Rurouni Kenshin es propiedad de Nobuhiro Watsuki, Jump Comics (Sueisha) y sus respectivos colaboradores. Esta historia sólo pretende entusiasmar a fans o futuros fans para la dicha serie, sin ningún ánimo de lucro.
Por y para fans
Datos de interés
"…" Lo que dice un personaje
Texto en cursiva Lo que piensa un personaje
--------- Cambio de escena
¡¡MUCHAS GRACIAS A TODOS!! ¡HE PASADO DE LOS 100 REVIEWS! :D:D:D! (bailando de alegría y llorando de felicidad) ¡Graciasgraciasgracaisgraciasgraciasymilgraciasinfinitas!
WOWOWOW, 27 reviews en 1 capítulo (si bien 6 u 7 de ellos son flooding...UU). Como comprenderéis, no puedo ir persona por persona con 27 respuestas, así que me limitaré excepcionalmente a dar las gracias y, eso sí, a solucionar algunas preguntas que la gente me pone en los reviews.
Mil gracias a:
Kaoru Hino, Kari Ishikawa (espero que prepares bien mi bonus de Kurama, yo ya he puesto a Sou en la historia...XD), Naoko L-K, Luna Kyouyama, Dikana (bueno! aquí estamos con los extra-largos reviews de Dikana, yupi! XD! ¿Dices que no tenías tiempo? Pues me da miedo lo que podrías llegar a escribir si hubieras tenido... en fin! Me alegro que te gustara el SanoMeg, a mi personalmente también me gustan, más por lo humorísticos que son que por lo románticos, pero bueno, en un fic todo puede ser, na? XD. Sobre eso de la mujer de la posada que se cruza Kenshin de camino, pues sí, lo saqué del manga -uyy, plagiando...xD- ¿¿Verdad que el combate estuvo bien?? A mí también me gustó! Cuando lo leo es como si lo leyera por primera vez y me auto-emociono o Es que a mí me encanta narrar peleas de lucha, y estoy MUY acostumbrada a ello porque antes de escribir sobre DC o RK, escribí MUCHO sobre Ranma 1/2, y claro, ya se sabe...U), y sip, no era Ao-chan, era Sou... de todas formas Aoshi-sama o no tardará en aparecer, muahahaha. Y sobre eso de que estás SEGURA de que Kaoru llegará a tiempo... (...) ... silencio, Cintu, no digas nada . Ya lo verás, Dikana, seguro que te sorprenderé... muahahaha! Bueno! Gracias por tu pedazo-review, me anima muuuucho!! Espero que este cap te guste), Yuna Aoki (jeje, no vas muy desencaminada... pero no diré nada muahahaha; con respecto a lo de por qué Kaoru no reconoce a Soujirou, es fácil: yo ya mencioné, cuando Soujirou se presentó, que a Kaoru le sonaba el nombre de 'algo', pero no es descabellado pensar que se olvidara, ¿ne? Al fin y al cabo ya ha pasado tiempo desde eso y un nombre de por sí es difícil de olvidar. Y sobre tu dilema de si llegará o no... ¿who knows? XP), Silvy (pues claro que Kaoru gana, duh! XD! Me ha gustado eso de que Kenshin sigue 'a su ritmo' XDDDD Ya ves, él es muy tranquilo XD), HADA (Mmmm cierto, Saito aportaría MUCHO MUCHO humor negro, pero ya dije que si lo ponía, sería en la segunda parte de la historia, no en esta, que no me cuadra XD), LBK, Anna-angel12, Dark Spirit Battousai, Justary-san (jejeje me alegro que te gustara la lucha... en cuanto a si habrá un KKS, no lo tengo muy claro . Ya veremos... Y me alegro que te guste mi fic de Inu -aunque no sé cual de los 2, actualmente he publicado 2-, pero mejor me dejas un review en el fic correspondiente, que sino me lías XD), Kaoru Himura, Umi, Giuliana (me alegro que te haya gustado el capítulo, pero, POR FAVOR NO HAGAS FLOODING, me dejaste NUEVE reviews. No sé si lo hiciste queriendo o no, pero si lo repites, quitaré la opción de permitir reviews públicos y sólo admitiré privados... así que, por favor, vigila), Hitokiri Battousai26 (xt xt quieta, no me mates, Kaoru está colgada de Kenshin, Sou es su compañero de viaje y remarco COMPAÑERO xDDD, así que no te preocupes ok? XD), Alassea (mmm... llegará, no llegará, esa es la cuestión... ¿quién lo sabe? Lo sé yo XD), Angelus Diabolicus (thank you! ) y Chica.
Entre la flor y el sauce
Capítulo 7 – ¿Hasta el final?
Escrito por CiNtUrO-cHaN
"¡Kaoru-neechan, Kaoru-neechan!"
Kaoru estaba sentada encima de una roca, tomando un poco de te (seguramente, algunas mujeres habrían ido a prepararlo de la propia residencia Modoru para hacer la situación más llevadora). No hacía ni quince minutos que habían llegado los policías del pueblo de al lado junto con todos los villanos. Ella había declarado todo lo que sabía, y al parecer iban a juzgar duramente a los Modoru y a los policías que se vendieron por dinero. Ahora Kaoru estaba reposando tranquilamente y Toshi corría hacia ella, risueño.
"¡Toshi-chan!" exclamó Kaoru, girándose y sonriendo "Midori-san y Shintaro-san, si no me equivoco" concluyó Kaoru, mirando a la madre y padre respectivamente del pequeño, los cuales se habían apartado de la multitud e iban hacia ella, asintiendo.
"Muchas gracias por haber cuidado de Toshi-chan" dijo Midori, sonriendo y haciéndole una reverencia "No sé cómo darle las gracias"
"Oh, no me las dé, hice lo que cualquier persona en su sano juicio hubiera hecho" respondió.
"Aún así, si hay algo en lo que pueda ayudarla, lo que sea…" rogó de nuevo la mujer, la cual se sentía, al igual que su marido, tremendamente en deuda con la kendoka. Kaoru murmuró un 'no se preocupe' de consolación y allí quedó la conversación.
Bien, perfecto Kaoru cerró los ojos tranquilamente, recostándose al tronco del árbol, sonriendo con paz Toshi-chan ha encontrado a sus padres, los aldeanos que sobrevivieron al incendio están fuera de peligro y los Modoru pagarán caro lo que han hecho. Así pues, parece que nada me mantiene unida aqu Kaoru se alzó sin hacer ruido. Todos estaban pendientes de los arrestos de la policía corrupta, abucheándoles, de espaldas a ella. Un perfecto momento para irse entre las sombras del bosque. Odiaba las despedidas, y menos aún si era ella la que se iba. Lentamente, entró en la espesura del bosque, no sin antes dar un último vistazo al pequeño Toshi-chan, el cual estaba en los hombros de su fornido padre, con una sonrisa llena de felicidad y tristeza. Sayounara, chiisana…
Así pues, agarró de nuevo su equipaje que había traído Toshi, se la cargó a la espalda y sin hacer ruido ni alterar la quietud del bosque, se adentró en él. Empezó a correr intentando no hacer ruido, separándose al máximo de la valle donde estaba la residencia Modoru. Ya no oía sus voces. Así pues, Kaoru suspiró aliviada. Ahora es mejor que me olvide de todo esto y me concentre en llegar a Kyoto en… La joven subió la cabeza y observó la posición del sol entre los árboles. ¡Maldita sea! ¡Por favor, que esté equivocada, por favor…! ¡¡No puede ser que sólo falten CUATRO horas para el atardecer!!
Kaoru, llena de frustración, golpeó lo primero que encontró a su paso para desahogarse, el tronco del árbol. Con su furia, hasta tembló, mas a ella eso no le importaba. ¡¿Cómo rayos iba a llegar a Kyoto, y luego subir la montaña hasta la cabaña de Hiko-sensei en CUATRO horas?! ¡¡Por lo menos le harían falta seis o siete, apurando el paso sin parar!!
"Mou… todo está perdido, no llegaré a tiempo…" Kaoru se recostó en el árbol, con la cabeza gacha. ¿Qué pensaría Hiko-sensei de ella? Seguramente diría 'Mucho hablar, pero a la hora de la verdad no llegó a su destino'. ¿Y qué harían Kenshin y los demás? Aún se sentiría más humillada.
"¿Adónde no llegará a tiempo, Kamiya-san?"
Kaoru parpadeó y subió la cabeza, para encontrarse con dos ojos risueños "¡¿Se-Seta-san?! ¡¿Cómo ha…?! ¡¿Y de dónde ha…?!"
"Maa, maa" dijo el chico, agitando las manos para tranquilizarla. Soujirou Seta era el joven que la había salvado instantes antes. Al aparecer según toda la multitud de aldeanos y policía (no corrupta), había desaparecido sin dejar rastro.
"Es cuestión de rapidez. Pero, incluso a falta de herrar de curioso, ¿podría preguntarle adónde no llegará a tiempo? Quizás yo podría ayudarla. Después de su heroica actuación para salvar esos villanos, sería una lástima que ahora usted no tuviera su bien merecida recompensa"
Kaoru le miró con expresión de duda. No es que desconfiara de él, pero… Con Kiheh también confiaba, y... "Verá, Seta-san, yo… estoy haciendo un… viaje de entrenamiento, más o menos. Ahora voy hacia la casa de mi futuro maestro, el cual me aceptará como discípulo temporal si llego a su casa antes del ocaso" dijo, midiendo las palabras una por una, intentando no dar demasiados datos.
Soujirou arqueó las cejas "Pero… aún quedan unas cuantas horas, ¿cierto? ¿Dónde se encuentra la residencia de su futuro sensei?"
A Kaoru se le cayó una gotita "En… Kyoto"
Soujirou calló por un instante, poniéndose la mano derecha en su barbilla, meditando "Bueno, yo creo que en tres horas y 59 minutos podríamos llegar allí sin problemas"
Kaoru parpadeó. "¿Na… ni…?"
"¿Falta mucho?"
"No"
"¿Falta mucho?"
"No…"
"¿Falta mucho?"
"…N…O…"
"¿Falta poco?"
"¡¡¡NOOOO!!!"
Yahiko empezó a reír "¡Jajajaja, tontolabas, has picado, jajajaja!"
"¡¡MALDITO MEQUETREFE INSIGNIFICANTE, TE VOY A…!!" gritó Sanosuke (no, el que gritaba no era Homer Simpson), intentando alcanzar al rápido Yahiko, el cual evitaba su letal 'abrazo de la muerte' (como así lo había auto-bautizado Sano) mientras Megumi reía con su típico 'hohoho' sin poder aguantarse.
"¿Uh, qué es eso?" dijo de repente Yahiko, sacando la cabeza por la ventanilla y mirando hacia el camino, a unos diez metros de ellos.
Sanosuke frunció el ceño, sin entender "Parecen simples aldeanos y… no, espera, hay policías también. ¡¿Y están heridos?!" Sanosuke empezó a alarmarse "Megitsune, dile al cochero que pare un momento, voy a preguntar qué ha pasado"
Megumi, murmurando algo por el estúpido mote, le ordenó al cochero que parara cuando alcanzara la multitud, y así lo hizo. Acto seguido, Sanosuke y Yahiko bajaron del carruaje, seguidos por Megumi, y pararon al primer policía que les pasó por delante preguntando si había ocurrido algo grave, porque allí estaba el Gran Sanosuke acompañado de su fiel Gran Luchador Yahiko (vemos a Megumi con un tic en la ceja) para ayudar si hacía falta.
"Domo arigatou" dijo el policía, no menos sorprendido "Demo no necesitamos ayuda"
"¿Al menos puede decirme qué ha pasado para que una multitud como esta, custodiada por policías, y con una veintena de camillas con policías heridos esté en medio del camino? Canta un poco" resopló Sanosuke, algo ofendido.
"Pues verá, según parece, estos aldeanos estaban bajo el poder corrupto de una familia noble que les imponía impuestos no aprobados por el Gobierno injustamente, y también he oído que hasta les quemó la villa y a los supervivientes les encerraron en su dojo"
Los tres parpadearon "¿Y qué pasó?" preguntó Yahiko.
"Lo cierto es que no lo s" respondió él, haciendo que se les cayera una gotita a todos "Estábamos tan tranquilos en comisaría cuando nos vinieron todos los aldeanos a la vez, gritando y exasperando; cuando les tranquilizamos y logramos entender qué sucedía, fuimos directos a la casa en sí para detener los culpables, pero cuando llegamos…"
Hizo una pequeña pausa. "¿Cuando llegaron…?" le ayudó Megumi.
"Pues… cuando llegamos había veinte policías de grado medio y otro de grado superior al suelo, inconscientes, y los tres culpables de la causa estaban pálidos y al borde del desmayo. Ahora nos dirigimos todos hacia Kyoto, los aldeanos han decidido acudir ante las autoridades de la ciudad para que impongan un severo castigo al clan Modoru"
"¡Kami-sama!" exclamó Yahiko "Quienquiera que fuese que hiciera esto, debió de ser fuerte" dijo él, resoplando con la aprobación de Megumi.
"¡Es que Kaoru-neechan es genial!"
Sanosuke, Megumi y Yahiko, junto al policía, movieron sus cabezas hacia abajo para encontrarse con un pequeño y risueño niño de aparentemente cuatro o cinco años.
"¿Kaoru-neechan?" repitieron los tres.
"¡Sip! ¡Los tumbó a todos de un sablazo! ¡Ella lo hizo, fue genial! Aunque yo no lo vi, sólo lo se porque me lo contó el padre del hijo del amigo de mi madre" dijo el pequeño, apenado.
Sanosuke, Megumi y Yahiko intercambiaron miradas inquisitivas. Finalmente, algo alarmado, Yahiko se arrodilló para estar cara a cara con el pequeño "Niño, ¿cómo te llamas?"
"¡Uerie Toshi!"
"¿Y esta tal 'Kaoru-neechan' es tu hermana, o…?"
"¡¡Toshi-chan!!" una voz femenina y algo enojada se oyó tras la multitud, seguida de una silueta de madre "¡Te dije que no te separaras de mí y…! Oh, gomen nasai, ¿les ha molestado? Perdónenle, sólo es un crío…" dijo la madre, haciendo una pequeña reverencia, seguida por otra de Toshi (el cual no entendía mucho de qué iba la cosa, él sólo imitaba a su madre).
"No se preocupe, de hecho estábamos algo interesados en la conversación" dijo Megumi, la Relaciones Públicas del trío, dando un paso enfrente y encarándose con la mujer, la cual arqueó una ceja sin comprender "Verá, venimos de Tokio buscando una persona. Dicha persona se llama Kaoru, Kamiya Kaoru, y ahora hemos oído que su hijo ha dicho algo de una tal 'Kaoru-neechan' y sólo queríamos saber si era ella"
Midori frunció el ceño "Lo siento mucho, no sé ni el nombre ni apellidos de la muchacha…"
"¿Podría describírnosla?" inquirió Yahiko.
La mujer asintió "Claro. A ver, déjenme pensar... Tenía unos preciosos ojos azules, una cabellera larga oscura, peinada en una cola… alta, creo, y… emm, vestía un hakama… ¿azul oscuro? Sí, sí, y un gi blanco. Era joven, y muy agradable"
Megumi se quedó en trance, mirando hacia atrás buscando las miradas de Sanosuke y Yahiko. Sin duda alguna, ésa era Kaoru.
"¡Sí, sí que se apellidaba Kamiya!" protestó Toshi "A mí me lo dijo cuando me encontró perdido en el bosque de bambú. ¡Segurísisisisisimo!"
"¡¿Y saben dónde está?! ¡¿Está con ustedes?!" dijo Yahiko, adelantándose.
La mujer negó con la cabeza "No… desapareció sin dejar rastro, al igual que el otro rurouni…"
Los tres intentaban asimilar todo lo que estaban averiguando paso por paso. Es decir, ¿habían visto a Kaoru, ella había salvado una villa entera, había peleado y vencido a veinte policías a la vez y otro de nivel superior, es decir, armado, y luego había desaparecido con otro RUROUNI?
"¿Y ese rurouni, era pelirrojo y tenía una cicatr…?" dijo Sanosuke, pero Toshi le cortó.
"¡No, no! Ese señor no era pelirrojo. Era castaño, de pelo corto. ¡Parecía muy majo!" dijo él, sonriendo.
Sanosuke frunció el ceño. Castaño, pelo corto… Sanosuke frunció el ceño, debía haber miles de personas en Japón que encajasen con esa descripción.
El pequeño iba siguiendo con la lista de descripciones contándolas con los dedos, hasta que añadió un rasgo que le llamó la atención a Sanosuke "…y, además, no paraba de sonreír…"
"Dime una cosa, pequeño… Este señor, ¿llevaba espada y dices que no paraba de sonreír?" dijo Sanosuke, serio.
Toshi se lo pensó "No lo sé, le vi sólo un momento mientras venían los policías. Estaba junto a Kaoru-neechan, creo que sí que llevaba, pero no me acuerdo… ¡Pero lo que le puedo asegurar, señor, es que no paraba de sonreír!"
El 'no paraba de sonreír' empezaba a inquietar a Sano."Rápido, pequeño, contéstame: ¿este chico tenía más o menos la edad de tu Kaoru-neechan? Es decir, si era joven, anciano, de mediana edad…"
"Creo que era como Kaoru-neechan" dijo Toshi sin dudar.
"¿Y por casualidad no vestiría con un conjunto de samurai azul, y una camisa extraña (occidental, pero eso no lo dijo porque seguramente el pequeño no sabría qué era) blanca?"
El pequeño se lo pensó un instante "Mmmm, sí, creo que s"
Sanosuke se quedó sin habla. Masaka…
"¿Nani, Sanosuke? ¿Qué pasa?" inquirió Megumi, con las facciones serias.
"Encaja con la descripción de… de ÉSE chico…" dijo él, con la tez pálida "¿Qué demonios hace Jou-chan con él…?"
"¡Oi! ¿Vas a decirnos algún día qué ocurre, cabeza de pollo?" exclamó Yahiko.
"Tenken no Soujirou, o La espada divina" dijo lúgubremente.
"¿La espada divina?" preguntó Megumi, mirándole como si se hubiera encontrado un marciano en el arroz.
"Espera un momento, ese nombre me suena…" dijo Yahiko "Chou habló de él cuando vino a hacernos una visita al cabo de un mes de la batalla contra Shi… Cho-Chotto matte… masaka…" finalmente, parecía que Yahiko empezaba a saber por dónde iban los tiros.
"Exactamente. El segundo mejor luchador de los Diez Espadas, después de… Makoto Shishio"
Megumi abrió los ojos, al igual que Yahiko "¡¿C-COMO?!"
"Sumimasen" dijo el policía, recordándoles que existía "Tenemos algo de prisa, y el pelotón ya se nos ha adelantado suficiente. Mucho gusto en conocerles, adiós" dijo él, haciendo una pequeña reverencia.
"¡Espero que encuentren a Kaoru-chan!" dijo Midori, cogiendo en brazos a su hijo y empezando a correr para alcanzar a los demás, mientras el pequeño agitaba la mano en señal de despedida.
Hubo unos instantes de silencio entre el grupo de tres.
"Será mejor que… vayamos a Aoiya cuanto antes y esperemos allí a Ken-san para contárselo todo… Tal vez él sepa por qué Kaoru-chan…"
"No creo que corra peligro ni mucho menos. A decir verdad, Jou-chan no le había visto nunca, y sólo había oído su nombre cuando Chou nos explicó qué había sido de los supervivientes de los Diez Espadas después de la batalla. Además, ahora Soujirou es, teóricamente, pacífico. No tenemos que preocuparnos por ella"
"Será mejor que te hagamos caso, Megumi. Cuanto antes lleguemos a Aoiya, mejor" puntualizó Yahiko. Los tres volvieron a subirse al carruaje, el cochero agitó los látigos a los caballos y el carruaje volvió a correr. El resto del camino cada uno lo pasó sumido en sus pensamientos. Hasta que, finalmente, alguien habló:
"Señores, allí a lo lejos se puede divisar el Kyo-o-gokoku-ji (NA1)" dijo el conductor del carruaje, adelante, señalando con el dedo un punto hacia el horizonte, donde a la lejanía sobresalía una gran pagoda budista, de cinco pisos, símbolo de Kyoto.
Los tres ocupantes sacaron la cabeza por la ventanilla y sonrieron "¡Kyoto!"
"¡¿Cómo pretendes que llegue a Kyoto en TRES horas y 59 minutos?!" exclamó Kaoru, mirando perpleja a su acompañante.
Él se limitó a sonreír "Fácil. Es, como antes le dije, cuestión de velocidad. Bueno, y de resistencia también" puntualizó él. Kaoru le miraba sin saber del cierto si hablaba en serio. Él lo notó y se acercó a ella "¿Me permite?"
"¿Ah?" dijo ella, observando cómo Soujirou se agachaba y empezaba a tocarle los mellizos. "¿Q-QUÉ HACE?"
"No se preocupe, Kamiya-san. Ahora le pulsaré un punto específico en cada pierna, es una técnica muy útil para empezar las técnicas del Shukuchi o súper-velocidad divina"
"¡No me interesa ninguna técnica, sólo llegar a Kyoto cuanto antes!" exclamó ella, exasperada.
"Lo sé, lo s" repitió él, calmadamente "Pero esto le servirá para su causa. Puede que le duela un poco al principio, pero se irá acostumbrando" acto seguido, con los dedos índice de cada dedo pulsó un punto concreto y situado al mismo lugar en cada uno de los mellizos de Kaoru.
"¡Ayy! ¿Qué ha sido eso?"
"Estimulaciones. Ya verá, imíteme" dijo él, empezando a correr sin moverse. Kaoru frunció el ceño y le imitó. Al cabo de unos segundos, Soujirou aumentó la velocidad, y Kaoru hizo lo mismo. Así, poco a poco, fueron aumentando y aumentando. "Ahora lo principal es mantener este ritmo y no parar. Ya verá como se cansa menos"
"¡Caramba, sí que es verdad, parece como si volara!" exclamó Kaoru jovialmente.
"Lo malo es que después del esfuerzo tendrá bastantes agujetas" dijo él, sonriente. Kaoru sonrió también.
"¡Bien, no hay tiempo que perder! ¡Me voy!" dijo, sin parar de mover los pies y haciendo una reverencia.
Soujirou se puso un dedo en los labios, pensativo "Sumimasen, si no he entendido mal se dirige a Kyoto, ¿no?"
Kaoru asintió "¿Le importaría que la acompañara? Hace tiempo que no me paso por allí, y hay cierto lugar al que me gustaría visitar. Además, es mucho mejor viajar en compañía, ¿ne?" dijo Soujirou, agarrando su bolsa de viaje al igual que Kaoru.
"Oh, claro, no hay problema. Umm… Seta-san, verá… quería preguntarle algo" dijo Kaoru, sin dejar de moverse, aunque Soujirou se dio cuenta de que parecía más seria. "¿Usted… eum… nos hemos visto antes? Su nombre me suena de algo…"
Por un instante, un brillo extraño apareció en los ojos de Soujirou, tornándose momentáneamente fríos. Sucedió en un instante, y Kaoru no supo del cierto si lo había visto bien o habían sido imaginaciones suyas. Ahora el chico tenía su habitual expresión "No lo sé, Kamiya-san, es la primera vez que yo la veo a usted. Tal vez nos conocimos en otra vida. ¿Vamos?"
Kaoru asintió, no muy convencida "Ha-Hai…"
Ambos empezaron a correr. Kaoru iba segunda, porque según Soujirou, él sabía por dónde había que ir por el bosque para coger un atajo que les llevaría en menos hasta la antigua capital. La joven kendoka seguía pensando en su interior. Ciertamente, ese tal 'Soujirou Seta' le sonaba mucho. No lo había visto nunca, estaba segura, su aspecto no le sonaba de nada (y esa expresión tan anormalmente sonriente era difícil de olvidar). Pero cada vez que oía su nombre y apellido, se le formaba un nudo en la garganta. Aún así, no pudo recordar nada.
"La noto muy callada, Kamiya-san" dijo él desde adelante. Kaoru salió de sus pensamientos. Hacía algo de viento frío, se notaba que empezaba a llegar el otoño.
"Es que así me guardo las fuerzas" respondió ella con orgullo "Um, ¿Seta-san?"
Él se giró levemente para mirarla, sin dejar de correr.
"¿Más o menos, cuánto llevamos corriendo? El Sol empieza a descender…"
Soujirou observó la posición del sol y sonrió "Llevamos aproximadamente la mitad del trayecto. ¿Cree que puede acelerar un poco más, o seguimos con este ritmo?"
"Aceleremos" dijo Kaoru sin pensar. Dicho y hecho, Soujirou empezó a correr aún más rápido, seguido a duras penas por Kaoru. Aguanta, Kaoru, aguanta… el camino de entrenamiento no es un camino de rosas…
"Kawaii...ne…"
Sanosuke se volteó para observar a Megumi. Ésta se encontraba al lado de la ventanilla, observando Kyo-o-gokoku-ji. Ahora ya se veían las casas de Kyoto, no tardarían ni diez minutos en llegar a Aoiya. Estaba atardeciendo, y el Sol estaba justo detrás de la gran pagoda.
"Disculpen, ¿ahora hacia dónde tiro?" oyeron decirle al cochero. Yahiko se lo montó para, de un salto y con el carruaje en movimiento, saltar al asiento del copiloto y empezó a darle instrucciones para llegar al ansiado albergue.
"No te entiendo, kitsune" dijo Sanosuke, cerrando los ojos y cruzándose de brazos.
Megumi apartó la vista de la pagoda, frunciendo el ceño "¿Y ahora qué dices?"
"Que no te entiendo, no entiendo por qué has venido. ¿No es mejor para ti que Jou-chan esté alejada de Kenshin? Así podrás poner tus garras mientras ella no está. ¿O es que finalmente has renunciado a él?"
La joven médico se quedó boquiabierta. Sanosuke, al no obtener respuesta e impacientarse, abrió el ojo izquierdo para observarla. "¿No contestas?"
¡PLAS!
Acto seguido, Sanosuke notó un fuerte calor seguido de un dolor punzante en su mejilla izquierda, donde tenía impresa la mano de Megumi.
"Megumi… qué dem…"
"¡BAKA! ¡¿Qué clase de persona te crees que soy?! Te lo dije, ¡te lo dejé bien claro! ¡Una vez te dije que a mí sólo me importaba que Ken-san fuese feliz! ¡Si he venido aquí es porque me preocupo por Kaoru-chan y porque quiero ser la primera en reñirla cuando la encontremos! Ni por UN momento he pensado en lo que tú has dicho. Ken-san es y será siempre un buen amigo, y punto. Pero me has decepcionado, Sagara Sanosuke, no pensaba que tuvieras la mente tan retorcida para imaginarte estas cosas. Ya lo dicen, cree el ladrón que todos son de su condición"
Sanosuke parpadeó. Él sólo quería, de una manera indirecta, saber si ella seguía o no pensando en Kenshin… Por una parte estaba aliviado, porque ella le había dejado claro que no, pero por otra…
De repente notó algo. Su corazón se aceleró, asustado "O-Oi, kitsune, ¿lloras?"
"¿Qué?" Megumi parpadeó y se tocó los ojos. Húmedos.
"Go-gomen, kitsune, no pretendía decirlo con ésa intención… No llores" repuso, más como una orden que como un consejo.
Megumi frunció el ceño y se giró para que no le viera. ¿Cómo ella lloraba? ¿Cuándo había sido la última vez? Ya hacía tiempo. Además, ¿por qué había perdido el control tan fácilmente sólo con esa insinuación? Lo único de lo que estaba segura era de que, cuando había oído lo que Sanosuke pensaba de ella se había sentido terriblemente dolida y lo único que tenía en mente era hacerle cambiar de opinión respecto a ella. Se había dejado llevar por la situación, ella, Megumi. ¿Desde cuando perdía los nervios tan fácilmente? Desde el primer día que peleaste con él, baka. ¿Por qué no lo admites? ¿Por qué no admites que…?
"¡NO!"
Sanosuke parpadeó "¿No qué?"
"¡Que no estoy llorando!" dijo, diciendo lo primero que se le había pasado por la cabeza que, para suerte suya, tenía sentido con la conversación que llevaban (o más bien que llevaba Sanosuke).
"No te lo tomes en serio. Sólo era una estúpida broma, no pretendía que…"
Megumi le miró de reojo. Eran pocas las veces en que veía a Sanosuke tan alterado, como entre la espada y la pared. Ahora ella tenía el control de la situación y no pudo evitar reír al saber que el gran luchador Sanosuke, vencedor de un sinfín de batallas, estaba perdiendo el control sólo por haberla visto llorar.
"¡Oi, kitsune, ¿se puede saber de qué ríes?!"
"Nada, nada" dijo ella, entre risas.
Sanosuke frunció el ceño "¡MUJERES!"
Megumi siguió sonriendo el resto del viaje, cosa que alegró al joven. ¿Cómo, de un momento a otro, habían pasado del llanto de Megumi a su risa, y del enojo a la paz? No lo sabía, pero tampoco le importaba. Bastaba con que durara.
Instantes después, se oyó la potente voz de Yahiko "¡Ya hemos llegado!"
Evidentemente, el coche estaba parado justo delante de un gran albergue con un gran rótulo donde ponía en letras claras Aoiya.
Las primeras estrellas empezaban a asomar por el cielo en llamas, como así lo había descrito al observar ese anormal pero a la vez precioso tono rojizo, rojo como la sangre. Por un momento le pasó por la cabeza la imagen de Kenshin, tanto por su color de pelo como por la sangre de Battousai. No pudo evitar sentirse nostálgica, preguntándose si él estaría ahora observando ese cielo; lo cierto es que sabía que desde algún lugar lo estaba observando, aunque ella no supiera cuál.
"Kamiya-san"
La voz tranquila de Soujirou la sacó de sus pensamientos "¿Nani?"
Kaoru observó sin entender cómo, unos metros más delante, el joven rurouni paraba en seco. Kaoru frunció el ceño "¿Qué haces, Seta-san? Debemos darnos prisa, sino no voy a…"
De repente, Kaoru se dio cuenta de dónde estaba. En el final de una colina, la cual empezaba a descender hasta un pequeño valle, en el centro del cual se encontraba una gran ciudad. Los ojos de Kaoru brillaron de alegría.
"¡¡Llegamos!!" exclamó, dando un salto de alegría.
"¿Dónde se encuentra exactamente la cabaña de su futuro maestro?" preguntó Soujirou.
Kaoru lo pensó unos instantes. Lo recordaba perfectamente. "En medio del bosque de esa montaña de all" dijo Kaoru, señalando uno de los montes que rodeaban la antigua capital.
"Entonces démonos prisa" adjuntó él, volviendo a la marcha.
Kaoru asintió y le empezó a seguir, mirando sin parar hacia el cielo. Cada vez estaba más oscuro, y hasta le parecía entrever la silueta pálida de la luna. Pese a llevar un día entero corriendo (haciendo sus pausas, eso sí) y sin haber comido nada, tan sólo habiendo bebido un poco de agua, mantenía el ritmo sin dudar un instante. Lo más probable es que cuando estuviese parada, con los músculos en frío le caería todo el cansancio y el hambre encima. Pero mientras le quedasen fuerzas para tener la mente clara, seguiría corriendo para llegar a su destino.
"Vamos, Kamiya-san, un poco más y habremos llegado. ¿Ve ese humo de allí?"
Kaoru alzó la vista. Todo su optimismo empezaba a desvanecerse cuando notó que sus piernas empezaban a debilitarse, pero de nuevo retomó toda esperanza al observar ese humo.
"N-No hay duda… Viene de la cabaña de Hiko-sensei…" musitó, entre respiración y respiración.
Soujirou frunció el ceño mirándola. Su rostro lo decía todo.
Esta chica no aguantaría mucho más, y el anochecer estaba a punto de caer.
¿Qué podía hacer? La podría llevar a cuestas sin ningún problema, pero de hacer eso lo más probable es que su futuro maestro no la aceptara, ya que no llegó hasta su cabaña por sus propios medios tal y como él estipuló. Así pues, ¿cómo podría ayudarla? De todas formas, creo que me estoy tomando esto demasiado a pecho. Pero sería una lástima que no lo consiguiera por haber ayudado a los aldeanos. Será mejor que…
¡PLOF!
El rurouni se giró para observar con gran consternación como el cuerpo de la chica acababa de caer con todo su peso al suelo.
"¡Kamiya-san!" el joven se situó rápidamente a su lado y la puso cara-arriba, intentando que respirara mejor. Pero ella no contestaba, estaba profundamente dormida "Habrá sido agotador para ella"
Levantándose y cargando el cuerpo inerte de la chica, empezó a andar hacia el humo…
…mientras los últimos rayos de Sol desaparecían entre las montañas, transformando el valle de Kyoto en tonalidades oscuras.
CONTINUARA
Kyo-o-gokoku-ji: conocido por nosotros como pagoda Toji (pero si no entendí mal, los japoneses lo llaman así, por eso lo he dejado con este nombre). Es una pagoda de cinco pisos budista, muy importante (porque a partir de allí se tendieron los cimientos religiosos de Kyoto) y un símbolo de la ciudad. En Rurouni Kenshin, sobretodo en la saga de Kyoto, aparece muchas veces de fondo. Por eso el conductor la puede ver de lejos, porque destaca sobre todos los edificios de no más de dos plantas (sí, como podéis ver me he informado al respecto XD).
Notas de la autora:
¡¡Nooooo, no me matéis, porque si me matáis no sabréis como sigue, uohohohoho!! Supongo que este final no os habrá dejado indiferentes, y tal vez hubieseis preferido que Kaoru aguantara hasta el final del trayecto (¡pero anda que no ha aguantado la chica!), pero seamos sinceros: por mucha fuerza de voluntad que tenga, si una no está acostumbrada a tales esfuerzos no puede aguantar hasta el final. De todas formas se ha quedado cerca, ¿eh? Y sí… ¡anocheció! ¿Qué pasará ahora? Ahhhh ya lo veréis, ya…
Respecto al capítulo en específico, como veis no estoy dejando muy abandonados a Sanosuke y Megumi. Y sip, ya le empiezan a seguir el rastro a Kaoru y por fin llegan a Kyoto. Las cosas empiezan a adelantarse, ¿ne? También supongo que no os habrá pasado inadvertido el hecho de que no haya habido ninguna escena de Kenshin. Lo cierto es que su viaje es algo aburrido y prescindible, pero no os preocupéis, que pronto llegará a Kyoto (mwahahaha).
¡Espero que este capítulo os haya gustado! ¡¡Ya sabéis, cualquier cosa al botoncito de reviews!! ¡¡Me haréis happy happy!!
En el siguiente capítulo: Kaoru y Soujirou llegan por fin a la cabaña de Hiko pero… no todo sucede como tenían previsto; Kenshin sigue su trayecto y cada vez está más cerca de Kyoto y, finalmente… ¡Misao y Aoshi-sama (y Okina, pero blah, Aoshi es más sexy XD) hacen aparición! ¡¡Cuantos más reviews, antes el cap.8!! (me da a mi que este resumen aún os dejará más con las ganas...XD)
¡¡¡¡Hasta la próxima!!!!
CiNtUrO-cHaN
07-09-04
