Rurouni Kenshin es propiedad de Nobuhiro Watsuki, Shueisha y sus respectivos colaboradores. Esta historia sólo pretende entusiasmar a fans o futuros fans para la dicha serie, sin ningún ánimo de lucro.

Datos de interés

"…" Lo que dice un personaje

Cursiva Lo que piensa un personaje

[Flash-back]

Nota importante: este fic sigue la trama argumental del manga, y se inicia justo después de Revenge Arc, es decir, justo después de la batalla contra Enishi Yukishiro. Aunque serán pocas y breves, en algunas ocasiones habrá recuerdos del manga, pero intentaré esclarecerlos al final de todo, por si alguien no sabe qué ocurrió.

Reviews:

Kaoru Himura14: ¡gracias! ¡Sí! Descubrí lo de su hermana gemela de Kioto cuando me compré ese volumen (que me faltaba), menuda casualidad ne? Yo me lo inventé xD. Por cierto, el libro que comentas de Mineko Iwasaki "La vida de una geisha" sí que me lo he leído, y ciertamente el título de este fic 'Entre la flor y el sauce' proviene de ahí, pero no entre el mundo de las geishas, sino en otro… parámetro =P

Kaoru Himura: muchísimas gracias por los ánimos, ¡¡en serio!! Me animan mucho

Jo-chanHimura: ¡jeje gracias! A mi también me gusta la parte que dices Siempre es Kaoru quien sufre por Kenshin... ¿por qué no hacemos una excepción, y que ahora sea al revés? Ujuju...

Mikomi Shinomori: ¡hola! Gracias por dejar review! Mujer… ¿Kaoru geisha de Hiko? ¡No! XD! ¿O sí…? =P… Contestando a tu pregunta, Battousai en el pasado era parte del grupo de los patriotas, es decir, que iban en contra del gobierno (al contrario que Saito, ya que al formar parte de los Shinsengumi iba con el gobierno). Lo mejor de todo esto es que Watsuki-san no se lo inventó, en la historia de Japón sucedió tal cual (sin Kenshin claro U).

Hada: ¡estoy de acuerdo! ¡Womans al poder! ¿Por qué en la serie hay tanto progreso de Yahiko, y sólo podemos ver un par de batallas de Kaoru? No tengo nada en contra de Yahiko (y aún menos después de haberlo visto al manga con quince años... cualquiera le tiene algo en contra XP...) Pero el hecho de haberse descuidado tanto de las luchas de Kaoru... ¡No lo soporto!

Kari Ishikawa (aka sis :P) ¡Sachi! ¡Me alegra que me dejaras revi! Jeje me alegro que te gustara… acerca de si aparece o no Sou-chan, pues qué quieres que te diga, ni yo lo sé…xD Ya me conoces, escribo paso a paso, no tengo ni idea del final (bueno, una leve, pero no puedo concretar ), de todas formas estudiaré la oferta (parezco un ejecutivo...OO)

Gaby (hyatt: me alegra que te gustara En cuanto a mi mail, no deja poner ni mails ni URLs, así que te lo pondré así: cinturo arroba , ok?

Hitokiri Battousai26: muchas gracias Pues mira, ya tienes aquí el segundo chapter XP

Miki: weiii gracias por dejarme review!! Pero te has emocionado tanto que me has dejado dos xD En fin, muchas gracias por el comentario, a ver si me consagro como escritora no sólo de DC y Ranma, sino también de RK

Yuki: gracias wapisima!!!! He descrito bien los sentimientos? Jur, pues prepárate monada, porque esto no ha hecho más que empezar...

Ahora sí, ¡disfrutad todos del capítulo!

Entre la flor y el sauce

Capítulo 2 – Perfume de cerezo rosado al florecer

Escrito por CiNtUrO-cHaN

"¡¿Cómooo?! ¡¿Decís que Kaoru ha desaparecido?!" exclamó Tsubame, abriendo los ojos de par en par. Detrás de ella, Megumi, Tae y el doctor Gensai lucían la misma expresión de desconcierto. Estaban todos sentados en una mesa privada del Akabeko.

"Más que desaparecido, se ha ido por voluntad propia. Ha dejado una nota" dijo Kenshin, poniendo el papel roído encima de la mesa para que los demás lo leyeran.

Megumi frunció el ceño "Esa estúpida egoísta… ¡¿cómo ha podido irse tan tranquila?!" exclamó, cruzándose de brazos con la mirada indignada "Y yo que creía que ya no era una niña. ¿Cómo puede haber…? ¡No me lo explico!"

Sanosuke no decía nada, simplemente miraba a Kenshin de soslayo. No entendía qué motivos podría haber tenido Kaoru para irse, pero intuía que podrían tener mucha relación con su extraño comportamiento de los días anteriores y con Kenshin.

"Cálmate, mujer zorro. Si Kaoru dice que está bien, es que estará bien. No nos preocupa su seguridad, simplemente queremos saber dónde ha ido. Sea como sea, intentad comentar esto a la gente con quien Kaoru habla normalmente, tal vez alguien la haya visto esta noche salir del dojo o algo… Cualquier información será bienvenida" dijo Sanosuke, de brazos cruzados.

"Está bien, se lo comentaré a la gente del vecindario" dijo Tae, bastante preocupada "Espero que no le pase nada…"

Después de seguir comentando el tema durante un rato más, cada uno volvió a sus quehaceres, y tanto Megumi como Tae como Tsubame aseguraron que intentarían averiguar si alguien había visto a la joven kendoka o si sabían algo del asunto. Así pues, los dos residentes del dojo Kamiya y Sanosuke volvieron a casa, algo perturbados. Al llegar, Yahiko empezó a entrenar, intentando aparentar que no pasaba nada y que no estaba preocupado, pero Kenshin vio que la concentración del joven en todos sus golpes era nula. Aún así no dijo nada.

"Ey, Kenshin"

Kenshin se giró hacia Sanosuke. Él estaba sentado al escalón que salía del dojo, donde hacía unos días había estado sentado hablando con Kaoru, y ahora Sanosuke se le acababa de acercar y se había sentado junto a él, con las facciones contraídas. Kenshin le miró con un '¿hn?' que sólo puso más furioso al luchador.

"Tú sabes algo, ¿verdad? Dímelo ya, caramba, aunque no lo parezca yo también me preocupo por Jo-chan, y Yahiko está que no se aguanta de la preocupación" dijo con voz tajante.

Kenshin quitó su sonrisa habitual de 'aquí no pasa nada' y miró al cielo, encogiéndose de hombros "Si supiera algo ya os lo habría dicho. Créeme, Sano, yo más que nadie me gustaría saber adónde está Kaoru-dono. ¿Pero qué quieres que haga? La hemos buscado por todo Tokio, hemos preguntado a todo el barrio y a gente que no habíamos visto en la vida, hemos alertado a nuestros amigos y aún así no hemos conseguido nada. Ya te lo dije, Kaoru-dono ya no está en Tokio, así que no hay nada que podamos hacer."

Sanosuke parpadeó incrédulamente, apretando los puños "¿Cómo puedes decir eso?" exclamó, poniéndose de pies "¿Cómo puedes estar tan indiferente? Aunque ella sepa cuidarse sola, ¿y si la atracan, o la secuestran, o vete tú a saber? ¡Jo-chan nos necesita, sobretodo a ti! Si se ha ido así tan de repente, estoy seguro de que ha debido de tener sus motivos, unos motivos bastante convincentes. ¿Y ahora me dices que no tienes ni idea, que no te importa?"

Yahiko paró de dar golpes con el shinai en el aire y se giró para observar la acalorada discusión que mantenían esos dos.

"¡¿Qué importa si no está en Tokio?! ¡Tenemos dos piernas, podemos buscarla por los pueblos cercanos, por las vías principales, por donde haga falta! ¡No soporto estarme aquí de brazos cruzados!" exclamó Sanosuke, observando a Kenshin con una mirada dura. Él seguía tan impasible como antes.

"Vamos, Sanosuke…" le calmó Yahiko "No ha pasado ni un día desde que se fue… En la carta no especificó cuánto tiempo estaría fuera, quizás vuelve hoy o mañana…" dijo, aunque no parecía muy convencido de sus palabras.

Él no respondió. Hizo rechinar los dientes una vez más y se giró, yéndose con paso firme "¡Me voy a la chabola! Allí al menos podré hacer algo útil y pensar en algún lugar donde haya podido ir…" dijo, desapareciendo tras el refugio del muro del dojo Kamiya. Yahiko suspiró hondo "Kenshin, Sanosuke tiene ra…" sin embargo, al girarse pudo comprobar que estaba totalmente solo. Parpadeó y miró a su alrededor Realmente es el más rápido…


"Déme dos manzanas, por favor" dijo Kaoru a un vendedor ambulante. El anciano sonrió y se las dio; Kaoru pagó y continuó con su viaje, desayunando un poco mientras andaba. Empezaba a atardecer, aún no hacía ni un día que había emprendido su camino y notaba que era como si llevara años lejos del dojo. De hecho, habían sido pocas las veces en que se había ido de allí. Era cuando su mente llegaba al dojo que no podía evitar pensar en sus ocupantes. ¿Estarán todos bien? Seguro que están preocupados por mí. En la nota dejé bien claro que no se preocuparon, pero sé que lo estarán de todas formas.

De repente, paró de andar. Observó el cartel que había delante suyo, y sonrió. Yokohama… según mis cálculos, pasado mañana o el otro llegaré. Allí cogeré algún barco que me lleve a Osaka o a Kobe y de allí llegaré finalmente a Kyoto. Si voy andando desde Osaka o Kobe hasta Kyoto tardaré una semana y media, tal vez debería coger algún transporte barato para que me llevara un trozo de camino. No sé, ya veremos, aún faltan muchos días para eso

Kaoru miró al cielo, con una mirada nostálgica. La cara de Kenshin apareció en ella, con su típico '¿oro?'. Kenshin corría y ella corría tras de él con el shinai en mano, dándole numerosos golpes. También vio a Yahiko diciéndole bruja, y a Sanosuke burlándose. No pudo evitar sonreír ante la nostálgica aparición, su rutina habitual. Pero ahora precisamente estaba luchando porque esa rutina se rompiera, para que de una vez viesen que ella también era digna de confianza en la lucha, y que no se merecía ser apartada de ella sólo por ser mujer. Cuando volviese a Tokio desafiaría a Kenshin, aunque aún no sabía cómo y aún menos cómo se las ingeniaría para que él accediese a luchar contra ella en serio, y aunque estaba segura de su derrota, al menos haría un buen papel, y así todos la considerarían un experto espadachín. Lo creía de veras. Y debía luchar por ese ideal. A fin de cuentas, no estaba haciendo nada malo, ¿cierto? ¿Cuántas veces habían luchado Kenshin, Sanosuke, Yahiko y todo el mundo, arriesgando sus vidas, simplemente para proteger un ideal? Pues ahora ella iba a hacerlo también.

Hay que ir paso por paso, Kaoru se auto-recriminó No te imagines ya la lucha contra Kenshin y esfuérzate en saber cómo vas a convencer al maestro Hiko para que te enseñe

Ése también era un buen punto. Daba por supuesto que, gracias a los consejos y enseñanzas rigurosas del maestro Hiko conseguiría mejorar, pero… ¿y si él no accedía a entrenarla? Todo el viaje para nada. Si él la rehusaba, no sabría a quién acudir. Siempre podría bajar a la ciudad, a Kyoto, e ir a Aoiya. Ante ese comentario, negó con la cabeza. No. No podía presentarse delante de Misao, Aoshi, Okina y todos los demás; seguro que Kenshin ya habría hecho correr la voz hasta ellos. Ante todo, debía evitar ser vista en la zona de Kyoto. Si la descubriesen, estaba segura que se lo comunicarían a Kenshin y que él vendría derechito a Kyoto.

¿O no…?

Un extraño pensamiento se le cruzó por la cabeza. Una voz maligna hablaba en su interior.

¿Quién te ha dicho que Kenshin irá a buscarte? ¿Quién te ha dicho que están todos preocupados por ti? Es posible que no se hayan ni percatado de que te has ido, o que si lo han hecho, les importe en lo más mínimo. Ya lo viste esa noche, Kaoru, Kenshin dormía aferrado al perfume que llevaba siempre Tomoe. ¿Quién te ha metido esas estúpidas ideas de que le importas tanto?

Como si estuviese hablando una persona con otra de distinta, otra vocecilla respondió.

Pero… pero… en… en Tokio, antes de que Kenshin se fuese a Kyoto a luchar contra Shishio, yo fui la única de la que él se despidió… y siempre ha venido en mi ayuda, cuando Jine me secuestró, o cuando lo hizo Enishi… siempre venía…

La otra voz maligna respondió con sorna.

¿Y? Que se despidiera sólo de ti no significa nada. ¿No te has parado a pensar que sólo se despidió de ti porque le diste pena? Al ser la de mentalidad más débil, la más inmadura, le diste lástima y decidió despedirse de ti. Y en cuanto a que te salvara, ¿qué importa? ¿Es que Kenshin no ha salvado siempre a todo el mundo? ¿Es que no ha ido siempre a la llamada del débil? Estás confundiendo su amistad con algo más, Kaoru, y lo sabes.

La otra voz no supo contestar. La primera siguió hablando sin parar.

Siempre has sabido que él sigue enamorado de Tomoe. Lo sabes. Y te empeñas en negarlo, pero no sirve de nada. No hace falta que le des más vueltas, Kenshin no vendrá a buscarte. Ni él ni nadie

En todo el paisaje que había a su alrededor no había ni una alma. El camino, lleno de polvo que con el viento se filtraba en los ojos con crueldad, estaba desierto. Por consiguiente, nadie vio a Kaoru caer sobre sus rodillas, mirando hacia el infinito con la mirada cristalina, como si acabara de darse cuenta de una terrible e hipotética realidad.


De vuelta en Tokio, una solitaria figura andaba sola a través del bosque que había a las afueras del barrio. Andaba con pasos tranquilos y firmes, aunque parecía que los pies fuesen solos, ya que la persona en cuestión tenía la mente muy alejada de esos parajes. Era de noche, bien entrada la noche. A diferencia de las lluviosas noches de los otros días, esta estaba totalmente despejada. Decidido a encontrar algo de paz en el paisaje, Kenshin se sentó en un tronco que había al suelo, observando el cielo estrellado y la luna creciente.

"¡La luna está preciosa hoy!"

Kenshin abrió los ojos completamente y miró al lado vacío del tronco, donde acababa de desaparecer una Kaoru imaginaria. El guerrero samurai se tocó la frente con la mano, suspirando. No paraba de ver a Kaoru a todos lados; haciendo la comida, entrenando con Yahiko, intentando coger a Sanosuke para arrearle, y persiguiéndole a él con el shinai, intentando darle una buena estocada por haberla echo enfadar en cualquier aspecto.

Miró tristemente hacia el lugar vacío. Le hubiese gustado este cielo. Maldita sea, Kaoru, dónde estás… ¡Dónde!

Cerró los ojos e intentó calmarse. Debía ir por pasos. Para averiguar el paradero de Kaoru, antes hacía falta saber los motivos que la habían impulsado a irse. Si la encontraba y no sabía sus motivos, difícilmente podría hacerla regresar al dojo, hacerla regresar a él.

Piensa… ¿la has hecho enfadar últimamente? No, que yo sepa. ¿Estaría molestado por algo que hice o dije? Creo que tampoco. Ayer por la noche parecía la Kaoru de siempre. ¿O es que estaba fingiendo para no levantar sospechas?

A medida que más intentaba saber adónde había ido, más confundido estaba. Estos últimos días, desde la pelea contra Enishi, Kaoru estaba bastante apagada. ¿Tendría que ver con la pelea? Nah, no lo creo. Entonces… ¿qué? Estoy seguro que yo no he hecho nada…

De repente, una escena le pasó por la cabeza. No hacía muchos días que había ocurrido. Era una tarde lluviosa como cualquier otra. Entonces empecé a darme cuenta de que algo no iba bien…

[Flash-back]

"Dime,Kaoru-dono, ¿te preocupa algo?"

Kaoru estaba sentada fuera del dojo, y yo me senté junto a ella, dándole una taza de te y quedándome otra para mi. No la miré, y ella tampoco me miró a mí. Ambos estábamos taciturnos, y yo seguía esperando su respuesta. Sólo obtuve un movimiento negativo de cabeza. Eso me molestó. ¿Es que no confiaba lo suficientemente en mí como para contármelo? A pesar de estar algo herido, no hice ningún signo externo al respecto. Con toda la parsimonia del mundo, formulé la pregunta directamente.

"¿Por qué últimamente no haces más que entrenar y entrenar?"

Vi que ella bajaba la mirada y observaba su taza de te. Contestó con algo de frialdad. "No hay ningún motivo en especial. Todos tarde o temprano pasamos por esto, ¿no? Que yo sepa, no hay nada de malo en entrenar…"

Lo entendí. Entendía qué estaba ocurriendo allí. Pero fui un ingenuo y creí que mis palabras de aviso bastarían para reconfortarla.

[Fin del Flash-back]

Días después, cuando ella se fuese, lamentaría profundamente no haber seguido con esa conversación, la conversación que decidió si ella se iría o se quedaría; pero como soy un desastre, dejé escapar la oportunidad de arreglar las cosas, contentándome con unas sutiles frases, pensando que eso lo arreglaría todo. Qué equivocado estaba.

[Flash-Back]

"No, claro que no. Soy un ingenuo" dije yo, sonriendo y bebiendo un poco más "Por un momento pensé que querías hacerte más fuerte de lo que ya eres lo antes posible, como si pensaras que te considerábamos inferior a nosotros como experto espadachín. Pero veo que no es el caso" dije yo, levantándome.

[Fin del Flash-Back]

Kenshin estaba ahora tumbado en el tronco, con ambas manos en la nuca, mirando hacia el cielo estrellado con una mirada que no mira, como si estuviese totalmente ausente ¿Es posible que se molestara por eso? Cuando le dije eso, al instante me arrepentí y pensé 'cómo puedo imaginar que Kaoru-dono tenga estos pensamientos', pero… ¿y si resulta que lo adiviné de lleno? Kenshin abrió los ojos, impactado. Se alzó lentamente.

"Es eso…" dijo, sin darse cuenta que hablaba en voz alta "Kaoru se ha ido a…"

"¡¡Kenshin, maldita sea, nos tenías preocupados!!" exclamó Sanosuke al instante en que Kenshin entró en el terreno del dojo Kamiya, con el rostro inexpresivo. Ya empezaba a amanecer, y pronto se cumplirían 24 horas desde que Kaoru se había desaparecido o, al menos, desde que supieron que se había ido.

"Lo siento" se limitó a decir él "Voy a dormir un poco. Excusadme" dijo con la mirada escondida entre su pelo, sin dirigirla ni hacia Sanosuke ni hacia Yahiko.

Sanosuke frunció el ceño "Eh, ¿ha pasado algo? ¿Has averiguado algo acerca de Jo-chan?"

Yahiko se enderezó "Kenshin, sólo nos falta que tú también nos escondas cosas. Si sabes algo, por favor, dínoslo…"

Kenshin alzó la mirada y por un momento dudó. Con voz firme habló "Creo que Kaoru-dono se ha ido por mi culpa"

Tanto Sanosuke como Yahiko fruncieron el ceño, haciendo un '¿eeeh?' de incomprensión. Kenshin se sentó al tatami del dojo y suspiró "He herido sus sentimientos una vez más, y supongo que esta vez fue el colmo para ella… así que se ha ido a solucionar el problema a su modo" dijo él, apoyando la cabeza en la pared. Sanosuke y Yahiko también se sentaron, pero seguían sin comprender nada.

"Aguarda, ¿qué le has hecho esta vez? Que yo sepa, no te has burlado de su feminidad, ni de su cocina, ni de nada estos últimos días…" dijo Yahiko algo preocupado.

Kenshin sonrío tristemente "No se trata de eso. La he insultado como experto espadachín, no como persona."

Sanosuke frunció el ceño "¿Experto espadachín? No te entiendo, amigo"

"Creo que yo s" dijo Yahiko. Kenshin le miró sin decir nada y él prosiguió "Es como cuando no me tomaban en cuenta mis enemigos, subestimándome, creyendo que sólo por ser más pequeño no era digno. ¿Te refieres a que no has tenido en cuenta a Kaoru como experto espadachín?"

Kenshin asintió "Creo que hacía mucho que no pensaba en Kaoru como la maestra adjunta de la escuela Kamiya Kasshin que es, concretamente desde que fuimos a Kyoto y supe que ella y todos habían ganado a los secuaces que Shishio había enviado a Aoiya. Esa fue la última vez… hasta hoy."

"Parra el carro, Kenshin" dijo Sanosuke, echando un bufido "No creo que por algo tan banal se haya ido…"

Kenshin le miró con profundidad "No es nada banal, Sano. ¿Qué harías tú en su lugar? Métete en su piel. Ha debido de sufrir muchos abucheos y discriminaciones hasta llegar adonde ha llegado. Y ahora que por fin era un experto espadachín y había tenido sus combates, ve que todo el mundo sigue viéndola como una simple mujer en los combates… Y la gota que colmó el vaso seguramente fue la otra noche, al salir del Akabeko…"

Yahiko miró al suelo "Entiendo… cuando me dijiste que la protegiera… No me había dado cuenta hasta ahora… Creo que yo soy tan culpable como tú, Kenshin" dijo Yahiko, suspirando.

Sanosuke resopló "Pues si tú eres culpable, yo debería ir a la orca… Rayos… es decir, que Jo-chan se ha ido porque estaba harta de nosotros, ¿no? Si ese es el caso, será más difícil de lo que creía hacerla regresar…"

Kenshin negó con la cabeza "No se ha ido por eso, o al menos eso creo. Estoy seguro que ha ido a entrenarse, a hacer un viaje de entrenamiento" ambos le miraron "¿Recordáis que estos últimos días no dejaba el shinai ni para dormir? Seguro que esos 'asuntos personales de vital importancia' se referían a su entrenamiento exclusivo…"

"¡Genial! Ahora sólo tenemos que ir a los dojos de la escuela Kasshin que haya por los alrededores y seguro que la encontramos"

"No creo que sea tan fácil" replicó Kenshin, cerrando los ojos "Primero. Dudo que haya ido a uno de los dojos que hay por aquí cerca de la escuela Kasshin. Kaoru supera de largo el potencial de los maestros de dichas escuelas para ser su discípulo. No… ha tenido que ir a alguna otra parte… pero no tengo ni idea…"

"Mmm, iré a hablar con Tsubame, Tae-san y Megumi-san y les preguntaré por si alguna vez Kaoru les mencionó algo que nos sea de utilidad… algún nombre de algún maestro, alguna dirección… ¡Volveré enseguida!" dijo Yahiko, levantándose y echando a correr.

"¡Eh, enano, que no son ni las seis de la mañana!"

En la lejanía, Yahiko respondió algo como '¡Da igual, el Akabeko abre muy temprano, y sino despierto a Tsubame con agua fría y listos!'.

El silencio volvió a reinar entre ambos compañeros. Kenshin seguía en silencio, meditando. Sanosuke se levantó de repente, con la mirada hacia la espesura de la ciudad "Bueno, al menos parece que tenemos una idea de lo que es posible que esté en mente de esa idiota: hacerse más fuerte. Sólo hace falta que la encontremos y ya estar"

Kenshin negó con la cabeza "Cuando la encontremos, la cosa no habrá echo más que empezar… No creo que quiera volver al dojo de buenas a primeras sin rechistar. Si no soluciona sus propios problemas, en cuanto la traigamos de vuelta volverá a irse en cuanto le quitemos un ojo de encima. Además, debo disculparme con ella por haberla ofendido…"

Sanosuke se rascó la cabeza con el pelo "No sé, Kenshin… todo lo que dices tiene mucho sentido, pero en mi opinión Kaoru es mucho más fuerte que todo eso… no niego que estuviese preocupada y algo desanimada, pero estoy seguro que hubo algo más… algo que la incitó definitivamente a irse… En fin, sea lo que sea, ya se lo preguntaremos a ella cuando la encontremos. De momento, voy a pegarme una dormilona, que esta noche he estado todo el rato despierto esperando que volvieses" dijo, mirándole algo recriminadamente y dirigiéndose hacia alguno de los árboles del jardín para echar una cabezadita. Sin embargo, se giró una última vez.

"Kenshin, dices que la heriste como experto espadachín… ¿no será que sin darte cuenta la heriste también como mujer?"

El hombre de la cicatriz en forma de cruz le miró directamente a los ojos, entendiendo la pregunta "¿A qué te refieres?"

Sanosuke se encogió de hombros "Ambos sabemos que Jo-chan es muy sensible. Fue la que mas sufrió por ti cuando te fuiste a Kyoto, es la que más se preocupa por ti durante tus combates y, en definitiva, le importas mucho. Tal vez hiciste o le dijiste algo que para ti no podría significar nada, pero que para ella le causó una profunda tristeza… Tal vez eso sería el motivo final por el cual se fue. La 'gota'"

Para sorpresa de Sanosuke, Kenshin se puso de pies y le miró con atrevimiento "Sabes mejor que nadie que yo NUNCA haría daño a Kaoru" dijo, olvidándose por completo del '-dono'. Sanosuke suspiró.

"¿Y si lo hubieras hecho sin querer? O algo que ella hubiera malentendido… ¿Mencionaste a Tomoe en alguna ocasión en su presencia?

"Sanosuke, desde mucho antes de la batalla contra Enishi que no he vuelto a pensar en ella ni a ver su recuerdo. Tomoe forma parte del pasado, quiera o no."

"¿Pero quieres que forme del pasado? ¿Sigues aferrado al pasado?" dijo Sanosuke, hurgando en el problema.

Kenshin frunció el ceño "No hablábamos de eso precisamente"

"Puede que ambas cosas tengan relación" repuso él "¿Has tenido alguna relación, directa o indirecta, con Tomoe? Que sin querer hayas nombrado su nombre en sueños y Jo-chan te hubiese oído, que le hayas regalado alguna cosa a Jo-chan que Tomoe soliera utilizar… Fuese lo que fuese, ocurrió durante la pasada noche. Pero sólo tú puedes saberlo. Y ahora ya me voy, te dejo tranquilo" dijo Sanosuke finalmente, dándole la espalda y enseñándole el signo del Mal. Kenshin se sentó con pesadez. La noche pasada… En mucho tiempo, había conseguido dormir profundamente.

El experto espadachín se dirigió hacia su habitación, mirando de arriba abajo. ¿Profundamente? Pensándolo bien… tuve un sueño. No recuerdo muy bien de qué iba, pero sé que en algún momento mi conciencia se truncó, como si algún sentido mío hubiese percatado una presencia… Y luego oí un sollozo

Kenshin abrió los ojos.

¿Y si no era un sueño? ¿Y si esa presencia era la verdadera Kaoru, y ese sollozo era suyo? pensó, con terror Pero, ¿qué hacía Kaoru en mi habitación?

Dudar entre irse y no irse respondió una voz en su interior, como si fuese un detective. Kenshin aún abrió más los ojos Kaoru decidió irse… ¿qué es lo que vio, u oyó, o pasó que hiciera que tomara esa decisión? Piensa… piensa… Tú tienes la respuesta…

De repente, un aroma dulzón entró en sus sentidos. No pudo evitar sentirse melancólico ante ese olor. Le traía muchos recuerdos. Se giró y observó el pequeño frasco de perfume. Esencia de cerezo rosado al florecer. La esencia de…

¡…! Kenshin se quedó estático, observando el pequeño frasco de perfume.

[Flash-Back]

"¿Y si lo hubieras hecho sin querer? O algo que ella hubiera malentendido…"

[Fin del Flash-Back]

Y entonces lo entendió. La presencia, el sollozo y el perfume. Kaoru… ¿pensó que este perfume era el de Tomoe? Sin poder evitarlo, dio un fuerte golpe con el puño en el tatami, lleno de rabia e ira ¡Maldita sea!

Así que era por eso. Kaoru se había ido porque creía que el seguía pensando en…

Kaoru… Es tu culpa… ¡Es tu culpa! Elegí esta esencia porque… porque tu kimono favorito es el de las flores de cerezos rosados floreciendo…

Kenshin apretó fuertemente los puños, intentando contenerse.

Ese es tu perfume…

Fin del capítulo 2

CONTINUAR

Notas de la autora

¡Hola a todo el mundo! Me ha dado una fuerte inspiración con este fic y justo el día después de terminar el primer capítulo, he terminado el segundo… Tengo que aprender a auto-controlarme ñ.n Referente al capítulo, espero de corazón que os haya gustado. Me encanta cómo me ha quedado el final… ¡En fin! Lo del kimono favorito de Kaoru no me lo invento. Vale, de acuerdo, desconozco si es su favorito o no pero es el que llevaba siempre al manga, o al menos hacia las últimas sagas (y no me importa si es su favorito o no, porque es mi favorito, y como la escritora soy yo, pues va a misa XD). Y recordad: el perfume de Tomoe, según el manga, es el cel cerezo BLANCO. El de Kaoru, entonces, es el de cerezo ROSADO (en muchos fics dicen que es de jazmín, y supongo que en alguna parte del manga/anime también lo dice, pero como no estoy segura, pues mira... y además, si fuese de jazmín, Kaoru no se habría confundido y no tendríamos fic, ¿ne? XD)

Por cierto, perdón por haber tardado tanto en subir el segundo capítulo, pero justo el día después de publicar el primero me fui de vacaciones y no volví hasta el día 15 de agosto… en fin, sea como sea aquí está el segundo, intentaré que no tarde mucho el tercero (y cuantos más reviews, antes estará muahahaha).

ejem Espero ansiosa vuestros comentarios, muchas gracias a todos aquellos que dejáis reviews y a los que esperáis impacientes seguir leyendo el fic, apoyándome siempre

Cualquier duda, comentario o cualquier cosa, review o mandadme un mail a cinturo arroba !! no deja poner direcciones o.ò)

¡Hasta el siguiente capítulo!

CiNtUrO-cHaN

30 de agosto del 2004