La primera Noche

Naruto sudaba frío mientras miraba a Sakura entrenando, cualquier intento de desviar su atención hacia otro punto era rápidamente borrado por los movimientos realizados por la bella kunoichi, y luego como la luz del atardecer iba cayendo sobre la piel de la joven resaltando la figura de la chica, luego el portador del kyubi pudo notar como las luces del atardecer se atenuaban, la noche comenzaba a caer sobre ellos y Naruto sudaba frío al imaginarse lo que le esperaba en cuanto el sol se ocultara. La obscuridad de la noche se hizo presente más pronto de lo que al joven shinobi le hubiera gustado en tanto que sus miradas furtivas hacia la ya agotada medi-nin de pelo rosado comenzaba a aumentar su frecuencia cardiaca a cánones verdaderamente extraordinarios; ¿Cómo podía ella provocarle tantos sentimientos juntos? Simplemente el estar cerca de ella le robaba por completo el aliento, dolía respirar pero era un dolor tan dulce que Naruto llegaba a bendecir esa sensación. Comenzaba a intuir que era masoquista y en su rostro se formo una mueca de desaprobación, vaya que debía estar enfermo.

-Es hora de que vayamos a dormir.-indicó Sakura levantándose y dirigiéndose hacia el saco de dormir extendido sobre el piso que anteriormente el Uzumaki había preparado. El ojiazul trago saliva dificultosamente en tanto veía con atención el atuendo que la chica llevaba para dormir; este consistía en un top parecido al que había usado esa tarde mientras entrenaba, era de un color amarillo claro y dejaba al descubierto el perfecto abdomen de la chica en tanto que lo combinaba con unos pantaloncillos del mismo color que llegaban a mitad del muslo y luego sus bien torneadas piernas estaban completamente descubiertas. Un nuevo suspiro del rubio y su posterior resignación antes de dirigirse al saco que compartiría con su compañera de equipo y "tentación al pecado". La mirada de la kunoichi repasó al muchacho de pies a cabeza.

-¿Dormirás con todo eso encima?- preguntó la joven con el seño levemente fruncido.

El muchacho se miró a si mismo, si bien era cierto que el calor era incomodo él se había deshecho de todo de lo cual pudiese haberse deshecho para dormir, ahora mismo estaba en bóxers con una playera negra, y sí se estaba asando pero no pensaba dormir desprotegido estando tan cerca de la alumna de la hokage, no se podía ser lo suficientemente precavido con eso, quién sabe de que manera su cuerpo pudiese traicionarlo si llegaba a sentir la piel de la ojiverde contra su piel.

-A mi me parece que está bien, el calor no es tan insoportable.-respondió el muchacho desdeñando el asunto y acercándose más al saco listo para dormir.

-Pues como veas, por mi como que duermes sin ropa.-exclamó la pelirosada acomodándose dentro del saco.

Naruto simplemente se quedo helado, luego la cara comenzó a arderle de manera intensa en tanto que comenzaba a ser consciente del aberrante calor del que su compañera se había quejado aquella misma tarde, abanicándose con la camisa intentó refrescarse un poco y recuperar la cordura que le había sido robada en aquel golpe de calor repentino. Ningún efecto positivo, seguía en el infierno y ya no sabía qué más hacer para despejarse.

-Quítate la playera Naruto.-sugirió la medi-nin mirando como su amigo se estaba sofocando. Una vez más un segundo golpe de calor cayó sobre el shinobi en tanto Sakura siguiera haciendo ese tipo de comentarios el no podría seguir manteniendo su autocontrol.

-Pero…-

En ese momento la chica pudo caer en la cuenta de por que su amigo se encontraba asfixiado ante el repentino calor, decidió que no se lo haría más difícil para que él pudiese entrar al saco de dormir de una buena vez.

-Naruto, soy médico por si no lo has notado, he visto a muchos hombres con el torso desnudo no es algo que me afecte ¿sabes?-

El rubio volvió a tragar saliva con fuerza, si, seguro que para ella era lo más sencillo del mundo y para ellos semidesnudarse enfrente de ella tampoco era la gran cosa pero , ¿Cuántos de esos hombres la amaban con locura?, ¿Cuántos de ellos la deseaban tan intensamente como él?, estaba seguro de que nadie, nadie como él, por que como fuera su querida flor de cerezo era deseable, hermosa, inteligente, cualquiera la amaría, cualquiera la desearía, pero estaba seguro de que jamás habría nadie que sintiera como él, qué estaba dispuesto a todo por ella, incluso a no verla nunca más para no hacerle daño nunca aunque el muriese por dentro. Sin embargo el calor comenzaba a agobiarlo gravemente y la situación amenazaba con ponerse peor, casi por instinto más que por voluntad, en un rápido movimiento el chico se sacó la playera y pudo sentir como la agobiante temperatura comenzaba a regularizarse en su cuerpo. Miró el saco de dormir y dentro de él estaba el cuerpo de la Haruno quién parecía encontrarse sumida por fin en un profundo sueño. El portador del kyubi sintió un poco más de tranquilidad y entró en el saco de dormir, si se dormía pronto era probable que pudiera ignorar el hecho de que estaba durmiendo a escasos 5 centímetros de la mujer que amaba con todo su corazón y que su cuerpo reclamaba la tomara como suya.

Todo parecía ir de maravilla, Naruto había cerrado los ojos y apenas se disponía a caer en los brazos de Morfeo cuando de pronto algo lo despabiló por completo. Sakura se había colocado de lado hacia el poniendo su brazo sobre el pecho del shinobi y su pierna entre las de este. Y entonces el ojiazul se sintió explotar, el tacto suave de la piel de la chica sobre su torso desnudo, la pierna de ella cruzando tentadoramente a un terreno prohibido, el aliento de la joven rozando suavemente su cuello regalándole una sensación placentera que de no haber sido por su esfuerzo sobrehumano de autocontrol hubiera logrado arrancarle un gemido lleno de un éxtasis placentero. Después como una jugarreta cruel del destino la medi-nin pego más su cuerpo al del portador del kyubi, esto sólo logró menguar aún más la ya de por si trastornada cordura del muchacho, podía sentir la piel de la joven en contacto quemante con la de él, su cabello cosquille ante en su pecho y sus formas adaptándose y acomodándose en el cuerpo de él. Ahora todos sus instintos comenzaban a inundarlo y él apenas y lograba contenerlos, sentía todos sus músculos contraídos y tensos, su respiración era profunda y lenta, sus ojos se mantenían abiertos y desorbitados, fue en ese momento cuando Naruto notó que no sólo sus músculos se encontraban endurecidos, una parte que se encontraba más específicamente en su entrepierna y que en algún momento podría delatar todas las sensaciones que recorrían su cuerpo y que quemaban su alma.

-¡Buenos días!- exclamó Sakura al ver que el ojiazul se acercaba tambaleante hacia dónde se encontraba ella desayunando, este la miró cansinamente y lanzó un suspiro, todo parecía indicar que ella no había sido consciente de la noche que él había pasado a su lado. La joven pelirosada miró con curiosidad al muchacho que se había sentado a su lado y tomaba la copa de ramen instantáneo que ella había preparado para él. Si era sincera el chico tenía una pinta terrible, lucía pálido, sus párpados estaban caídos y unas enormes ojeras enmarcaban sus ojos que ahora no lucían ese brillo tan común en ellos. Su expresión demostraba que se encontraba exhausto como si hubiera luchado contra un enorme ejército durante toda la noche.

-¿Estás bien Naruto?-preguntó la joven preocupada por su amigo.

-¿Eh?, Ah…bien…bien Sakura-Chan-dijo el chico sin prestar demasiada atención a nada en específico.

-¿Estás seguro?-nuevamente la chica cuestionó acercándose a su mejor amigo.

Esta vez el muchacho dirigió su vista a la ojiverde e intentó dibujar una sonrisa para tranquilizarla.

-De verdad, no te preocupes.-

La chica no estaba muy convencida, sin embargo estaba segura de que insistir en el tema en ese momento él no daría su brazo a torcer.

-Bien, iré a entrenar, ¡me siento con mucha energía!, anoche dormí de maravilla.-exclamó la joven con alegría mientras Naruto la miraba y pensaba en las enormes ganas que tenía de aventarse de un precipicio, y todavía faltaba una noche más, una noche más sintiéndola, deseándola e intentando controlar toda la marejada de sentimientos dentro de él.

¡Malditas tentaciones, mil veces malditas!!!!

"Para olvidarte de mi tendrías que renunciar a tanto amor que te dí"

¿Adivinen quién le dedica a quién esa frase? Jejejeje bueno muchachos yo sé que esperaban lemon jejejejeje pero no!!!! Jajajaja bueno, al menos no en este cap. Quién sabe, todavía falta una noche jejejejeje sé que me quedo horrible este cap discúlpenme la uni me vuelve loca, prometo actualizar tan pronto como pueda. Gracias por sus reviews chicos los adoro son geniales!!!