de los demás en común que hasta ahora pude entender). Luego vino la academia, tú estabas ahí y Sasuke también, yo sólo tenía ojos para él y tú me repetías constantemente que sólo tenías ojos para mí. Durante ese tiempo me comporté tan grosera y despreciable contigo que no sé cómo me atrevo a mirarte a los ojos ahora; pero es que en ese tiempo en mi mente no había nadie más que Sasuke y , perdona lo diga, a ti sólo te veía como un estorbo en mi plan de conquista(Sé que no es tu culpa y que jamás será el hecho de que él nunca se fijara en mi). Cuando nos graduamos de la academia, cuando nos eligieron como equipo, me encontraba dividida entre dos sentimientos bastante distintos. Por una parte, me encontraba fascinada, estaba en el mismo equipo que Sasuke y eso sólo ayudaba a mi idea de conquistarlo ( vaya ingenua que fui), y por otro lado, estaba fastidiada pues tú estabas en mi equipo también (Perdona nuevamente, en ese tiempo no era más que una niña tonta)pensé que estarías detrás de mi todo el tiempo, que arruinarías todo que no me dejarías en paz( de verdad que estaba mal en ese entonces). Luego en el país de la Ola, en las pruebas para los exámenes chunin y en las batallas pude ver tu esfuerzo, tu arrojo, tus ganas de ser alguien, vi además cuanto apoyo me dabas, creo que, aun no haya sido tan notorio o estrecho en ese momento nuestro lazo se había fortalecido un poco más. Fue en ese momento de nuestras vidas cuando el equipo 7 comenzaba a resquebrajarse, poco a poco nuestro compañero de equipo Sasuke Uchiha había decidido que la venganza era el único camino que su corazón seguiría y yo no pude detenerlo. Estaba sumida en la desesperación de perderlo para siempre y recurrí a ti, desesperada y destrozada te até egoístamente a una promesa que sólo implicaba mi felicidad sin siquiera pararme a pensar un segundo en tu gran y bondadoso corazón herido tantas veces antes ( te pido nuevamente disculpas, ¿Cuántas disculpas van ya en esta carta?, igual nunca serán las suficientes para pedirte perdón por todo lo que has sufrido a causa mía).
La segunda vez que te vi (en nuestro reencuentro, ¿recuerdas?) la sorpresa fue un factor en mi nuevamente, definitivamente eres el ninja número uno en sorprender a la gente, habían pasado ya dos años y medio y el tiempo había dejado huellas en ambos, estabas más alto, te vi más fuerte y percibí mucha más decisión en tu mirada. Quizás a causa de la pérdida en común de Sasuke y a que habíamos madurado en parte un poco más nuestro lazo se fortaleció tanto que nos hicimos los mejores amigos y confidentes, ambos nos apoyábamos mutuamente y todo iba mejor. Cuanto intentamos recuperar a Sasuke y cuanto más sufrimos cuando al encontrarlo este había cambiado tanto, no le importábamos y a serte sincera creo que jamás le importamos lo suficiente. En ese momento supe que yo había dejado de amarlo desde la vez que nos había abandonado, o más aún, descubrí que nunca lo amé realmente y que sólo estaba obsesionada por un capricho estúpido (tal vez influenciada por las demás chicas). Tanto que tú y yo pasamos juntos sólo nos acerco más, la muerte de Jiraya nos dolió demasiado y yo temía que te alejaras de mi lado sólo para tomar venganza como Sasuke lo había hecho antes, te fuiste pero me prometiste regresar y yo creí ciegamente, por que tu siempre cumples tus promesas, ¿Verdad Naruto?
Cuando Pein llegó a la aldea y comenzó su destrucción yo estaba aterrada y sólo un pensamiento rondaba mi cabeza "Naruto regresa por favor", quería con toda mi alma que aparecieras y nos salvaras de aquel infierno, como siempre hacías, como hiciste conmigo cuando Sasuke se fue y yo estaba perdida en la soledad. Llegaste y di gracias a Dios por ello (debo admitir que por otro lado temía por el combate que pudieses tener con Pein). La batalla, la sangre, las heridas, mientras tú peleabas yo moría por dentro pensando en cosas terribles que deseaba no ocurrieran. Cuando terminó la batalla y saliste triunfador corrí a ti para curar tus heridas, ¿recuerdas?, en esos momentos noté algo a lo que antes no había puesto atención. Era extraño pero siempre contigo me pasaban cosas que con nadie más, un cosquilleo en el estomago, las ganas de verte, el antojo de besarte, la alegría al rozarte, no podía entenderlo, hasta ese momento, el miedo a perderte era impensable, imaginé la vida sin ti y supe que no existiría yo tampoco, no me preguntes desde cuándo o como fue (sinceramente no podría explicarlo). En algún momento pensé que desde que habías regresado pero ahora sospecho que fue desde aquella misión en el País de la Ola que me comencé a enamorar de ti, sólo que el capricho por Sasuke ocupaba toda mi mente y no dejaba hablar a mi corazón. Y sí, ahora estoy segura de quién es el dueño de mi corazón y mi alma, pero me pregunto, ¿seguirás sintiendo lo mismo que cuando éramos niños?, y la respuesta me congela la sangre mientras imagino que ya te has olvidado de mí, luego tu devoción, tas atenciones y tu calidez me hacen sentir segura deshaciendo los falsos temores y refugiándome sólo en la bondad y el amor de tu alma. Naruto, tal vez no lo sepas pero yo te amo, casi me parece que te he amado desde siempre y ahora puedo decirlo con total libertad. Olvida la promesa que me hiciste, Sasuke tomó su decisión y a pesar de que aún lo aprecio y me gustaría que parara de sufrir él escogió esa vida y no parece arrepentido. Pero, la vida que yo escojo es estar contigo para siempre para estar junto a ti y compartir nuestra felicidad. Espero, sueño y pido al cielo con todo mi corazón que tú desees lo mismo. Creo que no tengo más que decirte…mi amor.
Sinceramente Tuya para siempre
Sakura.
