Rurouni Kenshin es propiedad de Nobuhiro Watsuki, Jump Comics (Sueisha) y sus respectivos colaboradores. Esta historia sólo pretende entusiasmar a fans o futuros fans para la dicha serie, sin ningún ánimo de lucro.

Por y para fans

Datos de interés

"…" Lo que dice un personaje

Texto en cursiva Lo que piensa un personaje

--------- Cambio de escena

REVIEWS

Kari Ishikawa: siii sis, con lo caballeroso que es Sou... a mí también me gustó escribir esa parte, donde se dijo a sí mismo que Kaoru debía conseguirlo solita :'( Ne, qué significa OOCC Kari? ¬¬U No pretenderás que introduzca a alguna Kari en este fic por casualidad? XD! Y si, me triunfa bastante lo de 'y en el próximo capítulo...' Deja bastante con las ganas y eso me gusta (con tal que no me lo hagan a mí, aunque supongo que ahora lo pondrás tu tmb en tu fic de Yuu Yuu....xD) OKKK Me alegro que te guste el fic! A mí me gusta el tuyo XD (para cuando publicas el bonus? -cara viciosa-)

Naoko L-K: ya lo creo que Kaoru se lo tiene merecido... en cualquier caso, en este capítulo encontrarás la respuesta, hehehe.

Kaoru-Hino: tranquiiiiila, el siguiente cap. ya está aquí, tranquiiiiiiiila XD. Chica, vigila con las cosas que me dices que soy susceptible y me pongo colorada OO..... Espero que te guste este cap, y mil gracias por el review :D

Dikana: bueeeno, llegó la hora de contestar al review de Dika-chan!! Así me gusta, que hagas propaganda de mi fic y que me vicies a la gente (cara diabólica de comercial XDDDD). ¿Sabes qué? Una vez hice un fic de... eum, Sailor Moon (no comments) que duró 86 páginas del word XD. Y nop, no me habías mencionado que adoras a Sou-chan, pero a estas alturas ya no me sorprende nada XDDDD. ¿Tanto te reíste con lo de 'falta mucho'? Al principio yo también me reí, pero después de releérmelo pensé: 'esto va a quedar como que la gente va a decir: 'ha-ha, intento de la escritora de hacernos reír'. Me alegro que no fuese así (suspiro). Yo tmb me leí ése fic que dices de RK: Manual del usuario, ta muuuuy bien! XD! Jehehehe, me alegro que te gustara la parte SANO/MEG, en cuanto a quién entrenará a Kaoru... muahahaha, proooooooooonto lo sabrás, pronto pronto :P. Por cierto, eso de que a ver si consigo retratar bien a mi Aoshi-sama me ha parecido a reto... bien, lo acepto :P A ver qué te parece cómo lo hago, pero te lo advierto: Aoshi es uno (después de Kenshin) de mis bishounens favoritos de la serie y de todo el manganime en general, así que no te creas que me tomaré esto a la ligera... (cara diabólica). En fin, creo que más o menos te lo he contestado todo... ardo en deseos de leer tu próximo review, muahahahaha!! DISFRUTA EL CAPÍTULO!!

Haku: hakitachiiiiiii :P Jajaja ok, estas hasta los 'ah' de 'eso' (y nunca mejor dicho: 'eso', ESO, XD da igual, paridas mías que sólo entiendo yo del tipo a cintu makes a secret secret... ay no, a secret makes a cintu cintu... en fin XD), SIIIIIIIII POR FIN SALDRÁ AOSHI-SAMAAAAAAAA!!! Me lo pasaré de rechupete, muahahahahaah xDDD ¡¡Weno sis disfruta el capítulo y... deja review!! :P

Kaoru Himura: mil gracias por los ánimos! Disfruta el capítulo :)

Justary-san: ME ALEGRO muchísimo que te guste tanto mi fic, en serio. Tooodas extrañamos al rurouni pelirrojo, pero prooonto saldrá, muahahaha xD Aquí tienes el octavo capítulo, disfrútalo!

HADA: Estoy contigo, yo con el Shukuchi no vuelvo a hacer tarde nunca más, vamos, y creo que nos iría bien a más de una...xD En fin! Disfruta este capítulo :P

LBK's corp: jejeje me alegro que dejes un review por capítulo :) Me alegro que te guste el fic, hontou ni! :D Aquí tienes el siguiente cap, de gozaru!

Luna Kyouyama: sisisi Soujiro-Cute :P Estoy de acuerdo contigo. Gracias por el reviewwwww!!

Kagura: muuuchas gracias por el review, me alegro que te esté gustando el fic ;) Aquí tienes el cap8!

Yuna Aoki: jajaja pues sí, es un gran dilema, yo estuve un buen tiempo entre una cosa y otra... en este capítulo sabrás por cuál de las dos opciones me decidí :P ¡Gracias por el review!

Aka Ishida: me alegro que este fic te guste :) ¿Qué sucederá con Kaoru, dices? Ahora lo sabrás (risa diabólica)

Alassea: jo chica, me dejas reviews en todos los fics, muuuuchas gracias :D:D!! Síii Aoshi-sama frío bien frío, como un refresco de verano. Sino pierde gracia ne? :P Disfruat el cap!!!

Dark Tomoe: muahahaha, síiii Aoshi-sama ya está aquí yeahhh!! En cuanto a qué sucederá... tendrás que leerlo! :P Gracias por el review :)

JKRanIV: jejeje, pues el waffy entre Kenshin y Kaoru tardará un tanto en llegar... pero no tanto como la mayoría se creen (risa diabólica). Como debes saber, yo ya voy escribiendo caps más avanzados que el ocho (que no especificaré xk sino me matas XD), sólo te diré que ahora mismo estoy escribiendo en el cap. XX el... reencuentro entre Kenshin y Kaoru :P.......... ¡Disfruta el cap! (qué mala soy XD)

Chica: tranquila mujer, ¿me ves capaz de hacer un KaoSou y abandonar a Kenshin? ¡JAMÁS! :P! Disfruta el capítulo ok? :)

¡¡¡Muchas gracias a todos los reviewers que pierden unos minutos de su tiempo y los dedican a criticar mi fic!!!

Vocabulario japonés:

Itachi: comadreja (mote para Misao XD)

Tadaima: como decir 'ya he llegado/ya estoy en casa'

Okaeri: como decir 'bienvenido'

Itadakimasu: que aproveche

Minikui: feo/a

Youkai: demonio

Entre la flor y el sauce

Capítulo 8 – ¡Aprobada con sobresaliente!

Escrito por CiNtUrO-cHaN

Era un anochecer claro, con un sinfín de estrellas, aunque la luz de la luna estaba perdida en medio de unas nubes. Era una noche fría, como consecuencia de que empezaba la época de las lluvias. La vida nocturna de Kyoto se acababa de encender, con todas las luces iluminando las calles principales y un sinfín de gente arreglada con preciosos kimonos paseando en ellas.

Tres siluetas estaban delante de un edificio; de dos plantas, ni muy grande ni muy pequeño. Modesto, pero agradable. Así era Aoiya, un albergue/restaurante, bastante popular en la ciudad.

Megumi había acabado de despachar al cochero, pagándole lo que le debían, y éste había desaparecido entre las calles de la antigua capital.

"Bueno, ¿entramos? Hace tiempo que no veo a itachi" dijo Yahiko, bostezando.

Las tripas de Sanosuke también se quejaron "¡Sí! Espero que nos preparen un suculento manjar…"

"Claro, como el señorito no paga" argumentó Megumi, frunciendo el ceño.

Los tres avanzaron y Yahiko, el que iba en cabeza, abrió la puerta con energía. La primera sensación que tuvo es que hacía mucho calor; había un ambiente muy animado, y muchos clientes. Los primeros que vio fueron Okon y Omasu, las dos camareras; seguramente Shiro y Kuro estarían en la cocina, y Okina pasando cuentas por ahí.

"¡Konbanwa, queridos clientes! ¿Mesa para tres?" exclamó Omasu, la que estaba más cerca, haciéndoles una pequeña reverencia.

"¿Mesa para tres? ¡No somos clientes!" dijo Sanosuke, resoplando.

Omasu abrió los ojos frunciendo el ceño, mientras Okon también se fijaba en ellos. De repente ambas abrieron los ojos con sorpresa "¡¡AH!! ¡Son los amigos de Himura-san!" exclamaron ambas a la vez.

Megumi sonrió e hizo una reverencia "¡Cuánto tiem…!"

Sin embargo, la frase de Megumi se perdió al tiempo que se abría la puerta del restaurante con potencia, entrando una enorme brisa nocturna junto con un potente grito.

"¡¡TAAADAIMAAAAAA!!"

Omasu sonrió, ya acostumbrada a esas bienvenidas "¡Okaeri, Misao-chan!"

Fue entonces cuando Misao, tan alegre y activa como siempre, ni que decir que con su habitual trenza y su ropa de calle vio quién había junto a las dos camareras.

"Vo-vosotros…" tartamudeó, abriendo los ojos y dejando caer al suelo las bolsas de la compra.

"Hola, Misao-ch…" de nuevo, Megumi se vio otra vez interrumpida ante la joven, la cual cogió carrerilla y saltó encima de Sanosuke, dándole una calurosa patada de bienvenida.

"¡¡TORI-ATAMAAAAA, Y YAHIKO-CHAN!! ¡¡HOOOOLA!!"

"¡¡AAARG, DÉJAME EN PAZ, LOCA!!" exclamó Sanosuke, ya desde el suelo, mirando a una emocionada Misao la cual estaba incordiando ahora al pobre Yahiko que murmuraba entre dientes algo como '¡¡Olvídate del –chan de una buena vez!!'.

"Eum, ¿me podrías llevar hasta Okina-san? Tenemos que hablar con él, si no fuese molestia" le dijo Megumi a Okon y Omasu, mientras los otros tres 'disfrutaban' de su mutua compañía. Okon asintió y la guió hasta el segundo piso, mientras que Omasu no tenía otro remedio que seguir atendiendo sus clientes.


Crack, crack, crack…

¿Qué es ese ruido?

Crack, crack, crack…

Parece una… hoguera. ¿Dónde estoy?

Tap, tap, tap…

Se oyen pasos, no estoy sola. ¿Dónde estoy? Esta no es mi habitación…

"¿Ya te has despertado?"

Una voz de hombre, muy grave. Me suena… ¿Dónde…?

Kaoru empezó a entreabrir sus ojos. Se sentía algo aturdida y confundida. ¿Dónde estaba? Lentamente, empezó a abrir más los ojos. Notó que tenía una hoguera justo a un par de metros. Lo primero que percató es que estaba en un antro pequeño. Tal vez una cabaña, y además de madera. Poco a poco empezó a incorporarse hasta que vio la persona que había estado hablando instantes antes.

Kaoru abrió los ojos "¿Hiko…shishou…?"

"Sí, pequeña, ni en tus mejores sueños habrías imaginado un despertar tan perfecto como éste, ¿verdad?" respondió él, con su habitual mofa.

Kaoru frunció el ceño y se sentó. De la frente se le cayó una pequeña toalla húmeda. Se pasó la mano por su frente, frunciendo el ceño "¿Qué ha pasado?"

Hiko se encogió de hombros "Esas son mis líneas"

Kaoru le miró con miedo "¿Cómo… cómo he llegado hasta aquí? No recuerdo haber…"

Hiko se levantó y se dirigió hacia un rincón de la caseta, donde había algún manjar y lo cogió "Te trajo un chico a cuestas" dijo él simplemente, tirando la comida a la cazuela que había junto a la hoguera.

La joven kendoka se quedó helada. Pasaron un par de minutos hasta que empezó a reaccionar "Me… Kami-sama, Hiko-shishou dígame que no me desmay" susurró ella, más para sí misma que para él.

"No te desmayaste"

El corazón de Kaoru se aceleró con nuevas esperanzas "¿Ah, no?"

"S" dijo él con simplicidad.

La joven se cayó de bruces "¡¿En qué quedamos?!"

"Sólo te he dicho lo que querías oír, como tú me has pedido" dijo él. Kaoru no dijo nada "Te desmayaste y ese chico te trajo a cuestas. No han pasado ni dos horas. El chico comió un poco y se fue, me pidió que te dijera que había sido un placer estar contigo, blah blah, y que ojalá consigas lo que quieres, blah blah…" dijo, mientras sorbía un poco de té.

"Kami-sama…" Kaoru abrió los ojos, bajando el rostro hasta enfocar las mantas que la cubrían. Había fracasado. Había fracasado en su intento de que la instruyera, era decir, que había fracasado incluso antes de empezar. Se sintió débil y desprotegida. Por primera vez desde que inició su viaje empezó a reflexionar desde otro punto de vista. Se sentía como una extraña. ¿Qué hacía ella en una cabaña de noche en Kyoto? ¿Por qué no estaba durmiendo en su habitación del dojo Kamiya? Soy una miserable… Muy bien, Kaoru, esto te pasa por intentar aspirar a que tus sueños se cumplan… ¡¿Es que tan malo es eso?!

"¡Eh, lloricas aquí no!" le reprendió él "No temas, te prometí una cena y aquí la tienes" dijo él, como si la chica estuviese entre la vida y la muerte y todo dependiese de su suculenta cena.

Sin embargo, Kaoru no respondió Oh genial, Kaoru, ¡tienes cena! Vale, perfecto, pero ¡¿qué vas a hacer a partir de mañana, sin dinero ni nada?! Tal vez debería ir a Aoiya… Seguía con la cabeza gacha, con el rostro escondido entre su pelo. El maestro Hiko no sabía si lloraba o no, pero tampoco le importaba mucho. A veces era bueno llorar. Su baka deshi también había llorado en sus años mozos, por mucho que él intentara hacerlo a escondidas.

"¿Cómo están tus fuerzas? ¿Crees que mañana podrás levantarte para irte?" dijo él de sopetón.

Kaoru sollozó amargamente. Eso era un 'NO ADMITED' rotundo. "Sí, Hiko-san, no se preocupe. Mañana por la mañana recogeré mis cosas" dijo Kaoru, sin subir la mirada.

"Perfecto" dijo él, levantándose "Por cierto, primera lección: ODIO que mis discípulos no usen el sufijo SHISHOU. No me hace sentir superior y eso no me gusta. Así que discúlpate ahora mismo por esa grosería" replicó él, con el falso orgullo dolido.

Kaoru levantó la cabeza, sin entender "¿Có-cómo?"

"¿Cómo qué? ¿Qué hay de raro en que un alumno llame así al maestro?" dijo él en tono rudo "¡Y ahora discúlpate!"

"Demo… demo… ¿¿Me está diciendo que me acepta??" preguntó Kaoru, levantando la mirada con duda.

Él la miró sin entender "¿Es que acaso te he dicho lo contrario?"

"Iie… demo… ¡No llegué a tiempo, y además no sólo eso, sino que no pude aguantar el trayecto entero y me desmayé!"

Hiko, el cual estaba de espaldas cogiendo algunos ingredientes más para la cena, se giró bruscamente haciendo que Kaoru diera un pequeño salto "PRIMERO: mando yo"

A Kaoru se le cayó una gotita.

"SEGUNDO: ese chico me dijo que de desmayaste a unos minutos de llegar aquí, vamos, que ya casi estabas oliendo mi comida (pobre de tú que me digas que te desmayaste por eso, porque te echo a patadas). Y TERCERO, lo más importante…"

Su semblante se ha puesto serio… Kaoru tragó con fuerza, esperando el último punto.

"…Esta no era una prueba de resistencia, sino de motivación"

"¿Nani? Pero… Usted dijo que…"

"Te menti"

"Oh" a Kaoru se le volvió a caer otra gotita.

Hiko continuó, mientras se sacaba unos mechones que le molestaban de los ojos (de una manera sensual que hizo que Kaoru tuviese un escalofrío).

"Lo único que pretendía era saber hasta qué punto querías que te entrenara. La resistencia, al igual que la velocidad y la técnica individual la mejorarás cuando te enseñe, pero la motivación debes tenerla tú y sólo tú. Llegaste hasta aquí, sólo te faltaron unos quince metros. Además, ese chico me contó que te desviaste bastante rato de tu ruta por haber ayudado a un pueblo necesitado. Eso te hace aprobar sin ninguna duda, jamás aceptaría un discípulo que ante una situación como esa hubiese girado la espalda a los que le necesitaran; acabaría corrompiéndose"

Kaoru no pudo evitar sonreír, a tiempo que el maestro Hiko le servía la cena "¿Y qué ha querido decir antes con que recoja mis cosas?"

"Bueno… Mi baka deshi no es estúpido. Bueno, sí, pero no tanto. Si se entera de que estás conmigo vendrá hacia aquí como alma que lleva al diablo, ¿no crees?" Kaoru asintió y él prosiguió "Empezaremos tu entrenamiento mañana por la mañana, yendo hacia otra cabaña que está más bosque adentro. Llevarás tu equipaje, el mío y alguna que otra cosilla más…"

Kaoru empezó a sudar sólo de pensar en lo que le tocaría hacer mañana, aunque no hizo ningún quejido de malestar.

"Pero no hablemos más de eso, ¡ahora a comer!"

Kaoru asintió y empezó a coger los palillos "¡Itadakimaaasu!"

Justo cuando se iba a poner el arroz en su boca, Hiko la escrutó haciendo que se le helara la piel "Segunda lección: primero como yo y tú me sirves; luego comes t" replicó él.

A Kaoru se le cayó una gotita "Ha-Haaaai…"


En algún lugar (cuyo nombre no quiero acordarme) entre Hamamatsu y Nagoya…

Kenshin corría a buen ritmo a través de los frondosos bosques. Era negra noche, y había un cielo completamente tapado y borrascoso; la luna no se podía contemplar, y como consecuencia el paisaje estaba aún más oscuro, cosa que no le facilitaba nada su corrida.

Los ojos del rurouni no paraban de mirar hacia atrás de soslayo. Alguien o algo le seguía, y más o menos ya sabía de qué se podría tratar. Paró un instante de correr con una venita de enfado y se giró sobre sus pasos, sorprendiendo a su persecutor.

"A ver, ¿se puede saber qué quieres?" preguntó él, molesto.

El conejo, asustado, hizo una cara de incomprensión. Luego de un salto se posó encima de la bolsa de equipaje de Kenshin donde se encontraba la poca comida que le quedaba. Kenshin frunció el ceño al saber qué quería ese animalito.

"¿¿ORO?? ¡Ni hablar, no pienso darte ni una miga de pan, no señor!" exclamó él, agarrando con fuerza a su bolsa de comida y haciendo que el conejo se cayera al suelo, algo enfadado.

El conejo le miró con picardía. Kenshin frunció aún más el ceño. "No me hagas esto, conejito, que sólo me queda esto para comeeeeer…" le rogó él. Lo cierto es que pese a llevar más de la mitad del trayecto, a falta de menos de un par de días para llegar a Kyoto, la única comida que le quedaba eran algunas frutas pequeñas que había cogido en el camino y un poco de pan.

"Ñiii, ñiii…" el conejito hizo un extraño ruido y, acto seguido, de la nada saltaron a su lado cinco o seis conejitos más, mucho más pequeñitos y adorables, seguramente sus hijos, que hubieran sido las delicias de cualquier niño pequeño.

"¿Oro?"

Entonces todos los conejitos empezaron a mirarle con ojitos de súplica (NA: Tipo las miraditas de Shin-chan, vamos XD), mientras que Kenshin se sentía hipnotizado por esas miradas, consiguiendo decir únicamente su característico 'orororororo'.

El trastornado rurouni se planteó seriamente fingir una de esas gélidas miradas asesinas que caracterizaban a su anterior yo como Battousai para hacerles huir, pero finalmente tuvo compasión y, a desgana (MUY a desgana) les dio el pequeño trozo de pan que le quedaba.

"Como siga así voy a morir de inanición" se lamentó Kenshin, dejando escapar un ruidoso suspiro. Alzó la vista para ver a los que se habían comido su pan, pero ahora sólo quedaban algunas miguitas, ni rastro de los animalitos. A Kenshin se le cayó una gotita y no pudo evitar pensar que esos conejos tan gorrones se parecían a cierto amigo suyo que, cuando comía, desaparecía del local dejando la cuenta a su pobre acompañante (y nunca mejor dicho eso de pobre).

En fin, será mejor que siga, ya he perdido demasiado tiempo pensó el rurouni, volviendo a correr. Sólo dos días, puede que menos, y llegaría a Kyoto. ¿Cómo les habrá ido a los demás? ¿Habrán tenido alguna noticia de Kaoru? Él mismo se sorprendió al ver que en cada ocasión que pensaba en sus amigos, irremediablemente llegaba hacia la chica de la coleta, Kaoru. Se había propuesto mantenerla alejada de sus pensamientos, al menos hasta que llegase a Kyoto, pero era prácticamente imposible. A su cabeza no paraban de pasar imágenes del rostro empañado en lágrimas de la joven, sollozando en silencio al descubrir ese perfume y por consecuencia, al descubrir una realidad que no era cierta.

De hecho, una parte de él que jamás iba a reconocer que, muy en el fondo, se alegraba de todo aquello, porque al fin y al cabo Kaoru había hecho todo eso porque estaba dolida, ya que creía que él seguía enamorado de Tomoe. Eso significaba que ella le tenía cierta estima, ¿no? Además, él no seguía enamorado de Tomoe. Cierto, la amó con todo su corazón una vez, pero de eso hacía ya muchos años; también era cierto que jamás olvidaría que ella dio su vida por él, al igual que también la dieron sus hermanas Akane, Kasumi y Sakura que se sacrificaron por él cuando sólo tenía unos ocho años.

Eso que sentía por ellas era gratitud infinita, no amor infinito. Su amor estaba encaminado hacia otra persona, aunque él no estaba muy seguro de si eso era correcto o no. Al fin y al cabo, él fue Battousai. ¿Quién se enamoraría de alguien como él?


"¡¿Que Kaoru QUE?!"

Hubo un momento de tensión. Megumi había subido acompañada de Okon y Omasu a saludar a Okina y explicarle el motivo de su llegada, y justo antes de explicar lo sucedido se había acoplado Misao, seguida por unos bastante magullados Sanosuke y Yahiko, como consecuencias de la cordial bienvenida de la itachi.

"Lo que oyes" respondió Megumi.

Okina cerró los ojos, pensativo "Sinceramente, no veo qué hay de malo en lo que ha hecho" dijo, haciendo que toda la atención se posara en el antiguo okashira del Oniwabanshu "Es muy razonable que un kendoka vaya de viaje de entrenamiento, ¿cierto? Creo que estáis infravalorando a Kaoru y exagerando su 'desaparición', como vosotros la habéis llamado. Es sólo un simple y vano viaje de entrenamiento"

"¡Pero Kaoru-chan no puede arreglárselas sola!" exclamó Megumi, frunciendo el entrecejo.

"Cierto kitsune, Jou-chan es muy patosa, no puede irse así como as

"¡¿Por qué no?!"

Ahora todas las miradas se posaron en Misao, la cual se había levantado y estaba de brazos cruzados "¡No la subestiméis! Yo misma luché a su lado, codo con codo, contra Kamatari, y aunque me duela un poco admitirlo, nuestra victoria se debió en gran parte a su colaboración. Además, según tengo entendido ya es maestra adjunta de su escuela con sólo diecisiete años, sin contar que lo más probable es que se haya pasado estos últimos años antes que viniera Himura sola. ¿Y aún seguís dudando de ella? Creo que quien puede llevar tan bien una escuela con tanta responsabilidad es perfectamente capaz de irse en un viaje de entrenamiento sin hacer falta preocupaciones"

Todos miraron a Misao boquiabiertos, hasta el propio Okina, si bien no eran muchas las veces en que la joven sacaba a relucir su lado más razonable.

"Seguro que si se hubiera tratado de Himura no habríais montado tanto escándalo" finalizó ella.

Tanto Megumi, Sanosuke y Yahiko se quedaron en silencio, sintiéndose por primera vez como niños. Tal vez Misao tenía razón, al fin y al cabo. Lo cierto es que todo parecía tener su lógica, y ellos eran los únicos que no se atendían a ella.

"Supongo que os quedaréis aquí una temporada, ¿no?" dijo Omasu, rompiendo el incómodo silencio "Os prepararemos habitaciones con mucho gusto"

"Arigatou gozaimasu" respondió Megumi "Quedamos con Ken-san que nos encontraríamos aquí. Nosotros vinimos hasta Osaka en barco, y luego hasta aquí en carruaje; Ken-san viene hacia aquí caminando, así que tardará unos días más, supongo" respondió la mujer, mirando a Okina. Él asintió.

"Bueno, ¿dónde está Shinomori?" dijo Sanosuke repentinamente, alzándose con pereza. Inmediatamente al oír el apellido, nuestra itachi empezó a revolotear de aquí para allá con dos corazones en los ojos en lugar de pupilas, y con mucho gusto llevó a Sanosuke hacia la habitación de Aoshi.

Yahiko se cruzó de brazos, observando la puerta por donde se habían ido "¿Por qué querrá Sanosuke hablar con Cubito de Hielo?"

Acto seguido, un extraño Objeto Volador No Identificado rompió de lleno la puerta corrediza y se incrustó en la pared maciza con potencia, justo unos centímetros más debajo de la entrepierna de un pálido Yahiko. El objeto en cuestión era un kunai.

"¿Q-Q-Q-Q…?" fue lo único que logró tartamudear el joven kendoka.

A continuación se oyó una voz de fondo "¡¡NI SE TE OCURRA VOLVER A LLAMAR ASÍ A AOSHI-SAMA!!"


"Así que esta es su habitación, ¿huh?" dijo Sanosuke, con la habitual escama de pez en sus labios. Misao asintió.

"¿Aoshi-sama, estás aquí? Han venido los de Tokio, y Tori-atama siente unas tremendas ganas de hablar con tu persona" dijo Misao, como si se tratara de una concejal y Aoshi de el Shogun.

"Oe oe, no te pases itachi" le reprendió él. Acto seguido se encaró hacia la puerta "Oi Shinomori, ¿estás aquí? Necesito preguntarte algo"

Después de un breve silencio, la puerta corrediza se abrió y ambos observaron (una más contenta que el otro) la alta y esbelta figura del actual okashira del Oniwabanshu, Aoshi Shinomori "Sagara, cuanto tiempo" dijo él.

"Sep"

"¿Ha venido Himura también?"

"Está de camino"

Silencio sepulcral.

"Entrad"

Sanosuke siguió a Aoshi algo trastocado, por mucho que lo intentara no lograba acostumbrarse a ese frío comportamiento que le caracterizaba. Cerró la puerta tras de si, impidiendo que Misao entrara, muy a pesar suyo.

La habitación de Aoshi no era muy diferente de las otras de Aoiya, salvo que había unos cuantos más libros y, colgado, el traje de luchador. Se sentaron ambos en una pequeña mesita y Aoshi sirvió sake al invitado.

"¿De qué querías hablar?"

"Iré directo al grano" dijo Sanosuke, bebiendo un poco "Hemos venido aquí siguiendo el rastro de Jou-chan, que se fue hace una semana más o menos de viaje de entrenamiento; tenemos motivos para pensar que está aquí en Kyoto, y por eso nos quedaremos a Aoiya unos días"

"Ajá. ¿Y?"

A Sanosuke se le cayó una gotita, pero no dijo nada "Verás… cuando estábamos acercándonos a Kyoto nos encontramos con unos pueblerinos; según parece, una kendoka y un rurouni les ayudaron a salir de un mal trago, salvándoles la vida. La kendoka era Kaoru. Si he venido aquí para hablar contigo es porque eres el único aquí a parte de yo que conoce la identidad del otro rurouni"

Aoshi frunció el ceño.

"¿Te suena la descripción de chico kendoka de aparentemente dieciocho (puede que menos) años, moreno y, atención, expresión facial sonriente a todas horas?"

Sanosuke miró a los ojos de su interlocutor. Estaba claro que Aoshi había captado la indirecta "¿Crees que el que acompañaba a Kaoru Kamiya era Tenken no Soujirou?" preguntó él, arqueando una ceja.

"Probablemente. Al fin y al cabo, Chou nos dijo que el Gobierno no llegó a cogerle, así que está en libertad. No es una idea tan descabellada, a fin de cuentas. ¿No crees?"

"Hm. Es posible"

"Bien… ¿Sabes alguna cosa acerca de él? Si mal no recuerdo, creo que se apellidaba…"

"…Seta. Supongo que has acudido a mí porque hubo un tiempo en que fui aliado suyo" dijo él, visiblemente no parecía muy contento de recordar 'ésos' tiempos.

Sanosuke asintió.

"No sé mucho más que tú. Simplemente sé que era el segundo después de Shishio, y que era fuerte. Lo siento, pero no sé nada más"

Sanosuke se quedó unos instantes pensativos "Si realmente ha cambiado bastante, ¿no crees? Pasar de ser el aliado número uno de Makoto Shishio en su fallid golpe de estado a vagabundear de aquí para allá acompañando a jovencitas y salvando pueblos"

"No se por qué te extraña tanto, al fin y al cabo ambos conocemos a el que una vez fue el asesino en sombras más sangriento de la historia y que tantas vidas inocentes ha salvado desde que lleva su Sakabatou"

Sanosuke no dijo nada. Aoshi, para variar, estaba en lo cierto.

"Así que… ¿qué pensáis hacer?"

"De momento nada" respondió Sano "Esperar a que venga Kenshin y contarle todo cuanto sabemos. Oh, se me olvidaba, ¿sabes dónde se encuentra la casa de Seijuro Hiko? Creemos que él y Kaoru podrían haberse encontrado en el barco en el cual ella subió hasta Osaka, así que tal vez sepa algo"

"Yo lo se"

Ambos se giraron para ver a Misao, con ambas manos en las caderas y expresión triunfante. Sanosuke se imaginó que era demasiado pedir que itachi hubiera podido conseguir no escuchar su conversación privada, aunque ahora realmente no importaba "¿Lo dices en serio?"

"¡Ajá! ¡Yo, Makimachi Misao, junto con Aoshi-sama os llevaré derechitos a la casa del Tipo Raro con muuuuucho gusto!"

"¿Tipo Raro?" dijo Sanosuke, frunciendo el ceño.

Misao soltó una sonrisita estilo Megumi "Cómo se nota que nunca le has visto… ¡En fin! ¿No creéis que sería mejor esperar a que viniera Himura, y luego ir todos hacia allí?"

"Yo también lo creo mejor" puntualizó el okaeri.

"Está bien" dijo Sanosuke, cerrando los ojos, suspirando y levantándose con pesadez "Esperaremos a que llegue Kenshin, y luego, Itachi, nos llevarás hasta la casa de Seijuro Hiko"


Amanecía. Pero era temprano, muy temprano. ¿Quién la estaba despertando? Notaba una presencia cerca, como apoyada encima de ella. Empezó a abrir lentamente los ojos y cuán fue su horror al ver unos enormes y desorbitados morros acercarse a ella.

"¡¡¡¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA(…)AAAAA!!!!"

Acto seguido, vemos a Seijuro Hiko un metro atrás, con dos enormes chorros de sangre emanándole de la nariz como consecuencia del puñetazo que Kaoru le acababa de implantar.

"¡¿Pedo ze puede zabé qué hacez?!" exclamó Hiko, con ambas manos en la nariz, mirándola con ojos abiertos.

Kaoru, roja, le fulminó con la mirada "¡¡Eso tal vez debería preguntarlo YO!!"

Hiko se alzó "¡Zólo indenaba dezpeddadde! ¡Zo bduta! (¡Sólo intentaba despertarte! ¡So bruta!)"

La joven kendoka, ya completamente despejada, entrecerró los ojos con astucia "Hay 'otras' maneras de despertar a una chica por las mañanas"

"Cierto" respondió él, que ya se había recompuesto del golpe "Esta tarde bajaré a Kyoto y me compraré un peluquín rojo fosforito, mañana por la mañana me lo pondré y me pintaré una cruz en la mejilla izquierda. Juju, eso sí que será un exitazo"

"¡¡B-Baka!! ¡¿A-A quién se refiere con eso del…?! ¡¡Es usted imposible!!" exclamó ella, girándole la cabeza.

"Sea como sea, prepárate, nos vamos enseguida. Voy a buscar un poco de agua para el camino, tú aprovecha para cambiarte" respondió él, saliendo de la cabaña.

"¿Vamos a ese lugar al que se refería mañana?"

Hiko asintió "Desde ahora empieza tu entrenamiento bajo mi tutela. ¿Queda claro, baka deshi II?"

Kaoru le fulminó con la mirada "¡Oi, no me importa cómo me llame, pero intente buscarme un nombre más creativo!"

Hiko se cruzó de brazos "¿Qué te parece… minikui deshi?"

A Kaoru le salieron unas cuantas venitas en la cabeza "¡Si hombre!"

"¡Silencio, minikui deshi!" exclamó él, haciéndose el importante "¡Cámbiate inmediatamente! ¡Cuando vuelva quiero que esté todo recogido y como una patena, ¿¿entendido??!"

Hiko cerró la puerta de golpe, haciendo que a Kaoru frunciera el ceño ¡Mou, ni que fuera su criada! Acto seguido, empezó a desvestirse para cambiarse las vendas que cubrían su pecho, ya que desde que se fue de Tokio no lo había echo y empezaban a soltarse. Fue justo cuando se quitó el gi blanco y se quedó sólo con el hakama y las vendas cubriendo su pecho cuando notó una presencia.

Se giró rápidamente, alarmada. Desde el exterior de la ventana se encontraba arrapado el maestro Hiko, bebiendo sake tranquilamente y envuelto de una aureola de estrellitas de felicidad.

"Shi…shi…shishou…" murmuró Kaoru, alzando lentamente el puño con temblores de manera bastante amenazante.

Desde fuera, Hiko frunció el ceño "¡Oi, pero quítate las vendas de una vez!"

"Claro que me las quitar" murmuró Kaoru, a punto de estallar "…¡¡PERO SERÁ S"LO PARA VENDARLE LUEGO A USTED TODAS LAS HERIDAS QUE LE VOY A HACER!! ¡¡GRUAURRR!!" una Kaoru-youkai, con dos cuernos en la cabeza como diablo y unos colmillos sobresalientes, envuelta por un manto de llamas, cogió con manga dura el bokken y empezó a arrear al maestro Hiko alrededor de toda la cabaña.

El primer día de entrenamiento de Kaoru había amanecido de lo más… ¿interesante?

Fin del cap.8

CONTINUARA

NA1- En los capítulos anteriores siempre me refería a Hiko con el sufijo 'sensei', pero se ve que en el japonés antiguo se usaba más shishou (es como lo usa Kenshin). Así que de ahora en adelante lo utilizaré así :)

Notas de autora

¡Hola a todos! Aquí tenéis el capítulo 8, espero que haya sido de vuestro agrado Ahora dejadme comentar algunas cosillas del capítulo: 1) El conejo que seguía a Kenshin. Quizás los más suspicaces hayáis pensado algo como 'cómo es posible que un banal conejo pueda seguir al veloz Kenshin'. Bueno, ya mencioné que Kenshin iba trotando, todos sabemos que si él se propone ir rápido el conejo lo tendrá mal para seguirle XD. 2) Acerca de Akane, Sakura y Kasumi: estos nombres no me los inventé yo, son las hermanas de Kenshin, como él las llamaba, que dieron su vida cuando él tenía ocho años (ver tomo 20). Dichas mujeres eran hijas de familias pobres vendidas como esclavas; iban con el pequeño Kenshin cuando unos bandidos les atacaron; cada una de ellas murió defendiendo a Kenshin, aunque en vano, y justo cuando iban a matar a nuestro pequeñín pelirrojo hizo aparición, por primera vez, Seijuro Hiko. Esto es a resumidas cuentas lo que sucedió, y el por qué les debe la vida al igual que se la debe a Tomoe.

Oh, y que nadie se haga el seppuku porque Sou-chan nos haya abandonado (sobretodo tú, sis XD), ya que lo más probable es que vuelva a aparecer. ¿Sobre qué circunstancias? Pues… un poco más adelante; pero comprended que de momento no le necesito (qué cruel soy, pero no puedo remediarlo, me gusta jugar con vidas ajenas XD).

Acerca del nuevo mote de Kaoru 'minikui deshi', minikui significa feo/a y deshi discípulo/pupilo, así que el nombre se quedaría como 'mi fea pupila/mi fea discípula'. Evidentemente, eso no significa que Kaoru sea fea, pero es que si no hubiera tenido un mote que la hubiera hecho rabiar habría perdido emoción, ¿ne?

Bueno, no os podréis quejar, este capítulo ha sido más largo que la media. Paro ya, que me estoy alargando demasiado. Muchas gracias a mis fieles lectores por seguir mi historia y dejarme siempre sus valiosos comentarios.

Nos vemos en el capítulo 9: Su verdad – Cierto pelirrojo llega finalmente a la antigua capital, con una CÁLIDA bienvenida. Hiko está bastante pensativo acerca de la verdad de Kaoru y… ¡¡Un encuentro inesperado!! ¿Kenshin Vs. Soujirou? (no en el sentido literal ;P) ¡Todo esto y mucho más en el cap.9! (parece un anuncio de culebrón… o.O)

¡¡Gracias!! Y recordad, dejadme algún review, onegai shimasu!

CiNtUrO-cHaN

22 de octubre del 2004