Los lazos que nos unen

Parte 1: Abrázame

---Flash back----

La mirada de Sasuke se mantenía fija en el joven rubio quién respiraba con dificultad desde su posición, por debajo de aquel que fuera el último de los Uchiha. Este se mantenía de pie sobre las ruinas de una semireconstruida Konoha, casi a las afueras alejándose mucho de dónde la gente pudiera estar en peligro. El rubio shinobi respiraba convulsamente esperando que en algún momento el oxígeno que entraba lastimosamente por sus fosas nasales y se abría paso hacia sus pulmones provocándole un agudo ardor en los costados pudiera en alguna oportunidad retribuirle un poco de energía que lo sostuviera en aquella batalla que lejos estaba de terminar.

-¿Eso es todo Naruto?-preguntó el pelinegro sin un dejo de emoción en su voz, simplemente con la vista clavada en aquel que alguna vez fue su mejor amigo y casi su propio hermano, la vista del Uzumaki fue recíproca a su, ahora rival mientras su gesto expresaba en medio del dolor a causa de las heridas, una preocupación que rayaba en un desesperado lamento de súplica.

-¡Por favor Sasuke, vuelve a la aldea, haremos todo por qué no te condenen tan duramente pero por favor, vuelve con nosotros, vuelve con tu familia!-el tono usado por el ojiazul se denotaba quebrado y melancólico, llegaba a dar la sensación de que en cualquier momento y a falta de opciones Naruto podría rogar de rodillas al Uchiha que regresara con él. En respuesta a las lastimosas peticiones de su ex compañero, el moreno simplemente esbozó una media sonrisa a modo de expresar el cinismo que había sido capaz de adquirir en aquellos años lejos de aquella que fuera su villa natal.

-Mi familia…mi familia me fue arrebatada por el egoísmo de esa aldea a la que tú llamas hogar, y desde entonces los únicos lazos que me unen a este lugar son la venganza y el odio…y nada más.- La contundencia en las palabras del último miembro de la dinastía Uchiha llegaron a clavarse en la cabeza del rubio shinobi con una fuerza descomunal, retumbando en cada rincón de su mente y destrozándole el corazón a pedazos, mientras lo martirizaba con un dolor que para ese momento era ya bastante indescriptible. Paralizado, en el piso, sin energía para moverse, tal vez a causa de las heridas que Sasuke le había provocado o tal vez en parte por la frialdad con la que aquel que alguna vez fue su mejor amigo se había limitado a cortar cualquier cadena afectiva que pudiera atarlo a aquel lugar, Naruto parecía no tener intención de moverse ni un centímetro, miraba sorprendido, confundido y desconcertado al poseedor del sharingan.

-Sasuke teme, tú…eres mi hermano y yo… ¡no puedo permitir que destruyas tu vida así como así!-la decisión en las palabras del Uzumaki era tan palpable como las heridas que en base a ese pensamiento había recibido por parte del ojinegro.

-Mi hermano…-la palabra fue paladeada lentamente en la boca del Uchiha mientras este clavaba aun más profundamente su mirada en lo que parecía un ya bastante desgastado Naruto.- Mi hermano…se llamaba Itachi Uchiha y ya está muerto…él era el único hermano que yo tenía.-añadió de pronto Sasuke sin despegar la vista de su objetivo. Las lágrimas empezaban a aguar los ojos azules del contenedor del kyubi mientras que la fuerza a cada segundo en su cuerpo parecía escasear más y más.

-Sasuke…tú…-las palabras se atoraban en la garganta del rubio, mientras que un hipido rápido y repetitivo comenzó a hacer mella en el atropellado cuerpo del shinobi de konoha. El filo de la espada de Sasuke se dirigió hacia la altura de la garganta de Naruto, mientras este intentaba por casi todos los medios posibles incorporarse aunque fuera sólo un poco, sin embargo las fuerzas parecían haberlo abandonado y la desesperación lo hundía más en si entorpeciendo cualquier movimiento que ayudase a su supervivencia.

-Te metiste en mi camino Naruto, y desgraciadamente eso no lo permitiré, nadie se va a interponer entre mi venganza y yo.-decididamente y a punto de clavar la punta de su katana en la garganta del Uzumaki, un empujón repentino seguido de un dolor sordo en su costado derecho, mientras volaba unos cuantos metros lejos del rubio escuchando como sus propias costillas se quebraban dentro de sí, el Uchiha pudo divisar la salvadora de aquel que iba a morir en sus manos, tenía un puño hacia el frente, el cabello rosa cubría su cara por completo y vestía el uniforme con el que se habían reencontrado la primera vez, sin duda alguna, era ella…

Sakura no había usado ni la cuarta parte de su fuerza y sin embargo pudo escuchar como unos cuantos huesos se habían quebrado ante su golpe y había logrado que el cuerpo se alejara por los aires unos tres metros de dónde Naruto y ella se encontraban, respiraba con dificultad y sin embargo agradecía al cielo por haber llegado antes de que la fatalidad cayera sobre el que ahora era su novio, rápidamente y aún sin recuperarse del todo la joven se arrodilló al lado de un sorprendido y boquiabierto shinobi de rubio cabello.

-Sakura…chan…-exclamó el joven con un hilo de voz que expresaba el cansancio que invadía todo el cuerpo del ojiazul.

-Naruto…déjame curarte, estás herido y…-

El contenedor del kyubi simplemente tomó una de las manos de la pelirosada y sonrió dulcemente a ella.

-No…No te…preocupes por mi…Sakura…ch…Chan, estás cansada y…no debes gastar tu energía…mejor…aléjate de aquí…que…este teme se va a enfadar…y… y esto se p-pu-puede, poner…peligroso…-El ojiazul tosió un poco logrando que algunas de sus heridas expuestas en el tórax le causaran un ardor aun más debilitante.

-¡Cómo demonios piensas que te voy a dejar así Naruto!, ¡¿Estás loco?!, ¡Tengo que llevarte a la aldea de inmediato y…-

-Sakura… ¿uhm?-la voz profunda y casi silente paralizó por un momento a la Haruno quién rápidamente levantó la vista hacia su frente encontrándose con aquel que hacía algunos momento había derribado.

-Sasuke… tú… ¿Cómo?-la expresión de sorpresa en la medi-nin obviaba el hecho de que le parecía inexplicable la recuperación casi inmediata del pelinegro. Esto logró sacarle una pequeña sonrisa sardónica al último de los Uchihas.

-Cuando absorbí a Orochimaru me di cuenta de las ventajas que ello había traído consigo.-explico brevemente el moreno esta vez sin despegar la vista de la escena desarrollada frente a él.-Y tú Sakura, ¿corriendo hacia Naruto?, Eso es nuevo…pero no me sorprende…mejor aún creo…que son la pareja perfecta…el miedica fracasado y la chica estorbo.-la sonrisa desapareció de las facciones de Sasuke cuando pudo observar bien los gestos de una enfurecida Sakura, le sorprendía pues jamás había visto semejante actitud de parte de su compañera, la niña indecisa, débil y estorbosa parecía haberse esfumado casi por completo de aquella mujer que se presentaba ahora ante él, la mirada profunda y sombría lograba que el verde se sus ojos pareciera aún más obscuro de lo que realmente era, el seño fruncido demostraba que su presencia en ese momento no era bien recibida e incluso se comprendía hasta repudiada, la mandíbula de la joven medi-nin estaba apretada al igual que sus puños cubiertos por un par de guantes, todo el lenguaje corporal en Sakura indicaba que al menor intento de provocación ella atacaría sin pensarlo ni un solo instante, la decisión y firmeza expresada en esos instantes por la pelirosada eran un aspecto que el Uchiha no recordaba de aquella niña que había dejado tiempo atrás en aquella banca por el camino de salida de Konoha. La Haruno se puso de pie rápidamente en posición de ataque dispuesta a proteger aun sorprendido y débil Naruto quién miraba la escena haciendo todo lo que a su maltratado cuerpo le era posible para levantarse y llevarse a la ojiverde lo más lejos de ahí como fuera posible, sin embargo la debilidad en si era mucho mayor, la heridas habían sido provocadas rápida y certeramente en lugares estratégicos que hacían aún más dificultosa la labor de recuperación de aquel que era el contenedor del kyubi, definitivamente sólo los Uchiha podían conocer de aquella manera las debilidades del zorro de las nueve colas. Sakura mientras tanto, se mantenía en su posición de ataque, mirando con ferocidad al pelinegro que se encontraba a unos pasos de distancia de ella y el rubio.

-Si vuelves a tocar a Naruto…-advirtió de repente la pelirosada con un quiebre en la voz que denotaba el grado de su furia contra el heredero del sharingan.-¡Te mato Uchiha Sasuke!-

Aún el gesto del moreno pareciera inmutable un leve escalofrió recorrió la espalda del Uchiha, sin embargo para ese momento ya nada lo perturbaba no tenía contestación a eso, qué más podía pasar, él venía por su venganza y nada lo iba a detener ahora, mucho menos las suplicas desesperadas del Uzumaki, ni tampoco las amenazas firmes de Sakura.

-¡Qué te lo sepas bien que voy a proteger a Naruto y a la aldea a toda costa!-volvió a hablar la ojiverde acentuando más su posición dispuesta para el ataque; Esta vez la sonrisa irónica pero aún así casi imperceptible de Sasuke se volvió a mostrar en aquel instante.

-¿Después de todo lo que lastimaste a este idiota cuando éramos chicos ahora lo vas a proteger?, No cabe duda que sigues siendo una molestia.-

La expresión mostrada por la kunoichi tomo unos tintes más sombríos logrando por un instante ser la imagen pura de la ira que la dominaba.

-Por eso, ahora seré yo quien lo proteja de todo, y si para evitar más sufrimiento de Naruto te tengo que mandar al otro mundo…pues que así sea.-

-Sakura…-Ch..chan-el quejido de dolor acompañado al nombre de la chica logró abstraer la atención de la medi-nin hacia su novio, nuevamente y olvidando al muchacho frente a ella, la pelirosada se arrodillo junto al rubio shinobi quién había cerrado los ojos y respiraba con dificultad debido al dolor que recorría enteramente su cuerpo.

-Naruto.-llamó la Haruno intentando que el chico abriera los ojos de nuevo.-Te llevare al hospital y…- Una repentina exclamación seguida por un grito ahogado y un quejido de dolor impidieron a Sakura seguir hablando, con las pocas fuerzas que aún almacenaba su cuerpo el ojiazul pudo abrir sus ojos y enfocar el más horrible y siniestro cuadro que jamás en su vida imagino ni deseo alguna vez haber visto. Ahí frente a él estaba Sasuke de pie sosteniendo su espada, mientras que de una tercera parte de la longitud de ella se encontraba suspendido el cuerpo de una ya desmayada Sakura atravesada por el medio un poco por debajo del tórax, la expresión del rubio shinobi se debatía entre el terror y la furia sin saber exactamente cuál de todas las emociones que lo invadía en eso momento sería el detonante a estallar dentro de él, de pronto y cual si de una basura se tratase el Uchiha maniobró un poco su espada logrando con esto aventar el cuerpo de la chica a unos cuanto pasos al lado de un rabiosamente frenético Naruto. Una aura de color naranja comenzaba a colorearse alrededor del Uzumaki mientras que sus ojos comenzaban a adquirir una tonalidad rojiza muy parecida al color de la sangre.

-Los estorbos siempre serán estorbos, ¿no es así Naruto?-preguntó seriamente Sasuke esta vez volviendo su mirada hacia el transformado rubio, ante el comentario la rabia del shinobi de la hoja comenzó a acrecentarse.

-Y en cuanto a ti, espero que la próxima vez que nos veamos me des una batalla real por qué no quiero perder mi tiempo de nuevo contigo, iré en serio y acabare con la villa de la hoja, te lo advierto imbécil.-y entonces casi como si no hubiera estado ahí el moreno desapareció ante los ojos de un rabioso Naruto; No supo en realidad que fue, si acaso las heridas, o la preocupación por ver como se encontraba Sakura o en si tantos sentimientos mezclados y no definidos lo que lograron, por muy poco margen, mantenerlo dentro de sus casillas evitando que-por que estaba casi seguro que así sería-se liberara hasta la novena cola del zorro que habitaba en su interior, al final lo último que recordaba haber visto era el cuerpo de la pelirosada tirado a un lado suyo un poco lejos de su alcance y un dolor en todos sus huesos y músculos que el mismo definió como asfixiante y después la obscuridad sobrevino ante él…

-----Fin del flash back------

La madrugada había llegado silenciosa a la aldea de Konoha trayendo la tranquilidad que se espera encontrar a las altas de la noche para la posible conciliación del sueño, la luna para ese momento en algún punto alto del cielo se filtraba por la ventana del hospital de la aldea logrando iluminar de lleno el rostro de una bella chica de cabellos rosados que para ese momento se encontraba sumida en un letargo que se había prolongado durante algún tiempo ya y que ahora ante el pronóstico dado parecía haberse extendido hasta límites indefinidos. Junto a la cama de la Kunoichi se encontraba sentado un despierto y pensativo shinobi de cabellos rubios y ojos azules como el mismo cielo, miraba con atención el gesto inmutable de la chica mientras su mente tejía redes de imágenes mentales que lo acosaban desde que se le había informado la gravedad del estado de salud de su novia. Naruto se inclinó sobre la Haruno y delicadamente con una de sus manos acomodo en sus sitió un rebelde mechón de cabello que había caído sobre la frente de su amada.

"Es probable…que Sakura…no despierte nunca."

Esas palabras lo habían acosado desde el momento de ser dichas gritándole que en su fondo eran la única verdad lógica y probable, que nada podría hacer, que nada habría ya.

Abrázame, y no me digas nada

Sólo abrázame

Me basta tu mirada para comprender

Que tú te irás.

El Uzumaki se levantó de su lugar y sentándose a la orilla de la cama dónde se encontraba el ahora dormido cuerpo de la pelirosada la tomo entre sus brazos cuidadosamente envolviéndola en un abrazo que deseaba eternizara el tiempo con ella, nada podía ser dicho en ese momento, las palabras habían sido apagadas en la boca de ella por un destino trágico que fue marcado aquel fatídico día cuando después de un primer enfrentamiento con Sasuke como akatsuki se había presentado esta segunda confrontación en la que ahora si había estado presente Sakura. Naruto apretó más contra sí a la joven mientras unas lágrimas comenzaban a inundar sus azules ojos, la mirada de la joven se encontraba encerrada en un sueño que ya se había advertido al shinobi podría-y era lo más probable-ser eterno, debía despedirse, era cuestión de días o semanas para que la partida de la kunoichi de pelo rosado fuera inevitable.

Abrázame, como si fuera ahora

La primera vez, como si me quisieras

Hoy igual que ayer

Abrázame

Ahí con su Sakura-chan entre sus brazos el joven rubio se permitió recordar el primera abrazó que había recibido de la medi-nin aquella vez después del ataque de Pein a la aldea cuando todos fueron a recibirlo, cuando ella le dio las gracias, recordaba la sensación tan vivida de felicidad al sentirla tan cerca de sí, recordaba su sorpresa y recordaba cuantas ganas tenía de corresponder el abrazo, si tan sólo en ese momento no se hubiera amontonado todos para lanzarlo por los aires en señal de reconocimiento…

Ojalá el amor en verdad fuera tan mágico como en los libros como para que lograra en ese momento con un beso despertar a su amada del sueño que caía pesadamente sobre ella, para volver a abrazarla como cuando los dos disfrutaban en la compañía del otro.

Si tú te vas

Te olvidarás que un día

Hace tiempo ya

Cuando éramos aún niños me empezaste a amar

Y yo te di mi vida

Si te vas

Ahora la partida parecía inevitablemente cercana y nada había que pudiese hacerse para evitarla, simplemente los recuerdos no podrían recuperarse por completo, como cuando Naruto recordaba de niños que, a veces, Sakura admitía y festejaba-en algunas ocasiones muy contadas-los logros de él y como él había prometido protegerla pasara lo que pasara. ¿Cuánto tiempo había transcurrido?, Ahora esos niños se mantenían vivos en los recuerdos de unas más crecidas versiones de ellos mismos y pronto sólo la mitad de esos recuerdos se conservarían intactos.

Si tú te vas

Ya nada será nuestro

Tú te llevarás

En un solo momento una eternidad

Me quedaré sin nada si tú te vas

¿Qué pasaría con él realmente si en el profundo letargo de la kunoichi no había un despertar?, Finalmente el perdería todo, por que a pesar de los demás sueños que tenía, a pesar del reconocimiento que la gente ya mostraba ante él, todo eso no valía absolutamente nada si ella no estaba a su lado. "La felicidad compartida es mucho más completa que la felicidad de uno sólo" cuánta razón había en ello y cuánta sabiduría más albergaba aquel dicho, sería feliz si cumplía sus sueños eso era verdad, pero siempre sentiría un enorme vacío, la falta de ese algo que lo impulsaba y animaba a seguir adelante, por que después de todo él había compartido con su Sakura-chan, sus sueños y metas y los había convertido en sueños de los dos, todo eso era de ellos y si ella llegaba a faltar todo finalmente representaría nada en el enorme vacío de la soledad.

Abrázame

Y no me digas nada

Sólo abrázame

No quiero que te vayas

Pero sé muy bien

Que tú te irás

Su vista volvió a posarse en el rostro de la joven que yacía entre sus brazos mientras que el la envolvía protectoramente como si cualquier brisa pudiera romper con facilidad a la joven, como si ella misma estuviese hecha del cristal más valioso del mundo. El silencio era la constante en aquella habitación que se encontraba iluminada por la luna como único mudo testigo del sueño que aprisionaba a la joven de ojos jade y del sufrimiento que esto causaba al rubio shinobi que la sostenía con delicadeza. ¿Cuántas posibilidades había de que Sakura volviera a despertar?, "Muy pocas, tal vez casi inexistentes". La misma Tsunade lo había dicho, ya era casi seguro que ese estado de coma se prolongaría permanentemente y por desgracia para Naruto, a pesar de todo, a pesar de nunca rendirse a pesar de estar dispuesto a luchar, él sabía que desgraciadamente la muerte era un límite infranqueable, un límite que en ese momento era real y cercano y le estaba arrebatando la vida de la persona que él mas amaba en el mundo.

Si tú te vas

Me quedara el silencio para conversar

La sombra de tu cuerpo y mi soledad

Serán mis compañeras

Si te vas

Durante aquellos días interminables en que el Uzumaki rogaba y pedía al cielo por que algún movimiento, algún gesto algún sonido, por más leve que estos fueran se desprendieran de la pelirosada y le dieran una esperanza más material de que su regreso fuera posible se había percatado que esos habían sido junto a la partida de Sasuke y el amargo reencuentro con él los momentos más amargos de su vida, dónde la soledad calaba tan hondo que pensaba se quebraría, dónde la soledad era la compañera eterna y abrasiva que se aferraba a él, dónde sólo el cuerpo inerte de Sakura lo aferraba a una esperanza que por primera vez sintió casi extinta, dónde concibió el dolor de una vida sin su amada Sakura-chan.

Si tú te vas

Se irá contigo el tiempo

Y mi mejor edad

Te seguiré queriendo cada día más

Te esperare a que vuelvas

Si tú te vas.

Sakura Haruno se mantenía inmutable aún en los brazos de su novio Naruto Uzumaki, mientras este comenzaba a asimilar el pronóstico dado anteriormente por Tsunade, y lo asimilaba con dolorosa tristeza, mientras pensaba en cuanta falta le haría su amada desde ese momento hasta su muerte, sintiéndose envejecer en un solo momento, mientras parecía que el tiempo ni siquiera soportaba estar en la misma habitación que el ojiazul respirando el dolor profundo y marcado que perseguiría al shinobi durante el resto de su existencia. A pesar de todo, y a pesar de ello, Naruto sonreía tristemente, ¿creía acaso la muerte que triunfaría sobre el amor?, ja, para nada pues él continuaría amando a su hermosa flor de cerezo y cada día-por que él lo sabía bien-ese amor iría creciendo a cada minuto, venerando la imagen del amor de su vida. Con delicado cuidado el rubio depositó nuevamente en la cama a la joven que había sostenido durante casi toda la noche entre sus brazos, los primerísimos rayos del sol quebraban un poco la obscuridad de una ya casi culminante noche, y comenzaban a filtrarse por el ventanal de la habitación de Sakura Haruno; no pasaron desapercibidos para el contenedor del kyubi que sonrió ante ellos, él sabía, el confiaba en su Sakura-chan, ella despertaría, el confiaba, el lo hacía, por que las dudas lo habían invadido durante toda la noche no significaba que hubiera dejado de confiar, ella podía, ella era fuerte y él sabía que despertaría tarde o temprano, equivocados estaba todos los que la desahuciaban y é lo sabía, por eso la amaba, por eso, pero él tenía una promesa que cumplir para que asi cuando Sakura hubiera despertado el pudiera decirle eso que había querido decirle hacía ya algún tiempo, esa propuesta que deseaba hacerle desde el momento en que se hicieron novios…

-Sakura-chan.-exclamó el chico dulcemente mientras tomaba con delicadeza una de las manos de la kunoichi.-Tengo que cumplir mi promesa, tengo que hacerlo por que entonces, sólo así podré decirte lo que estaba pensando, lo que quiero proponerte…-hizo una pausa y tomo un poco de aire antes de continuar.-Sin embargo, yo sé que eso no va a hacer nada fácil dattebayo, he fallado, muchas veces…pero, Sakura-chan sólo quiero pedirte, que en caso de que yo no regrese vivo, en caso de que algo me suceda cumplas mi sueño por mi, sé que lo lograrás dattebayo, por que tu vas a superar a Tsunade-obachan, por que tú eres Sakura-Chan.-luego depositó nuevamente la mano de la medi-nin en el lugar dónde estaba anteriormente y tomó una pequeña mochila preparada que estaba a su lado y se dirigió a la puerta de la habitación dispuesto a salir; Antes de cerrar la puerta tras de sí echó un último vistazo a la joven postrada en la cama y le dirigió una cálida sonrisa mientras emitía una palabras antes de marcharse.

-Te lo encargo mucho…Sakura-Chan…nunca olvides que te amo, que siempre lo haré.-con esto puntualizó el Uzumaki saliendo de aquel cuarto para dirigirse a una búsqueda que marcaría su destino para siempre. Mientras tanto una hora después las primeras revisiones del día se realizaban en la habitación de una joven de rosados cabellos, cuyo estado comatoso parecía inmejorable.

-Shizune, ¿Sabes dónde está Naruto?-preguntó la quinta mientras revisaba los signos vitales de la que alguna vez fue su alumna.

-No lo sé Tsunade-sama, tal vez fue a desayunar, ya sabe que él nunca se despega de aquí a menos que sea estrictamente necesario.-indicó la asistente despreocupando a la mujer.

-Tienes razón.-respondió finalmente la Hokage terminando con su revisión y dando la vuelta para salir y continuar con las rondas en el lugar, sin embargo y antes de poner un pie fuera de la habitación, un sonido llamó su atención, un sonido que comenzaba a reconocer, algo que llamaba a…

-Na…Na-ru…Naruto…Na-ruto.-la voz de la Haruno comenzaba a ser clara e incluso Tsunade tuvo que volver sobre sus pasos para asegurarse de que no se trataba de una alucinación.

-¿Sakura?-

Los ojos de la kunoichi de cabello rosado se mantenían cerrados pero el nombre era repetido con insistencia.

A las afueras de Konoha el rubio shinobi continuaba su camino en la búsqueda de aquel que fue su mejor amigo, en busca de su hermano Sasuke Uchiha, esa era la última oportunidad para salvarlo, era la última oportunidad para recuperarlo, era la última oportunidad para cumplir su promesa. Los pensamientos del Uzumaki se afocaban a eso y nada lo detendría hasta conseguirlo.

"Esta vez Sasuke regresarás a la aldea y terminarás con tu absurda venganza cuésteme lo que me cueste, cumpliré mi promesa, ya sea vivo o muerto"

Continuara…

Bueno, me gusto como quedo pero no soy en verdad mi mejor crítica, sólo es una idealización de algo que pudiera pasar, la segunda parte será un poco más larga y muchas cosas pasarán, por ahora les agradezco su apoyo y paciencia así como sus hermosos reviews de verdad me animan mucho. Esto lo hago con mucho cariño para ustedes y espero de verdad que lo disfruten, cuídense y ya saben los amoooo!!! son geniales. Por cierto estoy con los nervios de punta no sé que esperar de lo que Sakura hable con Naruto en el 459, pero espero que sea algo muy bueno, aunque no lo podré ver ese día, pero aun así, me muerdo las uñas de desesperación, y que pasará con el maldito de Sasuke, Dios, moriré!!! Bueno disculpen mi desahogo jejejeje nos seguimos leyendo!!!.