Este capítulo es la continuación del anterior, espero que les guste, vamos a ver cómo reaccionará Naruto. Gracias por leer!!
Hermosa mentira
Naruto sostenía el papel entre sus dedos mientras lo mantenía a la altura de su pecho y observaba curioso las expresiones de las tres mujeres que estaban frente a él. Tsunade mantenía una amplia sonrisa dibujada en su rostro y en sus ojos había una especie de chispazo vívido como quién espera que pase algo que lleva esperando desde hace mucho tiempo; Sakura estaba un poco pálida y respiraba profunda y lentamente en tanto que sus ojos mostraban cierto temor hacia algo, parecía rogar por que no sucediera algo que temía, y Shizune miraba primero hacia la maestra y la alumna y luego se volvía para ver al portador del Kyubi mientras intentaba entender que sucedía con ellos tres.
-Me lo encontré tirado.-indicó el rubio obviando el hecho de que hablaba del papel que tenía en la mano.
-¿Y de quién es?-preguntó la quinta ampliando su sonrisa y mirando con astucia al joven shinobi en tanto Sakura dirigía hacia su maestra una mirada fulminante y luego se volvía a ver a Naruto con pánico disimulado.
-No lo sé, no lo he abierto.-
-Pues entonces ábrelo, sólo así podrás saber a quién pertenece y devolvérselo inmediatamente.- indicó la Hokage lanzando una mirada retadora a la ojiverde en tanto esta comenzaba a buscar con la mirada un lugar hacia donde correr en cuanto su amigo diera con quién era el dueño de semejante documento.
-Tienes razón Tsunade-obachan, a veces tienes buenas ideas.-
Esta vez el gesto de la rubia se volvió en ese momento amenazador y su puño advirtió que estaba pensando en usarlo seriamente contra cierto shinobi ojiazul en tanto cometiera otra impertinencia como esa.
-¡N-A-R-U-T-O!- El tono de voz usado por la sennin le indicó a Naruto que debía ofrecer una disculpa y rogar por su vida de rodillas si era necesario.
-¡Lo siento, lo siento!-se disculpo el chico mientras sudaba frío al imaginar siendo estampado contra la pared por la fuerza sobrehumana de la mujer.
-¡Ahora lee el maldito papel y ve a entregárselo a quién sea su dueño!-
Sakura dio un paso hacia adelante en un gesto por tratar de que su mejor amigo no viera el contenido de aquel papel sin embargo ya era muy tarde, todo esfuerzo se vió frustrado cuando el rubio shinobi desdobló el papel y leyó la primera línea.
-¿Eh?, pero si esta carta va dirigida a mi.-indicó el muchacho mirando a las tres chicas y luego a la carta repetidamente.
-¿Y?-preguntó interesada Tsunade intentando que el muchacho leyera lo que decía el papel y notara quién lo había escrito.
-Sí Naruto-kun, ¿qué dice?-animó Shizune quién también estaba intrigada con todo ese asunto.
-No te presiones Naruto, no tienes que leerla si no quieres.-exclamó la ojiverde esperando que el chico no tuviera ganas de leer la carta y la botara por ahí como hacía con las lecturas extensas que habían llevado en la academia.
-Pero Sakura-Chan, quiero leerla, después de todo, es para mí, ¿no?- y dedicando una sonrisa a la joven pelirosa se dispuso a leer el texto en ese mismo instante.
Tsunade, Shizune y Sakura miraban como los ojos del Uzumaki recorrían cada línea de la extensa carta expuesta ante él. Tsunade miraba atenta al igual que Shizune y Sakura parecía contener la respiración en cada suspiro nuevo que daba. Finalmente Naruto retiró sus ojos del papel que sostenía en sus manos y su mirada rápidamente buscó los ojos de la kunoichi pelirosa para encontrarse con ellos.
-Sakura…Chan…-murmuró lentamente sin despegar la mirada de la de ella, esta no pudo más y la desvió, no podía soportar la vergüenza de mirar a su amigo a la cara después de que él había leído aquello.-Lo que dice esta carta, ¿es verdad?-preguntó el joven con un tono de voz que sonaba suplicante. ¿Qué podía decirle ella?, era su oportunidad, podía decirle que era verdad, que la carta era sólo lo que no había podido expresar en palabras antes y que ahora él sabía, sin embargo Sakura temió y temió de la peor manera, si él la rechazaba entonces ella se moriría sin su presencia, no se podía permitir eso, lo prefería como amigo, todo antes de perderlo.
-No Naruto.-contestó ella esta vez volviendo a mirar al joven a los ojos y ante la mirada atónita de su maestra y de la asistente de esta.- Tsunade me dijo que hiciera esa carta como terapia, la verdad no es tan importante es sólo un ejercicio de escritura.-sonreía tratando de ser convincente en tanto Tsunade sólo negaba con la cabeza y Shizune miraba consternada aquella conversación.-No te agobies con eso.-puntualizó la kunoichi intentando hacer una mueca que restaba importancia al asunto.
-Ya veo.-murmuró el ojiazul que para ese entonces había agachado la mirada y se notaba un poco entristecido.
-¿Naruto?-llamó Sakura al mirar la expresión de su amigo.
-Sakura-chan, yo…creo que no podré acompañarte a cenar esta noche.-diciendo esto el rubio shinobi dio la media vuelta y salió del despacho de la hokage tan rápido como pudo. La ojiverde miró el lugar en el que había estado Naruto apenas un momento, luego vió la salida por la que el joven había encontrado escape y finalmente al sentir la mirada de su maestra sobre ella hizo el contacto visual recíproco.
-Sakura-san-murmuró Shizune y luego miró a la quinta consternada.
-No puedo creer que le hayas hecho eso a Naruto.-exclamó Tsunade finalmente y de manera severa.-El nunca te ha engañado y sin embargo a la primera oportunidad que tuviste tú lo hiciste con él.-
Sakura simplemente la miró con los ojos arrasados en lágrimas y con algo que parecía rabia y tristeza que se debatían en su interior.
-¡No lo entiendes!, ¡Nunca lo entenderías!-dicho esto la Kunoichi salió por donde Naruto hacía un momento y dejando el despacho con un portazo.
Había encontrado a Ino, como eran las cosas, a pesar de los insultos y las peleas, a pesar de tanto tiempo la rubia y ella seguían siendo tan amigas como cuando niñas y Sakura lo sabía por eso en cuanto la encontró mientras corría por la calle y esta le había preguntado que le pasaba la pelirosada se había echado en sus brazos a llorar y la Yamanaka la había llevado a un parque en donde pregunta a pregunta pudo sacarle a su amiga toda la historia.
-¡Es que no lo puedo creer frentona, eres todo un caso!-exclamó Ino molesta con la ojiverde al ver como ella misma se negaba la felicidad por la que tan arduamente había luchado.
-¡Ya lo sé Ino, pero es que…-
-¡Pero es que nada, justo, justo cuando ya sabe lo que sientes por él, cuando sólo tienes que confirmárselo vas y lo hechas todo a perder!-
-¡Entiéndeme, no quería perderlo!-gritó Sakura desesperada, mientras más intentaba entender sus motivos, más estúpidos le parecían estos.
-¡Claro!, ¡¿Adivina qué?! , ¡Ya lo perdiste!, ¡Tu actitud, tu mentira sólo lo alejarán de ti!-
La joven de ojos verdes reflexionó por unos instantes y llegó a la conclusión de que su amiga tenía razón, el miedo de perderlo ahora estaba latente y si eso sucedía sería sólo por su culpa.
-¡¿Qué debo hacer Ino-cerda?!-
-¡Pues ir a hablar con él y aclararle todo!-
-¡Tienes razón, debo ir con él, si no me arriesgo nunca podré ser feliz!-
-¡Muy bien frentona, hasta que por fin lo entiendes!-Ambas amigas se sonrieron, era en esos momentos en que la Haruno daba gracias a Dios de tener una amiga como Ino.
Naruto se encontraba sólo en su departamento, miraba con atención como el tiempo había comenzado a descascarar el techo mientras él intentaba ordenar las ideas en su cabeza tumbado en aquel sillón de su sala.
¡Estúpido, estúpido, estúpido!, ¡¿Cómo puedes creer que Sakura-Chan se iba a fijar en ti!? , ¡Y tú de ingenuo que te tragas todita esa carta, soñando en que esta vez todo es real! Eran los pensamientos del portador del Kyubi mientras intentaba reprimir las lágrimas ante la impotencia de sentirse tan tonto, ¡él no era nadie!, y lo perfecto jamás se fijaría en la nada.
Unos toquidos en la puerta interrumpieron los enmarañados y dolorosos pensamientos del ojiazul, quién desde dónde se encontraba miró curioso la puerta, ¿quién sería?, nuevos toquidos y el joven bufó de malas no era el momento de que nadie lo visitará y de eso se iban a enterar en cuanto abriera la puerta, se levantó de su lugar y se dirigió a la puerta tomando una bocanada de aire dispuesto a gritarle a quién hubiese osado a buscarlo en ese momento. En cuanto abrió y vió la persona que había tocado se deshizo de todo el aire que había acumulado en sus pulmones y miró con melancolía.
-Sakura-Chan-murmuró levemente el ojiazul.
-Naruto.-La joven pelirosada respondió nombrándolo en el mismo tono.
-Pasa por favor.-pidió el muchacho y la joven obedeció al instante, el shinobi cerró la puerta una vez que su amiga se encontraba adentro.
-Naruto quiero hablar contigo.-Indicó la kunoichi decididamente, esta vez no se echaría para atrás.
-Siéntate Sakura-Chan, ¿te ofrezco algo?-el joven no quería escuchar más explicaciones lo único que deseaba era que ese penoso episodio se olvidara por completo y todo fuera como antes.
-No, gracias. Naruto yo…-apenas había comenzado a hablar la ojiverde fue interrumpida de inmediato.
-Sakura-Chan, no tienes que decir nada, lo que haya pasado ya pasó y me lo dejaste claro en el despacho de Tsunade-obachan, no tienes por qué mortificarte más por eso.- Naruto no quería escuchar, sólo deseaba guardar para sí mismo las palabras de esa carta, cada línea, cada sentimiento, aunque fuera una mentira. La más hermosa mentira.
-Naruto.-
-Por favor, ya no hay caso en rondar más el asunto, yo puedo olvidarlo (mentira) y tú también.-
Y la joven medi-nin apretaba sus puños con fuerza, y mantenía su mirada gacha, ¿Por qué no la escuchaba?, ¿Por qué no le daba la oportunidad de decirle la verdad?, Tal vez el no quisiera pero no había llegado hasta ahí para quedarse igual que el principio, en un impulso que ni siquiera ella misma manejó se levantó del mueble donde se encontraba sentada y se acercó hasta donde estaba Naruto y haciendo cierto acopio de fuerza lo acorraló contra la pared sin darle la oportunidad de escapar.-
-¡Sakura-Chan!-exclamó el ojiazul sorprendido al ver la reacción de su amiga en ese momento.
-¡Me tienes que escuchar Naruto, yo tengo algo que decirte!-exclamó la chica ahora mirando con decisión los ojos del muchacho.
-Sakura…Chan…-
-Naruto, yo…yo te…
Si lo sé soy cruel, pero si no hay emoción entonces no tendría chiste, estos chicos se van a complicar pero no se preocupen, espero poner el otro capi pronto, por cierto, muchísimas gracias por sus reviews, son grandiosos!, espero que este capítulo sea de su agrado también. Muchas gracias a todos nos seguiremos leyendo.
