Soy tan feliz por haber tenido un review que ahora pensé en otro drabble. Justo en este instante.
Una cosilla más por ahí que soltaré por si acaso. Sé que el fandom de Touhou es bien conocido por su gusto de las parejas yuri.
No esperen eso de mí.
O si lo ven quizá no sea más que un shoujo-ai. Lo cierto es que cuando juego solo juego, no ando haciendo parejas…
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Gris
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La noche. El día.
Ellos siempre le habían molestado.
El día nunca tenía que verlo, suerte que mientras la cara amarilla estuviera en el cielo ella estaría durmiendo.
Pero la noche.
Oh, la bien amada noche.
Siempre afectada por esos puntos los que la chica Patchulí les llamaba estrellas, y la Luna…
La famosa cara blanca, ella que reservaba sus sonrisas, y le quitaba sus poderes.
Para Rumia, las noches siempre eran muy brillantes. Luces en los pueblos de los humanos, luces cerca del templo. Luces en el cielo.
Pequeñas, grandes.
Y las que ella no podía ocultar. En especial en los días de luna nueva.
Por eso, cuando escuchó de los labios de Cirno, quién había escuchado de Hong Meiling, que Remilia Scarlet había decidido llenar Gensokyo de una niebla eterna, no pudo parar de sonreír.
Quizá sus noches ya no fueran tan negras como a ella le gustaban.
Pero si Remilia tenía éxito con su plan, la Luna nunca más se reiría de ella.
Qué importaría si sus noches se volvían grises. Ella ayudaría en lo que le fuera posible.
Lo haría.
