Rurouni Kenshin es propiedad de Nobuhiro Watsuki, Shueisha y sus respectivos colaboradores. Esta historia sólo pretende entusiasmar a fans o futuros fans para la dicha serie, sin ningún ánimo de lucro.

Por y para fans

Datos de interés

"…" Lo que dice un personaje
Texto en cursiva Lo que piensa un personaje
[Flash-Back]

Reviews:

HADA: Juju, eso eso que Kenshin sufra (cara de demonio XD), a ver si es tan bueno en asuntos del corazón como con la espada... Con respecto a lo del entrenamiento, si la acepta (quién sabe XP) te digo que le haré sudar a Kaoru la gota gorda. Sobre si hará MisaoxAoshi, ¿quién sabe? Es posible =P Pero la pareja principal no hace falta decir cuál es, ne? (PD: ¡Viva el poder femenino!)

Miki: toma Miki, te devuelvo el sombrero que te quitaste n-n Gracias por el review amigo! Me alegro que te gustara.

Mikomi Shinomori: jaja gomen ne, pero no te preocupes, tengo ya hasta el capítulo 5 echo, así que no te preocupes. Sobre lo de que Kaoru sea la geisha de Hiko, ya digo que NO, pero la pobre Kaoru lo pasará fatal igualmente (en el hipotético caso que la coja)

Gaby (hyatt: gracias por el review =)

Hitokiri Battousai 26: buf, cuantas dudas, iremos paso a paso. Por cierto, te lo debiste de pasar bien diciendo XXX no baka a todo el repertorio de RK eh? XD!! Vamos a ver, te contestaré las dudas siempre y cuando no desvelen mucho la historia, no soy partidaria de hacer spoilers de mis propios fics: 1) Ahhh, eso es secreto =P 2) Tanto como importantes... Yahiko, Megumi y Sano ayudarán a desarrollar la historia y darle su punto de humor, aunque seguramente pondré SxM, y algo de YxT si tengo tiempo. 3) Sip, Misao y Aoshi-sama saldrán (NUNCA jamás vuelvas a llamarle cubito de hielo en mi presencia "" XD) 4) ¿Lemon? Ni idea. ¿Te ayuda saber que en ningún fic he puesto nada lemon? Pero bueno, no descarto nada, ¿quién sabe? Todo puede ser... ohohoho. Ahora una duda para ti: eres Hitokiri Battousai 26 o Himura Kaoru? (En la firma del review firmaste como tal x.x) Y... creo que ya están tus dudas (por fin xD)

Malale: gracias por el review! Jaja, esque Sano es mucho Sano =P Con respecto a que quieres ver a Hiko... Creo que le verás MUCHO antes de lo que te piensas... muahahaha Y estoy de acuerdo, Kenshin no sabe elegir perfumes, ¿qué le costaba elegir la esencia de jazmín que es la que usa ella siempre? Ains..

Kari Ishikawa: ay qué pereza sis...sí, me llegó el review entero, no, no! No te hagas el seppuku! En fin... Sobre lo de Soujirou, no tengo ni idea... tal vez haré lo que tu has dicho, pero dudo que tenga importancia, o al menos en la PRIMERA parte de la historia... ¿quién sabe si aparecerá en la segunda? TOP SECRET... Sobre la shinai y el bokken ya me ha quedado todo claro, thanks :) Y acerca de lo de la hermana gemela de Tae, Sae, decirte que me compré el volumen nueve después de subir el cap.2 en , así que ya no lo puedo remediar. Lo que yo tenía en mente es que se parecieran, pero no tanto... Pero al verla en el manga y ver que son como fotocopias, pues bueno... como excusa pondré que Kaoru estaba despistada y no se dio cuenta XDDDDD... Ya ves, los tiempos cambian, Kenshin y Sano haciendo deducciones...ainsss, si es que Detective Conan me ha calado XD, ¡Y QUE VIVAN LAS SISTERS Y NUESTRAS PARRAFADAS! XD!

Kaoru Himura: ¡mil gracias por tus ánimos! Muchas gracias de verdad n.n Tranquila, todo a su tiempo, Kaoru se hará fuerte, ya lo verás ;) Y sí, la batalla contra Ken promete... muahahaha!!

Justary-san: ¡especiales gracias a ti! Muchas gracias por haberme respondido todas mis dudas :D Siempre va bien tener en tus contactos una alocada KK fan como yo, ya sabes, para desahogarse XP! Me alegro muchísimo que te guste tanto mi fic, intentaré no decepcionar a nadie :)))

Millenium Himura: gracias por tu review, no te preocupes, claro que la continuaré n.

JKRanIV: ¡Hola preciosa! Claro, yo corro mucho, soy cintu-correcaminos, ya voy por el cap.5 muahahaha, y gracias por perdonármelo XD Anda, gracias por el revi y que te diviertas en Menorca!

Ralfa: ¡Ralfita! Umm, quiero decir Ralfa-san ù.ú me alegro que te gustara el fic n.n ¡Gracias por tus ánimos! Y ya me conocen, me van los capítulos largos y completitos ;)

Haku-chan: ¡¡Hakky (XD)!! ¡¡Gracias por el review oneechan!! (jur, soy unos meses mayor que tú, pero no me mola cómo suena imouto-chan XD)) Me alegro que te gustara :) ((y me siento orgullosa de haberte enganchado a RK XDDDD)) Y exactamente, ya sabes que para mí es IMPOSIBLE hacer que mis personajes no sufran ((pobrecillos...hohoho!)) Gracias por tu review, aquí tienes el cap.3 ;)

LBK: me alegro que te guste tanto el fic, a mí también me gusta su contenido, siempre intento huir de los tópicos típicos, para hacerlo todo más emocionante y especial :) Gracias por tu review!

Elsaor: ¡Azu-chan! Gracias por dejarme revi :))) Jaja, a mi también me gustan los fics larguitos, y me gusta más escribirlos, así la espera vale más la pena que si fuese un capítulo corto ù.ú ¡Espero que te guste este capítulo!

Ran kudo1988: ¡Holaaa! ¡Gracias por dejarme review wapa! Espero que te guste el capi :D


UFFFF O.O Cuantos reviews... ¡14! Gracias gracias gracias :D Espero que este capítulo también os guste! ¡Disfrutad!

Vocabulario japonés

De gozaru yo: coletilla que siempre usa Kenshin. Es una forma retórica de lo que dice antes de pronunciarlo.

Baka deshi: el 'cariñoso' mote que le pone Hiko a Kenshin. Baka significa 'tonto, estúpido' y deshi 'discípulo', así que quedaría como 'estúpido discípulo'. Pobre Ken-chan…

Kitsune: zorro. Otro mote 'cariñoso', dirigido por parte de Sanosuke a Megumi.

Kami-sama: Dios

Busu: fea, el mote de Yahiko hacia Kaoru.

Kudasai/onegai: por favor

Onegai shimasu: por favor (muy formal)

Oi/Oe!: ¡Oye!

Yokatta!: ¡De acuerdo!


Entre la flor y el sauce

Capítulo 3 – Siguiendo el rastro de los ojos azules

Escrito por CiNtUrO-cHaN

El viento cabalgaba salvaje a través de la recogida melena de Kaoru, haciendo que la joven entrecerrara los ojos par evitar que entrara cualquier atisbo de suciedad en ellos. Mas aún así, no paraba de sonreír. Estaba, ni más ni menos, a bordo del medio de transporte que la llevaría derecha a Osaka. Recordó lo mucho que le había costado encontrar algún barco que zarpara en un breve período de tiempo y que se dirigiera hacia la zona de kansai, ya que empezaba a sentir en su interior, algo que le decía que no debía perder más tiempo, algo que le hacía sentir que en el dojo Kamiya las cosas empezaban a ir hacia delante.

Ah, qué agradable es esto… pensó Kaoru, cerrando los ojos con tranquilidad. El viento le venía de cara, y notaba el aroma a mar, junto con el sonido de las gaviotas. Hacía casi dos horas que habían embarcado, y según tenía entendido, llegarían al puerto de Osaka al atardecer del siguiente día, si no había imprevistos.

Iba vestida de nuevo con su kimono habitual de pétalos de cerezo. Pese a haber recorrido el camino hasta Yokohama con su uniforme de kendo, Kaoru había estimado más apropiado ir ahora con sus trajes habituales, puesto que si su objetivo era no llamar la atención, una joven kendoka vestida con ropajes de lucha en un barco frecuentado mayoritariamente por gente vestida al modo occidental, haría de todo menos pasar inadvertida.

"…ra verás…"

¿Nani? Kaoru parpadeó y se giró hacia la zona de proa. Acababa de oír una voz, un tanto lejana, pero indiscutiblemente no había sido imaginación suya.

"…soltadme…"

¿Qué demonios…? Kaoru empezó a correr en dirección a las voces.

"¡Con nosotros no juegues!"

Cada vez estaban más cerca.

"…¡Per…dón…!"

Finalmente, entró en un pequeño compartimiento vedado al personal no autorizado, y vio a cuatro encargados del personal y a un joven grumete tirado al suelo, manchado de rojo. La joven parpadeó incrédulamente.

"¡Hey! ¿Cómo has entrado aquí?"

Sin embargo, Kaoru no consideró oportuno contestar, ya que acto seguido todos miraron con espanto hacia arriba de las escaleras donde se encontraba la puerta de acceso o, mejor, donde antes se encontraba. Ahora estaba tirada al suelo. Los hombres se la quedaron mirando parpadeando.

"¿Con qué derecho estáis haciendo esto? ¡No es nada leal un contra uno! ¡Si queréis ensañaros con él, hacedlo limpiamente!" exclamó ella. Sabía que no tenía ninguna autoridad para decir eso, pero también sabía que estaba en lo cierto.

Uno de los cuatro hombres que parecía el cabecilla del grupo se encaró hacia ella con mirada lasciva. Señaló al grumete que había tirado al suelo "Verá, señorita, este LADR"N ha intentado robar comida de la bodega pública del barco a escondidas para zampárselo él solito. Nosotros sólo le estábamos castigando justamente"

Kaoru frunció el ceño.

"…¡No era para zampármelo yo solito, era para dárselo a mi familia, que se está muriendo de hambre en Osaka…!" dijo el joven grumete con voz chillona, mientras que con su mano se agarraba fuertemente el hombro izquierdo, el cual tenía levemente dislocado.

Kaoru aún se quedó más impactada, aunque los otros hombres le ignoraron "Admito que robar no está bien, pero según tengo entendido él no se ha comido la comida, ¿no? Pues la guardáis de nuevo, y listos. No hace falta darle esta soberana paliza. Si no le dejáis, como maestra de kenjutsu de la escuela Kamiya Kasshin que protege la vida, me veré obligada a intervenir, y eso no será nada bueno para vosotros" dijo Kaoru con voz grave y mirada decidida.

"¿Escuela de qué? ¡Jajaja!" todos se pusieron a reír, imitando al cabecilla "No digas bobadas, mujer, anda y vuelve a tu compartimiento a tejer un rato, y deja los asuntos de hombres en nuestras manos, que por algo somos hombres, ¡jajajaja!"

Ignorándoles, Kaoru andó a través de todos a sangre fría. Los cuatro pararon de reír. Kaoru se arrodilló hacia el joven grumete y, pasando su brazo bueno a través de su espalda, logró que se pusiera de pies.

"¡¿Qué crees que estás haciendo, mujer?! ¡¿Es que no oyes lo que te digo?!"

"Oigo perfectamente, gracias" replicó Kaoru con frialdad "Es sólo que no merece la pena intentar hacer entrar en razón a alguien que no tiene cerebro. ¿O es que acaso pretendes que discuta con alguien que es capaz de golpear a alguien indefenso por una cosa tan banal, y que encima luego le impide el reconocimiento médico? No perderé ni un segundo más. Y ahora dejadme pasar, vamos" culminó Kaoru, quedándose cara a cara con el cabecilla, el cual le obturaba la salida. Parecía que empezaba a tomarla en serio.

"Ve con cuidado, mujer, vamos armados. Me estás haciendo enfadar, y cuando estoy enfadado no respondo de mis actos" dijo él, moviendo levemente su cazadora para dejar entrever una espada atada al cinturón. Kaoru la observó minuciosamente pero no dijo nada.

"Déjame pasar, este joven necesita un médico"

"N-O"

La joven kendoka frunció el ceño y sonrió. Con una rapidez que los demás no dieron crédito, y al tiempo que dejaba al joven herido respaldado en la pared, cogió al grandullón y con una extraña y eficaz combinación de llaves, le levantó como levanta un judoka a su adversario, y lo dejó tirado al suelo, causando un fuerte ruido. Kaoru respiró hondo.

El hombretón seguía al suelo sin enterarse de lo que había sucedido, cuando los otros tres se dirigieron hacia Kaoru desenvainando las espadas "¡Maldita zorra!"

Kaoru restó impasible, preparada para parar los tres golpes a la vez con el arcano defensivo de la escuela Kamiya Kashin, el hadome. No tenía su bokken, pero eso no significaba que no pudiera ejercer el arcano sin él. Y justo a un par de centímetros de realizarlo, un extraño brazo musculoso paró el golpe por ella. Las tres espadas, que no soportaron tal fuerza, rebotaron hacia los mismos amos, los cuales se golpearon con la pared como consecuencia de la embestida. Kaoru estaba asombrada, sin saber qué había sucedido. Lentamente, fue siguiendo el brazo musculoso. Luego vio un hombro, un cuello, y una cara bastante conocida…

Kaoru no se lo podía creer. Imposible.

Pues era posible. Seijuro Hiko XIII, maestro heredero de la escuela Hiten Mitsurugi, estaba cara a cara con ella, con el rostro más bien sorprendido pero con su habitual sonrisa ancha y arrogante.

"¿La mujer de mi baka deshi…? Este es, ciertamente, un mundo pequeño."


Ya hacía tres días de la partida de Kaoru, aunque el ambiente en el dojo Kamiya seguía igual o, si cabe, aún peor. Por su parte, Yahiko intentaba seguir con su rutina haciendo trabajos para el Akabeko y practicando el kenjutsu en sus ratos libres, aunque no dejaba escapar ninguna oportunidad de preguntar si sabían algo de Kaoru a cualquier conocido que se topara por las atareadas calles del barrio de Asakusa, Tokio.

Kenshin se pasaba la mayoría del día sentado a las puertas del dojo, fingiendo que prestaba atención al entrenamiento del discípulo, aunque tenía la mente perdida en otro lugar. Mejor dicho, en otra persona. Ahora que sabía los motivos de la partida de Kaoru, o al menos la 'gota' que para ella colmó el vaso, nuevas preguntas le estaban acuciando, y la más importante era: ¿por qué le molestó tanto el creer que él seguía pensando en Tomoe? De acuerdo, nunca la olvidaría, al igual que tampoco olvidaría a sus padres, a las mujeres que se sacrificaron por él, y a tanta gente inocente que mató. Pero era un recuerdo para no olvidar nunca sus crímenes, no el de un antiguo amor, que es precisamente lo que debió suponer Kaoru. Y la pregunta volvía a formularse con más fuerza… ¿Tanto la había entristecido pensar que él seguía queriendo a Tomoe? Hasta la había oído sollozar (aunque inconscientemente, puesto que seguía dormido).

"Kenshin, voy al Akabeko un rato, ¿vienes?" dijo Yahiko, colgándose el shinai a la espalda.

Kenshin parpadeó y salió de sus pensamientos, pero negó con la cabeza amablemente "Iré luego, de gozaru yo"

Yahiko asintió con pesadez. La traducción de esas frases eran 'Estoy demasiado cansado y preocupado para hacer nada, déjame solo para pensar un poco'. Así pues, se marchó del terreno del dojo presto, dejando al espadachín de nuevo encadenado con sus propios pensamientos.

Pequeños recuerdos fueron pasando a través de su mente, comenzando por los primeros días en que se conocieron. "¡No quiero que se quede el asesino, sino usted, el vagabundo!"

Después, su notificación diciéndole que se iría a Kyoto a luchar contra Shishio, recordando también la cara de sorpresa y amargo dolor de la joven al suelo, llorando en silencio mientras él le daba la espalda para partir…

…También la promesa que ella le hizo en Kyoto, "Volveremos a Tokio todos juntos", y una vez de regreso al dojo, darle ese 'bienvenido a casa' que, por primera vez desde que era vagabundo, le hizo sentir que realmente tenía un lugar adonde regresar siempre…

Su mente recordó también con nostalgia esa puesta de sol, donde las palabras francas de Kaoru le dejaron de piedra, justo un día después de haberles contado a todos su triste pasado. Decía así: "Pero… A mi me gustaría… quedarme a tu lado para siempre, Kenshin…" Esas palabras le impactaron. Se giró de lleno para mirarla a la cara, para ver su rostro ligeramente sonrosado, dándole un aspecto algo inocente contrarrestando con su expresión ahora madura. Sin vacilar, él contestó, sin que esas frases pasaran por su cerebro, bastaba que pasaran por su corazón: "¿Te acuerdas? Después de la batalla de Kyoto, cuando volví al dojo, dije 'Ya estoy de vuelta en casa'. Fue la primera vez que decía eso desde que me convertí en vagabundo…" y por ende, ambos siguieron el camino de vuelta al dojo juntos, mientras que él ponía una mano en el hombro de ella…

Luego vinieron las continuas batallas contra Enishi y sus subordinados y, kami-sama, cómo sufrió. No el sufrimiento del crimen-castigo, no el sufrimiento de perder una batalla, un sufrimiento distinto… Cuando vio a esa Kaoru muerta, todo su mundo empezó a desmoronarse. Había perdido, de nuevo, la persona más importante para él. De nuevo.

Ahora que todo eso había pasado, y ahora que sabía que esa Kaoru no era más que un muñeco idéntico a ella, creado por Gein, el principal aliado de Enishi Yukishiro, echo a partir de cadáveres, no podía evitar respirar aliviado. Su alma sólo podía dar gracias a Tomoe por haber protegido a Kaoru, a su Kaoru, ya que de no haber tenido su misma edad, Enishi habría logrado matarla de verdad. Ahora que todo eso había pasado, podía respirar aliviado. Interiormente, se hizo una nueva promesa; a parte del juramento de no volver a matar nunca más, se juró a si mismo no volver a permitir que nada más le pasara a Kaoru por su culpa.

Irónicamente, ahora se ha ido por mi culpa pensó amargamente Kenshin, volviendo a abrir sus ojos violetas. Para su sorpresa, ya era casi atardecer. Qué rápido que había pasado la tarde… Su mente seguía torturándole. Su único pensamiento era ella, ¿dónde estaba? ¿A quién había acudido para entrenarse? Porque ese era otro punto… ¿por qué no había acudido a él? Un deje de tristeza asomó por su rostro de nuevo. Tenía la respuesta, si no había acudido a él era porque sabía perfectamente que no la entrenaría en serio, y de hecho había acertado, no se imaginaba entrenando a nadie en serio, mucho menos una mujer, y aún menos si esa mujer era Kaoru.

"¡¡KENSHIN!! ¡¡KENSHIN!!"

Los instintos de Kenshin se agudizaron. Inconscientemente, puso su mano encima del sakabatou. Yahiko corría derecho hacia él, totalmente excitado.

"¿Qué sucede? ¿Qué ha pasado?" inquirió rápidamente el pelirrojo.

Yahiko llegó respirando con dificultad, y cuando su pulso se normalizó, alzó la cabeza y sonrió triunfalmente "La han visto. ¡Han visto a busu!"


"Kudasai…"

"No"

"Se lo ruego, onegai …"

"No"

"Humildemente… Gran maestro Seijuro Hiko XIII, ¡¡ONEGAI SHIMASU!!"

"Absolutamente… ¡NO!"

Kaoru frunció el ceño, desesperada. Por su parte, Hiko prestaba atención únicamente a su taza de sake que Kaoru le acababa de traer. La noche empezaba a caer en el mar de Japón, y desde que Kaoru le había pedido directamente que la entrenase, y él se había negado por primera vez, no había cesado ni un instante en repetírselo. Aunque, todo fuese dicho, sus esperanzas empezaban a desaparecer, y tuvo el súbito presentimiento que todo ese viaje había sido en vano.

"Sé que no tengo ningún derecho a pedírselo…"

"Exactamente"

Kaoru gruñó, pero le ignoró "…pero realmente lo necesito. De verdad. No es un capricho más. Quiero hacerme fuerte."

"Entonces ve a que mi baka deshi te enseñe un poco, yo no tengo tiempo que perder entrenando mujeres"

"¡Oi, esto es discriminación!"

"Pura y dura. ¿Y qué?" se limitó a responder Hiko.

Kaoru bajó la mirada, empezando a darse por vencida. ¿Por qué por el simple hecho de ser mujer la subestimaban? Hiko pareció notar que la joven empezaba a desistir, y la miró con indiferencia "¿Hay algún motivo suficientemente importante detrás de esa petición como para plantearme mi respuesta?"

Kaoru alzó la vista, algo más esperanzada. "Sí lo hay, ver" lentamente, empezó a contarle lo sucedido y los motivos por los cuales se había visto impulsada a irse del dojo por una temporada. Hiko la observaba en silencio, mirándola a los ojos fijamente, aunque ella los tenía clavados al suelo, jugando sin parar con las yemas de los dedos, algo nerviosa.

"…y en definitiva, quiero hacerme más fuerte para dejar de ser un estorbo para Kenshin" finalizó Kaoru, mirando al maestro Hiko a los ojos con extrema decisión.

Hubo unos instantes de silencio. Parecía que Hiko se lo estuvieran pensando, cosa que alentó un poco a la joven "Entiendo… una vez más, mi baka deshi sigue haciendo honor a su nombre. Mira que jugar con los sentimientos de una jovencita… ¡Qué horror!" dijo el maestro, resoplando, poniendo un poco de dramática.

Kaoru sonrió y empezó a reír, sin poder aguantarse ante la cómica expresión que lucía el maestro Hiko "¿Qué te hace tanta gracia?" le reprendió el hombre, algo ofendido. Kaoru, sin parar de reír, contestó.

"Es sólo que… tiene muchas facetas, Hiko-sensei, y que no sé cómo alguien tan… tan… como Kenshin haya podido ser discípulo de alguien tan… como usted, ¡jajaja!" dijo, volviendo a reír.

Hiko la miraba algo sorprendido, e hizo una leve sonrisa "Sea como sea, ahora vete a tu camerino, es tarde y necesito descansar y meditar sobre tu propuesta. Aunque supongo que ya das por echo que, si se diese el remoto caso que fuese tu sensei, NO y repito NO te enseñaría nada perteneciente al Hiten, ¿verdad?"

Kaoru asintió con devoción "Claro, sensei, nada sobre eso. Pero lo que haga o deje de hacer en el entrenamiento ya lo discutiremos cuando me haya dicho que me acepta, ¿no?" dijo ella, levantándose de pies.

"Sí, sí, y ahora vete…" hizo un leve descanso, y luego la miró con ojos seductores y mirada triunfante, estirándose sensualmente en su cama "…a menos que no te contentes sólo con el discípulo y quieras probar también el maestro…"

¡PAM!

Una roja Kaoru cerraba la puerta de un portazo, al tiempo que tiraba una botella de sake vacía a la cabeza del hombretón, el cual seguía sonriendo divertido.


"La han visto. ¡Han visto a busu!"

Esas dos frases que había pronunciado Yahiko no paraban de amortiguar una y otra vez en la cabeza de Kenshin, el cual corría con rapidez hacia el Akabeko, intentando no pasarse mucho para que Yahiko pudiera seguir su frenético ritmo. Si siempre tardaban una media de diez minutos para llegar al establecimiento, ahora habían llegado prácticamente en tres, y eso sin que Kenshin utilizara la mitad de la mitad de su rapidez.

Cuando abrió la puerta corrediza, seguido por Yahiko, se encontró con Sanosuke, Megumi y Tae detrás de la barra, hablando algo alterados. Kenshin se dirigió hacia ellos con paso firme.

"¡Ah, Kenshin! ¡Te esperábamos! ¿Ya has oído la noticia?" dijo Sanosuke, sonriendo a su amigo. El experto espadachín se situó a su lado, visiblemente alterado.

"No. Sessha sólo sé por Yahiko que han visto a Kaoru-dono, nada más, de gozaru yo"

"Pues de eso mismo se trata, Ken-san" dijo Megumi, sonriendo.

Tae asintió "Deja que te lo explique la misma persona que la ha visto. Kenshin, ésta es Sae, mi hermana gemela" dijo, mientras que desde su lado sacaba la cabeza una mujer que, todo fuese dicho, podría haberse bautizado como 'Tae 2'. Kenshin la miró algo perplejo, pero su perplejidad dio paso a la incertidumbre.

"Encantada de conocerle, Himura-san" dijo Sae, sonriendo amablemente y haciendo una pequeña reverencia. Kenshin se la devolvió y, sin más preámbulo ni cortesías, fue directo al grano.

"¿Ha visto usted a Kaoru-dono, de gozaru ka?"

"Sí, y lo cierto es que me sorprendió, porque aunque no me di cuenta hasta unos días después, ella y yo nos conocimos en Kyoto"

Kenshin frunció el ceño "¿En Kyoto?"

Sae asintió "Sí. Verá, cuando se disputó esa batalla en Kyoto, ella y Yahiko-kun se hospedaron unos días en mi posada, y después de la batalla se celebró también allí la fiesta, coronada por Okina, en conmemoración a la victoria. De echo, usted también me conoce, pero no le culpo, son muchas caras y ya hace algún tiempo de esto"

Kenshin parpadeó "Ah, sí, ahora la recuerdo… ¿Y dónde vio a Kaoru-dono exactamente?"

"Pues entró en el hostal Hikamatsu. Verá, la dueña es una vieja amiga y ha tenido que ausentarse un tiempo, así que dejé dos encargadas en el hostal de Kyoto y yo me fui al Hikamatsu para regentarlo durante unos días, mientras ella estuviera fuera. Y dio la casualidad que, hará cosa de tres días, Kaoru entr

Kenshin la miraba expectante, intentando retener cada dato "¿Está segura que era Kaoru? ¿Cómo era, y cómo iba vestida?"

"Oh, sí, sí, estoy segura. Ahora mismo hablábamos de eso. Estatura mediana, más o menos como usted, largos cabellos oscuros, ojos azules inconfundibles, y expresión risueña. Iba vestida con un atuendo de kendo, y por eso me llamó algo la atención. También llevaba una bolsa con el equipaje"

Ojos azules inconfundibles… Kenshin suspiró, melancólico Es ella, no hay duda

"¿Y dónde está el hostal Hikamatsu?"

"Pues está en la vieja carretera que une Tokio con Yokohama, a unos tantos metros antes de la bifurcación de caminos. Uno de ellos lleva a Yokohama, el otro a Kyoto. Seguramente, Kaoru se dirigiría a uno de esos dos sitios" dijo Sae.

"Muchas gracias por su información, Sae-san. ¿Puedo preguntar cómo supo que Kaoru-dono había desaparecido?"

"Fácil" explicó Tae, retomando la conversación "Porque como me dijisteis que dijera a todos los conocidos si sabían algo de ella, se lo conté. Y entonces me sorprendió diciéndome que en el Hikamatsu entró una joven con esa misma descripción"

"No son muchos los huéspedes que se pasan por ese hostal, y diferenciarlos no cuesta mucho. Además, teniendo en cuenta que la joven deslumbraba, no me costó mucho acordarme de ella" terminó Sae.

"Muchas gracias por su información, no sabe cuán valiosa es" dijo Kenshin, haciendo una pequeña reverencia.

Yahiko se cruzó de brazos "Así que ahora ya sabemos hacia dónde ha ido. O hacia Yokohama, o hacia Kyoto. ¿Y a partir de aquí, qué? No sabemos con certeza qué dirección cogi

Kenshin cerró los ojos un instante, intentando concentrarse. Kaoru había dicho que quería hacerse más fuerte, ¿verdad?

"Lo más probable es que haya ido hacia Kyoto. Además, Yokohama ahora mismo es más una ciudad comercial que otra cosa. Tal vez allí cogió un barco, o un tren…" dijo Megumi, poniéndose un dedo en los labios, pensativa.

Kenshin suspiró "Creo que hay un 80% de probabilidades de que haya ido a Kyoto. Puede que a Aoiya. De todas formas, creo que lo mejor será que hagamos dos grupos" dijo él, con decisión "¿Quién está dispuesto a ir tras Kaoru-dono?"

"¡Yo!" gritó Yahiko, sin pizca de duda en su voz.

"Qué le vamos a hacer, es nuestra chiquilla, nuestra Jou-chan, no hay que dejarla sola…" dijo Sanosuke, a modo de respuesta afirmativa, mientras cogía un pequeño esqueleto de pez.

"Genial" dijo Kenshin, sonriendo "Yo iré hacia Kyoto por la ruta de Tokai, como hice la otra vez. Vosotros dos iréis a Yokohama, y pediréis la lista de pasajeros, preguntando si ha embarcado una tal Kaoru Kamiya. Nos encontraremos en Aoiya, y el primero en llegar que espere al último. ¿De acuerdo?

"¡Yokatta!" gritó Yahiko "Pero, ¿y si Kaoru no ha ido a Yokohama?"

Megumi frunció el ceño y se tiró el pelo hacia atrás "Entonces yo misma me corroboraré de que no os equivocáis de barco y subís al que os lleve hacia Osaka o Kobe, y que de allí os dirijáis hasta Aoiya"

Sanosuke giró la cabeza "Oi kitsune, ¿estás intentando decir que nos acompañarás?"

Megumi entrecerró los ojos "Ciertamente, cabeza de pollo"

"¡¿Qué me has dicho, vieja arpía?!"

"¡¿Vieja arpía?! ¡¿Te has mirado al espejo?!"

Mientras Sanosuke y Megumi iniciaban una guerra campal en el Akabeko, y Tsubame le decía preocupada a Yahiko que se cuidara en el viaje, Kenshin, por primera vez en muchos días, sonrió. Parecía ser que cada vez estaba más cerca de encontrarla…

"¿Y…cuándo os vais?" preguntó Tae.

Kenshin se giró hacia ella, tan usual como siempre "Ya es de noche. Nos iremos a primera hora de la mañana. Megumi, ¿te importaría venir al dojo mañana por la mañana?

"Claro, no hay problema" musitó Megumi, ignorando a Sanosuke.

Siguieron charlando en el Akabeko unos minutos más, para terminar de hacer cuadrar los precios del viaje y prepararlo todo para que no hubiera contraposiciones. Aunque Kenshin más bien estaba ausente. Seguía pensando en Kaoru. Y lanzó una mirada hacia la nada llena de decisión.

Pronto vendré a buscarte

A kilómetros de distancia, en un pequeño compartimiento de un modesto buque, la imagen de los decididos ojos de Kenshin, junto a una expresión seria, aparecieron en los sueños de Kaoru, acompañados por un escalofrío. Kaoru abrió sus párpados de repente, y se acomodó. Tuvo el presentimiento de que Kenshin finalmente iba hacia ella.

Fin del cap.3

CONTINUAR

Notas de la autora

¡Hola de nuevo a todo el mundo! Me alegro de haber terminado el tercer capítulo, de hecho parece que este fic se escriba solo! Me ha sorprendido la facilidad con que voy sacando el tema, y eso os beneficia a vosotros porque los termino antes . Quería comentar algo acerca del argumento. En principio, no estoy segura de cuánto va a durar el fic, tengo dos ideas: una, hacer dos partes: la primera, con el entrenamiento de Kaoru (es decir, el argumento de ahora) y seguidamente, una segunda parte donde haya una batalla (y donde Kaoru pueda probar su potencial). La otra idea es hacer simplemente la primera parte. ¿Qué os parece? Contestadme en los reviews, onegai shimasu

Otra cosa quería comentaros. En vista de que no admite ciertos signos como los asteriscos, signos que yo empleaba para hacer el pensamiento de los personajes, he tenido que cambiarlo. Por eso ahora el pensamiento, a diferencia de los dos capítulos anteriores, será en cursiva, y para diferenciarlo del flash-back, pues... no tengo ni idea de lo que haré, en la mayoría de ocasiones se verá perfectamente si es un flash-back o un pensamiento.

En cuanto al título, ¿está claro, cierto? 'Siguiendo el rastro de los ojos azules', inconfundiblemente es sinónimo de seguir a Kaoru... ¬¬

En fin, hasta el próximo capítulo. Gracias por apoyar mi fic =)

Y ya sabéis, READ AND REVIEW!! Cuantos más revis, antes el capítulo 4... "La prueba de superacíon del maestro Hiko"... ¿¿Encontraron a Kaoru??

CiNtUrO-cHaN

17-08-04